Este capítulo estará centrado en Art.
Disfruten.
Capítulo 5: Regreso a casa, parte 1
Para cuando volvimos al castillo, de con la Anciana Rina, ya era de noche. Con el recibimiento de una criada a tal lugar procedí a retirarme a mi cuarto, pero antes de que pudiera vi al Rey y la Reina viéndome.
Pasé un poco de saliva por mi repentina garganta seca cuando el rey se me acercó. Quedando frente a frente, viéndonos.
"Arthur." El rey fue el primero en romper el silencio. "Sé que escuchaste lo que decíamos hoy y me disculpo por eso. En los años de ser un rey me ha hecho un poco anticuado y era demasiado terco de que no pertenecieras aquí."
Llegando a su lado, su esposa continuó. "Ahora eres el primer discípulo del Anciano Viron. Esto le da una razón más que suficiente para que todos aceptemos." Tomado mis manos entre las suyas, siguió hablando. "Incluso si ese hecho no existiera, igual salvaste a nuestra hija. Por favor considere este lugar como tu hogar. Sé que extrañas mucho a tus padres, pero si puedo darte un consuelo. No dudes y trátame como lo harías con tu propia madre." Su dulce sonrisa y palabras calentaron mi corazón. De una forma muy diferente a la romántica, simplemente el cariño detrás suyo me quiso abrazarla.
"¡Papá!, ¡Mamá!" Tess medio gritó con ambos manos cubriendo su boca. Padres e hija tuvieron una leve comunicación entre ellos, para que luego Tess corriera hacia ellos y abrazara a ambos. Todos con una enorme sonrisa, tal que yo mismo no puedo evitar esbozar la mía propia.
Eran buenas personas, el rey y la reina, simplemente estaban intentando proteger su reino de cualquier des balance o peligro para su reino. Buenos gobernantes, buenos padres y buenas personas. Definitivamente me va a gustar vivir por un tiempo aquí.
Detrás de nosotros, el abuelo estaba asintiendo con aprobación y una sonrisa igual de grande que la nuestra. "¡Mocoso!, El entrenamiento comienza mañana, ¡Así que duerme temprano!"
Negué con mi cabeza un poco divertido por haber rotó el ambiente alegre ante las palabras del viejo Virion. Con ello, me despedí de la familia, deseándoles una buena noche.
Despertándome con el sentir del sudor frío sobre la sensación de ardor causado por del inmenso dolor que recorría mi cuerpo. "¡AAARGHH!" No pude evitar gritar por tal sentimiento e inconscientemente tenso la totalidad de mi cuerpo en el intento de soportar por completo el dolor y ardor.
Mientras intentaba desesperadamente no caer en la inconsciencia, el abuelo Viron apareció a mi lado. "No pensé que sería tan rápido." Con un análisis visual rápido supongo que juzgó que era momento de pasar a uno más corporal. Colocando ambas manos sobre mi esternón, lugar donde se localiza mi núcleo de mana, comenzó a emitir ligeramente su propio mana hacía mí.
Tal parece que cualquier cosa que esté haciendo estaba funcionando, ya que poco a poco el dolor disminuía hasta solo dejarme jadeando y mi ropa cubierta en sudor. "Gra- cias."
El simplemente asintió. "Es un poco temprano, pero comencemos a entrenar." Al mirar por la ventana notó que aún no ha salido el sol siquiera. Probablemente no voy a poder descansar de nuevo. El recuerdo pasajero de un chico pelirrojo pasó por mi mente. Lo vago que era durante la mayoría del tiempo y como siempre quería estar más tiempo sin hacer nada, que el poder tener algo que hacer. Y aun así, él pudo hacer mucho más que yo, sin que estuviera. Yo, quien había estado desde el principio entrenando, aclimatando a mi cuerpo, para el nuevo mundo y poder proteger a mi familia.
¿De qué valió cuando estuve ante el peligro? Impotente, como en el pasado y ahora. Teniendo que dejar atrás a los que me importan, y quedando solo.
Si tan solo Shirou me hubiera dicho quién era y poder entrenar juntos- No, eso no era posible, nunca lo fue, ¿Cierto? Aunque no lo culpó, después de tal historia de fondo, ahora que tengo el panorama completo de quien fue, se merecía ese descanso más que nadie. Ni en mis sueños más locos saldría de cabeza a enfrentar un monstruo capaz de diezmar una ciudad entera en una noche, maldita sea aun sabiendo eso no quita la frustración que tengo de tal cosa, de lo débil que soy.
Mi contemplación fue cortada en el momento en que percibí el repentino peligro. Saltando fuera de la cama, esquive lo que sea que me hubieran lanzado para caer de pie a un lado de esta. Al regresar mi mirada donde estaba acostado, una espada de entrenamiento estaba, literalmente, incrustada en el respaldo. "¿Te vas a levantar solo o te saco a golpes?"
"¡Pero si ya lanzó uno!" Apuntando a la obvia espada de madera que pudo perforarme la cabeza, replique a mí, ahora maestro, el viejo Viron.
"Esto es solo una advertencia. No califica para mí como un golpe, a menos que quieras verificar que es un verdadero golpe de mi parte." Colocándose en una posición baja y cerrando su puño con fuerza fue lo que se necesitó para que más sudor escurriera detrás de mi cuello.
"No gracias, está bien." Quitando el escalofrió que me causaba este viejo me fui a cambiar de ropas a unas más cómodas para poder empezar mi entrenamiento. Ya una vez fuera del castillo, en un área a lo que parecía ser una destinada al entrenamiento, estábamos el abuelo y yo frente a frente, ambos cruzados de piernas. "Hasta ahora, has estado purificando tu núcleo de mana y manipulando tu mana usando tus canales de mana. Aun si tengo curiosidad por tu manejo del mana para apoyarte, lo dejare para después. Nos concentraremos en lo que eres, Un Domador de Bestias."
"¿Y sería eso?"
"Se logra a través de lo que denomina asimilación."
"¿Asimilación?" Me mantuve lo más centrado que lograba a esta hora de la mañana para absorber toda esta información.
"Esencialmente es la integración de tu mana en los músculos y huesos de tu cuerpo. De ahí el método de asimilación. Haces que tu cuerpo se refuerce con el mana inyectándolo directamente en nuestro cuerpo, y no modificándolo por tus canales como todos los demás."
"Oh." Una realización me golpeo de lleno. ¿No era parecido a como me dijo Shirou que estaba acostumbrado hacer circular el mana por el cuerpo para poder "reforzarse"? De hecho, uso la misma terminología el viejo Viro. Además, eso trajo otra duda. ¿Shirou era un domador de bestias en su vida pasada? Por los relatos de pelear contra monstruos míticos, como lo serían vampiros o jaurías de bestias y demás. Emmm, ¿Cómo dijo que se llamaban? Cierto, Especies Fantasmales.
"No te preocupes chico, lo dominaras pronto. Algo me lo dice." Lo dejaré pensar lo que quiera y aprovechare el poco entrenamiento que me dio Shirou en este método. Tch, otra cosa a la lista de cosas por las que hacerle una gran tumba. "Una cosa contraproducente de esto, es el hecho de no poder desarrollar en absoluto tu núcleo de mana." Hice una ligera mueca al escuchar eso. "Pero una vez que tu cuerpo absorba el mana de tu nuevo núcleo, podrás comenzar a utilizar cualquier poder que tenga tu voluntad de bestia."
"!¡" Por la sonrisa descarada del viejo Viro, seguramente mi asombró se reflejó en mi expresión. De hecho, ahora pensando en ello, el constante hostigamiento de Sylvia a Shirou para enseñarme este método, el "Refuerzo", creo que era planeado para que pudiera ser un domador de bestia.
Pero eso me trajo un poco de insatisfacción de una manera. ¿Es decir que Sylvia pensaba apoyarme a mí solamente?, ¿Quería darme más fuerza a mí por ser más débil a comparación a Shirou?
Bonk*
"Ouch, ouch, ouch, ¡¿Por qué fue eso?!" Acune mi cabeza por el golpe con el bastón que me propicio el viejo Viro. ¿Y de dónde sacó el bastón?
"Parece que necesitare quitarte esa costumbre de perderte en tus pensamientos muchacho. Una distracción en el campo de batalla significa la muerte." (Ya lo sé maldita sea, simplemente no puedo ignorar el hecho de soy débil.) Suspirando en exasperación, el viejo Viro balanceo su bastón entre sus dedos. "Sacaras mana de tu núcleo y por más tentado que este a usar tus canales, no los uses." Agitó de nuevo ese bastón frente mío, ¿Cómo diablos un palo se pude ver tan temible? "En cambio, dejaras que se filtra a través de tu cuerpo, músculos y huesos, tendrán que absorberlo. Esto llevar- ¡!"
Sus palabras murieron al ver como de un momento a otro su discípulo comenzó el proceso de asimilación sin siquiera terminara sus palabras. Arthur entró casi al instante en el estado mental para que el mana fuera absorbido, aún era descuidado dejando que el mana se dispersara fuera de su cuerpo, pero estaba resistiendo muy bien el que no usara sus canales de mana. Aunque se notaba a leguas que necesitaba mucha concentración para no usarlos.
"No arrojes el mana. Paso a paso" Como un mantra, Arthur continuaba repitiéndose las palabras en voz baja mientras sudaba en concentración en evitar que el mana circulara por sus canales. El pensamiento vagó por su mente al recordar la hazaña de cortar una roca con la uña. Se veía muy fácil cuando lo hacía Shirou.
"V-vas bien mocoso, solo distribúyelo más uniformemente." Un genio, el poder captar las palabras y ponerlas en práctica sin siquiera tener una experiencia pasada con tal cosa, solo marcaba uno de los pasos en lo que una persona podría denominar a alguien como un genio. Aunque, "la manipulación del mana tiene sentido debido a que mi hermano me enseño." Así que hay alguien por allí capaz de enseñar el cómo manipular el mana con tal eficacia.
Quiero conocerlo. En el idioma de un guerrero, como lo era el viejo Virion su significado variaba a uno totalmente diferente. Quiero pelear con él. Solo que las palabras de Arthur volvieron de nuevo al pensar en enfrentar a su hermano y el como muy posiblemente murió al enfrentar una bestia de mana muy peligrosa con tal de protegerlo. Lástima, sería fantástico mover estos viejos huesos además de caminar, aunque con el mocoso cerca tal vez pueda hacerlo.
Después de unos cuantos días me di cuenta de algo. Este método era similar pero no igual al que me mostró Shirou. Él hablaba aun de usar tus canales aun mientras reforzabas tu cuerpo, pero el resultado fue como especificó, el llenar cada hueco con mana, (Realmente dijo Od, pero no quiero cambiar la palabra cada vez que me viene a la cabeza eso.), para poder tener un mejor rendimiento. ¿Cómo rayos inculcabas mana directamente a tu cuerpo desde tus canales?, Eso no es posible. Por lo que tuve que pedir instrucciones al viejo Virion para poder avanzar más allá de un estado mental optimo y pasar a filtrar el mana en mi cuerpo.
El entrenamiento duro bastante tiempo, tiempo en el que no deje el palacio para nada, ya que no sabía cuándo volvería a funcionar mi cuerpo correctamente. El mana en el cuerpo producía algo de estrés en ellos por lo que ocasionaba dolores y otras padecías dolorosas, por lo que, si cortaba las sesiones o siquiera dejara de hacerlo un día, no sabía si habría un efecto secundario nocivo para mí, por lo que estaba realmente agradecido con el viejo Virion por quedarse conmigo durante todo este tiempo. Desafortunadamente para Tess, este entrenamiento le dejó con una miseria de tiempo para interactuar ambos. Si no estaba meditando, estaba descansando en mi habitación, donde ella irrumpía casualmente en este punto y hablábamos sobre cómo fueron nuestros días.
Al paso de las semanas al tener una asimilación de forma constante del mana, se me permitió vagar por la ciudad sin la necesidad de preocuparme por un espasmo repentino o lo que denomine como un calambre de cuerpo completo. Tess no desaprovecho la oportunidad para hacer de guía por la ciudad que la vio nacer, así que le prometí que el día siguiente me mostrara Zestier. Con esa promesa me sumergí en mi cama y dormí como tronco.
Por fin recargado de energía y el suficiente entusiasmo en mi cuerpo para cumplir el itinerario de hoy, salí de mi habitación la luz que se abría paso por los pasillos del palacio me recibieron. Así como la gran sonrisa de una pequeña hada de peli plateada. Su vestido blanco sin mangas resaltaba si lindura hasta el límite, cosa que incluso lo que parecía ser un cardigan transparente blancuzco hacía que esa percepción fuera errónea. Y no hay que hablar de su sombrero rosado, la cosa resaltaba aún más su vestimenta y su lindura, diciendo: ¡HEY! Mírame, soy una lindura. Como cereza del pastel, una flor blanca que adornaba el mismo sombrero dando el aspecto de ser algo muy "fresco" e inocente.
"¡Te tomó bastante tiempo!" Su reproche fue tan lindo que quería abrazarla todo el día. "¡Date prisa, apúrate!" Tomando mi mano, Tess me arrastró por todo el castillo hasta la llegar a la salida. Sorprendentemente me costó seguirle el ritmo, era bastante rápida para no siquiera tener un núcleo de mana y reforzarse, aunque viendo de quien es pariente supongo que los genes atléticos sobran en esta familia.
Al salir a la ciudad, un carruaje nos fue prestado, por lo que no tuvimos que caminar hacia donde quiera que Tess quisiera ir, aunque era lógico. Ya había sido comprometida la integridad de Tess una vez, no era para nada difícil imaginar a los reyes, sus padres, preocupados de que algo pasara.
"Emmm, Tess."
"¿Qué pasa Art?"
"¿A dónde vamos?"
"Ya lo veras."
Dejando que mantuviera su misterio para ella, me concentre fuera del carruaje. Árboles se presentaban de forma constante y las casas coexistían en una armonía tan natural, que era increíble que tal cosa sucediera para alguien que es un humano. De nuevo, el reino Elenoir me sorprendió por lo hermosa que era, solo había logrado apreciar parte de ella cuando llegamos Tess y yo, pero ahora que la analizo bien, era un paraíso el lugar. Todo tan lleno de vida, los elfos que transitaban a un lado para otro en lo que podía denominar la acera, el viento jugando con mi cabello y el suave aroma de la naturaleza. Sí, definitivamente será mi lugar favorito desde ahora.
"Hemos llegado señorita y joven Arthur." El conductor detuvo el carruaje en un lugar bastante concurrido. Bajando de carruaje escaneé mis alrededores, la cantidad de puestos a nuestro alrededor y de elfos que circulaban, algunos de ellos estaban dando miradas tanto de verdadera curiosidad como otras de clara hostilidad, pude darme la idea de que podríamos estar en el centro de la ciudad de Zestier.
"Vamos Art." Volviendo a tomar mi mano, Tess tiró de mi por lo que nos internamos ante la turba de elfos, ahora más confundidos del por qué su princesa estaba tomada de la mano con un niño humano.
"¿Art?" Volviendo mi mirada a Tess, me encontré con su expresión confusa. "¿Estas bien?"
"Si, si, todo bien ¿Por?" Me rasque el posterior de mi cabeza con mi otra mano.
"Me estás apretando fuerte la mano." Tomando conciencia de mi cuerpo, era cierto que estaba aplicando más fuerza de la normal en mi agarre.
"Oh, lo lamento." La solté en ese momento.
"Está bien." Murmuró algo cuando la retrajo a su pecho, pero no logré entender que dijo. Un incómodo silencio llegó entre ambos.
"Si tuviera que hacer mi recomendación, ir a ver los puestos que ofrecen regalías sería bueno para ambos, ver nuestras manualidades y demás sería bienvenido para alguien extranjero. Para pasar a comer un poco de nuestras comidas locales, ¿No le parece bien, Señorita?" Seas bendecido señor conductor del carruaje que no recuerdo tu nombre.
"¡Eso sería un buen recorrido!" Chillando en aportación, Tess me arrastró por la ciudad ignorando a todos los demás y solo centrada en escapar de la situación en la que nos metí. No opuse resistencia y me emparejé con ella a ver la ciudad.
"¡Hmph!, Bueno, bueno, ¿Qué tenemos aquí? No más que el mocoso humano que a recogido el señor Virion." De inmediato reconocí el tono de voz con el que un chico, un elfo de unos 7-9 años, se dirigió a mí. "Asqueroso, tengo gérmenes humanos." Lo sarcástico de su comentario se perdió en mi mente al tener toda la atención en los otros 3 elfos detrás suya. Una chica que no parece tener suficiente masa más haya para parecer bien, y los otros dos parecen ser gemelos, ambos sin ningún signo de entrenar su cuerpo demasiado. Todo apuntaba a que eran chicos que daban sus primeros pasos en el mundo donde ya estoy a leguas de distancia de ellos, además de que el mocoso quien empezó todo parece ser un noble. Si no hay nada de qué preocuparse aquí. "Princesa, este humano está muy por debajo de usted. Por favor, permítame acompañarla en su lugar."
"Vámonos Art, parece que hay un error que no quiero pisar accidentalmente." Sin siquiera darme más que el primer vistazo, Tess ignoro por completo la mano extendida del chico elfo y entrelazo su brazo con el mío. Diablos, incluso sentí un poco esas palabras. A veces olvido lo cruel que puede ser Tess con sus palabras, al parecer son su arma más efectiva por ahora.
Viendo sobre mi hombro, vi al elfo arrugar su frente en ira y las venas palpitar en sus cienes. Cierto, había olvidado lo inmaduro que eran los niños de estas edades después de pasar tanto tiempo con Tess.
"¡Espe-! ¡Hi!"
Ni se te ocurra. La mirada que le lancé fue más que suficiente para que el mocoso elfo se detuviera en seco y apuñalar levemente su ego inflado. Él retrocedió un paso mientras Tess y yo nos perdíamos entre la multitud para explorar tranquilamente la cuidad en su totalidad.
Después de tal día, no pasaron cosas de gran mención. Mis días consistían en entrenar con el abuelo Virion por las mañanas, pasar tiempo con Tessia por la tarde y entrenar solo por la noche. Durante este tiempo de vez en cuando pude enviarles mensajes a mis padres de que estoy bien y mejorando, pero no podía mantenerlos por mucho tiempo, solo un hola, como estoy, los extraño y cortar la "llamada" para volver al entrenamiento. Todo fue un ciclo bastante repetitivo, en el que me esforzaba al máximo para poder salir adelante, tanto que incluso el mismo Virion y Tessia me obligaron a tomarme descansos cierto tiempo. También fue frustrante como a veces recaía por entrenar por la noche, haciendo que tuviera que recuperarme por completo para seguir con la asimilación, pero de algún modo logré superarlo. Así fue como pasaron 3 años de estancia en el reino Elenoir.
Un negro tan reconfortante estaba ante él, su mente vagaba en la paz, el cuerpo relajado, tranquilo, después de tantas horas entrenando. Un merecido descanso era lo que era ahora mismo. Excepto que...
"¡ART! ¡DESPIERTA! ¡Vamos a llegar tarde!" Un diablillo peli plateado lo interrumpió con su poderoso bloqueo de pierna.
"¡AGHH!, ¡Tess! ¡Para! ¡Ya voy!" Por fin despertando por completo debido al dolor, Tess soltó su maltratada pierna y se aleja de Arthur para que pudiera levantarse. "¿No puede haber una forma más amable de despertarme?"
"¡Cada vez es más difícil despertarte por las mañanas! Por lo que tengo que hacerlo bastante bien para que lo hagas." Cruzó sus delgados brazos frente suyo reprochándole. "Además, deberías estar agradecido de que una dama tan bonita te despierte todas las mañanas." Con una sonrisa de suficiencia plantada en su rostro y guiñándome el ojo termino sus palabras.
Al filo de la cama Arthur murmuro suavemente Encuentro a las criadas bastante bonitas, muchas gracias. "Ite." Ella debió haber escuchado eso por el firme apretón en mi muñeca. Mientras eso pasaba Arthur se preguntaba donde había quedado esa linda y tímida Tessia. Aquella que le daba miedo dormir sola quien le rogaba que no se fuera lejos de ella. "Tráiganla de vuelta!, ¡Me gustó más ella!" Arreglando su cabello castaño salvaje Arthur por fin salió de su habitación con una elfa princesa malhumorada.
Algo de lo que se dio cuenta en los 3 años de estancia en Elenoir fue que mientras los humanos despiertan a la edad de la pubertad, 14-15 años, los elfos parecen que lo hacen aun en su infancia tardía, 10-11 años. La misma Tess despertó a principios del año pasado con una explosión, destrozando su habitación en los pisos superiores causando que cayera hasta la cocina. Arthur salió disparado después de escuchar el primer estruendo y la liberación en masa de mana en los alrededores, para cuando llegó a la cocina se alivió de ver a Tess sana y salva. Excepto por la capa de polvo blanco, harina, que la cubría de pies a cabeza, cosa que hizo que soltara una carcajada, a lo que Tess se enojó por ello. Pero logró desquitarse tiempo después, ya que al despertar se unió a Arthur y al viejo Virion en su entrenamiento.
También aprendió que definitivamente Tess era un diablillo, no, un demonio. Ella sabía que tan resistente era el cuerpo de Arthur por lo que no escatimo en potencia de salida de sus hechizos aprendidos por el viejo Virion o los demás magos que le enseñaban. Solo que lo único que parece aprender en palabras del propio Arthur es que las cosas aun duelen mucho, pero a Tess no la detuvo sus gritos agonizantes.
Pasando con Arthur, él estaba emocionado ya que era un día muy especial. Por fin después de 3 años de asimilación había logrado completarla. 3 años de ignorar su impulso de absorber el mana ambiental y solo usar el mana innato producido por su núcleo de mana, esparciéndolo por todo su cuerpo. Por lo que sería la ceremonia este mismo día después de que un domador de bestias completara la asimilación. También por estas fechas era su cumpleaños, dando entrada a sus 8 años de vida en este lugar.
Saliendo al patio solo, ya que una sirvienta llamó a Tess para algo, el viejo Virion lo miro sentado desde una mesa colocada en los límites del patio con una taza de té en sus manos. "Finalmente despierto ahora, eh, Arthur." Su sonrisa lo dijo todo. "¿Cómo te despertó tu esposa esta vez? Jaja"
"¿Esposa?" Miró a su alrededor evitando obviamente volver su mirada al pasillo que conectaba con el patio y de donde saldría Tessia. "¿Donde?, No sabía que te podías casar con un ogro." Con un suspiro Arthur comenzó a calentar. "En serio abuelo, la estas convirtiendo en un monstruo."
Riéndose un poco por tales palabras, el viejo Virion fijo su mirada detrás suya, donde estaba saliendo Tess por fin al patio a entrenar. Al no recibir ningún tipo de daño en su espalda, Arthur confirmo que no escucho Tess lo que dijo. "Ella va a convertirse en una buena mujer, Art. Mejor barrerla antes de que sea demasiado tarde." Sin ocultar nada su tono y palabras, el viejo Virion le dio una mirada divertida a ambos. Arthur por su parte rodo los ojos y Tess, indignada por tal cosa, le pateó la espinilla mientras intentaba ventilar el calor en su rostro. El castaño se tomó la parte afectada preguntándose que hizo mal.
Por su parte Virion negó divertido por la falta de tacto que a veces presentaba su discípulo, por muy maduro que fuese. "Art, ¿Estás listo?" Dejando su té a un lado, Virion se cruzó de brazos. "Después de esta ceremonia, serás considerado un domador de bestias."
Asintiendo con resolución Arthur se irguió después de alejar el dolor causado por su amiga, quien se sentó en la mesa donde estaba el viejo Virion. "¿Recuerdas las fases básicas de un domador de bestias?"
"Todos los domadores de bestias tienen un número diferente de formas en las que pueden incorporar sus cuerpos." Obteniendo un pestañeo en confirmación continuó. "El número de formas depende de la fuerza de voluntad de la bestia que queda en el nucleó de mana.
1ra fase, Adquirir: Es una forma que todos los domadores tienen. Aquí puede utilizar el domador una pequeña porción de la habilidad inherente de su propia bestia.
2da fase, Integrar: Se infunde la totalidad de la voluntad de la bestia con el domador, permitiéndole un control mayor en las habilidades de su bestia."
"Bien." Asintiendo dio el visto bueno. "Las fases desbloqueadas por los domadores muestran cuanta voluntad de bestia puede usar. Aunque mientras más fuerte es la bestia más difícil es controlarla y al mismo tiempo si el domador no entiende a su bestia nunca presentara la primera fase."
"Una cosa que debes tener en claro Art, es el cómo se adquiere la voluntad de un domador de bestias. Si la bestia es asesinada y su núcleo de mana se extrae con su voluntad intacta, un mago puede absorber la voluntad e intentar obtener información. Ese mago se considera un domador forjado, pero la posibilidad de obtener información es muy rara, aun si es mucho más fácil y directo de esta forma." Pareciendo sumirse por un breve periodo, el viejo Virion cerro sus ojos dándole un aura contemplativa. "Es por eso que me llevo bastante tiempo entrar en la segunda fase, aunque me considero afortunado de poder llegar hasta aquí."
Abriendo sus ojos y fijando toda la atención en él, Arthur, hizo que se sintiera un poco incómodo por la intensidad de la mirada. "Y luego estas tú, Art. Eres de un extremadamente raro legado donde la misma bestia te impartió su voluntad." Sin decir nada ambos quedamos viéndonos. Incluso se lograba escuchar el cómo las uñas de Tess golpeaban suavemente la mesa de madrea tallada a un tempo rítmico.
"Pero basta de teoría y pasemos a la práctica." Alejándose unos pasos por fin el viejo Virion dejo de verlo con esa mirada penetrante, para ser cambiada por una más depredadora. Art, mi primera fase no me hace más rápido ni aumenta explosivamente mis habilidades, pero logra que mi presencia se atenúe y mezclarme con las sombras. La segunda fase en cambio-" Sintiendo una oleada de mana rodear su cuerpo involuntariamente tanto Arthur, y en menor medida Tess se estremecieron. "Mira cuidadosamente, esto me llevó más de diez años." Sin una advertencia más allá del esfuerzo que estaba dejando ver el abuelo con su ceño pronunciado, el mana alrededor de su cuerpo se filtró hacía él y mis ojos se abrieron a más no poder.
La piel del abuelo se vuelve completamente negra, incluso el banco de sus ojos se volvió negro y sus iris se afilaron como el brillo amarillento dándole la apariencia felina. "Esta es la fase de integración." Su aura causo que ambos infantes dieran un paso atrás, en algún momento Tessia se levantó de su asiento por el aura que lo rodeaba. "Voy a escabullirme detrás de ti, mantente alerta." Más que las palabras tranquilas del viejo, fue algo combinado entre las palabras y un gruñido lo que logramos escuchar.
¿Realmente será sigiloso si me lo dice? La incógnita llegó a mi mente tan rápido como la deseche y gire apresurando a mi vista para poder distinguir cualquier cosa negra. A pesar de que no podía sentirlo me había dicho donde iría y ya que no era uno para mentir en estos momentos el viejo, me encontré con una cosa dirigiéndose a mi cuello. A mi yugular. Aun sabiendo a donde apuntaría, de donde venía y que era lo que se acercaba a mí, mi cuerpo simplemente no podía seguirle el ritmo.
Brillo*
Sintiendo el peligro instintivamente intente retroceder por lo menos un poco al reforzar mi cuerpo, pero sabía que sería inútil, no había nada que pudiera hacer para esquivar tal garra de la muerte.
El leve viento dirigiéndose a mi rostro y despeinándome fue lo que indico que la cosa que se acercaba a mí se detuvo. Momentos después mi pie en el aire tocó el piso. Un sudor frio goteaba desde mi frente por tal llamada tan cercana.
"¡Uf! Usar esta forma siempre me afecta." Como si fuera algún tipo de esponja la piel del viejo, la pigmentación negra de su segunda fase desapareció y re-apareció el viejo Virion. "Después de entrenar con él durante un par de décadas, puedo mantener esta forma durante 50 minutos. ¿Ves la diferencia entre las fases?"
Asentí con determinación. Quería- no. Necesitaba de ese tipo de fuerza para poder proteger a mi familia.
"Comencemos con la ceremonia en ese caso."
Lo primero que se me vino a la mente fue un dragón, bueno a mí me lo parecía, pero al mismo tiempo no lo era. Era totalmente negro recordándome a como lo era un gato pequeño, solo que tenía escamas.
Sentado a cuatro patas parecía estar estudiándome con sus ojos negros, remarcando sus hendiduras afiladas rojizas y la cabeza inclinada hacia un lado. Me recordaba toda su composición a un animal de descendencia felina, exceptuando los obvios 2 cuernos en su cabeza. Parecía- Se parecía demasiado a Sylvia antes de que nos mostrara el cómo era realmente...
"Kyu?" La suave almohadilla del hijo... ¿la hija? de Sylvia tocó mi mano. Era sorprendentemente cálida. Al volver mi mirada con la suya alejando "y si..." de mi mente por el pasado, me concentre en la linda cosa delante mía. Entonces esto fue lo que me dejo Sylvia para que despertara como domador.
Separados a la distancia de su brazo, el abuelo Virion estaba frente mío a punto de comenzar. "Solo debes dejar que tu mana salga libremente, ni intentes controlar nada. Relaja tu mente, eso es crucial. Te contendré si es necesario."
Siguiendo sus instrucciones deje mi mente tranquila, es un estado de meditación justo como lo había hecho desde mi anterior vida. Al sentir el mana ajena ejerciendo un poco de presión en mi núcleo deje que todo se derramara.
¡BOOOM!
Al abrir los ojos por tal repentino sentimiento de calidez que recorrió todo mi cuerpo vi como el viejo Virio salió disparado unos 20 metros, incluso por el rabillo de mi ojo vi a Tess retroceder también. La sorpresa inundaba mi mente por tal repentino efecto, pero fue opacado por el intenso dolor sordo que cayó sobre mi cuerpo, remplazando la antigua calidez. No sabría cómo siquiera compararlo más allá de lo que sintiera como la vez que esos 2 idiotas me torturaron en mi vida pasada, pero de alguna manera sabía que eso se quedaba corto con lo actual que estaba experimentando.
Sin siquiera poder dar un grito y solo gruñendo en protesta intente interponerme por el dolor y quedarme consiente. No podía caer por el dolor.
Lamentablemente no lo pude resistir y me desperté en mi habitación. Estaba extrañamente refrescado aun después de tal proceso doloroso. Sentándome en la cama descubrí a Tess a un lado mío, se veía tan parecida la escena como hace años que la escolté de vuelta a su hogar. Dormida sobre mis piernas, tan tranquila.
Entrando por la puerta el viejo Virion estaba preocupado por mi estado, pero yo estaba preocupado por el suyo después de todo lo hice volar unos buenos metros antes de que tocara suelo. Restándole importancia con una sonrisa, para proceder a preguntar por mi voluntad de bestia, nunca había visto algo como lo que sucedió anteriormente. Sin poder soportarlo solté la sopa de tener la voluntad de un dragón cosa que hizo que el abuelo Virion se tambaleara en completo asombro.
Cuando se despertó Tessia debido a la risa torpe del abuelo Virion, aún estaba lo suficientemente confundida como para entender las palabras del abuelo. "Hiciste bien al mantener esto en secreto. No se lo digas a nadie más. Este poder tuyo debe mantenerse en secreto hasta que tengas la fuerza suficiente para protegerte y a los que te rodean." No sé si lo habrá notado o no, pero sentí mi mandíbula tensarse cuando dijo lo último.
"Si, lo sé." Si, ya no dejare que pase. Ya no dejare que alguien importante mío se vaya. Dejando de lado a la confundida Tess comenzó a quejarse de que no la incluyéramos en la conversación ya que apenas se estaba incorporando de su sueño, pasaron una grandes noticias para mí.
"¡Arthur, alégrate pupilo mío! La puerta de teletransportación se abrirá de forma anticipada. 4 meses antes debido a un torneo muy importante en donde participaran enanos como elfos." Al ver mu rostro confundido continuo hacía lo que parecía la mejor parte. "El torneo será llevado a cabo en Xyrus, por lo que podemos infiltrarte a Sapin sin que se enteren de ti."
Después de mi alegría por tal noticia, Tess por el contrario parecía de caída. La entiendo, 3 años creciendo juntos hizo que fuéramos casi inseparables, aun si quería simpatizar con ella simplemente no podía debido a la alegría de poder volver con mis padres. Aun así, no quitó el hecho de que podía burlarme de ella, después de todo aún faltaban 4 meses, cosa que funciono al mencionar que conociera a mis padres. El rojo de su cara parecía que estaba haciendo evaporar su sangre por la vergüenza, con la que lidió al empujarme y salir corriendo.
Seguido de Tess el abuelo Virion se fue de mi habitación dejándome solo para poder asearme.
Crack* *Crack*
Pero el repentino ruido inusual evitó que lo hiciera. Meticulosamente miré la habitación donde por fin encontré el origen de tal cosa. Mi túnica.
Acercándome con cuidado a la túnica hice memoria de lo que podía haber dejado en mi bolsa que podría causar tal.
Tomé a la linda bestia llevándomela hasta estar frente mía. Resultó que la piedra no lo era, sino que era un huevo. "H-hola, amigo. Soy Arthur." Saludándolo torpemente, intente dar la mejor presentación al monstruito más tierno que jamás haya visto.
Kyu !" El lindo sonido que dio fue suficiente como para que lo abrazara con todo el cariño que tenía, solamente era demasiado tierno.
"Au!" Al parecer lo había abrazado más fuerte de lo que pensé si me- ¿Qué rayos? Una nueva sensación abrazadora llegó a mi brazo, solo fue momentánea pero lo suficiente como para acunarlo haciendo que notara de forma más nítida un resplandor oscuro rodeando mi antebrazo. Al terminar de brillar noté lo que era. "Solo 8 y ya tengo un tatuaje. Genial." Era un patrón bastante complicado y misterioso dándole la forma de un ala abierta. De cierta forma se parecían a las que cubrían a Sylvia.
Torciendo mi cuerpo lo más rápido que pude hacía la puerta de la habitación no encontré a nadie. Pero justo acabo de-
Una vez más lo escuche, solo que esta vez mire hacia la otra cosa que se encontraba en la habitación, hasta donde sabía. Acoplándome a la situación y suponiendo que la pequeña bestia era quien me hablaba.
Saltando sobre mi intentó cubrir toda la distancia hasta mi cara, pero debido a que sus patas aun eran muy cortar y era un recién nacido lo tuve que atrapar cuando golpeó mi estómago. Al acomodarse, entre mis manos y mi estómago, el ronroneo se hizo presente. Olvide por completo la ducha e inicie a jugar un poco más con el recién nacido, que a pesar de que fueran escamas lo que lo cubrían eran sorprendentemente suaves. Jugando con el después de mucho tiempo centré mi mente para darle un nombre.
La imagen de su cabello rojizo llego a mi mente, pero deseche el posible nombre. No era que no lo quisiera, sino que sería algo como un recordatorio de lo débil que fui. Después llegó uno un poco mejor, ya que se relacionaba más de dónde provenía este... ¿esta? Pequeño/a monstruo. "Sylvie."
Girando su cabeza en confusión intento pronunciar su nuevo nombre.
"Así es, te llamaras Syl - vie. Sylvie." Tomándola en manos la volví acercar a mi cara, donde junto su nariz con la mía mientras tenía sus ojos redondos cerrados y ronroneaba de nuevo. "Bueno amiguita?" Al recibir un rápido asentimiento de que realmente era femenina, proseguí por fin con mi tarea atrasada. "Necesitamos un baño."
Acunada en mi brazo, confundida por la terminología, se mantuvo viendo de un lado a otro como sacaba telas para colocarme después y con qué secarme, además de que me dijo la pequeña que recogiera las cascaras. No me dio una razón, solo que al parecer eran importantes. Con todo listo procedí a meter a la fuerza a Sylvie, no le gusta bañarse para nada al parecer.
Cuando por fin secaba mi cuerpo el pensamiento de cómo explicar la aparición de Sylvie, mientras envolvía la pluma nuevamente alrededor de mi antebrazo, hizo que le diera vueltas por toda la habitación una y otra vez, pero al no ver una solución mucho mejor que ser un poco honestos me rendí y me tumbe en la cama.
Los párpados me eran más pesados que de costumbre, pero supongo que era obvio después de la ceremonia, y parece que la emoción de volver a ver a mis padres en unos meses por fin se gastó. Antes de caer en la inconciencia logré sentir como algo hacía curvar levemente el colchón hasta quedar justo a mi lado, llevé mi mano justo encima de donde estaba, acariciándolo hasta caer profundamente dormido.
Ya lo había dicho, pero esta historia esta hecha en conjunto por lo que espero y entiendan los cambios de escritura.
Próxima actualización: Fate in Camelot.
Capítulo escrito por @Legna_Zike (en wattpad)
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F. P. 15/10/2021
J_A_H
