Han pasado varios meses desde que estuve allí, pase un par de veces mas sin detenerme, sin pensar, aunque cada vez lanzaba una mirada fugaz con la esperanza de verla allí; hace un par de meses que su padre se fue de la ciudad, por trabajo o algo así, debía cambiar de residencia, tuvo la gentileza de llamarme e invitarme a comer para despedirse de mi, un pequeño restaurante italiano fue el elegido para encontrarnos, después de saludarnos y tomar una mesa, nos encontramos hablando de distintas cosas, me cuenta el motivo por el que se ira para luego hacer algunas bromas, mi mejor "prospecto de yerno" dice sentado frente a mi, "todos eran unos vagos", dijo sonriendo e intentando hablarme de ella, pero me negué, para qué revivir algo que me causa tanto dolor?, le dije que yo también me iría de la ciudad, mi madre se ha ido y yo debo cumplir con compromisos de trabajo, viajare por el país un par de meses y después haré una gira por Europa, ha palmeado mi espalda diciéndome que espera que todo salga bien y que quizá encuentre a alguien con quien hacer mi vida, yo solo sonrío. Me quedo unos segundos parado mientras él se va caminando en sentido contrario al que yo me dirijo.
Ahora estoy sentado en mi sillón favorito mirando televisión, mi departamento esta casi vacío, no lo necesitaré más así que he decidido alquilarlo, una inmobiliaria me ha ofrecido un buen trato y si al cumplirse el año vuelvo me lo devolverán en las condiciones que lo estoy dejando, no puedo pedir más, sin embargo creo que no volveré aquí, lo que provoca cierta tristeza en mi pues aquí planeaba formar una familia con ella, sonrío pensando en eso, una familia.
Por la mañana vendrá un camión de mudanza que llevará las pocas cosas que quedan a un deposito que he rentado, solo por que ya no sabia que hacer con esto y realmente no quiero deshacerme de mis cosas, las que mas significado tienen para mi. Me voy a la cama pensando en la inmensa soledad que siento y por primera vez creo que hago lo correcto, necesito dejarla ir, así como ella lo hizo conmigo, quizá ahora mismo ella este en los brazos de otro, quizá ya tenga su vida hecha y por eso no volvió, sentí mucha curiosidad de saber lo que su padre me diría y casi de inmediato me arrepentí, pues tuve la sensación de que me diría precisamente lo que he pensado y para mi eso seria demasiado doloroso, así que por eso me negué a escucharlo, es mejor vivir en la ignorancia, eso fue lo que ella me enseño el día que se fue, era mejor que yo ignorara todo lo que haría así no tendría que lidiar con nada.
Justo cuando el reloj marca las 8 am el camión de la mudanza llega, estoy listo, los hombres entran y sacan en el menor tiempo posible lo poco que deben llevarse, firmo el contrato y se despiden dejándome una tarjeta para futuras referencias.
Estoy sentado en la sala de espera mi vuelo sale en media hora y yo solo hago tiempo hasta que el aviso de abordar se escucha, camino despacio, esta necedad mía de creer que ella aparecerá en el momento menos pensado y me dirá que ha vuelto para quedarse no es otra cosa mas que eso, necedad, por fin en mi asiento, escucho las indicaciones, miro por la ventanilla realmente no pongo atención a lo que dicen, me enfoco en despedirme de la ciudad y de su recuerdo, es mejor que se quede aquí, no quiero llevarme esa carga conmigo.
El vuelo dura un par de horas y al llegar al destino un pequeño grupo de mujeres que dicen haber leído mi libro me esperan tratando de obtener una fotografía, me causa gracia que esto suceda hace un año que mi libro salió a la venta y la respuesta fue mucho mejor de lo que pensé, ahora estoy aquí con mi reciente fama y un grupo de seguidoras pidiendo que me case con alguna de ellas o que al menos pase la noche con alguna, cosa que me hace reír, quizá si me esfuerzo un poco encuentre a la mujer que llene el espacio que ella dejó en mi corazón.
Al llegar al hotel, una mujer que dice trabajar para la editorial me da la bienvenida, me lleva a mi habitación y me dice que debo estar listo en una hora pues los compromisos empiezan y un auto pasará por mi para empezar con la agenda , hoy debo hacer una lectura, una entrevista y luego una convivencia con algunas fanáticas, es mas de medio día cuando salgo del hotel, en la librería donde haré la lectura me dan un pequeño refrigerio y tras algunos minutos empiezo con mi trabajo, son las 4 cuando salgo de allí y el auto ya me espera para ir al siguiente compromiso, una entrevista en la radio local, donde de igual manera tan solo llegar ya estoy sentado hablando del libro y de lo que significa para mi, la entrevista es rápida pues es en vivo pero no acaba allí, una mini sesión de fotos para la radiodifusora me retrasa para el siguiente compromiso, son casi las 6 cuando salimos, mi estomago protesta cuando entro al auto, pues no he comido como debería, ruego que por fin pueda comer algo cuando esté en la convivencia o me desmayare lo juro, por suerte la convivencia es en un restaurante francés, una sala privada, donde por suerte me ofrecen algo de comer antes de empezar, pero debo darme prisa, pues un nutrido grupo de personas, mujeres la mayoría, me esperan, la mujer de la editorial me obliga a levantarme para seguir, más fotografías, más firmas, charlas y una serie de insinuaciones por parte de algunas mujeres que de momento me incomodan, un par de meseros entran a la sala llevado con ellos botellas de vino que ofrecen a los presentes, mi falta de comida no me ayuda pues tras la segunda copa empiezo a sentirme mareado, miro a mi alrededor, una mujer que pienso se parece mucho a ella se acerca, me pide que firme su libro, y deja una nota en mi mano, la reviso disimuladamente, teléfono y nombre, sonrío, y pienso "por que no?", soy un hombre libre y puedo hacer lo que quiera, la mujer se mueve entre los invitados pero por momentos me mira, se que me hace insinuaciones, me dice con la mirada lo que desea.
Al terminar la reunión que se ha extendido, me acerco a la mujer, tomo su mano y antes de que se despida de la misma manera que ella lo ha hecho yo le doy el nombre de mi hotel y el numero de habitación y en el oído le susurro que la estaré esperando.
Es casi media noche cuando alguien toca a la puerta, al abrir la mujer está allí parada, no la hago esperar y ella tampoco quiere esperar, unos minutos después estamos en la cama desnudos y aunque estoy a punto de cometer el error de llamarla por el nombre de ella, me muerdo la lengua antes de hacerlo, no por ofender a la mujer que esta conmigo ahora sino para entender que no debo seguir pensando en ella.
