CAPÍTULO 15

Tu destino será peor


Gumball estaba muy nervioso, tenía que dejar todo tal cual estaba. Mientras tanto, Lisa estaba bajando las escaleras, en su rostro se notaba enojo. Al llegar al final de la escalera, Lisa vio a Gumball sentado en una caja.

—S-S-Sa-Saludos ama Lisa, estoy muy feliz de..._ decía Gumball, pero fue interrumpido por una furiosa Lisa.

—Calla la put4 boca_ dijo Lisa_¿Podrías explicarme qué es esto?_ le pidió Lisa, arrojando unos papeles frente a Gumball. Al verlos con detenimiento, Gumball vio que se trataban de unos dibujos, parecían hechos por un Infante muy pequeño. En el dibujo, había lo que parecía ser un bebe, mirando por la ventanilla del sótano. Al instante, Gumball se dio cuenta que se trataba de un dibujo de la tal Lily, la bebe con la que había interactuado recientemente_¿Y bien?_ esperaba Lisa.

—U-U-Uh, yo...No tengo idea de que es eso_ mintió Gumball muy nervioso.

—No me quieras ver la cara de pendej4, put0. Mi hermana menor estaba dibujando esto en la mesa de nuestro cuarto ¡CONFIESA!_ dijo Lisa.

—YO NO QUERIA, LO JURO_ dijo Gumball asustado y sollozándo, inclinando ante los pies de Lisa, suplicando piedad. Esta última estaba apunto de sacar el control para electrocutar a Gumball, pero en vez de eso, sonrió maliciosamente.

—Ay mi querido Gumball, cada día estas más cerca de llegar al hoyo, no tengo por qué preocuparme de esas cosas, ya que no vas a estar aquí para que mi familia te encuentre_ dijo Lisa. Al escuchar esto, a Gumball se le heló la sangre, y comenzó a pensar en lo peor.

—No no, no me mates por favor..._ suplicaba Gumball llorando.

—No voy a matarte tonto. Ya te lo dije, te irás al hoyo_ le dijo Lisa tranquilizándolo.

—¿El hoyo?_ dijo Gumball confundido.

—Ajá, solo quedan unos días. Ya he terminado con tu investigación biológica y anatómica. Ahora viene la psicológica y mental_ le explicó Lisa.

—De qué me habla, qué es el hoyo?_ preguntó Gumball asustado y nervioso. Lisa solo lo miró con frialdad.

—Acompañame_ le indicó Lisa, dirigiéndose a una esquina del sótano, Gumball, muy confundido, solo la siguió. Al llegar, Lisa reveló lo que parecía ser un pasadizo secreto en la pared. Gumball se quedó impactado con esto. Era un pasillo oscuro, que parecía tener una habitación hecha de piedras al final. Parecía un calabozo medieval. Al llegar al final, Gumball vio a unos robots grandes con hachas de acero, que parecían cuidar la salida. En el centro de la habitación, había un pozo profundo con escaleras. De ahí, Gumball quedó horrorizado al escuchar varias voces en pena, pidiendo agua, comida, o ser libres. Él no entendía nada. Al principio, lo relacionó con los panfletos de los niños perdidos que había encontrado hace unos minutos, pero descartó esa idea, ya que algunas de las voces que se escuchaban, eran voces juveniles y maduras, no de niños.

—¿Qué ahí abajo ama Lisa?_ preguntó Gumball nervioso.

—Pronto lo sabras_ dijo Lisa friamente_Pero te voy a hacer un breve adelanto, si bien tu fuiste la primera criatura que vino aquí...No eres la unica_ esto sorprendió e impactó a Gumball_Cuando el reloj dio resultado, te sedé en algunas ocasiones y logre clonar algunas copias, y claro, tuve que encontrar algunos ''voluntarios'' que intercambiarán con esas criaturas. Y convenientemente, descubrí este pequeño refugio, o más bien dicho, este calabozo usado en la segunda guerra mundial, así ahorraría lugar en el sótano_ explicaba Lisa.

—Pero...Qué tiene que ver esto con mi investigación psicológica?_ preguntó Gumball confundido.

—Bueno, entre todos esos fenómenos, también tuve que traer a humanos de otros universos, que hayan tenido o tengan interacción con criaturas exóticas o monstruos como tu, así sabrían cómo dominarlos e interrogárlos_ dijo Lisa.

—Pero, cuándo hizo todo eso?_ le preguntó Gumball.

—Dos días después de tu llegada, para ser exactos, estabas sedado en varias de las ocasiones_ dijo Lisa.

—Y...Quien me interrogará a mi?_ preguntó Gumball preocupado.

—No lo sé. He estado buscando a alguien. Hasta ahora, la que más me convenció, fue una chica joven llamada Hilda. Pero bueno, eso también puede variar con el tiempo, ten por seguro que no tendrás al mismo humano por siempre_ Le dijo Lisa. Acto seguido a esto, ambos comenzaron a salir de ese lugar_Que ni se te ocurra contarle nada a Lynn sobre el pasadizo secreto, porque sino te mataré sin pensarlo_ Le advirtió Lisa. Gumball estaba en un estado de shock terrible. Aún le costaba creer lo que había visto y escuchado_Y solo quiero que recuerdes una cosa_ dijo Lisa, cerrando la puerta del pasadizo_Una vez que bajes allá, desearás volver aquí_ dijo Lisa con vos siniestra. Luego de todo esto, la psicópata de cabello castaño se dirigió a las escaleras para salir del sótano. Una vez que lo hizo, Gumball seguía en estado de shock ¿Realmente...Ese era su destino?


Lincoln y Darwin estaban en el Hospital con nerviosismo. Anais estaba en una camilla, mientras una máquina analizaba su presión y pulso.

—¿QUÉ PASÓ?_ dijo Nicole entrando a la sala con desesperación.

—¡Mama!_ dijo Darwin aliviado.

—Darwin, qué le pasó a tu hermana?_ preguntó Nicole angustiada.

—Nada nada_ interrumpió Lincoln_Solo comenzó a subirle la presión cuando se enteró de lo de su padre_ explicó Lincoln, intentando calmarla.

—¿QUÉ?¿POR QUÉ CARAJ0S LE DIJERON?_ dijo Nicole, ahora un poco enojada.

—Bueno...Pensé que podría manejarlo con Darwin y..._ decía Lincoln un poco arrepentido.

—NO ME REFIERO A ESO. QUIÉN CARAJ0S TE CREES PARA DECIRLE ESO A ELLA?_ lo regañó Nicole.

—¿Qué?_ dijo Lincoln un poco confundido.

—TU NO ERES SU HERMANO, NO TIENES DERECHO A DECIRLE SOBRE LA MUERTE DE SU PADRE_ dijo Nicole.

—PERO NADA. VETE AFUERA Y QUEDATE AHÍ HASTA QUE VAYAMOS A CASA_ le ordenó Nicole, agarrando y echándolo de la habitación. Finalmente, Lincoln se quedó en mitad del pasillo del hospital,con una cara de tristeza y decepción.


CONTINUARÁ