Capítulo 10

Su teléfono vibró por tercera vez y Sakura suspiró mirando la pantalla.

Alcanzó el celular con la mano y lo pegó a su oído.

"Hola Tomoyo" contestó.

"¿Ocurre algo? Te escuchas triste." Escuchó el tono preocupado de la mujer al otro lado de la línea.

Después de salir huyendo de aquel hombre, sólo pensó en regresar a su departamento, no importándole el resto de las clases del día. Había llorado y llorado hasta que se quedó dormida en su cama. No entendía nada, ¿por qué demonios se sentía tan deprimida, tan asustada?

Él era igual que lo recordaba en sus sueños. Y no encontraba explicación lógica a nada en absoluto.

Verlo fue una confirmación de que había perdido la razón definitivamente.

Y no ayudaba nada que, cada que cerraba los ojos, únicamente pudiera verlo a él. Suspiró derrotada. "Yo… no lo sé" No tenía siquiera fuerzas para pretender que estaba bien.

"Sakura, ¿está bien si voy a dónde estás?"

Sakura lo pensó. Se escuchaba muy preocupada así que tan sólo podía imaginar lo terrible que se escuchaba ella misma a través del teléfono. Si Tomoyo venía a su departamento seguramente se espantaría terriblemente con el estado lamentable en el que se encontraba… y aun así, debía admitir que ya no quería estar sola. "Estoy en mi departamento Tomoyo."

"Voy para allá" la escuchó decir antes de colgar. Sakura dejó el celular a un lado de su cama y volvió a abrazar sus piernas.

Ya no podía negarlo más, algo sumamente inusual estaba pasando. ¿Cuál era su problema? Aun sentía escalofríos recorrer su espalda al recordar el momento que tocó la mano de ese sujeto. Algo la sacudió desde lo más profundo de su ser al tiempo en que él retrocedía unos pasos con una mirada sorprendida. Como si ella misma lo hubiera empujado. Pero eso era imposible.

Cuando llegó Tomoyo, sin decir nada solo la abrazó. Y Sakura lloró nuevamente mientras Tomoyo la reconfortaba. De alguna forma sus dedos acariciando su cabello le transmitían la tranquilidad que su corazón añoraba.

Tomoyo había preparado de cenar en lo que Sakura tomaba un baño. Y ahora se encontraban frente a frente en la mesa de comedor.

"¿Te sientes mejor?" preguntó y Sakura asintió. "Gracias por venir Tomoyo."

"¿Quieres contarme que ocurrió?"

Sakura meneó negativamente la cabeza. Tomoyo iba a decir otra cosa cuando la interrumpió. "Tengo miedo Tomoyo. No sé qué me está pasando y tengo miedo de que si intento contarle a alguien crean que me he vuelto loca." rio con sarcasmo. "Yo misma creo que estoy loca."

Tomoyo la miró fijamente sin decir nada unos momentos. "Sakura, hay veces en que ocurren cosas inexplicables" dijo finalmente. "Pero que no las puedas explicar, no significa que no sean reales ni que estés loca." Su voz suave y dulce la reconfortó. "Sakura, puedes contarme lo que sea, prometo no alejarme."

Por alguna razón sintió la sinceridad en su voz. Más que eso, la certeza de que era una verdad absoluta.

"Hace unos meses comencé a tener los sueños más … extraños." Dijo tras un largo silencio, evitando mirar a los ojos amatistas de frente. "La forma en que me hacían sentir … ni siquiera lo puedo explicar." Pasó saliva nerviosa. "En esos sueños estaba un hombre que nunca había visto antes en mi vida… Soñé con él por semanas y hoy lo vi."

Sakura echó un vistazo furtivo al rostro de Tomoyo, esperando ver alguna expresión de incredulidad, pero su rostro permanecía pasivo, comprehensivo.

"Estoy segura de que era él, de alguna forma que soy incapaz de explicar, pero lo pude sentir. No sé qué significa, no sé qué era esa ola de sentimientos que me embargaron al verlo." Volvió a reír por lo bajo, sardónicamente. "Me asusté tanto que salí corriendo y llorando." Un sonrojo profundo cubrió sus mejillas. Seguramente aquel muchacho pensó que estaba loca cuando lo único que hizo fue preguntarle si se encontraba bien.

Tomoyo sonrió. "Te creo Sakura."

No sabía porque sus palabras aliviaron un nudo que se había formado en su pecho. "Eso no es todo" continuó, sujetando el fantasma de valentía que le había dado la sonrisa de la joven frente a ella. "En esos sueños, también te vi a …ti" La última palabra se manifestó en un tímido susurro.

Tomoyo ante eso inclinó su cabeza hacia un lado. Eso y su parpadeo fueron las únicas señales de su sorpresa. "¿A mí?"

Sakura asintió, por una parte, alegre de que la joven aun no saliera corriendo del departamento. Por un momento se sintió avergonzada. Eso era lo que hubiera hecho ella… lo que había hecho ella.

"Al principio pensé que debía ser una coincidencia. Pero que en estas semanas haya conocido a dos personas que no había visto antes en persona y que han aparecido tan frecuentemente en mis sueños… es más que eso."

Tomoyo la miró pensativa. Colocando un dedo en su barbilla.

"Te entiendo" dijo después de un rato. "Todo eso es en verdad extraño. Eso aunado a…"

El silencio cayó sobre ellas.

Sakura la miró perpleja. Tomoyo decía las cosas como si hubiera más de lo que ella misma sabía.

"¿Aunado a que Tomoyo?"

Tomoyo suspiró. "Últimamente yo también he tenido experiencias bastante extrañas" dijo finalmente.

Por fin la cortina gris que la había cubierto comenzó a desvanecerse, en cambio siendo reemplazada por una luz de curiosidad.

"He tenido sensaciones muy extrañas también, que no he podido explicar" dijo Tomoyo. "Sakura, te diré algo y no necesitas responder inmediatamente ¿de acuerdo?"

Sakura parpadeó. Ese día estaba dando giro tras giro y sentía que si se permitía desacelerar el paso caería de inmediato.

"Creo que tus sueños y lo que yo he sentido se entrelazan con lo que le sucede también a alguien más." dijo Tomoyo lentamente como si quisiera evitar cualquier duda. "Creo que es muy posible que esa persona tenga la explicación a lo que está ocurriendo."

"¿Esa persona tiene una explicación?" repitió Sakura perpleja.

Tomoyo asintió. "Es altamente probable."

Sakura meditó eso y observó el rostro de Tomoyo. La miró expectante al notar que aún no terminaba.

"Si hablamos con esa persona, probablemente logremos entender un poco más todo esto, pero tú tienes que tomar la decisión si lo que deseas es hablar con él… teniendo en cuenta que aún puede haber más cosas que te resulten inexplicables."

Sakura entendió por qué Tomoyo le decía eso, de esa forma. Era la forma en la que ella misma se acercaba a animales asustados.

Sakura lo pensó un poco. Sí, había estado asustada. Había sentido terror… pero principalmente a confirmar que había algo mal con su mente. Sakura no era una persona débil y asustadiza por naturaleza. Ella se había prometido ser fuerte. Y si había una explicación, cualquiera que fuera, quería conocerla. Se sintió avergonzada y torpe de haber mostrado esa debilidad.

"Quiero entender que es lo que pasa" dijo con determinación.

Tomoyo sonrió. "Espera, aun no termino. Dime eso cuando te haya contado las cosas extrañas que me han pasado."

Sakura la miró confundida. "¿Hay más?"

"Sí, es algo principalmente de esta persona de la que te hablo." Dijo. "Es tu decisión si lo quieres conocer." Repitió.

Sakura asintió.

"Poco antes de mudarme a Hong Kong, un hombre fue a la compañía de mi madre solicitando emplear nuestro buscador. Yo lo recibí y me dijo que estaba buscando a una persona, sin embargo, con lo único que contaba era con una foto distorsionada y un primer nombre. Lo primero que pensé fue en que su búsqueda sería inútil con únicamente esos datos. No había forma de que resultara, y aun así, una expresión en sus ojos me impulsó a intentar ayudarlo. Días después conocí a una persona con el mismo primer nombre de aquella persona que buscaba este hombre."

Por alguna razón Sakura comenzó a sentirse nerviosa, pero no quiso interrumpir por nada a quien le hablaba.

"Ya sea por curiosidad o algo más, sentí el impulso de buscar una foto de la persona que recién había conocido, para mostrársela a este sujeto y ver si había alguna posibilidad de que, en efecto, fuera la persona que buscaba. Lo era. Había muchas cosas que no entendía, como el porque estaba buscando a alguien de quien parecía que no sabía nada. Pero… no sé cómo explicarlo, sentí como que lo correcto era ayudarle. Al ver a los ojos de ambos sentía…" rio. "Siento algo que me atrae hacia ellos." Tomoyo suspiró.

"Probablemente la información que le brindé hizo que finalmente encontrara a esa persona." Tomoyo la miró fijamente a los ojos.

En su pecho podía sentir su palpitar errático. Aun así, no quiso emitir ningún sonido.

"Lo siguiente que supe, fue que este hombre me hablaba diciéndome que había visto por fin a esa persona, pero que las cosas habían tomado un extraño giro y que deseaba saber si esa persona se encontraba bien. Cuando me llamó note tanta preocupación en su voz que no pude evitar sentirla yo también." Hizo una pausa, mientras analizaba su rostro. Sakura sabía en su interior que era lo que decía, pero aun así necesitaba escucharlo de su boca.

"¿Quiénes eran esas personas, Tomoyo?"

"Eres tú Sakura." Dijo finalmente. "El joven que te ha buscado por no sé cuánto tiempo es el mismo que viste, y el mismo que puede tener más respuestas. Su nombre es Syaoran Li."

Y tan sólo con escuchar su nombre en la realidad, proveniente de labios que no eran los suyos le dio finalmente la noción de que esto era real.

"Syaoran" murmuró, sus ojos dirigidos a Tomoyo y aun así no la estaba viendo a ella.