Diviértanse…
Mientras era arrastrado por los pasillos de la prisión por Spider-Man, Norman Osborn no paraba de reír con su típica risa lunática.
—¿En cuánto tiempo estaré fuera volviendo a causar destrucción?—pregunto más para sí mismo el Green Goblin para luego empezar a reír una vez más.
El villano fue jalado bruscamente hasta estar cara a mascara con el héroe de New York.
—Sé que harás una jugarreta con la que saldrás dentro de poco, pero me asegure que tu poca estadía aquí sea de lo más entretenida.—hablo con tono siniestro el vigilante arácnido.
Antes de que Norman pudiera indagar sobre que hablaba el héroe de rojo y azul, fue lanzado hacia una celda un poco más grande de lo normal.
Cuando el Osborn pudo incorporarse se dio cuenta que no estaba solo, pues en la celda con él, había al menos unos seis hombres negros de gran altura y semidesnudos.
—Diviértanse chicos.—dijo el arácnido cerrando la puerta de la celda y yéndose de allí con una sonrisa bajo la máscara, mientras escuchaba los gritos de su enemigo de fondo.
