Capítulo 7

. : : \ El Inicio de Una Nueva Misión / : : .

"¿Qué hace una aeronave de la Repliforce aquí?"

Zero se había acercado a mí con el ceño fruncido. Su pregunta me sorprendió.

¿Entonces no sabía que venía Iris?

Actué como si no sabía nada.

Sin reconocer el emblema de la organización Repliforce, Nana tomó pavor y se agarró instintivamente del brazo de Axl, creyendo seguramente que pudiesen ser Mavericks. El pelirrojo sólo se quedó mirando con curiosidad la aeronave que ahora se escondía entre los árboles mientras descendía y no pareció procesar la reacción de Nana. Eso, o estaba disfrutando la situación en secreto.

"Aterrizará frente al HQ ; vallemos a ver qué quieren." Dijo Zero.

Todos estaban bajo intriga menos yo, sabiendo muy bien quién iba a salir por la compuerta de la aeronave.

Zero, Axl y Nana emprendieron el paso. Preocupado, seguí los tres de vuelta al MHHQ. Cuando al fin llegamos al vasto espacio de pasto artificial frente a la base, la nave ya había aterrizado y estaba apagada. No obstante, no había ni una compuerta abierta. Varios Reploids salieron del MHHQ curiosos y advertidos de la presencia de los visitantes por el ruido de la imponente máquina de transporte. Distinguí a Signas, Alia y Douglas entre la creciente multitud. Estos eran los únicos que parecían saber que venían miembros de la Repliforce ya que mantenían la boca cerrada y no había ni la más mínima pizca de asombro en sus rostros.

Después de algunos minutos de confusión, un completo silencio se instaló cuando la puerta principal de la aeronave se abrió, y enseguida salieron General y varios Reploids con la insignia de la Repliforce expuesta sobre sus hombros o pechos. Era un desfile poco común y hasta espectacular, los de la Repliforce siempre llevaban la cabeza en alto, emitiendo honor y elegancia.

Reploids y más Reploids seguían saliendo de la nave pero Iris aún no salía. Aguanté mi respiración sin realizarlo, y sólo la solté cuando percibí, detrás de Colonel y marchando tranquilamente fuera de la nave, Iris, igual de hermosa como siempre.

Enseguida Signas fue a apretar la mano de General, de Colonel y de la posible ex-novia de Zero, seguido por Alia y Douglas.

Eché un vistazo a Zero a mi lado. Se veía bastante asombrado de ver a Iris pero no logré identificar algún otro sentimiento en la expresión de su rostro. Volteó a verme y me preguntó :

"¿Sabías que venían?"

"No, no sabía." Le mentí sin atreverme a mirarlo a los ojos.

Se quedó callado observándome, y por un momento tuve la impresión que Zero sabía que estaba mintiendo. Mis sospechas se esfumaron cuando de repente dijo :

"Voy a saludar. ¿Vienes?"

Sentí desencanto ; le respondí :

"Ve tú primero, luego te alcanzo..."

Y sin agregar una palabra más, emprendió el paso hacia los grupos de Reploids con más autoridad del MHHQ y de la Repliforce respectivamente. Me quedé mirándolo hasta que los alcanzó y saludó cortésmente. Iris corrió hacia él para abrazarlo y Zero la recibió en sus brazos asombrado, aunque luego se echó a reír.

¿Quién no se alegraría al abrazar una chica tan linda como Iris? Admití, dolido.

"X, no quisiera presionarte pero… ¡si no te pones las pilas, esa chica te va a robar a Zero!" Remarcó Nana a mi lado.

"Lo sé…"

Pero enseguida volteé hacia ella, estupefacto. ¿Cómo había adivinado que me gustaba Zero? No sabía si ponerme a echar gritos o tirarme al piso a llorar.

"Axl me contó mientras los observabas." Explicó, sonriendo.

"¡Axl!" Exclamé, molesto. "¡Se trataba de un secreto!"

"¡Oh vamos! ¡Todos saben que las reglas están hechas para romperse y los secretos para ser contados!"

Me rodó una gota por la frente.

"Chicos, por favor, ¡sólo prométanme que no se lo dirán a nadie más! ¿Se imaginan qué pasaría si Zero llegara a conocer mis sentimientos a través de rumores? Sería una catástrofe…"

"¿Pero por qué te preocupas tanto? Puede que Zero esté interesado en ti."

"¿Tú también?" Exclamé indignado.

Nana pensaba lo mismo que Axl… ¡Alguien más que quería ponerme falsas ilusiones en la cabeza!

"Viste X, ¡ya somos dos contra uno!"

¿Cuántas veces tendría que repetírmelo? ¡Prohibido ilusionarme! Ignoré el comentario de Axl y volteé a ver a Zero a lo lejos. Signas, Alia y Douglas seguían conversando con General y Colonel mientras Zero e Iris charlaban por otro lado. Sin poder escucharlos, enseguida noté que sus labios se movían de manera precipitada. El hecho de no haberse visto por un buen tiempo los hacía hervir con emoción. Me quedé asombrado cuando descubrí que en lugar de sentir mi pequeña gota de esperanza evaporarse, sentía unas crecientes ganas de declarar mis sentimientos a Zero, como si de esa manera pudiese hacer que Iris regresara a su ciudad. Volteé hacia Axl y Nana quienes ya iban por la quinta razón por la cual Zero y yo éramos compatibles como pareja y exclamé con determinación :

"Axl, ¡quiero practicar mi declaración ahora!"

Y así transcurrió toda la noche. Axl se había convertido en Zero para hacer la simulación más real ― ¿por qué satisfacerse con un espejo cuando se puede tener la perfecta copia, al menos física, de la persona amada? ― mientras Nana me había ayudado a escoger las palabras, aunque pensaba que no sería de gran utilidad porque seguramente olvidaría todo tan pronto tuviese la mirada de Zero sobre mí, esperando que revelara mi más intimo secreto. Los dos se habían puesto a dramatizarlo todo como en uno de esos romances de televisión con gestos ridículos y formulaciones irrealistas, y nos habíamos todos echado a reír. Axl y Nana estaban oficialmente reconciliados y nunca habían durado tanto tiempo juntos sin discutir. La operadora ya no tenía razón para estar enojada con él ya que él había roto con Marino, y como ahora sabía que yo estaba enamorado de Zero, no podía sospechar que había pasado algo entre Axl y yo esa tarde. Estaba sumamente feliz por ellos.

Como sabíamos que Nana estaba enamorada de Axl gracias a su ataque de celosía al verlo besar a Marino, Axl podía declarársele y tener un noventa y nueve por ciento de probabilidad que Nana le correspondiese. Y además no poseía rival en el campo ― que yo supiera, claro está. Yo, por otro lado, tenía cero por ciento de probabilidad con Zero ― de acuerdo, un por ciento con las pruebas que Axl me había dado ― y tenía casi todas las chicas del MHHQ de rivales y como reina de estas, Iris. Sí, verdaderamente prometedor.

En conclusión, mi declaración era como una misión kamikaze. Lograr mi objetivo sería sólo una cuestión de nervios, pero para lograr salir vivo de la misión… se necesitaría un milagro.


"¡X!"

"¡X, despierta!"

"¡X!"

Abrí los ojos. Alguien estaba sacudiéndome, sus grandes manos apretando mis hombros. Debido a la oscuridad no lograba identificar quién me había despertado con tanta urgencia.

¿Cómo entraron a mi habitación si recuerdo haber activado el seguro y qué desean a estas horas de la noche?

"X, maldita sea, ¡qué sueño más profundo! Un poco más y te cargaba." Escuché una voz grave y ligeramente irritada decir.

De repente la reconocí, y mi cara tomó fuego al instante.

"¿Zero?"

¿De entre todos por qué tenía que ser él quien se encontraba en mi habitación? ¡Qué vergüenza!

"Levántate, rápido." Me ordenó.

"¿Qué… qué sucede? ¿Qué hora es?"

"Las cuatro de la mañana. ¿No escuchaste la alarma? No hay tiempo para explicaciones, tenemos que salir de aquí ya : somos unos de los últimos." Aunque su voz se oía estable, hablaba apresuradamente.

¿Una alarma? ¿Qué está sucediendo? ¿Será un ataque Maverick?

Comencé a preocuparme seriamente. Me levanté y escuché a Zero abrir la puerta.

"¡Espera! Prende la luz por favor…"

"No hay electricidad."

"¿Qué?"

"¿Tu visión aún no se ha adaptado a la oscuridad?"

"No…"

Zero se acercó a mí rápidamente y tomó mi mano en la suya. Me sonrojé violentamente. Su mano se sentía tan caliente… Di gracias por la falta de luz : de esta manera Zero no podría notar mis mejillas completamente rojas.

"Siento que tengas que guiarme…" Murmuré.

Pero él no respondió y emprendió el paso, y cuando salimos a la vasta plaza que conectaba los dormitorios de la zona este del MHHQ, humo penetró mis captores de olfato y me alarmé.

"¿Un incendio?"

"No sueltes mi mano que podemos perdernos de vista entre todo este humo. Conozco la salida más cerca de acá."

Nos pusimos a caminar con rapidez. Mis retinas digitales se habían finalmente adaptado a la oscuridad pero a causa del humo no lograba ver más que antes. No tenía otra opción que dejarme guiar. Zero tenía un increíble sentido de la orientación ― la habilidad de poder moverse en completa oscuridad era una de las especialidades de su unidad, habían desarrollado como un sexto sentido ― y me había dicho que sabía donde estaba la salida más cercana. Claramente no dudaba en sus palabras, mi confianza en él era absoluta.

El humo no tardó en ocupar mis pulmones artificiales y me puse a toser. Enseguida Zero me acercó a él y removió el aparato que cubría su boca y nariz y que servía a filtrar el aire – no lo había notado hasta entonces – para dármelo. No supe qué decir. Me sentía culpable y a la vez conmovido. Aunque Zero había sonado tan autoritario desde que me había despertado que de cualquier manera no me hubiese atrevido a contradecirlo.

Ya comenzaba a sentirse el ardor del fuego pero él me mantenía contra él, protegiéndome, y si no fuese por la gravedad de la situación hubiese creído que estaba en un sueño. Para intentar olvidar la cercanía a Zero, decidí averiguar más sobre las circunstancias del accidente.

"¿Dónde originó el incendio?"

"Se formó a partir de un corto-circuito en el centro de computadoras de seguridad. Tú sabes, el que controla entre otros los seguros electrónicos de todo el HQ. El sistema está vuelto loco : algunos seguros se han desactivado mientras que otro se han activado, y muchos están en peligro bloqueados dentro de sus habitaciones sin poder salir. La única manera es explotando los seguros o la puerta, pero como muchos no están equipados con un arma..."

No todos los Reploids de la base eran Maverick Hunters, también habían los que se especializaban en los servicios – limpieza, reparación – los científicos y los especializados en trabajos de oficina, administración y navegación, como las operadoras. Zero se interrumpió para toser y luego prosiguió :

"Pero no te preocupes, todas las unidades disponibles incluyendo las nuestras están encargándose de eso." Se apresuró en decir, conociendo mi carácter ; Zero solía decir que yo me preocupaba demasiado. "El seguro electrónico de tu habitación fue uno de los que se desactivaron y pude entrar sin problema. Y la electricidad ha sido cortada para evitar más corto-circuitos."

Mientras Zero volvía a toser, doblamos una esquina y entramos a un pasillo.

"¿Y el resto de los Reploids? Alia, Axl, Cinnamon y demás, ¿están todos bien?"

"Si, todos están bien. Las alarmas de incendio sonaron por todo el HQ y la mayoría de las zonas han sido evacuadas. Prácticamente todos están afuera."

El calor ya se estaba volviendo insoportable y Zero había hecho varias pausas mientras hablaba para toser a causa de la gran cantidad de humo. El comandante de la unidad especial 0 seguía agarrando mi mano y manteniendo su otra mano sobre mi boca y nariz para protegerme del humo con el aparato, así que decidí empujar su mano hacia él para que lo volviera a usar. Pero él no la retiró y dijo :

"Preferiría morir antes de ver algo sucediéndote por mi culpa."

Y nuevamente se puso a toser.

Me quedé atónito frente a esas hermosas e intensas palabras de Zero ; fueron directo hacia mi corazón. Se sentía tan extraño escucharlo decir algo así… Me hizo sentir especial. Y por un momento no supe qué hacer ni qué decir. Pero como su tos no tenía intención de parar, lo único que podía hacer era rogar silenciosamente para que pudiésemos salir de ahí lo más pronto posible y poder respirar aire fresco. Mis plegarias no parecieron ser escuchadas porque cuando al fin llegamos a la salida y apoyamos el botón para que la compuerta se abriera, esta estaba sellada.

"¿Qué rayos? Usé esta puerta previamente y el seguro funcionaba." Exclamó Zero, frustrado.

"¿Pero estos seguros no funcionan con electricidad?"

"No, tienen un origen de energía a parte, el cual no ha sido cortado. Supongo que el fuego debió haberse propagado en el centro de computadoras de seguridad, provocando la disfunción de otros seguros más."

"¿Qué hacemos entonces? Este es demasiado importante como para ser explotado fácilmente."

A penas pude terminar mi frase que Zero soltó mi mano, sacó su Z-Saber y prosiguió en tratar de abrir una entrada en la puerta blindada, pero sólo dejaba rastros de quemadura y no lograba penetrarla. Entonces activé mi X-Buster. Mientras lo cargaba le dije a Zero de moverse a un lado, y cuando al fin terminé de cargarlo a su máximo poder, solté la enorme bola de energía hacia la puerta. Eché un grito de felicidad cuando la puerta reventó y Zero exclamó :

"¡Bien hecho, X!"

La luz de la luna penetró la estructura. Enseguida entramos en contacto con la fresca brisa de la noche y suspiré. ¡Habíamos salido de un infierno sanos y salvos! Así lo pensé y me sentí sumamente aliviado.

Remarqué la gran cantidad de gente a lo lejos frente a la base pero nadie pareció notarnos. La totalidad de los Reploids que se hospedaban en el MHHQ se veían asustados, otros estaban preocupados, y habían algunos que se veían hasta emocionados de haber vivido la experiencia de un incendio. Pero algo terrible me hizo volver a la realidad : Zero había soltado mi mano y había caído sobre sus rodillas en la hierba, tosiendo violentamente. Demasiado humo había entrado a sus pulmones artificiales y no lograba respirar correctamente. Me agaché y lo sostuve.

"Zero, ¡por favor aguanta!" Exclamé alarmado.

Lo primero que hice fue pararme y correr a buscar ayuda. No tardé mucho antes de percibir a Cinnamon entre la multitud entregando un vaso de agua a un Reploid exhausto.

"¡Cinnamon! ¡Zero está mal, ven rápido!"

Ella volteó la mirada hacia mí y vino corriendo. La guié hacia donde se encontraba mi mejor amigo pero cuando llegamos no había Zero en vista.

"¿A dónde pudo haberse ido?" Pregunté al vacío, mortificado.

De repente, una voz surgió detrás de nosotros tomándonos a los dos por sorpresa :

"Aquí estoy, par de ciegos."

Volteamos para descubrir a Zero caminando hacia nosotros en casi perfecto estado. Me llené de felicidad al verlo ahí, sonrisa en rostro y milagrosamente recuperado. Sentí tanto alivio que no pude evitar abrazarlo – fue más fuerte que yo. Zero me abrazó de vuelta y se echó a reír.

"¿Te preocupé tanto? No era mi intención."

Retomando consciencia dejé de abrazarlo enseguida.

"¿Cómo te recuperaste tan rápido? Creí que estabas en un estado crítico." Le pregunté, atónito.

"Bueno, admitiré que lo exageré un poco."

"¿Me estás diciendo que esa crisis de tos fue sólo una actuación?"

"En parte, sí."

Como tantas otras veces frente a Zero, mis mejillas se pusieron rojas ; pero esta vez era enojo lo que encendía mi rostro.

"¿Cómo puedes bromear con estas cosas? ¡Me preocupé seriamente!"

Pero me desarmó completamente al abrazarme mientras me murmuraba en el oído :

"Gracias por preocuparte."

Mi enojo se esfumó para dar lugar a estupefacción.

Zero… ¿me está abrazando?

Era inaudito de su parte demostrarme afecto de manera tan explícita. Posiblemente había sido motivado porque lo había abrazado previamente, o porque aún estaba lleno de adrenalina seguido a nuestro escape. O quizás había ingerido tanto humo que esto había hecho daño a sus circuitos… ¿Quién sabrá?

Me quedé congelado entre sus brazos, ruborizado a más no poder. Cinnamon se había quedado todo el tiempo mirándonos en silencio hasta ese momento, y se alejó para dejarnos solos, con una innegable sonrisa adornando su rostro.

Después de lo que me pareció un estadía en el paraíso envuelto en su aroma y sintiéndome en paz entre sus brazos, Zero me soltó. No me atreví a mirarlo a los ojos enseguida, tratando de ocultar mi vergüenza. Pero no tuvimos tiempo de intercambiar palabras que de repente oímos una explosión. Todo el mundo sobresaltó, y oímos a Massimo quien se encontraba a proximidad gritar :

"Esa explosión debió haberse producido en la zona Norte de la base, ¿no es ahí donde se encuentra Marino? ¡Tenemos que hacer algo!" Dijo a los Reploids que estaban cerca.

Y enseguida empezó a correr en dirección de la entrada principal del MHHQ. Varios intentaron pararlo, advirtiéndole que era demasiado peligroso volver a entrar y sobretodo después de la explosión. Pero Massimo los empujó todos a un lado y siguió su camino. Nunca antes lo había visto tan determinado. El único pensamiento que ocupaba su mente en ese momento era de ir a salvar la persona que amaba. Y lograba comprenderlo perfectamente, ya que si hubiese sido Zero en lugar de Marino, hubiera hecho lo mismo. Absolutamente nada iba a hacer cambiar a Massimo de idea. Sumamente preocupado, le pregunté a Zero :

"¿Qué crees que haya sido la causa de la explosión?"

"Probablemente las llamas alcanzaron un pequeño depósito de gasolina o gas. Pudo haber sido mucho peor…"

"Dijiste que todos las zonas habían sido evacuadas… ¿Qué estaba haciendo Marino ahí?"

"De seguro estaba rescatando unos pobres Reploids atrapados en sus habitaciones. Espero que la explosión no los haya alcanzado…" Murmuró, ya mucho más serio.

¿Cuándo va a acabar esta pesadilla?

De repente realicé algo y pregunté a Zero :

"¿Y Iris? ¿Donde está ella?"

Aunque Iris definitivamente no era mi persona favorita, no deseaba que le pasara algo grave y tenía que admitir que estaba ligeramente preocupado.

Zero me señaló con el dedo a una parte de la multitud y enseguida la percibí a lo lejos, cubriéndose con una manta y en los brazos de su hermano, Colonel. Sonreí ligeramente.

A pesar de todo Iris puede ser una dulce chica...

"Iris y Colonel estaban en una de las habitaciones que fueron bloqueadas y tuve que enviar unos miembros de mi unidad a explotar los seguros de sus puertas. Al igual que tú, Colonel tiene un sueño muy pesado así que no escuchó la alarma y no pudo ir a ayudar su hermana."

Atónito, le pregunté :

"¿Mandaste soldados a salvar a Iris? ¿En lugar de ir tú personalmente?"

Enseguida quise retirar mis palabras. ¡Se había oído bastante sospechoso!

Entonces noté que Zero dudó antes de responderme pero cuando al fin abrió la boca se veía seguro de sí.

"Olvidas que en ese preciso momento tú también estabas en peligro dentro del HQ."

Mi corazón se puso a latir a mil por minuto mientras nos quedamos en silencio.

¿Zero prefirió ir a buscarme a mí en lugar de Iris? ¿Será que a sus ojos sea más importante que ella?

Me sentí increíblemente feliz al pensar eso. Pero no tuve mucho tiempo de seguir reflexionando que comenzó a escucharse un sonido en la lejanía, y pocos minutos después varias aeronaves-bomberos estaban aterrizando frente a la base.

"¡Al fin llegan!" Exclamó Zero.

Pero antes que las naves pudiesen tocar el piso, la puerta principal del MHHQ se abrió para dejar salir a un grupo de Reploids. Cinnamon corrió hacia ellos y Zero y yo decidimos acompañarla. Cuando llegamos, nos dijeron que era precisamente Marino quien los había salvado pero que a mitad del camino la ex-ladrona se había devuelto para buscar el robot cachorro de uno de los Reploids. Entre el desorden, el pánico y la oscuridad, la pobre mascota de metal había sido olvidada.

"Fue entonces cuando oímos la explosión…"

"¡Oh no!" Exclamó Cinnamon, llevándose las manos a su boca.

"Y ahora Massimo está allí dentro… ¡Tenemos que entrar y ayudarlo a buscar a Marino!" Propuse.

"No, no debemos arriesgar más vidas. Además yo confío en Massimo. Sé que lo logrará." Dijo Zero, plenamente convencido.


El jefe de bomberos estaba informándose sobre la situación con Signas mientras algunas aeronaves soltaban agua desde arriba en toda el área del incendio y cuando el fuego al fin se calmó, varios equipos de Reploids bomberos entraron al MHHQ a apagarlo completamente y a rescatar cualquier persona que todavía estuviese dentro. A pesar de todo, Massimo y Marino todavía no aparecían y yo sólo rogaba a mis adentros por su seguridad y bienestar. Tenía tantas ganas de creer en Zero cuando este había dicho que Massimo lo iba a lograr… Yo simplemente no sabía qué pensar.

Mientras Cinnamon curaba a los que habían sufrido quemaduras, Axl nos percibió y se acercó. Estaba sumamente feliz de ver que Zero y yo estábamos sanos y salvos pero a la vez muy preocupado por el asunto de Massimo y su amor imposible, Marino. Y al final de una larga espera llena de tensión, la compuerta principal de la base volvió a abrirse mientras todos aguantábamos nuestras respiraciones. Nuestra tensión y preocupación se esfumaron de repente cuando Massimo apareció entre todo el humo negro que se mezclaba ahora al aire puro exterior, cargando a una Marino bastante lastimada pero consciente, que a su vez mantenía entre sus brazos el cachorro robot. Enseguida los tres comenzamos a aplaudir al igual que una gran parte del staff del MHHQ ; estábamos llenos de alivio.

Massimo nunca se había visto tan seguro y orgulloso de sí. En Giga City, el imponente Reploid había sido temeroso y aunque se había mejorado mucho con el tiempo, seguía con la inseguridad de merecer el nombre del verdadero Massimo The Brave. El nombre del héroe de la Resistencia había sido una gran presión para él. Pero ahora, con la mirada que dirigía a Marino y con la manera en que la cargaba con tanta seguridad, era claro que no le temía a nadie ni a nada. Y eso Marino lo notó, y no lograba esconder la admiración en su mirada por ese nuevo Massimo. Axl tuvo razón cuando exclamó :

"¡Amor a primera vista!"

Marino no había verdaderamente notado a Massimo hasta ese momento.


El fuego había sido extinguido integralmente y la pesadilla había al fin terminado. No hubo ni una sola victima y los heridos estaban entre las excelentes manos de Lifesaver, Cinnamon, y los demás Reploids enfermeros. Había sido un milagro. Y mientras todos los miembros del MHHQ observaban el amanecer, yo observaba el hermoso perfil de Zero a mi lado. Mi corazón no podía parar de latir con intensidad cuando recordaba que Zero había nuevamente arriesgado su vida para rescatarme en lugar de rescatar a Iris, y que luego había pasado toda la noche sin verla para estar a mi lado. Estaba ahora seguro que él no estaba enamorado de ella y si eso no era cierto, al menos sabía que yo era más importante que ella para Zero.

Quizás… a pesar de todo… tenga una mínima oportunidad con él...

Me atreví a pensar, lleno de ilusiones. Esa misma tarde, decidí volver a intentar mi declaración. Nada iba a hacerme cambiar de idea. Pero en ese momento, jamás hubiese podido preveer lo que iba a pasar esa tarde de verano…