Capítulo 3

. : : \ Tres Buenas Noticias y Una Mala / : : .

Lo primero que sentí al recobrar consciencia fue una gran sensación de comodidad. Abrí los ojos y lo primero que vi fue un techo tan blanco que casi me cegó. Rápidamente realicé que estaba acostado sobre una cama cibernética regeneradora y deduje que estaba en el Centro de Reparaciones ; y todas las memorias antes de perder la consciencia me vinieron poco a poco. Al recordarlo todo, exclamé :

"¡Zero!"

Pero de mis labios ningún ruido salió. Diantres… Mi plan había fallado… Había sucumbido a los nervios y me había desmayado al momento mismo de empezar a declarármele. Qué total fracaso… Me enojé conmigo mismo y cerré los puños.

"¡Qué estúpido soy!"

Esta vez mi voz se hizo escuchar, y sentí algo moverse suavemente sobre mi cama al lado de mis piernas. Bajé la mirada extrañado : sentado en una silla, con la cabeza en sus brazos cruzados sobre la sábana, se encontraba Axl durmiendo apaciblemente. A pesar de estar inconsciente, una sonrisa llena de picardía se dibujó lentamente sobre su rostro, y un poco de saliva se escapó por un lado de su boca entreabierta. Fruncí el ceño, preguntándome qué tipo de sueño estaba pudiendo tener.

De mis pensamientos fui distraído al escuchar un ruido producido por el suave roce de un metal con otro. En un rincón de la habitación, sentado sobre un banco de metal y también durmiendo, descubrí al comandante de la unidad especial 0, mi amor imposible y mi mejor amigo Zero. Su belleza deslumbraba aún más con la expresión de paz y serenidad en su rostro, sus ojos cerrados y su pecho imponente levantándose al ritmo de su respiración regular.

Dos escenarios distintos me vinieron a la cabeza : el primero era de precipitarme hacia él, despertarlo sacudiéndolo y decirle que lo sentía a gritos. El segundo era de dirigirme hacia él silenciosamente, despertarlo acariciando su mejilla, y terminar besándolo como para explicarle todo. La verdad es que ningún escenario podía concretizarse porque el primero era muy desesperado, y el segundo estaba hecho para una versión de mí sin una pizca de timidez, ¡una versión triple X que claramente no era la mía!

De repente se abrió la puerta y entraron a la habitación Lifesaver seguido de Cinnamon. Al verme consciente, Lifesaver se asombró en silencio mientras que Cinnamon soltó un grito de felicidad :

"X, ¡estás despierto!"

Su voz hizo que Zero y Axl se despertaran. A mi completo asombro, este último echó sus brazos alrededor de mí con extrema emoción y por ende demasiado apretado, pero honestamente no me importó. El hecho de saber que se habían preocupado por mí y que estaban sumamente aliviados de verme consciente me hacía sentir muy feliz.

No había pasado ni un minuto que Alia, Nana, Massimo y hasta Marino entraron y se pararon todos alrededor de mi cama, preguntándome cómo me sentía, diciéndome que estaban felices de ver que me encontraba bien, que habían estado preocupados por mí, todos hablando al mismo tiempo. Me hicieron sentir muy querido. Pero la persona que más me hubiese hecho feliz se tenía atrás con los brazos cruzados, y estaba en silencio. Sentí entonces un vacío en el corazón.

Cuando todos se calmaron, Lifesaver me explicó :

"X, no tienes nada grave. Tus circuitos se sobrecalentaron a causa de un alto nivel des estrés emocional. Por medidas de seguridad tu sistema ocasionó el desvanecimiento. Son cosas que pueden suceder. Sólo necesitas descansar un poco." Hizo una pausa. "También deberías darles las gracias a Zero, él fue quien te cargó y te trajo acá."

Ese comentario me hizo sonrojar y todos nos volteamos hacia él. Al contrario de los demás, él no estaba junto a mi cama y se tenía parado cerca del banco de metal. Pero ahora estaba mirándome fijamente con una expresión llena de seriedad, y estaba como si Lifesaver no lo hubiese mencionado. Entonces me sentí un poco incómodo, la culpabilidad comenzó a alcanzarme, y fijé mi mirada sobre el bulto que formaban mis pies bajo la sábana como si fuese la cosa más interesante en el mundo. Sintiendo la pesadez del ambiente, todos se quedaron callados, hasta que al cabo de varios segundos de incómodo silencio Alia propuso :

"Hmm… Ya son las doce de la noche… Pienso que deberíamos dejar descansar a X, ¿no creen?"

Y increíblemente todos estuvieron de acuerdo. Cada uno salió lentamente de la habitación a excepción de Massimo que no había captado el mensaje y que se había quedado ahí mirando a Zero con estupor. Y después me miró a mí. Y después a Zero. Y no tuvo tiempo de volver a mirarme que Alia y Cinnamon regresaron molestas y se lo llevaron fuera.

Nos habían dejado solos, a mí y a Zero. Entonces me levanté de la cama y sin atreverme a mirarlo a los ojos, me acerqué a él y comencé a hablarle todo enredado :

"Zero, yo... Lo siento… Lo que pasó fue que –"

Con una seña de la mano me pidió silencio. Levanté mi mirada hacia él sorprendido, y me dijo con su típica tranquilidad y seguridad ― unos de sus varios encantos :

"Está bien, no necesito una explicación, tendrás tus razones. Me lo dirás cuando estés listo. Estaré esperando."

Dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta mientras lo seguía con la mirada en silencio. Al alcanzarla, paró de caminar y volteó la mirada hacia mí.

"Me alegro que estés mejor. Me preocupé por ti."

Me dio una sonrisa calurosa y salió de la habitación.


Como por las nueve de la mañana, Cinnamon me despertó con una de esas sonrisas que aunque te sientas completamente desmoralizado, te hacen olvidar todo y te dan ganas de sonreír de vuelta. Cuando se puso a servirme un vaso de jugo, me reí mentalmente y me dije que aunque hubiese sido Lifesaver con su cara de piedra que hubiese venido a despertarme, hubiese sonreído, ya que hoy me sentía feliz. Es como si hubiese olvidado el fracaso del día anterior cuando Zero reveló que había estado preocupado por mí. Además, la catástrofe me había vuelto más fuerte : no pensaba darme por vencido tan fácilmente. Había comprobado que no podía decírselo así sin más, entonces necesitaba un plan. Había comenzado a formarlo cuando Cinnamon interrumpió mis pensamientos :

"X, ¡te tengo tres buenas noticias y una mala!"

Eso suscitó mi curiosidad.

"Oh, ¿de qué tratan?"

"Como no me dijiste en qué orden las querías, lo escogeré yo."

Sonreí. Cinnamon había sido programada por el científico Gaudile para actuar como una chica de trece años.

"La primera buena noticia es que Lifesaver me dijo que estás libre de irte a partir de las once. La segunda es que, como hoy es sábado, nos toca almorzar todos juntos, ¿recuerdas?"

Lo había olvidado. Era el primer sábado desde el día en el cual Cinnamon nos había hecho prometer, a mí, Zero, Axl, Alia, Nana, Marino y Massimo, de almorzar todos juntos cada sábado a mediodía para compartir y conversar un poco.

Cinnamon continuó :

"La mala noticia es que hoy…" Se quedó en silencio.

"¿Hoy?" Pregunté, mientras me preparaba a beber un poco de jugo.

"Iris vuelve."

La sorpresa me hizo derramar mi vaso de jugo.

"¿Qué dijiste?"

¡Quería tirarme por la ventana!

Tiempo atrás, Iris había trabajado en el MHHQ como operadora durante poco más de un año. Durante su estadía, había hecho todo para acercarse a Zero y se la había pasado pegada a él por donde quiera que fuese. A este no parecía molestarle la compañía y cuando compartía con ellos me daba a veces la impresión de estar de más. Yo no había aún realizado mis sentimientos por Zero, y por eso, cuando veía a la navegadora agarrada de su brazo o flirteando con él, suponía que la soledad que sentía era porque estaba monopolizando el poco tiempo libre que tenía con mi mejor amigo y no con el foco de mis afecciones.

No sabía con certeza si habían formado una pareja en algún momento. Lo que sí sabía es que habían sido descubiertos besándose una vez. Y quizás hasta más que eso… Aunque quizás eso nunca sucedió. Zero era prácticamente una leyenda entre los Maverick Hunters, entonces recorrían por los pasillos de la base muchos rumores. Imaginaba que si ellos hubiesen empezado a salir juntos, todo el mundo lo hubiese sabido en un cerrar de ojo, pero nunca se supo nada con certeza. Por ende, no creía que hubiesen llegado a ser pareja. Lo más doloroso era que todos querían verlos juntos. Hasta habían ganado el título de la más linda pareja de MHHQ en el sondeo organizado por Alia en el cual más de doscientos Reploids del establecimiento habían votado ― también se notaba que Alia tenía un pasatiempo muy particular…

De vuelta al presente, ya hacía cuatro años desde que Iris se había marchado a resolver un asunto personal – según la razón oficial – y hoy regresaría a la base.

"¿A qué hora viene?" Le pregunté a Cinnamon.

"La última y buena noticia es que viene tarde, como por las siete."

Eso no cambiaba nada… Lo único que me podía hacer sentir mejor era que su aeronave se equivocara de destinación o algo por el estilo… Enseguida me sentí culpable de haber pensado eso y suspiré.

Cinnamon estaba dirigiéndose hacia la puerta cuando de repente me di cuenta de algo, y antes que pudiese salir le pregunté asombrado :

"Por cierto, ¿cómo sabes que el hecho de que venga Iris es una mala noticia para mí?"

Entonces Cinnamon se quedó callada y simplemente me sonrió, pero no con una de sus típicas sonrisas aniñadas, sino con una sonrisa que nunca había visto en ella. Por primera vez desde que la conocí, sospeché que ella era más madura que todos los Reploids que conocía, incluyéndome a mí.