Saga: "Hermandad"

Capítulo 45: "Oscuridad sobre Canterlot"

Luego de que Kaosu se haya ido, Hades y sus hijos se quedaron observando el cadáver de Hera. Aun estando muerta, todavía sentían ese enorme desprecio y rencor por la alicornio, pensando en unas mil y más formas de qué hacer con sus repulsivos restos. Hades a paso lento se acerca al cuerpo sin vida de la alicornio, posando su garra sobre su frío e inerte rostro.

-Oh Hera.. eras tan desgraciada.. tan despiadada…-En eso acaricia la mejilla del cadáver.- Pero también tan hermosa, sería un desperdicio dejar tu carne a los gusanos.-

Acto seguido el kirin toma el cuello de la alicornio e imprevistamente le da una profunda mordida arrancándole un gran pedazo de piel, la cual empieza a digerir. Lo mismo empieza a hacer con el resto de su cuello, rostro, y cuerpo, empezaba a comérsela.

Lucifer e Hiperion observaron aquello más que con sorpresa, con un completo asco, tenían el presentimiento que Hades haría algo con el cuerpo de Hera, ¿pero devorarla?, era totalmente impensado, sumado que les repugnaba siquiera tener algún contacto físico con esa hembra.

-Oye.. ¿no deberíamos detener a padre?, pues algo me dice que su "cena" está bastante podrida.- preguntó Hiperión bastante asqueado.

-Esto.. Mejor dejalo terminar, sabes que nunca le gustó que lo interrumpan comiendo.- dijo Lucifer con la misma sensación.

Mientras, en Canterlot.

ya era de noche y sobre su muralla, los guardias protegían la aparente paz de la ciudad.

Uno de ellos da un bostezo.

–Santo cielo, qué sueño tengo. – dijo uno de ellos –

Una guardia real se le acerca y le da un golpe en la nuca.

–Mantente despierto, el capitán dijo que si te volvías a quedar dormido te azotaría en público. – dice la yegua con seriedad.

-Yo no creo que lo haga. –

La yegua rodó los ojos y siguió con su labor, hasta que algo le llamó la atención.

- ¿Escuchas eso?. – pregunta ella a su compañero.

-¿Qué cosa?. – contestó el confundido.

-Ahí está de nuevo. – dijo ella mirando hacia la oscuridad. – Demonios. – dijo mientras tomaba una antorcha e iluminaba el oscuro pasillo fuera de la muralla.

- ¡¿Quién anda ahí?!. –

Con la luz se logró distinguir a un individuo que los guardias reconocieron, de hecho, era el único ser vivo con esa apariencia híbrida que se conocía.

- Es.. –

-El….. –

-Príncipe Kaosu.– dijeron al unísono.

Efectivamente, era Kaosu quien estaba frente a la puerta de la ciudad de Canterlot.

-Por... por favor… lleven me con…- ni pudo terminar pues cae desgastado al suelo, rápidamente el guardia macho va a socorrerlo mientras la hembra fue por ayuda.

No pasó más de 10 minutos para que Kaosu ya esté despierto en la enfermería del palacio, gracias a su condición natural no tenía restos del veneno con que el Hera lo torturó y sus heridas sanaban con mayor velocidad gracias a la medicina.

Sin que lo supiera, los guardias habían avisado a sus cercanos de su llegada, quienes frenéticamente y como estampida fueron a su encuentro.

-¡¿Dónde está?!.- dice Celestia corriendo como loca por los pasillos del palacio mientras era seguida por Twilight, Luna, todo el Heavy storm, Girion, Shining y Trixie.

Celestia abrió la puerta de la enfermería del palacio y vio ahí a Kaosu con muchas vendas en su cuerpo.

– Ka…Kaosu.– dice ella al borde del llanto por la felicidad.

- M… mamá.– dijo él para luego saltar y abrazar, el querer ver a su madre provocó que su condición mejorará casi al instante. – Perdóname, no pude con ella. –

-No te preocupes mi pequeño, ahora estás con mamá– dice Celestia llena de felicidad.

Todos los presentes estaban muy contentos por su llegada pero a la vez le tenían bastantes preguntas.

-Kaosu.. lo sentimos.. debimos ir.-Nero quien estaba disculpándose fue interrumpido por el joven príncipe híbrido.

-No te preocupes Nero, sé que sería poco menos que imposible ir por mí, además se necesitan más que unas venenosas serpientes para detenerme jejeje.- dijo Kaosu con humor haciendo que sus pares sonrían, salvo Celestia pues no quería ni imaginar a qué tipo de torturas haya sido expuesto su querido hijo.

-Amm, lamento interrumpir, pero ¿Cómo escapaste?.– pregunto Girion.

Kaosu se sentó en su cama, cambiando su sonrisa por una expresión más seria.

– Hera está muerta. – dijo él.

Todos lo vieron sin poder creer lo que había dicho.

-"Hera… ¿está muerta?".- pensó Twilight esbozando una sonrisa sabiendo que posiblemente la desgraciada alicornio que le hizo tanto daño a ella y su familia por fin habia recibido su merecido final.

- ¿Q.. . qué dijiste?.- preguntó Girion.

-Hades fue a Olimpia, derrotó a Hera casi sin esfuerzo, y eso no es todo, ahora él es un Kirin.-

-¿Un… kirin?.- preguntó Nero.

Kaosu asintió. – Tiene una fuerza titánica, ni siquiera la mayor técnica de Hera pudo siquiera hacerle un rasguño. – explicó el.

Todos se habían quedado sin palabras, Hera había muerto y por lo visto Hades no sería fácil de derrotar, de hecho sería casi imposible.

-Hades ... Me dio … me dio un mensaje para todos.– dice Kaosu.

-¿Mensaje?.– preguntó Blade.

-¿Qué dice?. – pregunta Trixie.

-Bueno, él me dijo…..–

Flashback.

-¿Qué?. – le dijo Kaosu a Hades.

-¿Qué se supone que significa eso? ¿El hijo de la luna? ¿a qué te refieres?. -Pregunto confundido.

Hades lo miro y bufo dentro de su máscara.

–Ya lo sabrás a su debido tiempo.– Hades se da vuelta.

-¡Oye! ¡Responde!. – exigió Kaosu.

-Jejeje, eres muy perseverante chico, me caes bien, dale mis saludos a Luna y dile que pronto ella y yo nos volveremos a ver.

-Esto… no se quedará así… serás detenido Hades.- dijo Kaosu generando aunque sea algo de magia, la cual fue suficiente para teletransportarse.

Fin flashback.

-Y eso es todo. – dice Kaosu.

En ese momento la mente de Luna era un caos, trataba de procesar todo lo que le habían dicho.

- ¿D…dijo hijo de la luna?.– dijo ella.

-Si. – responde Kaosu.

-Entonces ya no hay ninguna duda, se trata de Ónix.– dice Girion con algo de dolor y lastima por Luna.

-Entonces… Hades.. digo Ónix, ¿quiere venganza?.– Pregunto Twilight con cierto temor a Celestia.

-Si… hace todo esto por la muerte de su hijo recién nacido, no puede ser, todo es mi culpa. – dice Celestia.

-Ónix…. – dice Luna recordando a ese tierno y amable pegaso del que se enamoró.

Flashback 2.

Vemos a una Luna más joven moviendo unas estrellas.

–Una hermosa noche princesa, como siempre. – dijo una voz masculina detrás de ella.

Luna voltea y ve a un pegaso de color cielo nocturno y crin color plata con una cutiemark con forma de constelación.

-Pues al menos alguien las aprecia. – dice Luna algo deprimida.

Ónix suspiro y se acercó a Luna.

–Oye, escucha, sé que ahora no hay muchos que reconozcan la belleza de las estrellas y de la luna, pero ten por seguro que algún día todos verán que las cosas más bellas pasan de noche. – le dijo acariciando su crin.

-tu siempre tan optimista. – dijo ella besándolo en los labios.

–Alguien tiene que ser positivo. – responde Onix regresandole el beso.

-Como te amo Ónix. – le dijo Luna.

-Y yo a ti, por ti movería montañas enteras, eres mi ángel Luna, mi vida, mi amor. – le dijo besándola con delicadeza.

Fin flashback.

-Ónix..- dice Luna en voz baja.

–Yo emmm, necesito un momento – dijo ella saliendo de la habitación.

En el momento en que Luna abandonó la habitación, Celestia cayó al piso.

– no puede ser…no puede ser…todo fue mi culpa – se dijo a sí misma.

-princesa Celestia….– dice una somnolienta voz infantil.

Todos voltean con Shining quien cargaba a una somnolienta Luisset.

–las cosas malas que pasaron…no fueron su culpa.. la malvada de Hera…le obligo.- dice la pequeña tallándose un ojo.

-sí, ella tiene razón, piense en todos esos potrillos que habrían muerto.– dice Twilight.

-Pero…. De todas formas murieron 1000 potrillos ¿no lo recuerdas? Cuando Luna se enteró…..Soy un fracaso. – dice Celestia entre lágrimas.

-Madre… no tienes la culpa de nada. – Dice Kaosu.

Celestia se echó a llorar en el pecho de su hijo mientras este trataba de calmarla.

En otro lugar del castillo.

Luna entró en su cuarto y sacó un retrato de ella junto a un pegaso muy alegre y un pequeño bebe recién nacido que era blanco en su totalidad.

– Ónix… ¿Has estado vivo todos estos años?.– dijo cayendo al suelo en llanto.

-Luna…- ella voltea y ve a Girion en la puerta de su cuarto.

-¿Qué quieres Girion? Ahora quiero estar sola. – dice ella con seriedad.

-Luna, escucha, se lo que sientes – dijo él.

-¿Qué lo sabes?. – Dice luna entre dientes enojada.

- ¡¿Cómo podrías saber lo que se siente que el amor de tu vida desaparezca y luego de 1000 años vuelva queriendo matarte?! ¡tú no sabes cómo me siento!.-

Girion la miró y dio un suspiro.

– La primera yegua a la que amé.. se unió a Hera.– dijo haciendo que Luna lo mirara sorprendida.

– Fue capturada durante una batalla y Hera le implantó todas sus creencias, la tuve que matar con esta espada, la cual le perteneció a ella. – dice Girion mirando su arma con nostalgia. – ella se parecía a ti, tenían la misma sonrisa y los mismos ojos. – el alicornio deja caer una lágrima y envaina su katana. – no sé lo que es perder un hijo, pero sé lo que es perder al amor de tu vida.

Luna miró el suelo con tristeza.

– lo lamento, yo…. No lo sabía. –

-Tranquila, yo entiendo, pero desde ahora, desahógate conmigo, los dos somos más parecidos de lo que parece. – le dice Girion abrazándola.

Luna tardó un poco pero correspondió el abrazo de Girion.

Mientras tanto, en las ruinas de Olimpia.

Hades estaba sentado en los escombros del palacio mientras seguía comiendo del cadáver de Hera, y ya solo quedaba su pata trasera y parte de su cabello. Sus dos hijos veían a su padre, aún sorprendidos por el enorme poder que este tenía, pero aún con náuseas por ver cómo devoraba a la alicornio blanca.

-Hijos míos, ya llego la hora. – dice él levantándose y limpiándose la boca. – Vamos a ir a Canterlot y vamos a destruir a todos los que se nos oponen. –

Hiperion en ese momento sonrió.

–Te noto alegre. – dice Lucifer.

-Por fin, por fin podre.. terminar con mis lazos con Nero y con todos los idiotas de Equestria eso me hace muy feliz. – dice él soltando una risa casi lunática.

Lucifer sonrió y Hades río.

–Bien, es hora de destruir canterlot.-

Hades ve el sol en el cielo y levanta la mano haciendo que la luna se posicione nuevamente delante del sol generando un eclipse.

–A la guerra.- dijo Hades alzando sus alas para retirarse junto con sus hijos.

Después de unos minutos que se hayan ido, una figura empieza a llegar al lugar donde habían estado. No se visualizaba ninguna presencia más que la de ella, por su aspecto se deduce que era una pony de tamaño normal, vistiendo una capucha que cubre su cuerpo y rostro, estaba cargando unos sacos.

-Como siempre mis cálculos fueron los indicados, sabía que permanecer en ese bunker en las afueras de Olimpia me protegería del daño colateral.- se decía la pony mientras observaba lo que quedaba de Hera.

-Mmmm huesos y algo de su cabello, no es mucho pero es lo suficiente que necesito.- dijo mientras empezaba a usar su magia para levitar los restos y guardarlos en los sacos.

Nadie podía estar al tanto de lo que ocurría en esa zona, el resto de sobrevivientes, si es que quedaban, estaban en las afueras de Olimpia, algunos seguían huyendo o otros organizándose para rescatar lo posible de la destruida ciudad. Solo en ese punto se encontraba la enigmática pony.

-¡JA JA JA!, ilusos, ignorantes, creen que lanzar rayitos coloridos o golpearse sin parar son muestras de poder, ¡blasfemia!, ¡el conocimiento es el único y verdadero poder!, pero una vez que mi proyecto acabe todos lo sabrán.. después de todo..nadie es más lista que yo.-

-"Lo único que me preocupa es esa niñata hija de la princesa Twilight.. la magia de los cuernudos alados hembra tiende a madurar rápido."- penso la pony retirándose con los restos de Hera dentro de los sacos, para después de alejarse de esa parte teletransportarse a un destino igual de desconocido.

En Canterlot.

Todos los habitantes veían el eclipse, era extraño, dos eclipses en la misma semana ¿significa algo? se preguntaban todos.

En el palacio, Luna y Girion miraban el cielo.

– Debe tratarse de Ónix, debe venir hacia aquí. – dice Girion.

Luna mira el eclipse.

– Ónix… - dice Luna.

Luna y Girion llegaron a la sala del trono donde todos estaban reunidos.

– Luna… - dice Celestia.

-Cely, escucha, no quiero que te culpes por nada, ya te lo he dicho, nada es tu culpa.- dice Luna abrazando a su hermana.

-Tenemos que pensar rápido, ellos ya vienen. – dice Girion.

-Lo sabemos. – le responde Shining.

-Pero ¿Qué hacemos?. – pregunta Skyla.

-Yo, ya sé. –dice Twilight.

– Shining y Trixie, lleven a todos al imperio de cristal para que estén a salvo, usen las catacumbas de la montaña. – ordena la alicornio, la pareja de unicornios asiente con la cabeza.

-¿Y tú qué harás?.– preguntó Shining.

-Yo me quedo, tengo que ver a mi hijo.–

-Twilight. – dice Shining preocupado.

-Shining Armor, él es mi hijo y tengo que verlo hoy. – dice Twilight con seriedad, pero luego ve a Luisset en el lomo de Shining.

-Yo también me quedaré, tengo que hablar con Ónix.- dice Luna.

-Si tú te quedas Luna, yo también - dijo Celestia tratando de apoyar a su hermana, la cual contestó sonriendo.

Shining Armor suspira y abraza a su hermana.

– Ten cuidado hermana.

-Lo tendré hermano mayor, tú has hecho mucho por los chicos, ahora es mi turno.- dice Twilight correspondiendo el abrazo.

Shining ve a su hija.

– Hija, suerte – dijo él – vaya, sí que es humillante no poder pelear – dijo a modo de chiste a lo que Skyla río.

-Pues vete acostumbrando, todos tienen que jubilarse, tú lo tenías que hacer hace 60 años jajajajaja. – todos rieron por el chiste de la alicornio.

Minutos después de anunciar la evacuación, los ponis ya estaban listos para partir hacia un destino más seguro, todo se realizó de manera muy rápida gracias a los ensayos que han realizado para momentos como este, pero una pequeña potrilla no estaba preparada para irse.

-Pero mami, yo puedo quedarme, quiero protegerte y ayudar.- decía Luisset quien aparentaba estar algo dormida.

-Para otra ocasión cariño, ahora debes acompañar al tío Shining y los demás, además te ves cansadita.-dijo Twilight.

En eso la potrilla da un bostezo.

-No tengo sueñito, y si vienen los malotes también puedo pelear solo mira.- dijo lanzando golpecitos al aire, en eso Nero la carga.

-Luissi, deja que mami, yo y los demás nos encarguemos de esto, más tarde nos encontraremos y podrás ver a tu otro aniki.- dijo Nero.

-Wii, podré conocer…- decía la pequeña quedándose dormida…-conocer a Draco..Ni-san.-

Sin decir más la potrilla cae dormida en los cascos de Nero.

-Hasta dormida se ve tan tierna.-

Nero pudo notar que Twilight usó un hechizo de sueño.

-Jejeje, recuerdo que ese hechizo lo usabas conmigo, Spike y Draco cuando nos desvelábamos leyendo mangas.

-Todo para asegurarme que mis muchachitos duerman bien.- dijo Twilight acariciando la melena de Nero, quien le entrega la pequeña dormida a Shining.

Twilight se dirige a Luisset.

- Nos vemos más tarde mi pequeñita, mami y papi.. te aman.- dijo Twilight eso ultimo con algo de pesar antes de darle un beso en la frente a la dormida potrilla.

-P.. papi..- murmuro la pequeña aun dormida haciéndose bolita en el lomo de su tío mientras dejaba caer una lagrima.

Los ponis escapaban por las catacumbas de la ciudad mientras eran escoltados por Shining y Trixie, también se envió un comunicado a las ciudades para que doblaran su seguridad y a los pueblos pequeños se les dijo que evacuaron hacia las ciudades lejos de Canterlot.

En la entrada de Canterlot.

Tres figuras aterrizaban en la puerta, eran Hades y sus dos hijos.

– Lucifer, corta la puerta. – pide Hades.

Lucifer empuño su mandoble y cortó la puerta de un tajo.

–Toc toc, llego la pizza. – bromeo el alicornio oscuro.

Los 3 observaron la silenciosa ciudad.

–Al parecer evacuaron la ciudad. – dice Lucifer.

-Es como cuando peleamos en el imperio de cristal, quieren dejar fuera a los inútiles para no tener que contenerse. – dice Hiperion.

-Es mejor así, no puedo iniciar mi nueva era sin ponys que liderar. -Hades comenzó a caminar. – Vamos, nos están esperando en el palacio.-

Hiperion miro el palacio con nostalgia y una sonrisa diabólica se dibujó en su rostro.

–Oh Nero, como voy a disfrutar matarte delante de nuestra madre y hermanita.-

Los tres fijaron rumbo hacia el palacio y avanzaron con total tranquilidad.

Al llegar al palacio encontraron las puertas abiertas.

–Esto es como una invitación. – dice Lucifer.

Los 3 Siguieron caminando por el silencioso palacio, sus pisadas eran lo único que rompía el sepulcral silencio del enorme castillo.

Llegaron a la sala del trono y Lucifer la partió con su espada y dentro encontraron a Heavy storm, Girion y las princesas.

-Los esperábamos. – dice Celestia.

Nero y Twilight se quedaron viendo a Hiperion, quien ahora tenía cabello negro, Omega vio a su hermano con mucha pena, ahora ya había dejado de ser un fénix y lucia como un sombrío cuervo.

-Jejejeje, veo que se prepararon para nuestra llegada.– dice Hades.

En ese momento Luna se adelanta.

-Ónix Blackstar .– dice ella llamando la atención de los tres atacantes.

– Ónix, ya sé que eres tú bajo la máscara de mutatio. Escucha, sé bien que estas dolido por la muerte de nuestro hijo, créeme cuando te digo que no hay ni un solo día en el que yo no los extrañe a los dos.. Ónix por favor, tu siempre me dijiste que me amabas y qué harías todo con tal de verme feliz.. pues.. esto no me hace feliz, me entristece, eras alguien tan amable y tierno ¡Mírate ahora!. – grito Luna.

Un gran silencio invadió la habitación pero no tardó en ser roto por una risa.

– jejejejeje jajajajajaja ¡jajajajajajaja!.– reía Hades.–hay Luna, sí que eres tonta.– dice él limpiándose una lágrima de su ojo.

-¿D.. . de que te ríes Ónix?.-

-Ónix, Hades, usa el nombre que quieras, ninguno es correcto, son solo nombres que no tienen significado ni valor para mí. – explica el.

A todos, incluidos Lucifer e Hiperion, les extrañaron esas palabras.

-¿Quién eres?.– Dice Twilight.

–Si no eres Ónix, ¡QUITATE LA MASCARA!. – Exclama Nero.

El misterioso poni río.

–Bien, no creo que tenga sentido seguir guardando el secreto.-

Él puso su garra sobre la máscara de mutatio y la retiró de su cara, en ese momento todo su cuerpo cambió, su pelaje azul ahora era blanco y su crin ahora también era blanca, al retirarse la máscara reveló unos ojos de dragón que ya no eran rojos, eran blancos.

- ¿Me reconoces?.– preguntó él a Luna.

Luna lo miraba y debido a la apariencia de Kirin del mismo le costó un poco, pero finalmente recordó ese rostro, nunca podría olvidarlo.

– ¿S… Shotting… Star?. – dijo incrédula.

-Je, hola madre, ha pasado tiempo.-