CAPÍTULO 12

Gracias por tu Apoyo


Lynn se puso en frente de Lisa.

—Oye, tal vez no conozca a esa criatura, pero no se ve mala o peligrosa_ dijo Lynn un poco nerviosa.

—Pero eso es porque tu no la conoces tanto como yo, hermana mayor, es un monstruo sumamente peligroso_ dijo Lisa. Al escuchar esta descripción, Gumball puso una cara triste, ya que él sabía que no era peligroso, pero sabía que si contradecía a Lisa, le iba a ir muy mal.

—Pero yo hablé brevemente con él y...No tuvo intenciones de hacerme daño, de hecho, fue muy amable_ dijo Lynn.

—Si, pero eso es porque lo tengo inmovilizado y amenazado con este artefacto de electrocución_ se defendió Lisa. Esto hizo eco en la cabeza de Lynn, ya que ciertamente tenía mucho sentido. Lynn solo se quedo callada, mientras Gumball la miraba con esperanza, esperando a que ella pueda ayudarlo a salir de esa situación tan dolorosa.

—Escucha Lisa, tal vez no lo conozcas bien, pero habría que darle una oportunidad, y si lo que dices es cierto, entonces solo lo regresas aquí a base de ese dispositivo_ le sugirió Lynn.

—Lo siento hermana menor, pero eso no se va a poder. Ahora vete, me estorbas!_ dijo Lisa fríamente. Esto molesto mucho a Lynn.

—Si no lo haces, le diré a los demás sobre él!_ la amenazó Lynn, esto tomo por sorpresa a Lisa, no se esperaba que Lynn sea capaz de eso. Si bien, Lyn quiso imponer respeto e intimidación en su cara, la verdad es que se lo notaba algo asustada. No fueron necesarias las palabras, solo basto una pequeña guerra de miradas entre ambas, hasta que Lisa tomó una decisión. Gumball no entendía nada, solo veía como Lisa sacaba otro control de su bolsillo. Él, con miedo a que haga algo doloroso, se abrazó a si mismo y cerro los ojos. Pero cuando Lisa presionó el botón, todas las cadenas que amarraban las extremidades de Gumball se aflojaron, permitiéndole salir. Él pobre chico no podía creérselo, el estar tiempo encadenado y con limites de movilidad, hizo que mover sus propias extremidades se sintiera raro. Gumball comenzó a llorar de la emoción, no podía creer que después de dos largas semanas de tortura y sufrimiento, finalmente era libre.

—Ahora, escúchame tu. Puedes moverte por todo el sótano, pero que ni se te ocurra intentar salir, me entendiste?_ le dijo Lisa con tono enojado. Gumball solo asintió. Luego de todo esto, Lisa solo se retiró, conteniendo todo el odio y enojo hacia Lynn. Lynn, mientras tanto, solo vio como Lisa se retiraba, poniendo una cara un poco preocupada. De repente, Lynn sintió como algo la abrazaba, era Gumball, estaba llorando en el hombro de la niña, aferrándose a él con mucha fuerza. Esto ciertamente incomodó a Lynn, ya que no solo era extraño abrazar a esa criatura tan extraña, si no que ademas tenia muy al olor.

—Gracias, Muchas gracias!_ decía Gumball llorando en su hombro. En ese momento, Lynn pudo ver de reojo la cara del muchacho, la cual, reflejaba un profundo alivio y una gran emoción. Así que, por mas que no lo conociera, y por mas de que su aspecto era muy desagradable, Lynn le devolvió el abrazo.


Lincoln estaba en el sofá, pensando. De pronto, Nicole bajo las escaleras.

—Lincoln, cielo, iré a hacer unas cosas de acuerdo, llegaré lo mas temprano que pueda_ dijo Nicole con prisa, saliendo de la casa. Mientras tanto, Lincoln se quedó pensando en Darwin, no podía quitarse la cara que puso al enterarse de la muerte de su padre. Lincoln quería ir a consolarlo, pero sabía que Darwin lo ignoraría. Aun así, Lincoln no iba dejar al pobre pez llorando desconsoladamente en su cuarto, por lo que, a pesar de que Darwin lo lo escuchara, Lincoln fue a consolarlo. Al llegar a la puerta, el llanto intenso de Darwin se escuchaba del otro lado.

—Darwin, Puedo pasar?_ le pregunto Lincoln.

—No! Vete!_ le respondió Darwin dolido. Lincoln ya se esperaba esto, por lo que a pesar de que Darwin le dijo que no, Lincoln entró a la habitación. Al hacerlo, Lincoln vio a Darwin en el piso, cubriendo su rostro con sus rodillas. Al ver esto, Lincoln se conmovió mucho, y se sentó a su lado.

—Oye viejo, sé que no te caigo bien, y aun no se por qué, pero me gustaria hablar contigo, te ves muy triste, sé que no estoy ni cerca de comprender por lo que estas pasando, pero tal vez sea buena idea que te desahogues, y si necesitas hablar, yo estoy aquí para ti_ dijo Lincoln con sinceridad. Darwin no le dio respuesta alguna, solo se quedo callado. LIncoln se desanimó un poco por esto, pero permaneció siempre al lado del pez dorado. Y cuando menos se lo esperaba, Darwin le respondió.

—Lincoln, no es que no me agrades, es solo que...Bueno...AH, olvidalo. Tu no sabes por lo que pase, perdí a un hermano, perdí a mi padre, Tu qué mierd4 sabes por lo que estoy pasando?_ le dijo Darwin con rencor y tristeza.

—Darwin, si yo tuviera familia, Por que crees que estoy aquí?_ le dijo Lincoln. Esto tomó por sorpresa a Darwin, el chico de cabello blanco tenía toda la razón. Si bien, la familia de Lincoln no había muerto, él realmente sentía que los había perdido. Ambos chicos se quedaron en silencio por algunos segundos_Y...Sin embargo, a pesar de todo, trato de siempre mostrar una sonrisa. Por qué tu no haces lo mismo?_ le dijo Lincoln. Esto le llego al corazón a Darwin, realmente se conmovió con las palabras de Lincoln. Sin previo aviso, la puerta s abrió, era Anais.

—Listo para nuestra fiesta de té, Sr. Lincoln?_ dijo Anais con inocencia.

—Claro milady! Denme un segundo_ le dijo Lincoln_Si necesitas hablar, Llamame!_ dijo Lincoln, dándole unas cariñosas palmaditas en la espalda a Darwin. Luego de esto, Lincoln se dirigió hacia la puerta.

—Lincoln!_ lo interrumpió Darwin. Lincoln solo se volteó_Yo...Siento mucho...Como te traté estas últimas semanas, Fuí un imbecil!_ dijo Darwin, arrepentido y avergonzado.

—No te preocupes, todo esta bien_ le dijo Lincoln con una sonrisa.

—Y...Gracias por hablar conmigo_ dijo Darwin, un poco timido.

—No hay por qué, amigo_ dijo Lincoln, para posteriormente, salir de la habitación y cerrar la puerta. Luego de todo esto, una pequeña sonrisa, acompañada de un ligero sonrojo, se formo en la cara de Darwin.


CONTINUARÁ