o-o-o-o-o-o
Dic 10, 2011 : Formato arreglado
Texto – Pensamientos / Sueños
Texto - Recuerdos
o-o-o-o-o-o
Capítulo 13
o-o-o-o-o-o
"¿Te acuerdas? ¡Jaja! ¡Te ayudé a descubrir todo sin siquiera intentarlo!"
"¡Claro que recuerdo! ¡Un Oniwabanshu será siempre un Oniwabanshu, es lo que siempre digo!"
"Claro! Kampai!"
"Kampai!"
*chink*
Okina se terminó su sake y alegremente alargó la mano hacia al botella.
"Así que…. ¿Cómo va el plan?" Okina depositó la botellita en la mesa y suspiró como respuesta.
"Terrible. Esas tres me van a matar uno de estos días, te lo aseguro amigo mío. Pensé que estarían contentas! *suspiro* Mujeres!" Se tomó de una sola el sake.
"Es decir, ¿acaso no querían que Misao-chan se casara? ¡No he podido estar en el mismo cuarto que ella por más de unos minutos! ¡Y cada vez que abro la boca, me sacan de la habitación! ¡Me están volviendo loco!" El viejo Oniwabanshu continuó con su diatriba, meneando la cabeza al escuchar sus propias palabras.
"Tiene que haber algo que podamos hacer…"
Los dos hombres comenzaron a pensar allí sentados.
*tic* *tac* un gran reloj de péndulo marcaba los segundos en algún lugar de la casa.
Okina comenzó a tirarse de la barba.
*tic* *tac*
Miyamoto cogió un puñado de los últimos cabellos que aún le quedaban y los retuvo dentro de su puño.
*tic* *tac*
Ambos hombres se miraron el uno al otro con miradas derrotadas.
*tic* *tac*
Dos manos se estiraron simultáneamente.
*tic* *tac*
Casi en sincronía, cada uno cogió una botella de sake, sirvió el líquido y tragó el contenido de una sola.
*tic* *tac*
Suspiraron en estéreo.
*tic* *tac*
Esto podía demorar.
o-o-o-o-o-o
Soujiro condujo a una Misao ligeramente más tranquila por el corredor. Aunque tenía que jalarla suavemente por el brazo para conseguir que caminara. Y la bandeja que casualmente andaba cargando no le ayudaba en nada. Por lo menos la chica ya no estaba gritando como loca.
Soujiro se detuvo frente a la oficina de la Okashira, compensó el peso de la bandeja y le hizo señas a Misao. Digamos que no estaba en condiciones de abrir el shogi.
Misao parpadeó. ¿Qué estaba haciendo el Tenken?
*Suspiro* El joven se había olvidado de que ella aún no podía sentir el chi. "¿Podría por favor abrir la puerta Misao-san?"
"¿Ah? ¿Para qué?" Esta era su oficina. ¿Qué estaban haciendo allí en primer lugar? ¿No deberían estar buscando al estúpido lobo granuja?.
"¡Para entrar, por supuesto!" fue la angelical respuesta de Soujiro.
"No tiene sentido. ¿Por qué?" Es necesario remarcar que a veces Misao elegía los momentos más extraños para no darse cuenta de las cosas.
Soujiro simplemente la miró, esperando a que la información llegara a su cerebro.
*SWISH*
"¿Quieres entrar mocosa?" Dijo Saitou luego de abrir la puerta de un golpazo. En serio, ese par era enervante. Luego, el lobo volvió a la habitación y se puso cómodo.
Misao pestañeó un par de veces. "¿Qué crees que estás haciendo?" Una venita era visible en su frente.
Saitou sonrió malignamente, sin moverse un centímetro de su cómoda posición. Estaba sentado en la enorme silla de la Okashira, con ambas piernas sobre la mesa, cigarrillo en mano.
Misao entró, refunfuñando todo el camino. Detrás de ella, Soujiro parpadeaba como loco e intentaba recordar que los buenos niños como él no debían aprender semejante vocabulario.
"¿Cómo supo a dónde ir Saitou-san? Pensé que era la primera vez que venía aquí" Con una sonrisita dulce (¡por supuesto!), Soujiro se colocó estratégicamente entre los dos y puso los implementos del té sobre la mesa.
Misao se detuvo al oírlo. De hecho, era una muy buena pregunta. Saitou definitivamente jamás había puesto ni una de sus mugrosas patas en el Aoiya, y a ella no podía haberle tomado más de 15 minutos el llegar a su posición actual, lo cual no era ni de lejos suficiente tiempo para ponerse a explorar, considerando que esa no era la única oficina del lugar.
"Algo de deducción y un algo que simplemente dice a gritos que esta es la oficina de la Oniwabanshu no Okashira. Sin importar que tan carente de personalidad sea" replicó el lobo con una sonrisa engreída.
Misao recorrió con los ojos su oficina. La decoración no decía mucho acerca de su personalidad, ya que ella se rehusaba a pasar tanto tiempo en ella como lo hacían sus predecesores (decisión que no le sirvió de mucho, porque prácticamente vivía allí). Paredes desnudas, salvo por un par de paisajes a tinta en pergamino. Ahora que se daba el tiempo para analizarla…. Sólo digamos que era hora de algunos cambios, ¿de acuerdo?
Pero si el lugar andaba tan falto de personalidad….. entonces ¿cómo lo supo Saitou?
"¿Oh?"
Saitou esperó pacientemente a que la chica viera a lo que se refería. Sólo continuó hablando una vez que su rostro cambió primero a una expresión de disgusto y luego a una de curiosidad.
"Apesta a comadreja" dijo tranquilamente el lobo.
"¿QUE QUEEE….?"
o-o-o-o-o-o
Aoshi se levantó de su posición de meditación y se acercó al estanque de koi justo fuera de la habitación. Era un lugar tranquilo, y su segundo lugar favorito para meditar. Encontrando su lugar favorito sobre una roca, se acomodó.
"¿Le encanta perder el tiempo, verdad?"
Aoshi se quedó de piedra. ¿Acaso alguien había entrado sin que él se diera cuenta? La última vez que eso pasó había sido hace muchos años. Lentamente, se dio la vuelta.
Y su mandíbula chocó con el suelo de la sorpresa.
"Han..Han…" ¿acaso estaba tartamudeando? Oh si mis queridos amigos, lo estaba. Y al parecer su cerebro también había decidido tomarse una siestita.
"Hannya, Okashira. H-A-N-N-Y-A. ¿Cómo va?" Genial. ¿Qué se supone que debías hacer cuando un hombre muerto se aparecía de la nada?
El alegre fantasma (TENÍA que ser un fantasma) se sentó en otra roca, directamente frente a Aoshi.
Por alguna razón Aoshi no se estaba sintiendo tan confundido como pensaba que debería estarlo. De hecho, todo lo contrario. Usando la roca como apoyo, se movió a una posición más cómoda.
"Estás muerto" dijo el ninja tranquilamente, mirando directamente al hombre enmascarado frente a él.
Hannya le devolvió la mirada por unos minutos y luego se rió.
"Detalles, detalles." Dijo mientras movía la mano como quien dice 'olvídate!'. "Siempre le encantó encontrarle hasta el más mínimo detalle a las cosas, ¿verdad? Bien, bien. De hecho, sí, da la casualidad de que estoy muerto. ¿Contento?"
La cara que puso debió haber sido realmente para recordar, porque la felicidad de Hannya pronto se evaporó.
"De verdad me alegro de que haya dejado de afligirse por nosotros Okashira." El tono era ahora mucho más suave, entremezclándose con el sonido del viento a su alrededor.
En serio Hannya se alegraba por eso? ¡Si había sido Aoshi el principal causante de su muerte y las de Beshimi, Hyotoko y Shikyjo!.
*POC*
Aoshi frotó el adolorido lugar de su cabeza donde la roca acababa de rebotar.
"No piense así. Lo hicimos por voluntad propia, para que usted pudiera vivir." Dijo Hannya haciendo rebotar otra roca en su mano.
"Y lo volveríamos a hacer de ser necesario." Aoshi se dio la vuelta para ver al resto de sus camaradas. Sintió que el pecho se le comprimía ante la escena que tenía frente a sí. Justo como en los viejos tiempos. Justo como en los viejos tiempos...
Aoshi parpadeó. Momentito ahí. Acaso él había... nop, estaba más que seguro de que él no había dicho nada. Entonces eso significaba…
"Si Aoshi-sama, esto es un sueño. Y si, podemos oír sus pensamientos como si estuviera hablando. Lo que hace la situación perfecta para una conversación sincera, ¿no le parece?" dijo Beshimi con una notable mirada malévola.
Aoshi tragó saliva.
"Me parece que no entiendo." respondió Aoshi en lo que esperaba fuera su mejor tono desentendido.
"Me parece que está consciente de que no puede fingir en un sueño, ¿no?"
Aoshi tenía la sensación de que estaba en problemas.
"Oh, sí que lo está" Aoshi fingió no haber escuchado a Hyotoko y haber encontrado de pronto el pasto muy interesante. Aunque lo que de verdad llamó su atención era el hecho de que sus piernas se veían…extrañas. No sólo eso, sus manos también se veían algo…rechonchos. Aoshi levantó la proverbial ceja al notar esto.
"Así que… ¿Cómo está Misao-chan?" La pregunta distrajo a Aoshi de su investigación. La ceja cambió de víctima, y al parecer ahora encontraba cierta máscara de demonio muy intrigante.
"Bueno, es que nunca la volvimos a ver." Le explicó Hannya a la ceja.
"Sí, ¿quién iba a creer que se iba a convertir en una señorita tan bonita?"
"Siempre fue bonita Hyotoko, incluso cuando era niña"
"Nah, nah. Era adorable, Shikyjo. Y ahora es hermosa. Encuentro una gran diferencia entre ambos términos" respondió Hyotoko meneando un dedo frente a la nariz de Shikyjo.
"¡Nuestra pequeña Misao-chan está lista para ser conquistada por algún príncipe azul, y nosotros no estaremos allí para botarlo del caballo!" Se lamentó en broma Beshimi, con un gesto dramático y cayó al pasto, como muerto.
La ceja comenzó a moverse nerviosamente.
"Ay, ¡vamos! ¡Tú sabes que ella aún es la pequeña revoltosa que conocíamos! ¡La única forma de que alguien será capaz de acercársele será porque ella así lo quiere!" dijo Hyotoko, inclinándose sobre la forma inerte de su camarada.
Aoshi se estaba sintiendo un poquito ignorado. Aunque inconscientemente estaba de acuerdo con todo lo que Hyotoko había dicho. Dejó de asentir con la cabeza.
Hannya lo estaba mirando. Lo que era perfectamente normal, porque resulta que estaba sentado frente a él. Sin embargo, la sonrisa de suficiencia que traía no lo era. Esperen un momento. Cómo rayos era eso de que estaba sonriendo?
Aoshi entrecerró los ojos. Sep, no había duda sobre ello. Efectivamente, la máscara de Hannya SI que estaba sonriendo.
Genial, ¿y ahora qué?
"¿Verdad Aoshi-sama?" ¿ah? Aoshi parpadeó. Y levantó una cejita.
"Él dijo y cito: 'Aoshi-sama la protegerá, Verdad Aoshi-sama?' Fin de cita." dijo Hyotoko en una vocecita chillona, imitando a Beshimi, lo que le ganó un manotazo en la cabeza cortesía de dicho ninja.
"Aa." respondió el joven sin siquiera pensarlo. No había nada que pensar a ese respecto. Lo haría, y de eso no había duda alguna.
"¡Eso es!" dijo Beshimi levantándose y quitándose el polvo de encima.
¿Ah? ¿dónde iban?
"¡Ahora ya puedo descansar en paz!" dijo Hyotoko y se dio la vuelta para irse.
"¡Te dije que estaba enamorado de ella!" le dijo Shikyjo a Hannya mientras se alejaban. "A ver… ¡me debes 500 yenes!"
"Shikyjo, estamos muertos. ¿Cómo pretendes que te pague?"
"¡Ayy! ¡Me olvidé de eso!"
¿QUE QUEEEE? Las palabras de Shikyjo resonaron en la cabeza de Aoshi.
"¿Shikyjo?" la voz del exOkashira era calmada y tan cálida como el viento del Antártico.
"Aunque pensándolo bien, quizás no sea algo tan malo." dijo Shikyjo nerviosamente y desapareció.
De pronto, todo se oscureció. Aoshi movió la cabeza para todos lados, pero sólo había negro a su alrededor. Mirando hacia abajo, descubrió lo que parecía ser… ¿agua?
Estee… sí. Al parecer estaba parado sobre el agua. O sobre un espejo. O sobre algo. El asunto era que podía ver su reflejo, aún si al parecer no había ninguna fuente de luz por ningún lado.
Entonces, tuvo la oportunidad de ver lo que apenas había notado antes.
¿Qué demonios? Estaba…¡deforme! ¡Su cabeza era ENORME! ¡sus brazos y piernas estaban rechonchas! ¡peor aún, estaban RECHONCHITAS! ¡Sus ojos eran tan grandes como la mitad de su rostro! ¡Parecía una caricatura de sí mismo!
De pronto estaba en cuatro patas, examinando su 'reflejo' y pestañeando sin terminar de creérselo.
Una risita resonó en algún lugar de la negra inmensidad.
Aoshi miró a su alrededor, buscando de dónde provenía la vocecita infantil. De nuevo esa risita… ¿Acaso era una niñita?
El Aoshi deformado trastabilló hacia atrás cuando una niña apareció de pronto frente a él. Sin mucha ceremonia, se cayó de trasero por la sorpresa.
La pequeña tenía grandes ojos azules y…. ¿una trencita negra?
"¿M…Misao?"
La Misao del sueño se rió de nuevo y se inclinó hacia él. Le cogió el rostro con ambas manitas pequeñitas y le plantó un beso en la nariz, luego de lo cual volvió a reírse.
Aoshi permaneció congelado en su lugar. Cuando la chibi-Misao se alejó de él, ya no era una niña. Sus delicadas manos de jovencita aún estaban en sus mejillas, y su rostro estaba a escasos centímetros del suyo propio.
Misao, ahora completamente crecida, le sonrió y abrió la boca para hablar…..
*PUM*
Aoshi abrió los ojos pestañeando mucho.
El exOkashira de los Oniwabanshu estaba en el suelo de su cuarto de meditación. Su cabeza acababa de darse un golpazo en el suelo, debido al hecho de que se había quedado dormido mientras meditaba. Otra vez.
¡No me digan que de verdad se creían eso de que el chico meditaba TODO el santo día!
Aoshi se levantó del piso. Mientras tanto, le lanzó una mirada venenosa al quemador de incienso que estaba allí paradito inocentemente, expidiendo un delgado hilo de humo.
Una vena se hizo visible en la frente del joven.
Se inclinó hacia el quemador de incienso y lo tiró por el shogi abierto.
*SPLASH*
Basta de incienso, muchas gracias.
Aoshi se sentó en la roca frente al estanque de koi e intentó encontrarle sentido a sus pensamientos.
Había diferentes tipos de sueños. El que acababa de tener no parecía haber sido del tipo premonitorio. Pero tampoco era un típico sueño usual. ¿Qué significaba?
Sin proponérselo, se preguntó si su reflejo en el sueño era su yo interno.
¡CONCENTRATE! Genial. Resulta que podía librar su mente de pensamientos por horas, pero cuando necesitaba ponerse a pensar….
Miró la puesta del sol. 'Puesta del…. ¡Demonios! ¡Misao!'
Quizás el entrenar con ella le daría una idea o dos.
Con todo lo observante que era cuando se trataba de otras personas, la noción de 'no ver lo que está frente a tu nariz' ni se le pasó por la mente.
o-o-o-o-o-o
La razón por la que Saitou necesitaba uno, dos o diez ninjas era bastante sencilla.
Desde el inicio de la era Meiji 12 años antes, habían existido pequeños grupos contra el gobierno. Algunos trataban de instaurar el shogunato de nuevo, otros simplemente
El mundo político había sido invadido por gaijins. Extranjeros. También había grupos en contra de eso. Y esos eran los más radicales.
Incluso él, un antiguo Shinsengumi, sabía que forjar fuertes lazos con otros países era la mejor manera para que Japón emergiera nuevamente como el país poderoso que una vez fue. Y era un poquito difícil el hacerlo cuando los embajadores y las personalidades eminentes terminaban secuestrados y/o asesinados cada dos por tres.
Había algunos grandes grupos terroristas en la ciudad. Saitou había estado intentando seguirles la pista a algunos de ellos desde hacía meses, pero había un pequeño problema. Los hijos de sus adoradas madres se habían dado cuenta de que, ayudándose unos a otros podían lograr evadir a la policía cuando se les diera la gana.
El lobo había intentado todo lo que podía, pero los investigadores de la policía sólo podían indagar hasta cierto punto. SI ES QUE lo hacían.
Sarta de incompetentes.
Y ahora tenía que sumergirse hasta lo más bajo.
"Espero los primeros resultados dentro de un mes comadreja. SI es que eres capaz de hacerlo, claro está." Por suerte, era bueno buceando.
"Claro que puedo!" respondió Misao con una mirada decidida en los ojos. ESTO era un desafío. Y uno GRANDE.
El lobo sonrió. Bueno saber que la comadreja aún tenía agallas.
o-o-o-o-o-o
Una vez que Saitou cerró la puerta, Soujiro tuvo que retroceder hasta una esquinita alejada de la habitación, con la esperanza de que la Okashira que en ese momento saltaba como pelota no le diera un golpe de casualidad.
"¿No es genial?" Misao continuó saltando por todo el cuarto, dando vueltas como loca. Soujiro hubiera sonreído al ser su numerito, de no ser por el hecho de que estaba tan confundido cómo es posible estarlo.
De pronto, fue apartado bruscamente de su escondite por un par de delgadas pero increíblemente fuertes manitas.
"¿Qu…que…..co…..sa…?" El cuarto daba vueltas. Ah! cuantos colores!
"¿No te das cuenta?" preguntó Misao con esa enorme sonrisota aún en el rostro. Bueno, por lo menos se había detenido, algo es algo.
Las mujeres son criaturas extrañas. Primero, la chica había estado lista para reventarle la garganta a Saitou-san (aunque no podemos decir que el lobo hubiera estado haciendo mucho que digamos para calmarla, pero…) y ahora estaba actuando como si… este… lo que sea que fuera que hiciera a las mujeres felices hubiese sucedido. ¿En serio quería enterarse? No estaba seguro, pero ya que la pregunta se le había escapado, no estaría de más tener una explicación.
Soujiro sonrió de esa manera adorable suya y negó frenéticamente con la cabeza.
La sonrisota de Misao seguía en su lugar. Casi saltando, se dirigió al shogi y abrió la puerta de papel. El cuarto se iluminó y la chica se dirigió hacia la veranda del pasadizo justo fuera de la oficina. Soujiro la siguió con paso más tranquilo mientras ella se trepó en la verja de madera.
"¿Alguna vez has tenido un sueño?" Soujiro parpadeó al escuchar la pregunta. "Quiero decir… no del tipo que tienes por las noches…. Tú sabes, algo como un sueño del futuro"
La sonrisa de Soujiro se suavizó. "Sí, lo he tenido."
"Eso es lo que esto significa para mí. Para comenzar, no se suponía que yo fuese Okashira. "Soujiro asintió al escucharlo. "Es decir, ¡mírame! Simplemente soy la pequeña Misao! En ese momento no lo pensé mucho, y la situación no estaba como para hacerlo, y yo sé muy bien que no estaba calificada para ser Okashira. Aún no lo estoy, y todo el mundo puede verlo…. Estoy hablando en círculos, no?"
El Tenken optó por no responder, eligiendo en su lugar dejar la sonrisa donde estaba. "Ano…Misao-san…¿a qué se refería Saitou-san cuando dijo 'resultados'?"
Misao parpadeo. "¡Oh! me olvidé que tú no sabes casi anda sobre asuntos ninjas! En verdad no es algo complicado de explicar. Lo que tengo que hacer es infiltrar espías en los grupos rebeldes, descubrir sus planes y sus escondites. *suspiro* Lo complicado va a ser llevar todo eso a cabo."
"No es peligroso?" Misao sólo lo miro con cara de 'anda que si? mira que no me había dado cuenta!', pero pronto esa mirada se transformó en una cara tranquila.
"Sep, lo es." Misao volteó su rostro para mirar el jardín. Su voz se escuchaba imparcial, calmada y definitivamente no-misaoesca. "¿Crees que pueda hacerlo?" su voz se volvió insegura, casi asustada.
De pronto, sintió como si a su cabeza le estuvieran dando….. de palmaditas? Misao intentó levantar la mirada. Cuando eso no le sirvió de nada, decidió mover la cabeza. Una sonrisa fenomenal fue su recompensa.
"Eso significaría demostrarle a Saitou-san que está equivocado. Y me parece que usted puedo lograr eso"
Misao le dedicó una sonrisa y se rió.
"Escandalizarlo de nuevo sería agradable. ¿Viste su cara cuando nos encontró en la cocina? ¡Fue toda una pena que se recuperara tan rápido de la sorpresa! ¡Sus ojos se pusieron ENORMES!" dijo Misao haciendo una buena imitación de dichos ojos. Soujiro comenzó a reírse al verla.
De pronto, los ojos de Soujiro expresaron sorpresa, pero regresaron a la normalidad igual de rápido. Incluso podía decirse que ahora tenían cierto brillo que no había estado allí antes.
"Vamos, vamos Misao-san. No es bonito tirársele encima a pobres hombres indefensos. Además, tiene que admitir que estábamos en una posición ALGO comprometedora" replicó Soujiro, guiñándole un ojo.
Misao se sonrojó. ¿Y a este que bicho le picó? No se las iba a llevar tan fácil! Tenía que devolverle el comentario!
"Sólo porque te movías demasiado! ¿Qué? ¿Nunca has tenido a una mujer encima?" Esperen….en su cabeza eso no había sonado tan mal…..
Soujiro se alzó de hombros por toda respuesta y comenzó a caminar hacia la cocina. Pero no sin antes despeinarla con una mano.
"¡Oye!" se quejó la joven. "¿Seta…?"
Soujiro se detuvo, pero no volteó a mirarla. Quizás porque aún estaba sonrojado por la pregunta anterior.
"Gracias."
Esta vez, el chico sí se dio la vuelta, le sonrió y se fue.
o-o-o-o-o-o-o
Aoshi miró la escena frente a él. ¿Acaso sus oídos le estaban jugando un truco? ¿Se podía saber QUE demonios de los siete infiernos y alrededores estaba pasando aquí?
"Ay, vamos! Tú sabes que ella aún es la pequeña revoltosa que conocíamos! La única forma de que alguien será capaz de acercársele será porque ella así lo quiere!" dijo Hyotoko.
Aoshi sacudió la cabeza, intentando librarse del recuerdo. Lo normal para medio mundo era olvidarse de sus sueños, recordar pedacitos o simplemente tener una vaga idea de qué se trataron. Por desgracia, él parecía ser la excepción a la regla.
"¡Sólo porque te movías demasiado!¿ Qué? ¿Nunca has tenido a una mujer encima?"
Realmente NO quería enterarse qué era lo que significaban esas palabras. En serio. No era un hombre curioso, y esa conversación no tenía nada que ver con él. Iría al dojo y la esperaría allí, sin preguntarle nada. Sin importar cuanto chillase y patalease su yo interno por enterarse que rayos estaba pasando.
o-o-o-o-o-o
"Misao." Aoshi-interno había ganado, por supuesto.
Misao se volteó hacia la voz. No…. no podía ser….
"¿Aoshi-sama?" por supuesto, SI era, porque al destino se le dio la gana.
Uh-oh. La ceja estaba arqueada.
Aoshi había escuchado. Misao lo sabía. Y él sabía que ella lo sabía.
Misao abrió la boca para explicarle, y se detuvo en el último segundo. 'No tengo por qué explicarle nada. Que piense lo que le venga en gana. SI es que quiere saber, pues va a tener que preguntarme.' Pensó Misao. Y, por supuesto, eso jamás iba a suceder, porque el hombre jamás preguntaría algo así. ¿Verdad?
"¿Quisieras explicar?" ¿Queeee?¡ Todo el mundo busque refugio! ¡Se acerca el fin del mundo! ¡Aoshi preguntó!
Misao sintió que sus ojos se abrieron hasta que sus cejas casi tocaron su coronilla.
Aoshi estaba en el mismo estado de sorpresa. Qué lo había hecho preguntar? Bueno sí, tenía curiosidad y todo eso, pero….
"Saitou interrumpió algo" dijo Misao, aparentemente sin dale importancia al asunto. Saltó de la verja donde estaba sentada y se volteó para mirarlo. "Aoshi-sama, es hora de entrenar." le dijo, sonriéndole dulcemente.
¿Qué? ¡la chica había evadido por completo su pregunta! Y se puede saber a qué se refería con eso de 'algo'? Su cerebro estaba comenzando a hacerse ideas. Estaba sumando 2 más dos, y no le parecía que el 5 que obtenía de resultado fuese algo bueno.
Sin embargo, la siguió hasta el dojo. Iba a enterarse, aunque se le fuese la vida en ello. O la vida de otra persona.
Aoshi-interno comenzó a afilar sus pequeñas kodachis.
o-o-o-o-o-o
Fin del capítulo 13
o-o-o-o-o-o
Miren! me estoy reivindicando! ya tengo compu de nuevo, aunque aún no le ponen Internet, pero para eso tengo las horas de vagancia en la universidad, no les parece?
Este capítulo es bastante más largo que los demás, por una repentina inundación de ideas que me gustaría que volviera a repetirse….. *suspiro*
Algunas respuestas a reviews del mini-capítulo
Kori-Kaoru: quizás Misao ande un poco menos loca que en la serie. No es que la haya hecho así a propósito, si bien es cierto que quería dar la idea de cómo ha madurado. Supongo que se debe a que muchas veces narro las cosas partiendo de su punto de vista y de lo que piensa y, que muchas veces una hace cosas que le parecen bastante normales, pero visto por otra persona, terminan siendo calificadas de 'ridiculeces'. ¡Gracias por los comentarios! (te regalo un Aoshi-interno, ¡completo con todo y mini Kodachi!)
Alexandra Shinomori: Cuando tuve que hacer ese mini-capítulo y me vi ante la necesidad de hacer a chibi-Okon, en serio que no pude imaginarme a una niña buenita y angelical. Okon es demasiado….Okon. XD Como dicen, genio y figura…. y esa mujer va a ser una torturadora hasta la sepultura, te lo aseguro.
Angel Nemesis: en la serie se nos presentó a bastantes pocos Oniwabanshu, pero es bastante obvio que en sus buenas épocas debieron ser más. Y si tienes a tanta gente en un lugar, es una consecuencia inevitable el que haya uno que otro enredo 'amoroso' por ahí. Además, no resulta anda difícil imaginarse a Okon enamorándose cada semana de un chico diferente, ¿ne?
Ania-san: Felicitaciones! A mí me encantan los niños, siempre y cuando sean prestados y con garantía de devolución a sus madres cuando comiencen a llorar, jeje. Así que yaoi, ¿uh? yo no tengo problemas con el yaoi, siempre y cuando se trate de personajes que ya tengan esas tendencias en sus series. Por cierto, Gravitation es el único yaoi que me he comprado luego de verlo, cosa rara en mí, aunque a Shuichi den ganas de tirarlo por la ventana de un pent-house a veces…..
Minue: se me ha perdido mi molestosa, ¿quien me la puede encontrar? en serio, ¡te voy a pegar un letrero de 'se busca', porque ya nunca te veo!
HADA: Si pues, felizmente que Okon aprendió a cocinar, que si no…. Claro que me imagino que por ahí debieron haber varios desastres culinarios antes de que dejara de quemar la sopa…. Jaja, es cierto, uno de pequeña ni cuenta se da de las maldades que hace, ¿no? ¡pero que genial es cuando comienzas a recordarlas!
Algunas respuestas de reviews del capítulo anterior
Alexandra Shinomori: Ay, Aoshi va a ser frustrante hasta que se muera, porque tengo la impresión de que ese es su único hobby en esta vida. En cuanto a Saitou, de ese sí que sabemos que no es un hobby, sino parte de su profesión, y que prácticamente tiene maestría y post-grado en el tema.
Liza nightroad: Aquí ta la actualización! como ya dije, no pienso abandonar este fic, por ser mi bebito, mi creación, mi adorado… bueno, se entiende, ¿no? jiji
Nebyura: ¡he aquí el regreso de la ceja con patas, para su deleite!
Kori Kaoru: Y aquí tenemos las consecuencias de dicha escenita. Todo de a poquitos, porque si no, a Aoshi le da un ataque y se nos muere o.o
Angel Nemesis: Y me imagino que este capítulo te hará también pensar lo mismo. Todo es por una razón, claro, pero también a mí me parece que son adorables juntos (y no me refiero precisamente como pareja).
Iskra revoir: NO vayas a leer el de inglés! créeme, terminarás frustrada….. y es porque allí ya estoy a punto de postear el miai, y a partir de ahí la cosa se va a poner desesperante…. y ya que me demoro un poquito más en postear allá de lo que lo hago aquí…. sólo digamos que mejor es que lo leas aquí.
Utena-Puchico-nyu: No me digas eso…. T-T Mira que estoy actualizando bastante poco tiempo después de la última actualización…. no me mires feo…. mira que me asusto…. (se esconde bajo la cama).
¿Qué les pareció? Déjenme una review!
Verito-chan
