N/A: Diferentes tipos de diálogos

- Diálogo Normal -

Diálogo escrito

"Diálogo mental o telepático"

Diálogo con el lenguaje a señas


Aprendiendo a Sanar

POV: Edward.

Mientras mi madre ayuda a Bella con el espejo a aplicarse la crema en la espalda, mis hermanos y yo estamos separando la ropa dependiendo del tipo de tela y el color que tengan las prendas; no podemos dejar de sentirnos muy avergonzados y arrepentidos por no habernos presentado con Bella desde el principio, pero la verdad es que a ninguno de nosotros se nos ocurrió que ella no supiera nuestros nombres.

- Esme está muy decepcionada y molesta con nosotros – dice Jasper avergonzado y arrepentido

- Tiene razón de estarlo, hasta yo me avergüenzo de mí misma, por no haberle dicho mi nombre a Bella – murmura Rosalie – al principio no entendía por qué Papá se sentiría enojado por el hecho de que ella nos diera otros nombres, tampoco entendí por qué le pidió a mamá que no nos castigara ni se enojara mucho…

- Nosotros estábamos igual de confundidos – dice Emmett con sinceridad – cuando escuchamos que ella le puso la condición, no entendíamos nada y por más que traté de pensar en algo que hubiésemos hecho mal, nunca se me ocurrió eso

- Al menos ya sabemos la razón por la que Carlisle se sintió muy enojado y decepcionado con nosotros en la mañana que habló con Bella – les digo a mis hermanos y todos hacen una mueca pensando en que posiblemente tendremos que escuchar su reprimenda – Él sólo me dijo mentalmente que al llegar a casa hablará seriamente con nosotros – les confirmo sus sospechas.

- Caray… entonces serán dos regaños, porque Esme no olvidará decirle que inundamos este cuarto – dice Jasper resignado

- Algo me dice que todos estaremos castigados muchos años – murmura Emmett con pesar

- Sí, eso es seguro – afirma Alice frunciendo la nariz al pensar en el castigo que tendremos que soportar

- Y lo peor es que tenemos muy merecidos esos castigos – dice Jasper avergonzado – me siento como un niño pequeño

- Todos nos sentimos igual – acuerda Rosalie – Me sentí como una niña pequeña y malcriada cuando Esme nos hizo presentarnos ante Bella

- Sí, pero es algo que debimos haber hecho desde el inicio – digo avergonzado – Creo que por ser la primera vez que actuamos como humanos, estamos cometiendo muchos errores

- Sí, eso pienso yo – acuerda Alice

- Nunca creí que sería tan complicado actuar como humanos – se queja Rosalie

- Es que hay tantas cosas en las que tenemos que ser cuidadosos para no llamar la atención ni levantar sospechas – dice Jasper

- Yo he tratado de ser muy cuidadoso, pero es difícil ocultar mi fuerza – se queja Emmett y todos sabemos que es sincero, ya que su fuerza en sí, supera hasta la de los vampiros, no se diga a la de los humanos

- Lo único que tenemos que hacer es esforzarnos más y ser más cuidadosos en todo lo que hacemos – sugiero y los cuatro asienten de acuerdo conmigo.

- ¿Qué ocurre? Si tienes más debes ponerte la crema hija, no te preocupes por hacerme sentir incómoda

- ¿Y ahora qué pasa? – Pregunta Alice cuando escuchamos la preocupada voz de nuestra madre

- ¿Quizás le da pena que ella vea algunas de sus cicatrices? – Sugiere Jasper comprensivo, después de todo, él también tiene varias cicatrices de su pasado

- Es horrible lo que le hicieron – murmura Rosalie con dolor, mientras escuchamos la conversación entre Esme y Bella; el hecho de que esté bloqueando los pensamientos de mi madre no significa que no podamos oírlas hablar.

- Es que… no sé cómo… faltan las de mi… entrepierna… pero no sé cómo… ponerme ahí yo sola… tampoco sé si esta crema… se puede poner ahí… adentro

- ¡¿Cómo?! – Exclaman mis hermanas horrorizadas cuando escuchamos lo que le pasa a Bella, mis hermanos y yo estamos igual o peor que ellas

- ¿También se te irritan las cicatrices vaginales? … … Ya veo… Esa zona es muy delicada… creo que lo mejor es que le preguntemos a Carlisle primero, sólo para estar seguras de sí esa crema puede aplicarse vaginalmente y después pensaremos en una forma en que puedas aplicarte la crema en esa zona

- Oh no… Bella… - susurran mis hermanas sollozando, mis hermanos se apresuran a abrazarlas y consolarlas.

Yo sólo puedo apretar mis puños con impotencia y furia por no poder hacer nada para ayudarla, porque el sólo imaginar lo que debe estar sufriendo, lo que todo este tiempo ha tenido que soportar, sin que nadie pueda ayudarla, por lo que ha tenido que acostumbrarse a soportar ese dolor todo el tiempo, es… horrible y alarmante

- Ellas vienen hacia acá – informo a mis hermanos para que controlen sus emociones y actúen como si no hubiésemos escuchado nada.

Con rapidez nos ubicamos al fondo del cuarto con varios cestos de ropa frente a nosotros y una gran pila de ropa en el centro, desde donde estamos agarrando diferentes prendas de vestir según el color y el tipo de ropa, Emmett tiene los abrigos y la ropa que destiñen, Jasper tiene los pantalones de vestir de colores claros y neutros y la ropa interior masculina, Rosalie se encarga de clasificar la ropa por colores neutros y variados que puedan mezclarse sin mancharse, así como de los vestidos casuales y formales, Alice se encarga de la ropa interior femenina y la ropa delicada que sólo debe lavarse a mano y yo me encargo de la ropa blanca y de los jeans de colores oscuros.

- Vaya… eso sí que es… mucha ropa – murmura Bella cuando ve todos los cestos llenos

- Te dijimos que sería mucha – le recuerda Jasper sonriendo

- Pues sí que han estado ocupados – dice Esme sonriendo divertida y aliviada de que no haya inundación de agua ni espuma esta vez

- Ya casi terminamos de clasificar la ropa por colores y tipo de tela – informa Alice emocionada

Ella y Rosalie se están divirtiendo mucho al estar clasificando la ropa y les entusiasma la idea de aprender a lavarla y ponerle suavizante de ropa; mientras que mis hermanos y yo estamos obligados a seguirles la corriente, aunque la verdad es que dejando de lado la vergüenza que sentimos al ser atrapados empapados y cubiertos de espuma, tenemos que admitir que nos divertimos mucho; y los cinco estamos interesados en comprobar si el uso de ropa perfumada nos ayudará a estar más relajados y distraídos del olor de la sangre de los humanos.

- Bueno… ¿Con qué ropa quieren comenzar? – Pregunta Bella acercándose a la lavadora y encendiéndola, porque en esta ocasión ni mis hermanos ni yo nos arriesgamos a volver a tocar esa máquina

- Creo que sería mejor con los abrigos – sugiere Rosalie pensando en que al ser la ropa más externa es de la que más percibiremos el aroma del suavizante; mis hermanos y yo asentimos de acuerdo con ella

- Entonces… programaré la lavadora… para ropa de abrigo – dice apretando unos botones y girando unas perillas, bajo la atenta mirada de mi madre y hermanos, pero al notar nuestra atención empieza a explicarnos lo que hace cada perilla y botón – esta perilla sirven para… indicar la cantidad de ropa… que se lavará… esta otra sirve para indicar… la temperatura del agua… ya sea caliente, de ambiente y fría… estas otras perillas y botones son para… identificar el tipo de ropa… como es una lavadora moderna… tiene para varios programas de ropa… estos son para el color como… la blanca… de colores claros y neutros… colores oscuros… y colores mixtos… estás son según el tipo de tejido…tela delicada… edredones o ropa de cama… ropa interior o súper delicada… antiarrugas… algodón… sintéticos… lana… jeans… deporte… Estos son para el estado de la ropa… como limpia… normal… sucia… muy sucia… y ¡Oh! Esta tiene higiene plus… esa es para ropa interior… se supone que se asegura de purificar prendas… y también puede servir para… las batas médicas de papá… porque se supone que elimina… gérmenes y bacterias

- Wow… hay un programa para cada tipo de ropa y nosotros podemos elegir el programa que queramos utilizar… Vaya… Sí que ha avanzado la tecnología – murmura Alice encantada, ella ya estaba formando en su mente las cargas de ropa que haríamos de acuerdo al color y tipo de tela.

- Sí… esta lavadora es mucho más avanzada… que la que teníamos en Phoenix… - dice Bella sonriendo – Así será más fácil… clasificar la ropa por color y tipo de tela… la temperatura se modificará de acuerdo al tipo de tela… y no hay que preocuparnos… por el estado de la ropa… porque toda su ropa está limpia… al menos no parece sucia – dice ella señalando la ropa de los cestos

- Sí, aunque creo que lavaremos la ropa de Carlisle con el programa de higiene Plus, en especial sus batas por los gérmenes que puede adquirir en el hospital – dice Esme sonriendo

- Sí… hasta yo lavaría mi ropa… con ese programa… así mis cicatrices no se… infectarían – dice ella señalando sus brazos

- Es cierto, iré a traer la ropa de tu habitación y de ahora en adelante yo lavaré la ropa que tienes en casa, así toda la ropa que uses estará libre de gérmenes y bacterias – decide Esme con seriedad – Sigue explicándole a los chicos, mientras voy por tu ropa – dice ella saliendo del cuarto.

- Eh… bueno… - susurra Bella sorprendida, yo me río porque mi madre ni siquiera le dio la oportunidad de negarse

- Mejor haz lo que dice, cuando ella decide algo, no hay forma de contradecirla ni detenerla – le aseguro, Bella asiente de acuerdo conmigo

- ¿Qué hacen esos otros botones que están en línea? – Pregunta Rosalie interesada

- Oh… esos muestran los ciclos de lavado… - dice ella mirándonos divertida, aunque ni mis hermanos ni yo sabemos por qué – Con estos puedes elegir lo que quieres… que haga la lavadora… puedes utilizarlos todos o sólo… los que necesites según la ropa… estos ciclos son… Prelavado y remojo… lavado… doble lavado… Sólo drenaje… Ummm, esta es para trapos de cocina y de limpieza, porque drena los residuos de la tela… este otro es para manchas difíciles… como cuando te cae café, pintura o vino… enjuague… es en este ciclo que… se añade el suavizante… y tiene para doble enjuague… enjuague delicado… centrifugado que es para exprimir… doble centrifugado… eso es cuando quieres… que se seque rápido… y hay sólo centrifugado… como cuando la ropa está limpia… pero te has mojado y… quieres secarla…

- Ah, como cuando llueve y la ropa se moja – dice Jasper sorprendido por todas las opciones de lavado que teníamos

- Exacto… aunque como tienen secadora… saldría más fácil… ponerla ahí… en lugar de la lavadora… porque el centrifugado… nunca deja la ropa… totalmente seca… y a veces sólo la estira… o la encoge… dependiendo de la temperatura… que estés usando – nos explica ella

- Entonces eso del centrifugado es una opción que la secadora ya tiene, porque esa máquina sí está hecha para secar la ropa ¿Verdad? – Dice Emmett notando que la secadora también tiene muchas opciones, aunque no se compara con todas las opciones y programas de la lavadora

- Sí… eso es correcto... pero eso se los diré… cuando explique las opciones… de la secadora – nos dice sonriendo, nosotros asentimos y seguimos prestando atención – Ahora… esta lavadora es más avanzada… así que también tiene un ciclo de auto-limpieza… que es el que puse para limpiar… todo el jabón que tenía – nos dice divertida y nosotros comprendemos lo que le había causado gracia hace un momento – este ciclo ayuda mucho… cuando has lavado ropa… muy sucia o con manchas… o cuando usas el programa… de Higiene Plus… porque así… la lavadora se mantendrá limpia… y no ensuciará la ropa… en la siguiente carga – nos explica y nosotros asentimos – Y también tiene la opción… de detener el agua en el tanque… este es para pausar la máquina… y para cambiar los programas… por si te equivocas al apretar un botón… aunque recuerden que… ustedes pueden elegir… los ciclos que deseen… que la máquina haga… no es necesario hacerlos todos…

- Entonces… si nuestra ropa no está sucia y sólo queremos aplicarle el suavizante, no sería necesario ponerla en los ciclos de remojo ni de lavado, bastaría sólo con enjugarla o darle doble enjuague ¿Verdad? – Pregunta Alice encantada con ese dato, porque que así sería más rápido.

- Exacto… eso es lo que hago yo… cuando me compran ropa… yo siempre le pongo suavizante… para que la tela… no irrite mis cicatrices… y al estar nueva la ropa está limpia… así que sólo pongo el ciclo de doble enjuague… porque tampoco me gusta… que el aroma sea muy fuerte… ya que en lugar de ser agradable… el olor sería intox… int…

- Intoxicantes – termina Jasper por ella

- Eso… - susurra ella haciendo una mueca por no poder decirlo.

Mis hermanos y yo sonreímos al recordar la historia que le contó a Esme sobre su madre drogada con el olor del suavizante, tuvimos que cubrirle la boca a Emmett para que no se escucharan sus carcajadas en la sala, mientras todos tratábamos de permanecer lo más callados posibles en ese momento.

Después de escuchar esa historia decidimos ser muy precavidos con el uso del suavizante y agradecimos el hecho de que no habíamos tenido la oportunidad de abrir ninguna botella de suavizante, porque con lo delicado y sensible que es nuestro olfato, es casi seguro que el fuerte olor nos afectaría mucho, en especial porque el suave aroma de las chaquetas de mis hermanas era suficiente para relajarnos mucho y eso que Bella dejó bien claro que ella sólo usa la mitad de la cantidad recomendada y enjuaga dos veces la ropa al usarla; así que tendremos que ser muy cuidadosos con eso para no terminar como la madre de Bella.

- Tiene sentido, ya que la exposición a fuertes olores puede ser muy dañino y tóxico para las personas, en especial si se tiene un olfato sensible – digo sonriendo

- Sí… y aunque el aroma del suavizante… es agradable en pocas cantidades… puede ser muy molesto y escandaloso… cuando se usa demasiado… y puede provocar dolor de cabeza… mareos y hasta posibles… alucinaciones

- Los mismos efectos que una sobredosis de drogas puede tener en una persona – dice Jasper, mirando con preocupación la caja llena con botellas de suavizantes

- Sí… mi padre todavía molesta… a mi madre por haberse… drogado con suavizante… una vez… que usó demasiado – dice ella sonriendo, nosotros también nos reímos

- ¿Y cuánto tenemos que usar para que no nos pase lo mismo que a tu madre? – Pregunta Rosalie temerosa

- Ummm… eso depende de dos cosas – dice Bella pensativa

- ¿Cuáles? – Preguntamos todos a la vez, hasta mi madre que ya había regresado con su ropa, la de Carlisle y la de Bella, mientras nos terminaban de explicar sobre los ciclos de lavado.

- Bueno… la primera es si ustedes… tienen un olfato sensible… ya que si es así… sólo deben usar la mitad… de lo recomendado – dice ella mirándonos con curiosidad

- Creo que lo más seguro es que usemos sólo la mitad de lo recomendado Bella, porque al igual que tú nosotros también tenemos un olfato muy sensible – dice Esme con tranquilidad

- Bien… la otra cosa que… deben tener en cuenta… es la cantidad de ropa… que se va a lavar… en cada carga… y como sus ropas no suelen… ensuciarse mucho… podrán ocupar la misma cantidad… de detergente y suavizante… tal como hago con mi ropa… pero tendrán que respetar… los niveles de carga de la lavadora – nos explica señalando una perilla de los niveles de capacidad – yo suelo ocupar… el tapón de la botella como medidor… ocupo la misma medida… para el detergente y para el suavizante… - dice agarrando una botella de suavizante para indicarnos las medidas que debemos añadir a la ropa, nosotros la miramos atentamente.

- Sí lavo pocas prendas… o cuando la carga en la lavadora es mínima… sólo añado un cuarto… del tapón con detergente y suavizante… si la carga es mediana o regular… añado hasta la mitad del tapón… si la carga es grande… añado un tapón completo de suavizante… si la carga es extra-grande… añado un tapón y medio de suavizante… y siempre tienen que asegurarse… de que el detergente y el suavizante… se disuelvan bien en el agua… para que la ropa no se manche…

- Entiendo, entonces sólo pondremos un cuarto de detergente y suavizante cuando lavemos una cantidad mínima de ropa, pero para la carga mediana será medio tapón, para la grande será un tapón y para la extra-grande será un tapón y medio – dice Rosalie y Bella afirma en señal de aprobación – ¿Y cómo sabremos cuanta ropa poner en cada carga?

- Bueno… la capacidad se mide… junto con la cantidad de agua… con que llenas la lavadora - nos explica – les diré el peso aproximado… de la ropa que pueden… añadir en cada nivel… y les indicaré con mi mano… la cantidad de agua… que tendrá la lavadora… en la ventanilla… - dice mirándonos para ver si comprendimos, nosotros asentimos atentos a lo que dice - Cuando laven muy pocas piezas… es decir menos d libras… de peso en ropa liviana… será el nivel mínimo… - dice indicando en la ventanilla un cuarto de altura - Si son 6 libras de ropa… será nivel mediano… - indica la mitad en la ventanilla - Si son 11 libras es grande… - dice marcando tres cuartos de altura - Y si son 21 libras… será extra-grande o máximo – señala la ventanilla completamente llena.

- Oh… yo creí que podíamos meter toda la ropa que quisiéramos hasta llenar la lavadora – dice Emmett sorprendido y pensando que esto de lavar ropa es muy complicado

- Si hacen eso… la ropa no se lavaría bien… y no habría suficiente agua… para que se disuelvan bien… el detergente y el suavizante… por lo que la ropa se mancharía – nos advierte – es por eso que deben… respetar las medidas de ropa… agua, detergente y suavizante… ya vieron lo que pasa… si echan mucho detergente… - nos recuerda divertida

- Entendemos Bella, tendremos cuidado con las cantidades de ropa, agua, detergente y suavizante que pongamos en la lavadora – asegura Rosalie y nosotros asentimos, comprendiendo la importancia de respetar las cantidades.

- Bien… también deben tener en cuenta… que las medidas que les di… son para ropa liviana y de uso normal… pero si es para la ropa interior… y de telas muy delicadas, así como para los abrigos… edredones y ropa de cama… es un poco diferente – nos explica

- ¿Qué tan diferente y por qué? – Pregunta Alice de inmediato, en este momento está agradecida por la memoria fotográfica de los vampiros o estaría anotando todo.

- Bueno… como la ropa interior… y las telas de seda y terciopelo… son más delicadas y livianas… no deben lavarse… en grandes cantidades de ropa… también necesitarán más agua… y menos detergente y suavizante - explica frunciendo el ceño – Yo recomendaría… que sólo laven cantidades medianas de 6 libras… pero con una cantidad de agua… como si fuera una carga grande… y sólo añadan medio tapón de suavizante – indica señalando en la ventanilla, las cantidades con su mano - así la tela no se dañará… ni estirará… porque tendrá suficiente… agua para moverse

- Oh… entiendo y como la tela es muy liviana, no necesita mucho detergente ni suavizante para quedar suave y perfumada – dice Alice sonriendo

- Sí, por eso – afirma Bella complacida – En cuanto a los abrigos… edredones y ropa de cama… es algo parecido… como la tela es más gruesa y pesada… también deben disminuir… la cantidad de peso de la ropa… y aumentar el nivel del agua… para que la ropa pueda moverse… y lavarse con facilidad… pero hay que tener mucho cuidado… con el detergente y el suavizante… porque si usan mucho detergente… la ropa quedará manchada… de jabón y espuma… pero si usan poco suavizante… la tela no quedará… lo suficiente-mente suave ni perfumada – nos explica con seriedad

- Ya veo, así que tendremos que aumentar unas cosas y disminuir otras – murmura Jasper pensativo - ¿Qué cantidades nos recomiendas lavar?

- Bueno… para los abrigos, edredones y ropa de cama… yo suelo lavar una cantidad de 11 libras de peso… lo cual no son muchas piezas… porque la tela es más pesada… pero lleno la lavadora a un nivel máximo… suelo añadir la misma cantidad de detergente… para una carga mediana de ropa… pero añado un tapón completo… de suavizante… así las piezas no saldrán manchadas… de jabón y quedaran suaves… y perfumadas – nos explica

-Wow… nunca creí que lavar ropa fuera tan… complicado – comenta Emmett sorprendido por todo lo que Bella nos ha explicado

- Pues si queremos hacerlo bien, tendremos que seguir todas las indicaciones de Bella – dice Jasper agradecido de que nos enseñara a usar la lavadora – Ahora sabemos cómo programar la lavadora según el tipo de ropa y los ciclos que queremos que haga, también sabemos qué cantidades de ropa, agua, detergente y suavizante debemos agregar… En el manual no aparecen esas indicaciones – dice frunciendo el ceño con molestia, porque si el manual estuviera completo no habríamos tenido ningún problema al tratar de probar la lavadora.

- Es cierto, al menos ahora ya no me preocupará que vuelvan a inundar mi casa con agua y espuma – añade Esme aliviada, nosotros rodamos los ojos

- No fue toda la casa mamá, sólo fue este cuarto – se defiende Emmett, sabiendo que nunca nos harán olvidar ese incidente

- Y eso es más que suficiente – replica mi madre muy seria – Si Bella no les hubiera ayudado, todavía estarían esperando a que la máquina terminara todos los ciclos de lavado y mi casa estaría cubierta de espuma por la gran cantidad de detergente que usaron – nos reprende con seriedad y nosotros no podemos decir nada, porque es cierto, aunque es un poco exagerada.

- Se miraban muy… graciosos todos mojados… y llenos de espuma – dice Bella entre risas, haciéndonos reír a todos al recordarlo

- Tenías razón al decir que debimos esperarte antes de intentar probar la lavadora nosotros solos, sin saber utilizarla – admito divertido

- Por lo menos no metimos nada de ropa en la lavadora o varias prendas se habrían manchado y arruinado – dice Rosalie aliviada, Alice asiente totalmente de acuerdo, porque no habría soportado ver toda su ropa arruinada

- Y también es una suerte que no usáramos el suavizante en lugar del detergente o habríamos quedado igual de drogados que la madre de Bella – añade Emmett divertido por la idea de drogarse con suavizante de ropa.

- Es cierto – acordamos todos a la vez, antes de reírnos

- Bueno, ahora que Bella ya les enseñó a usar la lavadora, les sugiero que empiecen a lavar toda esta ropa si quieren terminar hoy – dice Esme cuando logra controlar su risa

- Es cierto… tendrán que hacer… varias cargas de ropa – dice Bella señalando los cestos de ropa en el cuarto - ¿Empezaran con abrigos?

- Sí y creo que sólo les pondremos suavizante a la ropa, porque no está sucia, así que sólo ocuparemos los ciclos de doble lavado y centrifugado para los diferentes tipos de tela – dice Alice señalando el cesto con los abrigos – Aunque creo que algunos deben lavarse a mano, así como algunas prendas, al menos eso dice la etiqueta – dice señalando el cesto con ropa muy delicada o con detalles y adornos en las telas

- ¡Oh sí…! Eso es para que… no se les caigan los adornos… o porque los abrigos tienen… plumas o un material… que puede desprenderse – dice Bella asintiendo – lo mejor es ponerlos en remojo… en una cubeta de agua con suavizante… se deja remojando unos minutos… y después se vuelve a enjuagar… para tenderlos o si la secadora… tiene un programa para ese tipo de ropa… podremos secarlos ahí – nos explica

- Bueno, en ese caso me encargaré de la ropa que se lava a mano – dice Esme sonriendo porque con ese tipo de lavado no tiene ningún problema, aunque ahora está segura de poder lavar todo tipo de ropa en la lavadora también. Ella también ha aprendido mucho con nuestra tarde de estudio y lo mejor es que es gracias a Bella.

- Bien, nosotros programaremos la lavadora, con Bella observándonos – dice Jasper, señalándose a sí mismo y a Rosalie – mientras Emmett, Alice y Edward nos pasan la ropa y el suavizante – indica y todos asentimos de acuerdo con eso

- Por suerte la lavadora ya está conectada y ya probamos que funciona – murmura Emmett divertido, porque al menos algo bueno salió del desastre que hicimos anteriormente.

- Sí, pero… creo que hay un problema… con la conexión del agua – dice Bella divertida inclinándose para ver en la parte trasera de la lavadora.

- Pero si comprobamos que el agua caía, debe estar bien – dice Jasper igual de confundido que los demás, Bella sólo se ríe

- Sí pero sólo conectaron… la manguera de agua fría… falta la de agua caliente… si quieren lavar las ropa delicada… y usar los programas avanzados… tendrán que conectarla… porque esos programas necesitan… la conexión de agua fría y caliente… para regular la temperatura del agua – nos explica levantando una manguera blanca con una tuerca azul en un extremo

- Pero esa es la manguera para el agua fría ¿No? – Señala Esme la manguera, Bella asiente mientras se ríe de nuevo - Así que sólo falta conectar la manguera del agua fría – La corrige, pero Bella niega sin dejar de reír

- No mamá, Bella tiene razón el agua fría ya está conectada – le digo al recordar el agua que cayó de la lavadora, estaba muy fría - porque el agua que salió era fría – le explico cuando mi madre me ve confundida, mientras Bella no puede dejar de reír, apoyándose de la lavadora con la manguera en la mano.

- Pero eso no puede ser posible – replica mi madre frunciendo el ceño - la manguera con tuerca azul es para el agua fría y la que tiene tuerca roja es para el agua caliente – explica y Bella sólo se ríe de nuevo y señala la parte trasera de la lavadora, mientras trata de respirar profundo para detener la risa.

- Sí… pero… estos niños… traviesos… conectaron… la manguera… de agua caliente… en la válvula… de agua fría… y no conectaron… la otra manguera – explica entre risas, mirándonos de una forma que si no fuéramos vampiros, mis hermanos y yo estaríamos muy sonrojados por la vergüenza. Esme resopla y se golpea la frente con la palma de su mano.

"¡Qué descuidados y tontos! Todos saben que la tuerca azul es para agua fría y la roja es para agua caliente, Bella debe creer que mis hijos son unos ignorantes para la tecnología"

Los pensamientos de mi madre me hacen sentir como un niño pequeño y aunque sé que no es posible, siento mi rostro más caliente de lo normal, mis hermanos sólo me ven con curiosidad así que les envío los pensamientos de mi madre y ellos de inmediato se remueven totalmente avergonzados, Rosalie y Alice hasta se cubren el rostro de la vergüenza, mientras Bella y Esme se ríen de nosotros.

- ¡Oh cielos…! Los cinco… tienen esas caras… graciosas de nuevo… - dice Bella mirándonos divertida y tratando de dejar de reír.

- Ya basta… tampoco es para tanto, sólo olvidamos conectar la otra manguera – se defiende Emmett avergonzado

- No hijo, porque aunque hubieran conectado las dos, habrían tenido muchos problemas con la ropa, al momento de regular la temperatura – le explica Esme, tratando de ser paciente y recordando que nunca hemos usado esas máquinas tan avanzadas – Porque al estar mal conectadas, cuando ustedes programen la lavadora para usar agua caliente, el agua habría salido fría y las telas se habrían encogido o estirado por lavarla con la temperatura del agua incorrecta.

- Oh… - susurramos los cinco al comprender el problema que podríamos haber ocasionado con nuestro descuido.

- Lo repito, es una suerte que no hubiésemos metido nada de ropa en la lavadora – murmura Rosalie avergonzada y aliviada

- Sí, es un gran alivio, no podría soportar la idea de haber arruinado toda nuestra ropa – afirma Alice con mucha sinceridad.

- No te preocupes… Hada Bailarina… sólo hay que volver… a conectar las mangueras… en las válvulas correctas – la tranquiliza Bella sonriendo

- Bueno, si te haces a un lado, nosotros moveremos la lavadora y conectaremos las mangueras en las válvulas – digo mirando a mis hermanos para que me "ayuden" con la máquina

- Bien… pero tengan cuidado – nos advierte ella moviéndose a la entrada del cuarto para darnos espacio.

Mis dos hermanos y yo movemos la lavadora y conectamos las mangueras, mientras pienso en el hecho de que Bella ha estado un poco más cerca de nosotros en este cuarto tan pequeño, se ha mantenido a una distancia menor de dos metros y al indicarnos las cantidades en la ventanilla de la lavadora llegó a acercarse a un metro y cuarto de nosotros sin sentir molestias por nuestra cercanía, también ha hablado más de lo normal y su tartamudeo ha disminuido bastante. Esto me hace preguntarme si ella está mejorando sin darse cuenta, porque confía más en nosotros o si es porque lo ha hecho de forma inconsciente…

¿Qué ocurre Edward?

Escucho la pregunta mental de mi madre y hermanos que han notado que algo me preocupa, yo les envío mis pensamientos y ellos se sorprenden al darse cuenta de que Bella ha estado más cerca de nosotros sin entrar en crisis, ni entrar en pánico; pero al igual que yo, creemos que se debe al hecho de que ella no se ha dado cuenta de este hecho, se acercó a nosotros de forma inconsciente y por eso no se ha visto afectada.

Mi madre y mis hermanos hacemos un escaneo visual y auditivo de Bella y notamos que aunque las cicatrices de sus brazos siguen irritadas, no parecen haber empeorado desde que se aplicó la crema; mientras que su respiración es un poco forzada y entrecortada, así como sus latidos del corazón parecen estar más forzados e irregulares de lo normal. Esto nos preocupa un momento, porque tal vez se deba a nuestra cercanía o tal vez es por haberse estado riendo bastante, después de todo las emociones fuertes, aunque sean de felicidad y diversión afectan el funcionamiento de sus pulmones y corazón.

- ¿Qué? – Nos pregunta a percatarse de que la observamos de reojo, incluso mis hermanos y yo que estamos agachados tratando de conectar las mangueras, mientras hablamos mentalmente y evaluamos a Bella.

- ¿Te sientes bien Bella? – Le pregunto preocupado, porque no estoy seguro si el estado de sus respiraciones y latidos se deba a sus risas o por nuestra cercanía

- Eh… sí… pero ustedes no lo estarán… si no tienen cuidado – nos dice inclinándose para ver lo que hacemos, mis hermanos y yo la vemos confundidos.

- ¿Por qué dices eso? – Pregunta Jasper mirándola de reojo mientras, desconecta la manguera que tiene la tuerca roja para pasármela, así yo le daré la de la tuerca azul y después las conectaremos, mientras Emmett nos ayuda a mantener la lavadora inclinada y separada de la pared.

- Porque… la válvula está… abierta

- ¿Qué…? ¡Ah…!

- ¡Ash…! … ¡Cierren la válvula!

- ¡Rayos…! … ¡Apaguen… esa maldita… cosa!

- ¡Ahhh…! ¡No de nuevo! … ¡La ropa!

- ¡Cuida esa boca Emmett Cullen! … … … ¿Estás bien Bella? ¿No te mojaste?

- Les dije… que tuvieran… cuidado… … …estoy bien mamá… pero ellos… no lo están…

Lo único que puedo pensar es en lo increíble que es el hecho de que las cosas pueden salirse de control de repente, porque todo estaba bien hace un momento, pero un segundo después todo se convirtió en un verdadero desastre.

Los gritos de cada uno de nosotros y la advertencia muy a destiempo de Bella sólo hizo que tanto mi madre, mis hermanos y yo termináramos empapados con agua fría de nuevo, porque al menos Bella fue lo suficientemente rápida para salir del cuarto y esconderse detrás de la pared, mientras Jasper y yo tratamos de contener el agua con nuestras manos, provocando que saliera en todas direcciones, esperando que los demás hagan algo para ayudarnos.

Emmett no puede soltar la lavadora para no dejarla caer sobre nosotros dos, pero está teniendo problemas al hacerlo cuando varios chorros de agua le caen en el rostro. Mientras Rosalie y Alice estaban ocupadas alejando y protegiendo los cestos con ropa para que no se mojen con agua fría, ellas no permitirán que ninguna de sus ropas se arruine de nuevo; por lo que tenemos que esperar a que nuestra madre venga después de comprobar que Bella está bien, antes de que finalmente regrese al cuarto y cierre la válvula.

- Es increíble los desastres que han hecho hoy en este cuarto niños - murmura Esme molesta y divertida a la vez – Lo primero que tienen que hacer antes de arreglar o cambiar una tubería o conexión de agua es asegurarse de que las válvulas estén cerradas.

- Bueno… tal vez si nos hubieran explicado ese pequeño detalle, antes de que desconectara esa manguera, nada de esto habría pasado – se queja Jasper molesto, porque él y yo somos los más empapados y aunque la temperatura no nos afecta ni enferma, no nos gusta la sensación de tener chorros de agua fría sobre nosotros.

- Creí que habían cerrado la válvula después de que inundaron este cuarto con espuma la primera vez – replica Esme con sus manos en la cadera.

- ¡Lo hicimos! – Nos defendemos mis hermanos y yo

- ¿Entonces por qué estaba abierta? – Pregunta Esme mirándonos molesta y nosotros sólo nos removemos incómodos y avergonzados

- Creo que… como sabían que… lavaríamos la ropa… y que yo les enseñaría a hacerlo… decidieron volver a abrirla… cuando los mandé… a separar la ropa… ¿Verdad? – Nos dice Bella asomándose por la puerta, ahora que no hay riesgo de que se moje, ella se está mordiendo el labio inferior con fuerza para no reírse por nuestras apariencias empapadas. Nosotros asentimos resignados porque eso fue justo lo que pasó

- Chicos… - suspira nuestra madre, preguntándose en su mente cuándo nos volvimos tan despistados e ingenuos – Uno sólo debe abrir las válvulas de agua justo antes de usar las máquinas, de lo contrario la presión del agua puede llegar a generar fugas y hasta podría romper las mangueras y tuberías… Tendrían que haber esperado a abrir la válvula justo antes de programar la lavadora, no dejarla abierta desde antes, por eso salió tanta agua – nos explica lo más paciente que puede, Bella asiente confirmando todo lo que ha dicho.

- Lo sentimos – nos disculpamos mis hermanos y yo muy avergonzados.

- Bien… ahora lo mejor es que nos cambiemos de nuevo para no estar empapados – dice mi madre resignada y exasperada por nuestras travesuras – Bella si quieres puedes esperarnos en la sala o si tienes hambre puedes ir a la cocina y agarrar lo que quieras mientras bajamos, recuerda que esta es tu casa y puedes hacer y usar lo que quieras – le dice con más amabilidad en su tono.

- Está bien mamá – acepta ella sonriendo, antes de darnos una mirada divertida y apenada a la vez – Nos vemos chicos… - murmura antes de caminar por el pasillo.

- En serio chicos, no sé qué les ha pasado hoy para que sean tan despistados y hayan hecho tantas tonterías, pero más vale que midan sus acciones porque estoy segura que Bella piensa que ustedes no tienen ningún conocimiento de temas domésticos a pesar de que han vivido en una casa por casi 100 años y si no quieren que ella sospeche de nosotros, más vale que sean más cuidadosos y que investiguen antes de hacer cualquier tontería, después de todo para eso tienen celulares con acceso a internet – nos reprende en voz baja para que Bella no se dé cuenta.

- Oh… - susurran Rosalie y Alice avergonzadas, nunca se les pasó por la cabeza investigar en internet sobre esto, mis hermanos y yo nos removemos incómodos porque tampoco pensamos en eso.

- Lo sentimos – nos disculpamos de nuevo, ella sólo roda los ojos con exasperación, pensando en sí debería castigarnos ya o esperar a que llegue nuestro padre por todos los problemas que hemos causado hoy.

- Tendremos más cuidado mamá, lo prometemos – me apresuro a asegurarle, al escuchar sus pensamientos.

- Bien, pero ya veremos qué dice su padre cuando llegue y se entere de todo lo que hicieron durante la visita de Bella – nos advierte, aunque para nosotros se sintió más como una amenaza, por el castigo que sabemos que tendremos.

- De verdad lo sentimos mamá, no lo hicimos intencionalmente… fueron accidentes – se disculpa Rosalie avergonzada, Esme asiente levemente, sabiendo que aunque fueron accidentes muy tontos, es cierto que no los hicimos intencionalmente.

- Bien, ahora vamos a cambiarnos para que Bella no esté sola mucho tiempo, ella ha tenido muchas emociones fuertes este día y necesita descansar y relajarse o su condición sólo empeorará – nos dice con preocupación, porque aunque Bella se ha divertido mucho, sus cicatrices siguen muy irritadas y sus pulmones y corazón están trabajando de forma más irregular de lo normal, como si les costara seguir funcionando y en cualquier momento van a colapsar.

- Tendremos cuidado y la haremos sentir tranquila, ella estará bien mamá, no te preocupes, nosotros la cuidaremos – aseguro para tranquilizarla, sé que mi madre está muy preocupada por Bella y su mayor temor es que tenga otra crisis que podría matarla en cualquier momento.

- Eso espero hijo, eso espero – susurra antes de que todos salgamos del cuarto de lavandería y subamos a nuestras habitaciones. Escuchamos que Bella está en la cocina sacando algo del refrigerador, lo cual es bueno porque eso nivelará su glucosa.

- Tendremos que usar nuestra ropa de entrenamiento, porque es lo único que queda en nuestros armarios – murmura Alice al llegar a su habitación, sacando su traje deportivo amarillo con líneas y detalles en negro, todos asentimos de acuerdo con ella.

- Eso funcionará bien, Bella creerá que tenemos frío por el agua fría que nos cayó, así que no sospechará al vernos bajar con pants y sudaderas deportivas – dice Rosalie sacando su traje rosado con negro que suele usar para entrenar.

- Menos mal que tengo varios tenis, porque los otros se mojaron – dice Emmett poniéndose su traje verde con negro

- Y eso que ustedes no se mojaron tanto como Edward y yo – murmura Jasper poniéndose su traje negro con rojo

- Eso es verdad, después de ayer y hoy, no quiero volver a estar cerca del agua fría – me quejo molesto, poniéndome mi traje azul con negro.

- Ya dejen de quejarse y apresúrense a cambiarse, Bella regresó al cuarto de lavandería y parece estar limpiando el desastre que hicieron – nos dice Esme terminando de vestirse con un pantalón de vestir blanco y un blusa blanca larga y holgada sin mangas y un suéter manga larga de color marrón claros con detalles blancos a la altura del pecho y en las puntas de las mangas, está usando unas zapatillas blancas para estar en casa.

- Ya vamos – decimos los cinco a la vez, terminando de alistarnos lo más rápido que podemos pero manteniendo una velocidad humana.

- Y chicos… compórtense por favor, porque aunque Bella esté aquí, les juro que si hacen una travesura más, no sólo los castigaré a los cinco sino que les daré una zurra yo misma y delante de ella… ¿Está claro? – Pregunta parada en el pasillo con un tono que no admitía replica.

- Clarísimo –murmuramos mis hermanos y yo totalmente sometidos.

- Bien, bajaré a ayudar a Bella, mientras ustedes bajan – dice bajando las escaleras

- "¡Caray! Ella está muy molesta, nunca nos ha castigado de esa forma – Piensa Jasper inquieto por el tono amenazante de mi madre

- "Tienes razón, ella está muy molesta, lo peor es que habla en serio con lo de la zurra" – les digo mentalmente a mis hermanos, manteniendo nuestra conversación mental entre nosotros cinco

- "Pero ella nunca nos ha pegado" – piensa Alice aterrada ante la idea de ser azotada por nuestra madre

- "Entonces más vale que esta vez sí nos comportemos con cuidado, porque no quiero ser castigada por otro tonto error que hagamos" – declara Rosalie inquieta, todos asentimos mentalmente, decididos a portarnos bien y ser muy cuidadosos.

- "Pues ahora sé por qué Bella dijo que una mamá enojada es lo que más miedo da en todo el mundo" – comenta Emmett muy en serio – "Ni cuando papá nos regaña y castiga he sentido tanto miedo como el que acabo de sentir al ver a mamá tan enojada… Y yo no sé ustedes chicos, pero yo en serio no quiero recibir una zurra de mamá en toda la eternidad"

- "Nosotros tampoco" – acordamos mentalmente los demás.

- "Mejor bajemos y ayudemos a limpiar de nuevo ese cuarto, para que pongamos a lavar de una vez por todas esa ropa" – les digo a mis hermanos, quienes asienten y juntos salimos de nuestras habitaciones para bajar al cuarto de lavandería de nuevo

POV: Bella.

Después de dejar a los chicos para que Mamá Corazón los regañe, porque sé que eso es lo que hará ella en cuanto me vaya, me dirijo a la cocina para buscar algo de beber, tanta risa me ha secado la garganta y ha hecho que me duela el pecho, tendré que tener cuidado y aprender a controlar mi risa y diversión de ahora en adelante, porque los hermanos Cullen son muy divertidos y hacen unas cosas tan graciosas que los hace ver como si fueran nos niños pequeños, en lugar de jóvenes de bachillerato.

El problema es que tengo años de no divertirme tanto y por eso me he agitado y alterado mucho al reírme por las travesuras que ellos han hecho inconscientemente, porque es evidente que nunca en su vida han usado una lavadora y por eso no tienen idea de qué hacer ni qué no hacer. Es una lástima que Mamá Corazón los regañe, pero así aprenderán de sus errores y tendrán más cuidado la próxima vez.

Después de beber un poco de jugo de fruta natural, regreso al cuarto de lavandería para empezar a limpiar y secar el piso y las cosas que se mojaron; por suerte dejaron algunos trapeadores y paños en una esquina para que se secaran; así que empiezo a ordenar el desastre que dejaron, mientras ellos bajan.

- Bella, hija, no tienes que hacer esto – me dice Mamá Corazón con ternura al entrar al cuarto, he notado que la luz blanca cada vez se siente más cómoda con ella, aunque sigue manteniéndose alerta por alguna razón.

- Sí tengo – contradigo con tranquilidad – Tú dijiste… que es mi casa… y que podía hacer… lo que quisiera… y quiero ayudar a limpiar… - le explico, sin dejar de pasar el trapeador.

- Sí, eso fue lo que dije – acepta con una sonrisa resignada – entonces déjame ayudarte – me dice agarrando un trapo y empezando a secar las máquinas, yo afirmo y entre las dos seguimos ordenando y secando mientras hablamos.

- ¿Y los chicos? – Pregunto un poco preocupada

- Ya van a bajar, sólo están terminando de cambiarse – me explica sonriendo – como bajaron casi toda su ropa y mojaron la otra, tenían problemas para encontrar algo qué ponerse… Ni siquiera entiendo por qué insistieron de repente en querer ponerle suavizante a toda su ropa.

- Es que les gustó mucho… la suavidad y el aroma que deja en la tela… como yo le pongo suavizante… a toda la ropa que tengo… ellas lo percibieron… cuando se pusieron las chaquetas… que les regalé… y les gustó tanto que quisieron… ponerle a toda su ropa – le explico, ella frunce el ceño levemente

- ¿Te refieres a esa fragancia tan suave y dulce que tiene la ropa de tu casa? – Pregunta interesada – Desde que abrí tu armario y busqué ropa para ti, me pregunté por qué tu ropa tiene ese aroma tan suave y relajante, no creí que fuera por el suavizante, aunque en ese momento no lo pensé mucho.

- Sí… recuerda que por mis cicatrices… y por lo delicada y sensible… que siempre ha sido mi piel… tengo que ponerle suavizante… para hacer la tela más suave… y cómo no puedo usar perfumes… que lleven muchos químicos y alcohol… me conformo con el suave… aroma que el suavizante… deja en la ropa… eso ha sido desde que nací… y mis padres se dieron cuenta… de lo delicada y sensible… que era mi piel… desde entonces lavaron… toda mi ropa con ese… suavizante… hipo-alérgico… que no lleva muchos… químicos ni aromas fuertes… así evita que la tela… irrite mi piel

- ¿De verdad? Yo creí que era sólo por tus cicatrices que suelen irritarse, no creí que fueras delicada de la piel desde tu nacimiento – comenta sorprendida

- No… mi piel siempre ha sido… muy delicada y sensible… ni siquiera puedo estar… mucho tiempo bajo el sol… – le cuento – por eso mi madre… siempre bromeaba… diciendo que soy como… los vampiros…

- ¡QUÉ! – Exclaman los cinco chicos a la vez, dándome un gran susto, mientras me miran alarmados y preocupados

- ¡Chicos no griten! – Los reprende Esme, quien creo que también se asustó con el grito de ellos.

- ¡Niños malos! … No me asusten – Regaño a los cinco también, sujetándome el pecho con dolor.

Me tomaron por sorpresa y la luz blanca también quiso salir y atacarlos, por un breve momento, aunque logré contenerla; pero en ese momento que quiso salir quebró el trapeador que tenía en mis manos y que ahora está destrozado y tirado en el suelo. Mientras todos me miran preocupados y sorprendidos.

- ¿Estás bien Bella? ¿Te duele mucho el pecho? – Me pregunta Esme muy preocupada.

- Sí… sólo necesito… un momento… para calmarme… - digo respirando profundo y masajeando mi pecho, ella trata de acercarse un poco a mí, pero la detengo cuando alzo la mano – No… no te acerques… es peligroso… - susurro con temor de que la luz quiera salir de nuevo, ya destruí un volante y un trapeador, no quiero arriesgarme a dañarlos a ellos – Aléjense… - les pido muy seria y por suerte Esme retrocede unos pasos aunque sigue mirándome preocupada.

- Tranquila Bella… no nos acercaremos… tú sólo trata de tranquilizarte, mientras sigues respirando, ya verás que pronto estarás bien… No quisimos asustarte y lo sentimos mucho, pero ahora sólo queremos que te tranquilices para que te sientas mejor – escucho que dice Edward, yo sonrío levemente porque a pesar de lo que acabo de hacer, ellos siguen preocupándose por mí.

- Lo destruí… - susurro señalando el trapeador, es evidente que no saben que yo lo dañé, pero yo sí lo sé, soy muy consciente de lo peligrosa que puedo ser. Ellos miran el trapeador destruido en el suelo

- Eso no es cierto hija… sólo se quebró – me dice Mamá Corazón con ternura, yo niego levemente porque ella no entiende - ¿Bella? – Pregunta mirando curiosa a sus hijos.

- Escucha Bella, es sólo un trapeador – interviene de nuevo Edward – no es nada importante y esas cosas se dañan y rompen fácilmente… al igual que los volantes – me tranquiliza, yo lo miro sorprendida, porque entonces eso significa que ellos…

- Así es Bella, yo también tengo que tener mucho cuidado con todo lo que toco, porque seguido quiebro y arruino las cosas – añade Emmett sonriendo, yo lo miro incrédula - ¿No me crees? Entonces mira – dice antes de quitarle el trapeador a su madre y veo que lo sujeta con una mano y aprieta el puño un poco, doblando y quebrando de inmediato el palo de metal, dejándolo caer en el suelo de la misma forma que está el que yo tenía

- ¿Ves? Se arruinan fácilmente, eso no nos hace peligrosos… Bueno, tal vez un poco, pero sólo tenemos que ser un poco más cuidadosos para no arruinar todo lo que toquemos – me dice guiñándome un ojo.

Yo me le quedo viendo un momento, intercambiando la mirada entre ellos y los trapeadores arruinados en el suelo; yo sé que la única razón por la que arruiné el trapeador fue porque durante unos segundos perdí el control de la luz blanca que hay dentro de mí, y fue esa luz blanca la que destruyó el volante y el trapeador, porque esa luz es capaz de destruir todo a su paso cuando sale de mí.

Pero… ¿Y él? ¿Cómo es que dobló y quebró el palo de metal con tanta facilidad y con una sola mano? ¿También tienen una luz blanca dentro de ellos? ¿Es eso lo que los hace tan especiales y diferentes de las demás personas? … Porque son diferentes, por más que quieran mantenerlo en secreto, yo sé que todos ellos son muy especiales y todos parecen tener habilidades especiales. ¿Esto significa que soy como ellos?

- ¿Bella? ¿Estás bien? – Pregunta Edward mirándome preocupado, como si temieran la forma en que reaccione porque ahora uno de ellos ha demostrado lo diferentes que son de las demás personas.

- ¿Todos… pueden… hacerlo? – Pregunto agachándome y recogiendo una parte del trapeador quebrado.

Ellos se miran fijamente a los ojos, como si se estuvieran comunicando entre ellos y decidieran si deberían mostrármelo o no. Yo sé que ellos se esfuerzan mucho por mantener sus habilidades especiales en secreto y entiendo que lo hagan, después de todo, yo nunca he hablado con nadie más sobre la luz blanca… Y si ellos también tienen una luz blanca en su interior, es natural que quieran mantenerla en secreto y aparenten ser como las demás personas.

Así que para ayudarlos a sentirse más tranquilos conmigo, sujeto el trozo de metal con una mano y me concentro para que la luz blanca salga de mi cuerpo sólo un poco, lo suficiente para derretir, doblar y dividir el metal en dos y se los muestro para que lo vean.

- Wow… - susurran Jasper y Emmett en voz baja, mientras los demás me ven sorprendidos; yo sólo los miro fijamente, esperando a que ellos hagan lo mismo.

- ¿Quieres que nosotros hagamos algo como lo que tú hiciste? – Pregunta Edward mirándome fijamente, yo afirmo levemente, y ellos se miran un momento antes de asentir y agarrar los trapeadores que están cerca de ellos secándose.

- Esperen… no es necesario que arruinen todos los trapeadores – interviene rápidamente Mamá Corazón antes de recoger un trozo de metal del trapeador que Emmett destruyó anteriormente.

Sus hijos asienten y vuelven a dejar los demás trapeadores en su lugar, quedándose sólo con el que ya está dañado, porque cada uno se va turnando para apretar, doblar y quebrar un trozo de metal del trapeador ya destruido. Yo sólo los observo atentamente percatándome de que si bien pueden destruir cosas, no lo hacen de la misma forma que la luz blanca lo hace, lo que ellos hacen parece ser pura fuerza bruta, mientras que la luz blanca quema, derrite y destruye todo lo que toca.

Sin embargo, eso no me importa en este momento, lo único que me importa es que por primera vez no me siento como un monstruo destructor, porque aunque no sean iguales a mí, ellos también son diferentes y peligrosos, pero si bien son peligrosos y también pueden destruir cosas, no los hace malos ni los convierte en monstruos; así que si ellos no son malos aunque son peligrosos, es probable que yo tampoco sea mala, sólo soy peligrosa, pero no soy un monstruo.

Y la verdad es que la luz blanca sólo insiste en salir y atacar a las personas que pueden hacerme daño, como esos hombres que nos atacaron a Leo y a mí, la luz blanca los destruyó completamente; y también quiso atacar a esa chica que quiso lastimarme al arrojarme ese volante y a todas las personas que me hacen sentir incómoda y me asustan… Pero entonces… eso significa… ¿Acaso la luz blanca sólo quiere protegerme? Pero sí solo quiere protegerme de los que pueden lastimarme… ¿Por qué quiere atacar a todas las personas? ¿Soy mala o no?

- ¿Bella, hija? ¿Estás bien cariño? – Pregunta Esme, mirándome preocupada y asustada

- Sí… estoy bien… - susurro inclinándome de nuevo para recoger los trozos del trapeador que destruí y me acercó a un basurero para tirarlo – Lo siento mamá… arruiné el trapeador… cuando los chicos… me asustaron… tendré más cuidado… de ahora en adelante… ¿Me perdonas? – Le pregunto mirándola con timidez. Ella me mira un momento, totalmente sorprendida

- Eh… Sí por supuesto hija, no te preocupes es sólo un trapeador – dice sonriéndome.

- En realidad… son dos trapeadores… los que terminaron arruinados – la corrijo, señalando los trozos de metal que tienen en sus manos.

- Sí, es cierto – murmura ella incómoda y nerviosa, mirando a sus hijos de reojo, como si ninguno de ellos supieran qué hacer conmigo.

- ¡Rápido chicos! … Hay que terminar… de limpiar aquí… y después hay que… lavar toda esa ropa… o mañana no tendrán… con qué ir al instituto – les ordeno mirándolos con seriedad

- Bella tiene razón hijos, así que apresúrense para que terminemos aquí – interviene Esme divertida por la cara de incredulidad de sus cinco hijos

- Por cierto… si vuelven a asustarme… así de nuevo… los asustaré como castigo… aunque creo que… volveré a asustarlos… por el susto que me dieron – les advierto con el ceño fruncido y señalándolos con mi dedo índice, ellos fueron muy descuidados al asustarme así, pude destruirlos con la luz blanca. Mi advertencia logra sacarlos de la sorpresa y me miran alarmados, mientras Mamá Corazón se empieza a reír por sus caras.

- ¡Pero Bella! No lo hicimos a propósito – Se defiende Emmett indignado

- No importa… si no me hubiera… controlado… mamá y ustedes… habrían salido lastimados – los regaño, mientras señalo los trozos del trapeador en el basurero, ellos me ven fijamente, considerando mis palabras, antes de asentir alarmados – Así que sean más cuidadosos

- Lo seremos Bella, tendremos más cuidado, no quisimos asustarte y lamentamos mucho haberlo hecho, sólo nos sorprendió algo que le dijiste a mamá – se disculpa Edward con sinceridad.

- Bien… ahora limpien… y terminen de conectar… las mangueras… de la lavadora – ordeno, mientras levanto unos cestos con ropa, que se cayeron al suelo y los muevo cerca de la pared.

Ellos obedecen de inmediato, los tres chicos se encargan de conectar las mangueras de la lavadora, mientras las chicas y Mamá Corazón agarran otros trapeadores y trapos para limpiar y secar ese lado del cuarto; y yo ordeno el otro lado donde están los cestos con toda la ropa que se va a lavar. La luz blanca ya no hace el intento de salir de mi cuerpo, por lo que poco a poco voy relajándome, hasta mi pecho parece dolerme un poco menos, aunque noto que mi respiración sigue siendo forzada y mis cicatrices se han irritado más, tal como siempre sucede cuando la luz trata de salir de mi cuerpo.

Mientras me concentro en inhalar y exhalar continuamos secando el cuarto de lavandería y de repente me pongo a reír cuando me doy cuenta de la ropa que están usando los chicos Cullen, llamando la atención de todos ellos.

- ¿Qué? ¿Y ahora de qué te ríes? – Me pregunta Emmett curioso y divertido a la vez, yo sólo los señalo sin dejar de reír

- ¿Qué pasa Bella? – Pregunta Jasper frunciendo el ceño y mirándose a sí mismo y a sus hermanos

- ¿Ya se van? – Les pregunto divertida, los cinco me ven confundidos - ¿No tienen que ir a un lado?

- Eh… no, no saldremos a ningún lado – Asegura Rosalie mirándome confundida

- ¿Seguros? ¿No los espera nadie? – Pregunto sin dejar de verlos divertida

- No, no iremos a ningún lado hoy y nadie nos espera, ¿Por qué lo preguntas? – Pregunta Alice mirándome como si me hubiese vuelto loca

- Porque tienen sus trajes – Les digo señalando sus ropas, ellos se ven a sí mismos antes de mirarme confundidos

- ¿Trajes? – Preguntan los cinco a la vez

- Sí… sus trajes de superhéroes – les digo divertida – Cada uno de un color… y poder diferente… ¿No tienen que ir a rescatar a alguien? – Pregunto divertida mientras los cinco me ven confundidos, como si no supieran si hablo en serio o no y Mamá Corazón se ríe al comprender lo que me causa gracia

- No Bella, no somos superhéroes y no iremos a rescatar a nadie, estos son nuestros trajes de entrenamiento y nos lo pusimos porque toda nuestra ropa está aquí – dice Edward rodando los ojos al comprender lo que me causa gracia

- Pues se ven como superhéroes – digo divertida

- Pues sí nosotros somos Power Rangers ¿Qué eres tú? ¿Eres una niña genio que cumple deseos? – Replica Emmett divertido

- No, yo no soy una genio – niego rodando los ojos – Los genios tienen magia… y cumplen deseos… yo soy la sacerdotisa sabia… que los ayuda a usar sus poderes… y evita que se metan en problemas… así que deben cuidarme y obedecerme – les aclaro con inocencia y los cinco me ven incrédulos mientras Esme se ríe a carcajadas

- ¿Tú eres una sacerdotisa sabia? – Pregunta Jasper con incredulidad

- Sí… yo soy su sacerdotisa sabia – aseguro divertida

- ¿Y cuál es tu poder de sacerdotisa sabia?

- Aconsejarlos y… evitar que ustedes… hagan travesuras – le explico y los cinco poden los ojos en blanco

- ¡Sí claro! – Exclaman indignados

- Nosotros no hacemos travesuras – se defiende Rosalie con orgullo

- ¿Ah no? – Pregunto señalando la lavadora y los cinco hacen una mueca al recodar lo que hicieron – Por eso voy a enseñarles… a usar la lavadora y secadora… sin que se metan en problemas… y ustedes tendrán que… hacer todo lo que diga – declaro cruzando mis brazos sobre mi pecho y los cinco me ven indignados y avergonzados a la vez

- No es gracioso Bella, lo que pasó fue un accidente no una travesura – se queja Alice molesta

- Es cierto, no lo hicimos a propósito – se defiende Jasper

- Lo sé… por eso les voy a enseñar… y después ustedes ya no… se meterán en problemas… al lavar la ropa – digo sonriendo – Así que ahora son los… superhéroes de la ropa… y yo soy la sacerdotisa sabia

- ¡Superhéroes de la ropa! – Exclaman indignados

- Sí… evitan que la suciedad… y el mal olor ataque la ropa… con sus trajes y poderes… tienen que proteger la ropa… de la malvada suciedad… y el desa-gradable mal olor… para que nadie vista ropa sucia – les explico y los cinco sonríen divertidos

- Y supongo que el detergente, suavizante, la lavadora y la secadora serán el equipo con el derrotaremos la suciedad y el mal olor – dice Emmett divertido

- Sí… con su equipo… y con sus trajes serán… Los superhéroes de la ropa limpia… listos para derrotar a… la malvada suciedad… y el desagradable mal olor – digo emocionada

- Muy graciosa Bella – murmuran los cinco entre divertidos e indignados, mientras Mamá Corazón se ríe y niegan con la cabeza

- Gracias… ustedes también lo son – les digo guiñándoles un ojo, haciendo que los cinco pongan los ojos en blanco y Mamá Corazón se ría de ellos

- Ya Bella, deja de burlarte de tus hermanos – me pide ella divertida

- Bien… pero ellos son… muy graciosos – digo sonriendo, los cinco sólo hacen muecas de disgusto haciéndome reír de nuevo.

- Sí, pero no te aproveches de eso – me recomienda mientras sus hijos la miran con reproche y hacen un mohín – Mejor sigue contándome lo que decías sobre tu piel y tu madre – Me pide para cambiar de tema; los chicos ya conectaron las mangueras de la lavadora y están empezando a programarla para la primera carga de ropa.

- Ummm… ¡Oh sí! … Que mi piel es muy delicada y sensible… porque no puedo tener… ningún contacto directo… con sustancias que tengan… muchos químicos ni alcohol… y tampoco puedo estar… mucho tiempo bajo el sol… porque mi piel se irrita y quema mucho… desde pequeña he sido muy… sensible y delicada de la piel… por eso mis padres… tenían que asegurarse… de que toda mi ropa… fuera lavada con un suavizante… que no fuera tan fuerte… ni tuviera tantos químicos… así que sólo usaban pocas cantidades… de suavizante para no irritar mi piel… - continúo con el tema anterior.

- Ya veo, entonces tu piel siempre ha sido muy delicada… Me sorprende porque no recuerdo que en tu historial médico dijera que fueras alérgica a algo, de hecho Carlisle dijo que no había mucha información ni historiales médicos tuyos, desde antes de que cumplieras 7 años – dice Esme frunciendo el ceño

- Bueno… es que aparte de ser…. muy sensible de la piel… nunca me enfermé mucho… siempre fui muy saludable… me acostumbré a comer sano… por la dieta que mi mamá tiene… por su enfermedad… y cómo casi no salía de casa… más que para mis presentaciones… nunca me contagié de ninguna… enfermedad ni virus… Mi único problema era el Sol…

- ¿El Sol? – Pregunta Rosalie sorprendida, yo afirmo levemente – Pero Bella, vivías en Phoenix, ahí hace mucho sol.

- Sí pero yo… siempre estaba bajo techo… - le explico con tranquilidad, empujando el cesto con los abrigos para que los metan en la lavadora que ya fue programada correctamente.

- ¿Bajo techo? ¿Entonces nunca fuiste a la playa? ¿Ni salías a lugares al aire libre donde te diera sol? – Pregunta Alice confundida, yo niego con la cabeza - ¿Ni siquiera para tus presentaciones?

- Sólo hubo una vez… cuando tení años… no estoy segura… recuerdo que tuve que dar… una presentación en un parque… sólo había una tarima sin techo… mi madre se puso furiosa… porque le habían dicho que habría techo… pero resulta que cuando llegamos… la tarima estaba sin techo y en medio de… una cancha de asfalto que reflejaba los rayos del sol – les cuento y ellos hacen una mueca al imaginarlo – El día estaba muy soleado… y mi madre discutió mucho… con los encargados del evento… porque la engañaron al decirle… que habría techo y no había nada… la cosa es que tenía que presentarme… porque esas personas habían pagado… para verme y escucharme cantar, tocar y bailar… así que mi madre corrió a una farmacia… y compró mucho bloqueador solar… de productos naturales y para bebé… y prácticamente me bañó con eso – digo frunciendo el ceño al recordarlo – mi traje era un vestido corto… de mangas cortas y con medias… pero después de media hora… mi piel ya estaba muy roja… y me estaban empezando a salir… varias llagas en el rostro, brazos y piernas… ¡Fue horrible…! … Mi madre les dijo a los encargados… que los demandaría… mientras yo trataba de calmarla… pero sentía que todo me ardía y picaba…

- Caray… pues sí que te hace daño el sol – murmura Jasper sorprendido

- Sí… mucho… por eso mi madre… siempre bromea diciendo… que tengo piel de vampiro… y que por eso me quemo al Sol – les cuento divertida por los inventos de mi madre

- Los vampiros no se queman con el Sol – dice Emmett divertido, mientras sus hermanos se ríen y se miran con nerviosismo

- ¿Y crees que pueden salir… cuando hace mucho sol? – Le pregunto mirándolo fijamente, él se remueve muy incómodo, mirando a sus hermanos de reojo, esto me hace sonreír porque empiezo a comprender cuál es su secreto – No sé si el sol los quema… pero sí sé que los vampiros… no salen cuando hace sol – aseguro sin ninguna duda.

- ¿Y cómo es que estás tan segura? – Me pregunta Jasper frunciendo el ceño

- Porque son seres nocturnos… y al igual que todos los animales nocturnos… sólo salen cuando está oscuro… porque la luz del sol les molesta – les explico rodando los ojos porque eso es lógico

- Hablas como si en serio creyeras que existen los vampiros – comenta Edward frunciendo el ceño

- ¿Y quién dice que no? – Replico con tranquilidad – Hay muchos seres vivos en el mundo… y no creo que los humanos… seamos los únicos racionales… ni los más peligrosos que hay – digo con tranquilidad, ellos me ven incrédulos por un momento

- ¿En serio crees eso Bella? – Pregunta Rosalie con cierto dolor en su tono - ¿Crees que hay creaturas peligrosas y malas como los vampiros?

- Yo sé que hay muchas… creaturas y seres peligrosos en el mundo… pero eso no quiere decir… que sean malas… los animales salvajes… son peligrosos… pero no son malos… sólo atacan para… defenderse y alimentarse… no lo hacen por maldad… mientras que los humanos… algunas personas… pueden hacer cosas muy malas… - le explico y ella sonríe levemente

- Entonces crees que las creaturas como los vampiros, son como los animales salvajes que pueden ser peligrosos, pero que no son malos ¿Es eso? – Pregunta Edward incrédulo, yo frunzo el ceño por su tono y afirmo levemente - ¿Acaso no sabes de qué se alimentan los vampiros?

- Edward… - advierten sus hermanos y su madre, mirándolo con molestia, yo también me enojo por su tono.

- Lo sé… se alimentan de sangre – digo muy seria, él asiente, mientras los demás nos miran con nerviosismo – Los mosquitos y sanguijuelas… también se alimentan de sangre… pero eso no los hace malos… es su naturaleza… de todos modos tienen… que alimentarse para vivir… los leones y osos son carnívoros… y si un humano se les acerca mucho… podrían atacarlo y comerlo… es su naturaleza… hasta hay personas caníbales… así que los vampiros… no serían los únicos… que se alimenten… de humanos… al menos ellos sólo beben sangre… no se comen los cuerpos… como los caníbales… hasta podrían ir a un hospital… y beber las bolsas de sangre… o morder a los humanos… como los zancudos – le recuerdo

Tanto Esme como los cinco hermanos Cullen me miran con gran incredulidad por unos minutos, como si no supieran qué hacer o decir después de mi explicación. Esto sólo confirma mi idea de que este es otro de sus secretos, aunque la reacción tan indignada, asqueada y molesta de Chico Interprete me hace dudar de que sea cierto; porque él no odiaría tanto a los vampiros si fuera uno, además ni siquiera es seguro que en verdad sean vampiros, nadie sabe sí existen o no, son creaturas mitológicas después de todo, su existencia está basada en relatos ficticios mezclados con hechos reales. La carcajada de Emmett, Jasper, Rosalie y Alice me saca de mis pensamientos, los miro reírse a carcajadas, mientras su hermano los mira molesto por algo.

- No puedo creer… que Bella compare… a los mosquitos… con los vampiros… - murmura Emmett entre risas, sus hermanos asienten riéndose igual que él; mientras Edward y yo rodamos los ojos, Esme sólo niega con la cabeza divertida con la situación.

- Sólo Bella compararía a los vampiros con los mosquitos – añade Jasper divertido y de inmediato siento esa burbuja a nuestro alrededor que quiere llenarnos de diversión. Yo sólo me encojo de hombros sin darle importancia a sus burlas

- Cuando terminen… de reírse los cuatro… presionen el botón de pausa… mientras meten los abrigos… y recuerden no meter mucha ropa – les digo señalando el cesto que les pasé – Y después de que hayan… metido algunos los abrigos… presionan el mismo botón… para que empiece a enjuagarse… con el suavizante.

- Bien ¿Sólo los metemos y ya verdad? – Pregunta Alice agarrando el cesto y levantando una chaqueta

- Suban los cierres… y abotónenlos para que no… se caigan los botones – indico y ella y su hermana asienten antes de hacer los que les digo.

- Regresando al tema anterior – murmura Esme pensativa – Hay algo que no entiendo, Carlisle dijo que no había ningún expediente médico tuyo antes de los 7 años, pero con lo alérgica y sensible que eres de la piel y con ese incidente que tuviste a los 5 años… ¿Cómo es que no hay nada de eso en la información que enviaron sobre tu estado físico?

- Oh… eso es porque nunca… recibí atención médica por eso – le explico

- ¿Cómo? – Preguntan todos con incredulidad

- Eso… nunca me llevaron al doctor… ni a ningún hospital por mi piel… de hecho no recuerdo haber ido… a ningún hospital antes de ese día… - les explico, mientras ponen a funcionar la lavadora

- Pero… ¿Y esa vez que tuviste fuertes quemadas causadas por el sol? ¿No te llevaron al médico después de eso? – Pregunta Esme sorprendida y alarmada, mientras empieza a llenar unas tinajas con agua y añade suavizante para meter la ropa que sólo debe lavarse a mano.

- No fue necesario – digo con tranquilidad – En cuanto los encargados… del evento vieron mi condición… accedieron a suspender el evento… y pasarlo para otro día… así que mi madre me sacó de ahí… y mientras nos dirigíamos al hospital… ella iba muy molesta… hablando con mi representante… estaba decidida a demandar a los encargados… pero yo le dije que no era necesario… porque ya estaba bien… noté que cuando dejé de estar bajo el sol… mi piel dejó de irritarse… y ya no me salían llagas… también dejó de arderme… así que mientras iba… en el asiento trasero del auto… me quité el vestido… y vi que ya no tenía nada en mi piel… ya ni siquiera estaba roja…

- ¿Cómo es eso posible? – Preguntan todos con incredulidad

- No lo sé… pero yo siempre he sanado rápido… - les digo mostrando mis cicatrices que ya están menos irritadas que hace media hora.

- Es cierto, están menos irritadas que hace un momento, cuando te asustaste – comenta Alice sorprendida, pasándole a su madre varias prendas con tela muy delicada y con adornos, con ayuda de su hermana.

- Entonces… ¿Esa vez tu piel sanó muy rápido y por eso no te llevaron al hospital? – Pregunta Esme sorprendida, metiendo las prendas en el agua perfumada.

- Exacto… mamá quería llevarme… porque no podía creer… que ya no tuviera nada… pero al ver que mi piel era blanca… igual que siempre… se rindió y mejor me llevó a casa… Desde entonces dice… que mi piel es de vampiros… porque se daña sólo cuando hay sol

- Ya veo… - murmura Mamá Corazón – Carlisle querrá saber eso – me advierte

- Bien… de todas maneras mi piel… ahora es más delicada… por mis cicatrices que se irritan…

- Sí, pero lo bueno es que aquí casi no hay días soleados, por lo que tu piel no se irritará tanto por estar bajo los rayos del sol – Me anima Alice sonriendo

- Es cierto… pero ahora son mis cicatrices… las que se irritan mucho… y lo hace aunque no haya sol… y lo peor es que tardan mucho en sanar… - le explico mi problema, señalando las cicatrices rojas e inflamadas de mis brazos – A veces se irritan tanto… que tengo que bañarme… con agua fría para calmarlas… pero el agua fría hace que… me duelan mucho las artic… arti… art… ¡Ash!

- Articulaciones – termina Esme con ternura

- Nunca puedo decirlo – me quejo haciendo un puchero

- No te preocupes cariño, pronto podrás decirlo – me anima Mamá Corazón – Recuerda que has mejorado mucho tu expresión oral, ya casi no tartamudeas y hasta dices más palabras sin hacer muchas pausas, eso es un gran progreso desde el sábado

- Sí… eso dijo papá… pero yo le dije que ustedes… han ayudado en eso… ya que con ustedes es muy fácil… comunicarme… porque aunque hablo… en susurros pueden oírme… en cambio a papá Charlie… le cuesta mucho escucharme… y entenderme… con ustedes es más fácil… que con otras personas…

- Eh… sí, supongo – murmura Hada Bailarina, mirando preocupada a su madre y sus hermanos, por lo que sé que todavía les preocupa que descubra su secreto, después de todo no me han dicho lo que los hace tan especiales.

- Pero yo le dije a papá… que eso es porque… al igual que Leo y yo… ustedes tienen un oído… muy desarrollado – digo para tranquilizarlos – después de todo… la música desarrolla el oído… y papá dijo que… todos ustedes tienen… talento para la música… el canto y el baile… y dijo que todos… escuchan mucha música… y que por eso sus oídos… están más desarrollados.

- Sí, exacto, eso es lo que pasa, todos tenemos un oído mucho más desarrollado y sensible que el de otras personas – asegura Mamá Corazón aliviada, sus hijos asienten para apoyarla.

- Y por eso hablar… con ustedes es más fácil… - digo sentándome sobre un cesto lleno de ropa para estar más cómoda – Aunque ustedes también… me hacen sentir cómoda… eso también hace que… sea más fácil hablar con ustedes… antes sólo me sentía así con… Leo… con él siempre podía hablar de todo… estoy segura que… él también hubiera podido… escucharme… aunque con él… no era necesario hablar… para que pudiera… comprenderme… a veces hasta parecía… que podía leer mi mente y corazón… - digo con dolor en mi voz al recordar a mi amado amigo – Igual que Chico Interprete… hace con las demás personas… sólo que tú dices que… no puedes hacerlo conmigo… y es una suerte… no me gustaría que leyeras mi mente… ni que supieras todo… lo que pienso… - digo mirándolo con una sonrisa tímida

- ¿Y por qué no? – Me pregunta, frunciendo el ceño

- Porque los pensamientos… al igual que la ropa interior… son privados… y sólo los compartes… con las personas… en quienes confías – le explico y todos los demás asienten de acuerdo conmigo, mientras él suspira resignado – Creo que esa es la razón… por la que Leo podía leerme bien… él me conocía mejor que nadie… y era capaz de saber… cómo me sentía con sólo verme… a veces me molestaba con él… porque nunca pude ocultarle nada… pero ahora lo extraño… a veces me gustaría estar con él… - susurro limpiando una lágrima de mi mejilla, me duele mucho no estar con mi amado amigo

- El hecho de que él no esté aquí personalmente, no significa que no puedas hablar con él Bella, aún puedes hacerlo desde tu corazón – me dice Mamá Corazón sonriendo

- Es cierto, mientras lo recuerdes con amor, él siempre vivirá en tus recuerdos y en tu corazón, nada ni nadie puede borrar la hermosa amistad que tenías con él… por eso los amigos son para siempre, porque la amistad nunca muere – me asegura Jasper con dulzura

- Pero él murió… ya no está conmigo… - sollozo con dolor

- Sí, pero los recuerdos de tu amistad con él, todavía viven en tu corazón y mente – replica Hada Bailarina con ternura – así que una parte de él todavía vive en ti, está en tus recuerdos y en tu corazón donde vivirá para siempre

- Oh… - susurro colocando una mano sobre mi pecho, justo encima de mi corazón

- Sabemos que puede ser doloroso para ti pensar en él, porque todavía no superas lo que pasó, pero tal vez si tratas de recordar todos los momentos agradables y felices que viviste con él, te ayudará a superar el dolor que sientes y al menos podrás pensar en él sin sentirte triste – me recomienda Chico Interprete.

- No es tanto que… me duele pensar en él… bueno, sí me duele y… me hace sentir triste… lo extraño mucho… y me gustaría estar con él… pero lo que más me duele… es saber que le he fallado… - aclaro con seriedad

- ¿Qué le has fallado? ¿Por qué dices eso Bella? – Pregunta Mamá Corazón mirándome confundida y preocupada al igual que sus hijos

- Porque es cierto… lo que más me duele… es saber que le fallé… al no poder cumplir… con la promesa que le hice… - explico recordando la promesa que hice antes de que él muriera - …me duele saber que… le fallé a mi amigo… y que nunca podré… hacer lo que él me pidió… le he fallado a él… y a su memoria…

- Oh… ¿Y qué fue lo que él te pidió que hicieras? – Pregunta Supermodelo un poco insegura de preguntarme – Lo siento Bella, imagino que eso es muy personal y que tal vez no quieras hablar de eso – se disculpa, pero yo sólo le sonrío levemente por su consideración…

- No me molesta… - la tranquilizo – de todos modos… ahora creo que… gracias a ustedes… tengo la posibilidad… de cumplir mi promesa… …o al menos eso espero… - digo frunciendo el ceño con inseguridad

Ellos me ven con curiosidad pero no dicen nada, respetando mi privacidad, tal como se los pedí y eso es algo que les agradezco mucho, en especial porque nunca he hablado con nadie sobre esto y es difícil hacerlo después de tantos años manteniéndolo en secreto, un secreto que sólo me ha hecho sufrir por no poder hablar con nadie sobre esto. Pero al verlos tan preocupados por mí, hace que me decida a confiar en ellos un poco o al menos a tratar de hablar sobre esto, porque no estoy segura de poder hacerlo; así que respiro profundo y les confío mi secreto.

- Hace… seis años… eh… ese día… eh… - tartamudeo sin estar segura de cómo comenzar, ellos me ven fijamente sin interrumpirme y sólo centrando sus miradas preocupadas en mí, así que vuelvo a respirar profundo para calmarme y empiezo de nuevo

- Cuando cumplí… 8 años… Leo… eh… mi amigo… quiso darme… una sorpresa… y… bueno… la verdad no salió bien… ese día… bueno… todo salió mal… muy mal… … … Lo siento… la verdad… no puedo hablar… de eso todavía… - me disculpo con ellos, pero sólo asienten comprensivamente y decido saltarme todo hasta la promesa – Bueno… el punto es que… antes de… morir… …Leo… cuando él… murió… - tartamudeo limpiando mis lágrimas que caen sin control por mis mejillas

- Tranquila Bella… respira profundo y no te fuerces – me consuela Mamá Corazón con ternura, mientras siento a mi alrededor una burbuja de amor, paz y seguridad que me ayuda a tranquilizarme, por lo que respiro de nuevo y empiezo de nuevo.

- Lo siento… pero es… difícil… - susurro mirándolos con timidez, ellos sólo asienten comprensivamente – En ese momento… él y yo hablamos mucho… la verdad es que… discutimos bastante… algo que era normal… porque los dos… siempre discutíamos… por cualquier cosa… - les cuento rodando los ojos y ellos sonríen levemente – así que mientras… yo le reprochaba… por meterse… y por no irse… él insistió en quedarse… hasta que fue… demasiado tarde… … …yo le pedí perdón… porque fue mi culpa… pero él decía que no… que no me culpaba… y entonces… él me pidió… un favor… me hizo prometer… que pasara lo que pasara… yo tendría… que ser feliz… me dijo que… siempre estaría… conmigo… que no me dejaría sola… que siempre… me cuidaría… y me protegería… pero que yo… tendría que… hacer todo lo posible… para ser feliz… porque si yo era feliz… él también sería feliz… porque siempre… estaría conmigo… … … Esa fue la promesa… pero no pude… no pude cumplirla… porque él se fue… me dejó sola… y después todo cambió… toda mi vida… ya no era vida… yo ya no podía… ser feliz…

- Bella… - susurran los seis con sus ojos llenos de lágrimas, pero a diferencia de las mías, sus lágrimas no caen por sus mejillas

- Eso es… lo que más… me duele y… me llena de culpa… …saber que nunca… pude cumplir… mi promesa… y sé que… si yo no soy feliz… él tampoco lo es… Leo… él ha estado… sufriendo… todos estos años… conmigo… porque yo… no he podido… ser feliz… … … por eso… él nunca… descansará en paz… ni será feliz… en el cielo… si no cumplo… mi promesa…

- Entonces cumple tu promesa – susurra Edward mirándome con seriedad, yo lo miro y niego desesperada porque no sé cómo hacerlo – Tranquila Bella, recuerda que no estás sola, nosotros estamos contigo y podemos ayudarte a cumplir tu promesa, así que no todo está perdido, todavía puedes cumplir con tu promesa – me anima

- Es cierto… aún tenemos tiempo para que cumplas tu promesa… todavía puedes ser feliz… nosotros te ayudaremos… ya no estás sola Bella, nosotros te ayudaremos a cumplir tu promesa y serás muy feliz, tal como Leo te pidió… Los dos serán muy felices – me dice Alice entre sollozos

- Mis hermanos tienen razón, nosotros haremos todo lo necesario para que puedas cumplir tu promesa y tanto tú como Leo… los dos serán felices – asegura Rosalie limpiando sus ojos, como si quisiera limpiar sus lágrimas, aunque ninguna lágrima ha caído.

- ¿De verdad? - Pregunto mirándolos a los ojos, los seis asienten sin dudar – Entonces… espero que… tengan razón… porque gracias a ustedes… ahora tengo la posibilidad… de cumplir mi promesa… ustedes me explicaron… que para ser feliz… primero tengo que sanar… mi alma… y si logro hacerlo… antes de morir… podré cumplir… mi promesa… y Leo y yo… podremos ser felices… y estar en paz – aseguro sonriendo y por un momento ellos parecen preocupados y es cuando recuerdo que mencioné mi muerte y eso no les gusta – Por ahora… lo más importante es que… todavía estoy viva… así que todavía puedo… cumplir mi promesa… eso es lo único que importa…

- Sí, todavía hay esperanza, así que nada está perdido, todavía hay tiempo – susurra Emmett sonriendo

- Mientras no te des por vencida, siempre puedes luchar por cumplir tus sueños, así que todavía puedes cumplir la promesa que le hiciste a Leo – asegura Edward – estoy seguro que él siempre estará cuidándote y ayudándote tal como te prometió ese día y no tengo dudas de que él sigue esperando a que cumplas tu promesa, después de todo él sólo quiere que seas feliz… Y eso es lo que tienes que hacer de ahora en adelante… No puedes rendirte Bella, tienes una promesa que cumplir.

- Y como ya no estás sola, nosotros te ayudaremos a cumplir tu promesa – continúa diciendo Jasper sonriendo – Ahora eres parte de esta familia y nosotros te ayudaremos en todo lo que necesites, sólo confía en nosotros y ya verás que todo saldrá bien.

- Lo sé… sé que puedo confiar… en todos ustedes… lo sé – aseguro sonriendo

- Pues yo no tengo ninguna duda de que cumplirás tu promesa Bella – me asegura Mamá Corazón – Después de todo ya empezaste a sanar tu alma…

- ¿Ya? – Pregunto sorprendida

- Sí, ya empezaste – afirma sonriendo – recuerda que el primer paso para sanar el alma es reconocer que necesitas sanar y eso ya lo has hecho

- Oh… - susurro sorprendida, porque eso es cierto

- También ya empezaste a tener la esperanza de poder cumplir tu promesa y de ser feliz – me explica y yo afirmo al darme cuenta de que es cierto – Y otra cosa que has logrado es aprender a confiar en nosotros para que te ayudemos, recuerda que debes tener confianza en las personas que son importantes para ti y tú confías en que Leo está contigo ayudándote y cuidándote, también confías en que nosotros estaremos contigo y te ayudemos a ser feliz

- Y también se necesita de mucha fortaleza y valentía para hacer lo que acabas de hacer – me dice Emmett sonriendo – Hoy has sido muy fuerte y valiente al contarnos sobre la promesa que le hiciste a Leo ese día y todo este tiempo, a pesar de haber sufrido mucho, has podido mantenerte viva y te has esforzado mucho por cumplir tu promesa; así que eso demuestra que tienes mucha fortaleza, Pequeña – asegura.

- Así que veamos, sólo para hacer un recuento de todo lo que has logrado – dice Alice sonriendo – Ya quedó demostrado que tienes Esperanza por cumplir tu promesa y ser feliz en tu vida – dice indicando esa palabra con su dedo índice – también tienes confianza en Leo y en nosotros para que te ayudemos – dice sumando el dedo medio – Y definitivamente has tenido mucha fortaleza para seguir tratando de cumplir tu promesa y superar todo lo que te pasó – dice añadiendo el dedo anular a los dos anteriores.

- En cuanto al amor… no tengo ninguna duda de que tienes mucho amor dentro de ti, para compartir con los demás – me dice Rosalie sonriendo – y nosotros también te amamos mucho, así que eso no te faltará nunca – asegura con dulzura.

- Lo que significa que ya tienes todo lo que te hace falta para sanar tu alma – me dice Jasper sonriendo – ahora sólo necesitas tiempo para seguir sanando, hasta que superes lo que pasó ese día y puedas tener felicidad y paz en tu vida, tal como Leo desea.

- Oh… - susurro sorprendida, porque eso significa que ahora podré cumplir mi promesa a Leo, muy pronto dejaré de sufrir y podré tener paz y ser feliz junto a él en el cielo.

- Así que limpia tus lágrimas Hermosa, ahora sólo debes tratar de sonreír y ser feliz… además dudo mucho que a Leo le guste verte llorar, estoy seguro que prefería que sonrieras y fueras feliz – asegura Chico Interprete

Al escucharlo sólo lo miro sorprendida, porque acabo de comprender la razón por la que él me hace sentir tan nerviosa y extraña, lo recorro con mi mirada un poco desconcertada e inquieta porque ahora sé que nunca podré verlo de la misma forma que a sus hermanos y no estoy segura de poder estar con él de otra forma…

- ¿Bella…? ¿Estás bien? – Escucho que me pregunta, pero yo sólo sigo mirándolo fijamente, tratando de asimilar lo que acabo de descubrir…

- Oh… ahora entiendo… Ummm… Sí… supongo que… eso lo explica todo… aunque es increíble… que esto pase… nunca creí que… esto fuera posible… pero bueno… él siempre fue terco… así que no es raro… que él lo hiciera… después de todo… sí cumplió su promesa – digo divertida y mirándolo con los ojos entrecerrados, al comprender lo que pasó o lo que creo que pasó, porque esa es la única explicación que tiene sentido para mí, aunque todavía no sé cómo actuar con él después de esto…

- ¿Cómo? – Pregunta Edward confundido, Esme y los demás chicos también me miran con curiosidad

- Ya entiendo la razón… por la que me siento… rara contigo - explico mirándolo sorprendida y un poco inquieta, sintiendo mis mejillas calientes, ahora sé por qué él siempre me hace sonrojar.

- Eh… no entiendo de qué estás hablando Bella – dice removiéndose con incomodidad, yo rodo los ojos y lo señalo

- Te pareces a él… pero esta vez… no podrás leer mi mente… no te dejaré – aseguro con firmeza y todos me miran sorprendidos e incrédulos

- Espera Bella… ¿Qué quieres decir con que me parezco a él? ¿A quién me parezco? – Me pregunta confundido, antes de fruncir el ceño - ¿Y por qué insistes en decir que no dejarás que lea tu mente? Ya te dije varias veces que no puedo hacerlo… Aunque sería mucho más fácil si pudiera saber lo que piensas porque la verdad eres muy difícil de comprender – me reclama molesto

- No es difícil comprenderme… lo que pasa es que eres… muy curioso… y sólo quieres meterte… en mi cabeza… para saber… mis secretos… Chico Curioso – aclaro molesta

- No soy un chico curioso y sí eres muy difícil de comprender Bella, siempre dices y haces cosas que me confunden – replica de nuevo, mirándome con exasperación.

- Eso es porque no me gusta… ser como los demás… prefiero ser yo misma… - me defiendo - ¡Y sí eres un chico curioso!

- ¡No lo soy Bella! – contesta molesto, yo sólo le saco la lengua y él roda los ojos – Muy madura Bella, muy madura

- Lo dice el que… sólo quiere saber… lo que pienso… ¡Curioso!

- ¡No soy curioso! – Grita molesto y revolviéndose el pelo con las manos – Eres increíblemente terca Bella

- Y tú eres… increíblemente curioso… Edward – replico en el mismo tono – Y ya deja tu pelo rebelde… no es necesario que… lo revuelvas más con tus manos…

- Mi pelo no es rebelde – gruñe acomodándoselo con las manos, yo rodo los ojos

- Sí lo es… tu pelo es muy rebelde… y se para en todas direcciones… ni con un peine… puedes arreglarlo… - aseguro señalándolo con mi mano

- Eso no es cierto, ni siquiera necesito un peine para arreglar mi cabello – dice rodando los ojos

- ¡Pues claro! Ya te dije… que ni los peines hacen milagros – replico molesta

- No me refería a eso Bella – dice molesto y avergonzado – Mi pelo no es rebelde

- Sí es rebelde… tienes el pelo rebelde… y eres muy curioso… Eres el Chico Curioso de Pelo Rebelde – digo haciendo los gestos con las manos al decir su nuevo nombre

- ¡No me llames así Bella! … Además tú eres una chiquilla muy terca – me dice molesto

- No soy terca… y la única razón por la que…soy una chiquilla es porque… soy menor que tú… sólo tengo 14 años… es normal que sea pequeña – le digo apretando los puños – pero tú no tienes… una excusa por ser curioso… y tener el pelo rebelde

- Por última vez Bella…. No soy curioso y mi pelo no es rebelde – dice con cansancio, mientras presiona su nariz con sus dedos

- Si lo eres – aseguro mirándolo molesta y cruzando mis brazos sobre mi pecho

- ¡Ya por favor! … Ya no puedo más de la risa – escucho que suplica Emmett, quien al igual que sus hermanos no han parado de reír, mientras discutía con Edward o mejor dicho con el Chico Curioso de Pelo Rebelde.

- No es gracioso… - gruñimos él y yo al mismo tiempo, antes de vernos con enojo

- Sí… lo es… los dos son muy graciosos… cuando discuten así – comenta Alice tratando de dejar de reír.

- Es cierto… nunca me he reído tanto, por algo que Edward haya hecho – asegura Rosalie divertida

- No sé qué pasa con ustedes… pero son muy divertidos… cuando pelean así – añade Jasper sin dejar de reír

- Pues yo no le veo la gracia – interviene Mamá Corazón, mirándonos con sorpresa – Les gustaría explicarme el motivo por el que de repente estuvieron discutiendo entre ustedes

- Fue su culpa – decimos los dos al mismo tiempo, señalándonos uno al otro, haciendo reír de nuevo a sus hermanos, Esme sólo suspira y nos ve fijamente

- Creo que la culpa es de ambos, ya que los dos estuvieron discutiendo uno con el otro – dice muy seria – Edward, como eres el mayor, podrías decirme la razón por la que discutiste con Bella por favor

- Bien, es que no entiendo por qué insiste en decir una y otra vez que nunca me dejará leer su mente porque soy curioso, cuando en realidad no soy curioso, no es mi culpa poder saber lo que los demás piensan, yo nunca pedí saberlo… Pero Bella insiste en decir que soy curioso y además… Siempre hace comentarios sobre mi cabello, el cual no es rebelde, sólo tiene su propio estilo, un estilo que a mí me gusta… Así que la razón por la que discuto con Bella es porque ella insiste en llamarme Chico Curioso de Pelo Rebelde y eso no me gusta – dice con rapidez, como si tuviera mucho tiempo queriendo decir eso.

- Bien… eh… ahora vamos a escuchar a Bella, quiero que ella diga la razón por la que ha discutido tanto con Edward y por la que insiste en llamar así a Edward – dice Esme tratando de mantenerse seria - ¿Bella? – Pregunta, mirándome fijamente, al igual que los demás, yo respiro profundamente antes de hablar

- La razón… por la que discutí con él… es porque él insiste en tratar… de leer mi mente y eso… no me gusta… él me da dolor de cabeza… cada vez que insiste en saber… lo que estoy pensando… lo cual es muy seguido… por eso digo que es curioso… y con el pelo… bueno… ¿Ya se lo vieron? – Pregunto señalando su pelo alborotado con mis manos, haciendo reír a sus hermanos de nuevo – Aunque no quiera aceptarlo… su pelo es rebelde… así como yo soy más pequeña que él… pero él insiste en negarlo… es su problema… eso no hará que deje de ser cierto… Es por eso que lo llamo… Chico Curioso de Pelo Rebelde… porque es un chico… que es curioso… y que tiene el pelo rebelde… por eso… - explico y todos asienten con diversión, menos él, quien sólo me mira fijamente, lo cual me hace sonrojar de nuevo, por lo que añado - Además él siempre me… hace sentir incómoda y muy rara.

- Yo no te hago sentir incómoda ni rara – replica molesto

- ¡Sí lo haces! – Lo acuso molesta de que lo niegue y de nuevo percibo esa sensación de que quiere meterse en mi mente para saber lo que pienso - ¡Deja de tratar de leer mi mente! … ¡Chico Curioso de Pelo Rebelde! – Lo acuso molesta y todos me ven sorprendidos, hasta él

- Edward basta – ordena Esme mirando a su hijo con reprobación

- Pero ella…

- Pero nada Edward, es evidente que ella sabe cuándo tratas de saber lo que piensa y eso le molesta tanto que le da dolor de cabeza, así que deja de hacerlo – ordena muy seria

- Bien – dice molesto y resignado, yo suspiro aliviada al saber que dejará de tratar de leer mi mente

- Ahora Bella, sé que no quieres que Edward conozca tus pensamientos y estoy segura que él ya no tratará de hacerlo sin tu permiso – me dice con tranquilidad, yo afirmo agradecida – Ahora, en cuanto al cabello de él… bueno, él ha dejado claro muchas veces que no le gusta que le digan que tiene el pelo rebelde, así que debes respetar eso de él y no hacer comentarios sobre su cabello, así que no hables mal de su cabello aunque no te guste como lo tenga…

- Yo no he dicho eso – digo confundida – nunca he dicho que no me gusta… ni he dicho nada malo de su cabello… sólo he dicho la verdad… que tiene un cabello rebelde… porque así es… su cabello es alborotado… y divertido… es lindo…

- ¿Lindo? – Preguntan todos con incredulidad, mientras él me ve sorprendido y avergonzado por algo.

- Sí, lindo… tiene el cabello divertido… con un estilo único… y rebelde… me dan ganas de jugar con su cabello… pero no puedo… así que sólo le digo… que es rebelde y lindo…

- Tú nunca has dicho que lo tengo lindo – Murmura muy avergonzado

- Porque nunca me dejas terminar… en cuanto empiezo a decir… que lo tienes rebelde… te enojas y empiezas a… revolverlo más con tus manos… dejándolo más alborotado… y lindo… es divertido… por eso te lo digo seguido – le explico sintiendo mis mejillas muy rojas

- Oh Bella… - murmura Esme con una sonrisa muy tierna, los demás también me sonríen con ternura, mientras Edward nos mira confundido

- Entonces… Sólo le dices a Edward que tiene el pelo rebelde, porque te gusta cómo tiene su cabello y te divierte que lo revuelva más cuando se lo dices ¿Es así? – Pregunta Rosalie sonriendo divertida, yo afirmo con las mejillas muy sonrojadas, sintiéndome muy incómoda y sin saber por qué

- Sí… y también porque… él me hace sentir incómoda… y muy rara a veces… pero no sé por qué lo hace… - digo mirándolo con el ceño fruncido, él sólo me ve confundido

- Bella, ya te dije que yo no hago nada para hacerte sentir incómoda y rara – se defiende con cansancio

- Sí, lo haces – lo acuso de nuevo y él está a punto de replicar, pero Esme no lo deja

- Espera Edward, creo que ya sé cuál es el problema y la razón por la que Bella se siente incómoda y rara cuando está contigo – dice mirando a su hijo con ternura

- Entonces dímelo porque yo no hago nada para que ella se sienta así – exige molesto

- No, primero se lo explicaré a ella, quiero hablar bien con ella, para saber sí es lo que yo pienso que es, pero eso será cuando tú no estés presente, ya que en cierta forma eres responsable de que ella se sienta así – le explica

- Pero entonces ¿Cómo sabré si hago algo para hacerla sentir incómoda? – Pregunta muy confundido

- No te preocupes, sí es lo que yo pienso, no hay nada que puedas hacer para cambiarlo, así que sólo se lo explicaré y ella sabrá que tú no lo haces a propósito, por lo que ya no se molestará contigo ni se sentirá nerviosa cuando la hagas sentir así – dice ella y él parece igual de confundido que yo – Por ahora sólo trata de ser paciente hijo, Bella actúa así contigo porque no comprende lo que siente cuando está contigo y por eso se siente incómoda y se pone a la defensiva contigo, después de que hable con ella, ya no se sentirá así

- Bien… - murmura él, no muy a gusto con la idea, pero me mira con curiosidad y de nuevo percibo que trata de leer mi mente, por lo que lo miro molesta y le saco la lengua – Bella… – gruñe molesto

- Deja de ser curioso – lo acuso señalándolo con el dedo – dijiste que ya no lo harías… pero lo hiciste de nuevo

- Edward, te dije que dejarás de tratar de saber sus pensamientos – lo regaña Esme divertida

- Sólo quería saber por qué actúa así – se defiende molesto, cruzándose de brazos con indignación, yo rodo los ojos

- Pero no lo sabrás conmigo… después de todo mamá no… ha hablado conmigo todavía… así que yo no lo sé… Chico Curioso – le digo molesta

- ¿Y cómo es que sabes cuándo trato de saber lo que piensas? – Pregunta molesto y curioso a la vez

- Ya te lo dije… porque haces que me dé… dolor de cabeza cuando lo intentas… - le digo molesta y él me ve sorprendido

- ¿En serio te duele la cabeza cuando trato de saber lo que piensas? – Pregunta incrédulo, yo rodo los ojos

- Pues claro… es como si me estuvieras… tocando el cerebro con tus ojos – le digo tocando mi sien con mi mano

- Oh… - susurra sorprendido y avergonzado a la vez – Bien… ya no trataré de hacerlo, pero te advierto que a veces lo hago sin darme cuenta, así que tendrás que avisarme si sientes que lo hago para que me dé cuenta de que lo estoy haciendo y pueda detenerme – me explica – Pero tampoco quiero que grites delante de otras personas que deje de leer tu mente, tiene que ser algo más sutil... Algo así como una clave ¿Entiendes?

- Sí, entiendo – digo sonriendo – quieres que te diga algo… que te haga saber que estás… tratando de leer mi mente… pero sin que los demás se den cuenta… ¿Verdad?

- Sí, así que piensa en una clave y cuando lo decidas me la dices para que sepa lo que significa cuando lo digas – me pide

- Oh ya tengo la clave perfecta… - aseguro mirándolo fijamente

- Bien, entonces dímela – me pide mirándome con los ojos entrecerrados

- La clave será… Chico Curioso de Pelo Rebelde – digo marcando la clave con mis manos, él roda los ojos y se revuelve el pelo con las manos, exasperado, mientras sus hermanos se ríen a carcajadas.

- Esa no… piensa en otra clave – me pide molesto

- No… esa será la clave – repito con firmeza

- No Bella, es muy larga, tiene que ser más corta y fácil de decir – me dice como si tratara de ser más paciente conmigo, yo gruño molesta

- Bien… entonces será… Pelo Rebelde – digo mirándolo divertida y él vuelve a rodar los ojos y gruñe varias palabras entre dientes, mientras sus hermanos se siguen riendo

- Bella, deja de insultar mi cabello – gruñe molesto

- No lo estoy insultando… lo estoy describiendo – me defiendo y él resopla antes de volver a revolverse el pelo con las manos, haciéndome reír

- Como sea, esa tampoco será la clave – dice molesto y yo lo miro molesta – Esa no puede ser la clave Bella, porque tú acabas de decir que te gusta decir que mi cabello es rebelde… aunque no lo sea, así que si dices eso, no sabré si lo haces porque es la clave o porque lo dices sólo para molestarme sobre mi cabello – explica

- Bien… entonces la clave será… ¡Chico Curioso! – digo con fuerza

- Bella…

- Ah no… ya no lo cambiaré… es la clave perfecta… así tú sabrás que estás siendo… muy curioso con mis pensamientos… y los demás no sabrán… por qué te digo así… además te recordará… a mantenerte lejos… de mi mente – declaro cruzándome de brazos

- Ella tiene razón en eso Edward – me apoya Jasper muy divertido

- Yo también creo que es la clave perfecta – declara Alice

- Yo igual – añade Rosalie sonriendo

- Pues a mí me gustaba más la de Pelo Rebelde – comenta Emmett divertido – Así que si no quieres que la clave sea Chico Curioso, entonces será Pelo Rebelde… Tú decides hermano – le propone con diversión

- Bien, la clave será Chico Curioso – gruñe Edward molesto

- Que bueno… así podré decir que tienes… el cabello rebelde… en cualquier momento… y no sólo cuando… quiera decir la clave – digo aliviada y el me ve indignado y furioso

- Bella eres una chiquilla tramposa y traviesa – me reclama molesto, mientras los demás se ríen.

- Y tú eres un Chico Curioso de Pelo Rebelde – replico molesta por cómo me llamó

- ¡No me llames así!

- ¡Tú empezaste!

- ¡Isabella!

- ¡Anthony!

- ¡No me llames Anthony!

- ¡Y tú no me llames Isabella!

- Pero ese es tu nombre

- También el tuyo

- Ash… eres una chiquilla terca

- Y tú eres un travieso de pelo rebelde

- Creí que era curioso

- También lo eres

- ¡Suficiente! – El fuerte grito de Esme, interrumpe la discusión entre Edward y yo, así que sólo nos miramos molestos uno al otro – Y ustedes también, sus risas no ayudan en esta situación – les dice molesta a los cuatro hermanos que no paran de reír

- Pero mamá… ellos son… tan divertidos – dice Alice tratando de dejar de reír

- Es cierto mamá… los dos son… tan tiernos y graciosos – añade Rosalie divertida

- Sí, pero sus risas no ayudan en esta situación – los regaña – Y ustedes dos traten de dejar de pelear entre ustedes, Bella, sé que él te hace sentir incómoda pero no tienes que estar tan a la defensiva ni discutir con él por cualquier cosa

- Es que… me desespera – me quejo molesta, haciendo que sus hermanos se rían de nuevo – Y ustedes… ya dejen de reír – los regaño molesta, ellos dejan de reír, pero me miran de una forma que sólo me pone más nerviosa, mientras Edward sólo parece estar muy molesto y confundido por algo.

- Bien, sólo recuerda que Edward no te ha hecho nada malo y trata de ser paciente con él – me pide ella sonriendo, yo respiro profundo y afirmo levemente – Bien y ahora tú Edward…

- Ya sé… seré paciente con ella – dice molesto, antes de girarse – Iré a mi cuarto – anuncia antes de salir de la lavandería; yo frunzo el ceño cuando se va, porque a pesar de que me desespera, no me agrada la idea de que se aleje.

- Tranquila Bella, él sólo necesita un momento para calmarse – me tranquiliza Esme sonriendo, yo afirmo pero no me siento cómoda ni tranquila al saber que él está molesto conmigo

- No te preocupes Bella, Edward siempre regresa, sin importar lo mucho que lo desesperemos y estoy segura que no está molesto contigo, sólo le enoja no saber ni comprender lo que te pasa, ni lo que hace para incomodarte – me dice Jasper sonriendo

- Me recuerda mucho a él – les digo a ella a través de señas con tristeza

- Lo sabemos – contestan Esme y los cuatro hermanos al mismo tiempo

- A veces es como si Leo me hablara… y de repente me doy cuenta de que no es Leo… sino que es Edward… y eso me hace sentir extraña… no me gusta confundirlos porque no son la misma persona… Pero Edward tiene muchas cosas parecidas a Leo… - Les explico

- Eso que sientes es nostalgia Bella… extrañas mucho a tu amigo… y Edward te lo recuerda con su forma de ser y su apariencia… pero cuando recuerdas que Edward no es Leo… te sientes molesta y triste… porque todavía te afecta lo que pasó con Leo… Por eso reaccionas así con Edward… Pero tienes que recordar que Edward no lo hace intencionalmente… él es su propia persona… y aunque haya cosas en él que te recuerden a Leo… pronto descubrirás que Edward tiene otras cosas… que lo diferencian de Leo y que lo hacen único… sólo tienes que darle la oportunidad de ser él mismo… - me explica Mamá Corazón.

- Pero es difícil… en especial porque una parte de mí… desea que Edward sea igual a Leo… porque entonces…

- Porque entonces sería como si Leo todavía estuviera vivo y contigo ¿Verdad? – Pregunta Rosalie con ternura, yo afirmo levemente mientras limpio una lágrima que roda por mi mejilla al recordar a mi amado amigo

-Bella… tienes que empezar a aceptar el hecho de que Leo murió ese día… y aunque es duro y muy doloroso para ti… necesitas aceptarlo para superarlo… y no puedes seguir comparando a Edward con Leo… de lo contrario sólo te estarás engañando a ti misma… porque sería como si trataras de retener a tu amigo… en lugar de dejarlo descansar en paz – me dice Emmett con seriedad, yo empiezo a sollozar

- Pero no quiero dejarlo ir… Leo prometió que siempre estaría conmigo… y Edward se le parece tanto que… a veces es como si Leo siguiera aquí… no quiero dejarlo ir… no quiero perder a mi amigo de nuevo…

- Pero si sigues haciendo eso… no estarías siendo justa contigo misma ni con Edward… porque aunque hayan cosas en que se parezcan… Edward también tiene varias cosas que son diferentes a las de Leo… y cuando ves esas diferencias… es que recuerdas que él no es Leo y por eso te enojas con Edward… eso no es justo para él… porque te molesta que sea él mismo… y la razón por la que te enoja es porque… recuerdas que tú amigo murió y vuelves a sufrir por eso… tanto así que te enojas con Edward por eso… como si lo culparas porque tu amigo está muerto… y si sigues haciendo eso… me temo que llegarás a lastimarte a ti misma y a Edward… además nunca podrías llegar a conocerlo como en verdad es… y eso sería muy triste porque te perderías de conocer a una gran persona… que podría ayudarte mucho si se lo permitieras – me dice Jasper con seriedad

- Así que lo mejor es que cada vez que Edward haga algo que te recuerde a Leo… te recuerdes a ti misma que es Edward y no tu amigo Leo que ya falleció… recuérdatelo a ti misma hasta que lo aceptes… y sólo así podrás ver que Edward es diferente… y podrías llegar a apreciarlo por quien es en realidad… ¿Entiendes mi niña? – Pregunta Esme

- Sí… entiendo… Trataré de recordar que Edward no es Leo – señalo con resignación – Y creo que también me disculparé con Edward… me porté muy mal con él… pero es que cuando me di cuenta de por qué me pone nerviosa y siempre hace que me sonroje… me di cuenta que era porque me recordaba mucho a Leo… y eso me inquietó mucho… por un momento creí que… Leo encontró la forma de estar conmigo a través de Edward… creí que Edward reemplazaría a Leo… pero al ver que son diferentes… me desconcertó… por eso me desquité con él… así que le pediré perdón por la forma tan grosera en que lo traté… ¿Creen que él me perdone?

- Por supuesto que lo hará… de hecho estoy segura de que él ya sospecha la razón por la que lo trataste así… y dudo mucho que se enoje contigo por eso… tú sólo habla con él cuando regrese y ya verás que él te escuchará y comprenderá… - me asegura Rosalie sonriendo, sus hermanos asienten de acuerdo con ella, pero yo no estoy tan segura

- Pero lo hice enojar mucho… cuando él sólo trató de ayudarme y comprenderme… sé que esa es la razón por la que trata de saber mis pensamientos… porque quiere comprenderme… para poder ayudarme mejor…

- ¿Lo sabes? – Pregunta Emmett sorprendido, al igual que su madre y sus hermanos

- Sí, lo sé… pero yo aún no estoy lista para decirle a alguien… por eso no quiero que nadie lo sepa… y tampoco me gusta que él trate de leer mi mente a la fuerza… porque cuando lo hace me da dolor de cabeza… … Pero sé que no lo hace por ser curioso… sino que lo hace porque quiere ayudarme… así que me disculparé con él por eso – admito avergonzada

- ¿Y por qué lo molestas con su pelo? … Sabemos que es rebelde y que nunca lo admitirá… Porque Edward es muy delicado con su cabello… y no permite que nadie lo toque… ni hable mal de su melena revuelta – Me dice Alice divertida, yo sonrío y siento que mis mejillas se calientan de nuevo - ¿Qué ocurre Bella? ¿Por qué insistes en molestarlo con su cabello?

- Ya se los dije… a mí me gusta su cabello revuelto… porque aunque se parezca un poco al de Leo… me gusta más el color cobrizo de Edward… y siempre me dan ganas de tocarlo y jugar con su pelo para revolverlo más… pero como sé que no puedo hacerlo… sólo le digo que lo tiene rebelde para que él trate de acomodarlo con sus manos… así es como si yo lo tocara y revolviera más… porque aunque trata de acomodarlo sólo consigue alborotarlo más… y a mí me gusta su cabello alborotado… por eso se lo digo seguido – explico sonrojada y ellos se cubren la boca con las manos para no reírse

- Entonces lo haces porque es una forma indirecta de que tú toques su cabello… ya que él es quien trata de acomodarlo – dice Emmett divertido, yo afirmo sonrojada – Eres traviesa y tramposa Bella – me acusa y yo hago un puchero porque sé que tiene razón

- ¿Están seguros de que me perdone cuando me disculpe con él? … Porque se fue muy molesto conmigo – digo preocupada, los cuatro hermanos sólo ponen los ojos en blanco

- Por supuesto que lo hará… Edward es así… él siempre trata de comprender a los demás… y aunque hagas algo que en verdad lo enoje… él sólo se aleja un momento para calmarse… y cuando regresa ya te ha perdonado… - me asegura Hada Bailarina mientras sus hermanos asienten de acuerdo con ella

- Confía en nosotros con esto Bella… Porque si Edward nos ha perdonado a nosotros por todos los problemas que le hemos causado… es casi seguro que también te perdonará a ti por esto… él siempre lo hace – asegura Emmett con certeza

- De hecho creo que hasta podría sentirse culpable por recordarte a Leo… cuando le expliques la verdadera razón por la que lo trataste así… él te comprenderá y hasta se preocupará… por hacerte recordar a tu amigo – dice Jasper pensativo

- Pero eso no es culpa suya… es más culpa mía por insistir en compararlo con Leo… así que no tiene que sentirse culpable por eso

- Bueno… entonces tendrás que dejárselo bien claro cuando hables con él – dice Esme sonriendo

- Bien… hablaré con él – digo decidida y dando un paso al frente para salir del cuarto, pero ellos están frente a mí y no me dejan pasar

- Mejor espera a que él regrese – sugieren los cinco con señas, yo suspiro resignada, porque sé que aunque insista no me dejaran pasar.

- Ten un poco de paciencia hija – me dice Mamá Corazón, dejando el lenguaje de señas - Y mejor enséñanos a programar la secadora porque creo que ya debemos enjuagar y sacar la ropa de la tinaja

- Sí… es cierto – digo sonriendo – primero hay que tirar el agua que tienen… y enjuagarlos con agua limpia – le indico a ella, antes de mirar a los cuatro hermanos - ¿Ya está conectada?

- Sí, ya está conectada – dice Alice parándose junto a sus hermanos a la par de la lavadora, yo me acerco un poco para ver los programas que tiene

- Bien… Antes de que la enciendan… quiero que observen los botones y perilla que tiene… si se fijan bien… hay unos que indican el tipo de tela… otros indican el tiempo y velocidad… del centrifugado según el tipo de tela… otros son para ajustar la temperatura… con la que deben secarse… y otros son para especificar el estado de la ropa que desean secar… Pero antes de eso… entre todos los botones o perillas… hay uno que es muy importante… ¿Cuál creen que es? – Les pregunto señalando los botones y perillas del tablero

- Ummm… ¿El de la temperatura? – Contesta Alice frunciendo el ceño, yo niego

- El del tipo de ropa – contesta Rosalie, yo vuelvo a negar

- El del tiempo – dice Emmett inseguro

- ¿El del estado de la ropa que se mete? – contesta Jasper frunciendo el ceño

- No, ninguno de esos – digo negando con la cabeza – Observen bien y díganme… ¿Cuál es el botón… o perilla más importante?

- Es el botón de inicio y pausa – contesta Edward entrando al cuarto de lavandería y parándose junto a sus hermanos, yo sonrío al ver que ya regresó y no parece estar molesto - ¿Es ese? – Me pregunta mirándome con una pequeña y tímida sonrisa

- Sí… ese es el más importante – digo sonriendo

- Pero Bella, ese no estaba entre los que mencionaste – me reclama Emmett haciendo un puchero

- Pero yo les dije… que antes de explicarles los que mencioné… primero quería que buscaran… entre todos los botones y perillas… el que es más importante – le recuerdo – y por más que puedan… programar la secadora… ustedes no podrán hacer nada… sin ese botón… porque ese la hace funcionar… o detiene la máquina… en caso de que quieran… cambiar el programa… así que ese es el más importante

- Bien, eso significa que hay algunos casos en que tendremos que ponerle pausa para que la máquina se detenga y tengamos que cambiar el programa ¿Verdad? – Pregunta Rosalie frunciendo el ceño

- Sí… es probable que tengan que hacerlo – concedo – aunque creo que la razón por la que más… tendrán que detener la máquina… es para detener la máquina… y poder sacar la ropa… antes de que se seque totalmente – les explico y ellos me ven confundidos

- ¿Y por qué haríamos eso? ¿No sería mejor esperar a que se termine de secar la ropa? – Pregunta Jasper

- Para evitar que la ropa se arruine – contesto con tranquilidad, señalando la ropa que está en la tinaja – Por ejemplo esa ropa… sólo usaremos la secadora para… exprimir la ropa y eliminar… el exceso de agua… pero la sacaremos para que se termine… de secar por sí sola… ya que esa ropa no puede secarse… en la máquina o se arruinará

- Es cierto, en la etiqueta dice que sólo debe lavarse a mano y que no debe secarse en la secadora – dice Esme sujetando una etiqueta de la ropa que ya está lista para secarse

- Exacto… esa ropa tiene una tela… muy delicada que puede… estirarse o romperse en la máquina… también tiene adornos que… podrían caerse en la secadora… y tampoco podemos torcerla… porque arrugaría mucho… y se le caerían los adornos… por eso sólo la meteremos… para eliminar el exceso de agua… pero primero programaremos… la máquina antes de meter la ropa… primero el estado de la ropa… luego la temperatura… la velocidad y tiempo… así como el tipo de tela para asegurarnos… de que no se dañe

- Oh entiendo… entonces primero programaremos el estado de la ropa – dice Alice – como fue lavada a mano, tendremos que poner el aclarado y centrifugado, para eliminar el exceso de agua

- Y supongo que también tendremos que apretar el botón de desaguar, para que la máquina saque el agua de la ropa – continúa diciendo Rosalie

- Exacto… seleccionen esas opciones – indico sonriendo – después indiquen el tipo de tela

- Eso es fácil, sería delicado/seda – dice Emmett muy seguro

- Sí, esa sería – digo y él gira la perilla en esa opción

- Bella, cuando Emmett movió la perilla, la temperatura, la velocidad y tiempo se programaron solas – dice Jasper sorprendido

- Eso es porque… la secadora es avanzada… lo cual será más fácil para ustedes… porque dependiendo… del estado de la ropa… lo que quieran que haga… y del tipo de tela… la temperatura y el tiempo… se programaran solas… así que sólo deben programar eso – les digo sonriendo

- Bien, ahora que ya está programada, sólo falta meter la ropa ¿No es así? – Pregunta Edward con tranquilidad

- Sí… sólo eso falta… y después de eso pueden… presionar el botón más importante – les digo sonriendo.

- Genial… esto es más fácil de programar ahora que ya tenemos una idea de los tipos de ropa que hay – dice Emmett aliviado

- Sí… pero primero tienen que especificar… si quieren quitar el exceso de agua… desaguar la máquina… centrifugar la ropa… refrescar la ropa… secado completo… antiarrugas… plancha fácil… secado delicado… secado rápido… secado express o muy rápido… secado en armario o cesto… tela algodón extra-seco para guardar… algodón seco para guardar… algodón seco para planchar… tela sintética extra-seco para guardar… sintética seco para guardar… sintética seco para planchar… ropa mixta… opción caliente… opción frío…o para los diferentes tipos de tejidos… como ropa para bebé… deportiva… jeans… camisas/blusas… sport… toallas… plumas o con relleno… delicado/seda… cuidado de la piel o antialérgica… ¡Oh esa me sirve! – digo contenta al ver esa opción

- ¡Más despacio! Espera… espera un momento Bella, olvida lo que dije de que era fácil, porque ya no suena tan fácil – dice Emmett confundido – Esos programas son raros, ¿Qué es eso de extra-seco y seco para armario o para planchar? ¿Y cómo que hay Sport y deportiva…? ¿Acaso no es lo mismo? ¿Y no es igual secado/delicado y delicado/seda? ¿Y cuáles plumas? Es ropa la que vamos a secar no pájaros ¡Y por todo lo sagrado! ¿A qué te refieres con eso de secado en armario o cesto? Porque toda la ropa ha estado en el armario y en un cesto así que no tiene sentido ese programa… ¡Y no te rías Bella porque no entiendo nada de lo que has dicho!

- Es cierto Bella, varios de esos programas suenan muy confusos – dice Jasper frunciendo el ceño, mientras sus hermanos asienten de acuerdo con él.

- Bien… les explicaré cada uno… de los programas – digo divertida

- Sí y más despacio por favor – suplica Rosalie alarmada

- Trataré de hacerlo despacio – aseguro sonriendo – Lo primero que tienen que saber… es que las secadoras no clasifican… la ropa de la misma forma que la lavadora… y hay ropa que no se puede meter en la secadora… mientras que otras sí… pero a baja temperatura… y otras que son aptas para la secadora y que no les pasará nada… ustedes ya saben lo que pueden hacer… para la ropa que se lava a mano… y que no se debe meter en secadora… ¿Verdad?

- Sí, sólo podemos quitar el exceso de agua y centrifugar la ropa, pero con la opción de delicado/seda para que no se dañe la ropa ni se le caigan los adornos – dice Alice sin dudar

- Bien… pero hay ropa que dependiendo… de lo gruesa que es o las capas que tengan… pueden tardar más o menos en secar… esto es porque algunas telas… salen más húmedas que otras… de la lavadora… por eso hay que tener en cuenta… el estado de humedad de la tela… además unas telas soportan altas temperaturas… mientras que otras telas no… por eso están las opciones… de secado caliente o secado frío.

- Bien, entonces dependiendo de lo gruesa y húmeda que esté la ropa, así dependerá el programa que utilicemos – dice Rosalie muy atenta

- Y dependiendo también del tipo de tela, sabremos si soportan temperaturas altas o si es mejor secarla en frío – añade Alice

- Exacto… aunque la opción de secado frío… se usa más para la ropa limpia… que ha estado guardada mucho tiempo… esta no necesita lavarse… porque está limpia… y como la tela está seca… el secado frío sólo la ventilará… y quitará el olor de guardado… también puede usarse… para la ropa que sale… casi seca de la lavadora… y que no necesita plancharse…

- Oh… como la tela que es muy ligera y fina, como la ropa de microfibra y poliéster que no necesitan plancharse – dice Alice feliz de haber comprendido esa parte

- Exacto… esas telas no soportan temperaturas alta… por eso es mejor secarlas en frío.

- Y supongo que para las telas muy gruesas y de varias capas que quedan muy húmedas después de lavarse, tenemos que usar secado caliente, porque necesitaran una temperatura muy alta para secarse – dice Rosalie pensativa

- Exacto… aunque como su secadora… es muy avanzada… y tiene varios programas… para diferentes tipos de ropa… sería más fácil elegir una de esas opciones… porque si eligen el programa de secado caliente… tendrán que ajustar la temperatura y tiempo… para la ropa que deseen secar.

- Ya veo, entonces, si quiero secar un abrigo por ejemplo que suelen ser gruesos y tienen varias capas de tela porque algunos son impermeables y que absorben mucha humedad… supongo que sería mejor usar una opción de los programas más especializados – dice Alice frunciendo el ceño al leer todos los programas

- Sí… y para el caso de abrigos… o ropa gruesa con muchas capas… y telas impermeables… la mejor opción es la del programa Sport… ya que es para ese tipo de ropa – les explico.

- Oh… yo creí que se refería a la ropa deportiva que suelo usar – dice Emmett

- En algunas secadoras sí… pero en esta que tiene la opción… de deportiva/gimnasia… esa sería la opción para sus ropas… deportivas y de gimnasia que no suele ser… tan gruesa ni tiene tantas capas… como los abrigos gruesos – le explico

- Así que esa es la diferencia entre sport y deportiva – murmura Emmett al comprenderlo, yo afirmo levemente

- Bien, después de verificar si la ropa… necesita secarse a temperatura… caliente o fría… y teniendo en cuenta la secadora… que ustedes tienen… con varios programas… básicos y especializados… también tendrán que tener en cuenta… lo que harán con la ropa… después de sacarla de la secadora…

- ¿Cómo así? Lo que haremos será usarla – dice Jasper confundido

- Creo que Bella se refiere a si antes de usarla, la guardaremos en nuestro armario hasta que la usemos o la plancharemos antes de guardarla y usarla – explica Edward sonriendo divertido y señalando las opciones de los programas – Por eso hay varias opciones que dicen para armario y otras que dicen para planchar

- Exacto… a eso me refería… porque la secadora puede… secar por completo la tela… que se guardará en el armario… hasta que la usen… o puede dejar la ropa con un poco de humedad… para que la planchen antes de guardarla… - digo sonriéndole con cariño a Edward – aunque su secadora también tiene las opciones… de planchado fácil y antiarrugas… la de planchado fácil… deja la tela un poco caliente… porque en la última parte del secado… produce vapor que cubre la ropa… por lo que será muy fácil de planchar… mientras que la opción antiarrugas… hace que la máquina mantenga… suelta, dispersa o extendida la ropa… para que no se arrugue… si tardan en sacarla

- Oh vaya… así que prácticamente nosotros podemos decidir si planchamos o no la ropa, siempre y cuando la tela soporte esos programas – dice Edward sorprendido

- Sí… deben tener mucho cuidado… porque no todas las telas… soportaría el vapor… y podrían encogerse o estirarse… y para las opciones de secar para planchar… suele usarse para la tela que sea… difícil de planchar… y pueden añadir la opción antiarrugas… para facilitar el planchado… o para la ropa que no sea necesario planchar…

- Ya veo, como se trata de las temperatura que soportan cada tipo de tela, tendremos que tener cuidado con esas opciones – comenta Jasper

- Después de asegurarse… la temperatura que soportan las telas… y si habrá que planchar o no… deben elegir el programa correcto de secado… para esto deben tener en cuenta… el estado de humedad de la tela… así como el tipo de secado que deseas… y el tipo de tela que tiene la ropa… como su secadora tiene varias opciones… explicaré algunas de ellas… para que sepan cuando usarlas

- Bien, aquí vemos que hay una perilla para telas de algodón y telas sintéticas, cada una de esas tiene las opciones: extra-seco para armario, seco para armario y seco para planchar – dice Edward señalando con su dedo la perilla de secado básico o estándar con todas sus opciones.

- Sí, estos son los programas básicos… donde pueden clasificar la ropa… con telas de algodón o lino y la telas sintética… es como elegir el programa para… la telas naturales y las telas sintéticas… aunque también hay un programa mixto… para las telas mixtas… y dependiendo de la tela que tengan… pueden elegir esas opciones de secado…

- Y esas opciones dependen si las vamos a guardar en el armario o si vamos a plancharlas después de sacarlas de la secadora, así que si usamos esos programas sólo tendremos que ver si la tela es de algodón o si es sintética ¿Verdad? – Comenta Alice, yo afirmo dándole la razón en todo – Pero lo que no entiendo es… ¿Cuál es la diferencia entre las opciones: extra-seco y seco? ¿Acaso una la seca más que la otra o qué?

- No… eso tiene que ver con… la humedad y el grosor de la tela… algunas telas ya sean de… algodón o sintéticas… pueden quedar más húmedas que otras… porque tienen varias capas o su tela es más gruesa… por eso la máquina tiene esas opciones… la de secado extra-seco es para… la telas más gruesas y con varias capas… que suelen estar muy húmedas… por lo que se secan con dificultad- les explico

- Ah… entonces la opción seco para armario es para las telas de algodón o sintéticas que no son muy gruesas y sólo tienen una capa, por lo que no estarán tan húmedas como las otras, ni necesitaran un secado extra – dice Rosalie

- Bien, ya entendemos esos programas y opciones, ahora están las otras opciones más avanzadas – dice Jasper señalando otra perilla con programas especializados

- Oh… estos son fáciles de usar… porque al elegirlos la máquina… automáticamente programa… la temperatura y tiempo de secado… sólo deben fijarse de elegir el… programa correcto para su ropa…

- Pero aquí está esa opción de secado en cesto, esa no la entiendo ¿Qué quiere decir con secarlo en cesto? ¿Es para la ropa que ha estado en el cesto o hay que meterla con todo y cesto? – Pregunta Emmett confundido, yo me río por la forma en que lo dijo

- Ese programa es para… un tipo de tela como la lana… que puede secarse en secadora… porque no toda la lana… puede meterse en secadora… y lo del cesto es para la pelusa… la tela de lana suele soltar pelusa… y la máquina tiene un cesto… o más bien un contenedor… para esa ropa que suelta pelusa… porque así la pelusa cae en un… contenedor que luego podrán vaciar…

- Ah… entonces lo del cesto es por la mota y pelusa que se le cae a la ropa de lana – dice Emmett sonriendo – Ese nombre está mal, el programa debería llamarse secado para pelusa, así no habría duda – añade con un tono muy serio, por lo que sé que es sincero en su opinión.

- Ummm… no sé si secado para pelusa… sea un buen nombre… pero algunas máquinas tienen la opción… secado para lana que es la misma… que secado en cesto – le explico

- Bueno, esa está mejor, al menos así no habría duda de qué ropa meter – asegura pensativo

- Tú sólo recuerda… que esa opción es para la ropa… que suele tirar pelusa y mota… así tendrán que acomodar… la ropa en el cesto… y después retiraran la pelusa – les explico

- Bien, lo recordaremos cuando sequemos ropas de ese tipo – asegura Alice, mirando algunos suéteres de lana que tienen

- ¿Y la opción de plumas a qué se refiere? – Pregunta Edward indicándola con el dedo – Tú dijiste algo sobre rellenos de plumas ¿Se refiere a los cojines y almohadas?

- Sí a esos… es para los cojines, almohadas… y edredones que tienen un relleno… a veces es de plumas o de esponja… aunque también se usa para los abrigos… que tienen relleno o son acolchonadas – digo y ellos asienten al comprender

- Bien, las otras opciones son más fáciles de entender como la de ropa de bebé, jeans, camisa/blusas, delicado de piel/antialérgicas que definitivamente será para tu ropa – me dice Rosalie y yo afirmo

- Esa opción es nueva… no sabía que había una opción… para esa telas así… supongo que debe tener… algo que purifique la tela y elimine las bacterias… que pueden dañar la piel delicada… o que pueden causar alergias – digo encogiéndome de hombro, ellos asienten de acuerdo conmigo

- Bueno, como ya te dije que de ahora en adelante lavaré tu ropa aquí, me encargaré de usar esa opción para tu ropa – me asegura Esme sonriendo, ella se mantiene en silencio mientras explico a los chicos, pero he notado que también está muy atenta a todo lo que digo.

- Pero también están las opciones de delicado y la de delicado/seda ¿No es lo mismo? – Pregunta Alice indicando esas opciones

- Creo que eso tiene que ver… con la temperatura y el tipo de tela… recuerda que la ropa interior es delicada… pero hay prendas de seda, satén y terciopelo… que son más delicadas… y algunas telas delicadas... pueden secarse a 30° C… mientras que otras se secan en frío… porque la tela es más delicada

- Entiendo, entonces la opción delicado/seda es para las telas muy delicadas como las que se están secando en este momento, mientras que la otra opción es para las telas delicadas, pero no tan delicadas, porque sí pueden soportar la temperatura de 30° C – dice pensativa, yo afirmo de nuevo

- Bien, la última perilla es para nivelar la temperatura y el tiempo de secado y también están las opciones para ropa de algodón, sintéticas, delicadas, mixto, ecológico… y estas tres creo que son sólo de tiempo, porque dicen flash, express, y rápido

- Sí, esas tres son para cuando… necesiten secar algo muy rápido… pero usan una temperatura muy alta… así que sólo pueden usarla con aquellas prendas… que soporten esas temperaturas… la opción rápido dura 60 minutos… la opción express 45 minutos… y la opción flash 15 minutos… recuerden que el tiempo de secado… varía según el estado de humedad de la tela… y el tipo de tejido que tiene la tela… porque algunos tejidos soportan altas temperaturas… y pueden secarse más rápido que otras… mientras que las delicados tardaran más en secarse… con temperaturas bajas… y el grosor de la tela también… influye mucho en el tiempo…

- Porque entre más gruesa es la tela, más tardará en secarse que una tela que sea más delgada y holgada – termina Rosalie por mí, yo afirmo en aprobación

- Exacto… esa perilla es para ajustar… la temperatura y el tiempo de secado… según el tipo de telas que metan… pero recuerden que al seleccionar… las opciones especializadas… no será necesario que programen la temperatura… porque la máquina lo hará por ustedes

- Entiendo, sólo ajustaremos la temperatura cuando queramos bajar o aumentar la temperatura de la máquina o cuando necesitemos secar algo muy rápido – dice Alice

- Muy bien… creo que eso es todo… en cuanto a los programas de secado… ahora sólo tienen que clasificar la ropa… según tela, humedad, grosor… y si es para planchar o para guardar – les digo sonriendo – en cuanto a cómo colocar… la tela en el cesto… en el manual tiene que venir… las indicaciones para hacerlo… porque no en todas las máquinas… funciona igual… también dice la forma de limpiar… el contenedor o filtro de pelusas… y el contenedor de agua condensada… si no tiene manguera de desagüe…

- Espera un momento ¿Qué es eso de agua condensada o manguera de desagüe? – Pregunta Edward confundido

- Bueno… algunas secadoras no tienen… mangueras de desagüe donde se almacena… el exceso de agua que elimina de la ropa… o el agua que se genera con el vapor al secar la ropa… así que esta agua se almacena… en un contenedor como una pila… o bandeja para contener el agua… si la máquina tiene una manguera de desagüe… hay que conectarla a una tubería… de desagüe para que se filtre por ahí… pero si no tiene una manguera… el agua condensada caerá… en un contenedor que deberán… vaciar después de cada carga… o cuando tire una alerta… de que está lleno… aunque no haya finalizado el secado…

- Oh… entonces esta máquina tiene un contenedor para el agua condensada porque no había ninguna manguera para conectar – dice Edward más tranquilo – entonces habrá que vaciar el contenedor cuando termine este ciclo de secado

- Sí… en el manual están las… indicaciones de cómo hacerlo… porque no en todas las máquinas es igual – indico y ellos asienten mientras revisan el manual que Hada Bailarina sostiene para que todos lo lean

- Bueno, ahora que ya saben cómo usar la lavadora y la secadora chicos, ustedes se encargaran de ponerle suavizante a sus ropas y de lavarlas y secarlas después de usarla – dice Esme con una sonrisa traviesa, sus hijos la miran sorprendidos por un momento - ¿Qué? ¿No esperaba que yo me encargara de lavar y secar todas sus ropas verdad? Yo lavaré la de Bella, Carlisle y la mía, así como la de los edredones, ropa de cama, almohadas y cojines – dice marcando con sus dedos todo lo que lavaría. Sus hijos abren los ojos al ver todo lo que ella lavaría y asienten aceptando la responsabilidad de lavar sus ropas de ahora en adelante

- Eh… si quieres yo puedo lavar la mía – propongo algo incómoda de que también tenga que lavar la mía – después de todo siempre lo he hecho… y también lavo la de mi padre… y toda la ropa de cama… en casa de mi padre – le digo con timidez

- No, ya sé que tú te has encargado de hacer todo por ti misma, en especial porque a tu madre se le dificultan estas cosas, pero ahora que sabemos que nuestra lavadora y secadora tienen programas especiales que ayudaran a que tu ropa quede más limpia y libre de bacterias o gérmenes que podrían irritar tu piel o causarte alergias, lo mejor es que lavemos toda tu ropa aquí; así como edredones, ropa de cama, almohadas y cojines que tienes en casa – me dice con seriedad – no voy a arriesgarme a que tu piel se irrite más o que adquieras una infección, por eso me encargaré de hacerlo aquí

- Eh… bien… gracias mamá – susurro sonrojada al saber que no podré convencerla de lo contrario, además ella tiene razón sobre los programas avanzados que sus máquinas tienen para mi ropa.

De pronto escuchamos una alerta de la secadora anunciando que ya terminó los ciclos programados y el tiempo del cronómetro ya llegó a 0:00 por lo que la ropa ya está exprimida y centrifugada totalmente, esperando a ser sacada.

- ¡Oh miren! La secadora ya terminó con la ropa que metimos – dice Alice emocionada acercándose para abrirla.

- ¡Espera! – la detengo antes de que la abra, ella me mira preocupada y confundida – Nunca abran la secadora… de inmediato… tienen que darle unos minutos… porque el vapor podría quemarte… recuerda que esa máquina… funciona con vapor… y aunque en este momento… no esté tan caliente… porque usamos la opción delicado/seda… y sólo eliminamos la humedad… no será lo mismo para los otros programas… así que siempre espera unos minutos… para que la máquina y ropa se enfríen un poco

- Oh… está bien, tendré más cuidado – dice ella sorprendida - ¿Cuánto tiempo tenemos que esperar?

- Con un par de minutos… es más que suficiente – digo más tranquila – aunque cuando usen las opciones… con temperatura altas… tendrán que esperar más… de hecho la secadora de ustedes… tiene un indicador para saber… cuándo abrirla – digo señalando una luz parpadeante en naranja con el símbolo de la puerta de la ventanilla abriéndose – Cuando esa luz esté en rojo… no se debe abrir la puerta… porque está secándose la ropa… y hay mucho vapor… pero como ya terminó de secar… la luz está anaranjada… porque se está enfriando… sólo espera que se ponga verde para poder abrirla – le explico

- Bien, entonces esperaremos

- Mientras tanto vayan… a traer unas perchas o ganchos… para ponerle a la ropa… recuerden que no saldrá… totalmente seca… así que deberán tenderla… hasta que termine de secarse – les indico

- Bien, iremos a traer varias perchas para toda la ropa – dice Rosalie sonriendo

- Creo que traeremos todas de una vez, porque casi toda nuestra ropa está aquí – comenta Jasper divertido, mientras los cinco empiezan a salir.

Yo sonrío al verlos tan emocionados por el simple hecho de haber puesto a lavar y secar su ropa, pero la verdad es que me he divertido mucho con ellos esta tarde; y lo que es mejor de todo, es que ahora ya he comenzado a sanar mi alma, por lo que pronto cumpliré la promesa que le hice a Leo. Lo que me recuerda…

- Edward… espera un momento… por favor – lo llamo y aunque sé que ya salió por el pasillo, estoy segura de que me escuchará, sólo espero que no esté tan molesto conmigo y decida ignorarme.

Pero sé que si en verdad quiero cumplir mi promesa a Leo, tengo que sanar mi alma completamente y para eso, necesito superar la muerte de Leo, algo en lo que Edward podría ayudarme más que nadie.


N/A: Gracias por los Reviews