No sabía lo que estaba sucediendo, una voz desconocida para mi susurró en mi cabeza, ¿quien era?, acaso ¿quería ayudarme o solo… era alguna trampa para confundirme y solo volverme más facilmente la presa de esa cosa… pero si iba a hacer algo tenía que ser pronto, pues la oscura y densa niebla negra debajo comenzaba a acercarse lentamente a la superficie.
Con mis pezuñas y cuernos, empecé a abrirme paso a través de la corteza del árbol pero casi no hacía mella en esta, aún así seguí intentando desesperadamente sin darme cuenta que tan cerca se encontraba la oscuridad de mi, pero al final algo extraño sucedió, como si presionaran una fibra sensible en mi interior, yo no era como el resto de las cabras, no huiría para salvarme, no… pelearía con esa cosa si eso fuera necesario, no le entregaría mi vida a un monstruo tan facilmente, entonces dejé de lado lo que estaba haciendo y me preparé, la neblina estaba a momentos de llegar a la superficie y yo solo miraba a mi alrededor, esperando un ataque desde abajo, pero no… fue todo lo contrario, aquella cosa pareció… formarse a partir del agua que britaba desde la oscuridad, formando un enorme abultamiento que luego empezó a definirse, a tomar forma y a parecer más alguna clase de criatura, de hecho… eso parecía tener la forma de… un lobo, sin pelaje ni facciones definidas, solo una forma oscura de la cual se asomaban un par de ojos rojos aterradores mientras abría su boca mostrando las siluetas negras de puntiagudos dientes, y el agua que lo conformaba, parecía baba escurriendose de su hocico, era la visión más aterradora que había visto pero no pensaba huir, planeaba luchar y acabar con esto de una vez, después de todo, siempre había pensado que si as cabras fueramos más valientes, sin duda cualquier lobo se la pensaría dos veces antes de atacarnos, seríamos un digno oponente para ellos y si reconocían esa fuerza en nosotros, quizá dejarían de vernos como simple comida, pero eran solo ideas que había formulado desde que comenzó mi amistad con Gabu, pero ahora él no estaba para protegerme…
-¡¿Que es lo que quieres tú… monstruo!?, no te temo y lucharé hasta acabarte, así que… ¡Ven por mi!
Reté a aquella cosa a que me atacara, pero solo se quedó parado ahí mirandome, como sino me hubiera escuchado, pero preferí no gastar más palabras, en su momento todo sucedería, entonces para mi sorpresa, empezó a caminar en circulos, como si tratara de solucionar un problema grave, pero aún así no bajaría la guardía pues probablemente solo esperaba que me distrajera un momento para tomarme por sorpresa.
-Bien… sino vas a atacar tú… ¡lo haré yo!
Me preparé y arremetí con mis cuernos apuntando directo a esa cosa, no se esperaba que fuera una cabra la que atacara primero, no era su naturaleza, pero no me quedaría ahí esperando hasta que decidiera hacerlo, al menos de esa forma quizá tendría la oportunidad de atravesarlo y llegar al otro lado, sin embargo, seguía consciente de que lo que me permitía estar firmemente parada en el agua tal vez no suraría y que en cualquier momento cería en el agua oscura, siendo presa fácil y terminando en las fauces del monstruo o ahogada, intentando nada, en verdad no sabía lo que era peor, pero al menos no me rendiría sin pelear, pero cuando estaba a momentos de arremeter contra esa figura oscura y aterradora que se había detenido y solo se había quedado ahí, mirandome, inmovil y sin aparentes intenciones de apartarse de mi camino, pero luego sucedió…
-¡Mei!… hola, te extrañé…
Era… Gabu… no podía creerlo, mi amado compañero estaba justo frente a mí en el lugar donde antes estaba la criatura, pero ¿como era posible eso? Y fue cuando mi subconciente me advirtió, sin duda podía ser solo un truco, pero mi corazón me decía que no había duda, era él y no había motivo alguno para que me lastimara pero la discusión no terminaba… mientras yo permanecía quieta mirandolo sin saber que esperar… un truco o quizá…
-Sabes Mei… así quería encontrarte…
No entendía de lo que estaba hablando pero se acercaba alegremente y mi moviendo su cola, ¿que quería decir Gabu con lo que había dicho? Ni siquiera yo misma lo sabía…
-Ah… ¿si?… ¿porque lo dices Gabu? ¿Es porque te alegras de verme?
No tenía idea de que decir pero solo dije lo primero que se me ocurrió, y sin darme cuenta lentamente la tensión en mis musculos empezaba a desaparecer, a pesar de que Gabu no solía decir cosas así casi siempre, pero entonces recordé aquél momento… cuando por consejo de aquella loba llamada Lala se estuvo comportando de forma rara todo el tiempo que estuvimos juntos, después de todo él era un poco raro, pero eso era lo que me gustaba de él.
-Por eso y porque… además por lo ingenua que eres, solo por haber visto un rostro familiar… ¡olvidas que sigo siendo un lobo!
En ese momento mientras hablaba, la voz de Gabu empezó a distorsionarse, y justo antes de terminar parecía una mezcla entre su voz y la de esa loba, eso me desconcentró y no advertí cuando lo que antes era mi amigo, mi compañero volvía a ser una horrible bestia negra mirandome con sus ojos rojos, estaba tan cerca de mi que escapar ya no era una opción, pero en ese momento intenté retroceder pero el monstruo previó mis movimientos, y saltó sobre mi, cuando sentí su peso aplantando mi cuerpo también pude sentir como bajo mis pies el agua se hundía profundamente, me hundía arrastrada por esa cosa que ya no estaba sobre mi, sino alrededor, jalandome hacía las profundidades como si de un remolino se tratara, en mi esfuerzo por liberarme gasté rapidamente toda mi energía y mi fuerza, estaba resignada a que moriría, el poco aire que pude retener pronto se sintió insuficiente, necesitaba respirar pero en cuanto lo hiciera me ahogaría, así pude permanecer un breve momento hasta que la falta de aire me dominó, mis ojos se cerraban por si solos y mi conciencia se perdía, y en los últimos momentos, visiones que no esperaba, pues siempre pensé que al morir vería mi vida pasar frente a mis ojos, pero no… las imagenes fueron de esa loba y Gabu, hablando, ella diciendole cosas en el oido y también una frase que parecía repetir a cada rato. "es tu deber como lobo y como padre", en ese momento cuando pude ver la luz, esta me succionó con fuerza, y en un segundo desperté abruptamente, tomando un profundo respiro, había logrado salvarme, y ahora al mirar a mi alrededor me dí cuenta que estaba de vuelta en la madriguera, Mii se encontraba aún hecha un ovillo contra mi estomago y durmiendo placidamente, y me di cuenta de que los rayos anaranjados del amanecer, apenas empezaban a acariciar la tierra para dar la bienvenida a un nuevo día.
-Lo siento Mii, tú nee-chan debe ir a darse un baño, sigue durmiendo como niña buena…
Susurré suavemente en la oreja de mi pequeña hermanita, esperando que hiciera caso y que no se levantara para seguirme después de todo tenía muchas cosas en la cabeza y necesitaba procesarlas sin distracciones, pero para mi sorpresa, la pequeña cabra no se levantó, al contrario… permaneció en sus sueños aún a pesar de resentir la falta de calor por mi parte, en ese momento me dirigí al prado en la base la montaña Sawasawa y al rio dode me asegure de lavar bien cada parte de mi cuerpo hasta que me aseguré que el olor a lobo había desaparecido de mi pelaje, pero mientras lo hacía no pude evitarlo, pensé en el significado de ese extraño sueño…
-Gabu… queriendo atacarme pero no lo hace… la voz mezclada de ambos… y esas visiones al final… sin duda puede ser algun tipo de advertencia pero ¿de que?
Me puse a pensar largamente, no podía ser que ella le dijera algo a los lobos, y el único que me atacaba era Gabu así que… no lo creo, entonces ¿porque le decía esas cosas?, seguí pensando sin mucho éxito y repitiendo en mi mente cada imagen y esa frase que se repetía una y otra vez, hasta que al menos en cierta forma lo entendí.
-Oh no… Gabu… todo tiene que ver con él pero ¿le harán daño?… o quizá… no… esa loba… no puede ser…
Al final me había tomado tiempo, pues cuando me dí cuenta el sol ya había salido completamente y ya todos los demás debían estar despiertos, seguro se preguntarían donde estoy pero esto era más importante, sin perder tiempo me dirigí a donde usualmente hacía la señal secreta, y empecé a aplanar el pasto poco a poco para reunirme con Gabu tan pronto como me fuera posible.
Ya era de mañana, el resto de las hembras que habían logrado quedar preñadas junto conmigo, descansabamos en el interior del cubil, sintiendo los efectos del proceso natural de llevar varias vidas en nuestro interior, nos sentíamos mareadas, el estomago lo sentíamos revuelto y de vez en cuando el vomito nos recordaba nuestro estado, sin embargo, fuera de todos esos malestares normales, había algo más que me molestaba por sobre las demás cosas, que Gabu y esa cabra se amen… se suponía que él me debía querer solo a mi, pero cuando estuvimos juntos… parecía solo hacer las cosas por obligación, sin amor, sin pasión, desperté su instinto pero al terminar solo… se fue, pero lo que más coraje me daba era que ni siquiera había sido con otra hembra de otra manada, era con una asquerosa presa, y él parecía protegerla contra cualquier peligro, osea, ¿era en serio? Cuando su instinto debía ser cazarla y alimentar así a la manada, y sobre todo a sus…
-Sus hijos… si… tal vez yo no pueda devolverlo al camino de la normalidad, pero tal vez…
Aacaricio suavemente mi vientre que apenas si estaba ligeramente abultado con las pequeñas almas de los futuros cazadores que en poco tiempo se unirían a la manada, mientras no podía dejar de sonreir mostrando abiertamente mis colmillos, me sentía increiblemente feliz al imaginar como mi plan daría resultado, matando dos pajaros de un simple mordisco, y como bono logrando que Gabu permaneciera a mi lado sin poder negarse.
-Oh… buenos días Lala, veo que te sientes muy feliz éste día, pensé que con los malestares te sentirías mal… y bueno vine a ver como estabas…
A pesar de su actitud ayer, hoy lo notaba más animado… y me preguntaba si tenía algo que ver con esa cabra, pero en realidad no importaba pues pronto él estaría comiendo de las almohadillas de mi pata… y esa molestia con cuernos no será más que un viejo recuerdo.
-Oh Gabu… por un momento pensé que me quedaría sola todo el día, pero me alegra que vinieras, después de todo, es deber de un buen padre cuidar a la futura madre de sus cachorros… pero… especialmente quería verte porque…
En ese momento empecé a mordisquear la oreja de Gabu cariñosamente, dejando que las demás vieran todo, la verdad no me importaba, Gabu se sentirá y se dará cuenta de que éste es su lugar, solo era cuestión de tiempo… pero debía hacerlo lentamente, paso a paso, sino todo lo que quería lograr sería inutil.
-La-Lala, tranquila, las otras nos verán… y no quieres que tu reputación en la manada se vea manchada por estar cerca de un lobo inutil y torpe como yo… ¿no es verdad?
Me detuve y luego de escuchar esa tontería que en verdad no era cierta, pero no era con palabras como quería demostrarselo a Gabu, así que acerqué mi hocico a su oreja pero en vez de hablar, comencé a lamersela suavemente, eso hizo que su cuerpo temblara como el de una presa asustada… si… mi presa… y pensaba devorarla hasta el último bocado…
-No es algo que quisiera discutir aquí… de hecho hay algo que necesito hablar contigo… nos vemos en la cueva que esta al fondo del valle esta noche, la luna llena ilumina de forma muy especial ese lugar y sería maravilloso verla juntos…
No podía creerlo… Lala invitandome a ver la luna desde ese lugar que… sino mal recuerdo, era un sitio casi exclusivo para… amantes… en ese momento el rostro de Mei apareció en mi mente, y como si fuera un video corto, todo lo que había sucedido entre nosotros en ese corto tiempo que nos confesamos nuestro amor, pasó por mi mente y lo consideré solo un segundo… si cuando era mi amiga solamente no me había atrevido a traicionarla de alguna manera, si, quizá le había mentido diciendole que no pensaba en comer carne de cabra, pero había una razón… sin embargo, ni siquiera había podido lastimarla, y eso que ganas no me faltaban, pero como dije… el destino no quiso que la tomara como mi presa, sino como mi apreciada amiga y compañera, por eso aunque hubiera deseado formar una familia con mi amiga de la infancia o… no sé… tal vez me adelante al llamarla amiga, verdaderamente solo me animaba pero nunca compartimos una relación como tal… hasta ahora…
-Esta bien Lala, pero… hasta ahora… nunca habíamos estado juntos… la única razón por la que podemos tener esta charla es porque era mi turno de poder aparearme contigo, así que no sé si quisiera ir a un lugar tan intimo con alguien que no considero más que como una conocida… ya que apreciaba tus consejos de cachorro, pero nunca tuvimos una relación formal ni como amigos…
Intentaba parecer amable a pesar de estar "pintando la raya" entre Lala y yo, pues lo último que deseaba era que se molestara conmigo y quisiera usar mi secreto para chantajearme, pero bien sabía que lo podía hacer, y si quería hasta podría contarselo a alguien más, pero sabía bien que no podría hacer nada drastico como atacarla, en parte porque no era así, y en otra porque llevaba mis cachorros en su vientre, y conocía mis debilidades, y asesinar vidas inocentes solo porque quien las lleva en el vientre intenta sacar ventaja de mi , no estaba en mi menú de cosas que haría sin importar lo que pasara… pero lo que no esperaba era que volviera a susurrarme al oido, yo creí que se sorprendería, se pondría triste o se molestaría pero lo que me dijo… me tomó por sorpresa.
-Y si te dijera… que mentí?… no eras el siguiente en la lista… era Butch… pero yo le pedí a mi hermano que fuera contigo… siempre había deseado que pusieras cachorros en mi vientre, lo juro por nuestra diosa madre… a pesar de todo, siempre te he admirado, pero por las razones que todos considerarían incorrectas, y más ahora que sé sobre ti… puedo entenderte mucho mejor y creo que es noble, tu corazón esta en el lugar correcto aunque no lo parezca… y eso es lo que tanto admiro de ti, que a pesar de todo siempre protejas a alguien especial para ti…
Intenté hablar lo más suave posible, disfrazando el significado de mis palabras pues si alguna vez revelaría el secreto que me vi obligada a guardar, sería cuando viera a Gabu listo para renunciar a aquella absurda amistad y estando dispuesto a permanecer a mi lado como lo que era… un lobo, aunque al final no pude evitar decir esa última parte, que cualquiera podría sospechar, por eso bajé aún más la voz, pues estabamos en un lugar no muy grande y los oidos de las otras lobas podían llegar a escuchar claramente aún en susurros.
-Yo… pues… no sé que decir Lala… aprecio mucho que me escogieras pero apenas te conozco… no quisiera ir muy rápido si es que llegaramos a tener algo… por eso… preferiría primero conocerte mejor, no lo sé… ir a algún sitio de día de campo por ejemplo, disfrutar de la compañía del otro, pero… por tu estado yo… no quisiera presionarte, sé que no te sientes muy bien… pero tal vez… cuando pase tu embarazo y los niños estén listos para salir y conocer el mundo, sería divertido… o al menos eso creo…
Nuevamente intenté estar a la defensiva pues aunque eran tentadoras las seductoras palabras de Lala, solo podía seguir viendo a Mei en mi mente, sobre todo aquél dulce momento en que nos quedamos mirando el uno al otro pero con tan solo ese simple gesto el mundo pareció irrelevante, como si fueramos solo ella y yo, nada ni nadie más, un mundo solo para nosotros, y sin duda fue tan profundo ese sentimiento en mi corazón que sin duda sería dificil que alguien pudiera reemplazarla, para mi, esa dulce cabra sería la única que tendría un espacio en mi corazón…
-Esta bien, puedo andar… y en cuanto a los malestares… puedo comer algunas flores que me ayuden con los sintomas… Vamos a donde tu quieras, ¿si? Después de todo… por el bien de nuestros cachorros debemos estar únidos… sé… que perdiste a tu madre no hace mucho, y tu padre también murió hace mucho, sé que no eran una familia muy únida, y por eso pienso… ¿no te gustaría que nuestros cachorros crecieran viendonos juntos, felices y poder educarlos juntos como buenos padres… ¿no te gustaría eso?
Vaya, la verdad era que no lo había pensado mucho, yo siempre fui el lento del grupo, el que siempre lo arruinaba todo y el que tenía un talento casi nulo a la hora de hacer cualquier cosa que se considerara normal en un lobo, pero tal vez si mi padre me hubiera enseñado, si mi madre me habría tenido más cariño, quizá no habría terminado así, no los culpo, ningun padre es perfecto, pero tal vez si preocuparme más por estos cachorros a diferencia de como lo hicieron mis padres conmigo, me volvia mejor que ellos, sin duda valía la pena intentar.
-Yo… la verdad no sé si funcione pero quiero que mis hijos sean más felices de lo que yo lo fui, así que claro… suena grandioso Lala, pero… solo lo haré por ellos, te diré cuando podamos ir juntos a algun sitio… mientras enfocate en descansar, tu salud esta primero… bueno entonces creo que debo irme… hasta luego Lala-san.
Increible, me había rebajado a ser una maldita desesperada, solo por un momento claro, pero lo bueno es que al final pude recordar la infancia de Gabu… y ya no sonó tan mal, pero me provocaba una maldita vergüenza que hubiera hecho que dijera algo así… sin duda estaba decidida a ganarmelo aunque tuviera que ser la "loba buena que no daña ni una mosca" para lograrlo, odiaba comportarme como alguien que no era, pero a mi ver aunque ese romance se viera maravilloso, deshonraba a los lobos, pero como él era parte de todo eso, no podía hacerle ningun daño a aquella cabra… eso me hacía perder la calma, pero ahora que había podido enganchar a Gabu con sus futuros hijos, tal vez podría hacer todo alrededor de eso… y ya sabía que haría primero…
-Oye Lala… si que funcionó el andar de ofrecida ¿no crees?… solo espero que no termine botandote por otra…
Hola apreciados lectores, me disculpo por la tardanza y me alegra ver que ya son más los que leen esta historia, nuevamente un agradecimiento aún más especial a aquellos que comentan esta historia, Dunno6 y Mauri16 y a mi silencioso seguidor Dark Knight Discord, que ojala se digne alguna vez a darme alguna critica de la historia, pero en fin, ojalá les haya gustado éste capitulo y trataré de no demorar en subir los capitulos, un cordial saludo de su amigo lobo disfrazado de oveja, Cairon.
