N/A: quisiera de antemano agradecer a todas las que toman su tiempo y me escriben comentarios de verdad gracias, me animan a seguir, kyoren y dani, normalmente a los demás puedo responderles por su cuenta pero ya que son invitados las puedo mencionar por aca, espero este cap les guste aunque sea corto.
Pd: ya falta poco para que termine esta historia todo depende de como quiera separar los capítulos.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
CAPITULO VIII
Compartieron su tiempo mientras comían tranquilamente. Después de un silencio que no fue del todo incomodo habían comenzado a hablar de los síntomas de Senjuro recordando casualmente alguna salida o comida juntos.
Por un momento olvidó su enojo, no mencionando nada de su pelea o algo relacionado.
La comida en compañía sabía mejor y estando junto a Kyojuro no podía negar su felicidad.
-¿No hay problema que hayas dejado este día tu negocio?
-Senjuro está enfermo - dijo como si esa frase bastara haciéndolo sonreír agradecido.
Se ruborizo al ver esa expresión en él. Intento concentrarse con lo que quedaba de su plato pero un ataque de tos del pequeño les había hecho ponerse alerta haciendo que fueran rápidamente a la habitación quedándose ahí
Rengoku menciono las recomendaciones médicas mientras Mitsuri las escuchaba atentamente tocando la frente de Senjuro.
Hubo un instante que en medio de su delirio febril el pequeño la había llamado madre haciéndola querer llorar.
Aquel llamado parecía haber afectado a Kyojuro quien desvió su mirada por lo que decidió no quedarse de brazos cruzados y se acercó un poco más, colocando la cabeza de Senjuro en su regazo comenzado a tararear una canción de cuna logrando que sus murmullos se calmaran y se quedase dormido.
-¿Sabes que pasarás toda la noche en esa posición verdad? - pregunto Kyojuro con cierta diversión al ver qué cada vez que Mitsuri se intentaba mover el cuerpo del pequeño se inquietaba.
- Supongo que está bien - sonrió para luego sentirse ansiosa - Kyojuro... ¿Qué pasará si la fiebre no baja? - pregunto mirándole angustiada.
Hace poco habían aumentado la dosis del antitermico esperando que está vez la fiebre cediese.
Rengoku la miro por varios segundos en silencio para luego sonreír y llevar una mano a la cabeza de Senjuro.
-Mi hermano es fuerte.- miro al pequeño - saldremos de esto - se volvió a ella transmitiéndole más confianza - Mitsuri... Acabas de usar mi nombre.
-¿Que? -. Parpadeo y se quedó analizando sus palabras. Sintió su rostro tibio al saber lo que había hecho - ¡Y-Yo no quise...!
-Puedes hacerlo, usa mi nombre - la corto rápidamente sorprendiéndola cuando se puso de pie - vuelvo enseguida.
Lo vio salir y sintió su cuerpo temblar ¿En qué demonios estaba pensando? ¿La creería una atrevida? ¿Una aprovechada de la situación?
Su Angustia se reflejó en el movimiento de su cuerpo recibiendo otra queja de Senjuro.
-Tranquilo - murmuró acariciando su cabeza - estoy aquí.
-¿señorita Mitsuri? - pregunto con dificultad.
- Estoy junto a...Kyojuro - murmuró sonriendo levemente al saber que podía llamarlo con más intimidad ahora.
-¿Mi hermano?
- si - sonrió con ternura - no te dejaremos solo.
Sus palabras habían provocado una leve sonrisa en el pequeño que volvió a quedarse dormido.
La habitación quedó en un absoluto silencio hasta que el mayor de los Rengoku entró al lugar con sábanas y algunas almohadas.
-Puedo tomar tu lugar - exclamó colocando las cosas junto a ella.
-¡No quiero despertarlo! -. Dijo rápidamente bajando el tono de su voz luego de que notase que Senjuro se quejaba.
Sin mediar palabra, kyojuro colocó una manta alrededor de sus hombros protegiéndola del frío.
La pelirosa sonrió por el gesto ¿Cómo no amar a ese sujeto tan amable?
-Podremos turnarnos
-Tomare la primera guardia entonces - dijo Mitsuri al volverse a Senjuro - no quiero dejarlo.
El silencio que siguió tras su frase hizo que volviese su mirada a Kyojuro quien parecía analizarla de nuevo.
-¡P-Pero si insistes...!- dijo rápidamente nerviosa.
El rubio no pudo evitar echarse a reír colocando una de sus manos sobre la cabeza de la joven.
- ¡Eres una persona increíble!.
Su buen humor la contagio.
-Creo que tú lo eres aún más.
-¡Entonces los dos lo somos!
-¡Seríamos los tres!- le secundo alegremente - Senjuro la está pasando mal y es muy fuerte.
Su conversación incoherente los hizo reír y tras quedarse en silencio fue Kyojuro quien tomó la palabra.
-Has sido de mucha ayuda -miro a su hermano - a pesar de todo siempre nos apoyas.
-¡Al contrario! - interrumpió - ustedes han sido de gran apoyo para mí... Y ... Pues... los extrañare mucho cuando ya no esté aquí.
Le miro con timidez notando como los ojos dorados del chico se agradaban debido a la sorpresa.
-¿Te irás? - repitió.
-Yo... Eh estado pensándolo mucho y...
-¿Es por ese sujeto que te atacó?
Mitsuri lo miro con tristeza.
-No… exactamente.
-¡¿Entonces?!
-Kyojuro… esto no es…
-¿Es por nuestra pelea?
-Es más bien por el chico que me gusta -. Soltó cansada. Estaban relajados y lo mejor era hablarlo aunque Senjuro estuviese ahí, de seguro no recordaría nada.
-¿Esa persona sabe todo lo que te ha sucedido? - pregunto con seriedad.
La pelirosa asintió y desvió su mirada.
-Yo... él no siente lo mismo por mí y no puedo seguir así...
-¿Por ese detalle te iras? - frunció el ceño.
-Yo...
-¡No es suficiente razón para abandonar a tus amigos!
-S-Solo será por un tiempo... - intento explicarse sin levantar la voz.
- ¿Por un tiempo? - repitió- ¿A dónde irás?
- Estaba planeado ir con una de mis hermanas...
-¡¿En el extranjero?!
-¡Si! - dijo desafiante al ver qué estaba levantando la voz.
-Qué tontería, todo por una persona ciega
-¡Es un idiota! - exclamó molesta.
-¿Entonces porque sigues suspirando por él? - de nuevo sus ojos brillaban sabiendo con eso que Kyojuro se estaba enfadando.
-¡Porque ese idiota eres tú!
Soltó furiosa haciendo que kyojuro se quedase de piedra y solo fue el ataque de tos de Senjuro quien los interrumpió.
Mitsuri sabía lo que había hecho, al fin lo había confesado pero en ese instante solo podía pensar en el pequeño a quién había puesto de costado debido a ese ataque. Noto que su temperatura seguía alta.
-¡Lo despertaste!- dijo Mitsuri sabiendo que su reclamo era más bien la preocupación y vergüenza de haber abierto su boca.
-¡Fueron tus gritos! - se defendió.
-¡Yo no estaba gritando!
-¡Prácticamente gritaste que te gustó!
-¡Pues perdona por decirte lo tonto que eres al no darte cuenta!- soltó poniéndose roja de la vergüenza.
Noto que Kyojuro se había puesto de pie.
-. ¿Adónde vas?
-Preparare un baño, se debe bajar la fiebre como sea.
-Está bien hazlo rápido, yo lo llevaré.
- Vendré por él no podrás cargarlo - exclamó como orden alejándose de ahí.
Mitsuri acaricio la espalda del chico y trato de tranquilizarlo lográndolo parcialmente justo en el instante en que Kyojuro entraba y lo cargaba en brazos.
Cuando el joven se ocupó de él, pidió a Mitsuri hablar con el medico por teléfono.
-¿Qué te ha respondido?- pregunto una vez tuvo a su hermano fuera de la tina mientras lo vestía nuevamente haciendo que Mitsuri corriera a auxiliarlo.
-Vendrá dentro de poco – exclamó ayudando a Senjuro a regresar a su futon.
Una vez lo vieron recostarse ambos suspiraron al ver como el pequeño se disculpaba con ellos.
Mitsuri tomo una de sus manos y no aparto su vista de él hasta escuchar como Kyojuro se alejaba para abrir la puerta y dejar entrar al médico.
Se sorprendió cuando se dio cuenta que no se había percatado de los minutos que habían pasado.
Ella guardo silencio sentada de rodillas en una esquina de la habitación esperando pacientemente que el hombre de cabello canoso terminase con su exploración.
Miro el piso mientras una ansiedad terrible la embargaba. Pero fue el tacto cálido de una mano en su cabeza lo que la hizo salir de sus pensamientos.
-Estará bien – murmuró Kyojuro quien se había acercado a su lado sin perder de vista a Senjuro.
Mitsuri asintió pensando que aunque se notase tranquilo quien más debía estar asustado sería él.
-Bueno – sonrió el hombre una vez termino la exploración y administro algunos medicamentos – no ha sido más que un pico febril que no ha pasado a más. Él se pondrá bien.
Escucharlo había hecho sonreír a ambos jóvenes quienes se miraron el uno al otro.
-Creo que han hecho un buen trabajo cuidándolo – siguió el anciano cuando guardaba sus cosas en una pequeña valija que traía consigo.
-Gracias por todo, perdón por haberlo molestado tan tarde – sonrió el rubio haciendo que Mitsuri asintiese agradecida de la misma forma.
-Puede que esta noche les asuste pero mis recomendaciones escritas tratan de ser claras ante otro posible episodio pero ahora dudo mucho que se presente – entrego la hoja – creo que tú y tu novia lo harán bien.
Mitsuri se ruborizo llevando una de sus manos a su boca fingiendo toser y desviando la mirada mientras Kyojuro asentía como si nada.
Él nunca parecía inmutarse ante la insinuación que eran algo más, es como si ya estuviese acostumbrado; sin embargo la mención de aquello solo la hizo tener miedo ante la posible platica que tendrían una vez todo esto hubiese pasado.
Sacudió su cabeza sabiendo que lo importante ahora era Senjuro. Decidió en ese momento tomar la mano del pequeño permaneciendo en silencio hasta que el rubio había regresado.
No se atrevió a levantar su cabeza ni mirar cuando él parecía analizar las indicaciones médicas y etiquetar cada frasco con medicamentos.
-Duerme, yo tomare el primer turno – dijo en un tono que era más una orden.
Le encantaba ciertas actitudes de liderazgo en él pero justo ahora le había molestado.
-Me quedare despierta – frunció el ceño sin dejar de ver el rostro tranquilo de Senjuro.
-Mitsuri, si ambos nos dormimos no ayudaremos en nada- le escuchó exclamar.
-Te conozco lo suficiente para saber que no me despertarías – le miró de reojo.
-¿Me conoces lo suficiente?-preguntó acercándose haciéndola retroceder instintivamente.
Kyojuro jamás le había dado temor pero para ella era intimidante su cercanía desde que sabía que le atraía. Su corazón se aceleraba sin mencionar que ver una expresión seria en el solo acentuaba lo apuesto que era.
Definitivamente prefería verlo sonreír a verlo con aquella expresión.
El chico notó como ella se encogía tratando de retroceder, colocando una mano en el piso para acorralarla.
-¿Cómo puedes decir que te gusto cuando al mínimo acercamiento huyes?.
Mitsuri abrió sus labios, debió parecer un pez al sentir que no podía cerrar su boca. Sintió el rostro completamente caliente mientras le miraba estupefacta.
¿Es que se estaba burlando de su confesión?
Llevó una mano hacia atrás como si buscara algo que sostener y cuando sintió la almohada decidió arrojársela molesta.
-¡¿Cómo puedes decir eso tan a la ligera?!
La fuerza había hecho que el chico cayese hacia atrás.
Se sentó rápidamente mirando la almohada
-Eres de verdad muy fuerte- murmuró para sí.
-¡No tienes derecho de repetir mis palabras!
-¿Qué te gusto?- preguntó cruzándose de brazos con toda tranquilidad haciéndola enrojecer de nuevo.
-¡Si!
-Entonces ve a dormir – ordenó.
-¡Eso no tiene que nada que ver con…! – se detuvo al ver que su discusión estaba molestando a Senjuro quien se retorció incomodo haciendo que Mitsuri se acercara preocupada.
Una mano sobre su hombro le detuvo.
-No has sanado del todo – escucho la voz de Kyojuro quien había suavizado su tono – y no me ayudaras si pasa por otro episodio de fiebre.
-Pero… - intento protestar, quedando en silencio analizando la situación. Suspiro tras un momento y asintió con cansancio.
Decidió alejarse y tomar una sábana y una almohada para colocarla en la esquina de la habitación.
Esperaba que Kyjouro dijese algo pero este permaneció en silencio hasta que ella se giró dándole la espalda.
-Mitsuri – llamó haciéndola enrojecer al recordar su conversación- Gracias por todo…
Ella asintió y decidió cerrar sus ojos, no sabía si agradecía por la ayuda o por su confesión.
