UNA PUERTA HACIA EL PASADO
CAPITULO 4: FIESTA DE CUMPLEAÑOS
-¿Qué tal los preparativos para tu boda? -preguntaba Harry a Ron el miércoles por la mañana
-Mal -contestó el pelirrojo de mal genio
-¿Por qué?
-Lavender cree que soy millonario. Escogió el vestido más caro, los arreglos de mesa más caros, el ramo más caro, escoge todo lo más caro que te puedas imaginar. ¡Lavender gasta como si yo tuviera tu sueldo!
-Ganas muy bien, además no todos los días se casa uno
-A este paso, Lavender me va a dejar en la ruina antes de la boda
-Ya sólo faltan tres días y pasado ese tiempo mi mejor amigo será un hombre felizmente casado
-Deberías seguir mi ejemplo, pese a todos los gastos, amo mucho a Lavender y estoy seguro que con ninguna otra mujer podría ser tan feliz como lo soy con ella.
-Me alegro mucho por ti
-Gracias, ahora si me disculpas, tengo trabajo -dijo Ron saliendo del despacho de Harry
Minutos más tarde:
-Sr. Potter -dijo la Sra. Waltkins a través de la chimenea del despacho de Harry
-¿Qué pasa?
-Su ex novia ha llegado
-¿Qué espera para hacerla pasar? -preguntó Harry pensando que se trataba de Hermione
-Enseguida señor
-Hola linda -dijo Harry abriendo la puerta de su despacho
Para su decepción quien entró a su despacho no era Hermione
-Hola, querido -dijo una atractiva mujer de 25 años
Era Jeanne McCarthy quien había sido novia de Harry por algunos meses. Era una veela con cabello plateado, alta, buen cuerpo y con todo el pegue del mundo.
-Hola -la saludó Harry boquiabierto, observando el escote que traía, un escote capaz de cortarle la respiración a cualquier hombre, y Harry no era la excepción
Jeanne se acercó a Harry y le dio un beso en la mejilla, muy cerca de la boca.
Harry se limpió el lápiz labial que Jeanne le había dejado embarrado.
-Papito, tan guapo como siempre -dijo Jeanne al tiempo que le revolvía el cabello con sus largas uñas.
-¿A qué has venido?
-¿No me invitas una copa? -preguntó la chica sentándose en un sillón
-Sí -dijo Harry, e hizo aparecer con su varita dos copas con vino
-Aquí tienes -dijo Harry tendiéndole una copa y sentándose por un lado de ella.
-Gracias -contestó Jeanne con una sonrisa seductora.
Harry bebió de su copa
-Prometiste llamarme y jamás lo hiciste -dijo Jeanne cruzando la pierna.
-Este... he tenido trabajo
-Trabajas demasiado, mi vida -dijo la chica haciéndole ojitos
-¿Y... y cómo te ha ido?
-Nada mal. ¿Es cierto que piensas casarte con Pansy Parkinson? -preguntó Jeanne, al mismo tiempo que Harry bebía nuevamente de su copa
-No, claro que no -contestó Harry atragantándose
-Eso fue lo que leí en Corazón de Bruja. Me alegro que no sea así, pienso que tú y yo todavía podemos darnos otra oportunidad
-¿Otra oportunidad? -preguntó Harry, Jeanne era muy guapa, pero estaba muy lejos de ser la clase de compañera que él deseaba.
-¿Por qué no? -preguntó ella acercándose más a Harry-. Tú y yo somos personitas solitarias, además nos divertíamos mucho juntos ¿ya no te acuerdas?
-No creo que darnos otra oportunidad sea lo más conveniente
-¿No te gusto? -preguntó ella
Imposible decirle que no
-Querido -continuó Jeanne al tiempo que abrazaba a Harry por el cuello- ¿qué perdemos con darnos otra oportunidad?
-Sr. Potter -interrumpió la Sra. Waltkins, apareciendo en ese momento por la chimenea-. La pequeña Erynn desea hablar con usted
-Comuníquemela -dijo Harry zafándose de las garras de Jeanne y descolgando la bocina del teléfono.
-Hola -saludó Harry a la niña
-Hola -contestó ella-. Te llamo para recordarte que hoy es mi fiesta de cumpleaños, no se te olvide que tienes que estar aquí
-Allí estaré
-No se te olvide que te tengo una sorpresa
-No, claro que no
-No se te olvide que tienes que traerme un regalo
-¿Cómo podría olvidarlo?
-Tiene que ser un regalo grande.
-Tendrás el más grande regalo de Inglaterra -le aseguró Harry
-Y no se te olvide que no tienes que llegar tarde
-Estaré a tiempo
-Te espero -dijo Erynn
-Hasta en la tarde -se despidió Harry.
-¿La hija de Sirius? -preguntó Jeanne, en cuanto Harry colgó el teléfono.
-Así es. Hoy es su fiesta cumpleaños
-Oh, papito -dijo Jeanne con una sonrisa fingida- con lo que me gustan las fiestas infantiles, tienes que llevarme contigo.
-¿Te gustan las fiestas infantiles? -exclamó Harry sabiendo que aquello era mentira.
-¡Me encantan! ¿acaso no sabes lo mucho que me gustan los niños? Querido, llévame contigo ¿si, papito? -le volvió a hacer ojitos-, por favor...
Media hora más tarde Jeanne acompañaba a Harry a una juguetería para comprarle un regalo a Erynn.
-¡Harry! -corrió Erynn a su encuentro, en cuanto lo vio llegar a su fiesta.
Estaban en el hall, los invitados estaban en una sala más adentro.
-Hola ¡Feliz cumpleaños! -dijo Harry cargándola
-Supongo que tú debes ser Erynn -dijo Jeanne al tiempo que Harry bajaba a Erynn
La niña la miró con malos ojos.
-Erynn, ella es Jeanne -dijo Harry presentándola
-Hola, Harry me ha hablado mucho de ti -dijo Jeanne con sonrisa fingida
-Y a ti jamás te ha mencionado -dijo Erynn
Jeanne torció la boca.
-Ven, Harry -dijo Erynn apartándolo
-Dame un momento -dijo Harry a Jeanne
-¿Qué ocurre? -preguntó Harry en cuanto él y Erynn estuvieron aparte
-Siempre arruinas todo -dijo Erynn enojada
-¿Qué hice? -preguntó Harry extrañado
-Arruinaste la sorpresa que te tenía
-¿Qué sorpresa?
-¿Ves? Lo olvidaste -le reclamó Erynn
-¿Olvidar qué?
-Invité a Hermione a mi fiesta para que tú pudieras verla, pensé que eso te haría feliz.
-¿Hermione está aquí? -preguntó Harry poniéndose pálido
-¡Esa era mi sorpresa! -dijo Erynn
El lugar de la fiesta era un gran salón de fiestas infantiles para niños muggles, aún así todo el techo estaba repleto de luces de colores y había muchos juegos infantiles, en el centro del salón había una mesa repleta de comida, en la que cada cinco minutos iban apareciendo nuevos platillos que sustituían a los anteriores.
En el momento en que Harry entró con Jeanne al salón vio a varios miembros de la familia Weasley: los señores Weasley, Fred, George, Percy y Penélope con su hijo Percy Júnior, a Ron y Lavender, acompañados de Hermione.
-¿Ya vieron? -dijo Fred embobado- ¡Harry viene con Jeanne McCarthy!
-¡Con esa diosa! -dejo escapar Ron, aquello produjo que Lavender le diera un buen jalón de oreja
-¿Quién es ella? -exclamó Hermione viéndolos acercarse.
-¡Una veela! -dijo George abriendo la boca como si nunca hubiera visto una mujer
-Buenas tardes -saludó Harry, llegando hasta donde estaban.
Hermione fulminó a Harry con la mirada, Harry fingió no darse cuenta de eso.
-Les presentó a Jeanne McCarthy -dijo Harry
-Ya nos conocemos -contestaron Fred, George, Percy y Ron al mismo tiempo, embobados por el escote que traía Jeanne.
-Bueno, entonces ella es Lavender Brown -dijo Harry, presentándola.
-Mucho gusto -dijo Jeanne dando a Lavender un saludo de mano.
-Y ella es Hermione Granger -dijo Harry.
-Mucho gusto -dijo Jeanne, tendiéndole la mano.
Hermione no le contestó.
-Mucho gusto -volvió a repetir Jeanne, desesperándose.
-Encantada -dijo Hermione con altivez y estrechando su mano con cara de pocos amigos.
-Hermione -dijo Ron acercándose a ella durante la fiesta-, si las miradas mataran desde hace un buen rato, estaríamos velando a Jeanne
-Que tonterías dices -contestó Hermione
-Sólo digo lo que pienso. No les has quitado un ojo de encima desde que llegarón.
-Bueno -dijo Hermione tratando de disimular sus celos-. Es que tú y Harry son mis amigos y me preocupa la "clase" de amistades que frecuentan.
-¿Si? Ni siquiera fuiste capaz de estrecharle la mano. Con esa aptitud cualquiera diría que estás celosa.
-¿Celosa yo? -exclamó Hermione-. ¿Y luego de esa tal Jeanne? Yo nunca podría estar celosa de una mujer así
En ese momento se escucharon risas de Harry y de Jeanne, quienes se encontraban platicando en otra parte del salón, lejos de donde estaban Hermione y Ron
-¿De qué tanto se ríen? -exclamó Hermione furiosa
-Y eso que no estás celosa -dijo Ron
-¿Tú crees que Harry esté enamorado de ella? -preguntó Hermione observándolos
-Claro que no. Jeanne es muy guapa pero no tienes idea de lo inútil que es. No sabe nada más que cruzar la pierna, le cuesta trabajo hacer los encantamientos más sencillos. No debería decirte esto, pero a tu lado, ella no tiene nada que hacer en el corazón de Harry
Hermione sonrió, pero no le creyó a Ron porque en ese momentos volvieron a escucharse más risas de Harry y Jeanne.
-Lo digo en serio -dijo Ron-. Si tú en este momento vas con Harry y le dices que lo quieres, te aseguro que Harry manda a volar a Jeanne en un dos por tres.
-Que ocurrencias las tuyas
-¿Por qué se complican tanto la vida? -preguntó Ron bebiendo de su copa-. Harry te quiere y tú lo quieres. ¿Puedes explicarme que locura es esa de casarte con Justin, sabiendo que Harry te adora?
-Si Harry me quisiera tanto como tú dices, jamás hubiera terminado conmigo -repuso Hermione
-Siempre dije que leer tanto te afectaría el cerebro y no me equivoqué. ¿Ya se te olvido que fuiste TU quien terminó con Harry?
-Eso es mentira -contestó Hermione- pero, no voy a discutir contigo por eso. Mejor platícame cómo van los preparativos para tu boda.
-¿Los preparativos para mi boda? -exclamó Ron- ¡Los preparativos para mi boda me están llevando a la ruina!
-No te quejes, no ganas mal, además ¿qué te cuesta complacer a Lavender?
-Nada, la amo realmente.
Hermione sonrió al oír eso, le hacía feliz que Ron estuviera enamorado.
-Amo mucho a Lavender -continuó Ron- con nadie podría ser tan feliz como lo soy con ella.
-Y mira que le ha sido infiel -dijo Percy llegando en aquel momento
-¿Quieres callarte? -exclamó Ron
-Espero que de ahora en adelante te comportes como es debido -dijo Hermione seriamente.
-Yo también lo espero -dijo Ron, como si aquello fuera imposible-. No deseo volver a engañar a Lavender con nadie más
-¿Qué has dicho? -exclamó Lavender quien se había venido acercando sin que Ron, Percy y Hermione se dieran cuenta y había alcanzado a oír las últimas palabras de Ron
-La...La... Lavender -tartamudeó Ron
-¿Me has engañado? -preguntó Lavender
-Este... yo -dijo Ron sin saber que decirle.
-¿Me has engañado? -volvió a preguntar Lavender alzando la voz.
Ron se había quedado sin habla, todos los invitados voltearon a verlos.
-¿Si? ¿Verdad? ¡Me engañaste! ¡Me traicionaste! ¿Cómo pudiste? ¡Me fallaste! -gritó Lavender entre histérica y terriblemente afectada, al tiempo que le soltaba una bofetada a Ron e inmediatamente después salió de la fiesta.
Aparentemente el golpe hizo reaccionar a Ron porque salió corriendo detrás de ella.
-Lavender -dijo Ron-. Déjame explicarte, no es lo que tú piensas
-Todo ha terminado entre nosotros -se alcanzo a oír la voz de Lavender-. No quiero volver a saber nada de ti en toda mi vida.
-Tienes que oírme -se escuchó la voz de Ron-. No es lo que estás pensando.
-Guárdate tus explicaciones -volvió a oírse la voz de Lavender-. ¡Aquí termina todo!
-Vamos a casarnos en tres días, no todo puede estar terminado entre nosotros -volvió a escucharse la voz de Ron.
La discusión cesó, todos los invitados habían agudizado el oído tratando de escuchar, pero parecía que la pareja se había ido a pelear a otra parte, cinco minutos después la fiesta volvió a la normalidad.
-Cariño -decía Jeanne durante la fiesta
-¿Si? -preguntó Harry aburrido
-Creo que tengo una basurita en el ojo ¿podrías quitármela? -preguntó Jeanne al tiempo que parpadeaba
Harry se acercó un poco más a Jeanne tratando de ver el fondo de su ojo
-¿La ves, papito? -preguntó Jeanne
-No
-¿Qué ocurre? -preguntó Hermione llegando en aquel momento, sin parecerle la cercanía de Harry y Jeanne
-Nada -explicó Harry- Jeanne tiene una basurita en el ojo.
-Ah, ese es todo el problema -dijo Hermione burlándose-. ¡Harry, hazte a un lado! -ordenó, al tiempo que apuntaba a Jeanne con su varita, con un movimiento que parecía que Hermione quería enterrarle la varita a la veela.
-¡Accio basurita! -dijo Hermione
Ninguna basurita salió del ojo de Jeanne
-No hay nada -dijo Hermione muy seria y dando media vuelta, dirigiéndose hacia otro lado del salón.
-Tu amiga no es nada simpática -comentó Jeanne a Harry al tiempo que Hermione se alejaba.
-¿Qué dijiste? -exclamó Hermione alcanzando a oír el comentario de Jeanne y volviéndose hacia ella.
-Dije que los hombres lobo son poco simpáticos
-¿De manera que los hombres lobo son poco simpáticos? -dijo Hermione mordazmente-. ¿Y qué opinas de las veelas? Porque a mi me parece que no tienen más de una neurona en el cerebro.
-¿Qué es una neurona, papito? -preguntó Jeanne a Harry
-¡Ja! -se burló Hermione- por lo visto tú no tienes ninguna.
-¿Te crees muy lista? -se volvió Jeanne hacia ella apuntándola con la varita
Hermione la desafió con la mirada
-¡Basta! -dijo Harry haciendo que Jeanne dejara de apuntar a Hermione
-Papito -dijo Jeanne-. Tú amiga me está insultando ¿acaso se lo vas a permitir?
-Vete de aquí, Jeanne -exclamó Harry
-¿Qué? -exclamó Jeanne incrédula
-¡Que te vayas de aquí! ¡Sal de esta fiesta! -dijo Harry en tono firme
-¿Cómo puedes decirme eso? ¿Acaso tu amiga es más importante que yo? - dijo Jeanne
-Sí, antes que nadie está Hermione -dijo Harry-, y es la última vez que te digo que te vayas de aquí
-¡Esto es un insulto! -dijo Jeanne furiosa-. Jamás nadie me había tratado así, nunca te lo voy a perdonar
Acto seguido salió de la fiesta.
-Hermione -dijo Harry volviéndose hacia ella-. Lamento todo esto
Hermione había escuchado feliz la manera en que Harry la defendió de Jeanne
-Lo lamento, Herm -repitió Harry
-Para la próxima cuida más la clase de chicas con las que sales -dijo Hermione aceptando las disculpas de Harry, finalmente Harry no era su novio y se suponía que no debía sentir celos.
"Si tú aceptarás salir conmigo como cuando éramos novios, no invitaría a nadie más", pensó Harry
-Lo mejor será que yo también me vaya -dijo Hermione-, ya ha habido demasiados escándalos el día de hoy.
-Te llevaré a tu casa -dijo Harry
-Gracias, pero traigo coche
-Está bien, ve con cuidado -dijo Harry dándole un beso en la mejilla
-Te veré en la boda de Ron -dijo Hermione despidiéndose-. Bueno, si es que todavía hay boda.
Esa noche Hermione no podía dormir. Toda clase de pensamientos y sentimientos inundaban su mente. Contemplaba con tristeza el anillo de compromiso que Justin le había dado, no lo había vuelto a usar desde el día que se lo dio, el mismo día que le pidió que se casará con él.
Aún no podía creer que estuviera tan cerca de casarse con Justin, todo había sido tan repentino. Todo comenzó una tarde lluviosa en Escocia. Esa tarde ella se encontraba leyendo un artículo de la Revista Corazón de Bruja:
.
"Los hijos secretos de Harry Potter"
¿Qué opinan nuestros respetables lectores acerca de tener hijos fuera del matrimonio? Seguramente la gente decente estará de acuerdo conmigo que eso es una inmoralidad, pero resulta lamentable que gente como nuestro propio Ministro de Magia, el Sr. Harry Potter, opine todo lo contrario.
Resulta que Harry Potter tiene 5 hijos naturales: Dan de un año de edad, hijo de la famosa cantante muggle Helen Wayne; Nick y Sandy, de dos años y nueve meses de edad respectivamente, hijos de la diseñadora de modas para bruja Bettie Nelson; Alan de seis meses de nacido, cuya madre es la directora del Departamento de Turismo Mágico, Pamela Clark, y finalmente Jack de año y medio de edad, hijo de la escritora Mary Visell.
Parece que es costumbre en Harry Potter engañar a mujeres bellas para sostener relaciones con ellas y después abandonarlas a su suerte, porque sabrán ustedes que Harry Potter no se ha hecho responsable de ninguno de estos niños, todo lo contrario, niega totalmente su paternidad, afirmando que no son sus hijos.
El propósito de mi artículo es hacer conciencia en nuestra gente. ¿A quién tenemos como Ministro de Magia? Es importante que la persona que está al frente de la comunidad mágica sea alguien decente y responsable, que no ande dando esta clase de malos ejemplos a nuestros hijos y que no degrade el nombre de Ministro de Magia.
Por su atención gracias, escribió para ustedes su reportera estrella: Rita Skeeter
.
-Hola -la saludó Justin entrando a su despacho en Escocia
Justin también trabaja para el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas
-Hola -saludó Hermione haciendo a un lado la revista.
-¡Wow! -exclamó Justin tomando la revista en sus manos-. Ese Harry resultó ser todo un semental. ¿Quién lo viera?
A Hermione aquello no le hacía ni pizca de gracia, todo lo contrario, le revolvía el estómago
-Son mentiras de Rita Skeeter -afirmó Hermione muy seria, echando la revista al bote de la basura.
-¿Estás muy ocupada? -preguntó Justin
-No ¿por qué?
-¿Irías a cenar conmigo?
-Lo siento, pero no puedo -dijo Hermione buscando un pretexto que inventar
-Ya sé -dijo Justin interrumpiéndola-. Otra vez vas a decirme que estás cansada y que prefieres ir a tu casa a descansar. Me vas a decir que tienes unos documentos que revisar, o cualquier otro pretexto para no salir conmigo. ¿Por qué Hermione? ¿Por qué siempre me evitas?
Hermione se sintió muy apenada con Justin. Él era su amigo y siempre había estado con ella apoyándola, desde que ella se hizo cargo de aquel departamento y había ido a vivir a Escocia, él había estado a su lado. Él era su tercer mejor amigo después de Harry y Ron.
-Iré a cenar contigo -dijo Hermione con una sonrisa
-¿De verás? -preguntó Justin incrédulo
-Sí
El chico sonrió feliz
Justin la llevó a un fino restaurante muggle, allí cenaron y platicaron tranquilamente, como los buenos amigos que eran, sin embargo, Justin cambió el rumbo de su conversación.
-Hermione, sé que lo que voy a decirte te va a sonar extraño y sé que no lo esperas, pero es algo que ya no puedo callar. Tienes que saber que desde hace mucho tiempo estoy enamorado de ti...
A Hermione aquello la sorprendió muchísimo.
-Justin, yo...
-No, no digas nada. Sé que no puedes corresponderme, porque sigues enamorada de Harry, pero tenías que saber lo que siento.
-Justin, no sé qué decirte. Me siento muy halagada, pero esto es algo que no esperaba.
-Lo sé, sé que no soy correspondido, pero también sé que entre tú y Harry ya no hay nada, y jamás podrá haberlo
Hermione sabía que Justin tenía razón, pero aquello le dolía muchísimo
-Hermione, sólo te pido que me des una oportunidad
-No puedo -dijo Hermione rápidamente, después se mordió la lengua, aquello había lastimado a Justin
-Lo siento -se disculpó
-No importa -dijo Justin-. Sabía que me darías un NO por respuesta. Sé que quieres a Harry, pero él ya se olvido de ti. Si tú me dieras una oportunidad yo podría ayudarte a olvidarlo.
"Olvidar a Harry", eso era algo que Hermione se había propuesto cantidad de veces, se había jurado a si misma olvidarlo para siempre
Harry la había lastimado tanto con aquella carta diciéndole que terminaba con ella, porque estaba enamorado de otraa. Nunca se explicó porqué Harry la buscó varias veces, pidiéndole explicaciones, como si ella hubiera sido la que terminó con él, también la buscó para pedirle otra oportunidad, a lo que Hermione se rehusó por completo, nunca podría perdonarlo y seguir como si nada.
-¿Quieres darme una oportunidad? -pidió Justin-. Una sola, te prometo que no te defraudaré.
Hermione pensó un momento en lo que Justin le estaba pidiendo. Él era un buen muchacho y siempre había estado a su lado, apoyándola y cuidando de ella, sabía que si le daba la oportunidad que él pedía, realmente no saldría lastimada, como había salido con Harry.
-Por favor -insistió Justin-. Sólo piensa en lo que te estoy pidiendo
"¿Por qué no puedo quererte?", se reprochó Hermione a si misma "¿por qué tengo que seguir enamorada de Harry?
-Hermione, por favor -volvió a insistir Justin
Hermione meditó por varios minutos lo que Justin le pedía, finalmente después de lo que a Justin le pareció una eternidad, obtuvo una respuesta.
-Está bien -contestó Hermione
-¿Quieres decir que me aceptas? -preguntó Justin sin dar crédito a sus oídos.
Hermione asintió, regalándole una sonrisa.
-Gracias, Hermione -dijo Justin, tomando su mano y besándosela con respeto y admiración-. Te prometo que no te defraudaré.
Unos meses después, Hermione aceptó casarse con él y aunque realmente no lo amaba, sabía que podía intentar ser feliz al lado suyo.
Aquella noche, Hermione volvió a reprocharse a si misma el seguir enamorada de Harry, volvió a reprocharse no poder corresponder a Justin con el mismo amor que él le tenía.
"Harry" -se dijo a sí misma, al tiempo que contemplaba a través de la ventana de su habitación una hermosa luna- "Si supieras cuanto te amo todavía... ¿Por qué tuviste que terminar conmigo cuando yo te amaba tanto? ¿Por qué, Harry?"
Realmente su amor por Harry era algo muy profundo, pero en ese momento sintió que la luna le daba una respuesta, quizás porque esa misma noche, Harry sin poder dormir, contemplaba la misma luna, preguntándose porqué Hermione iba a casarse con Justin, cuando él la amaba más que a nada en el mundo.
