UNA PUERTA HACIA EL PASADO
CAPITULO 2: UNA CARTA DE DESPEDIDA
-¡Harry! ¡Harry! ¡Despierta! -decía Erynn pegándole con una almohada
-Lo siento, me quedé dormido en la ceremonia -dijo Harry sobresaltándose
Enseguida se percató de que estaba acostado en su cama y que no se había quedado dormido en ninguna ceremonia, pero también recordó el motivo por el que se sentía tan mal
-¡Se va a casar! -dijo Harry hundiendo la cabeza en la almohada
-¿Quién? -preguntó Erynn
-¡Hermione!
-¿La chica bonita que vimos ayer?
-Sí
-¿Ella fue tu novia?
-Sí
-¿Y la querías mucho?
-Demasiado
-¿Y por qué terminaste con ella si la querías mucho? -preguntó la niña
-Yo no terminé con ella
-¿Ella terminó contigo?
-Eres muy indiscreta -la regañó Harry
-¡Harry! -gritó la voz de Susan desde la cocina-. Ron quiere hablar contigo, está en la chimenea
-Voy -gritó Harry
Erynn comenzó a brincar sobre la cama
-Ven -dijo Harry parándose de la cama y tomando a la niña de la mano-. Tenemos que hablar con el futuro novio
-¿Ron se va a casar con Hermione? -preguntó Erynn
-Lo mató si hace eso -dijo Harry yendo a la cocina con Erynn
-¡Hola! -saludó Harry a Ron
El rostro de Ron estaba en las llamas de la chimenea, un rostro bastante molesto
-¿Tienes idea del lío en que me metiste anoche? -gritó Ron
-¿Qué lío? -preguntó Harry haciéndose el confundido
-¡Lavender quiere casarse en tres semanas!
-Ah, era eso..
-¿Te parece poco? -exclamó Ron furioso
-Bueno -dijo Harry-. No querías que ella supiera de tus aventuras
-Pero tampoco quería casarme tan joven
-Tienes 25 años, creo que ya es hora de que sientes cabeza
-¿Quién lo dice? -le gritó Ron desapareciendo
-¡Harry! -dijo Erynn-. Ron se fue sin que lo felicitaras por su boda
-No te preocupes, antes de que lo felicite, tiene que hacerse a la idea de que dentro de tres semanas será un hombre casado
-¡Buenas días! -dijo Sirius saludando a Harry, quien se encontraba desayunando
-¿Qué tienen de buenos? -exclamó Harry de malas pulgas
-¡Que genio! -dijo Sirius- ¡Ya cásate!
-A mi no me casa nadie -contestó Harry, no en balde tenía dos premios por ser el mago soltero más codiciado de los últimos años.
-Mira quién habla -dijo Sirius sentándose a desayunar- ¿Quién quería casarse con Hermione después de terminar Hogwarts? Si por ti hubiera sido, apenas hubieses recibido tu diploma, te hubieras ido a buscar al juez. ¿O ya no te acuerdas cuando le propusiste matrimonio? Ensayaste el discurso toda la noche
Harry miró a Sirius y su mente recordó aquel momento...
...Era la noche del baile de graduación, los dos eran novios y habían bailado juntos toda la noche, en aquel momento salieron a la fuente a dar un paseo. Ese lugar a Harry le pareció el más adecuado para pedirle a Hermione que se casará con él.
-Hermione -dijo Harry tomándola de la mano- quiero decirte que... que ...(vamos Harry, díselo)
-¿Qué quieres decirme? -preguntó Hermione mirándolo con ternura
-Quiero decirte que si... (dilo Harry, sólo pídele que se case contigo)
-¿Qué si que...?
-¿Ya viste que bonita está la luna? Casi está tan hermosa como tú -dijo Harry
Hermione sonrió y lo besó
-¿Nada más eso querías decirme? -preguntó Hermione
-En realidad no -dijo Harry armándose de valor y tomándola de las manos-. Sólo estoy buscando un pretexto para decirte que te amo... Te amo como jamás imagine que pudiera amar a alguien. Quiero que sepas que tú eres y siempre serás lo más importante y lo más valioso en mi vida. Lo que más deseo es estar a tu lado siempre. Puede que yo no sea el mejor, ni el más guapo, ni el más inteligente, pero puedes estar segura que nadie te va a amar tanto como yo... Hermione ¿quieres casarte conmigo?
-¡Harry! -lloró Hermione abrazándolo-. Te amo, no tienes idea de cuanto. Lo que más deseo es casarme contigo, pero ahora no puedo... Esperemos más tiempo, por favor
-¿Por qué?
-Ambos somos muy jóvenes, ambos tenemos muchos sueños que lograr antes de pensar en matrimonio. No te estoy diciendo que no, solo te estoy pidiendo tiempo, hasta que maduremos un poco más
-Hermione -dijo Harry- yo sé que ambos somos jóvenes, que ambos tenemos diferentes sueños que lograr, pero tú eres mi principal sueño, todos mis demás sueños los puedo realizar a tu lado, cuando tú estás a mi lado siento que puedo realizar cualquier cosa
-Harry, por favor, dame tiempo. Sabes lo mucho que te amo, pero no quiero casarme ahorita
-¿Cuándo?
-No lo sé, dejemos que el tiempo lo decida
-Te amo, Herm
-Yo también te amo -dijo Hermione besándolo y abrazándolo- por favor, dime que no estás molesto conmigo por esta respuesta
-Claro que no -contestó Harry dándole un beso-. Te esperaré todo el tiempo que quieras, todo el tiempo que sea necesario y mientras ese tiempo pasa, quiero que aceptes esto -y le mostró un hermoso anillo de compromiso con un fino diamante.
-¡Harry! -dijo Hermione sorprendida
-¿Te gusta? -preguntó Harry
-¡Es hermoso! Me encanta -dijo Hermione casi sin voz
Harry tomó su mano izquierda y le puso el anillo en su dedo anular.
-Gracias Harry, gracias por hacerme tan feliz -dijo Hermione
Harry la besó apasionadamente y Hermione contestó a su beso con la misma intensidad
-Te amo, Harry -dijo Hermione abrazándolo fuertemente
Al salir de Hogwarts, cada uno se dedicó a lo que tenía planeado: Hermione luchó por los derechos de las criaturas mágicas y Harry entró a trabajar al Ministerio de Magia, ambos tuvieron mucho trabajo, pero nunca perdían oportunidad para verse. Un día Hermione le anunció que se iba ir a Escocia por un tiempo para luchar por los derechos de los hombres lobo, Harry estaba dispuesto a irse con ella, pero en aquel momento fue nombrado Ministro de Magia, por lo que Hermione no le permitió acompañarla y ambos prometieron que iban a escribirse todos los días, y así su noviazgo se convirtió en un noviazgo de cartas y de visitas poco frecuentes, hasta que un día Harry recibió una carta en la que Hermione terminaba definitivamente con él.
-¡Harry! -dijo Sirius-. ¿Te encuentras bien?
-Sí -dijo Harry volviendo en sí y poniéndose de pie- creo que es hora de irme a trabajar
-¿No pensarás ir a trabajar en pijama o sí? -preguntó Sirius
-No -dijo Harry recordando que estaba en pijama-. Iré a bañarme
-Mi ahijado es muy tan trabajador -dijo Sirius- va a trabajar hasta los domingos...
-Creí que era lunes -explicó Harry
-Harry -dijo Susan entrando en ese momento- aquí están tus cartas, como te dije antes están en perfecto estado.
-Gracias -dijo Harry recibiendo una caja que contenía sus cartas y enseguida salió del comedor.
Harry subió a su recámara dispuesto a tomar un baño, colocó la caja de madera en el cajón de su escritorio, estaba apunto de echar llave al cajón, cuando no pudo resistir la tentación de hojear aquellas cartas. Fue sacándolas y leyéndolas una por una, hasta que finalmente encontró la que buscaba, la carta con la que Hermione había dado por terminado su noviazgo con él.
Querido Harry:
No sé por donde comenzar, es muy difícil para mi escribir esta carta, porque es la carta del adiós, con esta carta quiero dar por terminado nuestro noviazgo. Sé que es muy difícil para ambos, pero lo he pensado mucho y no tiene caso seguir con un noviazgo a base de cartas, lo nuestro ya no funciona bien desde hace mucho tiempo, aunque los dos insistimos en creer que no es así y nos aferramos a un amor ya terminado; pero las cosas no pueden seguir así, creo que es necesario dar por terminada nuestra relación y que ambos volvamos a ser libres.
Sabes que esto me duele en el alma, pero también sé que ambos podremos seguir adelante y aunque hoy parezca que el mundo se viene abajo, el mundo seguirá su curso y nosotros seguiremos con nuestras vidas.
Harry, en verdad disfrute cada momento a tú lado y sabes que siempre ocuparás un lugar muy especial en mi corazón, pero ahora es necesario mirar hacia delante y decirnos adiós.
Lo único que te pido es que siempre me consideres tu amiga y que vuelvas a confiar en mi, como hasta ahora lo has hecho.
Tu amiga que te quiere
Hermione Granger
PD. Nunca te olvidaré
Harry volvió a meter esa carta junto con las otras, aún le dolía leerla, con esa carta Hermione había terminado con él, sin siquiera darle más explicaciones y a pesar de que él la buscó varias veces, ella se rehusó a seguir con su noviazgo; finalmente después de varias discusiones, ambos decidieron volver a ser los amigos de siempre.
Ese día, al recordar que era domingo y no lunes, Harry se baño y arreglo, después paso el resto del día jugando quidditch con Erynn. No se atrevía a llamarle a Ron sabiendo que estaba molesto con él y tampoco tenía novia en aquellos momentos a la cual invitar a salir, pese a que había tenido varias novias.
