N/A: Diferentes tipos de diálogos

- Diálogo Normal -

Diálogo escrito

"Diálogo mental o telepático"

Diálogo con el lenguaje a señas


Una Mañana Muy Emotiva.

POV: Bella.

Me levanto cuando el reloj marca las cinco de la madrugada, por más que me gustaría seguir descansando un poco más, sé que es imposible, después de que Esme y Carlisle se fueran, logré dormir algunas horas libres de pesadillas, pero desperté a medianoche por el malestar de mis cicatrices, así que tuve que ponerme la crema que Papá Bienestar me trajo; lastimosamente me costó mucho volver a dormir después de eso y cuando por fin logré hacerlo, tuve horribles pesadillas que me despertaron sobresaltada a lo largo de la madrugada.

Por eso me siento muy cansada, lo único bueno es que la mayoría de mis cicatrices ya no están tan irritadas, ni me molestan, lo que significa que esa crema me ayuda mucho; sólo desearía poder aplicármela en todos los lugares, ya que las cicatrices de mi espalda y algunas de mi entrepierna siguen irritadas por no haber podido aplicarme la medicina yo sola; pero eso es algo que no puedo remediar, así que tendré que conformarme.

Como no puedo seguir durmiendo, pongo un poco de música suave para no despertar a mi padre y empiezo a hacer mi rutina de estiramientos diarios, para mantener mi cuerpo en forma; y después de media hora voy a darme una ducha para relajarme y empezar a prepararme para otro día en el instituto.

Este día decido vestirme con uno de esos vestidos muy cortos que mi madre me compró, es un vestido de lino azul cielo, cubierto con encaje bordado de color negro, las mangas largas están hechas sólo de encaje por lo que mis cicatrices no se notaran, lo mejor es que la tela de lino es suave y liviana por lo que no irritará más mis cicatrices; también me pongo unas leggins negra de cuero con tela de franela suave en el interior, para mantener abrigadas y ocultas mis piernas, junto a mis botines negros de plataforma que por suerte no son muy altas, dejo mi cabello suelto de nuevo, para que mis rizos caigan por mi espalda; por último me pongo mi chaqueta negra, una boina y una bufanda de color azul; y quedo satisfecha con mi apariencia al mirarme en el espejo.

Después bajo a la cocina a preparar el desayuno y empiezo a desayunar, mientras él está terminando de alistarse; cuando baja, subo a mi habitación para preparar mis cosas del instituto y de repente se me ocurre llevarles una sorpresa a las hermanas Cullen, ya que recuerdo lo interesadas que estaban con mi chaqueta.

Así que abro mi armario y saco la chaqueta de color vino, con botones dorados que es idéntica a la negra que uso y creo que será perfecta para Supermodelo, porque estoy segura que este color le quedará bien y se verá más hermosa y elegante con esta chaqueta que con la negra; luego saco otra chaqueta de un estilo parecido a las otras ya que también tiene capucha, que es ideal para Hada Bailarina, sólo que esta chaqueta es de color caqui, con un grueso cinturón de hebilla que define la cintura, tiene seis botones grandes de color marrón oscuro, distribuidos en dos columnas verticales en el pecho y otros dos botones más pequeños en las mangas como decoración; la parte de abajo da la apariencia de una falda con pliegues gruesos, porque cae en estilo "A" desde la cintura y como Hada Bailarina es casi de mi estatura, calculo que le llegará hasta la mitad de sus muslos. En cambio la chaqueta de color vino, es un poco más larga, pero como Supermodelo es más alta, supongo que también le llegará hasta la mitad de sus muslos, en lugar de hasta las rodillas como me pasa con la negra.

Luego las guardo en sus respectivas bolsas impermeables de viaje y las coloco cuidadosamente en una bolsa grande de regalo blanca con detalles dorados, que tengo entre mis materiales de manualidades; después le pongo un moño grande de color rosado con detalles violetas en la parte superior, agarro unas de mis tarjetas decoradas y empiezo a escribir.

Para las hermanas Cullen Espero que a Supermodelo y Hada Bailarina les gusten estas chaquetas, estoy segura que se verán más hermosas con ellas, sé que les gustó la chaqueta negra que tengo, pero estás tienen un estilo similar y creo que les gustaran mucho.

Por cierto, aunque las chaquetas están nuevas y nunca las he usado, ya están lavadas y por eso tienen el olor del suavizante que uso en toda mi ropa.

Esperando que les gusten. Con cariño Bella.

Pego la tarjeta en la bolsa y después agarro mi bolso con mis cosas del instituto, antes de bajar, donde mi padre me está esperando para llevarme.

- ¿Y ese regalo? – Me pregunta sorprendido, al ver la bolsa que cargo con mucho cuidado.

- Es para las hermanas Cullen – contesto con señas, él sonríe y asiente, sin hacer más preguntas.

- Por cierto, el doctor Cullen fue a verme ayer al trabajo y me dijo que aunque seguirás asistiendo al Instituto, quiere que tomemos otras precauciones y me dijo que tú prometiste avisarle si algo te pasaba, yo también quiero que me prometas que sin importar lo que pase, nos informaras, para poder ayudarte mejor – me pide, yo afirmo, aceptando su petición – Bien, eso es todo, si ya estás lista, vámonos.

- Estoy lista – informo y sin más, salimos de la casa.

Es muy temprano cuando llegamos al instituto y me doy cuenta de que casi no ha llegado nadie todavía; por lo que pongo en marcha mi plan, para sorprender a las hermanas Cullen; así que voy a la cafetería donde unas señoras están preparando todo lo que venderán este día.

- ¿Necesitas algo niña? – Me pregunta una señora cuando me acerco a ellas, yo afirmo y le hago una seña, para que me permitan escribir en la libreta - ¡Oh claro! Tú eres la niña nueva que no puede hablar, ni estar muy cerca de los demás porque tiene una enfermedad… Eres la hija del jefe Swan ¿Verdad? – Pregunta la señora mirándome con tristeza, afirmo de nuevo y le paso la nota por el suelo.

Buenos días respetable señora, me llamo Bella Swan y tal como usted ha dicho, tengo una enfermedad que me impide estar muy cerca de los demás y se me dificulta hablar en voz alta, pero quisiera pedirles un favor si no es mucha molestia.

- Ya veo ¿Y qué favor necesitas pequeña? – Me pregunta la señora curiosa, yo vuelvo a escribir.

Traje un regalo para dos personas muy especiales que han sido muy amables conmigo y por eso quisiera darles una sorpresa en la hora del almuerzo, pero no puedo cargar con el regalo hasta entonces, por eso me preguntaba si puedo dejar con ustedes el regalo y cuando sea la hora del almuerzo, vendré a recogerlo para darles la sorpresa a ellas… ¿Serían tan amables de guardar el regalo hasta entonces?

- Ummm… nunca nadie nos ha pedido algo así – murmura la señora sorprendida y mirando el regalo con curiosidad – pero es un detalle muy lindo el que quieras sorprender a tus amigas… Bien, acepto, deja el regalo aquí y yo te lo guardaré hasta que sea hora de que se lo entregues a tus amigas – acepta la señora y yo le agradezco con una reverencia de gratitud, lo cual parece sorprenderla mucho – Ya veo que no eres como las otras chicas de estos tiempos y eso me agrada – comenta sonriendo, yo le paso la bolsa de regalo por el suelo y ella la agarra para guardarlo

- ¿Sabes qué? Tengo una idea que ayudará a mejorar tu sorpresa – me dice emocionada, yo sólo la veo curiosa – Creo que lo mejor es que cuando falten unos minutos para el almuerzo, yo colocaré el regalo en la mesa donde se suelen sentar tus amigas, así tú no tendrás que preocuparte por colocarlo sin que se den cuenta y estoy segura que se sorprenderán mucho cuando vean el regalo en la mesa y más cuando descubran que es para ellas… ¿Qué te parece mi idea? – Pregunta, yo sonrío y aplaudo encantada con la idea

- Ya veo que estás de acuerdo – dice sonriendo, yo afirmo emocionada – Bien, entonces sólo dime en qué mesa debo colocar el regalo – me pide y yo me apresuro a mostrarle la última mesa que está cerca del ventanal – Ah… es para las chicas Cullen ¿Verdad? Escuché que los Cullen te están ayudando con tu enfermedad, es muy amable de tu parte agradecerles con un regalo, así que no te preocupes, yo me encargaré de colocar el regalo en la mesa y ya verás que se sorprenderán mucho – me informa, yo afirmo y me apresuro a escribir en una de mis tarjetas decoradas con un hermoso paisaje de un prado con un río que refleja los rayos del sol, tiene varias flores hechas con filigrana, que espero que le gusten y se la paso.

Le estoy muy agradecida mi respetable señora, la familia Cullen, al igual que usted han sido muy amables conmigo, por eso me gustaría agradecerles por su generosidad… Y estoy segura que gracias a su gentil y amable ayuda podré sorprenderlos. Me siento muy agradecida por toda su colaboración y le ruego que acepte esta tarjeta como muestra de mi gratitud, ya que este mundo es un lugar mejor por personas tan amables, serviciales y con un gran corazón como el que usted posee. Con mucho respeto y gratitud. Bella Swan.

- ¡Oh Pequeña! Eres muy dulce, muchas gracias, es una hermosa tarjeta – me agradece al leer la tarjeta sin dejar de sonreír, yo hago otra reverencia de respeto ante ella – Puedes irte tranquila, yo me encargaré de todo – me asegura, yo le sonrío agradecida antes de girarme y caminar hacia la banca techada del estacionamiento, donde esperaré hasta que sea la hora de mi primera clase.

Sin embargo después de algunos minutos sentada, me sorprendo al ver que el auto plateado de los Cullen se estaciona frente a la banca donde estoy sentada y sonrío al ver que ellos bajan y se dirigen hacia mi mesa, no me inquieto porque sé que no se me acercarán mucho y sólo me concentro en dejar que la luz blanca me rodee de forma protectora para estar más cómoda con ellos, no quiero que se vuelva a repetir lo de la clase de Biología.

- ¡Buenos días Bella! - Me saluda Hada Bailarina emocionada y caminando con gracia hacia mí, hasta parece que está bailando en lugar de caminar, yo le sonrío a ella y los demás.

- Así que aquí es donde te escondes para que los demás no se te acerquen – comenta Chico Oso divertido y viendo donde estoy sentada, yo me sonrojo y afirmo.

- Es un buen lugar, la verdad nunca me había percatado de esta mesa, hasta hoy – murmura el chico de pelo color miel.

- Bueno, con mi auto estacionado aquí, nadie más lo verá y no se acercaran aquí – asegura el chico de pelo cobrizo, yo afirmo de acuerdo con él.

- ¿Qué hacías antes de que llegáramos? – Me pregunta Supermodelo con dulzura, yo señalo mis audífonos y lo pongo en altavoz, para que escuchen las melodías de Debussy que estaba escuchando.

- ¿Te gusta Debussy? – Me pregunta el chico de pelo cobrizo sorprendido, yo afirmo sonrojada por su mirada, él sigue haciéndome sonrojar con cualquier cosa – a mí también me gusta mucho, Claro de Luna es mi favorita – informa y yo lo miro sorprendida, antes de poner esa melodía – Exacto, esa es mi favorita.

- La mía… también – susurro sorprendida y él me mira fijamente, haciéndome sonrojar de nuevo, la verdad no sé por qué siempre me siento cohibida con él.

- Parece que eso es algo que tenemos en común – murmura después de un momento.

- ¿Cómo seguiste de salud? Carlisle nos dijo que ayer tenías algunas molestias – me pregunta Supermodelo, mirándome con preocupación, yo sonrío aliviada por la distracción.

- Estoy bien… gracias – la tranquilizo sonriendo – no fue… tan grave… ya me siento… mucho mejor… gracias… por tu… pero-cupa-ción.

- Me alegra, nos preocupamos mucho cuando Carlisle nos dijo lo que te pasaba – comenta Hada Bailarina.

- No fue… tan grave – le resto, importancia.

- ¿Pero nos dirás si te vuelves a sentir mal verdad? – Pide el chico más alto, yo afirmo resignada y agradecida a la vez.

- Bien, porque no quiero que te enfermes o te pase algo malo – comenta Chico Oso haciendo un puchero y yo sonrío enternecida.

- Osito Tierno… - susurro con dulzura y él me mira indignado, mientras los otros se ríen.

- ¡Bella no soy un osito tierno! – Replica indignado yo me rio y afirmo.

- Si lo eres – repito divertida – eres muy… tierno y… cariñoso.

- No lo soy, soy muy fuerte y grande para ser tierno – recalca con orgullo mientras los demás seguimos riendo.

- Debes admitir que tiene razón – añade divertido, el chico más alto.

- Tenemos que irnos, pronto comenzará a llover muy fuerte y si nos quedamos nos mojaremos, además la campana sonará en unos 15 minutos – informa Hada Bailarina con mucha confianza en su tono, evitando que Chico Oso diga algo más, yo me preocupo porque no quiero quedar empapada y entre más rápido me vaya al salón de clases mejor, así que recojo mis cosas con rapidez.

- No te preocupes Bella, nosotros te acompañaremos, para que nadie se te acerque – me tranquiliza Supermodelo, yo la miro confundida.

- Escucha Bella, nosotros queríamos hablar contigo de algo – me dice el chico de pelo cobrizo, yo lo miro curiosa – Sabemos que quieres que no nos acerquemos mucho a ti y te aseguro que ninguno de nosotros tratará de acercarse mucho a ti, ni hará algo que ponga en riesgo tu salud o que vaya en contra de las condiciones que nos diste – asegura con seriedad, yo afirmo y lo miro confundida, porque no sé a dónde quiere llegar con eso, creí que eso ya estaba claro desde ayer.

- ¿Entonces…? – Pregunto confundida y esperando que no se hayan arrepentido de que seamos compañeros de estudio, aunque entendería si eso pasara.

- Es que creemos que sería más seguro para ti si nos permites acompañarte a tus clases – sigue diciendo Hada Bailarina con un tono suplicante – así evitaremos que los demás se te acerquen en los pasillos cuando te dirijas a todas tus clases – me explica su idea

- ¿T-todas las cl-clases? – Pregunto sorprendida, porque eso no lo esperaba

- Sí, nosotros estuvimos pensando en que sería muy peligroso para tu salud que se repita lo de esos chicos que quisieron acercarse a ti, ayer en el estacionamiento, cuando casi tuviste una crisis – interviene el chico más alto y yo me estremezco ante la idea de que eso vuelva a ocurrir

- En especial si no estamos cerca para evitar que otros estudiantes se te acerquen o para ayudarte si llegas a sentirte mal y tengas dificultades para respirar – añade Chico Oso y yo lo miro asustada, porque sé que la única razón por la que ayer nadie se me acercó, es porque ellos lo impidieron de alguna forma.

- Por eso queremos pedirte que nos permitas acompañarte a cada clase para evitar que eso pase, así podríamos protegerte mejor y ayudarte en caso de que te sientas mal – me pide Supermodelo en un tono que me es muy difícil rechazar, pero si acepto tendrán que estar mucho tiempo conmigo y eso los pondría a ellos en peligro…

- Ummm… no estoy…

- Por favor Bella, permítenos acompañarte y cuidarte mientras estés en el instituto, nosotros haremos todo lo posible para evitar que otros se te acerquen y también te ayudaremos en caso de que te sientas mal – insiste Supermodelo – Recuerda que Carlisle y Esme se preocupan mucho por ti al igual que nosotros, por eso queremos cuidarte y ayudarte, permítenos hacerlo, por favor – me suplica con gran emoción en su voz y esta vez no puedo rechazarla

- Bien… - susurro mientras miro a los demás, para esquivar la mirada tan intensa de Supermodelo, todos ellos suspiran aliviados y me agradecen con la mirada

- ¿Nos dejarás acompañarte y cuidarte? – Pregunta el chico de pelo cobrizo, para cerciorarse

- Sí…- susurro resignada – P-pero… deben prometer… cumplir las otras… condiciones… y las medidas de seguridad… que Papá Bienestar dio… y si en algún momento… les pido que se alejen de mí… deben hacerlo… … …No deben… acercarse a mí… hasta que les diga… que es seguro – exijo con seriedad, no voy a correr ningún riesgo con ellos, no dejaré que salgan lastimados, ellos se miran fijamente, pensando en lo que les he pedido.

- Bien, haremos lo que nos pidas y si es necesario darte tu espacio y alejarnos un poco de ti, mientras te recuperas, lo haremos, siempre y cuando nos permitas ayudarte lo más que podamos y nos digas qué hacer para ayudarte a recuperarte – me propone el chico de pelo cobrizo, quien como siempre, habla en nombre de sus hermanos.

- Me parece justo – acepto sonriendo, al menos así, podré decirles que se alejen de mí cuando sienta que la luz quiera salir y causar otra explosión, ellos también sonríen aliviados

- Bueno, será mejor que nos vayamos rápido, porque en 5 minutos sonará la campana – dice Hada Bailarina con convicción – además ya comenzó a llover y si nos quedamos más tiempo, nos mojaremos porque lloverá más fuerte.

- Vámonos – digo confiando en su palabra, Hada Bailarina es demasiado intuitiva, tanto que parece saber lo que ocurrirá antes de tiempo; por lo que recojo todas mis cosas deprisa y los miro curiosa esperando a que caminen, después de todo insistieron en acompañarme.

- Espera Bella, lo mejor es que te quedes en medio de nosotros para que nadie se te pueda acercar – indica el chico de pelo cobrizo, yo afirmo y me ubico en medio de ellos, quienes me rodean de inmediato. Esto me recuerda a los vigilantes que me protegieron en el viaje, por lo que estoy segura de que los Cullen jamás dejarán que alguien se me acerque.

- Muy bien, vamos a clases – indica el chico Oso caminando frente a mí, a mi lado derecho va el chico de pelo cobrizo, a la izquierda están Hada Bailarina y Supermodelo y en la parte de atrás camina el chico más alto y emocional.

Esta vez caminamos por los pasillos más transitados, por lo que la mayoría de los estudiantes se centran en nosotros y de inmediato me percato de sus miradas, presencias y hasta escucho lo que murmuran con sus amigos sobre mí; algo que pone alerta a la luz blanca, que quiere salir y atacarlos por las cosas que dicen.

- Miren es la chica Swan – escucho que dicen varios estudiantes

- Sí, recuerda que dijeron que no nos podíamos acercar a ella – murmura otro muchacho de un grupo.

- Es por esa extraña enfermedad que tiene y que es contagiosa – añade otra muchacha.

- Lástima, porque antes era muy famosa – dice el primero que habló.

- Miren es la cantante y bailarina famosa – anuncian en otro grupo de muchachos.

- ¿Creen que me firme un autógrafo si se lo pido? – Pregunta uno de ellos.

- No lo creo porque no quiere que ni se le acerquen – comenta otro muchacho.

- Sólo mírenla, parece que los Cullen son sus guardaespaldas – añade una muchacha con enojo en su voz.

- Cierto, con ellos cerca no nos podemos acercar – dice el anterior.

- Además ya no es famosa y pronto morirá con esa extraña enfermedad.

- Es una lástima porque era muy hermosa.

- Lo sé, pero al igual que al otro cantante morirá.

- ¿Te refieres al chico que te gustaba como cantaba?

- Sí, él murió hace años, pero no sé cómo.

- Tal vez ella lo sepa, dicen que eran amigos.

- Sí, ella debe saberlo, tal vez se lo pregunte.

- Sí, deberías preguntarle, pero cuando no esté con los Cullen cuidándola.

Yo me detengo, apretando los puños, molesta y dolida, mis ojos están llenos de lágrimas y mi pecho me duele, porque siento que mi corazón late más lento y me cuesta respirar; me parece muy insensible la forma en que ellos hablan sobre la muerte de Leo, como si fuera algo sin importancia. Este es un tema muy sensible para mí y siempre que escucho algo sobre eso, empiezo a entrar en crisis porque recuerdo todo lo que pasó ese día.

- Respira profundamente Bella – me sugiere el chico de pelo cobrizo con suavidad – No escuches lo que dicen, ignora todo lo que ellos digan, sólo concéntrate en respirar y trata de calmarte.

- No puedo sola – admito a través de señas, porque no puedo hablar, estoy demasiado afectada y cada vez me cuesta más respirar; pero de pronto recuerdo la extraña habilidad del chico más alto y lo miro – Pero tal vez Lecto-sensible pueda ayudarme a calmarme, ¿Puedes hacerlo por favor?

- Claro, sólo cierra los ojos y sigue respirando – me indica un poco sorprendido

Pero de inmediato empiezo a sentir como si una burbuja de paz y tranquilidad trata de acercarse a mí, yo me concentro para que la luz blanca, que ha estado luchando por salir y atacar a los otros estudiantes, permita que esa burbuja me rodee y envuelva, esto me ayuda a calmarme en seguida y con eso puedo concentrarme en respirar mejor.

- Gracias… Lecto-sensible – le agradezco a través de señas, mientras sigo tratando de respirar profundo.

- Es un placer Bella, me alegra poder ayudarte – dice en un susurro muy bajo, sólo para que sus hermanos y yo lo escuchemos, yo sonrío sin dejar de tratar de respirar.

- Sigue mi respiración – sugiere Supermodelo, al darse cuenta de que me cuesta hacerlo, ella empieza a respirar de forma profunda y lenta, así que la imito y poco a poco me voy recuperando.

- ¿Estás mejor Bella? – Pregunta Hada Bailarina.

- Si, gracias a todos por su ayuda – digo con sinceridad y empezando a caminar de nuevo hacia mi salón, estoy aliviada de que ellos estén conmigo, porque de no ser por su ayuda habría entrado en crisis.

- No hay de que – dicen los cinco a la vez, yo sonrío y en seguida llegamos a mi salón, por alguna razón, no me sorprende que ellos sepan a qué clase voy, pero me pregunto cómo lo supieron sin preguntarme.

- Bien, llegamos, el profesor no tardará en llegar – informa Hada Bailarina, me sigue sorprendiendo la confianza y seguridad con la que habla en algunas ocasiones, como si supiera lo que va a pasar, antes de que pase.

- Gracias por traerme – agradezco con sinceridad, caminando hacia el pupitre que Chico Oso ha movido al final del salón, ellos sólo me sonríen.

- Nos veremos después Bella – se despide el chico de pelo cobrizo, saliendo del salón junto a sus hermanos y tal como Hada Bailarina dijo, el profesor llega un par de minutos después que ellos se van, evitando que otros estudiantes se me acerquen.

Sin embargo me sorprendo mucho cuando a media clase, llegan los cinco hermanos Cullen al salón y se acercan al profesor para hablar con él, noto que el profesor Masón me mira un momento y después dice al resto de la clase que leamos cinco páginas del libro sobre el tema que estábamos viendo y que luego hagamos un resumen sobre lo que leamos, también informa que los Cullen se quedaran en la clase un momento, mientras él regresa, por lo que les pide que no hagan desorden.

Yo miro confundida a los Cullen que caminan tranquilamente hacia el fondo del salón y se quedan de pie a dos metros de mí, el profesor sale del salón y todos los estudiantes se giran y me ven curiosos, como si yo supiera lo que está pasando o como si fuera la culpable de lo que pasa.

- Ya escucharon las indicaciones del profesor, así que háganlo – ordena Supermodelo con una voz muy melodiosa y firme a la vez.

Al escucharla hablar con ese tono de voz tan melodioso y dulce, no me sorprende que todos afirmen y hagan lo que les ordenó; tengo el presentimiento de que a ella no se le puede negar nada cuando lo pide con ese tono de voz, pero creo que ese es otro misterio sobre ellos, así que hago como si no me doy cuenta.

- Me alegro de verlos… pero… ¿Qué ha pasado? – Les pregunto a través de señas.

- Nada importante, sólo una reunión de profesores – Me informa el chico de pelo cobrizo.

Me sorprende de que lo haga a través de señas, eso es raro, porque aunque mis padres conocen el lenguaje, ellos no suelen usarlo al hablar conmigo, prefieren hablar oralmente y sólo interpretan mis gestos; pero por alguna razón me agrada el hecho de poder comunicarme con ellos sólo con gestos, al menos así me aseguro de que los demás estudiantes no nos entiendan, por lo que nuestra conversación será más privada.

- ¿Y por qué están aquí? – Pregunto de nuevo y ellos me ven divertidos.

- Eso duele Bella, no sabía que te molestaba vernos – Se queja Chico Oso haciendo pucheros y yo lo miro incrédula.

- No es eso… estoy feliz de verlos… sólo que me sorprende que no estén en sus clases – le explico, avergonzada de que crea lo contrario, ellos se ponen a reír como si me estuviera perdiendo de algo.

- No te preocupes Bella, él sabe lo que quisiste decir, sólo estaba bromeando – Me tranquiliza el chico Lecto-Sensible, yo frunzo el ceño.

- Oso travieso – Reprocho y todos se ríen de nuevo y el Chico Oso sólo me giña un ojo de forma traviesa, así que le saco la lengua haciéndolos reír más.

- Muy madura Bella – señala Hada Bailarina y el sarcasmo es evidente en sus gestos.

- Él empezó y no han contestado mi pregunta – reitero, algo avergonzada.

- Sólo nos aseguramos de que nadie se te acerque mientras los profesores están en una reunión en sala de maestros – me explica Supermodelo y un escalofrío me recorre la espalda al imaginar a todos los estudiantes queriendo acercarse a mí, sólo porque el profesor no está para evitarlo.

- Gracias… gracias por evitar eso – agradezco con sinceridad y alivio.

- No tienes nada que agradecer Bella, recuerda que somos tus amigos y te prometimos cuidarte y ayudarte en todo lo que podamos – me recuerda el chico de pelo cobrizo.

- ¿Mis amigos? – Pregunto, sintiendo un poco de temor, alivio y felicidad a la vez, todavía me preocupa acercarme mucho a ellos por el peligro que representa para ellos y porque sé que muy pronto moriré y entre más cercanos seamos, más difícil será para todos. Pero al mismo tiempo me llena de alivio y felicidad el que ellos me consideren su amiga, el único amigo que he tenido en mi vida ha sido Leo; así que es algo maravilloso y preocupante tener a 5 nuevos amigos.

- Sí… nosotros nos preocupamos mucho por ti… y nos haría muy feliz… el que nos consideres tus amigos – asegura Supermodelo, mirándome con esperanza en sus ojos.

- ¿De verdad quieren ser mis amigos? – Pregunto sin salir de la sorpresa

- Por supuesto Bella… para nosotros ya eres una amiga muy cercana y querida… por eso queremos pasar más tiempo contigo… para conocerte y cuidarte mejor – señala Lecto-Sensible y empiezo a sentir a nuestro alrededor mucho cariño y ternura.

- Pero… no es seguro estar conmigo – Les recuerdo

- ¡Vamos Bella…! - Exclama Chico Oso - Eso no impedirá que nos preocupemos por ti… ni que queramos estar contigo… además nosotros tomaremos todas precauciones… para estar contigo…

- Es cierto… nosotros nunca haríamos algo que afecte tu salud… o que sea peligroso para ti… sólo deseamos que nos aceptes como amigos… y podamos pasar tiempo juntos – Recalca Hada Bailarina

- Pero…

- Aunque pongas mil excusas… para nosotros ya eres una amiga muy preciada… y seguiremos cuidando de ti… haciendo todo lo posible para ganarnos tu confianza… hasta que nos consideres dignos de ser tus amigos – me asegura el chico de pelo cobrizo

- Pero yo ya confío mucho en ustedes – le aclaro, sorprendida de que piensen eso, ellos me ven sorprendidos y aliviados – Y por supuesto que son dignos de ser mis amigos… me siento muy honrada de que quieran ser mis amigos…

- ¿Entonces por qué te niegas a ser nuestra amiga? – Pregunta Hada Bailarina con tristeza

- Porque yo no soy digna de ser su amiga – declaro con sinceridad

- Para nosotros lo eres – asegura el chico de pelo cobrizo con mucha convicción en sus movimientos

- Gracias… muchas gracias – les digo, tratando de transmitir mucha sinceridad y gratitud con mi lenguaje a señas

- No tienes nada que agradecer Bella… para eso estamos los amigos – asegura el menor de ellos, mirándome con ternura.

- Lo sé… pero eso no cambia el hecho de que estoy agradecida con ustedes – aclaro con tranquilidad y él me sonríe y me giña un ojo, haciendo que mis mejillas se calienten de inmediato, por lo que bajo la vista a mi libreta, ignorando su risa y la de sus hermanos.

- ¿Por qué están ustedes aquí? – Les pregunta un chico del grado con molestia, mirando con rencor a los Cullen y acercándose a nosotros, yo lo veo con nerviosismo, ni a la luz ni a mí nos agrada ese chico y definitivamente no lo quiero cerca.

- Eso no es asunto tuyo Tyler – gruñe entre dientes el chico de pelo cobrizo y mirándolo muy molesto, como si se estuviera conteniendo para no golpearlo – Mejor regresa a tu lugar y haz lo que el profesor les dijo que hicieran.

- Tú no eres nadie para decirme lo que debo hacer – replica el chico y veo que los hermanos Cullen sonríen de forma burlona.

- ¿Ah no? – Murmura el Chico Oso, mirándolo con diversión, el chico lo mira un poco nervioso.

- Mejor ve a tu lugar – ordena Supermodelo con tranquilidad, pero mirándolo fijamente, de nuevo está usando ese tono de voz.

- Bien – gruñe el chico molesto, regresando a su lugar – pero ustedes no estarán siempre con ella - añade entre dientes y yo me estremezco ante la idea de estar sola con ese chico cerca, hasta la luz blanca quiere salir y atacarlo antes de que me haga daño, los hermanos Cullen simplemente sonríen divertidos, ignorando sus palabras.

- No debieron hacer eso – les reprocho muy seria a través de señas, ellos me ven confusos – Si siempre tratan de protegerme… algún día tendrán problemas… y no quiero que eso pase.

- Tranquila Bella… te aseguro que no habrá ningún problema – me asegura Hada Bailarina con mucha seguridad, yo la miro fijamente, tratando de saber por qué ella siempre parece estar tan segura de lo que pasará, no creo que sea sólo porque es demasiado intuitiva, pero sé que nunca podré comprender lo especiales que son ellos en realidad.

- Si tú lo dices, debe ser cierto – murmuro muy seria, ella simplemente sonríe y se encoge de hombros.

- Nunca podemos estar totalmente seguros de lo que va a pasar… pero estoy segura que nosotros no dejaremos que te pase algo malo – me explica con mucha convicción.

- Nadie puede evitar o cambiar mi destino – digo muy seria y de inmediato, ella y sus hermanos me ven con dolor y tristeza, por lo que sé que saben a lo que me refiero – Pero eso no importa… porque al menos puedo tratar de pasarla bien… hasta que llegue la hora – añado sonriendo para animarlos.

Sé que puede ser muy duro el recordarles que me queda poco tiempo de vida, pero así, ellos lo tendrán presente y se irán preparando para ese momento, tal vez así ellos no sufran tanto, después de todo sabrán que el momento de mi muerte llegará.

- Bueno… Al menos estoy seguro de que nosotros podemos ayudarte a pasarla bien – sugiere Chico Oso con una sonrisa traviesa, yo lo miro con los ojos entrecerrados y él sonríe - ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?

- Bueno… no lo sé… pero… ¿Por qué tengo el presentimiento de que pasarla bien contigo es igual a hacer travesuras? – Le pregunto con inocencia, él y sus hermanos se ponen a reír.

- Quizás porque me conoces bien – dice pestañando con inocencia yo me pongo a reír.

- Los osos son muy traviesos y juguetones – comento entre risas.

- ¿Por qué insistes en compararme con un oso? – Me pregunta divertido y veo que sus hermanos me ven curiosos.

- Porque me recuerdas a los osos – contesto, abriendo mi libro, para empezar a hacer el resumen - ¿No te gustan los osos? – Le pregunto, mirándolo y él sonríe de forma misteriosa.

- Me encantan – asegura con una gran sonrisa, como si eso tuviera un trasfondo, yo frunzo el ceño y sus hermanos lo ven con advertencia, por lo que sé que hay algo más en lo que dijo, pero también estoy segura que aunque pregunte, ellos no dirán nada y sólo les preocupará el que yo sepa que son diferentes, así que lo dejo correr.

- Todos tenemos algo que nos gusta… y se refleja en nuestra personalidad – digo con simpleza, empezando a escribir el resumen, ellos asienten y suspiran aliviados, mientras mantengo la vista en lo que escribo.

Cuando termino el resumen, levanto la vista y me sonrojo al ver que los cinco me han estado mirando en todo momento, yo les sonrío con timidez y ellos también me sonríen.

- ¿Terminaste? – Me pregunta Supermodelo en voz baja, yo afirmo y ellos sonríen.

- ¿No te aburre saber ya todo lo que te enseñan? – Cuestiona Chico Oso frunciendo la nariz.

- Un poco – admito con timidez.

- Lo mismo nos pasa a nosotros – dice Lecto-Sensible.

- Al menos puedo aprender más con Mamá Corazón – digo emocionada y ellos asienten.

De pronto vemos que varios chicos se levantan de sus asientos y se reúnen en grupos para conversar en voz baja, por lo que imagino que han terminado sus resúmenes; también noto que varios nos ven de reojo, como si se debatieran entre venir a hablarnos, pero después niegan y siguen hablando en susurros entre ellos.

- No te preocupes Bella, ninguno de ellos vendrá – me asegura Hada Bailarina con tranquilidad.

- Parece que ustedes los intimidan un poco – comento muy seria y ellos sonríen levemente y asienten – Mi madre dice que aquí… las personas no se llevan bien con los extraños… y no aceptan a los extranjeros.

- Forks es un pueblo muy pequeño… y les inquieta lo nuevo y extraño – confirma Lecto-Sensible.

- Mi madre dice que no son amables con los extraños… y por eso le preocupaba que yo viniera a vivir aquí – les cuento con el ceño fruncido – Creo que es porque a ella no la trataron bien, cuando vivió aquí… por eso decidió mudarse a Phoenix conmigo… cuando era muy pequeña.

- Pero a pesar de eso decidiste venir aquí – comenta el chico de pelo cobrizo, como si no entendiera la razón por la que lo hice, yo me encojo de hombros.

- Era lo mejor para todos – digo con tranquilidad y ellos me ven curiosos – Si yo estoy aquí… mis padres pueden ser felices… y libres… al menos ya no tendrán que preocuparse tanto por mí… y yo me sentiré más tranquila al saber que ellos… bueno, sé que ellos estarán bien – les explico con seriedad, mientras guardo mis cosas en mi mochila.

- ¿Así que te mudaste porque era lo mejor para tus padres? – Pregunta Lecto-Sensible con el ceño fruncido.

- Lo hice porque es lo mejor para todos – aclaro muy seria - ¿No tendrán problemas por no estar en sus clases? - Pregunto para cambiar de tema, ellos respiran profundo y niegan levemente.

- No… todos tenemos permiso para estar aquí… y como todos los profesores están en reunión… no nos estamos perdiendo ninguna clase – asegura Chico Oso con tranquilidad.

- Nosotros nos iremos cuando el profesor regrese – informa Supermodelo con resignación.

- Por supuesto… después de todo tienen que ir a sus clases… cuando regresen los profesores de la reunión… – digo sonriendo, ellos asienten con desgano.

- También vendremos cuando la clase termine… recuerda que te escoltaremos en cada clase… para evitar que se te acerquen – me avisa el chico de pelo cobrizo.

- Oh… está bien… de todas formas, soy la última en salir de los salones… así que los esperaré para que nos vayamos juntos – acepto con tranquilidad.

- Así evitaremos que otros se te acerquen en los pasillos – me dice Supermodelo.

- Aunque dudo mucho que quieran estar cerca de mí… soy un bicho raro para ellos – aseguro con tranquilidad, ellos sonríen – Pero ustedes son peores que yo – añado y ellos se ríen.

- ¿Somos bichos raros? – Pregunta Lecto-sensible con diversión, yo rodo lo ojos.

- No pueden negar que llaman mucho la atención de los demás – recalco divertida.

- Pero tú no te quedas atrás… desde que se dio la noticia de que vendrías, todos han estado esperándote… y todos están emocionados por tu presencia – replica Supermodelo con seriedad.

- ¿Cómo se enteraron de que yo vendría? – Pregunto muy seria y recordando lo que pasó en el aeropuerto.

- Desde que tu padre habló con el Consejo Escolar para decirles que vendrías a estudiar unas semanas… todos en Forks supieron que vendrías y se corrió la voz – me explica el chico de pelo cobrizo.

- Oh… eso lo explica todo – digo con el ceño fruncido.

- Y no olvides que eres muy famosa… eso también influye mucho en el hecho de que todos quieran conocerte y estar cerca de ti – comenta Hada Bailarina.

- Eso era en el pasado… tengo años de no hacer una presentación… de hecho me sorprende que todavía se acuerden de mí – digo con sinceridad.

- Bueno… con lo talentosa que eres no me sorprende mucho – dice el chico de pelo cobrizo – Eres muy talentosa… quedé sorprendido al ver tu presentación en el vídeo que nos prestaste… y también escuché tus canciones y melodías… Eres asombrosa – halaga mirándome con admiración, yo siento que mis mejillas se calientan mucho, pero al mismo tiempo, me siento muy triste porque eso ya no es así.

- Eso quedó en el pasado… la música ya no vive en mí – aclaro con tristeza, él frunce el ceño.

- La música siempre está a nuestro alrededor… sólo tienes que percibirla para descubrir que nunca nos ha dejado… y siempre está con nosotros para llenarnos de su belleza – me dice con tranquilidad y veo en sus ojos mucha sinceridad – La música nunca morirá… sólo está esperando a que la descubras y vuelvas a percibirla y disfrutarla.

- Eres músico – declaro con una sonrisa triste, el me ve sorprendido.

- Me gusta la música y sé que nunca morirá… vive en nosotros… sólo tenemos que percibirla y dejar que fluya – me asegura y yo recuerdo que Esme me dijo que uno de sus hijos es músico.

- Tienes razón Chico Interprete – concedo sonriendo y él levanta una ceja con diversión.

- ¿Chico Interprete? – Pregunta divertido, yo afirmo.

- Por la forma en que hablas de la música… sé que no te gusta como un simple pasatiempo… imagino que disfrutas de la música y hasta debes componer tus propias melodías… tú eres un intérprete de la música porque la percibes, comprendes y la transmites a los demás… además de que he notado que eres muy intuitivo… casi hasta el punto de que parece que pudieras leer la mente de los demás… eso significa que eres bueno interpretando lo que pasa a tu alrededor – le explico a través de señas y él me ve sorprendido al igual que sus hermanos, yo me pongo a reír porque sus expresiones son muy divertidas.

- Bueno… siempre he sido muy intuitivo y bueno para interpretar lo que piensan las personas… y también me gusta mucho la música – admite precavido, yo sonrío y afirmo, comprobando que él puede leer la mente, no sé cómo, pero estoy segura de que todos ellos tienen habilidades especiales que las demás personas no tienen.

- Ya me lo imaginaba – digo sonriendo – Así que tienes una idea de lo que pensamos todos los demás con sólo vernos.

- Eso creía… hasta que te conocí a ti… y me di cuenta de que no puedo saber lo que piensas… es difícil comprenderte – me dice con el ceño fruncido, yo lo miro sorprendida.

- ¿De verdad? – Pregunto incrédula, él asiente levemente y yo me pongo a reír – Pero si es fácil saber lo que pienso… mi mamá siempre ha dicho que soy como un libro abierto… porque es fácil saber lo que pienso.

- Pues a mí me cuesta mucho saber lo que piensas… nunca sé cómo vas a reaccionar… ni lo que vas a decir – replica y veo en sus ojos que es sincero – Me pregunto por qué es diferente contigo y por qué no puedo saber lo que piensas – señala, mientras me mira como si esperara que yo supiera la respuesta.

- No lo sé… pero me alegra que no pueda leer mi mente – confieso aliviada, sus hermanos se ríen entre dientes.

- ¿Por qué? – Pregunta con los ojos entrecerrados.

- Porque los pensamientos son privados y no me gustaría que alguien más los escuche… sería muy incómodo y raro… saber que puedes leer lo que pienso en todo momento – explico con sinceridad y sus hermanos asienten levemente – Y veo que tus hermanos piensan lo mismo.

- Ya veo – murmura pensativo.

- De todas maneras no importa… si hay algo que quieras saber… sólo tienes que preguntarme y yo contestaré… no es necesario que sepas lo que estoy pensando – digo con tranquilidad y él asiente levemente, como si eso no le bastara, yo miro a mi alrededor y veo que algunos estudiantes nos ven con curiosidad – Mejor cambiemos de tema… porque estamos llamando la atención… y no sabemos si alguien más conoce el lenguaje a señas… sería peligroso que supieran lo que hablamos y no quiero que ustedes tengan problemas – advierto muy seria y ellos ven a los estudiantes que nos están viendo.

- Es cierto – apoya Hada Bailarina muy seria.

- Ninguno de ellos conoce el lenguaje a señas… sólo tienen curiosidad – Informa chico Intérprete sin dudar.

- Las personas de aquí son muy entrometidas – se queja Supermodelo con molestia, yo sonrío de acuerdo con ella.

- Además de que quieren saber todo lo que hagamos con Bella – añade Hada Bailarina.

- ¿Y por qué quieren saber lo que hacemos? – Pregunto con curiosidad.

- Es la primera vez que nosotros nos relacionamos con alguien y eso les llama la atención… además de que han notado que nadie más aparte de nosotros puede acercarse a ti y eso no les agrada – me explica Chico Interprete con el ceño fruncido.

- Oh… pero eso es porque mi condición no me permite estar cerca de ellos y es más seguro que me aleje de todas las personas… sólo estoy con ustedes porque me agradan y porque aunque me hubiera negado a ser su amiga… ustedes seguirían tratando de convencerme… y sé que me seguirían cuidando a mi espaldas – digo convencida y los cinco asienten dándome la razón.

- Eres la hija pequeña de nuestros padres… así que ahora eres parte de la familia y nosotros cuidamos a nuestra familia – Declara Lecto-sensible con una sonrisa.

- Entonces eso los convierte en mis hermanos adoptivos – comento emocionada, porque ahora no sólo son mis amigos, también son mis hermanos. Los cinco sonríen y asienten – Oh… yo siempre he querido tener hermanos y ahora tengo varios… ¡Es maravilloso!

- Sí… ahora eres nuestra hermanita más pequeña y por eso debemos cuidarte – afirma Chico Oso sonriendo.

- Y tienes que dejar que te cuidemos – me pide Lecto-sensible con una sonrisa, pero con la mirada seria, yo me pongo a reír.

- Creo que son muy sobreprotectores – comento divertida, todos sonríe y asienten.

- Contigo sí – asegura Chico Intérprete, mirándome con ternura, haciendo que mis mejillas se calienten de nuevo y yo bajo la mirada a la mesa de mi pupitre, deseando que deje de cohibirme tanto.

- Bella, nosotros te cuidaremos lo mejor que podamos, pero por favor no dejes que nadie se te acerque – me pide Hada Bailarina muy seria, sus hermanos la ven curiosos y algo preocupados, por lo que tengo el presentimiento de que ella sabe algo que los demás no sabemos.

- No pienso hacerlo – aseguro con tranquilidad – hasta el momento sólo he estado con ustedes… y no pienso estar con alguien más – recalco convencida, ellos asienten, pero Hada Bailarina sigue muy seria y pensativa, como si tratara de saber algo importante y no puede – No te preocupes Hada Bailarina… estoy segura que nadie más se me acercará mucho… después de todo confío en que ustedes no lo permitirán… y creo que todos los estudiantes me ven como un bicho raro aquí… así que nadie querrá estar conmigo – explico para tranquilizarla, ella sonríe levemente y asiente.

- Sí, tienes razón… nosotros no dejaremos que te pase nada malo… así que creo que todo saldrá bien – dice sonriendo más tranquila.

- Falta poco para que la clase termine… y el profesor no ha venido – digo preocupada.

- La reunión se alargó más de lo planeado – informa Chico Interprete, como si supiera lo que está pasando en sala de maestros.

- Mejor, así estaremos más tiempo contigo Bella – declara Supermodelo sonriendo con dulzura.

- Supongo que sí… - susurro, sintiéndome más tranquila por eso.

En eso veo que los Cullen fruncen el ceño y giran el rostro para ver a un chico que está de pie y nos mira con nerviosismo y timidez, al verlo lo reconozco porque es con el que hablé ayer en el pasillo, sé que es un chico muy tímido y por la forma en que me ve ahora, sé que quiere saludarme, pero la presencia de los Cullen lo pone nervioso; así que le sonrío y lo saludo con la mano, esperando que eso sea suficiente y se quede más tranquilo; sin embargo, el chico suspira aliviado y en lugar de alejarse, se acerca a nosotros.

- Hola Bella – me saluda con una sonrisa nerviosa, los Cullen lo ven fijamente, pero no dicen nada, yo lo saludo con una inclinación de la cabeza y él sonríe – No sé si me recuerdas, soy Erick, ayer hablamos – me dice con nerviosismo, yo sonrío y afirmo para decirle que lo recuerdo – Sí, bueno… sólo quería saludarte y decirte que mi hermanita se puso muy contenta cuando le envíe tus saludos, ella es una gran admiradora tuya y bueno… me pidió que te diera esto, ella misma lo hizo y pensó que tal vez te gustaría verlo – murmura mostrándome una libreta decorada, él se inclina y la desliza por el suelo para que yo la agarre, así que la recojo.

Cuando la veo, quedo sorprendida al ver que la libreta está decorada con muchas imágenes mías, son de cuando hacía presentaciones, salgo cantando, tocando el piano, el violín, bailando y posando para la cámara; pero eso no es todo, al abrir la página, me doy cuenta de que todas las páginas tienen una fotografía con una escritura que menciona el lugar y fecha del concierto en que fue tomada la fotografía, así como las canciones y melodías que interpreté y los bailes que hice, hasta menciona lo que le gustó del concierto y de mi presentación; empiezo a pasar las páginas y al ver las fotografías, recuerdo los conciertos que aparecen; pero me quedo paralizada al ver una fotografía donde salgo con Leo, los dos estamos cantando juntos, tal como lo hicimos muchas veces.

Me quedo observando la fotografía fijamente, queriendo revivir ese momento y muchas emociones me llenan y hacen que mi vista se nuble por las lágrimas, acaricio con mis dedos la imagen de Leo, queriendo sentir su rostro bajo mis manos, deseando con todo mi ser volver a verlo sonreír, ver sus hermosos ojos verdes llenos de emoción cuando cantábamos juntos, cuando me miraba con tanto cariño y entonces un gran anhelo me invade, así como la tristeza y el dolor porque sé que por mi culpa, nunca más podré verlo, ya nunca podré escuchar su hermosa voz, ni podré ver su sonrisa, sus ojos, ni podré abrazarlo y tenerlo a mi lado; ya nunca podré estar con él, porque por mi culpa, él está muerto y nunca regresará.

- ¿Bella? – Escucho que Lecto-Sensible me llama con preocupación, levanto la vista y veo que los Cullen, junto a todos los chicos del salón me están viendo y es cuando recuerdo el lugar dónde estoy y como veo todo borroso, me doy cuenta de que estoy llorando, así que bajo mi rostro y me limpio las lágrimas con rapidez, para luego sonreír y ver a Erick, quien me mira preocupado y arrepentido.

- Lo lamento Bella… no debí… yo… lo siento – se disculpa nervioso y muy arrepentido, pero yo niego y le sonrío.

- G-gracias – susurro con timidez, y le hago una seña para que espere, él asiente y yo agarro mi pluma y escribo con rapidez en la última página de la libreta.

Muchas gracias por esta hermosa libreta, está llena de los recuerdos más felices de mi vida y me haría muy feliz, que usted siguiera conservando esta libreta, porque confío en que cuidará de los mejores momentos de mi vida. Gracias de todo corazón por esta muestra de cariño. Bella Swan.

- Estoy muy agradecida con su hermana… por tan hermoso detalle… y espero que usted tenga la bondad… de enviarle mis saludos y agradecimientos – le digo a través de señas, antes de pasarle la libreta por el suelo, él se inclina y la recoge, pero me mira confundido.

- Ella dice que está muy agradecida con tu hermana por tan hermoso detalle y espera que tengas la bondad de enviarle sus saludos y agradecimientos – traduce Chico Interprete con tranquilidad y Erick me ve sorprendido y aliviado.

- Se lo diré a mi hermana – me asegura con timidez.

- Muchas gracias joven Erick… me alegró saludarlo de nuevo… espero que tenga un buen día… y no olvide saludar y agradecerle a su hermanita de mi parte – me despido de él, por señas, Erick ve al joven Cullen curioso.

- Ella te dio las gracias y dice que se alegra de saludarte de nuevo y espera que tengas un buen día, también espera que no olvides saludar y agradecerle a tu hermanita de su parte – le traduce de nuevo

- Se lo diré y gracias, a mí también me agradó saludarte de nuevo Bella, cuídate mucho y ya sabes que si necesitas algo, puedes contar conmigo, hasta pronto – me dice sonriendo, yo afirmo y él mira a los Cullen un momento, antes de girar para regresar a su lugar, por lo que respiro profundo para calmarme, masajeando mi pecho de forma circular.

- ¿Estás bien Bella? – Me pregunta Lecto-Sensible.

- Sí… estoy bien… simplemente no me esperaba eso – admito sonriendo para no preocuparlos, ellos asienten, pero veo la preocupación en sus ojos – Estoy bien de verdad… no se preocupen por favor.

- Bien – acepta Supermodelo en voz baja, mientras saca una botella de su bolso – Pero mejor bebe un poco de jugo de frutas, Esme lo preparó para ti – me pide pasándome por el suelo la botella, yo la recojo y la miro sorprendida – También te envió el almuerzo.

- Oh… g-gracias… - susurro sorprendida, ella asiente.

- Bebe un poco de jugo, porque estás muy pálida y creo que tu glucosa está un poco baja – me pide Chico Intérprete, mirándome fijamente.

- No me digas que también eres doctor – reclamo a través de señas, mientras abro la botella para beber un poco de jugo, él se pone a reír y niega con la cabeza – Es un… alivio… - susurro aliviada y él frunce el ceño.

- ¿Por qué te preocupa que sea doctor? – Me pregunta confundido.

- No es eso… sólo que he notado que tienes muchos talentos… estaba empezando a preocuparme de que fueras demasiado perfecto – señalo con sinceridad; sus hermanos se ponen a reír y él sólo me ve divertido.

- No soy perfecto Bella, pero tengo muchas habilidades y siempre trato de aprender aquello que me interesa, eso es todo – aclara con modestia, pero sé que él junto a su familia son muy especiales y tienen grandes habilidades.

- Eso es bueno… - lo felicito sonriendo – Y supongo que por el trabajo de Papá Bienestar, te interesa la medicina – comento a través de señas.

- Sí, me gusta ayudar a los demás y admiro lo que hace mi padre – dice en un tono que deja claro lo mucho que admira y respeta a su padre, yo sonrío.

- Papá debe estar muy orgulloso de ti… y de todos ustedes en realidad…porque es evidente que todos se esfuerzan por ser buenas personas… y evitan los problemas para no preocupar a sus padres… y veo que todos son una familia muy unida, donde se cuidan unos a otros – digo sonriendo y todos sonríen y asienten con un poco de timidez.

Bajo la mirada a mi mesa para ocultar mis emociones, porque en serio son muy buenos y son una familia muy unida donde se cuidan mutuamente, hasta se esfuerzan mucho para proteger sus secretos y por eso fingen ser como las demás personas, para proteger a su familia; sin embargo, ahora quieren ayudarme y hasta me ven como parte de la familia, eso me hace sentir muy honrada, pero al mismo tiempo me siento culpable porque no soy digna de estar con ellos y es probable que si lo hago, sólo les causaré mucho daño en el futuro.

- Bella… - me llama el Chico Interprete en voz baja, yo levanto la vista y lo miro – Recuerda que ahora tú eres parte de la familia… y te cuidaremos de la misma forma en que nos cuidamos unos a otros… no te alejes de nosotros… porque las familias siempre deben estar unidas… – me pide y yo lo miro sorprendida.

- Eso no es justo… creí que no podías leer mi mente Chico Interprete – le reclamo con el ceño fruncido y él junto a sus hermanos me ven sorprendidos.

- No puedo leer tu mente… pero hay momentos en que puedo tener cierta idea de lo que estás pensando… – me aclara con una sonrisa de lado – Espera un momento… - dice frunciendo el ceño - ¿Estabas pensando en alejarte?

- Más bien, pensaba en que ustedes estarían mejor si me alejo de ustedes… así no podré hacerles daño – admito con sinceridad.

- ¿Por qué estás tan segura de que nos harás daño? – Me pregunta Lecto-sensible.

- Porque es verdad… soy peligrosa… y sólo lastimo a los que me rodean – advierto – Ya se lo dije a Mamá Corazón y Papá Bienestar… pero ellos son demasiados buenos para creerme… y dejarme a mi suerte… pero tal vez ustedes tomen en serio mi advertencia y se alejan de mí… para que no pueda lastimarlos

- No lo creo… nosotros no dejamos nunca a nuestra familia… siempre estamos unidos y nos cuidamos y ayudamos mutuamente… así que no te dejaremos sola – me asegura Supermodelo.

- Además, ninguno de nosotros cree que seas peligrosa… y estamos seguros de que no puedes hacernos ningún daño – declara Chico Oso.

- Lo único que nos lastimaría… sería que te alejaras de nosotros – me informa Hada Bailarina con seriedad, yo la miro fijamente.

- Entonces deben tener claro que aunque acepte estar con ustedes… al final terminaré lastimándolos… porque llegará un momento en que no podré seguir con ustedes… no deben olvidar mi condición… así que al final les haré daño cuando llegue mi hora - advierto muy seria, antes de pasarle la botella a Supermodelo – Gracias… por el… jugo – le digo con una sonrisa tímida.

- Mejor guárdalo, así puedes tomarlo cuando lo necesites – susurra con una sonrisa triste, pasándome la botella de nuevo, yo la levanto y la guardo en mi bolso, mientras ellos me ven con tristeza y sé que les duele saber que pronto moriré.

- No se pongan… tristes… todavía estoy… aquí… y si me… cuido… es… p-probable… que viva… un poco… más – los animo sonriendo y ellos asienten y sonríen después de eso.

- Es cierto, además nosotros no te dejaremos morir tan fácilmente – asegura Chico Oso con firmeza y hay algo en sus palabras que hace que sus hermanos se pongan tensos y asustados, yo frunzo el ceño, pero sé que sea lo que sea que les haya pasado, tiene que ver con sus secretos y no me lo dirán, así que lo mejor es actuar como si nada ha pasado.

- ¡Claro! … Con lo… sobre-pr-pro… sobre… - trato de bromear para romper la tensión del momento, pero me cuesta decir esa palabra, así que resoplo frustrada.

- Sobreprotectores – me ayuda Lecto-sensible con una sonrisa tierna, yo lo miro aliviada.

- Eso… - digo feliz de que lo dijera – Ustedes son… eso… así que… me cuidan… mucho… y no se diga… de lo mucho… que me… cuidan… Mamá y Papá… ellos harán todo… para evitar que… me pase algo malo – comento sonriendo, ellos asienten más tranquilos.

- Es cierto, los dos se preocupan mucho por ti – concuerda Supermodelo sonriendo.

- Y hablando de Papá Bienestar – murmura Chico Intérprete, mirando hacia la puerta, sus hermanos sonríen y también miran hacia la puerta, así que yo también lo hago y me sorprendo al ver a Carlisle en la entrada del salón, hablando con el profesor.

- ¡Papá! – Lo llamo emocionada, sin importarme que todos en el salón me escuchen, él gira su rostro y me sonríe con ternura, yo me levanto del asiento con la intención de ir a abrazarlo; pero las risas de los otros estudiantes me recuerdan dónde estoy y hacen que me pare en seco al comprender que no puedo ir a abrazarlo como tanto deseo.

- ¡Así es Bella, mi papá llegó! – Grita Hada Bailarina aplaudiendo con emoción, mientras corre a abrazar a Carlisle, quien la mira agradecido y aliviado, yo también me siento aliviada, porque ahora los otros estudiantes se concentran en ella y han olvidado la forma en que lo saludé.

- Ven a saludarlo Bella – me pide Supermodelo con amabilidad, yo sonrío agradecida y camino detrás de ella, notando que los demás estudiantes se hacen a un lado para que yo pueda pasar.

Creo que la presencia del doctor Cullen cohíbe a los demás estudiantes, porque todos se han quedado en silencio ante su presencia, nada que ver con su comportamiento normal y creo que es porque Carlisle inspira mucho respeto, sabiduría y amabilidad.

- Hola papá, nos alegra verte – lo saluda Supermodelo, mientras le da un abrazo y un beso en la mejilla; yo me acerco con timidez y él me sonríe con ternura.

- Hola pequeña – me saluda con mucho cariño, yo lo veo con tristeza porque no puedo abrazarlo como tanto deseo; así que solo le mando un abrazo y un beso a través de señas, él sonríe y ve al profesor – Me permite hablar con Bella un momento por favor, hay algo que tengo que decirle – le pide con respeto.

- Eh… por supuesto doctor Cullen, de todas maneras la clase está por terminar – le dice el profesor, parece sorprendido por el recibimiento que le dimos.

- Bella ya terminó el resumen señor, nosotros la llevaremos a su siguiente clase después de que hable con mi padre – informa Chico Intérprete, entregándole mi resumen al profesor y veo que Chico Oso carga mi mochila.

- Por supuesto – dice el profesor agarrando el resumen y mirando a los otros estudiantes – Los demás también entréguenme sus resúmenes – les pide a los estudiantes.

- ¡Qué!

- ¡No hemos terminado!

- ¿Teníamos que entregarlos?

Escucho que dicen varios alumnos en protesta, yo frunzo el ceño, confundida, porque creí que ya los habían terminado, después de todo estuvieron hablando con sus amigos la mayor parte del tiempo.

- Por supuesto que tenían que entregarlos, la señorita Swan lo ha terminado y todos han tenido mucho tiempo para hacer el resumen, así que espero ese resumen al final de la clase y si les falta, mejor apresúrense porque quedan menos de diez minutos de clase – dice el profesor molesto.

- Vamos Pequeña – me dice Papá cuando ve que todos los estudiantes empiezan a renegar y a tratar de convencer al profesor para que deje el resumen de tarea, yo me giro y le sonrío, feliz de estar con él.

- Vamos… - susurro y junto a él empezamos a caminar por el pasillo hacia el estacionamiento.

- Cuando terminó la reunión, decidí venir a hablar con Bella, pero me sorprendió verlos a todos ustedes en la clase de ella – les dice Papá Bienestar a sus hijos – Creí que sólo uno de ustedes se quedaría con ella mientras durara la reunión… al menos pedí permiso para que uno de ustedes estuviera con ella cuidándola… no creí que todos se saldrían de sus clases para estar con ella al mismo tiempo – añade mirando a Chico Interprete con curiosidad, exigiendo una explicación, yo los veo sorprendida

- Es que creímos que sería mejor si todos cuidábamos a Bella – interviene Supermodelo, como si estuviera defendiendo a su hermano

- Sí, nosotros también queríamos pasar tiempo con ella – añade Hada Bailarina

- Y sabemos que podemos cuidarla mejor si estamos juntos – asegura Lecto-Sensible

- Además no es como si tuviéramos algo importante que hacer, después de todo no estaban los profesores para darnos clases – se excusa Chico Oso, encogiéndose de hombros.

- También nos aseguramos de pedir permiso a nuestros profesores y todos ellos nos permitieron venir a cuidar a Bella mientras duraba la reunión – le asegura Chico Interprete, mirando fijamente a su padre, como si se estuvieran comunicando con sólo mirarse

- Ya veo… - murmura Papá Bienestar levantando una ceja; yo me preocupo porque no quiero que los castigue por haber estado conmigo o que se enoje con ellos por pasar tanto tiempo conmigo.

- Ellos me han cuidado mucho papá… por favor no los regañes por haber estado conmigo en clase – suplico a través de señas, porque no quiero que se metan en problemas por mi culpa.

- No te preocupes Pequeña, no estoy molesto con ellos, sólo me sorprendió verlos a todos en tu clase – me tranquiliza sonriendo – además me enorgullece saber que todos están cuidando bien de ti – añade mirando con aprobación a sus hijos y yo suspiro aliviada al saber que al menos no le molesta que estemos juntos.

- Te aseguro que lo hacen Papá… los cinco son muy sobreprotectores conmigo… Son casi tan sobreprotectores como tú – declaro divertida.

- Bueno, en ese caso me siento más tranquilo al saber que ellos cuidaran bien de ti – me dice divertido – Pero ya que perdieron la clase anterior y ahora estoy aquí para acompañarte, creo que lo mejor es que se apresuren a su siguiente clase – les dice con tranquilidad, aunque sé que es una orden, yo afirmo totalmente de acuerdo, porque no quiero que pierdan más clases por mi culpa, además así podré pasar más tiempo con Papá Bienestar

- Está bien, pero tendrás que acompañar a Bella a su clase de Historia, nosotros iremos a nuestra próxima clase, pero en cuanto finalice, la iremos a buscar para llevarla a su clase de Español – declara Chico Interprete, mientras Chico Oso me pasa mi mochila

- Muy bien, yo me encargaré de llevarla a su clase después de que termine de hablar con ella, así no tendrán que preocuparse de que ella esté sola – le asegura Carlisle con tranquilidad

- Entonces regresaremos a nuestras clases – acepta Chico Interprete en un tono resignado, como si no quisiera separarse de nosotros.

- Nos vemos en casa papá – se despide Alice abrazándolo y besándolo en la mejilla derecha, antes de hacerse a un lado para Supermodelo se acerque

- No te preocupes papá, nosotros cuidaremos a Bella – le asegura Supermodelo, besándolo en su mejilla izquierda

- Sé que lo harán, hija – sonríe Carlisle con cariño – Nos vemos en casa hijos y por favor no se metan en problemas – añade mirando a Chico Oso con advertencia

- ¡Pero papá! Yo siempre me porto bien – replica Chico Oso haciéndose el ofendido, sus hermanos sólo ponen los ojos en blanco, mientras Carlisle suspira resignado, porque parece que de los cinco, el más travieso y juguetón es él.

- Adiós papá, nos vemos pronto Bella – se despide Lecto-Sensible, empezando a alejarse por el pasillo con sus otros hermanos

- No te preocupes, me encargaré de que ninguno de ellos se metan en problemas y juntos cuidaremos a Bella, también te avisaré si algo llega a pasar – le asegura Chico Interprete, quien como siempre, parece ser el responsable de cuidar a sus hermanos, a pesar de que es el menor.

- Lo sé hijo, confío en ustedes – dice Carlisle sonriendo

- Nos vemos Bella – se despide Chico Interprete guiñándome un ojo, yo afirmo tratando de controlar mi sonrojo, sigo sin entender por qué siempre me hace sonrojar, hasta estoy empezando a sospechar de que lo hace a propósito.

Los veo caminar en dirección a cada una de sus clases, mientras yo me quedo con Papá Bienestar en el pasillo. Me parece muy tierno lo unidos que son como familia, a pesar de que todos ya están grandes; además es evidente el amor y respeto que le tienen a su padre y estoy segura que pasa lo mismo con Mamá Corazón, todos ellos son una familia muy unida y me siento halagada que me permitan ser parte de ellos a pesar de todas mis limitantes; sin embargo, me doy cuenta de que ahora comprendo mejor los celos y la envidia, porque no puedo evitar desear el poder demostrar y recibir muestras de afecto y ternura, daría cualquier cosa con tal de poder abrazar y recibir un abrazo de Carlisle y Esme, como lo solía hacer con mis verdaderos padres hace años.

- ¿Estás bien Pequeña? – Me pregunta Carlisle sacándome de mis pensamientos y empezando a caminar a mi lado, pero asegurándose de mantener dos metros de distancia

- Estoy bien… Me siento feliz de que… estés aquí – declaro con sinceridad, la verdad es que me siento mucho mejor al estar con él y después de ver lo cariñoso que es con sus hijos, tengo un gran deseo de abrazarlo y quedarme a su lado; él sonríe al escucharme.

- A mí también me alegra mucho poder verte – me dice con ternura, yo lo miro con tristeza - ¿Qué te pasa pequeña? Sé que estás triste y te veo muy pálida ¿Te sientes mal?

- Es que… sólo estoy… triste – le digo con un susurro, él me ve fijamente – Me gustaría… mucho poder… abrazarte… pero no puedo – confieso y mis ojos se llenan de lágrimas, él se detiene y me ve a los ojos.

- A mí también me gustaría abrazarte pequeña, me gustaría mucho – admite con ternura, yo le sonrió y le envío un abrazo y un beso a través de señas, él sonríe y también hace lo mismo – Te quiero mucho mi Pequeña Bella, no dudes nunca de los mucho que te quiero hija

- Gracias papá… yo también… te quiero… – declaro con emoción – y en verdad… estoy muy feliz… de verte… aunque me sorprende… que estés aquí – comento, él asiente y empezamos a caminar de nuevo hacia el estacionamiento, para ir al otro edificio.

- Ayer te dije que vendría a hablar con tus maestros sobre tu condición y las medidas de protección que deben tener contigo, para evitar que te enfermes – me explica y yo lo miro sorprendida.

- Oh… por eso… el profesor… se fue – digo al comprender lo que pasó, él asiente.

- Sí, me reuní con todos los profesores y el consejo escolar para explicarles tu condición y para dejar claro lo que tienen y no deben hacer para evitar que te enfermes – me explica con seriedad – espero que ahora todo sea más fácil y seguro para ti, ellos me aseguraron que cumplirían con las medidas que he dado para tu bienestar.

- Eso es un… alivio – digo aliviada, él asiente.

- También me aseguraron que si llegas a sentirte mal, me informaran de inmediato, así que si algo llega a pasar yo vendré lo más pronto posible – me asegura – Pero mientras tanto, mis hijos estarán contigo, ellos están al tanto de tu condición y saben lo que tienen que hacer para ayudarte en caso de que tengas una crisis, en especial Edward, él tiene algunos conocimientos sobre medicina y primeros auxilios por lo que podrá ayudarte hasta que yo llegue – informa, mientras caminamos por el estacionamiento, por suerte ha dejado de llover.

- ¿Quién es…Edward? – Le pregunto en un susurro muy bajo, él me ve sorprendido y confundido a la vez y yo siento que mis mejillas se calientan de inmediato, como si hubiera hecho algo malo, aunque no estoy segura de cuál es el problema – Lo siento… la verdad… no sé sus… nombres – me disculpo avergonzada, él frunce el ceño y veo un poco de molestia y decepción en sus ojos – No te enojes… papá… lo siento… – le suplico arrepentida y su mirada se ablanda.

- Tú no tienes que disculparte pequeña, no has hecho nada malo – me tranquiliza con ternura, pero veo que sigue un poco molesto – Simplemente me sorprende que mis hijos no hayan tenido la amabilidad ni la cortesía de presentarse contigo – me dice con un tono reprobatorio y sé que con quién está molesto es con sus hijos.

- Oh… quizás es porque… yo los llamo de otra forma… pero sé que alguien se llama Alice… ya que tú y mamá lo mencionaron… - me apresuro a explicarle a través de señas, para que no se enoje con ellos – Y como ustedes dijeron que era muy entusiasta… creo que se referían a Hada Bailarina – digo sonriendo.

- ¿Hada Bailarina? – Pregunta, divertido y sorprendido a la vez, yo me río y afirmando estoy a punto de explicarle, pero justo en ese momento suena la campana que anuncia la siguiente hora de clase.

- Oh… tengo que… irme – susurro con tristeza porque no me quiero alejar de él

- No te preocupes, primero quiero hablar contigo, después te llevaré a tu siguiente clase – me tranquiliza y yo suspiro aliviada de que estaré un poco más con él – Mejor vamos a buscar un lugar donde podamos platicar con mayor tranquilidad – propone

- Oh… ya sé dónde – digo empezando a caminar hacia la mesa techada del estacionamiento, él camina a mi lado, dejando que lo guíe

- Este es un buen lugar para estar – aprueba cuando llegamos, haciendo un gesto para que me siente, mientras él se apoya en el auto de su hijo, para mantener su distancia de mí

- ¿Y de qué… quieres hablar… papá? – Le pregunto sonriendo y él me mira con ternura.

- Primero dime ¿Por qué llamas Hada Bailarina a mi hija Alice? – me pide sonriendo, aunque creo que sigue molesto porque no me dijeron sus nombres.

Sonrío al pensar en sus hijos, quienes aunque deben estar en sus clases, sé que siempre saben dónde me encuentro y como parece que uno de ellos en verdad puede escuchar los pensamientos de los demás, me preocupa que esté atento a nuestra conversación, por lo que decido hablar a través de señas, para mantener nuestra conversación en privado y esperando que Chico Interprete no pueda escuchar los pensamientos de Carlisle al estar fuera de los edificios, además de que es difícil de explicar con palabras.

- Es que Hada Bailarina es muy entusiasta… es pequeña y hermosa como una hada… y se mueve con mucha gracia… como si fuera una bailarina… además de que las hadas son muy especiales… y tienen poderes mágicos por eso nunca se sabe lo que harán… también son difíciles de atrapar y de engañar… porque hasta parecen saber lo que va a pasar… las hadas son mágicas… y creo que Hada Bailarina es así… porque siempre sabe lo que va a pasar y por eso no podemos engañarla… ni agarrarla desprevenida – le explico emocionada y Carlisle se pone a reír, pero me ve sorprendido.

- Sí… Alice es así… pero creo Pequeña, que también has leído muchos cuentos de hada – me dice divertido, también se comunica a través de señas, como si supiera que quiero mantener esto en privado.

- Me gustan los cuentos de hada donde todos tienen un final feliz – me defiendo y él me ve con ternura y asiente.

- Entonces llamas a Alice… Hada Bailarina – comenta divertido, marcando con sus manos la señal con la que he bautizado el nombre de ella[1], yo afirmo en aprobación – Me parece perfecto para ella… ahora dime cómo llamas a los otros y te diré sus nombres… ya que ellos no te lo han dicho – me ofrece con tranquilidad, aunque sigue teniendo un poco de reprobación en su tono, yo afirmo.

- Bueno, al más grande y fuerte lo llamo Chico Oso – le cuento sonriendo y él se ríe.

- Él se llama Emmett – asegura sin dudar - ¿Por qué lo comparas con un oso?

- Porque se parece y me recuerda a los osos – señalo lo obvio – Es grande, fuerte, musculoso y aunque parece un oso peligroso… también es muy juguetón, travieso, tierno y divertido… como los osos… simplemente no hay que hacerlo enojar… para que no sea peligroso… pero creo que hay que tenerlo vigilado porque… los osos son traviesos y pueden hacer muchas travesuras cuando están jugando – advierto divertida y Carlisle se pone a reír.

- Sí, definitivamente Emmett es así – concuerda divertido.

- La siguiente es Supermodelo – digo sonriendo y él sonríe divertido.

- Rosalie – dice con ternura.

- Supermodelo es muy hermosa… tanto en el exterior como en el interior… pero creo que es mucho más hermosa por dentro – comento con sinceridad y él asiente levemente, de acuerdo conmigo – Es muy dulce, amable, comprensiva y tierna… pero al mismo tiempo es seria y exigente, por lo que creo que si la hacen enojar… se estarían metiendo en muchos problemas… porque aunque puede ser paciente, no le gusta que la molesten, ni le gustan los problemas… pero lo que más me sorprende es que tiene muchas habilidades… incluso dijo que era mecánica y con la hermosa voz que tiene, no me sorprendería que pudiera cantar… la verdad es que también me recuerda mucho a la "Rosa de sol", son unas rosas amarillas muy hermosas, pero hay que sujetarlas con cuidado porque sus espinas son filosas – le explico.

- Sí, Rosalie es así – acepta papá sonriendo.

- Pero ella es muy buena y no quiere lastimar a nadie… además de que es alguien que sabe lo que quiere y como es tan hermosa, estoy segura que nadie puede negarle nada… porque al igual que todos quieren complacer a las modelos, todos quieren complacerla a ella… así que ella es Supermodelo, pero al mismo tiempo es Rosa de Sol – le explico las dos marcas que tengo para ella.

- Bien, eres muy observadora, además de muy ingeniosa – me dice sorprendido y divertido a la vez, yo sonrío con inocencia.

- Pero faltan los más interesantes – le digo emocionada, él sonríe y asiente – Bueno… está Chico Intérprete… él es músico y ama la música además de que sabe reconocerla y valorarla… pero también creo que es un compositor y como Mamá dijo que uno de sus hijos era músico… creo que se refería a él, porque parece que es un gran intérprete de la música.

- Sí, él es Edward – me dice sonriendo, pero veo un poco de orgullo en sus ojos al señalar su nombre.

- Bueno, creo que Chico Interprete no sólo es bueno interpretando y componiendo melodías – le digo sonriendo – Él es muy intuitivo y creo que también puede interpretar y comprender a las demás personas… hasta el punto de que a veces puede saber lo que piensan con sólo verlas… es muy intuitivo con las personas y creo que él sabe lo que los demás piensan antes de que lo digan… así que es muy bueno interpretando lo que ocurre a su alrededor… también creo que es muy controlador, maduro y bondadoso… porque al saber lo que los demás piensan, sabe cómo comprenderlas y ayudarlas… pero creo que lo hace sin que los demás se den cuenta… porque también parece ser muy reservado y no parece querer sobresalir… aunque es muy bueno en todo lo que hace… … …También lo veo como un Ángel Guardián… alguien que nos cuida desde la distancia y como es bueno intuyendo nuestros pensamientos… nos ayuda sin que nos demos cuenta… estoy segura que él sólo trata de ayudar a otros porque no le gusta ver sufrir a los demás… pero lo hace sin que nos demos cuenta… parece ser muy privado – le explico y Carlisle me ve sorprendido.

- Sí, Edward siempre ha sido muy intuitivo, maduro, reservado y noble – acuerda papá, pensativo - ¿Y qué piensas de Jasper?

- ¿Lecto-sensible se llama Jasper? – Pregunto sorprendida porque la verdad es que todos tienen nombres propios del siglo pasado, igual a los que aparecen en las nóvelas que he leído.

- ¿Lecto-sensible? – Pregunta Carlisle confundido, mientras marca el nombre con sus manos, yo afirmo en señal de aprobación, notando lo rápido que se aprende las señas - ¿Por qué lo llamas así?

- Porque él es muy sensible y carismático – digo con tranquilidad – Él lee las emociones de las demás personas que lo rodean y se contagiara con esas emociones… pero al mismo tiempo parece que es bueno transmitiéndonos esas emociones a los demás – le explico – Es como si él leyera nuestras emociones de la misma forma que lee un libro… y se contagiara con lo que lee, así como uno se emociona al leer una historia emocionante… para luego ir con otras personas y contarnos lo que ha leído para que lo emocionara tanto… él hace lo mismo con las emociones de los demás…

- Vaya… nunca lo había visto de esa forma… - señala sorprendido, antes de mirarme fijamente con curiosidad - ¿De dónde sacaste la analogía de esa idea? ¿Por qué lo comparas con un lector de libros?

- Ummm… creo que me recordó a un lector de cuentos que conocí hace años… - contesto con sinceridad

- ¿Un lector de cuentos?

- Sí, hace años en un concurso de talentos… conocí a un joven que era lector de cuentos… él tenía mucho talento para contar cuentos… no sólo porque adaptaba su voz a cada uno de los personajes… sino que podía transmitir las emociones de la historia a las demás personas… yo le pregunté cómo lo hacía… y él me dijo que tenía que meterse en la historia… que no bastaba con leerla… sino que hay que vivir y sentir la historia como si fuéramos parte de ella… de esa forma él sentía lo mismo que los personajes… y nos transmitía esas emociones al contar los cuentos… y al transmitirnos esas emociones nos contagiaba… y nos permitía vivir y disfrutar más de los cuentos que nos contaba… - le explico

- Ya veo… eso es muy interesante – dice pensativo - ¿Y Jasper te recordó a ese joven?

- Sí… creo que él es como un lector de cuentos… sólo que en lugar de leer libros… lee las emociones de otros… se contagia con ellas y después las transmite a los demás… - aseguro sonriendo y Carlisle asiente de acuerdo conmigo – Incluso puede ayudarme a calmarme cuando pierdo el control de mis emociones… eso hace que sea más fácil tranquilizarme… es muy sorprendente lo que hace… se parece a lo que tú y Mamá hacen para hacerme sentir mejor – le cuento sonriendo.

- ¿Nosotros también te hacemos sentir mejor? – Pregunta y sorprendido y esperanzado a la vez.

- Sí… Mamá me hace sentir mejor en el aspecto emocional… igual que Lecto Sensible… sólo que con mamá es más fácil… después de todo ella es mi mamá y sabe cómo hacerme sentir mejor… así como tú sabes hacerme sentir mejor de salud… haces que el dolor disminuya y me haces sentir segura y saludable… cuando estoy contigo y mamá me siento bien tanto física como emocionalmente… todos ustedes me hacen sentir mejor… pero creo que es por todas las habilidades que han desarrollado y los hacen muy especiales.

- ¿Y sabes todo eso de nosotros, con sólo vernos? – Me pregunta muy sorprendido.

- Sí… no los conozco mucho, pero sé que todos ustedes son muy buenos y tienen muchos talentos y habilidades… al igual que todas las personas tenemos talentos para diferentes cosas… sólo que ustedes las han desarrollado más y las usan para el bienestar de su familia y el de las demás personas… eso los hace muy buenos – explico.

- Me alegra saber lo que piensas de nosotros – me dice sonriendo, pero parece que algo le preocupa – Aunque me sorprende lo mucho que sabes de nosotros cuando tienes poco tiempo de conocernos.

- Mi madre siempre ha dicho que soy muy observadora – murmuro – y también dice que soy muy soñadora y que tengo mucha imaginación.

- Sí, creo que ella tiene razón – concuerda sonriendo, aunque sigo viendo en sus ojos un poco de preocupación.

- Por lo menos ahora sé cómo se llaman ellos – comento sonriendo y tratando de cambiar de tema; él frunce el ceño y asiente.

- Aún me cuesta creer que no se hayan presentado formalmente contigo – murmura con un tono reprobatorio, yo sonrío levemente.

- Quizás pensaron que ya sabía sus nombres – sugiero, para que no se enoje con ellos – Yo tampoco les dije mi nombre… ellos ya lo sabían porque ustedes se los dijeron.

- Sí, pero… aun así no creo que Esme les pase esto por alto – comenta con tono amenazante y girando su rostro en dirección a los edificios – Ella les ha enseñado las normas de cortesía y me sorprende que ninguno de nuestros hijos haya puesto en práctica lo que su madre les ha enseñado.

- Ummm… no creo que a mamá Corazón le guste saber eso – le doy la razón, después de pensarlo – pero fuera de eso ellos han sido muy amables y atentos conmigo – los defiendo, él me ve y sonríe – No le digas a mamá de eso… no quiero que los regañe… además ellos dicen que ahora son mis hermanos… eso me hace muy feliz… y no quiero que mis hermanos tengan problemas – le pido mirándolo suplicante y haciendo un puchero, él me ve fijamente y me sonríe.

- ¿Y tú los ves como tus hermanos? – Me pregunta sonriendo, esta vez lo hizo verbalmente

- Sí… y soy muy… muy feliz… de tener… muchos hermanos… aunque sean… muy… sobre-pro… sobre… Ash…

- Sobreprotectores – me ayuda sonriendo con ternura.

- Eso – digo frustrada por no poder decirlo – me cuesta… decir esa… palabra – me quejo.

- Es una palabra compuesta y difícil, así que es normal que te cueste un poco – me tranquiliza, yo suspiro resignada – Ya verás que pronto la dirás y hablarás sin ningún problema, de hecho has mejorado mucho del sábado para acá – me felicita.

- Es gracias… a mamá… y a ti papá – le digo sonriendo – ustedes… me ayudan mucho… y el hecho… de que me… escuchen… aunque… hable en… susurros… también ayuda… porque… mi papá Charlie… y las otras… personas… no siempre… me escuchan… ni entienden… tan bien… como ustedes… y por eso… me cuesta hablar… con otros… pero es… mucho más… fácil con… ustedes…

- Oh… - susurra sorprendido y preocupado, como si no se hubiera dado cuenta de eso.

- Ustedes… escuchan mejor… - comento sonriendo, él asiente levemente, sin dejar de preocuparse – Eso me… recuerda… a Leo y a mí – añado con tristeza y él frunce el ceño.

- ¿Por qué? – Pregunta confundido.

- Porque él y yo… también… escuchábamos… mejor que… los demás – le explico con tranquilidad.

- ¿Ah sí? – Pregunta pensativo, yo afirmo.

- Sí… pero mis… maestros de música… me dijeron… que era porque… los dos… éramos músicos… desde muy… pequeños… por eso… nuestro oído… estaba más… desarrollado… que el de los demás… eso nos… ayudaba a escuchar… bien las notas… y acordes musicales – le explico.

- Ah… sí, es cierto – dice al comprender lo que le digo y parece un poco aliviado, yo sospecho que es por el hecho de que teme que yo sepa que ellos son diferentes; así que decido actuar como si no sospechara nada.

- Sí… yo creo que… como ustedes… viven con… Chico Intérprete… ustedes han escuchado… sus melodías… y por eso… sus oídos se han… desarrollado más – le digo con tranquilidad, aunque sé que en el caso de ellos, la música no tiene nada que ver; pero al menos él suspira aliviado.

- Sí, bueno, en realidad todos en la casa disfrutamos de la música – me dice sonriendo – de hecho aunque Edward sea el músico de la familia, Alice y Rosalie también cantan y bailan, mientras que Jasper toca la guitarra y Emmett la batería; y Esme y yo disfrutamos de escuchar música en nuestro tiempo libre, es algo que nos relaja y agrada a todos.

- Oh… eso es bueno… entonces todos… ustedes disfrutan… la música – digo sonriendo, porque aunque sé que eso no explica el hecho de que ellos tenga un oído muy desarrollado, sí me alegra saber que disfrutan de la música, él sonríe.

- Sí, pero ahora tengo una hija que es una gran cantante, compositora y bailarina – me dice, mirándome con orgullo, yo lo veo con tristeza.

- Eso quedó… en el pasado – le recuerdo con dolor y recuerdo la libreta que Erick me mostró, por lo que mis ojos se llenan de lágrimas.

- Tranquila pequeña, recuerda lo que Esme y yo te dijimos, tú eres muy talentosa y eso nunca cambiará, la música no se ha ido, está dentro de ti, esperando a que la descubras – me anima con ternura, yo lo veo con dolor y un sollozo sale de mis labios – Pequeña…

- Es que duele papá – le digo con tristeza – Hoy… un chico me dio… me dio una… libreta y…

- ¿Qué pasó? – Me pregunta muy serio.

- Él y su… hermanita… son… admiradores… y me dio… esa libreta – le digo entre sollozos

Él frunce el ceño y de nuevo mira hacia los edificios con curiosidad y me pregunto si él también puede escuchar los pensamientos de sus hijos desde la distancia o tal vez Chico Interprete se puede comunicar mentalmente, después de todo puede escuchar los pensamientos de los demás, pero en ese momento no le doy importancia, porque ya sé que ellos son muy especiales y hacen cosas que los demás no pueden hacer.

- Y ver esa libreta te afectó mucho – me dice con suavidad, mirándome a los ojos de nuevo, yo afirmo y sé que él ya sabe lo que pasó.

- No quiero… hablar de eso… no ahora – admito con tristeza, limpiando mis lágrimas.

- Bien, sabes que yo no te presionaré para que hables – me recuerda – pero no olvides que si en algún momento deseas hablar de esto con alguien, puedes contar conmigo.

- Lo sé papá… y me gustaría hablar… de esto contigo… pero no ahora… tengo clases y… no sé si pueda hablar… - confieso con sinceridad – pero me gustaría… mucho poder hablarlo… contigo y mamá… sólo que no ahora… después

- Está bien pequeña, cuando estés lista, Esme y yo estaremos dispuestos a escucharte – acepta con una sonrisa, yo afirmo porque eso ya lo sé – siempre que quieras hablar de algo, puedes contar con nosotros, sin importar la hora, nosotros siempre estaremos para ti – me asegura.

- Lo sé papá… y gracias por todo – agradezco sonriendo.

- No tienes nada que agradecer pequeña, sabes que haría lo que sea por ti – me asegura y yo lo veo agradecida y triste a la vez.

- ¿Qué querías decirme? – Le pregunto para cambiar de tema, él sonríe levemente.

- Quería preguntarte cómo estás de salud – me dice con seriedad, mirándome fijamente, como si me estuviera analizando – Ayer tenías muy irritadas tus cicatrices y no sé si la crema y las pastillas te ayudaron a sentirte mejor.

- Oh… sí, la crema… me ayudó… mucho… la mayoría de… mis cicatrices… ya no estaban… tan irritadas… pero después… se volvieron… a irritar… – le informo, levantando la manga de mi chaqueta y blusa para que las vea, están un poco rojas e inflamadas.

- Ya veo ¿Te molestan mucho? – Me pregunta muy serio.

- No mucho… creo que se irritan… porque aquí… hay muchas… personas a mi alrededor… y eso me pone nerviosa… pero después siempre sanan… aunque la crema hace que sanen… más rápido… lo único que… bueno… - susurro avergonzada, él me ve curioso.

- ¿Qué pasa? – Pregunta con el ceño fruncido, yo siento mis mejillas muy calientes – Bella, si pasa algo, dímelo, recuerda necesito saberlo para poder ayudarte – me recuerda muy serio, yo me siento avergonzada.

- Es que… hay lugares en que no puedo aplicarme crema… no puedo sola – le explico a través de señas, porque me da vergüenza decirlo en voz alta, él eleva las cejas al comprenderme.

- Oh… sí, supongo que puedes tener problemas para alcanzar algunos lugares – acuerda pensativo, yo afirmo con timidez – Bueno, ya pensaré en algo para poder ayudarte.

- Bien – susurro más tranquila, él sonríe levemente.

- ¿Y sentiste que las pastillas te ayudaron a calmar el dolor? – Pregunta con seriedad.

- Sí… la verdad es que… me ayudaron mucho… - digo con sinceridad – incuso pude dormir… varias horas seguidas… desperté a media-noche… – digo aliviada y él me ve alarmado.

- ¿A medianoche? – Pregunta preocupado, yo afirmo - ¿Y después de eso ya no pudiste dormir?

- Es que tuve… pesadillas – le explico con tristeza – y eso hizo que… las cicatrices… se irritaran de nuevo… y por eso… no pude dormir…

- Entonces no has dormido en toda la madrugada – dice muy serio

- Casi no… pero eso es normal… – le informo – yo no puedo dormir mucho… las pesadillas… no me dejan… y a veces son muy… malas… - susurro sin poder evitar estremecerme al recordarlas.

- ¿Y cada vez que tienes pesadillas tus cicatrices se irritan? – Pregunta preocupado, yo afirmo.

- Sí… porque me asusto… y a veces tengo crisis… - le explico y él asiente preocupado.

- ¿Cuánto es lo más que puedes dormir normalmente?

- Ummm… media hora… a veces una hora completa… las pesadillas me despiertan… y después me cuesta volver a dormir… aunque trato de hacerlo – le explico

- Ya veo… - murmura pensativo – pero ayer dormiste seis horas seguidas, porque nosotros salimos de tu casa a las 6:00 pm y si despertaste a medianoche, significa que lograste dormir seis horas continuas… Quizás debas tomar una de las pastillas que te di, para que te ayuden a dormir un poco más - sugiere

- Quizás… pero no sé si fue… por las pastillas… que pude dormir… yo creo que más bien… fue por mamá – admito sonriendo.

- ¿Por qué lo dices? – Pregunta interesado.

- Es que… recuerdo que escuché… su voz… y eso me tranquilizó… y me ayudó a dormir bien… hasta soñé con ella y contigo… hace mucho que… no tenía un sueño – le cuento sonriendo al recordar el sueño que tuve, él sonríe.

- ¿Y qué soñaste? – Pregunta con ternura.

- Los tres estábamos juntos… ustedes podían tocarme… y yo los abrazaba… ustedes también me abrazaban… y me cuidaban… me gustó mucho ese sueño… estaba muy feliz con ustedes – le digo sonriendo.

- Pequeña… - susurra con ternura.

- Fue hermoso… - susurro con nostalgia – y eso me ayudó… a dormir más… pero después aparecieron… bueno… después empezaron… las pesadillas – digo estremeciéndome ante el recuerdo.

- ¿Desde cuándo tienes estas pesadillas que no te dejan dormir? – Me pregunta preocupado.

- Ummm… desde el hospital… - contesto frunciendo el ceño – eso fue lo que… me despertó…

- Entonces despertaste del coma por una pesadilla que tuviste – murmura alarmado, yo afirmo levemente

- Son muy… malas… y… horribles – admito con dolor.

- Hija… - susurra, mirándome con preocupación y tristeza – Pero dices que Esme y yo te ayudamos ayer ¿Verdad?

- Sí… ustedes alejaron… las pesadillas – confirmo.

- Bueno, eso es un alivio y creo que podremos pensar en algo para ayudarte a dormir más, sin que tengas esas pesadillas – murmura pensativo.

- ¿Cómo…?

- Ya pensaré en algo, pero te lo diré cuando lo decida – me dice sonriendo y alejándose del auto donde estuvo apoyado.

- Bien… ¿Te vas? – Pregunto al verlo mirar su reloj.

- Sí… ya te entretuve mucho tiempo y por eso perdiste tu segunda hora… y como faltan menos de 10 minutos para suene la campana, será mejor que te lleve a tu tercera clase – me informa y yo suspiro con tristeza, porque no quiero que se vaya, en especial porque hoy no lo veré en la tarde

- Pero antes, quiero que tengas estas pastillas – me dice, pasándome un frasco con pastillas que tenía en su maletín de cuero negro – son para evitar que tengas una crisis… así que si llegas a sentirte muy agitada, alterada o si tienes algunas molestia con tu corazón, quiero que tomes una de esas pastillas, para poder normalizar tu ritmo cardiaco… y también te ayudará a disminuir el dolor y los malestares que las crisis te provocan… pero sólo debes tomarlas si llegas a sentir alguna molestia o si empiezas a tener emociones muy fuertes que pueden provocarte una crisis.

- ¿Y esto evitará… que tenga crisis? – Pregunto sorprendida.

- Lo que hará es mantener tu ritmo cardiaco estable, por eso debes tomarlas sólo en caso de que empieces a tener una molestia o alguna emoción muy fuerte – aclara con seriedad – Estas pastillas son sólo para prevenir que tengas una crisis y te ayudará a aliviar los malestares leves, pero si llegas a tener una crisis muy fuerte o si los malestares son muy fuertes y graves, la pastilla no podrá ayudarte mucho.

- Me lo imaginaba – susurro resignada, después de todo sé lo grave que es mi condición y no hay nada que pueda hacerse para sanarme completamente.

- Por ahora quiero que siempre lleves el frasco contigo, te ayudarán a sentirte mejor en caso de que tengas molestias leves, sobre todo al venir al instituto, donde tienes que estar rodeada de mucha gente, sé que eso es lo que te está afectando tanto y por eso creo que es mejor que tengas estas pastillas para evitar que sigas teniendo tantos malestares a diario – me explica.

- Entiendo… te prometo que… tomare estas… pastillas si llego… a sentirme mal – le aseguro.

- Bien y ya sabes que si te sientes muy mal, sólo diles a mis hijos y ellos se encargarán de avisarme, para que pueda venir de inmediato.

- Lo sé – digo sonriendo, porque confío en que él hará todo lo posible por ayudarme, sé que Papá Bienestar y Mamá Corazón se preocupan mucho por mí.

- Bueno Pequeña, eso es todo y ya es hora de que te lleve a tu tercera clase – informa, mirando de nuevo su reloj

- Me toca… Español – le informo poniéndome de pie, juntos empezamos a caminar hacia el tercer edificio donde recibo esa clase

- Esme me ha dicho que no estás teniendo ningún problema con tus clases… y los dos estamos muy orgullosos por lo dedicada que eres con tu educación, sabemos que eres muy inteligente y a pesar de conocer y dominar los temas que aquí enseñan, tú sigues tomando tus clases con mucha responsabilidad, eso es algo que nos enorgullece mucho Pequeña – asegura, mirándome con orgullo, yo me sonrojo y me lleno de felicidad por sus halagos – Tu madre también me dijo que dominas varios idiomas y que deseas aprender más, eso es muy bueno… aunque tengo entendido que aquí sólo imparten una clase en Español y ese es un idioma que manejas muy bien, así que no tienes ningún problema con esa clase – añade con un tono divertido

- Sí… aprendí Español… desde muy pequeña… incluso compuse… algunas canciones… en ese idioma… – digo sonrojada por su interés y sus halagos

- Es cierto, escuchamos algunas de esas canciones en el CD que nos regalaste, todos en la familia estamos muy sorprendidos por lo talentosa que eres Hija, nos gusta mucho escuchar tus melodías y canciones y nos llenas de mucha felicidad por todos los logros que has obtenido, eres una hija maravillosa – dice sonriendo con orgullo, haciéndome sonrojar de nuevo

- Me alegra… que les guste – susurro con timidez y nostalgia, por lo que decido cambiar de tema, después de todo falta poco para que lleguemos al salón - ¿Irás al hospital… después de aquí? – Pregunto al recordar que dejó su trabajo por venir a hablar con los profesores sobre mí.

- Sí, hoy tengo un turno doble en el hospital – me informa con tranquilidad, yo sé que le gusta mucho su trabajo para poder ayudar a otros

- Entonces… espero que… tengas un buen… día en el trabajo… - deseo, él me sonríe.

- Gracias Pequeña y recuerda que si me necesitas, sólo tienes que llamarme y yo haré lo que sea para ayudarte – me asegura.

- Lo sé papá – acepto sonriendo.

- Bien, ahora quiero que trates de mantenerte tranquila, para que no tengas más molestias… y hoy en la tarde que llegues a casa, quiero que te des un baño y te apliques la crema que te dejé, ya después veremos qué haremos con las zonas donde no alcanzas – me indica.

- Lo haré – acepto sonriendo, nos hemos detenido en el pasillo, esperando a que suene la campana para que finalice la segunda hora, después tendremos que esperar diez minutos para que la tercera hora de clase inicie, ya que dan ese tiempo entre cada cambio de clase para poder cambiar de salón.

- También quiero que te mantengas cerca de los chicos, ellos te cuidarán en todo momento y me avisarán si algo pasa – me sigue indicando.

- Bien… de todas… maneras ellos siempre… me cuidan – digo sonriendo por lo sobreprotectores que son conmigo.

- Ellos saben que deben cuidar a su hermanita – concuerda y algo en su tono, me parece muy autoritario – Bien, párate junto a la pared para que los estudiantes no se te acerquen mucho al salir – indica cuando suena la campana y todos empiezan a salir de los salones para ir a su siguiente clase, los dos nos paramos en la pared opuesta del pasillo para no impedir el paso de los jóvenes.

- Contigo aquí dudo mucho que alguien se me acerque… Tú los intimidas Papá – comento al ver que todos los estudiantes nos esquivan en cuanto nos ven, no hay duda de que se sienten intimidados ante él y todos lo miran con mucho respeto y hasta admiración, él sólo asiente y sonríe divertido.

- Por cierto, Esme me pidió que le entregara una carta a tu profesor de Trigonometría… así que creo que ya no tendrás problemas con los ejercicios – comenta divertido, sin darle importancia a los demás estudiantes que pasan cerca de él para entrar al salón.

- Oh… - susurro sorprendida y sonrío al recordar lo molesta que se puso Mamá Corazón al saber que el profesor me hizo repetir los ejercicios, estoy segura que después de leer la carta, el Señor Varner ya no me dirá nada sobre los métodos.

- Y también me pidió que te dijera, que quiere que comas todo tu almuerzo, algo que yo apoyo totalmente, no queremos que se vuelva a repetir lo de ayer y el comer bien te ayudará a estar más fuerte, además que los chicos te pueden dar un poco de jugo por si tu glucosa disminuye y empiezas a sentirte débil – informa.

- Sí… ya tomé un poco… de jugo – digo sacando el jugo que Supermodelo me dio – y prometo… comer todo… mi almuerzo

- Bien – dice dando un paso hacia al salón, al ver que todos han entrado, yo suspiro resignada por su partida – Tranquila Pequeña, recuerda que nos seguiremos viendo muy seguido y si me necesitas puedes hablarme en cualquier momento, después de todo ya tienes mis números de teléfono – me recuerda, mirándome a los ojos.

- Sí… los tengo – digo sonriendo, porque los cargo en mi bolso – pero no… podré hablarte… hasta que llegue… a casa… porque no… tengo celular…

- Bueno, mis hijos si tienen, así que si quieres hablar conmigo mientras estás aquí, sólo tienes que decirles y ellos te darán el celular – sugiere.

- Bien – acepto más tranquila – Hasta pronto Papá, espero que tengas un buen día en el trabajo… Te amo mucho – le digo a través de señas, antes de enviarle un abrazo y beso, él sonríe enternecido.

- Yo también te amo, mi Pequeña Bella… y por supuesto que nos veremos pronto… tal vez más pronto de lo que crees – me dice enviándome también un abrazo y un beso, yo sonrío agradecida, él se acerca a la entrada del salón al ver que ya todos los estudiantes entraron.

- «Doctor Cullen» – lo saluda la profesora con su forzado acento español y acercándose a la entrada para atenderlo, mirándome de reojo

- «Profesora Goff, lamento interrumpir su clase, pero tuve que darle a Bella un nuevo medicamento, pero ya está lista para recibir su clase» – le dice con un perfecto acento en español, la profesora se sonroja al escucharlo hablar con tanta naturalidad.

- «Por supuesto… aunque la clase apenas está por empezar, así que no interrumpen nada» – le asegura ella

- «Muy bien, entonces les agradecería mucho a los estudiantes de estas filas si me hicieran el favor de ponerse de pie y hacerse a un lado para que le permitan a Bella pasar a su asiento, sin afectar su salud» – indica mirando a algunos alumnos que sólo lo miran sorprendidos y confundidos porque lo dijo en español y ellos no lo entendieron, yo muerdo mi labio inferior al tratar de contener mi diversión.

- «Sí, claro que sí» – accede de inmediato la profesora mirando a los alumnos – Chicos, pónganse de pie y permitan que la señorita Swan llegue a su pupitre – les ordena en inglés

- Ahhh… - murmuran varios chicos, antes de ponerse de pie y caminar hacia el otro lado del salón, algunos hasta mueven sus pupitres, por lo que se hace un poco de desorden. Pero Carlisle sólo los ignora y se gira hacia mí y me habla a través de señas para que los demás no escuchen.

- No olvides tomar una pastilla si llegas a sentir algún malestar – me recuerda, yo afirmo – Bien… ahora ve a tu lugar y cuando termine la clase espera a que lleguen tus hermanos… ellos te llevarán a tu siguiente clase – me pide

- Los esperaré papá… gracias por tu ayuda y por acompañarme… Espero que tengas un buen día en tu trabajo… Te quiero Papá Bienestar – le digo y le envío un último abrazo que él corresponde con señas, antes de apresurarme a entrar al salón de clases

- Muchas gracias profesora Goff – dice con un asentimiento de respeto – Jóvenes, señoritas, espero que tengan un buen día – se despide de todos, antes de retirarse hacia el estacionamiento.

- Muy bien chicos, comencemos con la lección – indica la profesora, llamando la atención de todos, yo suspiro resignada a tener que recibir otra clase muy aburrida.

El resto de la clase, mantengo la vista en mi libreta, ignorando el resto de la lección, mientras trato de contener las lágrimas que quiero derramar por la partida de mi querido Papá Bienestar, no sé por qué de repente siento mucha nostalgia, sólo sé que ya extraño estar con él, es como si toda la tranquilidad y comodidad que sentía al estar con Papá Bienestar se fuera con él y ahora vuelvo a sentirme sola y triste, hasta el malestar de mi cuerpo ha empeorado.

- ¿Estás bien Bella? – Escucho de repente una voz suave y dulce, haciéndome saltar en mi lugar.

Yo me sobresalto al ver a los cinco hermanos Cullen frente a mí, pero eso no es todo, me doy cuenta de que la clase de Español ya ha terminado y todos los estudiantes han salido, sólo queda la profesora Goff, quien está sentada en su escritorio, esperando a que salga. Por lo que me apresuro a recoger mis cosas y pararme

- Calma, no es necesario que te apresures tanto – me dice Chico Interprete y es cuando me doy cuenta que fue él quien me sacó de mis pensamiento – nosotros acabamos de llegar – me tranquiliza

- Yo… lo siento… - susurro avergonzada y desconcertada, salimos del salón y ellos me rodean para caminar por el pasillo. Me siento muy avergonzada y preocupada porque la verdad es que estaba tan perdida en mis pensamientos y emociones que ni siquiera sé de qué trató la clase, no me di cuenta del paso del tiempo.

- ¿Qué ocurre Bella? ¿Por qué te disculpas? – Me pregunta Supermodelo, mirándome con preocupación, al igual que sus hermanos

- Es que… hoy no… no he sido… buena niña – susurro muy, inquieta y avergonzada, de tener que decirlo, ellos me miran confundidos

- ¿No has sido niña buena? – Pregunta Lecto-Sensible como si no lo pudiera creer

- ¿Por qué dices eso Bella? – Pregunta Hada Bailarina igual de confundida que sus hermanos

Yo empiezo a sollozar por la vergüenza que siento y porque todavía me siento triste porque Papá Bienestar se fue y me dejó cuando no quería que se fuera, lo peor es que él cree que soy buena alumna, me dijo lo orgulloso que estaba por lo dedicada y responsable que era con mi educación, cuando hoy ni siquiera presté atención en clases y eso que ya había perdido la clase de Historia. No puedo ser una buena estudiante si pierdo mis clases; aunque sigo deseando haber faltado a todas mis clases con tal de estar más tiempo con Papá Bienestar, pero él se fue y me dejó para que fuera a clase, como hacen las niñas buenas… Estoy confundida por todas las emociones que estoy sintiendo en este momento, lo único que quiero hacer es llorar e irme a casa, de preferencia con mi Papá Bienestar y Mamá Corazón para sentirme mejor.

- Tranquila Bella, dinos por qué estas llorando – me pide Supermodelo con mucha preocupación en su voz, todos están preocupados porque no saben lo que me pasa y esto sólo me hace llorar más.

- Mejor, vayamos al estacionamiento y ahí platicaremos más tranquilos – sugiere Chico Oso, mirando alrededor, porque algunos estudiantes nos están mirando y estamos evitando el paso en los pasillos

- No… no… p-puedo... p-per-der… o-tra… c-cla-se… - tartamudeo entre sollozos, mientras me apresuro a limpiar mis lágrimas y trato de calmarme

- Pero Bella, es evidente que no estás bien para ir a clase, lo mejor es que trates de calmarte y después de eso veremos si es mejor que te vayas a casa – me dice Chico Interprete con preocupación en su voz

- Tal vez debamos llamar a Carlisle, él querrá saber si se siente mal – sugiere Supermodelo

- ¡No! – Digo lo más fuerte que puedo, sin llamar mucho la atención de los demás estudiantes.

No quiero que lo llamen, porque entonces él sabrá lo que hice y se sentirá muy decepcionado conmigo, me duele saber que no soy digna del orgullo que me dijo sentía; ya muchos problemas le he dado al hacerlo venir al instituto para hablar con los profesores, además me dijo que tenía un turno doble en el hospital, no puedo molestarlo en el trabajo cuando él está ayudando a otras personas, eso sería egoísta de mi parte. Lo mejor que puedo hacer es calmarme y asistir al resto de mis clases, también debería disculparme con el profesor Jefferson por haber faltado a su clase y tengo que ponerme al día con las clases de Historia y Español; así que no puedo faltar a más clases.

- Tranquila Bella, no tienes que alterarte tanto, sólo queremos ayudarte, pero no podemos hacerlo si no nos dice lo que te pasa – me dice Lecto-Sensible y de nuevo percibo esa burbuja de tranquilidad que quiere envolverme, yo lo permito, porque en serio necesito tranquilizarme

- Lo… siento… - digo respirando profundo y tratando de recuperar la calma para no preocuparlos más de lo que están – No es necesario que vayamos al estacionamiento… lo que pasa es que me preocupé por algo… pero ya estoy mejor… así que no es necesario llamar a Papá Bienestar… además él me dijo que tenía un turno doble en el hospital… y yo tengo que ir a clase de Trigonometría para entregar mi tarea… así que no puedo faltar… – les explico rápidamente con señas.

Los cinco me miran fijamente, siguiendo el movimiento de mis manos, tratando de entender lo que me pasa; por la forma en que fruncen el ceño, sé que no están convencidos de que me encuentro bien y no creen que deba ir a clase

- ¡Por favor! No puedo perder otra clase… - suplico desesperada – Ya es bastante malo que haya perdido mi clase de Historia… además no puse atención en clase de Español… así que es como si no hubiera estado en clase… por eso no puedo faltar a Trigonometría… Ya es suficientemente malo saber que Mamá y Papá estarán muy decepcionados… cuando sepan que no soy buena estudiante… No quiero que se decepcionen de mí por ser una mala hija… y por no prestar atención a mis estudios… Por eso no quiero que lo llamen… y por eso no puedo faltar a mis otras clases – les explico totalmente avergonzada al confesar lo que he hecho

Ellos me ven totalmente sorprendidos y empiezo a temer que ellos también se decepcionen de mí por ser mala y ya no me quieran como su hermana, ni quieran ser mis compañeros de estudio, así que bajo mi mirada al suelo mientras me disculpo, sabiendo que lo mejor es que me aleje de ellos, por no ser digna de estar con ellos. Esto hace que mis lágrimas vuelvan a rodar por mis mejillas, pero no puedo evitarlo.

- Lo siento… por favor no se enojen conmigo… sé que hice mal… la verdad no me di cuenta de lo rápido que pasó la clase por estar perdida en mis sentimientos… me sentía triste porque no quería que Papá… que el doctor Cullen se fuera… – me corrijo al saber que no merezco llamarlo papá – yo no quería que se fuera y me dejara sola… pero sé que tiene que ir a trabajar… y que yo tenía que concentrarme en clase… para que él y mamá se sigan sintiendo orgullosos de mí… pero lo extraño mucho y por estar pensando en eso… no presté atención a la clase… Lo siento… prometo que no lo volveré a hacer… lo siento mucho… yo sé que hice mal… y entiendo que estén decepcionados de mí… y que ya no me quieran como su hermana… ni quieran estar conmigo… me alejaré…

- Basta Bella, por favor detente – me interrumpe Chico Interprete con un tono firme

Al levantar la vista, me quedo sorprendida porque todos ellos me ven con muchas emociones en sus ojos, pero lo que me sorprende es que ninguno de ellos parece estar molesto o decepcionado, sólo veo mucha comprensión, preocupación, tristeza, ternura y mucho amor.

- ¿No están molestos? – Pregunto confundida

- No Bella, ninguno de nosotros está molesto ni decepcionado de ti – me asegura Supermodelo con sus ojos brillando como si estuvieran llenos de lágrimas, pero sin poder llorar, algo que me gustaría hacer porque mis lágrimas siguen rodando por mis mejillas y no puedo detenerlas…

- Nunca nos sentiremos decepcionados de ti Bella y mucho menos nos alejaremos de ti – añade Hada Bailarina con ternura, sus hermanos asiente de acuerdo con ellas

- Recuerda que eres nuestra hermanita y nosotros nunca abandonamos a nuestra familia – me dice Chico Oso sonriendo

- Todos nos preocupamos mucho por ti y te queremos mucho, eso no cambiará nunca, te prometo que sin importar lo que hagas o lo que pase, nosotros te seguiremos amando y cuidando – me promete Lecto-Sensible, llenándome de mucho amor y ternura

- Además te puedo asegurar que tanto Esme como Carlisle sienten lo mismo que nosotros, para ellos eres su hija más pequeña y el amor que te tienen no dejará de existir sin importar lo que hagas – me asegura Chico Interprete con mucha convicción como si hablara por experiencia – al contrario, ellos son muy comprensivos y cuando algunos de nosotros comete algún error, ellos nos escuchan, nos aconsejan y ayudan para que no volvamos a equivocarnos… ellos nunca se decepcionaran de tenerte como su hija y su amor sólo se hará más grande con el paso del tiempo… así que no tienes nada de qué temer, porque tal como mis hermanos te han dicho, ni nosotros, ni nuestros padres nos sentimos decepcionados, ni enojados contigo y nunca nos alejaremos de ti… ahora eres parte de nuestra familia y eso es para siempre, sin importar lo que pase – declara con una sonrisa muy tierna y mirándome con mucha dulzura.

- Gracias… - susurro agradecida y aliviada, me siento mucho mejor después de hablar con ellos, porque aunque Papá Bienestar no esté, sé que mis nuevos hermanos me cuidarán, así que no estoy sola, ahora me siento lista para el resto de mis clases

- ¿Ya te sientes mejor? – Me pregunta Supermodelo sonriendo

- Sí… ya estoy bien… muchas gracias – digo limpiando mis lágrimas con un pañuelo que Chico Interprete me pasa

- ¿Segura? ¿No quieres hablar con Carlisle? Estoy segura que él te dirá lo orgulloso que está de que seas su hija – me propone Hada Bailarina y sé que si ella lo dice, es porque así será.

- No es necesario… gracias a ustedes ya no me siento triste… al menos ahora sé que no me dejó sola… porque los tengo a ustedes… así que estoy bien – aseguro sonriendo – Pero creo que debemos darnos prisa… porque creo que la clase ya comenzó y debo entregar mi tarea…

- ¿Segura que te sientes bien para ir a clase? – Me pregunta Lecto-Sensible – Nosotros podríamos entregar tu tarea y hablar con el profesor para que te den permiso de faltar, así tendrás más tiempo para tranquilizarte…

- Y no te preocupes por la clase de Historia – interrumpe Chico Interprete – Yo ya hablé con el profesor Jefferson… después de todo, tuve clase con él mientras estabas en Español… y mi padre me avisó que no habías ido a la segunda clase… así que pedí permiso en tu lugar y como estoy en tu mismo año, le aseguré que yo te prestaría mis apuntes, para que te pongas al día, él me dijo que no había problema, porque sabe que ya conoces los temas… Recuerda que nosotros te dijimos que te ayudaríamos y que seríamos tus compañeros de estudio… Así que no tienes nada de qué preocuparte – me explica y yo lo veo aliviada

- Y tampoco te preocupes por la clase de Español – añade Chico Oso sonriendo – Edward y yo tendremos esa clase en la última hora, así que prometo que esta vez pondré más atención en clase y tomaré muchos apuntes para que sepas de qué trató la clase de hoy – me asegura y yo sonrío agradecida por su oferta, en especial porque él se esforzará más en la clase para poder ayudarme, eso es muy amable de su parte

- ¿Ves Bella? No tienes que preocuparte si pierdes algunas clases, nosotros te ayudaremos a ponerte al día y si llegas a tener dificultades en alguna materia o con algún profesor, nosotros te ayudaremos – me asegura Supermodelo

- Aunque no creo que tengas nada de qué preocuparte, porque ya has visto estos temas antes y todos sabemos que eres muy inteligente – comenta Hada Bailarina divertida

- Así que, sí no te sientes lista para ir a las otras clases, nosotros podemos hablar con los maestros y en secretaría para que te permitan ir a casa y después te daremos nuestros apuntes para que te pongas al día… Después de todo, es una de las medidas que mi padre dio, tú puedes faltar a clases si te sientes mal, sólo tenemos que llamar a tu padre para decirle que quieres ir a casa a descansar y él vendrá por ti, – me propone Chico Interprete y aunque es una idea muy tentadora, la verdad es que no quiero perder más clases.

- Muchas gracias… por ayudarme… pero creo que me gustaría ir… a la siguiente clase… y si me siento mal… pediré que llamen a mi papá… para que me venga a traer… en el almuerzo – les digo sacando el termo de mi bolsa para beber un poco de jugo, después de tantas emociones, necesito subir mi glucosa

- ¿Segura? –Preguntan los cinco a la vez

- Sí… quiero ir… a mi otra clase… yo les avisaré… si me quiero ir… después – aseguro sonriendo

- Bueno, si estás segura, entonces mejor démonos prisa, para que puedas entregar tu tarea de Trigonometría – sugiere Hada Bailarina.

- Bien… - susurro y todos empezamos a caminar.

No hay duda de que esta ha sido una mañana llena de muchas emociones para mí; me siento un poco avergonzada por haber tenido una crisis emocional que me hizo llorar frente a mis nuevos hermanos; pero en verdad me asustó la idea de que se sintieran decepcionados de mí y ya no quisieran estar conmigo, además nunca antes había asistido al instituto, siempre me han enseñado la importancia de estar atenta a mis clases y nunca me distraje en las clases de mis tutores privados, ni ellos me dieron la oportunidad de distraerme al estar centrados en mí, pero parece que eso es un poco diferente aquí, al menos no todos los estudiantes parecen muy concentrados o interesados en sus clases, lo cual es preocupante.

Suspiro internamente al darme cuenta de que hay muchas cosas que son diferentes en mi vida, comparada a un mes atrás, no hay duda de que últimamente he tenido varios cambios, después de todo antes estuve encerrada en mi casa, incluso mis clases las recibía ahí, por eso nunca había sentido esa sensación de nostalgia y abandono de que mi padre o madre me dejara en un lugar y se fuera al trabajo, como lo hizo hoy Papá Bienestar, porque aunque mi papá Charlie no estaba siempre conmigo, siempre he estado acostumbrada a verlo menos, ya que desde que tengo memoria, él nunca ha vivido con mi madre y conmigo, por eso aprovechaba los pocos momentos en que lo veía, consciente de que pronto tendría que irse, hasta que regresara de nuevo a visitarnos.

Pero a pesar de esto, nunca me sentí sola ni abandonada, porque mi madre siempre estuvo conmigo, incluso sabía que ella estaba en la casa mientras recibía mis clases, ensayos y entrenos; también me acompañaba a todas mis presentaciones y si tenía que ir a algún lado, ella siempre me acompañaba… Y es entonces que me doy cuenta, que al momento de despedirme de Papá Bienestar, me recordó el momento en el aeropuerto cuando me despedí de mi madre y por eso me afectó tanto. Después de todo, en muy poco tiempo he llegado a confiar mucho en Mamá Corazón y Papá Bienestar, algo muy similar a la relación que tenía con mi madre antes de que ocurriera el ataque, ya que después de eso todo cambió y ya no pude ser tan cercana a ella y sólo le ocasioné mucho sufrimiento, razón por la cual ahora estoy aquí.

Tener esto claro me permite comprender mejor mis emociones, por lo que ya no tendré otra crisis emocional y como ahora tengo la certeza de que mis nuevos hermanos están cerca de mí, cuidándome y ayudándome, sé que siempre están pendientes de mí, aunque no estén en mi misma clase y gracias a eso, ya no me siento tan sola y estoy segura de que podré soportar el resto del día en el instituto, por lo que camino más tranquila hacia mi siguiente clase.


[1] Las personas que se comunican con el lenguaje a señas, suelen hacer un gesto especial para marcar los nombres de las personas, a esto se le conoce como "Bautizo" ya que es una forma de darle un nombre personal a cada uno. Bella al darles un nombre especial o apodo a cada uno de los Cullen les ha dado su propia marca al bautizarlos.


N/A: Gracias por sus Reviews.