Saga: "Hermandad"
Capítulo 44: "El juego de Azrael: Hades vs Hera"
En el imperio de cristal, el cual ya estaba reconstruido al 40%, se encontraban Shining y Skyla en una de las zonas sin limpiar del imperio.
-Bien, prueba ahora. – dice Shining.
Skyla empezó a concentrarse y emanar rayos del cuerpo hasta que por fin logró hacer el modo Kirin. Skyla se miró detenidamente muy sorprendida.
- ¿Esto es el Kirin?, mi cuerpo se siente muy ligero. – dice la alicornio mientras da unos pequeños saltos.
-El Kirin aumenta todas tus habilidades físicas en un 120%, ahora podrías moverte a una velocidad con la que generarías una rainplosion sonica con suma facilidad, pero ese no es el punto. – Shining le señala un edificio destrozado.
– Quiero que uses un raiton-shuriken para cortarlo a la mitad. –
Skyla miró el edificio y estiró su casco hacia arriba mientras se concentraba, tardó un rato pero al final logró generar un raiton.
– Ahora lánzalo. – le dice Shining, su hija lo obedeció y lo lanzó para que cortara el edificio en dos de forma perfecta.
Skyla desactiva el modo Kirin y miro feliz a su padre, pero este permanecía serio.
–Mal, otra vez. – dijo él con seriedad.
-¿Qué? Pero si lo corte. - dice Skyla.
Shining se levantó y llevó a Skyla a donde estaba lo que quedaba del edificio.
– El corte hija. – dice shining señalando el hecho de que el corte era muy irregular.
– El raiton-shuriken es una shuriken perfectamente nivelada que logra proporcionar cortes tan delgados que si cortas una jarra con agua, el líquido solo caería cuando las mitades se separen ¿entiendes? Tu raiton es muy inestable, intenta otro.– explico el señalando otro edificio.
Skyla da un suspiro y vuelve a activar el modo Kirin.
-Un raiton-shuriken casi decente a la primera, yo tardé varios años en lograrlo, Skyla eres mi gran orgullo. – piensa Shining viendo como su hija crea otro raiton.
Mientras tanto, en otro punto del imperio.
Por las calles se veía un espectáculo bastante peculiar, la fénix Omega volaba bajo mientras no paraba de reírse a la vez que era perseguida por una furiosa Alexis.
-¡VEN AQUÍ ZORRA!. – Grita Alexis mientras corría a una velocidad que casi desaparecía del ojo poni.
Nero, Twilight y Luisset acompañados de Girion y Luna observaban la persecución.
-A mí me gusta jugar a las atrapadas con Omega, pero…Alexis Ne-chan, está siendo un poco extrema ¿No creen?.- pregunta Luisset a los adultos algo extrañada pero un poco preocupada de lo que le pudiera pasar a la fénix.
Nero le sonríe nervioso a su hermanita, con sus cascos él le tapa los oídos antes de hablarle a Twilight, haciendo que la pequeña alicornio de un gruñido de fastidio.
– Eh… mamá, ¿era necesario recordarle a Alexis el hecho de que yo y Omega compartimos cuerpos para hacer el Shinigami?. – preguntó Nero un tanto temeroso.
-No, pero ahora que lo veo mejor, fue una mala idea, me arrepiento de haberlo hecho. - responde Twilight algo temerosa.
-Amm, ¡Alexis! ¡¿no crees que deberías parar?!.– le gritó Nero.
Alexis se detuvo en seco y lo miró con una cara que asustaría al mismo demonio.
- ¡Tú te callas o te castro de la forma más lenta y dolorosa posible!.- le gritó ella haciendo que Nero se quedará congelado por la amenaza.
-S… Si amorcito.– dice el asustado.
Alexis se la dio vuelta y siguió persiguiendo a la fénix.
Una vez ella se alejó, Twilight, Girion y Luna no pudieron evitar reírse de Nero.
– Wow, no pensé que esa yegua pudiera dominar al poni más fuerte de toda Equestria. – dijo Girion entre risas
Nero se sonrojo y desvió la mirada, no quería admitirlo pero en su relación era más que obvio quien llevaba las riendas, aunque eso también lo dejaba pensando, si los gemelos solían tener gustos similares significaba que en caso de poder salvar a su hermano ¿él podría tener como pareja a una pony de tierra igual o más ruda que Alexis?
-¿Qué significa castrar?.- pregunta Luisset a Nero, por el miedo de la amenaza él le había destapado los oídos.
En eso Alexis aparece frente a la potra, ella la toma y en menos de un parpadeo la potrilla estaba con su madre.
-¿Eso debía responder o hacerme dudar más?.- se preguntó la potra rascando su propia crin confundida.
Mientras tanto, en el palacio.
Celestia se encontraba en el piso más alto observando hacia donde estaba la ciudad de Olimpia.
–Mi pequeño. – dijo ella mirando llena de preocupación.
En Olimpia.
Hera caminaba por los calabozos hasta llegar a una prisión donde estaba un alidraco colgado de los brazos por unas cadenas colgadas al techo.
Hera entra en la celda y levanta la mirada del muchacho.
–Hola nieto mío, ¿Cómo estás?. – preguntó ella.
El rostro de Kaosu se veía completamente lleno de moretones, como si le hubieran dado una fuerte paliza.
-Dime, ¿estás disfrutando tu hospedaje con tu abuela?.–
Kaosu solo se limita a escupirle en la cara.
–Te diría que te fueras al infierno, pero no me gusta hacer afirmaciones obvias. – dice Kaosu.
Hera se limpia.
– Que valiente muchacho, aun no entiendes tu lugar. – dice Hera antes de golpearle el estómago con tal fuerza que lo hizo escupir sangre.
– Vamos Kaosu, suplícame y te prometo que te dejaré en paz.- dice Hera con una sonrisa.
-T… tú no tienes… fama de cumplir tus promesas. – Responde Kaosu con dificultad.
-Mmmm, buen punto.– dice Hera dándole una fuerte bofetada que le provocó sangrado.
Hera hace brillar su cuerno y del suelo surgen serpientes blancas que empiezan a mover a Kaosu.
– Tranquilo, su veneno no te matara, solo te causara mucho dolor.– explica ella mientras las serpientes lo mordían y el gritaba de dolor.
– Tú Atarashi Loki no podrá salvarte, esta celda bloquea toda la magia de un nivel inferior a la mía. – dice Hera dándose la media vuelta.
– Vuelvo mañana, espero que te diviertas con tus nuevas amigas nieto querido. –
En las afueras de la ciudad.
Hades, Lucifer e Hiperion miraban la ciudad de Olimpia la cual estaba protegida por un gran escudo.
–Al parecer no han terminado las reconstrucciones. – dice Lucifer.
-Hacen que los esclavos hagan todo el trabajo y la mayoría murió en la batalla contra los blancos, es lógico que se retrasen tanto, más con una líder tan tonta como Hera. – dice Hiperion con fastidio.
-Jeje, ni yo lo habría dicho mejor hijo mío. – Hades mira la ciudad. – No quiero que intervengan, esta ciudad la destruiré yo. - dice Hades.
-Padre…¡PERO PADRE! ¡TU SOLO NO PODRAS CON HERA!.– Dice Hiperion.
Hades miro a Hiperion y rio.
– Hijo, ten por seguro de que este será el fin de Hera, ustedes solo siéntense y disfruten del espectáculo. – dice extendiendo sus alas y volando contra la ciudad.
– La ciudad blanca arderá, por aquel que dejo lo que amaba por la oscuridad, jeje, qué profecía más absurda, pero creo que acertó en ese punto. – piensa él mientras volaba contra la ciudad.
Hades rompió el escudo de Hera como si este no existiera y aterrizó en la plaza central de la ciudad en frente de todos los civiles, sorprendiendo enormemente a los presentes.
-¡Alto ahí! ¡¿Quién eres?!. – dijeron un grupo de guardias rodeándolo.
-Que basuras que son las hembras.– dice Hades provocando a las guerreras, las cuales lo atacaron pero al acercarse se desintegraron todas por completo, inmediatamente el pánico se sembró, todos los civiles y esclavos alrededor empezaron a correr en desbandada.
– Hera. – dice viendo el palacio.
De pronto, varias serpientes surgen del suelo y entre todas forman la figura de una alicornio la cual se personaliza como Hera, esta solo mira a Hades con mucha sorpresa.
-Hola Hera.–
-Hades… ¿Qué….? ¿Qué diablos hiciste?.– preguntó ella impactada.
-Jejeje, me convertí en algo digno de ser el dios de este mundo.– Responde Hades.
Hera lo mira detenidamente, estaba muy intrigada, sobre todo conociendo el alto nivel de poder que tenían los Kirin y ahora Hades era uno de ellos. Pero no era suficiente para que se impresione.
-Jejeje, jejejejej jajajajajajaja ¡JAJAJAJAJA!.– reía Hera de forma cada vez más psicópata.
- ¿En serio? ¿un macho idiota me desafía por el puesto de dios de este mundo? Jajajajaja, que ridi…- ella no pudo ni terminar pues antes de que se pudiera dar cuenta había recibido un golpe directo en la cara que la mando a atravesar media ciudad.
Hera se levantó más que impactada.
- ¿Qué? ¿Cómo fue eso posible? Ni siquiera lo pude ver, fue como si el tiempo se detuviera para mí mientras que para él seguía.– se decía asi misma más que impresionada por el hecho de que Hades le había dado un golpe totalmente directo y ella ni siquiera se había percatado de ello.
Hera se levanta y mira que de su nariz sale sangre, lo que la sorprende.
–Maldito bastardo. – dice ella entre dientes extendiendo sus alas y sale a una velocidad con la cual destrozo todo con una gran onda sonora.
-Aquí vienes.– dijo Hades con suma tranquilidad, cuando Hera trató de darle un golpe el solo bloqueo con su brazo derecho y el choque entre los dos generó una gran onda expansiva que destrozó varios edificios. Luego comenzaron a darse repetidos golpes y cada choque generaba ondas sonoras que destrozaban la ciudad cada vez más.
A lo lejos, Hiperion y Lucifer tenían las bocas bien abiertas.
-Que poder. – dice Lucifer.
–Padre está a otro nivel. – complementa Hiperion.
En el imperio de cristal.
Skyla, luego de mucho intentar, por fin logra el raiton totalmente perfecto.
– Bien hecho Skyla.- dice Shining con notorio orgullo.
Skyla respiraba agitadamente.
–Fue… Más difícil de lo que pensé.- dice ella jadeando.
-Vamos, que apenas comenzamos, ahora viene lo divertido, aras el Doragon no tamashī. – dice Shining haciendo que Skyla lo mirara sorprendida al recordar ese poderoso ataque con el cual el imperio quedó en ruinas.
-¿Me vas a enseñar a hacerlo?.– preguntó extrañada.
-Sí, ahora escucha bien, esta técnica requiere un perfecto equilibrio de tu elemento, el rayo es el elemento más inestable de todos por lo que te costara mucho, para empezar con esto. – explica Shining poniéndose en posición de meditación.
–Debemos meditar y hallar tu equilibrio natural.
Skyla no lo dudo, se sentó frente a su padre y empezó a concentrarse.
–Recuerda, tu rayo debe estar tranquilo y estable, sin ningún descontrol. explicó Shining.
Skyla se concentraba con mucha dificultad, el rayo era un elemento inestable y difícil de controlar, transformarlo en un elemento dócil y tranquilo no sería tarea fácil.
Volviendo a Olimpia.
Hera respiraba profundamente, por lo visto estaba muy cansada, frente a ella estaba Hades "muerto".
–Si que…..me causaste problemas. – dice ella y mira a su ciudad aún más devastada.
– Tengo mucho trabajo que hacer ahora.– dice ella.
-De hecho, yo soy el que tiene trabajo.– dijo una voz a lo lejos.
Hera voltea y ve a Hades en un edificio sentado tranquilamente.
-Que aburrida eres Hera.-
Ella voltea y ve que el cadáver se transforma en cientos de cuervos blancos, Hades baja y empieza a caminar hacia Hera.
–Realmente eres más débil de lo que pensé.– dice él con gran calma.
Hera se enojó por ese comentario.
- ¡Cállate!. –del suelo surgen dos serpientes a los lados de Hades y ambas le lanzan rayos causando una gran explosión, pero cuando el humo se disipa Hades estaba intacto.
-Bastardo, te voy a matar.– empiezan a surgir cada vez más serpientes pero cada una se desintegraba al tocar a Hades.
-Hera, ya ríndete, no puedes pelear contra alguien tan cercano al rango de dios como yo, mi magia es ilimitada ahora. – dice seriamente.
Hera gruñe.
–Cállate, ¡yo soy la diosa de este mundo! ¡Yo soy la que gobierna a todos los seres vivos! ¡Todos están por debajo de mí!.– de pronto la cara de Hera cobra rasgos más viperinos.– Yo soy la que reina en este mundo.– ella comenzó a aumentar de tamaño.
-"Va a usar el 100% de su poder".- pensó Hades con tranquilidad.
Hera siguió creciendo hasta tomar la forma de una colosal serpiente blanca de 8 cabezas.
- ¡ESTO FUE IMPREVISTO! ¡PERO LO QUE IMPORTA ES QUE TE MATARÉ!.– Gritó ella.
Hiperion y Lucifer estaban atónitos, ¿ese era todo el poder de Hera?
-¡VAS A MORIR HADES!. – Las 8 cabezas abren sus bocas y generan 8 bolas de energía blanca, las cuales se unen para generar una bola aún más grande.
- ¡MUERE HADES! ¡SERPIENTE DIVINA!. – ella disparó su ataque más poderoso contra Hades, quien permaneció quieto.
El rayo impacto en Hades y el impacto generó una explosión de proporciones bíblicas que habría destruido por completo Olimpia, de no ser que para sorpresa de Hera la explosión estaba siendo contenida. Todo el rayo desaparece y se logra ver a Hades totalmente ileso.
-E….. es…..es imposible. – dice Hera incrédula, su mejor ataque, después de absorber a los blancos, y nada.
-Esta ciudad. – dice Hades levantando su garra.
– Solo la puedo destruir yo. – de pronto, ocurrió algo que Hera no esperaba, la luna, se elevaba en el cielo.
-Imposible, se supone que las únicas que podemos controlar los astros son Luna, Celestia, Lauren y yo, ¿Cómo es esto posible?. –
La luna se posicionó frente al sol generando un eclipse.
En el imperio de cristal.
Todos veían sorprendidos como la luna se posiciona frente al sol, desde los balcones Luna y Celestia eran las más sorprendidas.
- ¿Será obra de Hera?.– preguntó Celestia.
-No lo sé, esto se siente diferente a ella. – le responde Luna.
En Olimpia.
Hades levantó los dos brazos.
–Ahora, tu ciudad se destruye. –
Hera vio hacia el cielo y pudo ver varios puntos brillantes.
-Imposible…. –
Eran rocas que emergen de la tierra juntándose llegando a ser del tamaño de cientos de meteoritos, todos dirigiéndose hacia Olimpia.
– No, ¡NO PERDERE!. – Las 8 cabezas disparan rayos para destruir los meteoritos pero eran muchos y comenzaron a destrozar toda la ciudad, Hera siguió disparando pero fue superada por los meteoritos.
Cuando todo terminó y la luna bajó, la ciudad de Olimpia ya no existía, solo quedaban escombros deformes y humeantes, e incluso el gran monte olimpo había sido derribado y cayó sobre la ciudad.
Entre unos escombros, hay una aislada explosión, de ella sale una serpiente dorada con cabeza roja y detrás de ella un mal herido Kaosu.
– Atarashi…. Gracias. – dijo el.
– qué suerte que logre salir de la celda mientras la montaña caía, y mucha más suerte porque me protegiste.– le dice él a la serpiente, la cual solo lamió la cara de su amo.
Kaosu desapareció a Atarashi y camino unas calles apreciando la devastación y mirando con horror los miles de cadáveres de ponis muertos. De pronto él se encuentra algo que no esperaba, Hera, arrastrándose por el suelo como un vil gusano y a Hades mirándola satisfecho.
-¿Co….cómo?.– se preguntó el.
-¿Creíste que tu poder era el que arrasó la ciudad cuando nos lanzamos golpes al comienzo? Hera, ese fue mi poder, el tuyo palidece al lado del mío, Como ya te lo dije ¡Soy lo más cercano a un dios!.– grita Hades eufóricamente, despidiendo momentáneamente un aura roja, la cual por un momento provoco una sensación muy incómoda en el ambiente.
Kaosu se escondió detrás de unos escombros, aun con sus garras temblando dada a la acción pasada pero decidió escucharlos.
-H… Hades. – dice Hera comenzando a reír.
– ¡Jajajaja! ¡Que tonto eres! ¡Cuando me recupere, todo ese poder que gastaste conmigo se añadirá a mí y podrá derrotarte Jajajaja!. –
Hades niega con la cabeza.
-Ay Hera…..solo use un 36% de mi poder total contigo.– dice él con una sonrisa y voz calmada.
Tanto Hera como Kaosu se quedaron más que impactados ¿tanto era el poder de Hades?
-Pero… ¡Aún así no podrás matarme! ¡Soy inmortal! ¡Soy eterna! ¡No importa si no llego a superar tus habilidades siempre estaré sobre el final del camino! ¡Gane! ¡Yo siempre gano! ¡Ajajajajaja!.- expresa Hera con una risa que detonaba locura, sin saber que su destino y castigo ya estaban decididos, desde que Hades hizo el trato con la reina del infierno.
Hades por su parte se acerca a ella, posando su garra sobre su cabeza.
-Es verdad.- dijo con simpleza.
-Me costó años averiguar la forma de cómo matarte y tristemente me di cuenta que no puedo… -no se notaba pero bajo su máscara expresa una sonrisa.
- Pero también descubrí… que hay alguien más que si puede, oh y es bastante imaginativa respecto a los… "métodos" para castigos merecidos a seres como tú.- al terminar esa frase Hera detiene su risa.
-De… ¿De que... hablas?...- pregunto Hera con un nudo en la garganta.
-Sabes hace tiempo que decidí el castigo por tus crímenes.- el cuerno de Hades brilla.
-Y en mi extensa búsqueda, me di cuenta que existe cierto ser es más apto que yo para darte el escarmiento adecuado.- acto seguido el entorno alrededor de ellos en un radio de 100 metros cambia abruptamente.
El y Hera aparecen en lo que aparentaba ser una llanura eterna con aspecto infernal, ríos de lava, hectáreas de esqueletos, puentes colgantes entre abismos de picos entre otros elementos de índole espectral.
-Do… ¿Dónde… estamos?... ¿Qué es esto? .- dijo Hera poniéndose más nerviosa aún.
-Oh ya veras, creo que por fin deduje porque has intentado por todos los métodos mantener tu longevidad, ¿has oído de la leyenda de Azrael?.. Pues ahora te anticipo, que tus peores temores son ciertos.-
Al solo decir ese nombre Hera se torna extremadamente pálida dejando su color blanco en un tono casi fantasmal, puesto Hades le reveló el nombre… de la única ser que es capaz de provocarle miedo a la alicornio.
-Az… ¡¿Azrael?!... No Hades… dime que no es cierto… ¡Dime que no!.- dijo Hera empezando a entrar en pánico.
Sin que ellos se dieran, aún lado de ellos el mismo círculo del ritual que realizó Hades se hace presente, esta vez dejando salir a una criatura muy diferente a la que se presentó ante el alicornio peli negro.
-Ahora por fin comprendo porqué evitaste por tanto tiempo morir, lo único triste de todo esto es que no podré observar cómo te torturan y masacran cada día de tu asquerosa alma por toda la eternidad.- dijo Hades manteniendo distancia.
Azrael ahora era un ser bipedo de apariencia espectral, pero manteniendo su característica figura femenina, su cuerpo ahora era totalmente de un carmesí sombrío rodeado de una aura rojiza, sobre su cabeza lucía unos aterradores y grandes cuernos, en sus manos tenía unas largas y filosas garras que por su apariencia podían rasgar de un mínimo roce la carne e incluso el acero.
-Oh ¿pero que tenemos aquí?.. un nuevo juguetito para mi colección.- expresó Azrael con una temible voz de ultratumba.
Se dice que cuando miras el terror encarnado a los ojos es cuando te muestra tus peores miedos, pero en el caso de Hera mirarla directamente no era necesario, pues solo ella en sí era lo único en el mundo a lo que la alicornio blanca temía con toda su podrida alma.
-No… ¡No no no no!... ¡Hades por favor!... ¡no me hagas esto! .- rogó Hera arrastrándose hacia los pies del alicornio.
-Alejate malnacida.- Dijo Hades golpeándola en la cara.
-No tienes idea de cómo desearía ser yo quien te torture, pero tengo fe en que Azrael tiene en mente mejores ideas de las que se me podrían ocurrir en toda una vida.-
-Tic tac, se te acaba el tiempo niño, no te entregue todo ese poder de las almas caídas por causa de ella para un final decepcionante, aunque ya sé tu respuesta, por hábito me gusta consultarlo de nuevo ¿Qué es lo que realmente deseas?- preguntó Azrael, mirando fijamente a los ojos de Hades los ojos de aquel ser eran de un brillante rojo escarlata, el cual era tan hipnótico que literalmente podría penetrar el alma.
Pese al firme pero seductor tono de voz tanto Hades como Hera no evitaron sentirse absolutamente intimidados, esa voz les provocaba sentir ese hostil ambiente más pesado que una tonelada, a tal punto que Hades retrocede un par de pasos antes de acatar la respuesta. Pues pese a todo el poder que tenía en ese momento, pese a ahora ser el ser más poderoso en la tierra… seguía siendo un significante microbio ante una verdadera deidad que no solo reinaba los 9 círculos del infierno, si no que de su voluntad de acero nacieron los dragones.
-Quiero que... te lleves a esta desgraciada y hagas lo que quieras con ella.. le gusta el dolor así que para ella será como un premio.. jejeje.- dijo Hades haciendo un esfuerzo para no sentirse intimidado por la femenina y poderosa entidad.
-¡Hades, te lo suplico! ¡No me dejes con ella! ¡Seré tu esclava, tu sirvienta o tu golfa!... ¡SOLO POR FAVOR NO ME HAGAS ESTO! .- seguía rogando Hera en el suelo, era vergonzoso por no decir penoso ver a la alicornio blanca en ese estado.
Hera se había tragado toda su soberbia con la sola presencia de aquella ser que lentamente caminaba hacia ella, hubiera preferido en cualquier caso que otra deidad o ser celestial fuera quien la juzgue por sus acciones, sea Odin el creador de los ponis u cualquier otro puesto sabía que muchos seres divinos eran conocidos por su piedad… pero la palabra "Piedad" era algo que llegado al infierno..no aplicaba con Azrael.
-Uh, me estoy aburriendo.- dijo Azrael estirando su garra tocando el lomo de Hera, en eso algo inesperado.. no.. Inimaginable ocurrió.
Muy despacio se veía como Azrael retiraba el alma de Hera de su cuerpo, mientras su estructura física se desvanecía del plano infernal como un fantasma, el alma de la alicornio podía seguir comunicándose con el plano terrenal, pero solo para rogar unas míseras horas por clemencia, sumando al notorio gesto de dolor que expresaba, puesto sentía que las garras del ángel de la muerte la quemaban cual hierro ardiente.
-¡Auxilio!, ¡alguien que me salve!.. ¡Celestia.. Luna!, ¡por favor salven a su abuela! ¡Lamento todo lo que hice! ¡Por favor piedad!- decía Hera a medida que ahora lágrimas de desesperación salían de sus ojos.
-Vamos Hera, mis pequeñines esperan con impaciencia poder jugar contigo.- menciona Azrael, en eso de la tierra surgen varias garras fantasmales de aspecto esquelético y aparentemente eran de dragones, las mismas toman las extremidades de Hera provocando más dolor.
-¡Alguien sálveme!.- decía Hera tratando de moverse, pero no solo la agonía, sino el terror le impedían hacerlo con normalidad.
- ¡Por favor!, ¡lLamento y me arrepiento de todo lo que hice!.. ¡Prometo ser buena!.. ¡Luperca, Odin!.. ¡alguien que me escuche por favor!.- rogaba Hera en un desesperado intento por pedir clemencia, a tal punto de rogar por alguna deidad.
Azrael, al escuchar aquellos nombres que solo le provocaban pésimos recuerdos se limita a esbozar una mueca de disgusto.
-Todos los mortales.. sin excepción terminan muriendo.. es curioso.. que muchos crean que tras la muerte.. espera la nada.. es una interesante forma de mentirse así mismo ¿no es as A? - pregunto aquella entidad con un tono de voz más grueso y demoniaco. Mientras con su otra garra acariciaba la crin de la alicornio.
-Por... por favor... no... no me hagas daño... sé que lo que hice estuvo mal... pero... puedo... puedo cambiar.- decía Hera tiritando, en pánico y dirigiendo la mirada a Azrael, su mirada transmitía lástima, sumado a que sus ojos estaban hinchados de tantas lágrimas derramar, pero aun cuando sus palabras eran un poco sinceras... no era lo suficiente para perdonar toda una vida cometiendo atrocidades. Algo que Azrael sabía a la perfección.
-Oh Hera…-Azrael niega con la cabeza.
- No hay nada que salvar de ti.. ni de las almas que yacen círculos más arriba de mi reino, su oportunidad fue la vida que Odin les otorgo.-decía mientras ahora acariciaba el rostro de la alicornio.
-Sumado a que… sé que le has hecho daño a varios de mis bebés en este mundo… algo que… ¡Es más que imperdonable! - grito Azrael con una demoníaca furia y en eso mete sus dedos en las cuencas de Hera, destrozando sus ojos y haciéndola sangrar a chorros.
Hera expulsa un detonante grito, el dolor que sentía era más que insufrible, pese a todo lo masoquista que solía ser, bajo las garras de Azrael no existía forma de encontrar ni la más mínima pizca de placer, con toda razón era la ser temida tanto por los mortales como deidades y celestiales por igual.
-Por favor… al menos… destruye mi alma… déjame… dejar de existir.- pidió Hera en un último ruego de piedad, intento que resultó totalmente inutil.
-Jijiji, si te destruyo totalmente desperdiciaría totalmente a mi nuevo juguetito.-
Al terminar de decir eso, Azrael con mucha brutalidad de un zarpazo arranca le arranca el rostro a Hera, dejando la cara de la alicornio en una masa de carne sin ojos, pero dado a que era su alma podía manipularla a cualquier antojo.
-Bueno no perdamos tiempo, oh sí casi lo olvido.. tu hija te manda saludos.- decía la aterradora entidad lanzando la mitad del rostro de hera a uno de los dragones del páramo, mismo que logró reconstruir su carne por el pequeño aperitivo de su madre creadora.
Azrael sonríe complacida mientras descendía por el mismo círculo en que fue invocada.
-"Y descuida… pronto ese niño se te unirá.. nadie lastima a mis bebes..y se sale con la suya."- pensó Azrael con una siniestra sonrisa y junto a sus dragones espectrales retroceden en las sombras de ese páramo hasta finalmente desaparecer.
Después de esa perturbadora escena, el ambiente terrorífico se desvanece dejando solo a Hades frente al cuerpo de Hera, los ojos de ella ya no tenían pupilas y no se podía sentir algún pulso o presencia, su alma había sido totalmente arrancada de su cuerpo.
-Está hecho.- dijo Hades dando un largo suspiro, sintiendo a su vez como el aire volvía a entrar a sus pulmones mientras el observaba el cadáver de Hera. Segundo después Lucifer e Hiperion llegan con él.
-Padre.,. ¿que fue…- dijo Hiperión sin creer lo que acababan de presenciar.
-La primera fase ya está hecha hijos míos, ahora vamos al acto final.- menciona Hades.
-Pero antes, hay un polizón del cual debemos encargarnos.- dijo Lucifer mirando a Kaosu, el cual todavía se veía muy herido, el alicornio rojo saca su mandoble.
-No será necesario hijo, Kaosu.– dice Hades llamando la atención del híbrido.
-Qué… ¿qué quieres?- dijo Kaosu haciendo un intento por generar magia.
–Se bueno y dale un mensaje a tus compañeros, "el día en que el hijo de la luna murió, yo nací." –mencionó Hades, dejando a Kaosu perplejo, pero el híbrido sabía que en esa situación no tenía ninguna oportunidad contra ninguno de los tres, por lo que no le quedó alternativa que teletransportarse lo más cerca posible de Canterlot.
Por otro lado, en algún lugar que no era el cielo ni el infierno.
Muchos ponis estaban formados en una larga fila la cual hasta el frente se dividía a la mitad en uno de esos pasillos habían 2 seres humanoides muy similar a Azrael en su forma angelical un chico y una chica el chico se bestia una túnica de color violeta con una estola azul cielo, mientras que la chica usaba una a armadura de estilo espartano sosteniendo una lanza de doble filo en su mano izquierda.
Para sorpresa de ambas entidades había demasiados los ponis que se desviaban al lado izquierdo, mientras que la mayoría de los barones se desviaban de su lado.
-ah.. hace años que no veía un evento así tantas almas condenadas por culpa de una sola.. sí que es "triste."- dice Azrael haciendo acto de presencia con su forma divina encapuchada justo en medio de los pasillos.
-es un acontecimiento muy lamentable.. pero sabemos tan bien como tu que todos obtienen lo que merecen, en vida o muerte.- habla el chico.
-sí.. pero es extraño que ese hijo de Odin, te allá invocado y primero le negaras tu ayuda para después dársela como si nada.- hablo la chica.
-Zadquiel.. Remiel hablan como si no me conocieran.. este es mi juego yo pongo las reglas.- responde Azrael con una risita burlona.
Los 2 celestiales se miran entre ellos, pero es la chica quien decide tomar la palabra.
-¿le explicaste todos los términos del trato?- pregunto Remiel con seriedad.
No se distinguía dado a la sombra de la capucha de Azrael, pero debajo de la misma se había dibujado una siniestra y alegre sonrisa.
-claro.. que si hermana, claro que sí..-
