¿Me creyeron muerto? Pues no, sigo vivo.
No poseo ningún derecho.
Capítulo 4: ¿Buenas coincidencias?
Había pasado bastante tiempo desde Shirou dejo de contar los días que pasaban debido a que era bastante tedioso y honestamente era lo mejor ya que de esa manera no pensaba en qué hacer con su tiempo.
No había hecho nada digno de mención, pero al menos ahora tenía agua y una fuente sustentable de alimentos. Desde que comenzó su vida como un ermitaño, Shirou recorrió la totalidad del bosque y era consciente de todos sus límites, de alguna manera pudo encontrar una barrera con un ligero rastro de carretillas en el lugar. Más que nada, era un conjunto de una barrera y solo se dio cuenta de ello porque parecía notar las runas inscritas en ella.
A pesar de todo, la mujer detrás de él no se había molestado en despertar. Realmente estaba estresado por esta situación, si de alguna manera tuviera sus capacidades físicas al máximo indudablemente podría ir a la ciudad o regresar por donde vino. Tal vez incluso practicar su magia en diversos aspectos de los cuales no tenía ni idea que significaban.
Alaben a Rin por ser una genio y no estar presente.
Pero Shirou sabía que no era tan fácil, por lo menos no cuando no estaba al tanto de las amenazas que enfrentaría en el momento en que pisara la civilización, si fuera completamente honesto, casi podía apostar que tratarían de asaltar a la mujer con la que cargaba.
Era realmente molesto tener que lidiar con esta situación, pero al menos ahora sabía que después de tiempo suficiente bajo un riguroso entrenamiento, su cuerpo podría manejar al menos una fracción de su antigua fuerza, de ese modo tal vez puede que sobreviva un poco más.
Aún recordaba esa escena que pensó que sería lo último que vería a lo largo de su corta vida.
Fue una estocada como la de un rayo.
La punta de la lanza dirigida para atravesar su corazón y sabía que esquivarla sería inútil. Siendo el rayo que era, se hizo invisible para el ojo humano.
Pero- ese rayo que intento atravesarlo fue repelido por la luz de la luna que trató de salvarlo.
El mero recuerdo de esa hermosa y fatídica noche seguía vivo en su memoria y es algo que sin importar cuanto tiempo pase jamás olvidaría. Eso quedó más que claro dentro de su memoria, fue hermoso, artístico, casi, casi como si el mundo se hubiera desvanecido y solo existiera él y
Su rostro ligeramente inclinado.
Sus tranquilos ojos verdes.
Ese instante, se convirtió en una eternidad.
Los mechones dorados que iluminaban la totalidad de su mundo se superpusieron a mechones blanquizcos casi plateados que estaban sobre su rostro. Nunca pensó del todo lo que significo dicho encuentro, solo fue una parte más dentro de su lamentable vida, pero eso pareció iluminar su camino.
Ugh.
Otro día.
La misma sensación de aquella mañana después de su primera muerte. De no ser por Rin ni siquiera habría experimentado los placeres de la vida.
Habían pasado bastante tiempo desde que terminó en este bosque y por más que lo recorrió, aparentemente solo fue caminando en círculos. Aunque saltó más allá de los árboles que le daban sombra, lo único que podía visualizar eran unas montañas, sin camino el cual seguir, del otro lado estaba lo que parecía ser el mar, honestamente quiso ir a investigar, pero no tenía sentido pasar la noche donde solo había humedad a su alrededor.
Si bien en un comienzo había pensado que alguien lo encontraría después de poco tiempo, sus pensamientos se vieron traicionados cuando nadie llegó en su ayuda. Simplemente se sentó en medio de un árbol esperando el anochecer día tras día.
Al menos los árboles eran una buena compañía. Ciertamente Gaia no era tan mala cuando pasaba tiempo con ella. Anteriormente enfocado únicamente en su ideal jamás se detuvo a pensar en el daño que el mundo recibía por parte de las guerras que los humanos estaban llevando a cabo solo para su propio beneficio o sus propias creencias.
Si bien la mayoría de los apóstoles estaban en busca del camino de la verdadera humanidad y por ello sacrificaban humanos para su propio beneficio. Lejos de ello, todos los humanos podían convivir normalmente sin la necesidad de matarse entre sí.
¿Cómo terminó ese pensamiento?
Con la muerte de su yo futuro siendo colgado por ser un desinteresado.
Honestamente ni siquiera sabía exactamente que pensar ahora.
Su cuerpo había crecido considerablemente tomando en cuenta el tiempo que había pasado.
Viendo fijamente el horizonte, pensó que había escuchado un par de sonidos.
Hmmm.
Realmente extraño. Mirando fijamente a la mujer dormida con respiración consistente, suspiró antes de tomarla en su espalda y comenzar a caminar. Era hora de abandonar este lugar.
Esta había sido su rutina cada dos semanas. Tomando el tiempo necesario para mapear la zona, Shirou hizo todo lo posible para aprender sobre los alrededores, pero parecían cambiar cada cierto tiempo casi como si el mismo bosque estuviera vivo. Supuso que tenía sentido cuando encontró un par de runas élficas escritas en algunos arboles
Básicamente la mayor parte del tiempo estuvo caminando en un laberinto similar al de Theseo.
Shirou siendo Shirou ni siquiera se molestó en tratar de localizar las barreras mágicas, ya que ese tipo de ideas pueden atribuírselas a Rin quien siempre tenía algo con lo que trabajar (después de desquitarse con él por motivos que no conocía).
"Bueno, mierda"
Fue lo único que podían decir frente a la escena que estaba presenciando.
Si bien no fue como Arthur que leyó la mayoría de los libros con respecto a la magia y las bestias presentes, estaba casi seguro de que lo que tenía frente a él era una bestia mágica. Tomando un breve respiro, miró con cautela la escena que se estaba desarrollando frente suyo.
Lo mejor que podía hacer, si es que se veía envuelto en una batalla que no quería, era hacer lo mismo que Gilgamesh y arrojar espadas como si no hubiese mañana.
Sus ojos se entrecerraron brevemente al ver lo que estaba pasando. La bestia que parecía ser un árbol el cual estaba manchado de sangre, mantenía un pie sobre el cadáver de un lobo, en uno de sus brazos mantuvo a otro un poco más grande que se retorcía de dolor mientras un par de cachorros aullaban de lamento.
Era demasiado fuera de lugar la escena que estaba presenciando. Supuso que eran una familia de lobos quienes estaban siendo cazados.
Mo podía quedarse a ver como los lobos morían. No cuando parecían ser una familia.
¡CLANK!
Las espadas comenzaron a llover sobre la bestia, cada vez que era atravesado, su cuerpo se regeneraba de manera similar a la de un apóstol muerto, pero contrario a la manipulación del tiempo sobre su cuerpo, este se regeneraba lentamente como si los materiales para regenerarse los encontrase desde la misma tierra.
Sus ojos buscaban rápidamente a través de las fragmentos de su cuerpo el núcleo de mana sabía que tenía uno porque toda bestia tiene uno. Agradecido por haber leído al menos uno de esos libros. Decidió acabar rápidamente con eso.
Una espada atravesó el núcleo de mana de aquella cosa y se acercó cautelosamente al lobo que se arrastraba hacía sus crías.
"¿Estas bien?"
"Grrrrr"
"No les hare daño. Ya todo está bien, lamento su perdida"
Si bien no estaba seguro de que pudiesen entenderlo. Al menos parecieron notar la sinceridad de sus palabras porque el lobo dejó de gruñir solo para comenzar a lamer las heridas de sus crías un poco antes de señalarlo con la cabeza.
El chillido de los cachorros pareció aumentar mientras aquel lobo comenzó a arrastrarse de vuelta al cadáver del otro lobo. Solo después de que una repentina realización lo alcanzara se dio cuenta de algo.
Era su madre, ella se estaba arrastrando para morir a lado de su pareja.
No era tan bueno en este tipo de situaciones, su mente regresó a esa tarde en medio del castillo de Fuyuki donde no pudo hacer nada más que ver como esa chica caía por la mano del rey de los héroes. Su debilidad fue simplemente demasiado lamentable como para hacer algo.
Después de años finalmente se enteró de que era su hermana, la hija de Kiritsugu. Y eso solo sucedió porque los Einzbern se acercaron a él en busca de venganza.
Después de enterrar ambos cuerpos, se quedó un momento antes de volver a suspirar y volver a tomar a la mujer en sus brazos. Supuso que Rin estaría molesta con él si lo viera en esta situación y lo obligaría a arrastrar a la mujer con una cadena o algo así.
Su frente se crispó momentáneamente antes de sentir dos presencias en su espalda.
Ignorando ese sentimiento, siguió caminando antes de que finalmente dejara escapar un suspiro de exasperación.
"¿Me seguirán todo el camino?"
Los cachorros parecieron no entender su pregunta ya que simultáneamente inclinaron su cabeza antes de mirarlo con curiosidad.
Encogiéndose de hombros, supuso que se cansarían de seguirlo por lo que siguió caminando todo el día hasta que finalmente anocheció. No es como si realmente estuviera cansado, simplemente que los jadeos aumentaron conforme pasaba el tiempo y eso quería decir que en ningún momento se detuvieron para dejarlo solo.
Con un suspiro de resignación, sonrió un poco ante su tenacidad y sacó una cantimplora.
"Beban"
Si bien no estaba del todo seguro que funcionaria, quedó brevemente sorprendido ante la aparición de una bandeja de metal en la que colocó algo de agua para que ambos bebieran sin preocupaciones.
Rastreando una vez más la tienda de acampar decidió que era hora de dormir.
Estaba irritado.
La forma en que se desarrollaron los eventos en la subasta sin lugar a duda fue sumamente fuera de lo común. La sola presencia que efectuó ese mocoso fue algo más allá de lo que comprendía, pero, aun así.
No quería rendirse, quería poseer esa bestia de mana, el simple hecho de que nunca había visto nada igual fue suficiente para sacudir su mente como mago. Pero como fiel sirviente de la familia real no pudo hacer nada.
Al menos, al menos si pudiese negociar con ellos con la vida de la princesa todo saldría bien.
Viendo el costal que cargaba en su espalda, una sonrisa se dibujó en su rostro.
Su mente demasiado codiciosa ni siquiera pudo manejar el resultado de sus acciones. No se le ocurrió que lo que acaba de cometer es un crimen de nivel capital como traición al reino por tratar de herir a la princesa real. En su estado actual solo quería poseer dicha bestia.
El mocoso Arthur Leywin ni siquiera cedió ante los tesoros del rey. ¿Quién se creía él para rechazarlo? Simplemente un mero plebeyo, nada más, nada menos.
"Ugh" un quejido se escuchó en su espalda.
"WOF, WOF."
Ladridos comenzaron a escucharse no muy lejos de su posición. Supuso que eran unos cachorros perdidos quienes se separaron de su manada por lo que no les prestó demasiada atención. Simplemente se encogió de hombros mientras seguía avanzando sobre su montura.
Lo mejor era llegar al borde del reino donde no había posibilidad de que el rey o su lanza los alcanzaran.
"¿Quién eres y que haces aquí?"
Una voz infantil se escuchó no muy lejos de él.
Sin darle demasiada importancia, siguió avanzando. Probablemente debió de haber sido su imaginación, pensó ya que era improbable que algún niño estuviese en este lado del reino.
No importa. Lo que necesita es seguir avanzando, deshacerse de sus perseguidores y esperar a que el rey le ofrezca su mascota antes de volver a trabajar con él. Simplemente le parece inconcebible que un mocoso como Arthur Leywin tenga un espécimen tan raro como su bestia contratada. No lo merece.
"¡MMMMMMHG!"
Fue demasiado descuidado.
La niña. La princesa. Reforzó su cuerpo con magia antes de salir disparada de su espalda y caer al suelo como un costal (irónicamente estaba envuelta en uno). Eso no importaba.
Deteniendo su andar precipitadamente, salió disparado al frente mientras rodaba al menos un par de metros de su montura.
Gruñendo de dolor, se puso de puso de pie rápidamente y corrió para sostener a la niña, pero antes de que siquiera pudiese tocar el saco en el que se encontraba, una flecha se clavó entre él y la niña.
Se suponía que iba a descansar después de varias horas de caminata continua, eso se suponía que debía de suceder, pero los cachorros comenzaron a aullar antes de correr a una dirección en específico. Solo los siguió por mera curiosidad y quedó sorprendido al ver la escena que se encontró.
Mirando su espalda de reojo, soltó un suspiro de alivio, si este hombre de algún modo era un mago no dudaría en utilizar a la mujer que lo acompañaba como rehén si tenía la oportunidad.
"¡Muévete mocoso!" gruñó antes de disparar varias bolas de fuego en su dirección.
Trazando Kanshou, Shirou partió las bolas de fuego que se dirigían a su dirección antes de correr directamente al agresor. Con poco cuidado se movió entre el aluvión de magia antes de finalmente llegar a su posición, reforzando su brazo, con un tajo separó su brazo de su cuerpo.
"¡Ehhhhhhhhhhhk!"
Llorando de dolor, el hombre se tiró al piso y comenzó a sollozar mientras los mocos escurrían por su nariz. Era una escena sumamente antiestética a la que estaba acostumbrado, después de todo sino quería matar a alguien lo mejor era incapacitarlo y esa es el único modo que conocía. Claro que Rin estuvo en contra la primera vez, pero después de una larga charla finalmente aceptó.
Caminando con cautela al saco que se movía, Shirou lo abrió solo para ver a una niña que lo miraba con una expresión aterrorizada.
Secuestro.
Si bien lo había sospechado, no podía saltar a conclusiones, al menos no hasta obtener pruebas.
"¿Estás bien?" dijo muy lentamente antes de retirar el pañuelo que tenía en su boca para impedirle gritar.
"Y-Yo..." no podía hablar.
El shock debió de haber sido los suficiente como para impedirle pensar adecuadamente. No es como si tuviese demasiada experiencia con este tipo de situaciones ya que lamentablemente siempre fue demasiado tarde.
"Todo está bien. Todo está bien"
Habló lo más tranquilo posible.
La forma en que la niña lo miró fue un poco desconcertante por no decir otra cosa, pero Shirou apenas tuvo tiempo de pensar en ello antes de que su cuerpo reaccionara por instinto mientras la tomaba en brazos y se movía de ese lugar con un gran salto.
Mirando rápidamente al origen de la perturbación. Dos lanzas que parecían surgir de la tierra estaban en el lugar del cual se movió.
Shirou chasqueó la lengua, aparentemente el mago no solo tenía afinidad con el fuego, sino que también con la tierra por lo que sería un poco más difícil lidiar con él, pero no estaba lejos de sus expectativas.
Alejándose del mago en dirección opuesta de donde se encontraba la mujer peliblanca y los cachorros decidió lidiar con él en otro lugar de modo que la batalla no terminaría perjudicando a los demás.
Era lo mejor que podía hacer en ese momento, con la chica en sus brazos y su estado lamentable no podía simplemente asesinar al sujeto, así como así.
"Detente" su voz salió más como una súplica que una advertencia.
"¡¿Quién te crees que eres niño?! ¡Pagaras por haberme hecho esto!"
Bueno, si bien era responsable de haberle quitado un brazo, eso no quería decir que fue del todo su culpa ya que él fue quien atacó primero (técnicamente). De cualquier manera, lo mejor era acabar con esto de una vez.
"... No digas que no te lo advertí" Shirou suspiró antes de tapar los ojos de la chica con su mano libre.
"¡CALLA-!"
¡CLANK!
Una docena de espadas empalaron su cuerpo en el lugar donde estaba.
"Bueno, eso fue lamentable"
...
"¿Y bien?"
"Yo. Eh. Gracias"
Shirou sonrió.
Ella se movió tímidamente alrededor de la fogata mientras los cachorros se acomodaban a su lado.
"Lamento no haberme presentado antes. Soy Shirou Emi- Leywin. Shirou Leywin"
"OH" su expresión pronto se volvió agria. "Lo siento"
"No te disculpes"
Ella asintió, pero parecía estar en conflicto por algo que desconocía. Lo mejor era dejarla ser y con suerte pronto regresara a la normalidad.
"¿Cómo te llamas?" pidió lo más amigable posible. "Sé que no nos conocemos, pero hace bastante tiempo que no hablo con nadie así que espero que entiendas mis circunstancias"
"Oh. Etto. Yo, soy Kathyln Grayder"
Shirou asintió antes de mirarla una vez más.
Kathyln tiene una apariencia pequeña, parecida a una muñeca, con porcelana, piel blanca, grandes ojos oscuros, pestañas gruesas, cabello negro y labios pequeños. Ella tiene una estatura delicada y pequeña que haría que uno quisiera proteger.
Similar a Caren, pero fundamentalmente diferente.
Fue lo único que Shirou podía decir de dicho intercambio.
A primera vista la chica parecía como una flor, pero estaba lejos de serlo, de cierto modo le recordaba a Rin solo que menos juguetona y con suerte más honesta consigo misma.
"Ya veo" fue todo lo que dijo antes de continuar preparando un pequeño alimento para la chica.
"Disculpa"
"¿Qué sucede?"
"Yo, ¿no eres hermano de Arthur Leywin?"
Shirou arqueó una ceja. "¿Conoces a mi hermano?"
"Oh, veo." Ella asintió. "Aunque se parecen, eres muy diferente"
"Mmmm. Bueno, me lo han dicho"
Al menos Arthur esta bien.
De cierta manera pudo tomar un suspiro de alivio al saber que Arthur estaba bien, no solo llegó a casa a salvo, sino que también ha estado viviendo como es debido. No es como si de algún modo él se hubiese metido en problemas deliberadamente, ¿verdad?
"¿Por qué estás aquí?" ella preguntó al ver que Shirou dejo de hablar.
Era un poco incomodo mantenerse sin decir nada entre ellos después de lo que sucedió.
Kathyln aún recordaba vívidamente lo que sucedió en la subasta cuando su mago de la corte repentinamente terminó con una de sus piernas rotas mientras la sangre escurría a través del pasillo y Arthur colapsando justo a su lado.
Atribuyendo el temblor del cuerpo de Kathyln al shock de ser secuestrada, Shirou se encogió de hombros mientras repasaba lo sucedido.
"Fue hace algunos años cuando me separe de mi familia. Desde entonces he estado viviendo en el bosque. Eso es todo"
Ella asintió viendo que él no quería hablar al respecto antes de que su atención se volviera a la tienda. "¿Y la mujer?"
"Oh. No lo sé, cuando desperté estaba a mi lado y no podía simplemente dejarla ahí" respondió sin darle mucha importancia. "Hice lo que cualquier persona haría, supongo"
"¿Qué?"
"Bueno, cualquiera ayudaría a una mujer indefensa"
Entrecerrando los ojos tratando de encontrar sarcasmo o algún indicio de mentira en sus palabras, los ojos de Kathyln se abrieron de par en par al ver que hablaba en serio. Solo para estar segura, ella decidió preguntar.
"¿Cómo, cómo te encontrabas cuando la ayudaste?"
"¿A qué te refieres?"
Ignorando el delicioso aroma que comenzó a entrar en sus fosas nasales. Ella decidió continuar. "¿En qué condición te encontrabas?"
"Oh." Asintió. "Supongo que estaba un poco lastimado, nada demasiado llamativo de todos modos"
No es como si nunca se hubiera roto algunos huesos o terminado sin mana en alguna misión por lo que no era demasiado llamativo, ¿verdad? Es lo que cualquier persona haría si se encontraba en la misma situación.
...
"Por alguna razón quiero golpear a alguien"
"Ara. Miss Tohsaka, tan salvaje como siempre"
"¡Cállate Edelfelt!"
Y comenzó otra pelea que retrasó unos meses su investigación para encontrar al amor de su vida.
...
"No creo que alguien ayudaría a la mujer en tu situación" dijo con honestidad.
"Creo que estas dándome mucho crédito"
Ella negó con la cabeza.
Si bien era joven, eso no quería decir que fuese una idiota, sabía muy bien que muchos otros hombres probablemente se aprovecharían de su situación para satisfacerse con el cuerpo de la mujer, era tan simple como eso, no es para nada fuera de su imaginación.
Ella no era idiota.
"Eres un idiota" a pesar de que su tono era monótono, había un poco de diversión en su voz.
Una sonrisa nostálgica se deslizó por los labios de Shirou. "Me lo han dicho, si"
"¿Dónde estamos?"
"No lo sé. Creo que ya te había mencionado que llevó bastante tiempo perdido"
"Oh, si, es cierto..." asintió antes de que su mente se iluminara. "¡Tengo algo que podría ayudarnos!"
"¿MMM? ¿Qué es?"
Ella rebuscó debajo de su ropa. Un collar fue lo que sacó en ese momento, uno que su padre le había comprado hace unos días. Si bien no parecía nada más que una pieza de utilería, este tenía otra función, imbuyendo mana dentro de la pieza, comenzó a parpadear hasta que finalmente se quedó encendido.
Con suerte, su padre estaría por la mañana a su lado.
Shirou solo asintió.
"Ya veo"
Fue todo lo que dijo. No necesitaba necesariamente la información de ella, con solo darle una breve mirada supo de inmediato que estaba conectado a otro objeto el cual le indicaba su posición, de cierto modo al fin pudo dar un suspiro de alivio que no sabía que estaba conteniendo.
El silencio fue un poco incomodo o al menos así fue para Shirou. ¿Cómo se supone que debía de actuar? Ni siquiera sabía que hacer realmente ya que la chica no parecía realmente interesada en iniciar algún tipo de conversación, su mirada fría era todo lo que podía observar, era como una buena mezcla entre Rin y Caren.
Al menos así le pareció a Shirou.
"Será mejor que duermas"
"... YO, ¿de verdad?" parecía un poco indispuesta.
Honestamente no podía culparla, literalmente se acaban de conocer y no es como sí fuese muy confiable a los ojos de los demás, pero al menos pensó que pudo haber desarrollado un poco de carisma durante sus viajes.
Sonriendo débilmente, él habló. "No te preocupes, te cuidare"
"Oh" fue el débil murmullo que salió de la garganta de la chica antes de comenzar a sonrojarse.
"¿Estás bien?"
"Uh, si, creo que dormiré ahora"
Con una mirada extraña, Shirou se encogió de hombros antes de darle un ligero asentimiento a la chica.
...
Ugh.
¿Cómo llegó aquí?
Oh. Cierto.
Todo fue demasiado repentino.
Creo que comenzó cuando vio a un par de caballeros tratar de tocar a la mujer que se encontraba inconsciente en la tienda. Después de eso él los atacó por instinto, su mente reaccionó poco después solo para verse rodeado al menos por otra docena de caballeros.
Y bueno, aquí estaba ahora.
En el palacio del reino de la ciudad Xyrus.
Aparentemente Kathyln es la hija de Blaine y Priscilla Glayder, convirtiéndose en la princesa del Reino de Sapin. No, ella ya era una princesa desde el momento en que la conoció. Ese fue su error, lo mejor que pudo hacer fue asentir con nerviosismo a todo lo que estaba sucediendo.
No es como si realmente fuese bueno en estas situaciones, pero Rin ciertamente influyó demasiado en estas reuniones a lo largo de su carrera como magus contratado dentro de la torre del reloj (sin contar su tiempo como mayordomo para Luvia).
"¿Qué hacías en el bosque?"
"Me perdí en el camino de la vida"
"..."
"..."
"..."
"..."
Los guardias, los nobles, el rey, la reina, el príncipe y Kathyln no dijeron nada, pero la suave sonrisa que se deslizó por los labios de la chica fue lo suficiente para saber que su respuesta no fue del todo aceptada en los adultos dentro de la sala.
No es como si hubiese dicho una mentira.
"¿Por qué estabas en ese lugar?" cambiaron la pregunta.
"Ayude a un dragón y camine por los alrededores"
"..."
La irritación se hizo visible en el rostro del rey mientras la reina esbozaba una imperceptible sonrisa.
"¡Tu!" un hombre que bestia de blanco dejó escapar una sed de sangre suficiente para doblegar a cualquiera.
Shirou solo sonrió inocentemente antes de esbozar una leve sonrisa.
No es como sí estuviese imitando a Archer ya que realmente eran la misma persona, pero siempre le gustó irritar a las personas, se vuelve divertido ver como los orgullosos son silenciados por breves respuestas cubiertas de lógica.
"¿Qué? No es como sí realmente estuviese mintiendo" habló lentamente. "Ustedes preguntaron los motivos y dije la verdad y nada más que la verdad, ¿en qué me equivoqué?"
El hombre apretó el agarre en su lanza listo para darle una lección al chico, pero su rey solo dejó escapar un suspiro de molestia.
"Bien. Te agradezco por haber salvado a mi hija"
Shirou desvió la mirada al rey, realmente no le interesaba lo que tenía que decir, al menos ahora estaba en un lugar relativamente seguro y en la civilización.
"No necesita agradecer, es lo que cualquier persona haría"
Todos le dieron una segunda mirada antes de parpadear ligeramente. "Creo que no entiendo lo que quieres decir"
"No necesita agradecerme, con que las personas estén a salvo es más que suficiente para mí" Shirou sonrió.
"¿Hay algo que quieras pedir como agradecimiento?"
¿Qué no esto es un poco demasiado cliché? No es como si realmente tuviese experiencia en estas situaciones, pero había visto esta situaciones a través de los recuerdos de diversas en la que los nobles comúnmente daban un premio a cualquier benefactor.
"Oh, sobre eso, quiero saber si pueden curar a la mujer que me acompañaba" a pesar de querer ir a casa, supuso que esto era lo mejor.
"Veo" fue todo lo que el rey dijo antes de asentir ligeramente a uno de los guardias.
"Bairon, ¿puedes escoltar a... ?" ahora que lo pensaba, nunca mencionó su nombre.
"... Shirou"
"... Shirou a una de las habitaciones"
A regañadientes, Bairon asintió.
-Mocoso engreído.
El camino a la habitación fue silencioso. Lo único que Shirou pudo ver antes de salir del estrado fue a Kathyln con una mirada de lucha plantada en su dirección y a su hermano dándole una mirada repleta de confusión.
A pesar de que los pasos de Bairon eran relativamente rápidos, no fue problema seguirle el ritmo. Ese fue otro punto que le molestaba a su guía. Solo quería deshacerse del mocoso.
"Aquí estamos"
"Supongo que no me dirás 'Gracias por salvar a la princesa', ¿verdad?" sin quererlo, Shirou sonrió.
Chasqueando la lengua con molestia, él solo apretó los puños. "Gracias por salvar a la princesa" soltó con todo el veneno posible en su voz.
"De nada asintió. Nos vemos después oficial"
"¡¿Por qué tú... !?" no pudo terminar porque la puerta había sido cerrada justo frente a sus narices.
El rey no sabía que sentir.
Hace no más de una semana tuvo un incidente con un chico desconocido en la subasta que se realizó no muy lejos del palacio, pero eso no era lo que lo molestaba.
Jamás imaginó que su mago de la corte fuese a tales extremos solo para conseguir a una simple bestia de mana. Sumamente molesto. Incluso se atrevió a secuestrar a su hija, que malnacido. Y pensar que llegó a confiar en él como si fuese su mejor amigo.
Honestamente, estaba cansado, ni siquiera pudo dormir los últimos días solo para seguir con la búsqueda de su hija, estaba cansado. Su esposa no era mejor, el rostro siempre hermoso que denotaba tranquilidad ahora tenía ojeras, las marcas negras debajo de sus ojos solo provocaban una sensación de entumecimiento en su pecho.
Él no quería verla de ese modo, pero no pudo culparla, francamente debió de culparse a sí mismo por ser demasiado indulgente con su amigo. Se suponía que confiaba en él, pero lo único que ganó fue una puñalada por la espalda y eso no le gustó.
Estaba feliz de que su hija regresó sana a casa, pero de cierto modo se sintió un poco disgustado por el resultado de las cosas, si bien esperaba que ella se encontrara a salvo. ¿Por qué en el nombre de dios tuvo que regresar con un chico?
Esa es una de las cosas que lo han estado molestando desde esa mañana.
Independientemente de los tramites y hacer de este evento un secreto real por el bien de la seguridad del reino, no pudo evitar sentirse nervioso ante la perspectiva de que los reinos vecinos supieran de dicho evento. Dependiendo de los factores puede que los mismos nobles provoquen la caída de un reino.
"¿Cómo te sientes?" finalmente después de algunos minutos, cuándo solo estaban él y su esposa en la sala de audiencias, preguntó con cautela.
Ella solo parpadeó mientras suspiraba y negaba con la cabeza. "Supongo que ahora todo esta bien" no dijo nada más, pero no necesitaba decirlo.
Ella estaba cansada.
Desde el simple hecho de que se vio envuelta en un estado de ansiedad que no la dejo dormir mientras se mantenía al tanto y en contacto con el equipo de búsqueda que dirigía su esposo hasta ayudar a las mucamas para poder distraerse en los labores del palacio dejando al personal incrédulo ya que no era de ella hacer eso.
Si bien nunca los trató mal, eso no quería decir que se tomaba la molestia de ayudar a mantener el lugar a flote.
"Ya veo"
Lo único que podía hacer a pesar de su renuencia al chico era ayudarlo con su solicitud, no es que fuese muy difícil curar a la mujer necesitando un poco más de hechizos curativos, al menos eso es lo que pensaba.
Era una verdadera lástima que el tratamiento fuese un poco más caro de lo necesario.
"Lo mejor será ir a dormir"
Poco sabían que esa sería la última vez que los miembros del personal en el castillo los admirarían como un pedestal. Esa misma noche surgió el ángel para las mucamas.
Hasta aquí el capítulo.
El siguiente creo que solo aparecerá Arthur, realmente no lo sé. Creo que ya deben de saber que este fic no solo lo trabajo yo por lo que tardare un poco más en publicar. Del mismo modo que avanzo en la historia.
Si bien es cierto que me gusta la forma en que va avanzando la historia (No desperdiciare 50 capítulos narrando relleno inútil). Al menos debe de quedar en claro que en este mundo Shirou perdió aquello que lo limitaba con anterioridad (falta de energía mágica). Creo que ya lo saben, pero gracias a que Archer sobre esforzó sus circuitos mágicos, de algún modo su energía aumento y eso se explicó en UBW.Ahora, para los que no siguen la historia original, no se preocupen ya que voy a aclarar cualquier evento principal a lo largo de la historia. Hasta el momento estamos en el prefacio de la historia, donde no sucede nada digno de mención (en mi opinión).
No me olvide de los cachorros, tengo algo planeado para ellos.
Próxima actualización: Renací en Kaleid o Fate vida normal. (Historias en wattpad, no se si subirlas aquí, mi perfil pueden encontrarlo en mi tablón)
F. P. 07/10/2021
J_A_H
