N/A: Este es un capítulo que han estado esperando.
Diferentes tipos de diálogos
- Diálogo Normal -
Diálogo escrito
"Diálogo mental o telepático"
Diálogo con el lenguaje a señas
El Instituto y los Hermanos Cullen.
Punto de vista: Bella.
Abro mis ojos resignada a no poder dormir más, el reloj de mi buró apenas marca las 4:15 de la madrugada, por lo menos mi lámpara de noche mantiene levemente iluminada mi habitación y hasta puedo relajarme con la combinación de colores a mi alrededor; quisiera levantarme pero es domingo y mi padre no trabaja este día, así que decido quedarme en mi cama hasta que llegue la hora de levantarme y para preparar el desayuno.
Me siento agotada y adolorida, casi no he dormido por mis pesadillas y el malestar de mis cicatrices irritadas, no sé si es por el clima de Forks o porque es una señal del poco tiempo que me queda de vida; pero cada vez me siento más débil y hasta mis cicatrices tardan más en sanar y aunque la crisis que tuve anoche no fue tan grave, aun no me he recuperado de los malestares que me causó.
Al menos debo agradecer a Carlisle y Esme por la ayuda que me brindaron, porque de no ser por ellos, la crisis hubiera sido peor, todavía me reprocho por haber perdido el control de mis emociones de esa forma, pero con ellos es muy fácil ser yo misma y desahogarme, aunque no fue tan malo, me complace mucho haberlos conocido.
No puedo evitar sonreír al recordar a mis nuevos padres adoptivos, no es que me olvide de mis verdaderos padres, pero con Carlisle y Esme siento que puedo ser yo misma, ellos me hacen sentir comprendida, segura, cuidada y hasta querida. Aunque no olvido que hay algo en ellos que los hace peligrosos, muy peligrosos; pero eso no me importa porque sé que ellos nunca harían algo para lastimarme, al menos no intencionalmente.
Hasta la extraña luz que hay dentro de mí lo sabe, porque a diferencia de otras personas, la luz no trata de atacarlos, sólo permanece alerta y un poco a la defensiva, incluso pude sentir que rodeaba mi cuerpo; pero no con la intención de atacarlos como hace con los demás, sino que más bien parece que la luz quisiera protegerme y eso es lo que me ayudó a sentirme más segura y cómoda con Esme y Carlisle. Por eso la presencia de ellos ya no me incomodaba tanto como al inicio y creo que hasta ellos parecían estar más cómodos a mi alrededor, después de pasar varias horas conmigo.
Esto sólo me demuestra que ellos son diferentes a las demás personas, hay algo que los diferencia de otras personas y los hace peligrosos; pero sea lo que sea, estoy segura de que eso no cambia lo buenos y amables que son en realidad. Sin importar lo diferentes y especiales que sean los Cullen, yo me siento segura y muy cómoda con ellos; y creo que con nadie más podré sentirme igual. Ellos son especiales y ahora también son mis padres adoptivos, sólo tengo que asegurarme de que esa luz que hay dentro de mí, siga sin querer atacarlos y me siga rodeando de forma protectora para que no pueda lastimarlos al estar con ellos.
Pensar en todo esto, me lleva a preguntarme si tal vez la luz, sólo quiere protegerme de los demás, porque cuando fuimos al supermercado, me di cuenta que la luz quería atacar a las personas que estaban a mi alrededor, incluso tuve que esforzarme por contenerla porque Esme era la única a la que permitía cerca de mí sin tratar de lastimarla y por eso me sentí más segura y tranquila a su lado, hasta estoy segura de que puedo tolerar más su cercanía que con los demás… Y pasó lo mismo con Carlisle, después de pasar tiempo con él, pude sentirme segura y muy cómoda en su presencia porque la luz no trató de atacarlo en ningún momento.
Por eso quisiera saber qué es lo que los hace a ellos tan especiales y diferentes de las demás personas, no entiendo por qué la luz se siente cómoda con ellos a pesar de que son peligrosos, pero evita que los demás se me acerquen porque siempre quiere salir y atacarlos cuando tratan de acercarse a mí… No entiendo por qué puedo sentirme cómoda con los Cullen pero no puedo estar cerca de nadie más… ¿Cuál es la diferencia entre ellos y las demás personas? ¿Y por qué la luz blanca los acepta a ellos y no a los demás?
Ni siquiera mis verdaderos padres me hacen sentir tan cómoda y segura como me siento al estar con Carlisle y Esme. No creo que mis padres me quieren lastimar, estoy segura que mis padres me aman mucho y se preocupan por mí, pero hay algo que me mantiene alejada de ellos y por eso no puedo sentirme cómoda con sus presencias y tampoco puedo confiar en ellos de la misma forma en que llegué a confiar en Esme y Carlisle, a pesar de que acababa de conocerlos…
Aunque, tal vez sea porque tengo miedo de hacerles más daño del que ya les he hecho a mis padres, nunca podré dejar de sentirme culpable por todo el sufrimiento que les he causado en los últimos años.
Fue por eso que decidí venir a Forks, porque sería lo mejor para mi familia; mi madre ahora está libre de mí y puede tratar de ser feliz con Phil, al menos ya no tendrá que estar encerrada en la casa, sin dejar de preocuparse por mí en todo momento… Y mi padre está muy feliz porque por primera vez viviré con él y como pasa mucho tiempo trabajando, mi presencia no lo afectará tanto como a mi madre, él estará a salvo mientras siga trabajando y respete mi espacio.
Y yo finalmente pude alejarme de Phoenix, por fin salí del lugar que encierra tantos recuerdos que sólo aumentan mi dolor y sufrimiento. Al menos en Forks podré estar en un lugar tranquilo sin que me haga recordar mi pasado tan doloroso… Y lo mejor de todo es que ahora tengo a mi Mamá Corazón y mi Papá Bienestar, quienes se aseguraran de que mi estadía en Forks no afecte a los demás, estoy segura que evitaran que otras personas se me acerquen, tal como lo hizo Esme cuando me llevó al supermercado… Con ellos podré estar más segura y tranquila.
Ahora sólo me preocupa el que tener que ir al Instituto, porque sé que tendré mantenerme alejada de todos, no podré relacionarme con ninguna persona, la luz blanca no me lo permitirá y es mi responsabilidad asegurarme de que no pueda atacar ni lastimar a nadie de nuevo; y como de todas maneras, sólo iré al instituto por dos semanas, no creo que tenga problemas para mantenerme alejada de todos en el pueblo, así no habrá riesgo de provocar otra explosión o de matar a alguien más.
Lo bueno de esto es que no me molesta la idea de no socializar con nadie, nunca he sido muy sociable y por eso nunca tuve muchos amigos en el pasado, la verdad es que ni siquiera sé cómo hacer nuevos amigos… El único amigo que tuve fue Leo y no fue por algo que yo haya hecho, de hecho nunca habríamos sido amigos de no ser por su insistencia a querer pasar tiempo conmigo, fue gracias a él que tuvimos la oportunidad de pasar tiempo juntos para conocernos mejor y aunque al inicio me desesperaba y molestaba su presencia, después llegué a acostumbrarme a él y de repente ya éramos los mejores amigos…
El sonido del reloj marcando las 6:00 am y el insoportable malestar de mis cicatrices irritadas, me sacan de mis pensamientos y decido levantarme de una vez por todas, para poder darme una ducha que alivie el ardor de mi cuerpo; por lo que teniendo cuidado de no hacer mucho ruido, me levanto, ordeno mi cama, recojo las cortinas gruesas dejando sólo las más livianas corridas, para que entre un poco de claridad a mi habitación, luego me tomo unos minutos para contemplar la suave y relajante lluvia que cae, sorprendiéndome al ver los variados tonos verdes que hay en el bosque, es un paisaje muy hermoso, pero muy distinto al de Phoenix donde los colores cálidos y marrones abundan.
Después saco unas leggins azules, una camiseta gris de mangas largas y ropa interior del armario, agarro mi neceser con mis cosas de aseo personal y voy a darme una ducha con agua tibia para calmar el malestar de mi cuerpo, lo cual funciona de maravilla, porque el ardor disminuye y siento mi cuerpo más relajado, hasta mis cicatrices están menos rojas e inflamadas; después regreso a mi habitación y escucho aliviada que mi padre sigue durmiendo, así que peino mi larga cabellera que ahora me llega hasta el final de mi espalda y la recojo en una coleta alta, para luego ponerme mis zapatillas deportivas.
Cuando ya estoy lista, decido hacer un poco de yoga, para entrar en calor, después de todo estoy acostumbrada a la actividad física y aunque ya no puedo agitarme mucho, sí puedo hacer ejercicios de estiramiento que mantienen mi cuerpo en forma, es por eso que a pesar de ya no bailar sigo manteniendo la misma agilidad, coordinación, flexibilidad, fuerza, destreza y rapidez en mis movimientos.
Al escuchar el sonido de la lluvia a mi alrededor, mientras hago los ejercicios de estiramiento, empiezo a sentir el deseo de escuchar un poco de música, recuerdo que escuchar mis melodías favoritas hace unos días, me ayudó a relajarme y a soportar la cercanía de las personas a mi alrededor; también mi madre y Esme me aseguraron que la música sigue dentro de mí…
La verdad no estoy segura si eso es cierto; de todos modos, no me siento lista para volver a tocar mis instrumentos, pero sí quiero volver a escuchar un poco de música de vez en cuando, en especial cuando necesite relajarme… Por lo que después de pensarlo y dudarlo un rato, me decido y enciendo la grabadora, poniendo un CD de uno de mis grupos favoritos que tengo años de no escuchar. Me aseguro de dejar el volumen bajo para no despertar a mi padre y retomo mi rutina diaria de yoga, mientras disfruto algunas de mis canciones favoritas que me animan y relajan a la vez y dejo que el hermoso sonido guíen mis movimientos.
Cuando vengo a reaccionar, ya no estoy haciendo estiramientos de yoga, sino que estoy moviendo mi cuerpo al ritmo de la música… Esto me sorprende y emociona a la vez, porque tengo muchos años de no bailar; así que sigo moviendo mi cuerpo al ritmo de la melodía, teniendo cuidado de no agitarme mucho, ni de hacer movimientos complicados que podrían agotarme demasiado; y sólo me detengo cuando escucho que mi padre se levanta y entra al baño, por lo que apago la grabadora y seco mi sudor con una toalla, sintiendo mi cuerpo relajado y lleno de energía a la vez, mis cicatrices ya no están tan irritadas y el cuerpo no me duele mucho, me siento bien, mucho mejor de lo que me he sentido en años y eso me tranquiliza y anima mucho.
Bajo a preparar el desayuno de mi padre y el mío, mientras él se ducha y me apresuro a comer mi cereal y ensalada de frutas con yogurt para que cuando mi padre baje pueda desayunar con tranquilidad. Estoy lavando mis platos cuando de repente tengo que concentrarme y respirar profundo para contener la luz blanca que me alerta de su cercanía y trata de salir de nuevo. Tal como me temía, la luz sigue reaccionando de la misma forma con mi padre… Por lo que tenía razón al creer que seguirá queriendo atacar a todos los demás que estén cerca de mí, claro, a excepción de Esme y Carlisle, quienes son los únicos a los que tolera un poco más.
- Buenos días Bella - me saluda mi padre desde la entrada de la cocina, yo me giro y afirmo levemente con la cabeza como saludo – Creí que te levantarías más tarde – comenta sonriendo, yo me encojo de hombros, sin poder decirle que casi no he dormido por las pesadillas y el malestar de mi cuerpo.
- Ho-la… p-pa-pá… t-tu… d-de-sa-yu-no – tartamudeo señalando la estufa, él se sorprende al ver que trato de hablar.
Como ayer hice grandes progresos en mi expresión oral, he decidido esforzarme más por hablar con otras personas; pero al ver la mirada confundida de mi padre, mientras trata de entender mis palabras, suspiro desilusionada al darme cuenta de que a diferencia de Esme y Carlisle, mi padre sigue sin poder escucharme ni entenderme, por lo que me doy por vencida y retomo el lenguaje a señas.
- Buenos, días papá… espero que hayas descansado bien… ya preparé tu desayuno… y espero que te guste mucho – Le digo a través de señas, tratando de ocultar mi desilusión por no poder comunicarme con él, de la misma forma que lo hice con los Cullen.
- Oh… Gracias hija… Eh… sí, yo también descansé bien, ya sabes que estoy feliz de tenerte en la casa… Y bueno… ¡Gracias por el desayudo! Estoy seguro que está delicioso – me dice sonriendo, yo sólo afirmo levemente sin saber qué decir – Por cierto, anoche me di cuenta que fuiste de compras ¿Cómo estuvo la visita de los señores Cullen? Ayer parecías que estabas muy agotada y no pude preguntarte - comenta algo preocupado y curioso, pero yo sonrío al recordar a mis padres adoptivos.
- Estuvo muy bien… – digo sonriendo – ellos son muy amables – le cuento y mi padre me mira más sorprendido, aunque trata de ocultarlo – los dos me agradan mucho –admito con sinceridad.
- Me alegra hija – dice aliviado - ¿Te acompañó la señora Cullen al supermercado? – Me pregunta, yo afirmo divertida al recordar lo mucho que me divertí al salir con ella, por lo que agarro mi libreta para contarle lo que pasó durante la visita, porque es obvio que mi padre quiere saberlo.
Los señores Cullen son muy amables y me agradó mucho poder conocerlos, ayer Carlisle trajo a Esme y se presentaron conmigo, me dijeron que ellos querían ayudarme en todo lo que necesitara y también quieren ser mis amigos, son muy amables y bondadosos; después Carlisle se fue a su trabajo, por lo que Esme y yo nos quedamos aquí para ponernos de acuerdo con las clases que me dará y el horario en el que trabajaremos, ella es una profesora excelente y estoy ansiosa por recibir sus clases, hasta podré seguir con mis clases extracurriculares y como estoy más avanzada en mis clases sólo necesitaré repasar algunos temas para los exámenes y ella me dará clases de idiomas, de arte, manualidades y de cocina y repostería, ¡Hasta veré algunas películas de mis obras favoritas! ¡Espero verlas pronto! y también dijo que podrá ayudarme en mi expresión oral, por eso trataré de hablar más seguido, aunque aún me cuesta pronunciar algunas palabras y hablo en susurros, pero ella dice que sólo necesito práctica; después de ponernos de acuerdo en todo lo de las clases, ella me llevó en la camioneta al supermercado, ahí Esme me ayudó con las compras y evitó que las otras personas se me acercaran y me divertí mucho al salir con ella y dijo que podríamos salir de nuevo a otros lugares, pero se asegurará de que nadie se me acerque para no arriesgar mi salud, ella es muy amable, divertida, cariñosa y sabe muchas cosas que está dispuesta a enseñarme.
Le paso la libreta por la mesa y mientras él la lee, le sirvo el desayuno y lo pongo en la mesa, mi padre lee sorprendido todo lo que he escrito y se sienta en la mesa, mientras yo lavo las sartenes y ordeno la cocina.
- ¡Vaya! Parece que la señora Cullen te agrada mucho – comenta mi padre sorprendido, yo afirmo sin dejar de sonreír, al recordar a mi Mamá Corazón - ¿Y qué piensas del doctor Cullen? ¿Hablaste también con él? – Me pregunta mientras me pasa la libreta por la mesa, yo la agarro y empiezo a escribir.
Carlisle es muy amable y no es como los otros doctores, él es especial y se preocupa mucho por el bienestar de sus pacientes, me dijo que hará todo lo posible por ayudarme y vendrá a verme muy seguido, para tener un mejor control de mi salud, me hizo algunas preguntas para saber lo que me provocaba las crisis y cómo me sentía cuando las tenía, también me dio unos consejos para poder tranquilizarme más rápido cuando me altero y también me ayudará a superar el trauma que sufrí, por lo que trataré de hablar de lo que pasó ese día con él, pero lo haré poco a poco y él me prometió que no me llevará al hospital nunca y que tratará de ayudarme lo mejor posible, sin hacerme sentir incomoda, ni obligarme a nada, él es muy bueno y confío en él, así que estoy feliz de tenerlo a él como mi doctor y a Esme como mi tutora, ellos son amables y buenos conmigo, me agradan mucho.
- Me alegra hija – dice mi padre después de leer mi nota, él está sorprendido, emocionado y aliviado, por lo que puedo ver en sus ojos mucha esperanza de que todo estará bien – estoy seguro que el doctor Cullen podrá ayudarte, él es un doctor excelente y estoy seguro que todo mejorará – me anima, yo sonrío levemente porque aunque sé que es imposible que me ayuden, no quiero que mis padres se preocupen y sufran más por mi muerte.
- ¿Y estás preparada para ir el instituto? – Me pregunta mientras come, yo afirmo levemente, al menos estoy decidida a mantenerme alejada de todos en esas dos semanas – Por cierto, aunque hemos hablado sobre tu condición con el Consejo Educativo, me temo que tendrás que recibir Educación Física y parece que todos los estudiantes deben usar un uniforme en esa clase… El problema es que el uniforme es un short azul oscuro y una camiseta celeste – me informa con un tono preocupado.
- No puedo usar eso… – gesticulo alarmada, él asiente de acuerdo conmigo.
- Lo sé, pero tal vez si hablas con el profesor te permita usar tu ropa y no el uniforme – sugiere, yo acepto, pensando en que al menos tendré que intentarlo – de todas formas, no podrás hacer lo mismo que hacen los otros chicos, porque no puedes estar tan cerca de los demás ni puedes agitarte mucho… Aunque tal vez deberíamos pedirle unas constancias al doctor Cullen, para que no tengas que recibir Educación Física.
- Tal vez… pero creo que primero hablaré con el profesor… llevaré mi ropa y veré cómo son las clases… si veo que no puedo realizarla… le pediré una constancia a Carlisle… – le digo a través de señas, pensando en llevar unas mallas y una camisa de mangas largas.
- Si crees que es lo mejor – acepta, encogiéndose de hombros – Pero te sugiero que la ropa que lleves sea de los mismos colores del uniforme, para que al menos no se vea tan diferente tu ropa a la de los demás – me sugiere, yo afirmo de acuerdo con él.
- Lo haré… Gracias por avisarme papá… Ahora creo que me retiraré a mi habitación… - anuncio y él se apresura a levantarse y se hace a un lado para que yo pueda pasar, porque su cercanía me sigue afectando.
- Está bien, gracias por el desayuno, está delicioso – me agradece, yo le sonrío y subo a mi habitación.
Enciendo la grabadora para seguir escuchando música y saco mis instrumentos del armario para revisarlos y limpiarlos, pero a medida que los reviso, me doy cuenta que se han estropeado bastante por la falta de uso, el teclado requiere varios ajustes porque algunas teclas están un poco sueltas y no suenan bien y el violín necesita un cambio de cuerdas, porque las que tiene están muy viejas y maltratadas; así que tendrán que ser llevados a un taller para que los arreglen y les den el mantenimiento especial que necesitan.
Mientras reviso y acaricio mis instrumentos, me voy llenando de nostalgia y dolor, por no poder tocarlos, todavía no me siento lista para eso y la verdad no estoy segura de si algún día podré tocar de nuevo alguno de mis instrumentos sin sentirme abrumada por todas las emociones que llevo años conteniendo en mi interior; pero aunque no soporte tocar el piano ni el violín, al menos ahora puedo escuchar y disfrutar de la música de nuevo y eso es un gran progreso y alivio para mí, después de pasar años totalmente alejada de la música.
Después de guardar mis instrumentos en sus estuches y en el armario, decido revisar mi correo electrónico, porque estoy segura que mi madre me ha escrito de nuevo, así que no me sorprendo al ver que tengo varios mensajes de ella, donde dice que se alegra que haya llegado bien a Forks, pero que me extraña mucho y que mi regalo le ayuda a recordarme… También me cuenta que lo mucho que disfrutó su viaje y que sigue sorprendida y agradecida por lo mucho que los agentes la cuidaron, ya que la trataron con mucha amabilidad y hasta la fueron a dejar al hotel donde se hospedaría con Phil.
En otro mensaje me dice que la está pasando bien en Jacksonville y que le encantaron las fotografías que le envié de mi habitación, ya que cree que quedó mucho mejor de lo que había imaginado… Luego me pide que le cuente sobre mi doctor y tutora nueva, porque Charlie le ha dicho que me reuniría con ellos ayer y quiere saber mi impresión después de conocerlos.
Sonrío al leer los email de mi madre, porque aunque me extraña, parece estar más feliz y animada por estar de viaje; así que le escribo para contarle sobre Esme y Carlisle y lo mucho que me agradan, le envío lo mismo que le escribí a mi padre hoy en la mañana; y luego le cuento que he seguido escuchado un poco de música de vez en cuando, porque me ayuda a relajarme y me anima… También le informo que ahora hasta estoy tratando de hablar un poco más, aunque aún se me dificulta hacerlo porque sigo hablando en susurros entrecortados.
Por último prometo escribirle al día siguiente para contarle cómo me irá en el Instituto y le pido que disfrute su viaje y se divierta mucho, siempre y cuando no haga algo que sea peligroso o afecte su salud y le recuerdo que no debe descuidar su dieta para que no se enferme y finalmente le envío saludos a Phil. Después de revisar el correo y quedar satisfecha con el contenido, se lo envío, esperando que al leerlo, mi madre se sienta tranquila y feliz, porque no tendrá que preocuparse tanto por mí.
Al terminar bajo para seguir ordenando un poco la casa y esta vez mi padre me ayuda a mover los muebles y me asegura que comprará las cosas que he anotado en mi libreta para darle mantenimiento a todos los lugares y partes de la casa que requieren reparaciones o una limpieza especial.
Mientras estamos ocupados, me percato que mi padre no deja de sonreír porque he salido de mi habitación y estoy haciendo algo que me mantiene distraída y ocupada durante el día… Y alcanzo a ver que sus ojos brillan de felicidad cuando pongo un poco de música de fondo, que mantiene un ambiente agradable y relajante; también hice otros intentos de hablar con él, pero la verdad es que se me dificulta mucho expresarme oralmente con mi padre, porque él no puede escucharme con la misma facilidad que Carlisle y Esme, pero al menos mi padre parece estar muy feliz por mi esfuerzo y aunque no siempre logra escucharme o entenderme, siempre sonríe emocionado cada vez que trato de decir una o dos palabras de vez en cuando.
A la hora del almuerzo preparo unos emparedados, pero mi padre me pide que le caliente un poco de lasaña que quedó de la noche anterior y se sorprende al saber que fue Esme quien la preparó; después subo a mi habitación para descansar un poco, mientras escucho una recopilación de mis compositores favoritos y decido hacer un dibujo del bosque para entretenerme un rato, por lo que paso las siguientes horas sentada frente a mi ventana, mientras trato de recrear el bosque frente a mi casa con la suave lluvia cayendo en forma diagonal y acompasada, quiero reflejar la belleza de la lluvia por lo que me tomo mi tiempo para esbozar la caída de la lluvia sobre la vegetación del bosque y sonrío satisfecha al contemplar mi cuadro finalizado, pensando en enmarcarlo y colgarlo en un lugar especial.
Al atardecer bajo a la cocina para preparar la cena, mientras Charlie mira un partido de beisbol en la televisión y después de cenar le deseo buenas noches y subo a darme una ducha caliente y finalmente me acuesto sintiéndome satisfecha del agradable día que he tenido junto a mi padre y esperando que todos los días sean igual de tranquilos; y después de algunas horas de estar acostada en la cama, empiezo a quedarme dormida, deseando como siempre, poder dormir al menos unas horas, para tener suficientes energías para enfrentarme al Instituto.
Al amanecer del siguiente día, ya llevo despierta varias horas; como siempre, las pesadillas no me dejaron dormir más de dos horas y medias. Y cuando por fin suena mi despertador, siento mi cuerpo muy adolorido, porque de nuevo se han irritado mis cicatrices, confirmando el hecho de que mi condición es cada vez peor.
Pero eso es algo que ya sabía, así que decido escuchar un poco de música suave y relajante para tranquilizarme un poco y aprovechando que aún es muy temprano, decido practicar un poco de yoga, estirando, flexionando y calentando mis músculos y articulaciones adoloridos que el frío me genera, en cuanto el dolor corporal disminuye, empiezo a sentir mi cuerpo más relajado y lleno de energía, por lo que voy a darme una refrescante y relajante ducha rápida que alivie mis cicatrices irritadas.
Después de la ducha me siento mucho mejor y sé que estoy lista para soportar las horas que estaré en el Instituto; así que me tomo mi tiempo para prepararme mientras tarareo las canciones que estoy escuchando a un volumen bajo. Empiezo poniéndome un poco de crema en todo el cuerpo, luego aplico protector solar en mis manos, cuello y rostro, porque aunque está nublado, siempre debo proteger mi piel de los rayos UV.
Me visto con un pantalón negro de cuero que se ajusta a mis piernas, manteniéndolas calientes; junto a una blusa-vestido manga larga que me llega a la mitad de mis muslos de color gris claro, con un lindo estampado de rosas negras con espinas y un cinturón negro que marca y define mi cintura, también me pongo mis botines negros de tacón grueso y decido dejar mi cabello suelto para que termine de secarse, por lo que sólo acomodo mis rizos con mis manos para que caigan con gracia por mi espalda, mientras hago una nota mental de llevar una liga para sujetarlo en cuanto se seque.
Para cuando bajo a preparar el desayuno, mi padre ya se está duchando, así que me apresuro a prepararle un omelet de huevo con queso y tostadas, le preparo su café y un poco de jugo de naranja; yo como sólo mi cereal, una tostada con mermelada y un vaso de jugo. Mi padre entra a la cocina cuando estoy lavando mi plato y vaso, así que le sirvo el desayuno y preparo su almuerzo para que lleve al trabajo, recordando que anoche me pidió que le guardara un poco del estofado que hice para llevarlo hoy al trabajo.
Lo dejo desayunando y subo a mi habitación para preparar mi mochila, recuerdo las asignaturas que cursaré en el instituto, así que sólo llevo las libretas y material que creo que necesitaré para las clases que recibiré; también llevo mi cajita con tarjetas para anotar cosas importantes, mi libreta de apuntes con la que me comunico, más crema protectora para mi piel, una toalla, ropa y zapatos deportivos para la clase de educación física, toallas húmedas, mi Wiwoo y audífonos para escuchar mis melodías y canciones favoritas; y por último, pero no menos importante, me pongo mi chaqueta impermeable negra. Cuando bajo finalmente las gradas, mi padre me está esperando en la sala y parece estar listo para salir.
- ¿Estás lista hija? – Me pregunta y noto que está un poco inquieto, yo afirmo levemente y le sonrío para que no se preocupe tanto, hasta parece que está más nervioso que yo – Bien, te llevaré en la camioneta y en la tarde iré a recogerte a la hora de la salida… También entregaré tus constancias médicas a la señora Cope, ella es la secretaria del Instituto y le recordaré las medidas que el doctor Cullen indicó para tu seguridad y ella te dará tu horario de clases para que sepas a qué clase ir en el transcurso de la jornada, de esa forma tú no tendrás que hablar con ella sobre tu ingreso, sino que yo hablaré por ti – me indica.
- G-gracias – susurro aliviada de que él se encargara de los trámites con la secretaria, mi padre me sonríe y sé que por lo menos esta vez, pudo entender lo que dije, eso es una gran mejora para mí y es algo que me anima mucho.
Salimos juntos de la casa, me abre la puerta del asiento trasero y después sube él, sé que después de ir a dejarme, regresará a casa para irse a su trabajo en el coche patrulla y de nuevo agradezco que haya comprado una camioneta lo suficientemente grande como para que pueda viajar con él sin que me afecte su cercanía.
Me doy cuenta de que no es tan difícil llegar al instituto, porque al igual que los otros establecimientos, se encuentra a la orilla de la calle; pero no puedo evitar desilusionarme un poco cuando finalmente veo el Instituto. No se parece a ninguna de las imágenes de instituciones educativas que he visto en mis libros, la institución consta de tres edificios sencillos de dos plantas cada uno, un recinto que parece ser el gimnasio y un gran estacionamiento; ni siquiera parece ser un instituto educativo, pero tiene un cartel que lo anuncia como tal, así que tiene que ser ese.
Mi padre conduce hasta el aparcamiento y nos detenemos enfrente del primer edificio, en la entrada principal hay un cartel que dice "Oficina Principal" y al igual que mi padre bajo de la camioneta con la capucha puesta y me apresuro a resguardarme de la lluvia, teniendo cuidado de estar a dos metros de distancia de mi padre.
- Esta es la oficina principal – indica, señalando el cartel, yo me contengo de rodar los ojos porque es evidente – generalmente nadie puede estacionarse en este lugar, pero sólo será por un momento y después de hablar con la secretaria me iré – me explica, veo el estacionamiento que por la hora se encuentra algo vacío, yo cabeceo en señal de haber comprendido y juntos entramos a la oficina.
La oficina en sí es un poco pequeña y hay un mostrador que divide la sala en dos, al otro lado hay tres escritorios y en uno de ellos está una señora pelirroja y regordeta que supongo será la señora Cope, al ver su atuendo gimo internamente al darme cuenta de que mi atuendo es demasiado elegante, en comparación a su camiseta purpura y pantalón de mezclilla café oscuro… Su estilo es demasiado casual y eso que ella es la secretaria, mientras que yo sólo soy una simple estudiante; pero aunque me siento un poco incómoda por el contraste entre nuestros atuendos, sé que a mi madre le daría un ataque si yo me vistiera con un estilo tan casual para venir al instituto; así que tendré que resignarme al hecho de que mi atuendo será muy elegante en comparación al que las demás personas usan en este pueblo, a no ser que ella sea la única que se vista así, en este lugar…
- Buenos días señora Cope – la saluda mi padre con amabilidad, avanzando hacia el mostrador
Me ubico en la parte central del costado izquierdo de la oficina, asegurándome de estar alejada de la secretaria y de la puerta, en caso de que cualquier persona llegue, manteniendo mi capucha puesta, para no llamar tanto la atención; y aunque estoy a tres metros del mostrador, de inmediato siento que la cercanía de la señora me afecta e inquieta bastante, ella nos mira a mi padre y a mí con curiosidad y algo más que no logro identificar en la mirada que me dirige, pero que me hace sentir incómoda, porque tengo que esforzarme mucho por tratar de contener la luz blanca que sigue tratando de salir y atacarla.
- Buenos días jefe Swan – lo saluda la señora Cope, sin dejar de verme con curiosidad y algo de reconocimiento, es evidente que sabe quién soy y tal como mi padre me ha advertido, ella esperaba mi llegada a este pueblo - ¿A qué debo el placer de su visita tan temprano?.
- Sólo vine para entregarle las constancias médicas que el doctor Cullen me dio, donde explican la condición especial de mi hija y establece las medidas de seguridad que los demás deben seguir mientras ella asista al Instituto – le explica mi padre, yo presto atención al escuchar eso, porque a pesar de que Carlisle me dijo que había establecido algunas medidas de seguridad para mí, no estoy al tanto de cuáles son todas esas medidas
- ¿Medidas de seguridad? – Pregunta ella frunciendo el ceño, como si no estuviera de acuerdo con seguir las medidas – No creo que eso sea necesario oficial, después de todo, dudo mucho que algo malo le pueda pasar a su hija, por muy especial que sea su condición… Estoy segura que ella estará bien…
- Al contrario señora Cope – replica mi padre con seriedad – El doctor Cullen fue muy claro cuando habló con el Consejo Educativo, sobre la importancia del cumplimiento de las medidas de seguridad que ha establecido, ya que de eso depende no sólo la salud de mi hija, sino también su vida – recalca con firmeza, haciendo que la secretaria alce las cejas con sorpresa e incredulidad – Y le recuerdo que todos los miembros del Consejo Educativo se comprometieron a seguir y cumplir con cada una de las medidas establecidas por el doctor Cullen, ya que si no lo hacen nos veremos obligados a presentar una demanda ante el Consejo Educativo de Seattle y el Tribunal de Justicia de Seattle, ya que entonces estarían poniendo en riesgo la vida de una estudiante – advierte, haciendo que ella se ponga un poco pálida - ¿Acaso no le informaron sobre esto los miembros del Consejo?
- Eh… Oh claro, por supuesto que me informaron… lo que pasa es que se me había escapado de mi mente, ya sabe cómo soy, oficial Swan… Con tantas cosas que ando en la cabeza, a veces se me olvidan algunas cosas – se apresura a decir con nerviosismo – Pero ya lo recuerdo, el Consejo me dijo que hoy su hija se integraría al primer año de Bachillerato, pero sólo asistirá por dos semanas, mientras los profesores la evalúan para asegurarse de que está al mismo nivel que el resto de los estudiantes que siguen el Plan de Estudio aprobado por el Consejo Educativo de Forks – declara con orgullo la última parte
- ¿Y le dijeron sobre la condición especial que tiene mi hija? – Pregunta mi padre, sin darle importancia a lo que acaba de decir
- Eh… sí, claro que lo mencionaron… dijeron que su hija tiene una enfermedad extraña y que por eso no puede estar muy cerca de los demás estudiantes… y también mencionaron que el doctor Cullen sería su médico personal… y como él es el único que conoce su caso tan especial… Eh… dijeron que él nos pondría al tanto de la forma en que debemos tratar a su hija para que su enfermedad no empeore… Pero el doctor Cullen no ha venido aquí desde el día en que se reunió con el Consejo, así que no hemos recibido ninguna información sobre la extraña enfermedad de su hija – le dice con un tono que deja claro, que ella no cree que yo estoy enferma, además me mira como si estuviera molesta conmigo por alguna razón que desconozco, no entiendo por qué se comporta así.
- Ya veo… Me parece muy extraño, porque él me aseguró que ya ha enviado por correo electrónico y por Fax a todos los miembros del Consejo, tanto la constancia médica como las medidas de seguridad para mi hija – le dice mi padre, mirándola fijamente
- Oh, bueno… entonces ellos no han de tardar en traer la documentación sobre su hija en cuanto puedan – dice con nerviosismo, mientras agarra varios papeles que tiene en su escritorio y los coloca en un sobre para luego guardarlo en el archivo – Después de todo, aquí nos llega mucha documentación y a veces es normal que se extravíe algún documento de vez en cuando, pero como dice que el doctor Cullen se lo envió a todos los miembros del Consejo, entonces estoy segura de que alguien lo traerá en estos días…
- Estoy seguro que sí… - murmura mi padre entre dientes – Aunque no es necesario esperar a que alguno de ellos la traiga, después de todo, el doctor Cullen fue muy precavido y me dio unas copias de la constancia médica y de las medidas de seguridad – añade como si nada – así que mejor se las daré personalmente, así me aseguro de que todos los profesores estén al tanto de la condición de mi hija y se aseguren de cumplir con todas las medidas establecidas por el doctor Cullen – declara, mientras le entrega la copia de la constancia médica a la secretaria, quien la recibe con renuencia
- Sí, claro, no hay duda de que el doctor Cullen y usted son muy precavidos – murmura la señora Cope con una sonrisa falsa
- Bueno, como dice el dicho "Más vale prevenir que lamentar" – declara mi padre – Ahora bien, el doctor Cullen especificó que bajo ningún motivo, ninguna persona puede tratar de tener ningún tipo de contacto físico con mi hija, así que nadie puede tocarla ni tampoco pueden estar muy cerca de ella… De hecho específica claramente que todos deben mantener por lo menos 2 metros de distancia para que su salud no se vea afectada… También menciona que mi hija tiene dificultades para expresarse oralmente, por lo que ella sólo se comunica con los demás, por medio de la escritura y haciendo uso del lenguaje de señas… Sin embargo, aclara que su enfermedad no interfiere ni afecta su capacidad de aprendizaje y comprensión de todo lo que la rodea… Así que prácticamente sólo deben evitar acercarse mucho a ella y no deben bajo ningún motivo, tener ningún contacto físico con mi hija… También aparecen los números de teléfono del doctor Cullen y los míos en caso de que ella tenga una recaída o cualquier tipo de malestar… Ya que nadie puede tratar de acercársele para brindarle asistencia médica… Lo único que deben hacer en caso de que ella se sienta mal es comunicarse inmediatamente con el doctor y conmigo para que vengamos de inmediato y la traslademos a un lugar donde podrá recuperarse… El doctor Cullen también indicó que en caso de ser necesario o si surge cualquier inconveniente o emergencia relacionado con mi hija, pueden ponerse en contacto con su hijo Edward o con cualquiera de sus otros hijos, ya que todos ellos están al tanto de la condición de mi hija y saben lo que deben hacer para ayudarla… Pero lo que tienen que tener claro, es que nadie, ninguna persona aparte de los Cullen y yo, nadie se le puede acercar mucho a mi hija – le explica y advierte con seriedad.
La secretara parece estar muy sorprendida al escuchar a mi padre, como si no pudiera creer lo que acaba de escuchar, por lo que se apresura a leer la constancia para confirmar todo lo dicho por mi padre; después me mira con curiosidad, sorpresa y de nuevo está esa mirada que me hace sentir incomoda, por lo que sigo tratando de contener la luz blanca que quiere salir y atacarla por la forma en que me mira… No confío en ella y sé que desde este momento debo tratar de mantenerme alejada de ella, para evitar que la luz la ataque.
- Ya veo… - murmura la secretaria entre dientes – es una pena que su hija padezca esa extraña enfermedad… Antes, yo era una gran admiradora suya, incluso fui a los dos conciertos que hizo cerca de este pueblo hace años, en verdad es una pena lo de su extraña enfermedad – le dice a mi padre con fingida lástima y preocupación, yo frunzo el ceño – Pero debe ser un alivio para usted, que el doctor Cullen haya aceptado ser el doctor personal de su hija… Todos en el pueblo sabemos que él es un hombre muy amable y solidario, él siempre trata de ayudar a los más necesitados, sin importar que sea un caso tan especial y delicado como el de su hija… - le dice simulando amabilidad y comprensión – En serio es una verdadera pena que ella siendo tan joven padezca esa extraña enfermedad incurable que le impide relacionarse con los demás… Estoy segura que su ex esposa debió sentirse muy agobiada por su situación y por eso decidió que lo mejor para ella, era que su hija viva aquí con su padre, donde usted puede cuidarla mejor de lo que ella lo hizo – comenta, sujetando la mano de mi padre como si quisiera darle un poco de consuelo, por lo difícil que es mi situación. No puedo creer que haya dado a entender que mi madre me envió con mi padre, porque ya no soportaba tenerme a su lado y no pudo cuidar de mí… ¡Esto es absurdo!
Yo aprieto los dientes con fuerza para evitar gritarle y callar de una vez por todas a esa señora, no me gusta el tono con el que habla, me parece evidente que no es sincera y sólo finge preocupación por mí, además mi madre no me ha enviado aquí, fue decisión mía, mi madre jamás me enviaría lejos de ella y siempre me cuidó mucho. Esta señora habla sin saber cómo son las cosas en realidad y ha logrado hacerme enojar de gran manera, hace años que no me he sentido tan enojada y por un breve segundo estuve a punto de dejar salir la luz blanca para que la callara de una vez por todas, pero el hecho de que mi padre está cerca de ella, evitó que lo hiciera, por lo que trato de respirar profundo para calmar mi furia.
Y por lo que veo, no soy la única que está enojada, porque mi padre también parece estar muy molesto, por la forma brusca en que aparta su mano del agarre de ella y por la mirada furiosa que le da, mientras aprieta sus puños con fuerza, como si se estuviera conteniendo para no perder el control.
- Bueno… Aunque agradezco su preocupación señora Cope, me temo que se ha equivocado al suponer que Reneé decidió que mi hija viva conmigo, fue mi hija quien decidió venir a vivir conmigo y por eso Reneé y yo hemos tomado todas las medidas necesarias para asegurar su bienestar… Y con la ayuda de la familia del doctor Cullen haremos todo lo que sea necesario para ayudar a mi hija – aclara mi padre entre dientes.
- Por supuesto… Y le aseguro que nosotros también trataremos de ayudarle en todo lo que necesite – le asegura la señora algo incomoda por la respuesta de mi padre – Yo me encargaré de informarle a todos los profesores de su condición y también les diremos a los estudiantes que no se le acerquen mucho… Y por supuesto que seguiremos al pie de la letra todas las indicaciones del doctor Cullen… y también les informaremos de inmediato en caso de una emergencia o inconveniente con su hija – se compromete con nerviosismo, por haber hecho enojar al jefe de policía.
- Bien, se lo agradezco – dice mi padre más tranquilo, pero noto que sigue molesto, yo sé que mi padre siempre ha sido muy protector con mi madre y conmigo. La secretaria baja su mirada a su escritorio y saca unos papeles y se los pasa a mi padre.
- Ya que su hija asistirá al Instituto en las próximas semanas, le haré entrega del horario con las clases que cursará… También le daré un plano de la escuela para que sepa cómo llegar a cada una de sus clases – le indica, mi padre agarra los papeles y los revisa – Por ultimo le daré la hoja de comprobante que los profesores tendrán que firmar, para confirmar su asistencia a cada una de sus clases… Ella tendrá que entregármelo hoy al finalizar las clases – le explica a mi padre, él asiente y me mira curioso, yo afirmo para tranquilizarlo y demostrarle que estoy bien y que podré hacerlo sola, la secretaria observa nuestro intercambio con curiosidad, pero por suerte no dice nada.
- También le daré una copia del reglamento de la institución y del programa de actividades que tendremos en lo que queda del semestre… Por si acaso desea participar en algunas de ellas, aunque ella sólo vendrá dos semanas para realizar los exámenes – comenta, y distingo un poco de alivio en su tono, por el hecho de que no vendré muchos días a clases… Por lo menos ese es un sentimiento que compartimos, y el saber que tenemos algo en común me hace sentir mejor.
- Sí bueno, mi hija sólo hará los exámenes del primer semestre y después recibirá clases con la señora Cullen en casa – confirma mi padre – ella le ayudara a estar lista para los exámenes y después continuará con el programa de estudio que mi hija tenía antes de venir aquí – le informa.
- Bueno, entonces espero que no tenga muchos problemas al realizar las pruebas – murmura la señora sin desearlo en absoluto – de lo contrario, me temo que tendremos que darle más tiempo para que se ponga al corriente con los temas y pueda ser evaluada por nuestros profesores… Después de todo, no es lo mismo recibir algunas clases privadas en casa de vez en cuando, que asistir regularmente a una institución educativa donde se imparte el programa de estudio aprobado por el Ministerio de Educación… Y como ella es tan joven, es probable que tenga dificultades para estar al mismo nivel de los otros estudiantes de bachillerato.
- No se preocupe señora Cope, estoy seguro que mi hija no tendrá ningún problema – asegura mi padre con orgullo y distingo algo de diversión en su tono, yo sonrío levemente porque al igual que mi padre, ahora sé que mi educación es más avanzada que la que imparten en el Instituto – Aquí tienes hija – me dice con ternura, mientras me pasa los papeles por el suelo, yo los recojo y los guardo en mi bolsa, sin molestarme en revisarlos, sintiendo e ignorando la mirada curiosa y sorprendida de la secretaria.
- Muy bien – Accede, sin dejar de verme con curiosidad – en ese caso espero que todo le vaya bien a su hija – desea con una sonrisa falsa a mi padre, quien asiente levemente; y luego centra su mirada en mí – Espero que disfrutes tu estancia en el instituto y bienvenida a Forks señorita Swan – me dice, hablando en un volumen demasiado alto y pausado de lo normal, como si creyera que yo tengo dificultades para escucharla y entenderla.
De nuevo la luz blanca trata de salir de mi cuerpo y atacarla por ser tan grosera conmigo, pero la contengo y me esfuerzo para mirar a la secretaria y asentir levemente en señal de haberla escuchado; después de eso, me giro y salgo de la oficina lo más rápido posible, sintiendo la presencia de mi padre detrás de mí.
- Lamento eso hija, no creo que ella quisiera ofenderte intencionalmente – se disculpa por ella, yo sólo afirmo sin darme vuelta, porque tengo el presentimiento de que ella sí lo hizo a propósito - ¿Cómo estás? – Me pregunta con suavidad, yo respiro profundamente y formo una sonrisa en mis labios antes de girarme, para no preocuparlo.
- Estoy bien papá, no te preocupes… - lo tranquilizo a través de señas, él suspira aliviado, aunque es evidente que sigue algo molesto.
- Bien… Por favor no dejes que los comentarios de otras personas te afecten – me recomienda con seriedad, yo afirmo levemente – Escucha hija, algo que debes saber es que a veces las personas hablan sin pensar y sin saber bien las cosas, pero no debes dejar que eso te afecte, ni te lastime… A veces las personas no somos conscientes de que nuestras palabras y acciones pueden ofender a los demás y es por eso que surgen muchos malos entendidos y conflictos… Pero eso no nos hace malos en realidad, sólo nos hace imprudentes – me explica con un tono solemne
Yo afirmo levemente, en señal de haber comprendido, hace años que mi padre no me da alguno de sus consejos sabios, esto es algo que siempre me ha gustado y que he admirado de él, mi padre puede ser muy reservado y callado, pero también es muy sabio y analítico, por eso antes siempre acostumbraba darme varios de sus consejos llenos de sabiduría en cada una de sus visitas. El hecho de que hoy lo esté haciendo de nuevo, me hace sentir mucho mejor. Pero noto que él sigue preocupado, porque me mira fijamente, como si estuviera considerando el hecho de dejarme sola, así que le sonrío para tranquilizarlo.
- Comprendo papá… trataré de recordar eso de ahora en adelante… y no dejaré que las acciones o comentarios de los demás me ofendan… así que no te preocupes por mí… Estoy segura de que estaré bien – le aseguro a través de señas, sin dejar de sonreír, él suspira aliviado y me sonríe con ternura
- Muy bien hija… Entonces toma esto, son algunas copias de la constancia médica que el doctor Cullen me dio… No estoy seguro si podrán entregar las constancias a todos los profesores, por eso es mejor que tú tengas unas copias para que se las entregues personalmente… Además también podrías dárselas a algunos estudiantes que no conozcan tu condición y que traten de acercarse a ti, así nos aseguramos de que cumplan con las medidas de seguridad – me indica y me lanza una bolsa de papel manila con varios sobres sellados que contienen mis constancias médicas, yo las atrapo en el aire y las guardo rápido en mi bolso, para que no se mojen con la lluvia.
- Ya tengo que irme al trabajo – informa mirando su reloj, yo afirmo de nuevo, notando que sigue un poco inseguro de dejarme sola, no sé por qué está tan preocupado, después de todo sólo estaré aquí por algunas horas, después vendrá a recogerme - ¿Estarás bien?
- S-sí – tartamudeo un poco más fuerte de lo normal, para que pueda escucharme, mientras me esfuerzo por parecer tranquila.
Aunque por dentro, también estoy un poco nerviosa y una parte de mí desea regresar a casa y encerrarme en mi habitación el resto del día… Pero no, estoy decidida a seguir con mi plan y el venir al instituto es una consecuencia del tener que vivir aquí, así que debo quedarme a clases… También está el hecho de que no debo atrasarme con mi educación y para eso debo aprobar los exámenes que me harán los profesores del instituto, de lo contrario no podré seguir con mis tutorías con Mamá Corazón y eso es algo que no pienso perder. Así que tendré que ser fuerte y resistir las pocas horas que permaneceré en este lugar.
- Bien, pero recuerda que si te sientes mal o si quieres regresar a casa para descansar, sólo tienes que decirles que me llamen a mí o al doctor Carlisle para que vengamos y te llevemos a casa – me pide, yo acepto con un movimiento de manos.
- Gr-gracias – tartamudeo con sinceridad, agradezco el hecho de que él se haya tomado la molestia de venir a dejarme y hablar con la secretaria, porque dudo que yo hubiera podido hacerlo sola.
- Que tengas suerte – me desea con una sonrisa, yo sonrío agradecida y él se sube a la camioneta para irse, lo veo salir del estacionamiento hacia la carretera, sintiendo un poco de nerviosismo ante la idea de quedarme sola y desprotegida en un lugar donde estoy casi segura de que nadie será amable conmigo, por el simple hecho de que soy nueva y en Forks no son muy amigables con los extraños.
Pero no puedo dar marcha atrás, tengo que seguir con mi plan y enfrentar mi realidad, así que empiezo a caminar hacia un lugar apartado del estacionamiento, con la vista fija en el suelo, porque los estudiantes están empezando a llegar y no quiero que nadie se me acerque. Me sorprendo al encontrar un refugio apropiado para mí al final del estacionamiento, es una mesa con dos bancas y está techada por lo que podré refugiarme de la lluvia, además es muy apartado y me mantendrá oculta de la vista de los demás, estoy segura de que es muy poco probable que los demás estudiantes me vean en este lugar, así no trataran de acercarse a mí.
Me siento en una banca, dejando mi bolso sobre la mesa y como todavía es muy temprano, saco mi Wiwoo y escucho un poco de música para tranquilizarme; también reviso mi horario y el plano de la escuela y empiezo a marcar cada uno de los salones donde recibiré mis clases, tratando de memorizarlo para saber el camino que debo tomar.
En el plano han marcado de color azul los pasillos principales que llegan a todas las aulas, así que deben ser los más transitados por los demás, pero me doy cuenta de que hay otros pasillos que no están marcados y que también me llevaran a los salones. Supongo que deben ser menos utilizados porque son un poco más largos y extraviados que los otros, por lo que decido usar esos en lugar de los marcados, aunque sé que me tardaré más en llegar a mis clases, pero al menos me ayudaran a evitar la presencia de los otros estudiantes durante el intercambio de clases.
Cuando ya faltan 10 minutos para que suene la campana, acomodo bien mi capucha, dejando mis audífonos y ajustando mi Wiwoo en mi muñeca izquierda con la correa running, luego agarro mi bolsa para ir a clase de Lengua y Literatura en el edificio 3, me doy cuenta que ya hay varios autos en el estacionamiento y escucho las voces de varios jóvenes a mi alrededor, también siento la mirada de varias personas en mí que tratan de reconocerme, la luz blanca está muy alerta y me doy cuenta de que se está preparando para salir y atacar a quienes se atrevan a acercarse a mí, por lo que camino más rápido y mantengo la vista en el suelo, ignorando los comentarios sobre la chica nueva, me siento rara al ser la más pequeña de entre tantos jóvenes de 17 años en adelante, es evidente que todos ellos son mucho más altos que yo y eso me intimida mucho.
Sin embargo, mientras sigo caminando, me sorprendo al percibir una extraña sensación a mi alrededor, no es que alguien trate de acercarse a mí, sino lo contrario, es como si algo o alguien evitara que los demás se me acerquen y me protege, es muy raro, pero algo en mí me dice que hay algo que me está protegiendo, aunque no sé qué es, pero hasta la luz blanca se calma y deja de tratar de salir de mi cuerpo; no sé qué es esto que siento, es la primera vez que me pasa algo así, pero me hace sentir segura y agradezco a quienes sean los que me están ayudando, eso me da esperanza de que nadie se me acercará este día y con eso en mente camino mucho más tranquila hacia mi primera clase.
Al llegar al salón de clases suspiro aliviada al ver que está vacía, así que cuelgo mi chaqueta en el perchero que hay en la entrada del salón y ubico un pupitre al fondo del salón, para asegurarme de que nadie esté cerca de mí, además les será más difícil que me presten atención si estoy sentada al fondo del salón.
Para mi gran alivio, el profesor llega antes de que la campana suene y parece muy sorprendido al verme en el salón de clases; yo guardo mi Wiwoo y saco el comprobante de asistencia y una constancia antes de acercarme un poco a su escritorio, asegurándome de mantener dos metros de distancia entre nosotros, él me mira curioso y veo en sus ojos algo parecido al asombro, pero no encuentro la razón por la que estuviera asombrado conmigo, así que sólo saco mi libreta y escribo en ella.
- ¡Hola niña! ¿Vienes con algún hermano o te has perdido? – Me pregunta después de que sale de la sorpresa, yo me sonrojo y le paso mi libreta para que la lea.
Buenos días profesor Masón, mi nombre es Isabella Swan, espero que le hayan informado de mi presencia en sus clases y de mi condición médica, el doctor Cullen envió algunas constancias donde explica mi condición y las medidas preventivas que debemos tener para evitar una crisis, pero si la secretaria no se la ha entregado, yo también cargo una copia de la constancia para que la revise.
Después de pasarle la libreta, me alejo del escritorio un poco, por el dolor que la luz me provoca, cuando trata de salir de mi cuerpo y atacarlo, el profesor me mira sorprendido y curioso, pero por suerte agarra mi libreta y la lee.
- ¡Oh sí! Ya nos habían informado de su llegada señorita Swan, pero no me habían dicho que sería tan joven, ¿Segura que ésta es la clase a la que debe asistir? – Me pregunta, yo afirmo algo avergonzada y él me mira más sorprendido – Bueno, en ese caso, me temo que todavía no me han entregado la constancia que menciona, así que si tiene alguna copia, me gustaría revisarla – me informa el profesor con el ceño fruncido, yo cabeceo, sin sorprenderme el hecho de que la secretaria no le haya informado nada, le paso la copia de mi constancia médica y guardo silencio mientras la lee.
- Ya veo – murmura sorprendido y mirándome preocupado, también se aleja un poco del escritorio para estar más lejos de mí, yo sonrío agradecida – es bueno que me dieras esto, porque no estaba al tanto de tu condición tan… especial – me dice algo inseguro de cómo llamar mi situación - ¿No puedes hablar? – Me pregunta curioso, mientras me pasa la libreta de nuevo, así que escribo.
El expresarme oralmente se me dificulta mucho, ya que me cuesta pronunciar las palabras con claridad y generalmente hablo en susurros que son difíciles de escuchar; sin embargo mi condición no impide que comprenda todo lo que me digan, yo puedo escuchar y comprender todo a la perfección, sólo tengo dificultades para hablar; también me comunico por medio del lenguaje a señas y escribiendo notas. Y le aseguro que no tendré problemas para comprender las clases perfectamente, ya que a pesar de mi condición, siempre he estudiado en casa; y por eso estoy aquí, para ser evaluada por usted y los otros profesores, de la misma forma que los otros estudiantes y continuar mis estudios del nivel de bachillerato.
- Sí, nos habían dicho que tú vendrías estas dos semanas para realizar las pruebas y los exámenes, pero que después continuarás con tus clases en casa con una tutora privada, pero no nos habían dicho que fueras tan joven, ni que tenías una condición tan especial – me informa, yo afirmo y escribo de nuevo.
Comprendo, bueno, le aseguro que a pesar de mi edad, estoy capacitada para recibir sus clase y si llego a tener algún problema con los temas, la señora Cullen será mi tutora privada y me ayudará a estar preparada para realizar los exámenes; yo espero poder aprender mucho de usted y le aseguro que me esforzaré para no decepcionarlo y daré lo mejor de mí para aprender su asignatura
- Bien… bueno, si tienes alguna duda o necesitas ayuda con las clases, no dudes en decírmelo, yo trataré de ayudarte y te daré el listado de los temas que hemos visto y las obras que evaluaré para que te pongas al corriente con tu tutora – me dice algo sonrojado, después de leer mi nota, yo acepto y él me pasa el listado de temas y obras que evaluaría el primer y segundo semestre.
Se lo agradezco sinceramente profesor Masón, le mostraré el temario a mi tutora para poder prepararme para su examen. También quisiera que me hiciera el favor de firmarme mi comprobante de asistencia, para presentarlo en la Oficina Principal al finalizar las clases.
- Por supuesto – acepta de inmediato, yo le paso el comprobante y él lo firma con rapidez, yo le sonrío agradecida y él se sonroja y me mira con admiración, mientras me devuelve el comprobante firmado.
No entiendo por qué me mira de esa forma, pero no me agrada y me hace sentir incomoda, porque la luz parece muy inquieta y está lista para atacarlo si se me acerca, no sé por qué me incomoda tanto, cuando ha sido tan amable conmigo; de pronto la campana suena y veo que varios estudiantes están en la entrada y miran al profesor y a mí.
- Bueno, si eso es todo puede tomar asiento, yo le diré a los estudiantes que no se le acerquen, ni la incomoden – me informa, yo acepto y le sonrío agradecida, antes de regresar a mi pupitre, al fondo del salón.
El profesor no dio muestras de mi presencia mientras los estudiantes entraban al salón; pero yo hago todo lo posible para ignorar las miradas curiosas de todos los jóvenes, que a pesar de que se les dificulta observarme por estar al final del salón, se las arreglaron para verme. El señor Masón sólo les dice que yo los acompañaré por dos semanas para hacer los exámenes del primer semestre, también les dice que por mi enfermedad nadie puede tocarme ni acercarse mucho a mí, por lo que deben mantenerse a más de dos metros de distancia, ya que la cercanía de los demás afecta mi salud; yo suspiro aliviada al escucharlo, porque al menos los estudiantes se mantendrán alejados y agradezco que no diera detalles de mi enfermedad; después de eso empieza la clase con normalidad.
Yo trato de concentrarme en lo que el profesor dice, pero el hecho de que ya he visto ese tema y ya he leído todas las obras que ellos verán en el segundo semestre, hace que la clase sea muy repetitiva y aburrida; además de que siento la presencia de todos los estudiantes que me rodean y miran de reojo, parece que todos están más atentos a lo que yo hago que a la clase y el hecho de que esté en la parte de atrás del salón, no les impide verme de reojo; por lo que la luz blanca está muy alerta preparándose para salir y atacarlos, esto hace que me sienta adolorida y agotada, por el esfuerzo de estar conteniendo la luz dentro de mí.
Cuando noto que ya faltan 5 minutos para que la clase termine, empiezo a recoger mis cosas, quiero salir lo más pronto posible, pero suspiro resignada ante el hecho de que tendré que esperar a que todos los estudiantes salgan, por lo que tengo miedo de que alguien se me acerque, así que dejo mi libreta y mi bolígrafo a la mano por si tengo que comunicarme con alguien.
En cuanto la campana suena, varios estudiantes me miran con la clara intención de acercarse a mí, pero la presencia del profesor, quien les ordena que se apresuren a salir, los detiene y yo suspiro aliviada y le agradezco al profesor con una reverencia de respeto y agradecimiento, antes de salir del salón, él me mira sorprendido y de nuevo se sonroja, pero no le doy importancia a eso y sólo camino por el pasillo que casi nadie suele usar para llegar al edificio 2 donde tengo mi siguiente clase.
También vuelvo a sentir ese extraño presentimiento de que algo me protege y mantiene alejados a los demás estudiantes de mí; así que mientras camino, trato de localizar y distinguir esa presencia, para saber a quienes tendré que agradecer, el que mantengan a los demás alejados de mí.
- ¡Espera! – Escucho que alguien me llama, yo sigo caminando con rapidez, ignorando a quien sea que me esté llamando - ¡Espera! ¡Isabella Swan! – Grita un chico.
Con eso, ya no puedo seguir ignorándolo, así que me detengo y me giro para ver a un joven alto y muy delgado, de pelo grasiento y con mucho acné en el rostro, él me mira aliviado de que lo haya escuchado. Lo veo curiosa, pero cuando se acerca mucho, levanto mi mano para detenerlo y retrocedo un poco, por suerte él se detiene y también retrocede un paso, por lo que suspiro, aliviada y más tranquila.
- ¡Hola! Tú eres Isabella Swan ¿Verdad? – Me saluda, yo afirmo levemente, parece estar muy nervioso y hasta algo temeroso de que su presencia me moleste, eso me hace sentir simpatía por él, así que le sonrío para que se sienta más cómodo, él sonríe aliviado – Es un placer conocerte al fin, todos esperábamos tu llegada – me informa y yo contengo una mueca al escucharlo.
- Quería saludarte y decirte que soy un gran admirador tuyo, mi hermanita y yo fuimos a tus conciertos hace años… Estoy seguro que ella se pondrá loca cuando sepa que vienes al mismo instituto que yo – dice emocionado, yo me sonrojo un poco por la forma en que me mira
- Dicen que estás enferma y por eso nadie se te puede acercar mucho – comenta después de un momento, yo afirmo levemente y él me mira con tristeza – lo lamento – se disculpa apenado por lo que ha dicho, yo sólo sonrío para que no se preocupe , parece ser un chico amigable y no creo que tenga malas intenciones – Me llamo Erick por cierto – se presenta, yo afirmo - Sólo quería decirte que me alegra, que estés aquí y si necesitas algo, cualquier cosa, será un placer poder ayudarte, aunque los demás dicen que tú nunca aceptarías ser amiga de alguien como yo y lo acepto, pero quería presentarme y decirte que puedes contar conmigo para lo que quieras, lo que sea – me ofrece y yo sonrío agradecida porque es un chico muy amable, así que saco mi libreta y le hago una seña para que espere, él asiente y yo me apresuro a escribir.
Es un placer poder conocerlo joven Erick, puede llamarme Bella y agradezco su amable oferta, le aseguro que en otras circunstancias, me sentiría honrada de poder ser su amiga, pero lamentablemente mi salud es muy delicada y por eso no puedo estar muy cerca de las demás personas; pero aunque no podamos ser amigos, es un placer haberlo conocido, usted es muy amable y estoy segura que hay muchas personas que se sentirían agradecidas de contar con su amistad, yo lo estaría de no ser por mi condición. De nuevo muchas gracias por su amabilidad y espero verlo pronto, le agradecería que le dé mis saludos a su hermanita y gracias de nuevo joven Erick. Sinceramente Bella Swan.
- Gracias, mi hermanita estará muy feliz cuando se lo cuente y le muestre tu nota – me dice lleno de emoción, al leer mi nota que arranqué de mi libreta y le pasé – y comprendo tus palabras, te aseguro que respetaré tu espacio, porque a mí también me gusta que los demás respeten mi espacio, de todas formas ya sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites – me asegura.
- G-gracias – susurro con una sonrisa, él me mira sorprendido y después sonríe ampliamente, como si el hecho de que haya hablado con él sea un gran logro
Le sonrío aliviada y muy orgullosa de mía misma, porque conseguí que pudiera escucharme y entenderme, parece que la práctica de los últimos días, en serio está dando sus frutos, me despido de él con la mano, antes de girarme y seguir con mi camino, sintiendo su mirada en mi espalda, mientras me alejo, al menos puedo confiar en que él respetará mi espacio personal.
Cuando llego a clase de Historia, algunos estudiantes ya están en el salón, pero el profesor Jefferson no ha llegado así que me hago a un lado y dejo que los otros estudiantes entren, manteniéndome alejada de ellos y cuando el profesor llega, le hago señas para presentarme con él y entregarle mi constancia, él la lee y me mira igual de sorprendido que el profesor Masón porque no le han informado de mi situación todavía y al parecer, lo que más les sorprende es que sea tan joven.
También le pido que por favor me permita entrar al salón y sentarme en la parte de atrás para estar alejada de los estudiantes, él asiente y le ordena a los estudiantes que se hagan a un lado y me dejen pasar, porque yo tengo una enfermedad que me impide tener contacto físico con los demás; después de eso el profesor firma mi comprobante y yo me siento alejada de los demás para recibir otra clase igual o más de aburrida que la anterior.
Al finalizar la clase el profesor me da el temario que evaluará en el primer y segundo semestre, al salir del salón, me pongo de nuevo la capucha y me apresuro a caminar por los pasillos, tratando de esquivar a todos los estudiantes que están a mi alrededor, algunos me saludan; pero sólo los miro y hago una leve inclinación de cabeza a modo de saludo, sin detenerme y sin darles la oportunidad de que se me acerquen; de todas formas parece que ya se ha corrido la voz de que nadie se me puede acercar mucho y eso me facilita un poco las cosas, pero siguen habiendo algunos jóvenes que me miran de una forma que me incomoda y asusta mucho, haciendo que sea más difícil de contener la luz que trata de salir y atacarlos.
Pero al menos sigo sintiendo esa extraña presencia que parece estar protegiéndome y mantiene alejados a los demás, ahora estoy segura de que alguien me está cuidando desde lejos, la luz blanca se tranquiliza y me alerta de esa extraña presencia que evita que otros se me acerquen. En tres ocasiones he visto que algunos estudiantes parecen tener la intención de acercarse a mí y hablarme, pero de repente sacuden la cabeza y terminan alejándose de mí, fue muy extraño ver que esos jóvenes parecían estar decididos a acercarse y hasta empezaban a avanzar hacia mí, cuando de repente se detuvieron y caminaron en la dirección contraria de donde yo estaba. Sea como sea, me siento aliviada por esa extraña presencia que me ha estado cuidando desde lejos.
La clase de Español es muy parecida a la de Historia, tuve que esperar a la profesora en la entrada para presentarme con ella y entregarle el comprobante de firmas y la constancia médica; pero con la diferencia de que me aseguro de escribir en Español, lo cual, la sorprende tanto que me felicita por mi excelente escritura y gramática. Yo le aseguro que entiendo perfectamente el español y que antes podía hablarlo, pero que ahora tengo muchas dificultades para expresarme oralmente y por eso prefiero escribir; sin embargo consigo pronunciar algunas palabras en español para demostrarle que aún puedo hablar y entender perfectamente ese idioma.
La profesora Goff se sorprende bastante al escucharme hablar y me dice que entonces no tendré ningún problema en su clase, yo afirmo de acuerdo con ella y me preparo mentalmente para otra clase aburrida. Ella les dice a los estudiantes que me permitan llegar a mi asiento, al final del salón y empieza la clase. Y esta vez la sorprendida son yo, cuando me doy cuenta de que su pronunciación y acentuación no siempre es correcta, y que al parecer yo domino mejor el idioma que ella; pero aun así trato de concentrarme lo más que puedo en su clase, tratando de ignorar los errores que la maestra comete, así como evito los susurros y las miradas curiosas de los otros estudiantes.
Sin embargo, la clase de Trigonometría es totalmente diferente, ya que cuando el profesor Varner llega al salón de clases y me ve, no espera a que yo le explique mi condición, sólo me ordena que entre al salón, mientras me presenta él mismo ante los demás. De inmediato, me siento muy molesta, porque me parece muy descortés de parte del profesor que ni siquiera se tomara la molestia de escucharme cuando traté de comunicarme con él. Y me enfurece el hecho de que a estas alturas de la jornada, ya todos los profesores y estudiantes deberían estar al tanto de mi condición y las medidas de seguridad; pero es evidente que la secretaria no ha hablado con ninguno de ellos sobre mi condición y tampoco les ha pasado las constancias médicas que mi padre le dio.
Así que al estar frente al salón, con todos los estudiantes y el profesor mirándome expectantes, hago un gran esfuerzo para no poner los ojos en blanco y me apresuro a escribir dos notas en mi libreta que arranco y luego lanzo una a un chico que está sentado en el pupitre más cercano a mí, mientras que la otra se la paso por el suelo al profesor, quien me mira confundido y molesto por mi comportamiento; aunque claro, no se compara con lo enfadada que estoy por la situación que él mismo provocó, por lo menos me he asegurado de ser muy clara en las dos notas que escribí y espero que después de esto, todos capten el mensaje y se mantengan lejos de mí.
La nota de los estudiantes dice:
Buenos días jóvenes, mi nombre es Isabella Swan, los estaré acompañando en las próximas dos semanas y espero que todos ustedes eviten tener cualquier tipo de contacto físico conmigo y tengan la amabilidad de mantenerse lo más alejados que puedan de mí, para evitar que tenga una recaída por mi enfermedad, por su comprensión muchas gracias.
Le hago una seña al chico para que lea mi nota y se la pase a los demás, por suerte él lo hace y se asegura de pasarla a la chica que está detrás de él; y mientras ellos leen y pasan la nota a los demás estudiantes, me apresuro a pasarle también mi constancia médica y el comprobante al profesor, él sólo me mira fijamente, negándose a recoger lo que le he pasado, pero después de un par de minutos resopla con resignación y las levanta para luego empezar a leer la nota que dice:
Buenos días profesor Varner, mi nombre es Isabella Swan y espero que le hayan informado de mi presencia para las próximas dos semanas, en las cuales asistiré a sus clases para conocer su método de evaluación y donde espero no tener ningún problema para realizar las pruebas y los exámenes del primer semestre, ya que todos los temas que hay en su programa de estudio ya los he visto con mis profesores privados, sin embargo espero tener la oportunidad aprender aunque sea un poco más de sus clases. Por cierto, lo estaba esperando en la entrada para explicarle mi condición especial, porque parece que la secretaria ha olvidado entregarle mis constancias médicas a los profesores, pero al menos traje otras constancias y con gusto le daré una, para que conozca mi situación y me ayude a mantener a los demás estudiantes alejados de mí, ya que no puedo tener contacto físico con nadie, ni puedo estar a menos de dos metros de distancia de los demás, también tengo muchas dificultades para expresarme oralmente y por eso me comunico con el lenguaje a señas o lo hago por escrito para quienes no manejan esa forma de comunicación; sin embargo le recuerdo que mi condición no interfiere en mi aprendizaje y estoy segura que no tendré ningún problema en adaptarme a su método de enseñanza, por la educación avanzada que he recibido con mis tutores personales.
También la hago entrega de una de las copias de mi constancia médica y del comprobante de asistencia, para que lo firme y así yo pueda presentarlo a secretaría al finalizar las clases. Por su comprensión y ayuda, muchas gracias de antemano.
El profesor Varner se pone cada vez más rojo, conforme lee mi nota, yo espero de pie frente a todos los estudiantes mientras terminan de leer, estoy molesta, pero no puedo hacer nada para evitarlo y sólo centro mi mirada en el profesor, esperando a que termine de leer mi constancia médica, veo que su rostro pasa de la sorpresa a la preocupación al darse cuenta de la gravedad de mis situación y creo que eso es suficiente para que su enojo disminuya, porque firma mi comprobante con rapidez y me mira avergonzado y algo arrepentido por su comportamiento, yo afirmo levemente aceptando su disculpa.
- Bueno jóvenes, creo que ya están al tanto de la situación de la señorita Swan – les dice a los estudiantes con voz seria y autoritaria, pero parece estar avergonzado y molesto por la situación, los estudiantes se ríen disimuladamente y confirman que ya lo saben – Bien, entonces permítanle pasar, para que se siente a final del salón – les ordena molesto por las burlas de ellos.
Los estudiantes se ponen de pie y se hacen a un lado, mientras un joven coloca un pupitre al final del salón, yo le agradezco con una sonrisa, él sonríe muy sonrojado al verme, no entiendo por qué todos se sonrojan al verme, pero eso me incomoda y hace que la luz quiera salir de mi cuerpo y atacarlos, así que respiro profundamente para contener la luz y camino hacia mi asiento.
El profesor empieza la clase de inmediato y declara que hará un laboratorio sorpresa, algo que molesta a los estudiantes, por lo que empieza a anotar en la pizarra varios ejercicios de trigonometría, antes de decir que tendremos que entregar todos los ejercicios resueltos antes de que finalice la clase o de lo contrario no podremos salir al receso.
De inmediato empiezo a sentirme culpable al escucharlo, porque tengo la sospecha de que sólo lo hace por lo que dije de mi educación avanzada, creo que quizás se sintió ofendido con mis palabras y por eso quiere hacer una prueba sorpresa, para ver si es cierto lo que dije. Pero al mismo tiempo, eso me parece muy infantil, ya que los demás estudiantes no tienen la culpa de nada, como para que se desquite con ellos también.
Los ejercicios de trigonometría son simples, así que no me demoro mucho en terminar de resolverlos, cuando él empieza a pasearse por los pupitres para ver cómo les va a los estudiantes, yo levanto mi mano, para pasarle mis ejercicios resueltos. Él se acerca a mí de inmediato, pero mantiene una distancia de dos metros y medio entre nosotros, me mira de forma burlona y yo no entiendo lo que le causa gracia hasta que lo escucho.
- ¿Tiene problemas para resolver los ejercicios señorita Swan? – Me pregunta de forma burlona, todos los estudiantes dejan de ver sus hojas y se giran para verme, yo niego con la cabeza y siento mis mejillas muy calientes por toda la atención que estoy recibiendo y porque otra vez me he enojado, por lo que empiezo a escribir en mi libreta, pero de nuevo, él no espera y sigue hablando.
- Si no ha visto este tema, le daré el temario para que su profesora privada la ponga al día con mis clases – ni siquiera deja que termine de escribir, así que lo miro y hablo lo más fuerte y claro que puedo.
- T-terminé – aclaro muy seria, pero me siento muy orgullosa cuando me percato de que esta vez, varios de los estudiantes pudieron escucharme hablar, aunque tal vez sea porque están muy atentos y callados para no perderse nada de lo que pasa entre el profesor y yo.
El profesor parece muy molesto por mi aclaración y sólo hace un movimiento brusco de mano, pidiendo la hoja de ejercicios, yo se la paso por el suelo y él resopla antes de agacharse para recoger la hoja, ignorando la risa de algunos estudiantes, él se apresura a revisar mis ejercicios, mientras su rostro enrojece y su ceño se arruga cada vez más, ahora no tengo ninguna duda de que está muy enojado.
- Me temo que tendrá que hacer estos ejercicios de nuevo – dice molesto y entre dientes, yo lo veo confundida, porque estoy segura de que todos están correctos, hasta me aseguré de comprobarlos.
- ¿Están… mal? – Le pregunto confundida, él se sonroja más al escucharme.
- No, no están mal – gruñe molesto y parece que le cuesta decirlo, yo frunzo el ceño confundida, porque no entiendo la razón por la que tengo que volver a hacerlos, si están bien; parece que las cosas son muy diferentes en los institutos.
- ¿Y… en-tonces… p-por q-qué? – Pregunto confundida y molesta, los estudiantes nos miran fijamente y yo quiero decirles que se metan en sus asuntos, pero eso sería muy difícil para mí, así que mejor los ignoro.
- Porque este no es el método que estoy evaluando – me dice el profesor muy serio, yo frunzo el ceño, porque cómo se supone que iba a saber el método que él está evaluando, sí al inicio no dijo que quería que los resolviera con un método específico, él sólo anotó los ejercicios en la pizarra y nos ordenó que los resolviéramos, no dijo nada sobre un método en específico; además siempre creí que no importaba el método que utilizara, siempre y cuando resolviera los ejercicios.
- ¿Y…só-lo… p-pue-do… usar… su… me-tto-do? – Le pregunto, controlando el enojo que siento en este momento.
- Así es señorita Swan, ya que estoy evaluando el método que he enseñado a los estudiantes, el cuál es el más apropiado para que puedan resolver estos ejercicios y tengan un buen aprendizaje – indica con firmeza, yo me contengo de rodar los ojos, pero sé que no ganaré nada al estar discutiendo con él.
- ¿C-cuál… mé-tto-do… quie-re? – Le pregunto cansada de la conducta del profesor.
- Quiero el método aprobado por el Ministerio de Educación y que es el más recomendado para que los estudiantes aprendan a resolver estas ecuaciones – contesta, molesto, yo lo miro confundida.
- P-pero…ese… hi-ce – replico molesta, mientras señalo la hoja que sostiene en sus manos – el… ot-tro… me-tto-do… es… más… lar-ggo… y… di-ffí-cil… p-pe-ro… si… q-quie-re… los… haré… con… el… me-tto-do… más… an-tti-guo… - le ofrezco y veo que varios estudiantes se cubren la boca para ocultar sus risas, no sé si se burlan por mi tartamudeo o por lo que dije, mientras que el profesor enrojece y ahora está más furioso conmigo y los chicos que se están burlando; bueno, ya estamos iguales, porque ahora yo también estoy furiosa con él y con todos los estudiantes curiosos.
- Sólo hágalos – me ordena molesto, yo extiendo mi mano para que me pase mi hoja de ejercicios, pero él niega con la cabeza – No, me quedaré con esta hoja, para asegurarme de que no copie las respuestas, tendrá que hacer los ejercicios en otra página y le sugiero que se apresure porque sólo quedan 15 minutos de clases – me ordena con firmeza, yo afirmo molesta y me apresuro para terminar los ejercicios con el método más largo y complicado de todos, no hay duda que este profesor no me agrada nada.
- Los demás sigan trabajando, no olviden que esta es una prueba evaluada y tendrá un porcentaje en su promedio final – advierte a los demás estudiantes molesto, porque algunos ya no ocultan sus risas y sólo se burlan de él, pero yo no le veo lo gracioso a la conducta tan inmadura del profesor.
Como estoy molesta, me concentro en hacer los ejercicios lo más rápido que puedo, como ya sé las respuestas, no me tardo mucho y en tan sólo 10 minutos los termino; así que de nuevo levanto mi mano para llamar la atención del profesor, quien sigue paseando por los pupitres de los estudiantes que parecen estar teniendo problemas para hacer los ejercicios.
- T-terminé – informo al profesor, cuando me ve con el ceño fruncido
De inmediato, todos los estudiantes del salón giran y me miran sorprendidos, yo los ignoro y mantengo mi vista fija en el maestro, él se acerca a mí, así que le paso la hoja de ejercicios por el suelo, notando que le molesta tener que agacharse a recogerlos, pero al final lo hace y revisa mis ejercicios, al menos esta vez no dice nada, pero creo que sigue molesto mientras los lleva a su escritorio.
Al final de la clase, tengo que esperar a que los estudiantes de las dos filas del lado derecho se hagan a un lado para poder salir; ya que el resto de la clase tendrá que quedarse a terminar los ejercicios, me sorprendo mucho al darme cuenta de que nadie aparte de mí, ha podido resolver todos los ejercicios a tiempo y eso que yo tuve que hacerlos dos veces.
Me apresuro a caminar por uno de los pasillos más solos hacia la cafetería, sigo molesta por la actitud del profesor, también me enoja que todos los estudiantes me miran como si fuera un bicho raro, aunque debo admitir que es evidente lo diferente que soy de todos ellos.
Lo peor es que tal como temía, mi vestuario es demasiado elegante comparado al que los otros jóvenes usan, incluso los profesores, ya que la mayoría visten con camisetas polo y pantalones jeans, el profesor Jefferson incluso usaba sandalias con calcetines, en lugar de zapatos; después de ver esto, no me extraña que mi mamá sintiera que no encajaba en este pueblo, porque a mi madre siempre le ha gustado vestir bien para cada ocasión y no sólo eso, ahora he comprobado por mí misma, que ella tenía razón al decir que algo que le gustó de mi padre, es que él era uno de los que mejor se vestía en Forks y eso que mi padre tiene un estilo cómodo y semi formal al vestirse, sus atuendos no son ni muy elegantes, ni muy casuales, pero comparado con la forma en que las demás personas se visten, debe ser considerado uno de los mejores vestidos del pueblo.
Al llegar a la cafetería noto que hay una gran fila de estudiantes que esperan ser atendidos, para comprar sus almuerzos, desde lejos veo que sólo venden comida chatarra y con muchos químicos y sabores artificiales; por suerte traje de mi casa, una manzana y un frasco de té helado de limón, ya que no hay forma de que coma lo que tienen en la cafetería y decido que a partir de mañana traeré mi almuerzo desde casa.
Sigo caminando, lejos de todos los estudiantes que me miran curiosos, sorprendidos y algunos chicos que me miran de esa forma que me asusta e incómoda, no entiendo el significado de esa mirada, pero me recuerda a la forma en que me miraron los hombres que nos atacaron a Leo y a mí, así que esquivo esas miradas y me alejo de esos chicos a toda costa, porque la luz blanca quiere salir y atacar a esos chicos con más fuerza que con los demás.
Tengo pensado ir a la banca que está por el estacionamiento, pero la lluvia cae muy fuerte y creo que hace demasiado frío para estar afuera; por suerte noto que hay una mesa vacía que está más alejada de las otras donde se sientan los demás estudiantes; así que me dirijo a ese lugar donde podré estar separada de los demás.
Mientras me acomodo en una silla dando la espalda a los demás, coloco mi bolso sobre la mesa, ignorando las miradas de todos a mi alrededor; pero empiezo a sentir el extraño presentimiento de que estoy haciendo algo incorrecto, porque al ver de reojo a los jóvenes que están cerca de mí, me doy cuenta de que parecen muy sorprendidos de que me haya sentado en esta mesa, es extraño, en especial porque no parecía que ellos quisieran sentarse aquí… Al final lo dejo correr, ya que no veo nada de malo en sentarme en esta mesa que está más apartada de las demás, incluso está cerca de un ventanal, por lo que podré contemplar la lluvia y me distraeré de lo que hacen los otros estudiantes.
Saco mi manzana y el té helado, que será mi almuerzo este día, después saco mi Wiwoo para escuchar las composiciones de Mozart que espero me ayuden a tranquilizarme y a ignorar con más facilidad, la presencia de todos el alumnado y profesorado a mi alrededor.
Me incomoda ser el centro de atención de todos los estudiantes y profesores, en especial porque la luz blanca está cada vez más inquieta y alerta, tratando de salir y atacar a todos a mi alrededor; ya que a pesar de que estoy escuchando música, puedo sentir las miradas de todos en mí y me doy cuenta de que hay algunos chicos que parecen tener la intención de acercarse y hablarme, pero al ver que yo no les presto atención, desisten y regresan a sus lugares; además de que sigo sintiendo ese extraño presentimiento, de que algo los mantiene alejados de mí.
Después de varios minutos de estar escuchando la suave y relajante melodía, consigo relajarme y distraerme un poco, mientras contemplo la lluvia caer, la cual parece estar calmándose poco a poco; cuando de repente empiezo a sentir algo que no he sentido en casi siete años, inspiración… de pronto tengo el deseo de escribir una canción que acompañe la melodía que estoy escuchando, por lo que saco mi libreta y me pongo a tararear la melodía y la letra de la canción mientras escribo. Esto me ayuda a olvidarme totalmente del lugar dónde estoy.
Sigo tarareando mi nueva composición, deseando tener mi piano para poder tocar la melodía que acompañe mi nueva canción y me pregunto si en serio podré ser capaz de tocar de nuevo mis instrumentos, aunque claro, primero tendría que mandar a reparar mi teclado y violín para poder comprobarlo y la verdad no estoy segura de que haya un taller de música en este pueblo, así que tal vez tendré que pedirle ayuda a mi padre para eso…
Estoy pensando en lo que le diré a mi padre, cuando de pronto los siento… La luz blanca de inmediato me alerta de la presencia de ellos, sé que son varios y que son diferentes y muy, muy peligrosos… Puedo sentir sus miradas en mi espalda y aunque no tratan de acercarse mucho a mí, su cercanía me afecta de una forma distinta a la de los demás estudiantes, de inmediato sé que son peligrosos y me tardo casi un minuto completo en recordar dónde he sentido esta sensación tan familiar y diferente a la vez.
Pero en cuanto lo recuerdo, me relajo y suspiro aliviada al recordar a Esme y Carlisle, porque cuando estoy con ellos, tengo la misma sensación que estoy sintiendo en este momento; y de pronto recuerdo que sus hijos vienen a este instituto, por lo que es casi seguro que la presencia que estoy sintiendo, es la de ellos, después de todo, no sería raro que ellos, al igual que sus padres, también sean diferentes de las demás personas.
Me concentro en seguir tarareando la canción que acabo de componer y miro a través de los largos mechones de mi cabello a los hijos de Carlisle y Esme, me sorprendo al ver a cinco jóvenes parados a un par de metros de mí, dos de los chicos cargan dos bandejas llenas de comida en cada mano, mientras las dos chicas y el más joven de ellos sólo tienen sus bolsos y mochila. En mi escrutinio, noto que ellos me miran curiosos, sorprendidos y aliviados a la vez; lo cual no es nada raro, porque supongo que sus padres les han hablado de mí y están al tanto de mi situación, por lo que sé con certeza que ninguno de ellos tratará de acercarse demasiado a mí; y de todas maneras la luz blanca parece un poco más tranquila con ellos, porque tal como hace con sus padres, sólo rodea mi cuerpo de forma protectora y no trata de salir y atacarlos en ningún momento; así que desconecto los audífonos y apago mi Wiwoo, mientras me incorporo y me giro para verlos con precaución y timidez.
Todos ellos son hermosos y tienen un gran parecido a Esme y Carlisle en el color de la piel, los ojos y la gran belleza física, así como el hecho de que son diferentes a las demás personas y también son peligrosos; pero noto en sus ojos que al igual que sus padres, ellos son buenos y no quieren lastimarme, por lo que me siento más tranquila y cómoda con sus presencias, muy parecido a como me siento cuando estoy con sus padres, lo cual me hace suspirar aliviada.
Me les quedo viendo con nerviosismo, porque ninguno de ellos dice nada, sólo siguen mirándome fijamente; pero después de unos minutos, ellos sonríen emocionados y veo en los ojos de todos, cierto reconocimiento y admiración que me hace sonrojar, porque de inmediato siento mis mejillas muy calientes.
- ¡Hola! Tú debes ser Bella – me saluda con voz amable y entusiasta la chica más bajita, de pelo negro y corto, hay algo en ella que me recuerda a las bailarinas y su apariencia es muy parecida a como me imagino a las hadas de los cuentos.
- Hola… - los saludo en un susurro amable, sé que al igual que sus padres, ellos podrán escucharme y entenderme con más facilidad que las demás personas; también los saludo con una reverencia de respeto que los cinco corresponden con mucha elegancia y delicadeza, tal como lo hicieron Carlisle y Esme.
- Es un placer conocerte al fin Bella – me dice la otra chica rubia, ella es increíblemente hermosa, tanto que se parece las supermodelo que salen en las revistas que mi madre suele leer de vez en cuando, pero lo que más me sorprende es su hermosa sonrisa, por lo amable y dulce que es – nuestros padres nos han hablado mucho de ti – informa con dulzura, yo sonrío al recordar a Mamá Corazón y a Papá Bienestar, preguntándome qué les habrán dicho a sus hijos sobre mí, esto hace que mis mejillas se calienten más.
- Tienes una hermosa voz – comenta la que se parece a una hada bailarina, yo la miro curiosa y algo sonrojada por su halago, ya sé que al igual que sus padres pueden escuchar mis susurros, pero no creo que me hayan escuchado tararear cuando hay tanto ruido en la cafetería – Es que te escuchamos cantar cuando vimos el video – me explica y yo afirmo y sonrío al recordar el video que les presté, eso lo explica – todos estamos muy sorprendidos por lo talentosa que eres, nos encantó verte y escucharte bailar, cantar y tocar el piano y el violín – añade muy entusiasmada.
- G-gracias – susurro divertida, por su entusiasmo.
De pronto me doy cuenta de que todos los estudiantes nos miran sorprendidos y curiosos, es evidente que los hijos Cullen son diferentes a ellos, hasta su vestuario es digno de una pasarela de modas; lo cual es un gran alivio, porque mi vestuario no sobresale mucho comparado con el de ellos. Los cinco Cullen me miran curiosos al verme suspirar de alivio y yo me sonrojo de nuevo, haciendo reír al chico más musculoso que se parece a un gran oso juguetón y travieso, el chico más alto y de pelo color miel, también se ríe, como si se hubiera contagiado con la diversión de su hermano, ya que su risa fue como una respuesta a la risa del chico oso.
- Lo… siento – me disculpo con ellos recogiendo mi bolso, mi té helado, mi Wiwoo, libreta y mi manzana
Ahora comprendo la reacción de los otros estudiantes, es evidente que esta mesa es la que ellos suelen ocupar, porque no creo que se relacionen con los otros estudiantes y recuerdo que mi madre siempre se quejaba porque en Forks no aceptan a los extraños; además no me sorprendería que ellos también eviten a los demás estudiantes, después de todo son diferentes a las otras personas.
- ¿Por qué te disculpas? – Me pregunta el chico más alto, de pelo color miel, su voz tiene algo que me transmite mucha calma y paz, como si él supiera lo arrepentida que me siento y por eso trata de tranquilizarme para que no me sienta mal.
- Es… su… mesa… - señalo avergonzada – lo… sien-to… no lo… sabía… c-creo… q-que… mejor… me… voy – me disculpo, deseando ir a la banca del estacionamiento, para escapar de las miradas curiosas de todos los estudiantes, los Cullen me miran alarmados.
- ¡No! No es necesario que te vayas – asegura la chica rubia con dulzura – si gustas puedes sentarte con nosotros – me ofrece, pero noto que frunce el ceño tratando de pensar en una forma para que podamos sentarnos juntos, sin que la cercanía de ellos me afecte, yo sonrío porque es muy amable y considerada.
- Gr-gracias… p-pero… cr-creo q-que… mejor… me voy… - rechazo sin dejar de sonreír, ellos tratan de negarse, pero al recordar algo que Esme mencionó, dejo mis cosas en la mesa y levanto mi mano para comunicarme por señas, no quiero correr el riesgo de que los demás estudiantes me escuchen, después de todo, no olvido que todos los estudiantes y maestros parecen estar muy atentos a todos lo que decimos y hacemos los Cullen y yo.
- Gracias por la oferta… pero lo mejor es que me vaya… Además, parece que ustedes llaman mucho la atención… y la verdad es que prefiero pasar desapercibida… porque creo que todos me ven como si fuera un bicho raro…Por eso me siento más cómoda, estando sola – les explico con señas, mirando a los estudiantes que ni siquiera tratan de disimular su curiosidad, los Cullen se ponen a reír al comprender mis gestos y ven exasperados a los estudiantes, esto me causa gracia – Por lo menos ahora sé que ustedes llaman más la atención que yo… y me siento aliviada porque no tendré que ponerme otra ropa que sea menos elegante… - añado aliviada, ellos se ríen más.
- Bueno, la gente de aquí no parecen saber lo que es tener un estilo de moda – comenta Hada Bailarina, frunciendo la nariz con disgusto, sus hermanos ponen los ojos en blanco y de inmediato sé que ella es una amante de la moda al igual que mi mamá – Por lo menos tú tienes un buen gusto al vestir, me gusta mucho tu estilo, es perfecto para ti – me felicita, yo me rio y luego doy una vuelta despacio y hago una reverencia a modo de gratitud que hace reír más al chico oso.
- Es cierto, tu chaqueta es hermosa – agrega la chica rubia - ¿Dónde la compraste? No he visto que las vendan en ninguna tienda – menciona interesada, yo sonrío al recordar la suerte que tuvo mi madre al encontrar estas chaquetas.
- Mi madre la compró en una tienda de Phoenix… pero no sé dónde con exactitud… - contesto, ella asiente algo decepcionada – es difícil encontrar ropa de invierno allá… la verdad fue una suerte que mi madre encontrara… un poco de ropa de invierno para mí… y al ver la ropa de los demás estudiantes y profesores… me preocupaba que mi vestuario… fuera demasiado elegante y formal… para venir al instituto… después de todo es la primera vez que voy a un Instituto… Y no estaba segura de cómo debe vestirse uno para ir a clases…
- No te preocupes Bella, tu vestuario es muy apropiado para venir al instituto – me asegura Hada Bailarina – El problema es que en este pueblo la mayoría de las personas no sabe cómo vestirse con estilo, así que no te fijes en ellos – me recomienda, yo afirmo, aceptando su consejo.
- Además debió ser difícil para tu madre, encontrar ropa de invierno en un lugar con un clima tan cálido como Phoenix, así que no tienes que preocuparte por buscar más ropa, sólo porque no se parece a la que usan las demás personas – me dice Supermodelo con simpatía, yo afirmo de acuerdo con ella – En especial porque tu chaqueta y vestuario, me gustan mucho, así que no tienes que preocuparte por estar mal vestida – me tranquiliza yo sonrío agradecida – Lo único malo, es que no creo que podré encontrar una de esas chaquetas en otra tienda… Es una pena, porque me gusta mucho – se lamenta con pesar y su hermana asiente de acuerdo con ella, yo sólo sonrío divertida
- ¡Vaya…! Eso es… mucho… vi-nien-do… de una… Súper-modelo – digo divertida, todos se ponen a reír al escucharme – sólo ten-go… una duda… con sus… ves-tua-rios – murmuro mientras los recorro con la mirada, fingiendo estar pensando en algo muy importante.
- ¿Qué? ¿Cuál es tu duda Bella? – Me pregunta la Hada Bailarina de inmediato, mirando su propio atuendo y el de sus hermanos en busca de errores, para luego mirarme como si mi punto de vista fuera de gran importancia para ella, yo sonrío con inocencia.
- ¿Dónde es la… pasarela… de modas? … Es que… supongo… que por eso… se han vestido… como modelos… ¿Verdad? … ¿Irán a… un desfile… de modas… después de… clases? – Les pregunto con fingida inocencia.
Los cinco me miran totalmente desconcertados por varios segundos, como si no entendieran lo que acabo de decir, pero cuando se recuperan de la sorpresa, niegan con la cabeza y ponen los ojos en blanco mientras empiezan a reír con diversión, tanto que las carcajadas del chico musculoso llaman la atención de todos en la cafetería
- ¡Silencio… Chico Oso…! No q-quiero q-que… asustes a los… demás chicos… - lo regaño, mirándolo divertida, él se ríe más fuerte al escucharme y yo siento que cada vez se me hace más fácil hablar con ellos, es igual a lo que siento al estar con sus padres.
- Eres muy divertida Bella – me dice Chico Oso divertido, yo lo miro con inocencia, mientras hago otra reverencia de gratitud por su halago, él se inclina para responder a mi reverencia.
De pronto mi manzana rueda por la mesa y empieza a caer hacia al suelo, yo sólo sonrío y con un rápido movimiento de ballet logro alcanzarla antes de que toque el piso, notando de reojo que los cinco trataron de hacer algo para ayudarme y evitar que cayera, hasta los que están sosteniendo las bandejas con comida hicieron el intento de ayudarme; pero como ninguno puede acercarse a mí se detuvieron y permanecieron en su lugar, mirándome totalmente sorprendidos cuando alzo la manzana para que vean que está intacta.
- ¡Vaya eres muy rápida! – Comenta el Chico Oso sorprendido, yo rodo los ojos.
- Y tú eres… grande… fuerte... y fort-tachón… como un oso… y yo no… digo nada – replico divertida, él sonríe de forma traviesa y los demás se ríen de él – además… estoy… segura que… todos ustedes… pueden hacerlo… también… y en especial… Hada Bailarina… creo que… hasta lo haría… más rápido… que yo – aseguro mirando a la chica más bajita de pelo corto y alborotado.
- ¿Hada Bailarina? – Me pregunta divertida.
- Pareces… una bailarina… por cómo… te mueves… y te ves como… un hada… pequeña… hermosa… y… traviesa… así que eres… Hada Bailarina – le aclaro, ella sonríe al comprender.
- Hada Bailarina… Suena lindo, me gusta mucho – aprueba, sonriendo con ilusión
- Y debes admitir que te queda perfecto – comenta el chico más alto, mientras la mira con ternura, sus otros hermanos también le sonríen igual de enternecidos y otra vez tengo el presentimiento de que él hace algo con las emociones de los demás.
- Bueno… fue un… placer… conocer… a los hijos… de Mamá Corazón y Papá Bienestar – digo sonriendo y metiendo mis cosas en mi bolsa, para luego acomodar mi capucha y poder salir de la cafetería.
- No es necesario que te vayas – me detiene el chico más joven de todos, hablando por primera vez y haciendo que lo vea con sorpresa
Es un chico muy guapo, su cabello rebelde es castaño cobrizo y aunque es el menor de los cinco, su presencia y porte es un poco imponente y exige respeto a pesar de que su estatura es unos centímetros más alta que la de Supermodelo y mucho más baja que la de sus dos hermanos mayores; también hay algo en él que me llama la atención y me hace sentir un poco inquieta, pero no logro saber por qué; además es el único que se ha mantenido en silencio desde que llegaron, él sólo me ha estado mirando con curiosidad, dejando que sus hermanos dirijan la conversación. Pero no es esto lo que me ha hecho verlo con sorpresa, no, lo que me sorprendió y avergonzó tanto, es que al escuchar y reconocer su voz tan suave y aterciopelada, mis mejillas se calentaron de inmediato.
- ¿Tú… eres…? – Susurro totalmente avergonzada, al recordar todo lo que le dije por el celular
Con razón ha permanecido en silencio desde que llegaron, no me sorprendería que estuviera enojado conmigo por lo grosera que fui en esa llamada. El chico de pelo rebelde asiente levemente, confirmando mi sospecha, haciendo que mis mejillas se caliente más; lo peor es que también él parece muy avergonzado por algo; y sus hermanos sólo se ponen a reír, por lo que sospecho que ellos están al tanto de la llamada… ¡Oh cielos! Esto hace que me avergüence más todavía
- Yo… lo s-siento… mucho… – me disculpo sintiendo mis mejillas muy calientes, él me mira confundido y luego frunce el ceño como si no entendiera algo.
- ¿Por qué te disculpas conmigo? – Me pregunta avergonzado, a estas alturas, no sólo siento mis mejillas calientes, sino que mi rostro también está ardiendo, tanto así que empiezo a preguntarme si de repente me ha dado fiebre.
- Eh… yo… lamento mucho… lo que dije… por el… celular… ese día… fue muy… descortés… de mi parte… y me… disculpo… por eso… – me disculpo de nuevo con timidez, él sólo me mira sorprendido y muy avergonzado.
- No tienes nada de qué disculparte Isabella – dice con un tono firme y tímido a la vez – En realidad soy yo quien debe disculparse contigo, por la forma tan grosera y poco caballeresca en que te hablé ese día… Y espero sinceramente que puedas perdonar mi trato tan descortés para contigo… No fue mi intención ofenderte ni perder el control de mi temperamento mientras hablaba contigo… Así que soy yo quien lo lamenta mucho y te ofrece una disculpa sincera, esperando que tengas la bondad de poder perdonarme – se disculpa con mucha cortesía
Por alguna razón, siento que mis mejillas se calientan más todavía, por lo que sólo soy capaz de asentir levemente antes de bajar la mirada al suelo para no verlo más; después escucho las risas de sus hermanos y empiezo a sentir un poco de diversión a mi alrededor, pero como todavía estoy demasiado avergonzada, no me cuesta ignorar toda la diversión que al parecer, el chico rubio me está transmitiendo.
- Está bien… – acepto con timidez su disculpa
Sus hermanos siguen riendo entre dientes, pero con una sola mirada él los silencia de una vez por todas, lo cual me sorprende mucho, porque parece que todos lo obedecen y le tienen mucho respeto, ya que ahora, los cuatro lo miran precavidos y arrepentidos; pero él sólo asiente complacido de que sus hermanos ya no se están burlando; después vuelve a centrar en mí su mirada y noto con alivio que ahora me sonríe de forma amable y respetuosa, aunque sus ojos siguen llenos de mucha curiosidad.
- Por cierto, creo que te complacerá saber que ya he comprado la camioneta que mi madre quiere y me aseguré de que sea rápida, espaciosa y linda, tal como ella deseaba, así que mi madre sólo tiene que esperar a que la agencia le llame para ir a recogerla – me informa el joven de pelo cobrizo y de nuevo siento mis mejillas muy calientes, estoy segura de que mi rostro debe estar muy rojo.
- Bien… - susurro avergonzada – eso… hará muy… feliz… a mamá – murmuro con timidez, él asiente y parece que esta vez está tratando de no reírse, lo cual me avergüenza más, por lo que decido que es mejor alejarme de ellos o mejor dicho de él, así que digo – Me agradó… conocerlos… jóvenes Cullen… - admito con sinceridad, antes de hacer una reverencia de respeto y amabilidad, que ellos corresponden de inmediato.
- El placer fue nuestro, puedes contar con nosotros para lo que quieras, mis hermanos y yo estaremos encantados de poder ayudarte en todo lo que necesites – asegura el chico de pelo cobrizo, hablando en nombre de sus hermanos, quienes asienten de acuerdo con él, yo afirmo y les sonrío agradecida, antes de girarme y alejarme de ellos para salir de la cafetería y llegar a la banca, por suerte ya no está lloviendo.
Cuando llego a mi refugio, puedo respirar profundamente y descansar de todo el esfuerzo que he estado haciendo en las últimas horas, para contener la luz blanca y así evitar que salga de mi cuerpo y ataque a las demás personas.
Saco de nuevo mi Wiwoo, para seguir escuchando música mientras bebo mi té helado y como mi manzana, pero mis pensamientos siguen enfocados en los chicos Cullen y lo interesantes que es cada uno de ellos.
Desde el día en que viajé a Forks, he descubierto varias cosas interesantes sobre la luz blanca que hay en mi interior, sé con certeza que es muy peligrosa y que si no me concentro en contenerla, siempre trata de salir para atacar a todas las personas que estén cerca de mí; todavía no sé por qué quiere lastimar y atacar a todos a mi alrededor, pero sí me he dado cuenta de que no le gusta que nadie se me acerque demasiado y menos si son personas que me hacen sentir incómoda; también me advierte sobre las demás personas que me rodean, me permite saber si son sinceras o no y si representan algún peligro para mí, eso es algo que me ha servido mucho en los últimos días.
Y esto es algo muy inquietante para mí, porque los últimos años me he esforzado mucho por contener esa luz en mi interior, para evitar lastimar a los demás; pero ahora parece que la luz no sólo trata de protegerme, sino que hasta me ayuda a ser consciente de cómo son las personas a mi alrededor y gracias a eso puedo darme cuenta de muchas cosas que antes podrían haber pasado desapercibidas para mí.
Ya que es gracias a esa luz, que he podido darme cuenta de que la familia Cullen es muy diferente y especial, no son como las otras personas y aunque la luz blanca me advierte de lo peligrosos que son en verdad, también sé que no son malos y que no me quieren lastimar de ninguna forma; al contrario, parece que ellos quieren ayudarme y por eso han sido muy amables conmigo.
Del mismo modo, comprobé que los chicos Cullen son los responsables de esa extraña presencia que ha mantenido alejados a los demás de en las ultimas horas, no estoy segura de cómo lo hacen, pero sé que ellos han evitado que los demás estudiantes se me acerquen; y no sólo eso, pude darme cuenta de que ningún estudiante trató de acercarse a ellos; pero no estoy segura de sí es porque las personas en Forks no aceptan a los extraños o si lo hacen porque al igual que yo, saben o sienten que los Cullen son diferentes a otros humanos; aunque dudo mucho que los demás sepan que son peligrosos; pero lo que sí es un hecho, es que los Cullen son buenos y aunque son peligrosos y diferentes a las demás personas, ellos tratan de ayudar a otros y eso los hace más especiales.
También pienso en todas las diferencias que he notado sobre los Cullen, quienes a pesar de no ser parientes de sangre, tienen varias características, que los hace muy similares. Lo primero y más evidente, es su apariencia física, todos ellos tienen unos rasgos demasiados simétricos y perfectos, no es sólo el hecho de que sean hermosos, sino que su hermosura es demasiada perfecta; otra característica que tienen en común y que no es normal, es el tono de su piel, todos ellos son muy blancos y pálidos, incluso son más blancos que yo y eso que tengo piel albina, pero a diferencia de mi piel pálida y extremadamente delicada, hay algo en su piel que aunque parece ser delicada y perfecta a la vez, no tiene ninguna imperfección y dudo mucho que su piel sea igual de sensible y delicada que la mía.
La tercera característica que comparten y la que más me llama la atención, son sus ojos y no es por la forma o el tamaño que tienen, sino que me refiero al extraño color que tienen, el cual parece cambiar de vez en cuando, cualquiera diría que todos ellos tienen ojos de color dorado o ámbar, pero me he dado cuenta de que ese color cambia a diferentes tonalidades como si se oscurecieran o aclararan de repente y aunque no estoy segura de si cambian según la claridad del lugar en el que estén o si más bien tiene que ver con sus emociones; porque recuerdo perfectamente que los ojos de Carlisle se oscurecieron bastante, cuando se molestó al saber lo que me hicieron en el manicomio, pero luego regresaron a su color ámbar cuando le dije que era un buen padre; y lo mismo pasó con Esme, sus ojos se aclaraban y oscurecían dependiendo del estado de ánimo que tuviera…
Ahora bien, todos los Cullen comparten esas tres características, pero también tienen muchas características y cualidades que los diferencian entre ellos. En el caso de Mamá Corazón, es su personalidad maternal, desde que la conocí me hizo pensar en mi madre, ella es muy dulce, amable y sensible a las emociones de los demás, es como si ella pudiera saber lo que estoy sintiendo y al mismo tiempo puede hacerme sentir mejor, su personalidad empática es mejorada por su personalidad maternal llena de amor, dulzura, comprensión, amabilidad y generosidad, ella te hace sentir amado, aceptado, comprendido y seguro, tal como uno se siente al estar con nuestra mamá; pero lo mejor es que me hace sentir bien emocionalmente.
En cambio Carlisle es un poco diferente y similar a la vez, porque su personalidad es más paternal, su presencia inspira respeto, seguridad y bienestar a la vez y aunque no es tan mayor, es evidente que es muy sabio y que tiene un gran conocimiento sobre muchos temas, por lo que te inspira la suficiente confianza para saber que puedes acudir a él en busca de algún consejo, tal como lo harías con tu propio padre; también te hace sentir seguro, protegido y cuidado, como si tuvieras la certeza de que él se asegurará de que no te pase nada malo, que él te protegerá de todo peligro y que aliviará cualquier malestar que puedas tener, después de todo es un doctor y sabe cómo hacerte sentir mejor tanto física, emocional y psicológicamente, por eso lo llamé Papá Bienestar, él es un papá que te dará todo lo que necesites para estar bien en todos los aspectos.
Pero sus hijos también son muy interesantes, en especial porque cada uno de ellos tiene diferentes personalidades muy singulares; por ejemplo la chica más alta y de cabellera larga y rubia, es la más hermosa y llamativa de todos, su figura es perfecta y hermosa, como si fuera una supermodelo; pero su belleza no sólo se centra en su apariencia física, estoy segura de que su belleza es tanto en el interior como en el exterior, porque su dulce sonrisa y su personalidad tan amable es lo que hace resplandecer su hermosura.
Una hermosura que cautiva y que es capaz de deslumbrarte, porque cuando ella me habló con tanta ternura y amabilidad, me resultó difícil negarme a su petición de quedarme con ellos en la cafetería. Fue como si su hermosa personalidad me obligara a hacer todo lo que ella desee; al menos eso fue lo que sentí cuando mostró mucho interés en mi chaqueta, hasta tuve el impulso de regalársela, sin importarme el hecho de que me quedaría sin abrigo el resto del día; pero lo más curioso es que no creo que ella fuera consciente de lo que me hizo sentir, sino que es algo que ya forma parte de su personalidad, su belleza hace que todos traten de complacerla, del mismo modo que todos se esfuerzan en complacer a la supermodelo más hermosa, bondadosa, amable y perfecta del mundo.
En cambio la otra chica es totalmente diferente a ella y no porque no sea hermosa, ya que todos lo son, me refiero a que en estatura, es la más pequeña de todos, su cabello es corto y de color negro, los rasgos de su rostro son más finos y delicados, su cuerpo a pesar de ser pequeño y delgado, tiene una figura muy hermosa y delicada; tal como me imagino a las hadas de los cuentos, hasta sus movimientos están llenos de delicadeza, flexibilidad, gracia y coordinación, propios de una bailarina profesional; y noté que tiene una personalidad confiada y muy entusiasta, como si tuviera la certeza de que todo estará bien y todo le emocionara. Esto me hace recordar cuando Esme me dijo que una de sus hijas es muy entusiasta y que suele emocionarse bastante, ahora estoy segura de que hablaba de la hermosa Hada Bailarina.
Luego está el chico más musculoso y grande con la apariencia de un deportista que suele ejercitarse con pesas, su apariencia puede ser algo intimidante al principio, pero al ver su rostro y ojos, pude darme cuenta de que a pesar de ser muy grande y fuerte, es alguien con una personalidad muy infantil, tierna y juguetona, sus rasgos son muy infantiles con su pelo negro y rizado que lo hace ver como un niño pequeño, inocente y juguetón, hasta sus ojos parecen estar llenos de mucha diversión, travesura y astucia; no me sorprendería que se comporte como un niño aventurero, juguetón, divertido y travieso, capaz de ingeniárselas para conseguir lo que quiere en cualquier momento; es por eso que me recuerda a los osos, ya que son animales grandes, fuertes, resistentes y peligrosos, pero al mismo tiempo son juguetones, divertidos y tiernos cuando nadie los hace enojar.
En cambio el chico más alto de todos, tiene el cabello de color miel y aunque no es tan fornido ni corpulento como su hermano, tiene un porte alto y fuerte que me recuerda a las fotografías que vi de los soldados jóvenes que participaron en la guerra; él parece ser alguien muy observador y su mirada es muy astuta, analítica y reflexiva; pero lo que más me ha llamado la atención, es el hecho de que parece ser alguien muy carismático y sensible a las emociones de los demás, como si pudiera percibir o comprender las emociones de los que están a su alrededor; y no sólo eso, sino que también puede contagiar a otros con sus propias emociones.
Al menos eso fue lo que sentí cuando trató de hacerme sentir mejor al verme avergonzada, también noté que se contagia fácilmente de la diversión de sus hermanos; como si él tuviera algo que le permite sentir y transmitir emociones a los demás. Esta es una habilidad muy interesante, porque maneja y manipula las emociones de la misma forma que alguien con una personalidad muy carismática y empática lo haría; ya que no sólo percibe y se contagia de las emociones de los demás como si fueran propias, sino que también puede hacerte sentir las mismas emociones que él está sintiendo, pero no logro entender cómo lo hace, sólo sé que su habilidad es muy especial.
En cuanto al chico más joven de los cinco, no hay duda de que también es muy hermoso, de hecho creo que es el más hermoso después de la deslumbrante Supermodelo. Su cabello rebelde, color cobrizo lo hace ver muy guapo y aunque no es tan alto, ni musculoso como sus dos hermanos mayores, tiene una altura que supera la de sus dos hermanas y no tengo duda de que también es muy fuerte, ágil y rápido; y aunque es evidente que es el más joven de todos, porque ni siquiera parece tener 17 años, su actitud y personalidad lo hacen ver más maduro y autoritario; pero lo que me pareció más extraño, es que aunque sea el más joven de todos, actúa como si fuera el mayor y el responsable de todos sus hermanos, en lugar de ser al que todos deben cuidar por ser el menor; me sorprendió mucho que él hable en nombre de sus hermanos y que sea capaz de controlarlos, silenciarlos y ordenarles con una simple mirada, como si pudiera comunicarse con ellos con sólo verlos.
También me llamó la atención y me avergonzó mucho saber que él fue el chico de la llamada telefónica; porque cuando en esa llamada, él creyó que yo era Esme, pero habló con mucha autoridad y no creo que esa forma de hablar sea propia del hijo más pequeño, más bien parece ser la actitud del hijo mayor y sobreprotector; además no entiendo por qué el más pequeño de los hijos de Esme se encargó de tratar de contactarla y no cualquiera de sus otros hermanos mayores; y tampoco pasé por alto la forma en que él me dijo con mucha tranquilidad, que ya le había comprado una camioneta a su madre, como si tuviera el dinero suficiente para hacerlo y estuviera acostumbrado a hacer ese tipo de cosas…
Pero lo que me intriga, es el hecho de que él tiene algo que me interesa, hay algo en él que lo hace muy especial y distinto a sus hermanos, pero no sé qué es, por más que lo pienso, no tengo idea de por qué me siento tan inquieta en su presencia; y lo peor es que noté que él también me miraba de una forma muy diferente a como lo hacían sus otros hermanos, no es que no haya sido amable conmigo, porque lo fue; pero es la forma en que su atención estaba centrada en mí, sus ojos siempre estaban llenos de curiosidad, como si tratara de descubrir algo de mí y no pudiera hacerlo; pero no sé qué es lo que quiere de mí y aunque lo supiera, no estoy segura de sí se lo daría, porque a diferencia de sus otros hermanos, él me hace sentir inquieta, me intimida en cierta forma y también me hace sentir muy nerviosa, tímida y cohibida, pero no sé si es por algo malo, la verdad es que nunca he sentido algo como lo que él me hace sentir y no estoy segura de si eso me agrade o no.
En fin, lo único de lo que estoy segura es de que los hijos de Carlisle y Esme son especiales y muy interesantes; sin embargo sé que no puedo arriesgarme a acercarme mucho a ellos, sin importar lo mucho que me agraden, yo no soy digna de ser amiga de ellos y no soportaría el hecho de que pueda lastimarlos al perder el control de la luz blanca que sigue tratando de salir de mi cuerpo, para atacar a quienes me rodean; aunque claro, con los Cullen la luz es más precavida y sólo se mantiene alerta, como si quisiera protegerme de ellos porque son peligrosos, al menos no trata de salir y atacarlos, como lo hace con las otras personas; pero a pesar de eso, no puedo arriesgarme, ni arriesgarlos a ellos, lo mejor es que me mantenga alejada de los hermanos Cullen.
POV: Edward.
Mis hermanos y yo observamos con resignación mientras Bella sale de la cafetería hacia el estacionamiento, es evidente que quiere estar sola y alejada de todas las miradas curiosas de los demás estudiantes, quienes ni siquiera tratan de disimular su curiosidad y deseo de llamar su atención; algo que me molesta en gran manera, porque al escuchar sus pensamientos, sé que no todos piensan cosas agradables de ella, haciendo que mi instinto protector salga a flote, por eso siento el deseo de protegerla de todos los que quieren hacerle daño.
- No era necesario que se fuera – susurra Rosalie con tristeza, mientras nos sentamos en nuestra mesa, los demás asentimos de acuerdo con ella.
- Cierto, pero tampoco puedo culparla por querer alejarse de ellos – gruñe Alice molesta por las miradas y los comentarios de todos los estudiantes que están sorprendidos de que nosotros conversáramos con Bella.
- Ojalá se metieran en sus propios asuntos – se queja Rosalie con fastidio, antes de fulminar con la mirada a unos chicos que la miran con deseo y asombro – ¡Pero eso sí! Si otro trata de acercarse a mi hermanita no respondo de mis acciones – asegura y todos asentimos de acuerdo con ella.
- El único chico que logró acercársele fue Erick – gruñe Jasper molesto – al menos sus emociones no son como las de otros imbéciles – reconoce aliviado y molesto a la vez.
- Además Bella se encargó de dejarle claro que no puede ser su amiga por su enfermedad, yo sólo me aseguré de que el chico no insistiera – les aclaro – Y como él ya había escuchado que ella no podía estar cerca de nadie, tuvo cuidado de mantener su distancia cuando se atrevió a hablarle, algo que sólo logró hacer porque sus pensamientos no son como los de los otros imbéciles que estaban en esa clase y no le presté mucha atención – admito molesto, por mi descuido – En ese momento estaba más ocupado con las mentes de los otros idiotas que querían acorralar a Bella en cuanto la clase terminara y cuando por fin logré "convencerlos" de que se mantuvieran alejados de ella, ya era demasiado tarde para detener a Erick, porque él ya la había seguido y estaba hablando con ella, así que sólo vigilé su conversación y me aseguré de que se mantuviera alejado, tal como Bella le pidió – les explico, mis hermanos asienten al comprender lo que pasó.
- Al menos no pasó nada malo y lograste usar tu don, para que el chico no insistiera en ser su amigo… Aunque de todos modos él parece estar muy complacido con la nota y el autógrafo que Bella le dio – murmura Emmett aliviado y todos miramos a Erick, quien está muy feliz, admirando con devoción la nota que Bella le dio – La verdad es que nunca creí que cuidarla y evitar que los otros se le acercaran fuera tan difícil – admite sorprendido – Lo bueno es que este día ha sido más entretenido que los otros y me he divertido mucho al ver las caras de miedo que ponen los idiotas, cuando les digo que se alejen de ella – dice burlonamente.
Los demás nos ponemos a reír al escucharlo, porque es cierto, mis hermanos y yo acordamos cuidar a Bella desde la distancia y sin que ella se diera cuenta, ya que todavía no la conocíamos personalmente, decidimos que primero debíamos ganarnos su confianza antes de poder acompañarla y estar cerca de ella, para poder cuidarla mejor; pero mientras eso pase, debemos conformarnos con cuidarla desde lejos.
Por eso tuvimos que estar atentos en los pasillos para asegurarnos de que nadie se le acercara cuando ella pasara; aunque Bella también nos ayudó al caminar por los pasillos menos transitados del instituto y sólo tuvimos que asegurarnos de nadie la siguiera. Mientras que en las clases yo he estado pendiente de los pensamientos de los demás chicos para vigilarla, lo cual no fue difícil porque todos estaban atentos a lo que ella hacía y sólo tuve que usar mi don para influir en sus mentes, asegurándome de que no se le acercaran como muchos planeaban hacer; así que esta es la primera vez que me siento aliviado de poder controlar la mente de los humanos con tanta facilidad.
- Por cierto Edward – murmura Alice, sacándome de mis pensamientos - ¿Qué fue lo que pasó en tu clase de historia que te causó tanta risa? De repente tuve varias visiones tuyas, donde salías de tu clase, pero después cambiaste de opinión y luego te vi riéndote en medio de tu clase y asustando a varios a tu alrededor ¿Qué te causó tanta gracia? – Pregunta con curiosidad curiosa, mis otros hermanos me miran sorprendidos y curiosos cuando me pongo a reír.
- ¿Qué pasó? – Pregunta Emmett sonriendo y pensando que debió ser algo muy gracioso para que me cause tanta gracia, Jasper les transmite mi diversión a los demás y mis hermanos sonríen divertidos y curiosos.
- Es que Bella hizo algo muy gracioso en su clase de Trigonometría – informo divertido al recordar lo que pasó con el maestro, mis hermanos me miran curiosos y confundidos.
- ¿Qué puede ser tan gracioso en esa clase? – Pregunta Emmett desconcertado.
- Bella le dio una lección al señor Varner y se puede decir que lo puso en su lugar al demostrar frente a toda la clase que aunque es pequeña, es mucho más inteligente que él – digo entre risas, mis hermanos me miran sorprendidos e incrédulos.
- Cuenta lo que pasó – exige Alice divertida, no es raro que el señor Varner sea el profesor más odiado de todos los estudiantes, hasta de nosotros, por su actitud tan inmadura y arrogante.
- Todo empezó porque el profesor la hizo enojar – empiezo a contar, con el ceño fruncido – Es una suerte que mi padre le diera varias constancias al oficial Swan, porque las que mi padre envió a todos los miembros del consejo y la que le dieron a la señora Cope en la mañana, permanecen archivadas, así que nadie informó a los profesores ni estudiantes de la condición especial de Bella ni de las medidas que Carlisle estableció para protegerla – digo con enojo, mis hermanos me miran preocupados y molestos.
- Pero entonces… - empieza a decir Rosalie preocupada.
- No te preocupes, Bella tiene varias constancias y se ha encargado de dárselas a los profesores antes de clases, ella les ha escrito notas y les ha dado una constancia junto al comprobante de firmas para que estén al tanto de su condición y así se aseguró de que los profesores conozcan su condición y le permitan estar sentada al final del salón, sin tener contacto físico con nadie… es por eso que a estas alturas, todos los estudiantes saben que deben mantenerse a una distancia de dos metros de ella, pero no saben por qué en realidad, sólo sospechan que tiene una enfermedad contagiosa o algo así – explico muy serio.
- Carlisle no va a estar contento al saber que no han tomado en serio sus constancias, ni las indicaciones que dio para que no afecten la salud de Bella – comenta Jasper muy serio, yo afirmo de acuerdo con él, estoy seguro de que mi padre se pondrá furioso al saberlo.
- Pero al menos nadie se le ha acercado mucho – murmura Rosalie aliviada – y pobre de quien se atreva a acercársele más de lo debido a mi hermanita, yo misma me encargaré de quien lo haga – añade en un tono amenazante, todos asentimos de acuerdo con ella, pero sigue sorprendiéndonos su actitud tan protectora y amable con Bella.
- ¿Y qué pasó con el señor Varner? – Pregunta Emmett curioso, yo me rio de nuevo.
- Es que Bella lo esperó fuera del salón de clases para explicarle su condición – les sigo contando – pero ya saben cómo es él, ni siquiera le prestó atención y sólo le ordenó que entrara y se presentara con el resto de sus compañeros de clase.
- Pero Bella no puede hablar bien – gruñe Rosalie molesta, yo afirmo sin dejar de sonreír.
- Exacto, al darme cuenta de lo que pasaba tuve el impulso de salir de mi clase para ir a ayudarla, pero de pronto vi en la mente de todos sus compañeros que ella estaba enojada y sólo escribía en su libreta, por lo que esperé a ver qué pasaba – les digo divertido – además algunos estudiantes ya sabían que ella no hablaba y estaban a punto de decirle al profesor… Mientras que el señor Varner sólo la miraba confundido y molesto, porque pensó que ella estaba haciendo una broma de mal gusto… Pero al ver que ella le pasó una nota a un chico y le hizo una seña para que la leyera y la pasara al resto, comprendió que no podía hablar y se sintió avergonzado por la situación… Y antes de que la mandara a sentarse, vio que Bella ya estaba escribiendo otra nota y se la pasó a él junto a la constancia médica y su comprobante de asistencia, él estaba muy incómodo por toda la situación – digo divertido.
- Bueno… Eso le pasa por ser tan grosero – comenta Alice sonriendo, aunque al igual que mis otros hermanos sigue molesta por lo que ese señor le hizo a su hermanita.
- Pero eso no es lo más gracioso – informo entre risas – la nota que Bella le pasó a él decía que ella lo había estado esperando fuera del salón para explicarle su situación, ya que no podía tener ningún tipo de contacto físico con nadie, ni podía estar muy cerca de los demás y tiene dificultades para hablar, le dijo que ella sólo asistiría las próximas dos semanas para ser evaluada, pero que sabía que no tendría problemas porque siempre ha recibido una educación muy avanzada, sin embargo esperaba aprender aunque sea un poco de él, a pesar de que ya conoce todos los temas que él impartirá – cuento entre risas, mis hermanos empiezan a reírse.
- Eh… No creo que eso le gustara al señor "Nadie sabe más que yo" – se burla Jasper.
- No, no le gustó para nada – acuerdo divertido – por eso decidió hacer una prueba sorpresa, él quería darle una lección a Bella, para demostrarle que no podía saber más que él y hasta puso los ejercicios más difíciles que encontró en su libro – les cuento, rodando los ojos – ni siquiera le importó que no había terminado de explicarles el método a los demás estudiantes y por eso todos tuvieron problemas para resolverlos…
- ¡Eso no es justo! No puede evaluar algo que no ha enseñado, sólo porque alguien ha recibido estudios más avanzados que los que él imparte – reclama Rosalie molesta.
- Pobre Bella, debió sentirse culpable porque fue evidente que lo hizo por lo que ella le dijo de sus estudios avanzados – comenta Alice preocupada, yo me pongo a reír de nuevo.
- Lo único que el señor Varner consiguió fue hacerla enojar más de lo que ya estaba – digo divertido – pude verla a través de la mente de otros estudiantes y les aseguro que estaba molesta – aseguro, sin poder evitar reírme ante el recuerdo de Bella enojada, me parece muy tierna estando enojada – pero el señor Varner se molestó más cuando no logró lo que quería, porque ella terminó los ejercicios en quince minutos.
- Lo merece por amargado – asegura Emmett entre risas, todos nos reímos y puedo escuchar que los otros estudiantes nos miran sorprendidos por la forma tan inusual en que nos estamos comportando.
- Fue divertido – declaro sin dejar de reír – Porque cuando Bella levantó la mano para darle la hoja con los ejercicios resueltos, el profesor no le dio tiempo de escribir nada, en cuanto vio que levantó la mano se acercó a ella y le preguntó de forma burlona y altanera si tenía problemas para resolver los ejercicios, ya que quizás la educación que había recibido no era tan avanzada como la que él impartía – cuento divertido – así que Bella dejó de escribir en su libreta y le dijo un tono molesto y firme que había terminado.
- Me gustaría haber visto la cara de él – confiesa Jasper entre risas, yo les transmito la imagen mental del profesor, cuando Bella le dijo que ya había terminado y los cuatro se ríen más fuerte al ver lo rojo que se había puesto el profesor.
- Pero eso no es todo – informo sonriendo – El profesor no podía creer que hubiera terminado tan rápido, así que le pidió la hoja para revisar los ejercicios y se sorprendió mucho cuando vio que el método con el que ella había hecho los ejercicios, era un método más avanzado y más fácil y rápido de realizar que el que él enseña – les cuento – Y en lugar de darse por vencido, le dijo que tendría que hacerlos de nuevo y como Bella le preguntó si estaban mal, él tuvo que admitir frente a todos que estaban bien… Pero le puso como excusa, que él estaba evaluando otro método… Bella le preguntó cuál método quería y él le dijo que quería el método que el Ministerio de Educación ha aprobado porque es el mejor para el aprendizaje de los estudiantes… Más no esperaba que Bella le dijera que ese es el que ella había hecho, ya que el otro es el más antiguo, largo y complicado… Era evidente que los dos estaban molestos y los demás estudiantes estaban pendientes de todo lo que decían…
- ¡Ja! Eso le pasa por enseñar los métodos más difíciles y antiguos… ¡Por fin alguien lo puso en su lugar! – exclama Emmett entre carcajadas, todos asentimos sin dejar de reírnos.
- Todos los estudiantes empezaron a reírse y burlarse a estas alturas – sigo contando – Mientras que el señor Varner estaba muy enojado porque Bella no sólo había demostrado que sabía más que él, sino que dejó claro que sus métodos de enseñanza son anticuados… Así que sólo le ordenó que los hiciera de nuevo con el otro método, pero se negó a devolverle la otra hoja con los ejercicios resueltos, porque quería revisarlo bien y aprenderlo… Esto hizo enojar más a Bella ya que la actitud del profesor era injusta… En especial porque le dijo que se apresurara a hacerlos porque sólo tenía quince minutos para que la clase terminara… Lo curioso es que ningún otro estudiante había resuelto ni la mitad de todos los ejercicios… Pero Bella los hizo de nuevo en menos de diez minutos y cuando levantó la mano y el profesor la miró ella le dijo que había terminado y le pasó su hoja de ejercicios… El profesor aceptó la derrota al ver que todos estaban correctos y hechos con el método que él enseñaba – termino de contar
- No hay duda de que Bella lo puso en su lugar – declara Rosalie entre risas.
- Y lo mejor es que ella lo hace de forma inconsciente, porque no lo hace con malas intenciones y es muy inocente – añade Alice divertida.
- Estoy ansioso por conocerla mejor y poder pasar tiempo con ella, porque Bella es muy divertida – declara Emmett divertido
- Pero primero tenemos que ganarnos su confianza y lograr que nos acepte como amigos, así podremos pasar más tiempo con ella – recuerda Jasper pensativo.
- Es cierto… Aunque no creo que sea tan difícil, porque ahora fue muy amable con nosotros y hasta habló y bromeó con nosotros – dice Rosalie emocionada.
- La verdad no me esperaba verla en nuestra mesa – admite Alice con el ceño fruncido – sigo sin poder verla y por eso me dificulta saber lo que le pasará, sería más fácil ayudarla y cuidarla si pudiera usar mi don con ella – se queja con tristeza.
- Y yo no puedo escuchar sus pensamientos – confieso decepcionado – no puedo usar mi don con ella, sólo he podido cuidarla a través de la mente de los demás…
- Yo tampoco puedo usar mi don con Bella – informa Jasper pensativo, todos lo vemos preocupados, porque teníamos la esperanza de que él pudiera ayudarla con su don – La verdad es que ella es muy diferente a las demás personas… Sus ojos son muy expresivos y al verla puedo tener una idea de lo que siente… Pero hay algo en ella que me impide percibir con claridad sus emociones y no puedo transmitirle otras emociones… Y por más que lo intenté, no pude usar mi don para tranquilizarla… - dijo con tristeza – Aunque eso no es todo… Hay algo más que me parece muy extraño en ella – comenta frunciendo el ceño
- ¿Qué? ¿Qué te parece extraño aparte de su condición? – Pregunta Emmett, pensando en que Bella era sin duda la humana más interesante que ha conocido
- Bueno… es que tampoco sentí ningún deseo por su sangre – menciona entre avergonzado, sorprendido y aliviado – Ustedes saben que todavía me cuesta controlarme y al principio estaba muy preocupado por no poder estar cerca de ella… Pero ahora que hablamos con ella me sentí cómodo… No sentí ningún deseo por ella, ni siquiera cuando se sonrojaba… La verdad es que tampoco pude percibir su olor… Lo cual fue un alivio, porque eso me ayudó a mantener el control al estar cerca de ella – nos dice con sinceridad.
- ¿Entonces no sentiste deseo por su sangre? – Pregunta Emmett sorprendido y aliviado, Jasper niega con la cabeza y todos pensamos en eso – Ahora que lo pienso, yo tampoco sentí ningún deseo por su sangre.
- Ni yo – asegura Alice pensativa.
- Yo tampoco – declara Rosalie sonriendo.
- Yo no percibí su aroma – admito mientras recuerdo lo que sentí al estar con ella – Creo que sólo sentí el aroma de todos los demás que nos rodeaban, pero no distinguí el aroma de Bella… Aunque la verdad es que en ese momento ni siquiera pensé en eso - confieso
- ¡Exacto! Eso es a lo que me refiero – continúa Jasper extrañado – Yo sigo sintiendo el aroma de los demás y aunque en los últimos días he estado trabajando más en mi autocontrol, todavía se me dificulta controlarme y todavía siento deseo por la sangre de las demás personas… Por eso tengo que esforzarme para controlar mi sed… Ni siquiera puedo soportar cuando alguien se sonroja o se agita… Pero ahora que estuvimos hablando con Bella, no sentí el deseo por su sangre cuando se sonrojó… De hecho, ni siquiera pude percibir su aroma y eso hizo que el estar cerca de ella, fuera más fácil para mí – nos explica lo que sintió.
- Es cierto, yo tampoco percibí su aroma… De hecho ni siquiera pensé en su sangre al estar con ella – comenta Rosalie pensativa, los cuatro están tratando de recordar o identificar el aroma de Bella, pero no logran hacerlo.
- Creo que ninguno de nosotros lo percibimos, porque en ese momento estábamos más concentrados en ella y no le dimos importancia a su sangre – murmura Alice con el ceño fruncido.
- Tal vez es porque la reconocemos como nuestra hermanita y por eso no pensamos en ella de esa forma – sugiere Rosalie, pensando en que ella nunca la lastimaría porque la quiere mucho
- ¿O creen que sea por su enfermedad? – Pregunta Emmett curioso, nosotros lo vemos confundidos – Me refiero a que su corazón late muy despacio y su piel es muy pálida, quizás por eso no podemos percibir el aroma de su sangre, ya que su corazón no bombea la misma cantidad de sangre a todo su cuerpo, como lo hace el de las demás personas – nos explica su punto de vista.
- No lo sé – contesto, cuando todos me miran curiosos por la respuesta – Creo que mejor se lo preguntamos a Carlisle… él sabe más que yo sobre eso y ha estado en contacto con personas enfermas que tienen anemias y cosas por el estilo… él sabrá si la enfermedad de Bella impide que podamos percibir el aroma de su sangre o si se debe a que nos preocupamos mucho por ella y la consideramos parte de nuestra familia – sugiero pensativo, ellos asienten de acuerdo conmigo.
- Bueno, sea lo que sea, para mí es un alivio saber que por el momento puedo estar cerca de ella, sin tener problemas para controlar mi sed – admite Jasper aliviado, todos asentimos de acuerdo con eso.
- Por ahora sólo tenemos que concentrarnos en lograr que Bella sea nuestra amiga, para poder pasar más tiempo con ella – dice Rosalie sonriendo.
- Yo estoy ansiosa por tener nuestra primera salida de chicas con ella – comenta Alice entusiasmada.
- ¿No han tenido ninguna clase con ella? – Nos pregunta Emmett a Alice y a mí.
- No, ninguna… y las clases que yo tengo después del receso, ella ya las recibió así que no comparto ninguna clase con ella – niega Alice
- Yo tampoco, hasta el momento no hemos coincidido en ninguna clase y no sé si podremos coincidir en Biología – digo encogiéndome de hombros – Pero aunque no esté en su misma clase he estado atento a los pensamientos de los demás, para cuidarla y evitar que los imbéciles se le acerquen – les aseguro, ellos asienten aliviados de que yo pueda usar mi don para ayudarla desde lejos.
- Yo también seguiré estando atenta a las decisiones de los estudiantes, así si el futuro de alguno desaparece o veo que planean hacer algo con ella, te avisaré – me asegura Alice, yo afirmo agradecido, porque ella me ha estado ayudado a vigilar los planes de los estudiantes que han tratado de acercarse a Bella.
- Y si descubro que alguno trata de acercársele, lo convenceré y me aseguraré de que se mantenga alejado de ella – promete Rosalie con firmeza, los demás no tenemos dudas de que se asegurará de eso, ya que ella puede convencer a cualquiera para que haga lo que ella quiera.
- Y yo seguiré atento a las emociones de los estudiantes y te avisaré si siento algo sospechoso de alguien – asegura Jasper, él y yo hemos tenido que soportar toda la mañana, las emociones y pensamientos lujuriosos, envidiosos y negativos de los demás estudiantes.
- Pues yo seguiré asustando a todos los chicos idiotas que tengan malas intenciones con mi hermanita – declara Emmett con una sonrisa amenazante.
Alice, Jasper y yo le hemos dicho quiénes son los chicos que han querido acercarse a Bella con malas intenciones y él se ha encargado de hablar con ellos y advertirles que se mantengan alejados de ella, les ha dejado claro que los Cullen la estamos cuidando, porque nuestro padre es el doctor personal de ella. Esto es parte del plan que hicimos para protegerla, acordamos que Emmett se encargaría de los chicos y Rosalie de las chicas envidiosas y celosas de Bella, de esa forma ellos se encargan de los estudiantes más insistentes y problemáticos, mientras yo me encargo del resto.
- Bueno, será mejor que vayamos a clases – digo levantándome con mi bandeja llena de comida humana, al igual que las de mis hermanos, están casi intactas porque por estar hablando nos hemos olvidado de deshacernos de la comida. Ellos suspiran resignados y se levantan para ir a vaciar las bandejas en los basureros y luego ir a sus clases aburridas.
Todos seguiremos atentos a los pensamientos, emociones, acciones y comentarios de los demás estudiantes, para asegurarnos de que Bella esté a salvo; así que empiezo a buscar en las mentes de todos los estudiantes, para tratar de localizarla y saber cuál será su siguiente clase, pero es difícil porque la mayoría está pensando en ella; ya que el hecho de que Bella haya hablado con nosotros como si nos conociera desde hace mucho, ha llamado la atención de varios estudiantes; mientras que otros piensan en lo hermosa, extraña, rara, inteligente, especial y hasta sensual que es ella a pesar de ser tan pequeña.
Esto es algo que me molesta mucho, no me gusta que los chicos piensen en ella de esa forma tan vulgar y lujuriosa; pero ellos no son los únicos, las chicas también me han fastidiado mucho porque están celosas y llenas de rencor y envidia, por toda la atención que Bella tiene de los chicos, como si ella tuviera la culpa de que los imbéciles le presten atención. Pero por ahora, trato de ignorar todos esos pensamientos y me concentro en tratar de encontrarla, pero me empiezo a preocupar al no encontrar a nadie que haya visto a Bella por algún pasillo o en algún salón de clases, así que sigo buscándola en todas las mentes, mientras camino hacia mi clase de biología.
Mientras camino una parte de mí, piensa en lo mucho que Bella ha afectado a mi familia, desde que supimos de su llegada, la verdad es que todos nosotros estamos cautivados con ella de distintas formas; y el hecho de que mis padres la reconozcan y amen como su hija, es un gran cambio para toda la familia; y debo admitir que nunca los he visto comportarse como unos padres sobreprotectores, pero creo que el hecho de que Bella sea humana y esté enferma tiene mucho que ver con la actitud de mis padres, ellos por primera vez, sienten que pueden cuidar a una de sus hijas de forma completa ya que ella es mucho más frágil y delicada que mis hermanos y yo.
Es curioso porque aunque Carlisle y Esme nos consideran sus hijos y nos cuidan, aman y se preocupan mucho por nuestro bienestar y felicidad, ellos nunca han tenido que preocuparse por el hecho de que tengamos una alimentación saludable o de que nos enfermáramos; pero ahora ellos están muy preocupados por Bella, tienen mucho miedo de que tenga una crisis o alguna enfermedad que pueda afectarla en gran manera; desde que la conocieron su principal preocupación es el bienestar de su Pequeña y lo único en lo que piensan es en las diferentes formas en que pueden ayudarla a ser feliz de nuevo.
Esme hasta ha preparado una habitación en nuestra casa para Bella, insistió en que su Pequeña tiene que tener su propia habitación en nuestra casa y hasta piensa llevarla de compras para que tenga todo lo que quiera y no deja de planear diferentes actividades que pueda hacer con su pequeña; mientras que Carlisle está centrado en encontrar una forma de poder ayudarla con su enfermedad, quiere asegurarse de su bienestar y seguridad, no quiere que le pase nada malo, por lo que nos han pedido que la cuidemos en el instituto y que tratemos de ganarnos su confianza y amistad; aunque claro, mis hermanos ya la consideran su hermanita pequeña, a la que tienen que cuidar, proteger y consentir en todo.
Pero lo extraño es que aunque yo me preocupo mucho por ella y también quiero hacerla feliz, hay algo que me impide verla como mi hermana, la verdad es que no siento lo mismo por Bella, que lo que siento por Rosalie y Alice, es diferente; sólo estoy seguro de que le tengo mucho cariño, por eso no puedo dejar de pensar en ella y en lo especial y maravillosa que es, hasta me siento algo posesivo y protector por ella, pero por más que trato, no puedo verla como mi hermana pequeña, tal como mis hermanos hacen.
Y ahora que por fin la he visto en persona y le he hablado y escuchado su dulce voz, me siento más intrigado y cautivado con ella, porque desde que entré a la cafetería y escuché su suave y dulce voz al tararear una melodía de uno de mis compositores favoritos, quedé fascinado con ella y me sorprendí al distinguir que ella tarareaba lo que parecía ser una nueva canción. Esto me llenó de esperanza, porque eso significa que ella ya está escuchando música de nuevo y creo que es una señal de que pronto se recuperará y volverá a cantar, tocar y bailar como lo hizo en el video que vimos.
Llego al salón de clases pensando en Bella y en cómo su presencia ha afectado a mi familia, pero también estoy atento a los pensamientos de los demás estudiantes, tratando de localizarla en su siguiente clase; pero aunque la mayoría de los chicos y chicas piensan en ella, ninguno la ha visto; así que me apresuro a llegar a mi asiento, aliviado de que soy el único de la clase que no tiene un compañero de mesa, es algo que al profesor no le agrada mucho, pero sabe que no tengo ningún problema con su asignatura, por lo que decidió que es mejor que yo esté solo, para que los demás estudiantes aprendan por sí mismos.
Suspiro resignado ante el hecho de que todas las clases son demasiado aburridas para mí, por lo menos hoy, he pasado toda la mañana atento a las clases de Bella y no he puesto ningún interés en mis propias clases, después de todo ya sé todo lo que los profesores enseñan y me parece más interesante ver a Bella a través de la mente de otros, para poder cuidarla desde la distancia; pero ahora me estoy preocupando, porque ya falta poco para que mi clase empiece y ella no está en ningún salón y nadie la ha visto, por lo que empiezo a pensar en un plan para salir de esta clase y buscarla yo mismo, sólo tengo que esperar a que el profesor llegue para darle una tonta excusa y podré salir a buscarla; pero como es su costumbre, otra vez llegará tarde y lo único que puedo hacer es seguir esperando y buscando a Bella en todas las mentes de las personas que hay en el instituto.
N / A: Gracias por sus Reseñas.
