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N/A: Gracias a todas las personas que se toman la molestia de leer esta historia. A las que tienen cuentas fijas les mando un PM agradeciendoles y a las anonimas como Dani (gracias y si un dia me atreviese al obanaixkanroji claro que los dejo juntos jeje pero ya estan en canon asi que hay que soñar con lo que me parecio la relacion mas hermosa que fue la de rengokuxkanroji) y otra persona mas que solo sale como invitado (me puso muy feliz lo del fan art por favor si lo haces avisame ) gracias de verdad, en teoria me faltan dos o tres capitulos para acabar (tres si separo la historia) en mi plan estan realizar 4 historias diferentes de esta pareja y la semana siguiente al final de esta, publico la nueva jeje obvio quiero sacarme de la cabeza todos los escritos que eh hecho en un borrador.
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CAPITULO IX
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Se movió de un lado al otro sintiendo que algo estaba molestando su rostro.
Presiono sus ojos queriendo dormir un poco más pero fue inevitable abrirlos lentamente enfocando con dificultad la claridad del día.
Se paralizó al ver una sombra casi sobre ella con una manta haciéndola encoger una de sus piernas justo para golpear aquella figura.
Había gritado pero el quejido de dolor de aquella entidad la termino por despertar y entonces pudo enfocarlo mejor.
Kyojuro estaba en el piso sosteniendo su estómago.
-¡¿Kyojuro?!- exclamó corriendo a su lado cubriendo sus piernas solo deseando que el chico no hubiese visto su ropa interior al haber arrojado esa patada -¡Perdóname! - dijo la tocar su estómago y notarlo sonreír con dificultad por el dolor
-Tienes unos buenos reflejos.
-¡M-Me asustaste! - exclamó de rodillas frente a él.
- Te mueves demasiado durmiendo - sonrió - solo quería cubrirte.
-¡Lo siento! - Cerró sus ojos ruborizándose. De seguro el chico se había dado cuenta que ella no dormía precisamente en un solo sitio como una persona normal y tranquila- Y-Yo...
-Mi hermano tiene razón señorita Mitsuri - escucho la voz que la hizo girar, sorprendiéndose de encontrar a Senjuro sentado sobre su futon con una leve sonrisa - buenos días.
Aunque su expresión denotaba cansancio este no se mostraba tan mal como el día anterior por lo que sin mediar palabras se puso de pie y corrió a su lado abrazándolo con todas sus fuerzas. Las lágrimas salían sin poder detenerlas.
-¡Gracias a los cielos! - dijo lloriqueando como una chiquilla haciéndolo sonreír.
-Gracias a usted y mi hermano - dijo el pequeño una vez lo hubo soltado notando cómo respiraba con dificultad sabiendo que lo había abrazado con demasiado ímpetu
-Kyojuro, no me despertaste – mitsuri pasó su mirada de él a Kyojuro, frunciendo su ceño.
-Parecías muy cansada - se justificó acercándose a los dos - además parece que igual me quedé dormido.
-¿Te quedaste dormido? - repitió.
-Creo que mi hermano estaba igual de cansado - dijo al toser un poco causando que Mitsuri colocará una mano sobre su espalda.
- No estás del todo recuperado, lo ideal es que no te levantes de la cama.
-Pero...
- Me encargaré de todo por acá - sonrió - y Mitsuri me ayudara.
-¡Así es! - le secundo sin perder de vista a Senjuro – haremos todo lo posible para que estés cómodo y no tengas necesidad de estar de pie.
-Gracias...- sonrió haciendo que Mitsuri analizará la cantidad de responsabilidad que tenía el chiquillo para ayudar a su hermano mayor.
-Preparare el desayuno - dijo con entusiasmo poniéndose de pie.
-Te ayudaré - exclamó el mayor siguiéndola - descansa un poco más - sacudió los cabellos del pequeño haciéndolo sonreír.
Mitsuri noto la hermosa relación entre ambos sintiendo que su corazón se llenaba de calidez.
Su sonrisa no se borró incluso cuando ya estaba cortando los vegetales en la cocina tarareando una canción.
-Veo que estás muy feliz.
-Senjuro está mejor - explico simplemente haciéndolo reír - incluso tú estás menos tenso.
El comentario pareció sorprenderlo.
-Eres muy observadora
-¿Te lo parece? - respondió volviendo a los vegetales no tomando importancia a su comentario.
- Y muy fuerte...
-¡Lo siento! ¿Aún te duele? - pregunto recordando el golpe que le había propinado.- No quería...
-¿Te quedarás estás semanas con nosotros? - pregunto de presto sorprendiéndola.
Se había dado cuenta como si de la nada le hubiese caído del cielo un balde con agua fría. Era tanto el ajetreo que se había olvidado lo que había pasado la noche pasada. Su confesión aún estaba entre ellos haciendo que de pronto las ganas de huir se presentaran.
Tiró el cuchillo a la mesa y miro ansiosa la puerta de la cocina.
-¿Mitsuri? - pregunto el rubio haciendo que ella no quisiera mirarlo directamente.
-Y-Yo... Tengo que volver a mi casa - dijo rápidamente quitándose el delantal que apenas se había colocado y saliendo del lugar siendo seguida por Kyojuro en el pasillo.
-Si fue algo que dije no volveré a preguntarlo.
-¡No fue algo que dijiste! - dijo apresurando su paso sin siquiera voltear.
-¿Entonces es por lo que haz dicho? ¿Qué me amas?
Escucharlo la hizo detenerse girándose a él con el rostro completamente rojo.
-¡S-Solo dije que me gustas!
- A Senjuro le has dicho que me amas – murmuró - fue la noche de tu accidente.
Mitsuri sintió que se desmayaría. Sí, la había escuchado después de todo.
-¡Lo sabías todo este tiempo! - lo acuso.
En medio de todo pudo sentir como kyojuro se acercaba mucho más rápido a ella. Si de verdad hubiese querido la habría alcanzado desde un principio.
-Entonces es verdad...- murmuró kyojuro confirmándolo con su reacción haciéndola desviar su mirada..
- ¿Si ya me habías escuchado porque actuaste sorprendido ayer por la noche?
- No creí que me lo dirías directamente y menos en esa situación.
Se ruborizo al saber lo impulsiva que podría ser.
-¿Aún piensas en irte del país?- continuó
-S-Si- respondió no queriendo ver la expresión del chico. De seguro lo mal interpretaría como siempre sabiendo que él no correspondía sus sentimientos.
La prueba era que él ya sabía muy bien lo que sentía por él y este actuaba como si nada. Debía ser valiente y respetar eso.
-¿Te irás a pesar que esté idiota ya lo sabe?- sonrió con cierta ironía
-Perdona... Por eso - miro el piso avergonzada recordando como lo había llamado.
-Mitsuri... Yo...
-Escucha - le miro con mucha más determinación, sabía que debía fingirlo por lo menos si no quería salir más humillada - Solo quería que supieras como me siento no deseo saber qué piensas al respecto.
Era una cobarde pero no desea su lástima.
Se giró nuevamente dispuesta a irse pero se detuvo al sentir como el chico la había sujetado de su mano.
-Si no puedo detenerte al menos dime cuánto tiempo estarás fuera.
-No lo sé... Pueden ser meses
-¿Meses? - repitió mirándolo ahora y notando que comenzaba a fruncir el ceño .Kyojuro se estaba enfadando.
- Si...
-¿Por qué tanto tiempo?
-¡Porque quiero dejar de sentir esto! - soltó sorprendiéndolo.
- ¿Cuánto tardaste en sentirlo?
-¿Qué clase de pregunta es esa?
-¡Tú eres la que dices que me amas y ahora crees que en cuestión de meses me vas a olvidar!
Se ruborizo y le miro molesta.
-¿Entonces que se supone que debería hacer?
-Solo estás confundida Mitsuri - dijo con más seriedad sorprendiéndola - estabas vulnerable cuando te conocí, es obvio que estás confundiendo todo esto.
La pelirosa le miro incrédula, ella estaba segura de sus sentimientos pero al tratar de huir parecía haber dado otra impresión a Kyojuro.
-¡¿Cómo puedes decir eso?!
- Pruébalo entonces, quédate conmigo estás semanas de recuperación - dijo con seriedad - quédate y cuando sanes puedes irte.
-¿Y que se supone que probara eso?
-Sabrás que es lo que quieres.
Mitsuri sintió que su labio inferior temblaba, la idea era tonta sabiendo exactamente como se sentía pero era una oportunidad de pasar más tiempo con él antes de irse. Le ofrecía el cielo y el infierno.
Le miro estudiando cada facción en su rostro. Lo amaba sin dudarlo y le encantaba todo de él. No podía desperdiciar aquella oportunidad aunque todo fuera efímero.
- Me amas así que lo harás - afirmó.
-¡N-No lo digas tan a la ligera!- respondió avergonzada.
No supo cuál fue su expresión pero en el rostro del chico se forma una sonrisa de alivio.
-Entonces sigamos preparando el desayuno - dijo sonriente arrastrándola a la cocina.
Desde su punto de vista las cosas habían vuelto casi a la normalidad. Habían comido los tres juntos y ella se había encargado de los platos para que Kyojuro ayudara al pequeño con un baño.
Luego de eso Mitsuri le ayudó a secar su cabello una vez hubo terminado.
Kyojuro se había retirado para comenzar el aseo del dojo dejándola a solas con Senjuro haciéndola sentir más relajada.
-¿Pasó algo?
-¿A qué te refieres?-. Pregunto Mitsuri un vez hubo terminado de secar su cabello.
El pequeño pareció incómodo y tras un suspiro la miro de reojo.
-Le apoyaré siempre.
-¿Que?
-La siento incomoda alrededor de mi hermano - dijo sorprendiéndola - pero espero no se rinda.
-¿Eh? -. Parpadeo sin creer sus palabras.
-Mi hermano es muy despistado - se disculpó - pero creemos que usted es maravillosa.
Sus palabras fueron un bálsamo para ella, eran tiernas e inocentes. Sabía que no podía echarse a reír porque podría mal interpretar su felicidad por lo que decidió seguir su juego.
- Si él cree que soy maravillosa lo amare aún más.
-¿Me amarás aún más?
Repitió la voz que la paralizó. No podía creer su maldita suerte.
El pequeño Senjuro se había sorprendido de la llegada inesperada de su hermano e inútilmente cambio el tema sobre algo más trivial.
No supo cuál fue su expresión ya que Kyojuro le siguió la corriente como si aquellas palabras nunca fueron dichas.
¿No podía humillarse más? Aquel sujeto tenía un gran poder sobre ella.
Por sus acciones parecía estar disfrutando saber sus sentimientos para divertirse un poco. Si no lo conociera diría que era un narcisista por ello.
-Iré a mi casa ahora - fingió sonreír poniéndose de pie.
-¿Ya se va? - pregunto el pequeño
- Ella regresará dentro de poco ¿No es así? - le pregunto mirándola de reojo como si la retará a decir que no.
-Regresaré pronto Senjuro- dijo tratando de responder directamente sólo al niño
Decidió salir rápidamente de ahí hasta llegar a la puerta principal.
-¿Necesitarás ayuda?
-Solo traeré algunas cosas - respondió colocándose rápidamente los zapatos en la entrada.- no quiero dejar por mucho tiempo a Senjuro.
-Muchas gracias - le escucho decir detrás de ella en un tono suave haciéndola asentir.- y… siempre eh pensado que eres maravillosa.
Mitsuri sintió su cabeza arder. Salió huyendo de ahí sintiendo como su corazón martilleaba. En el fondo era un tonto, sabía lo que ella sentía y no entendía si se estaba burlando o solo siendo encantador.
Kyojuro era un sujeto extraño, si no lo conociera pensaría que estaba coqueteando con ella y claro que aquello era imposible.
,...,...
Después del aquel fin de semana el día esperado había llegado.
Se sorprendió de ver muchas personas en el patio y las afueras del dojo; llenándose de emoción ante la expectativa de los encuentros.
-Explícame nuevamente ¿Cómo es posible que no hayas respondido mis llamadas en estos días y como es que ahora vives con Kyojuro?
Shinobu, quien había llegado muy temprano ese día tratando de organizar a quienes llegaban de diferentes lugares la estaba interrogando luego de que la pelirosa decidiera comentar todo lo que había ocurrido. Ambas portaban su uniforme básico de kendogi por lo que mitsuri siguió revisando el listado de las personas de forma distraída tratando de enmascarar su rubor.
-¿Qué hiciste qué?
-S-Se lo dije... - murmuró ruborizada mientras escribía ciertos nombres en una lista.
-¿Qué fue lo que él te respondió? - como respuesta notó como unas lágrimas se formaban en los ojos verdes de Mitsuri - ya veo... ¿Fue caballeroso al decírtelo? ¿Por que entonces estás viviendo aquí?
-N-No me respondió directamente porque le dije que no era necesario… solo deseaba que lo supiera de mi, por lo que él ofreció que me quedara a su lado hasta que mi brazo sanará y pudiera irme.
Shinobu de pronto la miro como si tuviera dos cabezas. Intento ocultar su risa por lo que llevo una de sus manos a su boca.
-Es decir… ¿Qué no le dejaste que te respondiera por lo que te ofrece vivir con él?-murmuro sonriendo -una actitud muy extraña.
-¿Extraña? - hizo un puchero al inflar sus mejillas - de seguro se está burlando de mí.
-Debes admitir que es divertido - sonrió haciéndola sentir un escalofrío al saber que en el fondo la pelinegra podía ser tan extraña como él- eres tu quien no lo dejo responder – acusó – aun así es interesante la postura que ha tomado. No creo que lo haga con la intención de burlarse completamente, después de todo le has dicho que te iras.
-¿Crees que sea porque me extrañaría? – una pizca de esperanza volvió a inundarla pero decidió desecharla rápidamente.
-Mitsuri eso sería obvio, todos los haríamos - le miro tomando una de sus manos haciéndola sentir cálida.
Shinobu era realmente amable con ella y con eso de pronto una sonrisa triste se formó en sus labios. Es obvio que el rubio la extrañaría por la misma razón que aquella chica.
-Vamos - sonrió -dentro de poco iniciará mi combate ¿Me animaras?
-¡Ganarás! - sonrió animada siguiéndola al interior del dojo.
Shinobu se separó de ella para ponerse la armadura para el combate por lo que miro a los lados queriendo buscar un buen lugar para tomar asiento en el piso como todos los alumnos y audiencia ese día.
Lo encontró a las orillas del lugar, doblando su hakama para ponerse de rodillas.
-¿Te sientes mejor ya?
Se sorprendió por aquella pregunta mirando que se había sentado sin querer al lado del chico de cabellos oscuros y mirada tranquila.
-¡Obanai! - exclamó sin ocultar su alegría haciéndolo carraspear incómodo con un leve rubor- Perdona - murmuró tratando de lo levantar la voz.
-No te eh visto con tu cabestrillo - murmuró - pensé que te sentías mejor.
-Puedo levantar el brazo - sonrió al tomar su kendogi del hombro y correrlo había abajo mostrando su vendaje - creo que está mejorando muy rápido.
Pudo ver el rostro ruborizado del chico haciéndola mirar hacia abajo notando que uno de sus pechos se estaba asomando. Se ruborizo completamente al sentir como su prenda estaba desajustándose desde la cintura debido a la inutilidad de uno de sus brazos. El pánico la embargo sabiendo que con una sola mano no podría cubrirse a tiempo pero fue el agarre que sintió cuando alguien la rodeo con sus brazos lo que la salvo de desnudar parte de su tronco.
Miro a su lado como el rubio se había sentado a su lado rápidamente y la había atraído a su pecho haciéndola girar.
-Obanai - saludo sonriente como siempre haciendo que el susodicho asintiese con un leve rubor a manera de saludo tratando de desviar su mirada hacia la arena.
Sin mediar palabras la tomó en brazos disculpándose con algunos presentes que le miraban extrañados
Por suerte estaban hasta atrás y la mayoría de personas parecían más entretenidas de ver la función.
Mitsuri hundió su rostro en el pecho del chico para ocultar su vergüenza y el hecho que su kendogi se había abierto del pecho.
Kyojuro la llevo a los vestidores dejándola sentada en una banca.
-¿Qué es lo que estabas haciendo?
-N-No hice nada -dijo intentando tomar ambas solapas de su kendogi – quería mostrarle mi vendaje a Obanai y...
-Ahora te ha vuelto a ver los pechos - término con seriedad haciéndola enrojecer.
- Que-Quería hacer conversación con él -murmuro mirado el piso cuando el rubio se había puesto de cuclillas frente a ella - el me ayudó la última vez, solo quería ser amable... ahora dirá que soy una exhibicionista y atrevida ...
-Nadie pensara eso de ti -dijo al tomar rápidamente ambas solapas del kendogi cerrándolas completamente.
-¿Por qué estás tan seguro?
-Porque el idiota que te gusta no dejará que nadie diga algo desagradable sobre ti.
Mitsuri se quedó sin habla. La forma amable y encantadora en la que decía defenderla mientras respetuosamente cerraba su ropa. Sentía que las lágrimas se acumulaban en sus ojos.
Quedó en silencio cuando la hizo ponerse de pie pidiéndole que bajara su hakama un poco haciéndola ruborizar y obedeciendo lentamente.
-Mitsuri - le escucho decir haciendo que le mirase y notará una expresión severa en él - ten cuidado la próxima vez. No quiero que nadie mire tus pechos.
-¿Q-Que? - pregunto incrédula de lo que acababa de oír.- ¿Que acabas de...?
El joven se puso de pie y la tomó de la Mano
-Tenemos que ver la presentación de Shinobu - murmuró
Mitsuri se dejó guiar sintiendo como su corazón se aceleraba.
Ahora sí que estaba soñando, se dijo, porque por un extraño momento le pareció ver a Kyojuro celoso.
