Harry Potter fue fundada por J.K. Rowling.
DC Comics fue fundada por Malcolm Wheeler-Nicholson.
Cross de FXRobalino.
Puede ser un Cross: Harry Potter/Marvel o Harry Potter/DC (O se pueden usar las tres).
Fem-Harry puede ser transportado a alguno de esos universos o uno donde estén conectados, pero sin que tengan una comunicación, más allá de lo que se ve en los libros de Harry Potter. (Es decir: La Reina de Inglaterra no puede mandar o mantener el Instituto Internacional del Secreto, ella es una Muggle y no sabe, ni debe saber nada)
Fem-Harry es una Reina (Tomado de la historia de FXRobalino Harry Potter: El Retorno del Rey), es un ser muy poderoso en niveles mágicos y tiene el alma de un animal de gran cantidad de magia, en su interior.
Fem-Harry debe tener chicas de ambos lados, las obligatorias (de Harry Potter) son: Hermione, Padma, Daphne y Susan.
Si se decide trabajar con DC son: Starfire y Blackfire.
Los magos deben de ser poderosos. Los magos deben de estar, a un nivel de amenaza aceptable, para no ser menos.
Fem-Harry y las chicas, deben de ser un grupo neutral, enfrentando a héroes y villanos.
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23: Terapia con J'onn J'onzz.
— ¡¿ENTONCES, PERMITIREMOS QUE ESTAS PERSONAS SE LLEVEN A GINNY, ASÍ SIN MÁS?! —gritó Ron Weasley enfadado, cuando le dieron la noticia, justo después de llegar a su casa. Ginny y Arthur subieron las escaleras, para agarrar algunas ropas y otras cosas, que quizás la niña podría necesitar.
— ¡Ron! —le riñó su madre, haciendo que el niño de 12 años, se encogiera. —Estas personas, pueden ayudar a tu hermana, mucho más de lo que nosotros podremos hacerlo. —El Dr. Destino ignoró los reclamos de Ron Weasley, y vio como Ginny volvía. Sonrió bajo su casco, al ver a la niña abrazar a su madre. Susurró algo y dos anillos de bronce con runas, aparecieron en sus manos.
—Ginny, por favor, ve hasta ese espejo de allá —pidió el Dr. Destino, señalando el espejo, al tiempo que entregaba el anillo a la confundida niña. Entregó el otro anillo a la Sra. Weasley. —Señora, por favor vaya a la cocina y cuando llegue, concentre su magia en el anillo y diga el nombre de su hija. —La mujer y su hija menor, se miraron extrañadas, antes de ir, cada una a un lugar distinto y cuando volvieron, estaban maravilladas.
— ¿Qué son esos anillos, querida? —preguntó Arthur Weasley, mientras veía a su esposa sonriente.
—Una especie de dispositivo de comunicación. Se crea una especie de... cabeza de Ginny de humo, pero sus rasgos son diferenciables y podremos hablar con ella —dijo la señora Weasley sonriente. —Muchas gracias, Doctor.
—De nada —dijo el hombre, mientras la niña se acercaba a él sonriente, y con una maleta. — ¿Lista, Ginny?
—Sí. —Afirmó ella, mientras que un Ankh de luz aparecía y avanzaba, "tragándoselos" a ambos, para luego desvanecerse en el aire.
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Cuando Ginny volvió a ver, se encontraban en una zona de prados verdes y árboles, a un lado había una casa sin techo, era casi completamente cuadrada y alargada, con muchas ventanas y ellos, entraron por una puerta corrediza de cristal.
Era una casa con suelos de madera y había dos personas sonrientes y bajando las escaleras, los cuales saludaron al Dr. Destino, antes de retirarse de la casa.
Ginny miró extrañada al Dr. Destino. — ¿Quiénes son ellos?
—Son pacientes de J'onn. Ya he visto a Amber y a Josh venir varias veces... pero a diferencia de ellos, tú no tienes simplemente una decepción amorosa, ni un problema con una pareja. Y esto, es mucho más grande. —Explicó el Dr. Destino a Ginny.
—Adelante —dijo una voz, en las cabezas de ambos, haciendo gritar y saltar a Ginny de la impresión, mientras que el Dr. Destino se reía de ella, y la guiaba por las gradas de cristal, hasta el segundo piso, e ingresaban en un consultorio común y corriente, atendido por un hombre afroamericano de cabello corto, que llevaba una camiseta azul bajo una bata de doctor. Al ponerse de pie, J'onn se acercó a Ginny. —Bienvenida. por favor, pasa. Creo que ya sabes quién soy, aunque yo, no sé quién eres.
—S... Soy Ginny... —la niña comenzó nerviosa, pero pronto negó con la cabeza, para apartar sus pensamientos oscuros. —Ginevra. Ginevra Molly Weasley, asisto a Hogwarts, al igual que Clarisse Kent.
—Entonces Ginny, ¿puedes decirme lo que pasó, desde tu punto de vista? —pidió J'onn. Ella se dio cuenta de que él era (lo que los Magos llamaban) un legeremante, pero si le pedía que lo dijera en voz alta, era por algo.
La niña tomó aire. —Cuando llegué a mi casa, después de las compras en el callejón Diagon, me encontré con que, en el interior de mi caldero, había un diario muy antiguo de portadas negras. La contraportada decía, que perteneció a un chico llamado Tom Sorvolo Ryddle. Pero... no tenía nada escrito. Ahora me doy cuenta, de que tenía un hechizo, que te impulsaba a usarlo. —Entonces, intentó aclarar las palabras, para el señor J'onzz. —Escuché en la navidad de 1990 a mi hermano Bill, em... William, hablar sobre un tipo de hechizo... maldición, mejor dicho, que se llama Compulsión, y es lo que te hipnotiza a usar un objeto. Él lo conoce, porque trabaja en el banco mágico, retirando maldiciones de tesoros ancestrales. Era exactamente eso, lo que tenía el diario, que me obligaba a escribir en él. —Sufrió un escalofrió, y para su sorpresa vio lo que ella creía que era, magia sin varita, porque J'onn hizo flotar desde una nevera, una jarra de jugo de mora y desde una alacena en el consultorio, una caja con galletas. La niña comenzó a comer. —Yo escribía y.… el... el alma de Tom Ryddle, me contestaba. Entre más cosas sentimentales o pensamientos, yo escribía, más él se alimentaba de mí, para controlarme. —Agachó la cabeza, mientras se llevaba una galleta a la boca. —Me... me hizo... liberar a un Basilisco. Una serpiente mágica, que puede matar con la mirada, para atacar a los hijos de Muggles. No creo... no creo que pueda perdonarme esto.
—Ginny, ¿deseabas liberar al Basilisco o que este dañara a alguien? —preguntó J'onn gentilmente.
Ginny levantó la cabeza rápidamente. — ¡No! ¡Claro que no! Pero yo... yo... solo dejé de usar el diario, cuando las cosas empeoraron. Él me controlaba. Yo... yo escribía los macabros mensajes. Me hizo romperle el cuello a los gallos y gallinas, porque solo eso, puede matar al Basilisco.
—Ginny. Te controlaban, te obligaban a hacerlo y no había nada que pudieras hacer, para evitarlo. ¿Cómo ibas tú a saber, que alguien que fingió ser tu amigo, era un loco? —preguntó J'onn. —No eres culpable de nada. Solo eres una víctima más.
El camino en la recuperación psíquica de Ginny, sería largo.
Pero J'onn sabía, que podía ayudarla.
Pronto, Ginny vio a la Liga de la Justicia, y congenio con los héroes, pero especialmente, con Clarisse, Brianna, Richard, Janeth y Jackson (Aqualad), pues tenían casi todos, la misma edad.
-/-/En un lejano planeta/-/-
Komand'r y Koriand'r, eran hermanas y se sentían como hermanas.
Si Komand'r sufría por la discriminación, que le hacían en el palacio y en la ciudad real, entonces Koriand'r estaba allí para ella. Para escucharla, para dejarle saber (con su presencia), que ella no estaba sola. Que siempre estarían juntas.
Si Myand'r y Luand'r, le enseñaban a Koriand'r sobre política o historia, en las noches Koriand'r, le enseñaría a Komand'r, sobre lo que aprendió en el día.
Cuando Myand'r y Luand'r, comenzaron a entrenar a la pelirroja de ojos verdes, en artes marciales; en las noches Kori sacrificaba su sueño y le enseñaba eso mismo a Koma.
Cuando Kori aprendió a absorber la constantemente la radiación ultravioleta y convertirla en energía para el vuelo, ella le traspasó ese mismo conocimiento a su hermana.
Cuando le enseñaron a Kori, a su hija menor y a su heredera al trono, a proyectar energía en explosiones destructivas llamadas "Starbolts" (rayos estelares); ella le pasó a su hermana mayor, ese conocimiento.
Si sus padres no las querían juntas, entonces ellas encontrarían una forma de estar juntas.
Diariamente, Komand'r agradecía a sus deidades, por tener una hermana con un corazón de oro. Incluso si a veces, ella odiaba a otros Tamaranianos, con la misma intensidad de odio, que ellos le profesaban a ella.
