Saga: "Hermandad"
Capítulo 43: "Calma antes de la tormenta"
En las ruinas del anteriormente majestuoso imperio de cristal, todos los cristalinos y varios voluntarios Equestrianos estaban trabajando para reconstruir la ciudad. Pese a lo agotados que se veían debido a la repentina salida y posterior regreso, la férrea noción de volver a contemplar su espléndido brillo era motivación necesaria para superar el cansancio.
-Vamos, vamos. – dice Shining levitando una viga de acero con dificultad, a la par era seguido por unos tantos ponis cargando vigas.
Blade y otros lobos llevaban carretas con ladrillos o escombros, Crimson y Skyla también ayudaban. Crimson soldaba las vigas con su fuego y Skyla hacía lo mismo pero con su rayo, Alexis usaba su descomunal fuerza para quitar de en medio los escombros más grandes.
-Creo que reparar la ciudad es una buena primera cita, ¿no crees linda? .- preguntó Crimson a la alicornio.
-Así parece, más tarde no olvides invitarme un helado en el nuevo puesto que se construirá nene.- respondió Skyla.
Girion estaba frente a una parte de la ciudad cuyos restos eran muy grandes, él preparó su katana.
-Dispersión. – la hoja se convirtió en miles de pequeños cristales que destrozaron los escombros generando unos más pequeños y fáciles de remover.
-¿Cómo hiciste eso?. – pregunta Eowyn a su lado.
-Magia de hielo, es mi especialidad. – contestó él.
Eowyn sonrió.
-Y dime hijo, ¿Cómo vas con Luna?. - preguntó ella provocando que Girion tropezara.
-Mamá, por favor, no sigas con eso. – Girion.
-Jejeje, hijo solo díselo. – dice Eowyn divertida ayudándolo a levantarse.
Girion solo suspiro y simplemente siguió limpiando los escombros.
Skyla se detiene por un segundo y mira a su padre quien estaba cargando con su magia una sola viga con notoria dificultad, tuvo que llegar Twilight para que los 2 en conjunto cargaran la viga con su magia.
Crimson noto la mirada de Skyla y le dirige la palabra.
-¿Preocupada?.– pregunta él.
-Es que. – Skyla mira su casco. - ¿Estará bien que yo me los quede? -preguntó dudosa.
-Tranquila, recuerda que Shining eligió dártelos. – le dijo a la vez la abraza con su ala.
-Lo sé, lo sé. – decía viendo a su tía y padre colocar la viga en su lugar mientras que otro unicornio la soldaba. –"Todo esto es culpa tuya Draco… jamás te lo perdonare"- pensó con bastante rencor
Luego Shining se dio la vuelta para ser sorprendido por dos potrillos los cuales le traían un vaso con agua.
-Oh, gracias pequeños. – dice Shining amablemente para después beber del vaso.
-De nada señor.– dijeron al unísono contentos.
Frente al derrumbado palacio de cristal, había una multitud de ponis constructores acompañados por Luna, Celestia y Twilight quien traía consigo a la pequeña Luisset en su lomo. Twilight asiente con la cabeza entregando un megáfono a la niña.
-¡¿ESTÁS LISTO NI-SAN?!.- grita la pequeña a Nero quien estaba enfrente del palacio.
-Listo. – contestó Nero haciendo que él y Omega se unían en el Shinigami y usando las dos manos levantaron el pesado palacio, en eso él extiende sus alas y empieza a aletear alzando el palacio y con mera dificultad, lo colocaba donde estaba.
- ¡Ahora!.- gritó él provocando que varios ponis se acercaran para reforzar la estructura del palacio con vigas de acero y de diamante, cosa que les llevaría un par de horas en las que Nero y Omega tendrían que aguantar el peso del palacio para que no se vuelva a caer.
-Esto podría tardar un rato. – dice Twilight un poco pensativa.
-Le diré a Girion que venga a ayudar.– dice Luna levantando vuelo hacia donde estaba el semental negro.
En otra parte Girion destrozaba los escombros entretanto que varios ponis y lobos le seguían el paso empezando a recoger los escombros más pequeños.
-Ah, es un buen día para el amor. – dice Eowyn cuando noto que Luna estaba viniendo hacia ellos.
Luna aterrizó frente a los dos.
– Hola. – dice ella.
-Hola Luna. – responde Eowyn.
-Girion, necesitamos que vengas al palacio para que nos ayudes con tu hielo. – dice Luna.
-Está bien. – responde Girion.
Luna salió volando y Girion se disponía a seguirla pero su madre le da un ligero codazo mirándolo con una cara pícara.
-A por ella campeón. – dijo haciendo que él se sonrojara muchísimo. Girion llega con las demás princesas.
-¿Qué necesitan? .– preguntó el semental.
-Necesitamos que ayudes a reforzar la estructura del palacio. - responde Luna.
-¡Sí!, No es justo que mi hermano cargue todo.- dice Luisset de forma demandante.
-Jeje tranquilas, que yo Encantado. – responde Girion, mientras que Luisset lo veía de la misma manera que Twilight el día que él y Nero llegaron a ponyville, haciéndolo tragar saliva, de por si la madre daba miedo, ¿qué sería de la hija enojada?.
–No sé porque mi madre piensa que hay algo entre nosotros, digo ella es hermosísima pero… ¡Diablos!. – pensó Girion.
Girion entra en el dañado palacio y pudo ver a muchos ponis trabajando con alicornios hembra, las mismas que liberaron en Olimpia, ellas usaban magia bastante avanzada para soldar los refuerzos de la estructura. Girion se concentró y varias columnas de hielo emergieron para darle mayor soporte a la estructura.
–Ahora por afuera. – dijo saliendo y generando grandes plataformas de hielo que sostenían el palacio.
– Nero, ¡ya no tienes que cargarlo! .- le gritó Girion a Nero.
-Está bien. – dice Nero separándose de Omega y aterrizando frente a su madre y hermana.
-Oye hijo, ¿Alexis no tiene problemas con que unas tu cuerpo al de otra yegua?. – Pregunta Twilight con un tono juguetón tapándole los oídos a Luisset con su magia y haciendo que Nero se sonroje, y Omega se ría.
-Mamá… es una fénix.– responde Nero algo incómodo.
-Técnicamente mi forma real es la de una yegua alicornio por la cual te quedaste babeando muchachito jeje. – le dice Omega provocando las risas de ella, de Twilight, de Luna y de Girion, todas salvo la de Luisset quien no interpretó qué pasaba pues su madre la mantenía con los oídos tapados.
-Ejem… ¿Algo que me estés ocultando cariño?.- preguntó una voz tras de Nero y que él reconocía perfectamente, el voltea y era su amada novia Alexis.
-Uh… mi amor… nada ejejeje solo… es un historia un tanto cómica.- dijo Nero nervioso, pues sabía que con lo que menos podía lidiar era con su pareja entrando en modo celoso.
-Oh… fascinante, luego quisiera que me la cuentes con todo detalle.- dijo con una fría mirada mientras doblaba una viga con suma facilidad haciendo que Nero trague saliva.
-"Ya me cargo… ya me cargo".- pensó Nero
-Wii, Alexis-Neechan es muy fuerte.- dijo Luisset aplaudiendo por la demostración de fuerza de su futura cuñada, luego va hacia ella abrazando su pata delantera. -¿Algún día seré tan fuerte como tu Neechan?.- le pregunto con un brillito en los ojos.
Alexis quien estaba muy enternecida por la potrilla le acaricia uno de sus chonguitos.
-Claro pequeñita, no olvides comer y hacer ejercicio con constancia.- le dice Alexis con simpatía.
-Wiii, voy a hacer muy bella y fuerte como Nee-chan cuando crezca.- dijo Luisset alegre mientras elevaba algo de vuelo.
Celestia, en cambio a diferencia de todos se veía distraída. Como toda madre estaba preocupada por su hijo, incluso planeaban ir por él, pero debido a la emergente situación y que ahora Hera era prácticamente invencible no les quedaba otra que esperar y planear otra estrategia, sumado a que tenían la teoría que ella aún mantenía a Kaosu vivo, puesto no es de las que suele dejar vivos a los que la desafían, sino que los suele dejar vivos para darles los escarmientos que ella considera apropiados.
-Cely. – dice Luna. – Tranquila, lo vamos a encontrar.- Expresa ella abrazándola con su ala.
-Si… "pero espero que lo más pronto posible" . – pensó algo deprimida.
De vuelta con Twilight y sus hijos, Luisset mira a unos metros de ellos una escultura que no se veía tan dañada, pero sí muy conocida por lo que llama la atención de su madre y hermano.
-Mami, Neri-ni san, ¿esa no es la estatua de Spikey-aniki?.- preguntó con curiosidad la potrilla.
En eso Twilight y Nero dirigen la mirada y efectivamente era la estatua que los ciudadanos del imperio de cristal construyeron en honor a Spike luego de que junto con los demás salvará el imperio y su gente de los cascos del rey Sombra. Ambos sintieron una enorme nostalgia al ver el monumento, cuya superficie presentaba leves daños, pero su rostro y el corazón que cargaba en sus garras seguían intactos.
-Si pequeña…- dijo Nero caminando hacia la estatua en compañía de su familia. –Es Spike, el mayor de nosotros… el mejor dragón y hermano que pudieras conocer y tener, nunca necesito de grandes poderes para protegernos, su voluntad era inigualable.
-Uh, ¿cómo era él?, mami me ha contado varias cosillas, como que le gustaba comer gemas, los mangas de mecha, incluso parece que le gustaba la tía Rarity jijiji, ¿pero qué sabes tú de él Neri-ni san? .-pregunto con total inocencia la pequeña.
Luisset era bien informada de su familia, sabía que antes de Nero y Draco, Twilight había ejercido como tutora del dragón, al ver sus fotos y escuchar los relatos de él de parte de su madre, tío Shining, abuelos y sus tías era más que suficiente para que lo considere como un hermano más, pero también sabía la amarga verdad de que él los dejó hace unos años, aunque le habían omitido el detalle de cómo fue su cruel deceso.
-Era muy noble, y muy…- Nero hablaba pero de pronto es interrumpido por Twilight
-Muy generoso y bondadoso, muy leal siempre podías contar con él, hablaba con toda honestidad, sabía cómo hacernos reír…- dice la alicornio a medida que se acerca a la estatua posando su casco sobre la zona de su rostro.- Era inigualable, irremplazable… mucho más que un gran asistente… un gran hijo y amigo… mi preciado Spike.- expresa Twilight dejando salir una lagrimita.
-No te pongas triste mami… Spikey-aniki no le gustaría verte así.- dice Luisset abrazando la pata delantera de Twilight, Nero acaricia la melena de su hermanita.
-Hablaré con él tío Shining para que podamos reubicar su estatua.- dice Nero y sin percatarse Shining y el resto del Heavy Storm ya habían llegado con ellos.
-Descuida Nero, tengo el lugar reservado para cuando terminemos, será cerca del remodelado castillo, donde todos los que habiten y visiten el imperio puedan verlo y conocer su historia.- expresa Shining.
-También quiero ayudar a su restauración, tengo unas elegantes gemas con que podríamos decorarlo.- dice Skyla.
-Ansio ver cuando terminemos de reconstruir su estatua y la ciudad, llevaré a toda mi familia.- dijo Alexis.
-Me habría gustado conocerlo.- dijo Crimson.
-Habría sido un gran miembro del Heavy Storm.- dice Blade.
-No solo eso, habría tenido una familia más grande aún.- dice Nero mientras él con todos los demás toman un vaso con agua elevado en honor al dragón.- ¡Por Spike!.- dice y en eso todos hacen un brindis en su memoria.
-Bueno chicos, sigamos, nos quedan unas cuantas zonas y el día se hace corto.- indica Shining y en eso todos vuelven a su labor.
Lentamente van apartándose de la estatua de Spike para seguir con sus labores de reedificación, la última en retirarse fue Twilight quien se quedó a apreciar la escultura por un tiempo más.
-"Hera, te odio, me quitaste a mi querido dragoncito, jamás te lo perdonare, pagaras por esto, lo juro por mi vida".- pensó Twilight con un exorbitante aborrecimiento hacia la alicornio blanca de crin dorada.
-¿Pasa algo mami?, luces enojadita.- dijo Luisset preocupada por el gesto de su madre.
-Oh, descuida cariño, mami está algo cansada solamente, pero sigamos ayudando y después vamos por un rico helado.- dijo de manera maternal tomando del casco a la potrilla.
-¡Yey!, heladito, pero llevemos a Neri-niisan y los demás.- dijo con alegría tomando el casco de Twilight y caminando juntas.
En Olimpia.
Hera estaba apreciando la reconstrucción de su ciudad que avanzaba rápidamente, pese que un 50 % de la población civil y militar murió y un 85% de la población esclava se perdió, y el resto acabaron muy heridos.
-Mi señora.– dice una guardia entrando. – Las reparaciones en la parte sur de la ciudad avanzan rápido. – dijo la guardia.
-Bien, ¿algo más?.– Preguntó Hera.
-Sí, un esclavo pidió hablar con usted, parece que fue elegido por todos los esclavos para solicitar dialogar con su majestad, ¿lo dejo pasar u ordenó que lo arresten?. – preguntó la guardia.
-Déjalo entrar, a veces los pordioseros pueden ser útiles.– dice Hera algo interesada.
Por la puerta entró un semental pegaso de mediana edad con lomo color marrón y crines blancas con una cutiemark en forma de escoba.
-Dime que buscas esclavo .– dice Hera.
El poni trago saliva y se inclinó ante Hera de forma que todo su cuerpo quedaba en el piso.
-Su… su excelencia, nos hemos esforzado mucho para reparar su amada ciudad, por favor, en nombre de mis compañeros quiero pedirle por favor, con su divina amabilidad, que nos cure las heridas que nos provocó el ataque de Equestria. – dice el pony bastante nervioso. – Hay algunos que perdieron sus cascos, otros apenas pueden moverse… las atenciones médicas que nos brindan, aunque son muy generosas, no nos alcanzan… necesitamos mejores medicinas. – dice él nervioso.
Hera miró al poni quien tenía la cara pegada al piso y para sorpresa de este, ella empezó a acariciar la crin.
- ¿Dices que los benévolos servicios que nosotras, les brindamos a ustedes son insuficientes?, deberías agradecer que tu horrible género aún tener permitido existir, ¡yo soy la diosa de este mundo y no voy a tolerar a los malagradecidos que se atreven a exigir más de lo que merecen!. – le dijo para luego patearlo en la cara. – Llévenlo a las barracas y díganle a las soldadas que es un regalo de su diosa para que pasen un momento divertido. – finalizó ella dándole la espalda al poni quien fue arrastrado por guardias mientras gritaba piedad.
Hera se sentó en su trono y suspiró aburrida.
–Traigan mi entretenimiento. – ordenó ella, en eso una guardia se retiraba y volvía con dos pequeños potrillos encadenados, dos gemelos de 10 años.
Eran dos potros terrestres de color blanco con crines negras, uno tenía los ojos azules y los del otro eran verdes, esa era su única diferencia.
-Ahh, mis queridos gemelitos, ¿cómo me entretendrán hoy?.– pregunto Hera.
Los dos potrillos, con rostros llenos de miedo, comenzaron a bailar de forma ridícula generando variadas risas de Hera.
Luego de 10 minutos Hera se aburrió y le dijo a la yegua que los trajo que se los llevara de nuevo a su "habitación", la cual era una torre sin ventanas ni ningún tipo de orificio por donde entre luz del sol o de la luna.
-Oh, Mirane, tus hijos si saben entretener a una yegua jaja, quizás cuando crezcan me entretengan de otra manera jeje.– le dijo Hera a la guardia que se llevaba a los potrillos.
-Claro alteza. – dice la guardia con tono de tranquilidad.
-Como me alegra que me los vendieras.– dice Hera.
-Bueno, con estos destrozos el dinero escasea, es mejor vender las cosas que ya no sirven.– dijo la guardia llevándose a sus hijos arrastrándolos como perros con una correa.
-M… mami, me lastimas. – dice uno de ellos.
-¡Ya cállate!.– dice la madre impaciente mientras se los llevaba.
-Como adoro a mis nuevos juguetes. – dice Hera relajándose en su trono.
Mientras que la guardia caminaba por los pasillos arrastrando a sus hijos, estos lloriqueaban por el dolor que les causaba la cadena. La yegua se hartó y los miro enojada.
-Miren malditos parásitos, ¡o dejan de llorar o los mando con los perros! -grito ella amenazante.
Los dos potrillos se abrazaron asustados a medida que la yegua los volvía a arrastrar. En la ventana una sombra miraba a la yegua con ira.
La yegua escucha un ruido proveniente de una de las ventanas, ella voltea pero mucho antes de que pueda ver venir algo, su cabeza es cortada y cae muerta y frente a ella aparece un alicornio gris de crines negras con una cutiemark en forma de Alpha y un ninjato en su casco y un cuervo en su lomo.
Los niños lo miraban muy aterrados, él se les acercó y los tomó en sus cascos.
– Tranquilos, ya están a salvo de esas malditas hembras.– dice teletransportandose lejos. El alicornio y los potrillos aparecen a las afueras de un pequeño pueblo. –Vayan a ese pueblo y esperen que pronto la felicidad les llegará.– dice el alicornio dándoles la espalda y yéndose volando a una velocidad impresionante.
Los dos potros se miraron confundidos y miraron hacia el pueblo distinguiendo que era habitado por ponis, grifos y dragones.
Un semental terrestre de piel amarilla y crines blancas con una cutiemark en forma de lápiz y papel pasa y ve a los dos pequeños en un estado deplorable y con cadenas en el cuello. Él se les acerca y los mira preocupado preguntándoles de dónde venían y que les había pasado, pero ellos seguían en un mar de confusión por lo que había pasado hace poco con ese extraño alicornio gris.
Desde las lejanías el poni miraba a los potros.
– "Con un semental seguro que estarán a salvo '' .- pensó él antes de seguir su camino.
Aquel lugar era un pueblo fundado hace no más de 1 año, recibiendo el nombre de "Libertown" por quienes lo empezaron a poblar, sitio donde mayormente conviven veteranos que en los recientes años han participado en la guerra bajolos bandos de sus respectivas razas pero por razones ajenas optaron por dejar de formar parte en este bélico conflicto.
Muchos se asentaron en ese espacio buscando un camino distinto al de usar espada y armadura, unos querían encontrar paz y tranquilidad, otros un nuevo plan de vida, y unos cuantos, el por fin poder formar una familia.
En el momento en que Hiperión se fue, una grifo apareció y miró al poni y a los potros, ella se acercó al poni preguntándole qué le pasaba, él respondió diciendo que solo había encontrado a los potros. La grifo se acerca a los potros y los mira.
– Están en muy mal estado los pobrecitos.- ella trato de acariciar a uno pero en ese instante los dos se abrazaron asustados de ella. –Pobrecillos, ¿y si los llevamos a casa, amor?. - pregunta la grifo al poni.
-Sí, creo que sería bueno llevarlos cariño.– responde le poni macho.
-Sí, la verdad sería bueno darles un baño y algo de comida…y quitarles esas cadenas. - dice ella extrañada por las cadenas de los potros.
En el cuartel de Reditum.
Hades estaba sentado en su trono en compañía de Lucifer esperando a Hiperion.
-¿En serio podremos acabar con Hera de una vez padre?.- preguntó Lucifer.
-Afirmativamente, ella y todas sus hembras irán directo al infierno, por fin la era de justicia de la que tanto les he inculcado está a punto de iniciar.- responde Hades
-Por cierto padre, quiero preguntarte si podemos hacer lo mismo con ese dragón que se atrevió a desafiarnos hace unos años, desde entonces no hemos vuelto a conseguir ojos de dragones, asesinar a alguno de ellos o ampliar nuestros números, por suerte ya teníamos unos ojos de reserva para cuando Hiperion se unió a nosotros.-
Hades pudo deducir que Lucifer no se refería a Susano pues borró sus recuerdos de ese día, sino más bien a cierto incidente de hace 10 años, donde Reditum cometió el error de subestimar a una letal fuerza de la naturaleza.
-Si hablas de lo que pasó en las afueras de la tierra de los dragones hace una década fue un error mío al no tener en cuenta una arcaica leyenda, y descuida con mi nuevo poder no será necesario ampliar nuestras filas.
-¿Hablas en serio padre?, bueno puede que ya no necesitemos más miembros, pero esa… esa cosa es totalmente diferente a lo que hemos visto… no… no es común en su raza… no es un dragón ordinario... debemos eliminarlo.-
-Audaz como siempre hijo mío, pero él no es un impedimento para nuestros planes, es mejor mantenerlo a raya, además lo último que supe es que ha estado totalmente distante de esta guerra pasando unas "vacaciones" en una isla de por ahí.
-Pe… Pero padre… ese reptil masacró a 2 de los nuestros y dejó a Theseus completamente lesionado y le arrancó sus ojos, incluso tardó más tiempo de lo usual en sanar, siendo él después de mi e Hiperion el más fuerte de tus hijos.
-Un agresión que con el dolor de mi alma debo dejar pasar… "Sin mencionar que Hiperion no hizo caso a nuestra nueva norma de evitar matar dragones durante la guerra.'' - pensó el alicornio.
-Pero…- decía Lucifer pero es interrumpido.
-Sin peros.- dijo Hades con seriedad. –Nuestro enfoque está en Hera, luego siguen esos mocosos del Heavy Storm por lo que la opción más viable es olvidarnos de Jaegron.
-Está bien padre… lamento cuestionar tu gran sabiduría.-
-Perdonado hijo mío.-
Sin que ambos lo sepan, Hiperion los escuchaba desde el otro lado de la puerta, bastante intrigado acerca de su conversación.
-"¿Quién es ese "Jaegron"?" – Pensó Hiperion, pero momentáneamente le quita importancia para seguir con el ansiado plan entrando a la sala del trono –Lo lamento padre, tuve algo que hacer.
-No importa hijo mío, vengan, tenemos trabajo que hacer. – dice Hades levantándose y guiando a sus hijos hasta la torre más alta del palacio la cual era alumbrada por la luz de la luna. -Ya es hora. – dice Hades quitándose su túnica y recostandose.
– Empiecen hijos míos.–
Lucifer tomó la sangre de Artemisa y con ella dibujó un pentagrama alrededor de Hades y unas extrañas runas en el cuerpo del mismo.
-El corazón. – ordena Hades, Hiperion coloca el corazón de cristal en su pecho. –Llegó la hora.– dice el alicornio mirando la luna. –Ahora déjenme solo y no hagan nada no importa lo que escuchen.-
Lucifer e Hiperion obedecieron y se retiraron dejando solo a Hades quien observaba como la luna comenzaba a eclipsarse.
-Es el momento. – piensa él cerrando los ojos. -Oh antiguos espíritus caídos, habitantes tanto en las altitudes del cielo como en las profundidades del infierno, atender mi llamado, les otorgó la sangre de la última kirin, el cuerno del primer corrompido y el corazón de cristal, a cambio les ruego darme el beneficio de comunicarme con quien custodia y reina sobre el inframundo, aquella cuyas garras fueron las causantes del ocaso de Odín, pido la presencia… ¡De Azrael!- gritó con fervor
Al término de esas palabras el pentagrama brilla, el aire empezaba a sentirse abrumadoramente pesado y un temblor empieza a mover todo en ese salón para que después en el suelo, frente al alicornio apareciese un círculo de fuego seguido del sonido de agobiantes gritos de penumbra para que finalmente surja una misteriosa figura humanoide, su vestimenta consistía en un largo y fino vestido negro como la noche además de una capucha completamente negra salvo unos detalles dorados que cubrían gran parte de la silueta y su rostro el cual no se notaba pero era de aspecto femenino, a excepción de su par de ojos que no eran nada comunes, poseía en su espalda unas gigantescas y espeluznantes alas de finas plumas negras semejantes a las de un cuervo.
La "criatura" miró al pony expresando por debajo de esa capucha una macabra sonrisa.
– Tú plegaria ha sido escuchada, desde los abismos del infierno. – dijo la criatura anunciando con una voz de ultratumba súbitamente aterradora haciendo minimizar a la voz del Shinigami de Hiperion a tal punto que sea como la de un niño chillón.
Hades momentáneamente le dirigió la mirada, bastó con un simple contacto visual para que sintiera un espasmo en cada rincón de su alma con solo mirar directamente a esos siniestros ojos, dotados de un sangriento color rojo reluciente desde la pupila hasta la esclerótica como si un esplendoroso ruby resplandeciera su fulgor en la más lúgubre de las tinieblas.
De no ser porque la máscara cubría su rostro y por todas las veces que se preparó para este momento, Hades estaría palideciendo con una expresión de absoluto temor, rogando que su petición sea escuchada pero más que todo… que su alma no sea la que vaya a ser usurpada esta noche.
-Gran Azrael… con el infinito respeto quisiera pedirte…- antes que pudiera terminar es interrumpido por la enigmática ser, quien modificó su voz a un característico tono más refinado y femenino.
-Asquerosa alimaña, conozco tus intenciones y déjame anticiparte que este acto tuyo es una gravísima ofensa, osas convocarme para solicitar de mi terminante poderío del cual un ser tan infame como tú y tus repulsivos engendros ¡JAMÁS! serán dignos, y peor aún, el haber tenido el atrevimiento de arrebatarle la vida y los ojos de mis preciosos retoños solo para "incrementar" sus vergonzosas pericias.- exclamó Azrael indignada y con notable reproche. Su grito provocó que Hades se apegue al suelo como un gusano aterrado.
-Co… ¿Cómo sabes… el motivo de mi llamado?.- preguntó Hades entre cortado presa del miedo retrocediendo. El sudor frío se escurría lentamente bajo su máscara.
-Mis ojos pueden observar aquello que ningún dios puede ver, más allá de las insignificantes mentes mortales, conozco los secretos de mis hermanos semejantes, cualquiera de ellos con solo verte sabría lo que ocultas bajo esa máscara, ¿no es así? heredero del astro nocturno.- expresó Azrael postrando una de sus afiladas y desnudas garras sobre la máscara del alicornio, con ese simple tacto consiguiendo rasgarla, esas garras no eran de ningún tipo de animal, eran algo superlativo de lo que la mente mortal podría comprender, de quererlo podrían revelar aquí y ahora quién era Hades realmente.
Él consciente de ello, en un acto tanto de orgullo y como una mínima muestra de que aún se regía por un código de honor, se arrodilla ante la oscura entidad que había ofendido desde hace tantos años, con la cabeza mirando al suelo, ahora sí que su desesperación era hasta latente.
-Lamento profundamente y en nombre de mis hijos el haber cometido semejante crimen contra sus creaciones... pero el motivo... de mi solicitud es para finalmente eliminar una ser mucho más despreciable cuyos pecados son imperdonables, sumado que ha evitado por más tiempo de lo establecido ceder ante el manto de la muerte… Lo cual es un insulto hacia su grandeza divina.- dijo de forma bastante sumisa.
-Mmmm, ¿puedes mencionar su nombre?, de aquel ser que según tus palabras es tan aborrecible.- dijo ella, tomando la barbilla del alicornio suavemente entre su garra forzandolo a que la mire, pese a que nunca lo ha de admitir en voz alta quería evitar mirarla a los ojos, aún sabiendo de quién se trataba, pretendía que el alicornio respondiera con sus propias palabras, para así saborear toda aversión que Hades pueda demostrar hacia la susodicha, pero sobre todo.. deleitarse con su alma susurrando de temor por ella, era una perversa satisfacción interna, además Azrael siempre sabía cuándo alguien decía una verdad o una mentira.
-E...es… H… Hera, la serpiente blanca y reina de Olimpia, sus egoístas intenciones han convertido a Equestria en un mundo de guerras y devastaciones, y… uno de sus lacayos era un g… genocida de dragones. –expresó Hades referenciando a Zeref, el 3er blanco.
Al obtener la respuesta esperada, Azrael retira su garra del rostro del alicornio la cual se cubre con un largo y elegante guante blanco.
-Sé de quién hablas, y de su desgraciado parásito blanco aún más, en este instante mis amados bebés lo están sometiendo a los peores y más sufribles castigos en el círculo más bajo de mis dominios, cada día para él es más agonizante que el anterior, oh sus solos chillidos de agonía son una dulce melodía que jamás me canso de escuchar. –dijo con énfasis en lo disfrutable que el para ella el eterno tormento hacia ese pony terrestre.
-Por eso mismo gran Azrael, ángel de la muerte, reina del infierno, verdugo de Odín y madre de los dragones, ruego solo un poco de tu potencial para exterminar de una vez esa condenable amenaza, déjame ser quien traiga justicia en nombre de todos los que han caído por su casco.- rogó Hades aún arrodillado.
-Puedo sentir que tu miedo hacia mí es comparable al desprecio que sientes por ella y todo su repertorio femenino, clásico de los hijos de Odín terminan despreciándose y matándose los unos a los otros, y aunque eso me genera bastante trabajo… no deja de ser divertido.- dijo Azrael burlonamente relamiéndose los dientes.- Mmmm… Muy bien cuadrúpedo, te permitiré usar solo una pequeña pizca de mi poderío, deduzco que es más de lo que necesitas.
La criatura se acerca a Hades y retira su máscara, al hacerlo su pelaje cambió radicalmente, pero no se podía ver con claridad dado a la carencia de luz en el ambiente. Azrael tomó el corazón de cristal y en ese momento la sangre de Kirin fue absorbida por la joya cambiando su color a rojo sangre, seguidamente lo posicionó sobre la boca de Hades para que empezara a ser absorbido por el alicornio.
-Siéntete bendecido por la divinidad caída – dice Azrael retirando su capucha mientras el alicornio absorbía el corazón, revelando un largo y despeinado cabello tan blanco como la nieve que llegaba hasta sus pies, sobre su cabeza flotando estaba una aparente corona con púas, pero lo más llamativo era su rostro, un rostro que hacía que se necesitase de más halagos para describirla, puesto era de apariencia jovial y dotado de una sublime y despampanante belleza digna de todas las alabanzas existentes, era la personificación de la hermosura y perfección, el solo mirar semejante magnificencia era un regalo del cielo. Como último detalle tenía una extravagante marca en su rostro, lo cual le daba un misterioso aire de exoticidad.
-Pero, si fallas o no cumples mis expectativas y tienes el atrevimiento de usar las habilidades que te doy para hacerle siquiera el mínimo daño a mis hermosos bebés, ellos y yo te esperaremos en el pozo más oscuro y profundo del infierno… Ve y hazme sentir entretenida.. hijo de la luna..-
Lucifer e Hiperion podían sentir como una inmensa calamidad hacía resonar todo cerca de ellos, generado desde la cámara del ritual llamando su atención corrieron hacia esa zona. Antes que pudieran ingresar, la temida espectro había desaparecido y solo Hades se encontraba ahí.
-Padre.– dice Lucifer observando a Hades quien estaba de espaldas colocándose su máscara. Por un instante vieron que el pelaje y la crin de su padre eran diferentes a los de antes, pero retomaron su color normal.
-Padre…¿estás bien? .– pregunta Hiperion.
-¿Bien? Hijo mío, estoy mejor que bien. – dice Hades mirando hacia sus hijos, ambos se llevaron una gran extrañeza al notar que su padre y líder ya no era un alicornio, sino un kirin. - Con este poder… Ahora, yo soy el ser superior de este mundo. - mueve ligeramente una de sus alas y casi instantáneamente por la potencia de la misma destruye por completo una montaña. - Excelente.- dice el maravillado viendo a sus sorprendidos hijos.
-Es… ¿Qué fue lo que hiciste padre?- preguntó Lucifer más que estupefacto.
-Prontamente habrá tiempo para explicaciones jejeje, hijos míos es hora de ir a Olimpia creo que cierta vieja amiga está ansiosa por vernos.
Estas semanas fueron de duro trabajo para R-aixer y para mí pero el resultado es más que satisfactorio al introducir a un personaje que le da mil vueltas a Agnologia, los invito a seguirnos en el grupo de Facebook, pueden encontrarlo como "L-Artist123, Fanfics" donde podrán comunicarse con nosotros, ver ilustraciones y participar en las encuestas (fanfiction no me deja proporcionar los links)
Esperemos vermos la siguiente semana con el capítulo 44, quienes se quedaron con ganas de ver a Hera suplicar por su existencia.. Van a disfrutar leerlo tanto como nosotros escribirlo.
