CAPÍTULO 14
Una tarea Difícil
Lincoln veía como Darwin le estaba apunto de decirle a Anais la verdad sobre su padre, pero decidió interrumpirlo.
—Oye, viejo, olvidalo, creo que seria mejor si se lo dice tu madre_ sugirió Lincoln.
—¿Decirme qué?_ pregunto Anais con intriga. Esto puso nerviosos a Lincoln y Darwin.
—Um, bueno, no puedo...Decírtelo, tiene que ser tu madre, ella sabrá cómo manejarlo_ dijo Lincoln.
—Darwin, qué ocurre_ le preguntó Anais a su hermano. La tensión pesada en el ambiente comenzó a sentirse, Lincoln jugueteaba con sus dedos por debajo de la mesa. Anais, ya harta de la situación, sacó su teléfono, y comenzó a marcarle a su madre.
—No no no no, no hagas eso, por favor, solo...Espera..._ le dijo Darwin.
—Si no me dicen que ocurre, llamaré a mama_ los amenazó Anais.
—Por favor entiende_ le dijo Darwin.
—Entender qué_ dijo Anais.
—No podemos decirtelo_ dijo lincoln nervioso.
—DECIRME QUÉ_ dijo Anais alzando la voz.
—Que papá está-_ decía Darwin, pero al darse cuenta de sus palabras, se tapó la boca. Esto dejó confundida a la inocente conejita, la cual, miraba con extrañeza a su hermano. Lincoln veía esto, y sintió lastima por Darwin, no podía imaginarse el peso que tenía que cargar ahora, ni la incomodidad y nerviosismo que estaba sintiendo el pez dorado. Lincoln, tomó aire profundamente, y lo soltó.
—Escucha Anais_ comenzó Lincoln, Anais lo escuchaba con atención_Tu papá está...Bueno, él...Ya no...*suspiro*, él se fue_ dijo Lincoln con tristeza y pena. Anais lo miraba confusa.
—Eso ya lo sé, se fue de viaje con la abuela Jojo, esta noche regresa_ dijo Anais inocentemente.
—No, no me refiero a eso. Él...No va a regresar_ dijo Lincoln_ Él...Murió_ dijo Lincoln. De inmediato, el ambiente se tornó frío, silencioso y oscuro.
—¿Q-Q-Qué?_ dijo Anais, su respiración comenzó a acelerarse poco a poco, su corazón latía más rápido por cada segundo que pasaba.
—De verdad lo siento_ dijo Lincoln, tratando de calmarla, poniendo su mano en el hombro de ella.
—N-N-N-No, e-e-eso- no es cierto, se suponía que regresaría hoy, LO QUE ME DICES ES MENTIRA_ gritaba Anais alterada, mientras algunas lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos.
—No...Es cierto_ dijo Darwin con tristeza, largando una lágrima de su ojo. Al comprender que lo que decía Lincoln era cierto tras la confirmación de su hermano, Anais sintió un gran mareo, se sentía inestable, y se desmayó en la mesa. Lincoln y Darwin entraron en pánico tras esto. Darwin rápidamente tomo su telefono y llamo a una ambulancia, la presión de su hermana estaba subiendo considerablemente. Lincoln sostenía el cuerpo de Anais mientras trataba de reanimarla inútilmente.
Gumball y Lynn estaban charlando tranquilamente, aunque Lynn estaba algo incomoda y atenta a lo que el gato hacia.
—...Y entonces Darwin me lo contó, pero resultó ser muy estupido, pase tanto para saberlo y solo se trataba de un sandwich_ contaba Gumball con gracia, él le estaba contando a Lynn algunas anécdotas con su familia. Lynn soltó una sonrisa falsa un tanto obvia mientras analizaba más a Gumball. Lynn se percató del collar que Gumball portaba en su cuello y sintió curiosidad.
—Oye...Gumball, qué es eso que tienes ahí?_ le pregunto Lynn señalando el collar.
—¿E-Esto?_ dijo Gumball_ Ah, no es nada, es solo el collar que usa la ama lisa para controlarme_ le dijo Gumball. Esto sorprendió un poco a Lynn.
—¿Controlarte de qué?_ dijo Lynn, ahora un poco nerviosa, ya que para ella eso podía significar que Gumball si era un peligro.
—Bueno..._ empezó Gumball, ahora poniéndose serio y un poco deprimente_ Cuando la ama Lisa cree que me porte mal o hice algo fuera de su agrado, ella lo activa y eso...Me da una pequeña descarga_ le contó Gumball. Lynn se llevo un pequeño impacto por esto.
—Y...Te duele?_ le preguntó Lynn, poniendo un tono algo preocupado. Al ver su cara, Gumball sintió que quería contarle la verdad, pero recordó que si lo hacía podía irle muy mal.
—No no, es indoloro, de veras_ dijo Gumball con un tono algo nervioso. A Lynn no le convenció mucho la forma en la que Gumball contestó, a demás, luego de verlo por primera vez, todo demacrado y con su ropa destrozada, sabía que algo no andaba bien.
—¿Y ella te ha hecho algo realmente doloroso o malo?_ le preguntó Lynn. Al escuchar eso, Gumball sintió un escalofrío recorriendo su cuerpo, recordando todos los horrores que pasó durante dos semanas, mientras se agarraba el pantalón con fuerza. Lynn notó esto y, sin acercarse mucho, comenzó a tranquilizarlo_¡Oye tranquilo!_ le dijo Lynn. Gumball despertó de sus recuerdos y la miro a los ojos_¿Estás seguro de que estás bien?_ le pregunto Lynn_¿Qué te ha hecho Lisa?_ Al escuchar esta pregunta, Gumball, nuevamente, sintió las ganas de querer contarle, pero prefirió no hacerlo, quedando en silencio y con la cabeza abajo. Al ver esto, Lynn comprendió que él no quería hablar de eso y se rindió. Luego de esta incomoda charla, Lynn se levanto y comenzó a dirigirse hacia las escaleras.
—¡E-E-Espera! ¿A dónde vas?_ dijo Gumball un poco nervioso. Esto tomó por sorpresa a Lynn.
—Um, bueno...Ya me voy_ dijo ella.
—No no, quédate un rato más por favor_ le pidió Gumball en tono casi suplicante. Lynn lo vio con un poco de lastima, pero aun así, por más inofensivo que haya parecido con Lily, no podía confiar en él.
—Lo siento, tengo que irme_ dijo Lynn, y rápidamente, subió las escalera hasta llegar a la puerta e irse. tras todo esto, Gumball bajo la cabeza con decepción, nuevamente, estaba solo. Se dirigió a la pared y al tenerla enfrente, golpeó su cabeza contra esta. Pero al hacerlo, un papel que estaba debajo de una sábana en el otro extremo de la pared, se cayó. Gumball se percató de esto, y para no meterse en problemas, se dirigió rápidamente a levantarlo y ponerlo donde estaba. Gumball no había notado esa sábana, ya que su limitada movilidad de antes se lo impedía. Una vez recogió el papel, Gumball agarro el alfiler con el que este estaba colgado, y se propuso a dejarlo donde estaba, pero hubo algo que llamó su atención, y es que eso que tenía en la mano, no era un papel cualquiera, sino un panfleto en el que se veía la foto de lo que parecía ser un niño pequeño. Abajo de la foto y en letras grandes decía: "DESAPARECIDO". Esto sorprendió bastante a Gumball, quien miro con intriga la gran sabana en la pared. Por más de que sabía que podía meterse en problemas, la curiosidad le ganó, y decididamente Gumball agarro y saco la sabana. Y una vez hecho esto, Gumball se quedó perplejo y boquiabierto. Más de 15 panfletos de niños desaparecidos estaban enganchados en la pared.
—¡Pero qué caraj0s!_ dijo Gumball impactado. Pero antes de que pudiera procesar lo que estaba mirando, la puerta del sótano se abrió.
CONTINUARÁ
Antes de cerrar, me gustaría disculparme por mi inactividad últimamente, lo que ocurre es que le he estado poniendo mucha atención y empeño al primer capítulo animado de "Ojo por Ojo, Loud por Watterson", el cual, ya tiene un pequeño adelanto en mi canal de YouTube, vayan a verlo si gustan. Cambiando de tema, me gustaría agradecerles por su colaboración en el especial de preguntas, tomare en cuenta varias de sus respuestas para el desarrollo de la historia. Nos vemos.
