CAPÍTULO 13
Mirando a través de la ventanilla
Gumball estaba recostado en el suelo, mirando el techo, y pensando en Lynn. Mientras tanto, Lisa estaba haciendo algunos cálculos en la computadora. Al mirar a Gumball, Lisa no pudo evitar sentir frustración, no estaba acostumbrada a que él esté tan alegre, la hacía sentir como que él ya no le tenía miedo, y eso le molestaba, ya que parecía que él no la respetaba. Pero no podía hacer nada, no podía arriesgarse a que Lynn se enterara y le contara al resto de la familia.
—Si esto se sale de control, tendré que recurrir al plan B_ dijo Lisa, sacando de su bolsillo dos boletos de avión rumbo hacia Miami Beach. Gumball mientras tanto, estaba perdido en sus pensamientos. A veces imaginaba como ella se le acercaba a hablarle sin miedo, y tenían una conversación agradable. Pero sabía que eso no era posible, e el fondo sabía que Lynn lo veía como un feo y desagradable monstruo.
—Oiga ama Lisa, puede la ama Lynn bajar un minuto_ le pidió Gumball a Lisa cordialmente.
—Por supuesto que no, ella solo bajará cuando yo lo crea necesario_ le dijo Lisa friamente. Para posteriormente, retirarse con enojo. Esto hizo que Gumball se sintiera algo triste. Pero de repente Gumball escucho unas risas que parecían de bebé, las escucho ya que había una pequeña ventana con escotilla en el sótano, la cual, Gumball no se había percatado pese a su corta posibilidad de movimiento. De esa ventana, se cayó lo que parecía ser una pequeña pelota. Gumball puso una cara confundida ante esto. Lentamente, comenzó a acercarse a esa pelota y la tomó. Él no sabía bien qué hacer con ella, por lo que la arrojo nuevamente hacia afuera.
Lily estaba jugando alegremente en el jardín con una pequeña pelota, la estaba tirando por el aire para agarrarla, pero en un descuido, la pelota se le escapó de las manos y rodó hasta la ventanilla del sótano. Lily corrió lo más rápido que pudo, pero lamentablemente para ella, no alcanzó la pelota, y esta cayó al sótano. Lily se puso muy triste por esto, sólo bajó la cabeza, y comenzó a dirigirse hacia la casa. Pero como si de un milagro se tratara, la pelota salió de la ventanilla nuevamente. Lily en su inocente e incomprensiva mente de bebé, habría creído que esto ocurre por arte de magia. Por lo que agarró la pelota, y la volvió a lanzar hacía la ventanilla para que caiga al sótano.
Gumball pensó en recostarse en el suelo, pero fue sorprendido cuando vio que la pelota regresó nuevamente. Él no entendía qué es lo que había pasado, por lo que instintivamente la volvió a arrojar a la ventanilla.
Lily se sorprendió cuando la pelota regresó. Al ser una bebé que no comprendía casi nada, a Lily le gustó esto, comenzó a reírse, para tirar nuevamente la pelota al sótano.
Gumball esperó a que la pelota regresara, y efectivamente, regresó. Gumball tuvo la suposición de que alguien podría estar ahí, por lo que comenzó a apilar varias cajas para poder subirse, y así ver hacia el exterior, Al terminar, Gumball se asomó por la ventanilla. No conocía muy bien a la especie de Lisa, pero al ver su tamaño, sus sonidos, su falta del habla y su inocencia, Gumball asumió que era un o una bebé.
Lily notó que la pelota no regresaba, por lo que decidió asomarse. Al hacerlo, Lily no alcanzó a distinguir bien en la oscuridad, pero si notó un movimiento y una silueta en la ventanilla.
Gumball vio como esa bebé se asomó hacia la ventanilla, y parecía que ya lo había visto.
—Hola_ dijo Gumball, sabiendo que al ser una bebé, no significaría una amenaza para él. Lily se asustó un poco por esto, pero no le importó mucho, no era lo suficientemente conciente para saber cuando su vida estaba en peligro o no_Me llamo Gumball, y tu?_ le dijo el gato, en un tono amable y agradable.
—Lily_ dijo Lily como pudo, a Gumball le sorprendió esto, esa niña se veía muy pequeña, por más de que Gumball no la conociera.
—Oh, bueno...Hola Lily, mucho gustó_ dijo Gumball. A Lily le facino escuchar esta voz. Gumball veía como la bebé se reía alegremente_Oye, dime, qué se siente estar afuera?_ le dijo Gumball, por más de que sabía que ella no iba a contestar. En ese instante, sin previo aviso, Lily entro a la casa, esto puso a Gumball un poco triste, era un poco agradable tener la compañía de alguien, más allá de que sea una simple bebé.
Al entrar a la casa, Lily quiso comunicar lo más rápido posible a una de sus hermanas lo que había descubierto. En su camino, se encontró a Lori, a la cual, Lily comenzó a jalonear de los pies.
—Qué ocurre Lily?_ preguntó Lori confundida ante el actuar de su hermana. Lily solo se limitó a reírse mientras le señalaba a Lori que la siguiera.
Gumball miraba por la ventanilla, le daba envidia ver a las aves volar con libertad, pero de repente, vio como Lily regresó, esta vez, acompañada de lo que parecía ser una chica más grande.
Lily muy emocionada, comenzó a señalar a Lori que mirará por la ventanilla que daba al sótano, por lo que esta última con algo de curiosidad se agacho y se asomó.
Gumball vio como la chica mayor se agachaba y espiaba por la ventanilla, esto lo hizo retroceder bruscamente, no sabía como reaccionaría ella, o si Lisa se llegaba a enterar, no le iba a ir nada bien.
—Cariño, no hay nada ahí. Volvamos a adentro, ya esta oscureciendo_ dijo Lori, levantando a Lily, y entrando con ella a la casa. Gumball se sintió aliviado por esto, pero a la vez, sentía un nudo en el estómago, esa pudo haber sido su única manera de escapar. De repente, al darse la vuelta, Gumball saltó al ver a Lynn parada a la par de las escaleras.
—Y-Y-Yo...Solo estaba...Juro que no era mi intención..._ balbuceaba Gumball nerviosamente. La verdad es que Lynn estaba ahí desde hace un tiempo, desde que Gumball comenzó a jugar con Lily. Al principio, Lynn se puso nerviosa ante la situación, y de hecho pensó en apartar a Gumball de su hermanita, pero al ver que Gumball no mostró ningún acto de maldad, Lynn decidió dejarlo, y mientras mas veía, más se daba cuenta de que el chico no era para nada peligroso, aunque aún tenía sus dudas.
—Ya, no pasa nada, yo...Solo vine a entregarte unas donas_ dijo Lynn, mostrándole a Gumball una caja en la que había dos donas.
—Oh, um...Realmente agradezco su gesto, ama Lynn_ dijo Gumball con gratitud y amabilidad.
—No hay por qué_ dijo Lynn. Luego de esto, ella se propuso a subir las escaleras.
—Espera!_ la detuvo Gumball. Lynn quedó algo sorprendida por esto_Podría quedarse un rato...Y charlar conmigo_ dijo Gumball tímidamente, sonrojandose un poco. Lynn se sorprendió, y lo pensó, el chico se veía solo, le hacía falta compañía, ella lo sabía, sin explicación, simplemente lo sabia.
—Um...Seguro!_ dijo Lynn. Esto emocionó a Gumball, el cual, acomodó algunas cajas para que sirvan como asientos. Lyn se sentó en una de ellas, y ambos, un poco incómoda de parte de Lynn, comenzaron a hablar sobre temas variados.
Lincoln, Darwin y Anais estaban cenando, Nicole les había dejado la comida en el microondas.
—Oigan, a dónde se fue mamá?_ preguntó Anais con curiosidad. Esto puso nervioso a Lincoln y Darwin.
—Oye Anais. Escucha_ comenzó Darwin_Tal vez no debería ser yo quien te diga esto, pero...
CONTINUARÁ
