Saga: "La hermandad de los cascos blancos"
Capítulo 20: Preparativos.
En una cadena de volcanes, donde la temperatura oscila entre los 40 y los 50 grados, se podían ver una serie de explosiones, era como si algo muy grande estuviera persiguiendo a algo muy pequeño.
Escondido detrás de una roca estaba Crimson, él estaba muy agitado, parecía que hubiera corrido una maratón de 10.000 Km – Maldito Shining armor, si sobrevivo a esto te ahorco – dijo el Pegadrake maldiciendo al unicornio.
Flashback.
-¿Qué? ¿No entrenaremos juntos? – pregunto Skyla a su padre.
-No, Crimson es un pegadrake y ni yo ni Girion somos los indicados para entrenarlo – dijo Shining.
-¿entonces donde iré? ¿Quién me entrenara? – pregunto Crimson.
-Bueno – Shining se mordió el casco e invoco a Raiton – Raiton –
-Hola jefe – mira a Crimson - ¿es él? –
-Acertaste amigo – le dijo el unicornio al dragón eléctrico.
-¿Raiton? pero papa, él es un dragón eléctrico ¿Cómo podria ayudarlo? – dijo Skyla.
-Él no lo entrenara, él lo llevara a donde vive un amigo mío, solo tienes que decirle que vas de mi parte y el té entrenara con gusto –
-y exactamente ¿Quién es él? – pregunto el pegadrake.
-Es un gran maestro, y además muy paciente con sus alumnos, te divertirás mucho con él. Él se llama Smaug – dijo Shining.
Fin flashback
-Paciente, si como no – dijo el pegadrake irritado.
De pronto se escucha un rugido, Crimson asoma la cabeza y ve a un gran dragón rojo con escamas negras, su tamaño era comparable al del mismo palacio del imperio de cristal – Crimson, no te escondas ¿este es el legendario poder del pegadrake? – pregunto el gigantesco dragón con una voz muy gruesa, luego disparo una gran llamarada justo hacia donde estaba Crimson, el levanto vuelo y logro por poco esquivar el ataque.
-Te odio Shining, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio – grataba mientras huía del dragón.
Mientras tanto en el imperio de cristal.
Dentro del palacio, en una habitación subterránea, estaba Shining parado en su modo Kirin, frente a él estaba Skyla muy cansada y lastimada, se podía ver que tenía puestas unas pesas en los cascos - ¿ya te cansaste hija? – dijo Shining.
Skyla lo mira decidida a continuar – me sorprende que tú no estés cansado, anciano – dijo Skyla en tono burlón.
Shining sonrió – bien – luego estiro el brazo y disparo un rayo contra su hija, ella lo esquivo por poco, luego Shining disparo múltiples rayos contra ella, Skyla los esquivaba por poco, el peso de esos grilletes que tenía en los cascos era tal que no podía volar, solo podía correr y tampoco muy rápido dado al peso de los grilletes.
Luego las descargas eléctricas de Shining generan una nube de polvo, Skyla aprovecha y se esconde detrás de un pilar para tratar de recuperar un poco de aire – Mierda, es muy rápido y fuerte. Ahora entiendo porque le dicen relámpago blanco – pensó la alicornio.
-¿creí que los alicornios tenían mayores capacidades mágicas que los unicornios? – dijo Shining detrás de Skyla, pero para cuando ella se volteo a verla recibió un fuerte golpe en la cara que la hiso atravesar 3 columnas.
Shining tenía los ojos cerrados y se podían ver lágrimas saliendo de ellos – créeme que esto me duele mucho más a mí que a ti hija – decía Shining.
Skyla se reincorpora y lo mira adolorida – lo dudo mucho papa – dijo frotándose la mejilla por el golpe.
En las llanuras al sur de Equestria, estaba una pequeña aldea, esta no estaba hecha con casas sino con carpas de un estilo similar al de los indios apaches, la aldea estaba llena de cachorros de lobos jugando y lobos adultos atendiendo sus labores. A lo lejos, Blade miraba la aldea con una sonrisa, había tenía un viaje larguísimo y por fin había llegado a la aldea de los lobos y ahora solo esperaba obtener la ayuda que necesitaba.
Blade se adentró en la aldea, rápidamente fue recibido por sonrisas, él se había ganado el respeto de los de su especie, dado a que él fue el primer lobo en criarse entre ponis, lo que ayudó mucho cuando los lobos y los ponis hicieron a un lado los conflictos raciales para mantener fuera a Hera de su tierra. Los lobos habían tenido una relación desastrosa con los ponis antes de todo esto, los ponis decían que Equestria era de ellos por ser más "civilizados" y como los lobos al ser solo un conjunto de tribus sin conocimientos de metalurgia ni una literatura tan avanzada como la equestriana no eran un poblado civilizado y por lo tanto no eran dueños de nada, pero los lobos habían llegado a esas tierras de mucho antes de los ponis, los lobos eran las criaturas más antiguas y sabias pero no se interesaban para nada en modernizarse pues preferían seguir con sus tradiciones y creencias.
Blade llego al centro de la aldea donde se veía un gran árbol rodeado de ofrendas y tributos, los lobos adoraban a la naturaleza, ella era su diosa, su deidad, era ella la que regía su forma de vida. Esta fue una de las razones por las cuales ellos no querían a Hera, los lobos creían en la existencia de dos dioses, un macho y una hembra y que ellos eran los padres de la naturaleza, a Hera no le agradaba que no la vieran como diosa y mucho menos que tuvieran un dios macho, pero los lobos poco le temían a ella y ella con el tiempo dejo de prestarles atención pues no mostraban ningún interés por las demás naciones, simplemente vivían sus vidas sin provocar a nadie, hasta que los ponis se asentaron en esa zona y empezaron a desplazar a los lobos poco a poco sosteniendo que ellos eran salvajes sin cultura ni nada que pudiera considerarse civilizado.
Blade camino hacia una tienda grande, dentro de ella había una loba que llevaba puesto un penacho sobre su cabeza, también tenía pintura blanca en el rostro, se podía ver que había vivido muchos años dado a sus arrugas.
-Sí, hijo de piel de arcoíris ¿Por qué has venido a mí? – dijo la loba.
Blade se inclinó respetuosamente ante la loba y dijo – Oh, gran sacerdotisa de la naturaleza, emisaria de Apolo y Perséfone, rey y reina de los bosques, llanuras y montañas, hoy me presento ante usted con la esperanza de que me brinde un favor con su infinita sabiduría dada por la gracia de los dioses – dijo Blade.
-Dime que aflige tu alma hijo mío – dijo la loba.
-Uno de mis mejores amigos ahora está dando su alma tratando de salvar a su hermano y restaurar a su familia destrozada, quiero ayudarle pero no tengo la fuerza para hacerlo, por favor enséñeme los secretos de la antigua magia licantropiana –
La loba guardo silencio pensando claramente en lo que su visitante decía - ¿vienes aquí buscando el poder para ayudar a tu amigo? – dijo levantándose y dándole la espalda a Blade – muchos guerreros han querido sabes el secreto de la antigua magia licantropiana, pero en más de 1000 años nadie fuera del circulo de shamanes a podido siquiera presenciar la belleza de esta magia, mucho menos utilizarla ¿Qué te hace pensar que eres digno? –
Blade trago saliva – no creo ser digno de tal honor, pero con o sin su bendición ayudare a mi amigo, si fue en vano mi viaje que así sea pero no me quedare de garras cruzadas mientras el sufre, el arriesgo mucho por nosotros, no podria llamarme su amigo sino hiciera lo mismo – dijo el lobo.
La loba se lo quedo mirando, pero luego esbozo una grata sonrisa ante la después
– hijo de piel de arcoíris, has pasado la primera prueba – Blade la miro sorprendido
- ¿en serio eso fue una prueba para ver si era digno? – al dejar en claro que sin importar mi decisión de ayudarte o no ayudarías a tu amigo, a probado tu lealtad con él y tu compromiso a dar todo por ayudar a un amigo, por ello ahora tendrás que eres digno de esta antigua magia – dijo tomando el collar que llevaba en el cuello, el cual era un rosario de plata, pero en lugar de una cruz tenía un circulo con una estrella de 12 puntas
– esta es la cruz espiritual, representa todo el poder del espíritu de la naturaleza, prueba que eres digno y te ganaras el derecho a portarla y usar su poder para ayudar a tu amigo, pero te advierto que fallar…. supondrá tu muerte – eso ultimo creo un silencio sepulcral en la tiendo.
Blade trago saliva, luego dirigió su mirada hacia la loba - ¿Cuándo empezamos? -
En la isla del Edén.
El bosque de la isla era famoso por su pasividad y su armonía, los animales vivían en perfecto equilibrio con su ecosistema. Pero en el centro de la isla, se escuchaban algunas explosiones, en ese lugar, Artemisa estaba parada con una mirada aburrida y no muy lejos de ella estaba Alexis, su hermoso pelaje blanco ahora estaba chamuscado, tenía cortadas en todo su cuerpo y su brazo izquierdo estaba muy lastimado
– Vamos, ¿y con ese mediocre poder crees poder proteger a tu amado? – dijo la Kirin disparando bolas de fuego hacia el escondite de Alexis, ella rápidamente escapa del lugar pero Artemisa empieza a dispararle rayos de su cuerno y Alexis usaba toda su fuerza para correr y esquivar los rayos, pero en un descuido uno de los rayos de Artemisa le da en su pecho y cae al suelo sangrando.
Artemisa se acerca a la terrestre – bien – dijo la Kirin.
-¿bien? ¿A qué te refieres? – dijo la terrestre haciendo precio en su herida tratando de parar el sangrado.
-Ya lo veras, mejor trata de dormir un poco, lo necesitas – tan pronto como dijo eso, la pérdida de sangre hiso que Alexis de desmallara, Artemisa veía la herida la cual empezó a brillar – creo que eso podrá despertar tus fuerzas dormidas y así lograr sacar todo tu potencial – dijo viendo a la terrestre dormir.
Artemisa se recostó en la tierra y se puso a meditar, pero de pronto su tiempo de meditación fue interrumpido cuando escucho un ruido extraño proveniente de unos arbustos, ella se levanta y revisa el arbusto y al final ve que no hay nada. Ella sentía que algo o alguien la vigilaba pero no podía identificar la presencia o fijar bien su ubicación, pero de pronto un gran escalofría recorre todo su cuerpo, en sus ojos se refleja un gran temor, era como si algo aterrador estuviera parado detrás de ella observándole
– No puede ser… imposible…no puede ser ella – Artemisa giro su cabeza muy lentamente esperando lo peor, pero luego vio que no había nada ni nadie detrás de ella – Quizás…solo mi imaginación – Artemisa se recostó y volvió a su meditación. Ella no lo sintió pero tan pronto serró sus ojos para meditar, 4 ojos rojos brillaron desde la oscuridad del bosque, observándola con una gran sonrisa demoniaca.
Mientras tanto en los aposentos de Omega, Nero se estrella contra un gran bloque de hielo, su espada cae a su lado y frente a él estaba Omega mirándolo con una sonrisa
– valla, te veías más fuerte antes – dijo la yegua. Nero trato de levantarse pero cayó al suelo - te recomendaría que mejor no te levantes, seguro acabo de darte la paliza de tu vida, mejor sano tus heridas antes de continuar –
Omega tomo a Nero y lo cargo en su lomo, luego lo llevo a un estanque – esta agua curara tus heridas – dijo metiéndolo en el agua.
Al instante en que Nero entre en contacto con el agua, toda su piel se puso azul - ¡FFFFFRRRRIIIIOOOOOOOOOOOO! – Grito presa del gran frio de esas aguas, las cuales tenían una temperatura de 200 grados bajo cero.
-No seas marica Nero, eres portador del fuego azul, por lo tanto ese frito te sana – tan pronto dijo eso Nero empezó a darse cuenta de que sus heridas estaban sanando muy rápidamente, luego empezó a sentirse muy agosto en el agua helada, sentía que sus músculos se relajaban y empezó a dejarse llevar por la relajación
- ¿te gusta el agua? Se ve muy placentera, creo que me remojare un poco – Con esas palabras Nero abrió los ojos como platos.
-¡ESPERA! ¡ESPERA NO! – gritaba tratando de evitar que Omega entrara al agua con el.
-Wow que llorón eres - dijo Omega entrando en el agua – seguro que si Alexis no fuera tu novia estarías más que complacido de bañarte con la diosa del fuego azul ¿me equivoco? – dijo con una sonrisa muy coqueta y pestañeando de una forma muy provocativa.
Nero estaba cada vez más embobado por la belleza de Omega, pero no quería cometer una estupidez dado a que él ya tenía una yegua en su vida y lo último que quería era meterle los cuernos – vamos, sé que quieres probar – dijo nadando a su alrededor.
-Omega, por favor para – decía tratando de contener su excitación.
Omega sabía muy bien que lo tenía contra las cuerdas y es cuando ella decidió dar el plato fuerte, se acercó a Nero por la espalda y lo abraso fuertemente mientras lo besaba en el cuello y le lamia la mejilla
– Alexis no se enterara, sé que deseas probar mi jugo del amor – de pronto cuando dijo eso, el estanque se secó por completo, luego tiro a Nero contra el piso se sentó en su pecho poniendo su flor femenina a escasos milímetros de la cara del semental
- ¿quieres probar? Pues alzo – ella lanzo una mirada hacia atrás y sonrió – pues parece que lo disfrutas por lo que tu amiguito me cuenta -
Nero estaba más que atrapado, lo único que le impedía tener algo con ella era su fidelidad hacia su novia, Pero luego Nero serró los ojos y Omega supuso que había logrado convencerlo pero de pronto ella termino de espaldas contra el suelo y Nero sobre ella mirándola con seriedad
– basta Omega, esto es ridículo, ya tengo una yegua a la cual le di mi corazón y no pienso perder mi virginidad con nadie que no sea Alexis, por muy hermosa que seas lo lamento – le dijo el semental.
Luego Omega sonrió y el estanque volvió a llenarse – bien, eso era lo que quiera escuchar – le dijo complacida.
-¿a qué te refieres? – pregunto Nero.
-Quería ver que tan hombre eras, un verdadero hombre no traiciona a su dama con otra, la verdad odio a esos idiotas que creen que pueden meterse con cualquier yegua, odio a los mujeriegos que traicionan la confianza de la yegua que aman – dijo la yegua sentándose en una roca.
-¿ósea que esto era una prueba para probar mi fidelidad con Alexis? ¿Por qué? –
-El Shinigami es un nivel que solo se alcanza juntos, teniendo total confianza el uno en el otro, la verdad no puedo confiar en alguien que engaña a quien ama –
-Entiendo – dijo Nero – solo una cosa – Omega lo mira - ¡¿PODRIAS POR FAVOR SERRAR LAS PIERNAS?! – Omega vio que estaba sentada con las piernas separadas dejando bien visible su flor, ella las cierra y ríe – perdona, es que es divertido jeje –
Nero la mira enojado y luego mete su cabeza dentro del agua tratando de sacar de su mente esas imágenes que pecaban contra el amor de su vida.
Mientras tanto en canterlot.
Kaosu estaba en el baño de su cuarto, el acababa de salir de bañarse y se estaba mirando al espejo, pero noto algo raro, notaba que ahora estaba algo más grande y tenía algo más de pelo en algunas partes de su cuerpo, sin entender que era lo que le pasaba decidió ir a preguntarle a su madre, quizás ella sabría que le pasaba. Al llegar al cuarto de su madre escucho a la misma llorar y a la voz de su tía Luna, el pequeño Alidraco (ALIcornio – DRACOnecus) se asomó por la puerta con curiosidad.
-Cely, tranquila, a Discord no le gustaría verte hace – dijo tratando de calmarla.
-Lo sé, pero no puedo ni mirarme al espejo, perdí al amor de mi vida y Kaosu está creciendo muy rápido, quizás en un año ya este notando lo de su padre – Kaosu sintió cada vez más curiosidad, estaban hablando de su padre, el cual se había ido hace meces y no había vuelto.
-Tranquila, cuando tengas que decírselo yo estaré apoyándote –
-Pero él está creciendo muy rápido ¿no lo has notado? Tiene solo 3 años y ya se pueden ver las marcas de la pubertad, en un año podria ser un adolecente ¿Cómo se lo diré? ¿Cómo le diré que su padre murió en la batalla del imperio de cristal? – dijo Celestia.
-¡¿Qué?! – grito Kaosu sin poder creerlo.
Celestia y Luna vieron casi con horror al niño que había escuchado la conversación – Kaosu…. Hijo – Dijo Celestia.
-Papa… ¿murió? – el pequeño salió corriendo del cuarto y su madre y su tía lo siguieron tratando de alcanzarlo y calmarlo.
Mientras corría por los pasillos, el pequeño choca con algo y al ver con que era vio a Girion el cual lo veía confundido - ¿Kaosu? ¿Estás bien? ¿Por qué lloras? – El pequeño Alìdraco se arrojó sobre el alicornio y empezó a llorar en su pecho – tranquilo amigo ¿Qué pasa? – dijo tratando de calmarlo.
De pronto llegan Celestia y Luna las cuales se calmaron un poco al ver que Girion tenía al pequeño pero seguían preocupadas por el pequeño.
