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CAPITULO VI
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Sí, se dijo, ayer estaba muy decidida pero ahora, luego de ver su rostro esa mañana una parte de ella flaqueo cuando se miró al espejo.
"-¿No regresaras al dojo? - había preguntado Shinobu quien le había ayudado con un baño y cambio de ropa."
"-Debo...¡Cuidar mi negocio! - respondió cuando la ansiedad por la idea de volver a ver a su maestro estaba aumentando."
"-¿Esto no tiene que ver nada con Kyojuro? - pregunto cruzándose de brazos."
"-¡Claro que no! - desvió su mirada – yo…solo necesito despejar mi mente ¿De acuerdo?"
"-Sabes que Kyojuro me pidió llevarte de nuevo al dojo ¿Verdad?"
"-Creo… que él entenderá que estoy cansada – sonrió con dificultad haciendo que la pelinegra accediera."
Suspiro derrotada, ayer trato de verse madura y decidida ante Shinobu y ahora sentía sus piernas temblar al pensar que tenía que decirle a Rengoku lo que sentía por él. Estando bajo el mismo techo era más difícil llevar a cabo su plan, deseaba pensar las cosas con más calma.
Toda la tarde se había pasado hablando con su amiga haciendo que una sonrisa agradecida cruzará su rostro, había estado tan aliviada pensar que Shinobu no se sentía atraída por Rengoku, que intento saber a quién se había referido aquel día en el dojo.
La pelinegra se había sonrojado y cambiado el tema de inmediato por lo que ella había accedido respetar ese límite.
Ahora por lo menos tenía alguien con quien desahogarse si todo salía mal.
"-Todo saldrá mal" su mente había dicho haciéndola sacudir su cabeza. Lo mejor era tener su propio espacio cuando quisiera ocultarse para lamer sus heridas.
No podía evitar ser pesimista cuando Shinobu explico detalladamente a las mujeres en la vida de su maestro. Llegó a la conclusión que todas quedaban fascinadas por su forma de ser. Inspiraba respeto y era sincero pero todas al final sufrían rechazo.
"-¿No ha habido nadie por la que él se sintiese atraído?"
"-Nunca conocí a nadie - se encogió de hombros - ¿Porque no le preguntas a Senjuro?"
La idea le había parecido risible, no sabía cómo a abordar una conversación de ese tipo con Senjuro.
Una parte de ella pedía que dejara las cosas tal cual estaban, que no las complicará aún más pero... Ella no era así, cuando sentía algo debía expresarlo aunque está fuese la primera vez que pasaba por un enamoramiento tan intenso. Cuando analizaba sus anteriores relaciones está era distinta.
Había tenido un total de dos "noviazgos" fallidos, Tanto Rengoku como Shinobu sabían su historia con ambos, sobre todo Rengoku quien conocía los detalles sobre la apuesta que se puso sobre ella para poder llevarla a la cama.
Había solo algo que no se atrevía a compartir...era el hecho que aquel sinvergüenza había logrado su cometido tomándole una serie de fotografías por las que tuvo que pelear a mano limpia.
Recordó haberlo dejado en la intemperie, después de haberle propiciado un puñetazo cuando se había reído en su cara mientras la lluvia de ese día trataba de borrar sus lágrimas, fue cuando salió huyendo y encontró el dojo de los hermanos Rengoku.
Aún recordaba el desprecio de ese sujeto y la manera cruel en la cual se burlaba de cada aspecto de ella. Había estado tan avergonzada de sí misma pero fue el compartir cada día con su maestro lo que la había ayudado a superarlo.
Toda su vida su apariencia había llamado la atención y había atraído miradas horrible de los hombres por lo que con Rengoku no se sintió amenazada ya que no mostraba interés, por primera vez era algo alentador pero ... Cuando al fin supo lo que sentía ansiaba ser atractiva para él.
Era la primera vez en su vida que deseaba llamar la atención más de la cuenta. Cruelmente había escuchado cosas desagradables y vulgares de su cuerpo sin mencionar que su actitud alegre y amigable solía hacer que mal interpretaran sus acciones.
En el fondo solo deseaba llorar pero, encontrar aceptación total de todos los que conocía ahora la había hecho feliz. El dojo y Rengoku la habían hecho sentir que pertenecía a un sitio.
Desde la pubertad había podido detectar señales de alarma cuando los chicos se acercaban. Sin embargo fueron en dos ocasiones las cuales fue engañada vilmente. Lastimosamente la última fue la peor
Decidió vestirse rápidamente colocándose un vestido sencillo de tirantes delgados oscuro que cubría hasta sus rodillas. Así sería más sencillo pasarlo por su hombro. Los vendajes eran nuevos gracias al trabajo de Shinobu haciendo que solo colocará su cabestrillo una vez más. Se colocó una pequeña diadema color blanco en el cabello para dejarlo suelto.
El recordatorio de las palabras del joven rubio la hizo sonrojar. Saber que le gustaba su cabello solo hacia querer mostrarlo de esa forma aunque no fuese practico por su actividad diaria.
Intento ordenar su florería y abrir como pudo la persiana. Por lo menos su brazo izquierdo estaba sano y su fuerza en él era aun la que recordaba.
De pronto le pareció gratificante ver que podía realizar casi todo lo de su día normal debido a su fuerza. Por primera vez sonrió con profundo agradecimiento de tener esa cualidad.
Movía jarrones grandes y masetas con un solo brazo.
Estaba tan entusiasmada al poner su letrero en la calle que no noto a la persona tras ella.
-¿Trabajas aquí?- Mitsuri se giró y se encontró con el joven de cabellos oscuros y mirada turquesa.
-¡Eres el chico de los ojos bonitos! - exclamó emocionada haciéndolo sonrojar y toser incómodo -L-Lo siento – sonrió avergonzada - hola, yo soy la encargada de este lugar.
Obanai asintió respetuosamente.
-Me sorprende que pudieses levantar ese jarrón - se cruzó de brazos mirando el sitio - eres muy fuerte.- murmuró claramente impresionado.
-N-No es gran cosa – se ruborizó.
-Estaba viéndote y de verdad lo eres – afirmó
-¿Me estabas viendo?- repitió haciendo que el chico se sonrojara y desviara la mirada.
- ¿Qué fue lo que te sucedió? - pregunto mirando su cabestrillo y cambiando la conversación.
- Tuve un pequeño accidente entrenando - noto como el chico se mostró consternado haciéndolo notar adorable - ¡Pero estoy bien, soy fuerte!
Talvez fue que hizo el ridículo o simplemente dijo algo tonto porque aquel joven comenzó a reír por lo bajo.
Parecía ser muy serio pero sonrió al saber que solo era una fachada
- ¿Qué haces por acá?
-Vivo a dos calles , iba a mi dojo
.- Ya veo - respondió distrayéndose un poco al reordenar algunas flores en el mostrador exterior - dentro de poco tendremos ese pequeño torneo.
-Y parece que no estarás.- señaló su hombro vendado.
- No soy una gran pérdida en realidad, después de todo Rengoku San y los demás son los que darán su mejor presentación.
-Pues espero que hagan un buen trabajo, Rengoku parece muy fuerte.
- Lo es - afirmó casi con orgullo haciendo que el joven la estudiaste con atención, avergonzándose un poco por el entusiasmo que de seguro se notaba al hablar del rubio.
-¿Puedo ayudarte? - pregunto al mirar a su alrededor como si hubiese sentido su incomodidad por lo que cambió de tema.
- ¡Gracias! – asintió.
El chico era un sujeto de apariencia lúgubre pero en realidad era una persona muy amable. Sonrió la pensar que si el destino fuese otro habría acabado en su dojo.
Con él como ayuda termino todo muy rápido por lo que decidió sacar un último artículo de la tienda.
-¿Kanroji? ¿Eres tú?
El sonido de esa voz la había hecho detenerse, hizo que un escalofrío bajara por su espina.
Palideció la reconocer de quién se trataba. De pronto la idea de huir estaba presente en ella "Por favor, no ahora" decía mentalmente deseando estar en un lugar menos visible.
Trago saliva y con lentitud miro a su lado notando al sujeto alto de cabellos oscuros corto y unos anteojos grandes de bordes color negro.
No había cambiado nada, su mirada era fría y en su sonrisa se dibujaba una expresión arrogante.
-No pensé que de verdad te atreverías a poner un local de este tipo, tu cabeza no pudo hacer algo más productivo ¿no es así?
Mitsuri se ruborizo y frunció el ceño permaneciendo en silencio deseando que aquel sujeto se largará. No deseaba hacer una escena y menos frente a Obanai.
- Ya veo...- fingió suspirar - no hablaras...- Mitsuri de pronto se sintió desprotegida con aquel vestido de tirantes. No deseaba recordar cómo se había sentido aquella noche yaciendo con él.
- Aun tenemos asuntos que atender - murmuró - tu golpe fue bastante duro - tocó instintivamente su mejilla- no me extraña, después de todo tienes la fuerza de un gorila, aunque debo decir que ver tus pechos valió la pena..
Aquello había sido el colmo, con lágrimas en los ojos quiso abalanzarse contra aquel sujeto.
Ya no importaba si se veía poco femenina o si Obanai pensaba que era ridícula, no iba permitir que ese sujeto volviese a humillarla, no cuando había tratado de seguir adelante recogiendo lo que le quedaba de su dignidad.
El joven pareció leer sus movimientos ya que se apartó para evitar su puñetazo, no le extrañaba ser más lenta ahora debido a su lesión, algo que el pareció darse cuenta por lo que sin mediar palabras golpeó el mismo hombro lesionado haciéndola palidecer.
-Muy impulsiva... -sonrió arrogante- no has cambiado en nada, estoy dispuesto a olvidar todo si podemos divertirnos de nuevo.
Mitsuri tocó su hombro notando como aquel sujeto había desgarrado uno de los tirantes de su vestido por lo que intento sostenerlo, lo miro furiosa y sin poder evitar las lágrimas un solo pensamiento venía a su mente, ¿Cómo pudo haberse fijado en alguien así?
Estaba a punto de responder cuando sintió como alguien se acercaba a ella rápidamente llegando hacia el joven de cabellos oscuros. Obanai ya lo tenía sujeto de la solapa de su camisa color blanca mirándolo amenazante.
- Eres un maldito ¿Cómo puedes golpear a alguien indefenso? -Pudo ver cómo el chico de anteojos palidecía. De seguro pensó que estaba sola y justo ahora que estaba en desventaja lo agradecía.
-¿Quién diablos eres? ¿Ya te acostaste con ella también? - pregunto insolente haciendo que el pelinegro le diese un golpe furioso directamente a su estómago.
Los lentes cayeron al piso mientras llevaba la mano a su abdomen sin evitar vomitar un poco. Miro a ambos con resentimiento y como pudo se puso de pie.
-¡Eres una idiota! - soltó antes de marcharse haciendo que Mitsuri se sentará en el piso mirando la espalda del sujeto que creyó amar alguna vez.
Saber que había perdido el tiempo en intentar agradarle y amarlo le había costado caro.
No pudo evitar echarse a llorar por su estupidez.
-Oye, calma - dijo Obanai nervioso por ver el llanto - si te duele buscaré ayuda - dijo tocando su cabeza.
Mitsuri lo miro directamente haciéndola asentir
-¡Gracias, de verdad! - dijo sin dejar de llorar asustándolo más.
- E-Espera, es mejor que te levantes.
-Eres muy bueno – exclamo conmovida.
Extendió su mano y él le ayudo a ponerse de pie haciendo que el tirante del lado derecho se cayese mostrando casi todo su pecho por lo que rápidamente intento cubrirse.
En otro momento la escena hubiese parecido divertida pero al girar y ver el rostro sorprendido de Rengoku quien parecía que acababa de llegar, sabía que debía verse muy sospechoso.
-¿Que paso aquí? - pregunto a la defensiva.
-¡No es lo que parece! - respondió el pelinegro quien miro alrededor y percibió el mal entendido. Mitsuri sabía que debía defender a Obanai pero al ver a su maestro no hizo más que sonreír con lágrimas en sus ojos corriendo hacia él con todas sus fuerzas.
Chocó contra su pecho y hundió la cabeza en él para dejar que el llanto saliese.
-Vaya que es fuerte... - murmuró Obanai viendo como la fuerza con la que se había impulsado la chica había hecho que Rengoku casi perdiese el equilibrio debido al impacto.
- Cuando Mitsuri hace eso - dijo Kyojuro con más calma rodeándola con sus brazos - debes tener cierta posición con las piernas o te hará caer.
Sabía que debía avergonzarse por su rudeza pero en el fondo se alegraba que Kyojuro la conociese tan bien y fuese lo suficientemente fuerte para soportarla.
- ¿Qué ocurrió? - pregunto.
- Un hombre vino a insultarla y la lastimó -. Respondió Obanai - siendo tu novia creo que es muy irresponsable dejarla sola con esa lesión.
La afirmación la hizo sonrojar.
-Y-Yo no soy…
-Tienes razón, tendré más cuidado con ella - la abrazo con más fuerza como si estuviese reprendiéndola - muchas gracias por haberla ayudado.
El pelinegro asintió.
-Obanai...gracias por todo - le sonrió con agradecimiento haciéndolo toser incómodo
.-No hay problema- respondió antes de despedirse.
Sin mediar palabra, Rengoku la escoltó al interior de su negocio haciéndola tomar asiento.
-¿Porque no regresaste con Shinobu? – interrogó en tono severo.
-N-Necesitaba... abrir este lugar.
- Hubieras pedido ayuda - dijo lo obvio mientras ella sostenía el tirante de su vestido.
- No quería ser una molestia...
Pudo sentir como Rengoku se alejaba y comenzaba a quitarse su chaqueta de mezclilla dejándolo solo con una camisa de mangas cortas color rojo. Trago saliva desviando la mirada ¿Es que todo le quedaba bien?
-Cúbrete - ordenó- voy a revisar tu hombro.
Entendió perfectamente que debía cubrirse los pechos por lo que lo hizo mientras el jalaba una silla para ponerse a su lado y quitar el cabestrillo inspeccionando el vendaje.
-¿Ese sujeto te hizo esto? – pregunto, haciéndola asentir y notando como se tensaba por su respuesta
-¿Lo conoces?
- ¿Recuerdas porque entre al dojo en primer lugar? – Rengoku asintió y ella miro el piso sintiendo que las lágrimas comenzaban a derramarse.- Fue por él y por lo que logró conmigo-. Kyojuro guardó silencio como si esperase que ella siguiera hablando.- intenté encajar en lo que le gustaba y pensé... que sería diferente, pensé que estaba enamorada y bajo engaños me llevó a la cama… - soltó sintiendo que el joven se había detenido por unos segundos para luego continuar con el vendaje, solo deseaba que no la catalogase como una cualquiera. No se atrevió a mirarlo- pero... Me di cuenta que alguien tomó fotografías de mí, desnuda y me enteré que la apuesta era sobre quien me llevaba a la cama primero para saber si de verdad... Era mi primera vez o no...
Derramaba lágrimas sin poder detenerlas.
-Cuando lo enfrente pude darle un par de puñetazos y destruí las fotografías... Fue el día en que te conocí.
El silencio que siguió a su historia la asusto por lo que levanto su mirada con timidez.
-Espero lo hayas dejado inconsciente - murmuró haciendo que mitsuri le mirase sorprendida notando una sonrisa amable para ella.
- Creo que casi le tiro los dientes - sonrió aun derramando lágrimas.
-¿Esta vez fue Obanai?- bromeó un poco
- Le hizo escupir su estómago cuándo dijo que me había acostado con Obanai.
-¿Dijo eso? - pregunto volviendo a su rostro serio haciéndola asentir, notando que él se estaba enfadando.
- Creí amarlo alguna vez... No siento nada ahora pero... - comenzó a llorar con mucho más fuerza haciendo que el joven la rodeará con sus brazos.
Al fin había confesado completamente todo a Rengoku y como era su costumbre solo había encontrado apoyo.
Sabía ahora lo que era estar enamorada enserio y esta vez estaba segura que no se equivocaba aunque lastimosamente no fuese correspondida.
En silencio, él la había dejado llorar hasta que sus lágrimas se secaron. No supo sí estuvo minutos u horas pero debía verse horrible luego de tanto llanto.
-Quise entrar la dojo para encontrar un hombre fuerte y que no se intimidara por mi propia fuerza... Pensándolo bien... Fue tonto ¿Verdad?
-Si ese es tu sueño debes mostrar el mismo entusiasmo con el cual te vi la primera vez-
Comenzó a reír por lo bajo. Rengoku jamás desestimaba un sueño si consideraba que la persona mostraba pasión por él.
Cayeron en un silencio que esta vez no fue incomodo hasta que volvió a escuchar su tono optimista.
-Eso no te deja más alternativa que vivir con nosotros por un par de semanas.
-¿Que? - pregunto separándose de él para poder ver su rostro con claridad.
- Escucha, no puedes defenderte tu sola si ese sujeto vuelve aparecer. Solo imagina si Obanai no hubiese estado aquí.
Cuando lo planteaba de esa forma una parte de Mitsuri se horrorizada por las posibilidades.
- Estás indefensa -afirmo- por eso quería que Shinobu te trajera de regreso.
-P-Pero...
- Ella puede llegar al dojo y ayudarte - sonrió - además puedo venir contigo a tu tienda e irnos luego de un par de horas.
-¡No podría! - respondió angustiada - sé que debes estar ocupado, yo solo sería una carga.
-Somos amigos- dijo con más ahínco haciéndola sentir inevitablemente triste.
-R-Rengoku san... yo no ...
- Si es muy incómodo para ti podremos decir a los demás que tenemos una relación - soltó cruzándose de brazos con un tono como si estuviese hablando tranquilamente del clima.
No sabía que expresión había puesto pero tras unos segundos de estar estupefacta pudo coordinar sus palabras.
-¡¿En qué se supone que me ayudara decir eso?! - pregunto aún sin creerlo.
-En primera, no notaran extraño que vivamos bajo el mismo techo, segunda, alejara a cualquiera que quiera acercarse a ti - sonrió autosuficiente.
-¡Rengoku San es una locura!
-No, si eso ayuda mientras sanas - se encogió de hombros como si nada.
-Y-Yo no podría...
¿Por qué no? -pregunto con más atención.
-Pues... Yo...
-Solo seremos novios por algunas semanas.
-¡¿Solo unas semanas?! - soltó sin darse cuenta de esas implicaciones- es decir, la idea es...
- Escucha, no tienes porqué molestarte tanto por la idea - murmuró volviendo a su vendaje, dejándolo listo - si me diesen a escoger tener una relación de esta forma contigo me hubiese negado rotundamente. Pero por esta vez no tenemos alternativa.
Lo había dicho en un tono alegre, tranquilo pero para mitsuri había sido un golpe duro.
Su rostro se volvió sombrío haciendo que Rengoku la mirase con más atención.
-Tienes razón...debe ser horrible tener un noviazgo conmigo.
-Espera - se puso de pie rápidamente como si se hubiese dado cuenta de su error – Mitsuri, no quise que sonara como si...
-Estoy cansada - dijo con toda la dignidad que pudo - quiero estar sola.
-Mitsuri, lo mejor sería que...
-¡Déjame sola! - dijo poniéndose de pie para luego huir a su habitación.
No iba a llorar frente a él, no lo haría. Pudo escucharlo dar un par de pasos como si estuviese analizando la situación para luego suspirar y marcharse.
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Notas finales: a veces siento que apresuro mucho las cosas en mi historia, ojala puedan entender y disfrutar leyendo, pero tendría que releer demasiado cada capítulo para arreglar cada detalle y lo hago más por diversión, así que muchas gracias a las personas que toleran leerlo.
De verdad me gusto leer sus comentarios, me ayudan a motivarme para seguir con esto.
PD: los nombres de los pretendientes de mitsuri no los mencione debido a que el manga no los identifica así que… ni modo XD
