Nos Separe…

La música sonaba suavemente en aquel salón, las personas los veían felices mientras ambos amantes danzaban por el lugar en perfecta sincronía.

—Hasta que la muerte nos separe.—Elektra sonrió en lo que su melodiosa voz soltaba aquellas palabras como si se tratara de una sentencia.

—Concuerdo.—Peter sonrió, mientras un aguijón se asomaba lentamente de entre su muñeca.