Capitulo 6: Unos viejos rivales.

Tras ver anteriormente ese poster publicitario, sobre una lucha familiar. Ambos hermanos se dirigieron hacia el gimnasio en donde se iba a realizar.

Después de una larga caminata para ellos, habían logrado llegar a su objetivo. Con un poco de nervios por parte del peliblanco y con entusiasmó de la mecánica, entran al gimnasio, notando una gran sorpresa.

No había ninguna fila de participantes para la lucha.

–Vaya que raro… pensé que habría más gente interesada por participar. –Decía el peliblanco confundido.

–Si tienes razón… esto es raro.

Estaban sorprendidos, pensaron que al entrar al gimnasio habría una larga fila, con muchos interesados en la lucha, pero fue así. Los dos hermanos al ver que no había fila, simplemente avanzaron hasta la mesa de los registros, para así registrarse, no sin antes de hacer una pregunta.

–Hola, buenas día. Se supone que hoy es la lucha familiar… es que no hay nadie más por aquí. Creí que habría más luchadores.

–Ah… con que eso. –Hablo el encargado de los registros. –No es ninguna novedad, cuando se trata de los Stankcos, nadie se atreve a enfrentarlos… han sido los campeones de la lucha familiar desde hace años, hasta han mandado a los mejores de la ciudad, al hospital.

El peliblanco sintió como su sangre se congelaba, mientras que tragaba saliva.

–Dígame que solo es… una broma. –Decía con mucho nervio.

El sujeto solo mueve la cabeza, asintiéndole la pregunta del chico.

–¿En serio son tan buenos? –Preguntaba Lana, algo sorprendida por lo que habían dicho.

Ante esa pregunta, se escucharon unas voces, por atrás de ellos.

–Si… nosotros somos los mejores, enana. –Dijo una voz con tono grave, como el de un brabucón.

–Mira papá, a quien tenemos aquí… Lagartija perdedora Junior. –Dijo otra voz de tono grave, pero más joven que la anterior.

Al peliblanco se les hizo familiar esas voces. Este se voltea para verlos, y decirles: –Con que son ustedes. –

Sus rivales eran nada menos que Stan y Steank, los mismos que se enfrentaron a Lincoln y al Señor Lynn en el programa de "leyendas", y que por desgracia perdieron antes ellos.

–Vaya… son los mismo que estaban en la tele, cuando tú y papá participaron en ese programa de lentejas. –Dijo Lana, mientras que apuntaba con su dedo.

–Lana, es leyendas. –Le corrigió Lincoln.

–Vaya con que al fin, te acuerdas de nosotros perdedor. No me digas que quieres participar en esta lucha… acaso no tuviste suficiente con la paliza que te dimos; a ti y al inútil y patético de tú padre. –Dijo Stan con un tono burlón, hacia el chico.

–¡Oye! Nadie molesta, ni se burla de mi familia… y mucho menos de mi hermano. –Respondió Lana muy molesta.

–Mira papá… el bobo trajo a su pequeña hermanita envés al patético de su padre. Acaso, quieres que te cambiemos el pañal, princesita. –Dijo Steank burlándose de Lana.

–Ya cállense par de mastodontes, cuando les ganemos. Ustedes…

–Mejor cállate tú pulga, mejor vete a jugar con tus muñequitas de My Little Poni.

La pequeña mecánica estaba molesta y avergonzada, por las palabras que esos sujetos le decían y por hacerla callar. Por otro lado Lincoln se había enojado, nadie se atrevería de hablarle así a su hermana, delante de él. Era el momento de desafiarlo.

–Ya es suficiente ustedes dos… me pueden molestar y burlarse de mí, todo lo que quieran. Pero nadie molesta, ni humilla a mi hermana menor y mucho menos un par de mamuts sin celebro, como ustedes. –El chico estaba liberando su enojo. –que a pesar de ser torpes, son unos pésimos ganadores.

Tras de acabar de decir eso, Steank con furia fue agarrar la camiseta del chico, levantándolo.

–Quien te crees que eres, para decirnos eso idiota. –Lo estaba amenazando.

–Oye bájalo de inmediato. –Ordeno Lana.

–Si hijo hazle caso a la enana. Arreglaremos nuestras cuentas en la arena, no sirve de nada romperles sus huesos ahora, de esa forma no podremos humillarlos en público, como fue antes.

–Haber… Haber… Los que serán humillados en la lucha serán ustedes dos, porque yo con Lincoln seremos los que venceremos. Cortaremos se record de victorias, hoy mismo.

–mmm… veo que estas muy confiada, como el idiota de tú padre, era de esperarse. Así que mejor agüemos una apuesta…. Si yo con mi hijo ganamos; ustedes dos recorrerán la ciudad en ropa interior… –Se fija en la cámara de la niña. –y también nos quedaremos con esa cámara de ultimo modelo.

–Ja pues acepto, pero es porque no perderemos contra ustedes… cuando los derrotemos, nos darán cien dólares.

–Trato hecho, pero no crean que nos ganaran… jajaja. –Stan se burlaba.

Por otro lado Steank suelta al peliblanco, dejándolo tirado en el suelo.

–Si es muy obvio los resultados, ni siquiera la buena suerte les ayudara.

Los Stankcos se retirar del lugar, dirigiéndose a su sala para empezar a entrenar, aunque no fuera necesario. Dejando un silencio profundo por un rato.

–Y bien… entonces después de esto, puedo deducir que ustedes dos serán los oponentes de los Stankcos. ¿Cierto?

–Obviamente que… –Lana no alcanzo de hablar, ya que Lincoln le tapa la boca.

–Claro que no… usted como cree que ella va a participar en este tipo de cosas, aun es muy pequeña, solo tiene seis años. –Dijo con un tono de miedo y nervios, había perdido valentía. Siendo una decepción para Lana.

–En realidad las edades no importa… Steank participa en las luchas desde los cuatro años.

–Que! Desde los cuatro años. –El peliblanco queda en shock, tras escuchar eso. Mientras que Lana se liberaba de él.

–Entonces no hay problemas en que participemos… –Recibe un lápiz y una hoja de inscripción y seguro de vida, ella anota sus nombres y su firma. –Es la hora de darle su merecido.

…..

Un par de horas después. El peliblanco junto con Lana, se encontraban en una pequeña sala de entrenamiento. En la cual había equipos de ejercicios y un pequeño refrigerio con alimentos energéticos, para los participantes.

Ahora los hermanos tenían una vestimenta de color naranjo, con partes negras y azules. Los habían bautizados para cómo; los hermanos relámpagos.

Lincoln al ver que ya no había una salida para escapar de los Stankcos, decide entrenar para enfrentarlos, mientras que escuchaba música de "Bonnie Tyler-Holding out for a hero". Su entrenamiento consista en hacer abdominales, flexiones de brazos, golpear sacos de boxeo y levantar pesas de 0,5 Kilos.

Por otro lado. Lana no había calentado mucho, como lo había hecho Lincoln. Estaba sentada en un asiento, mientras que jugaba con su video cámara, mientras que comía una barra energética.

–Hola… aquí estamos de nuevo. Como verán yo con Lincoln, vamos a participar en una lucha familiar, que se realizara hoy. Nuestros oponentes son nada menos que los… renacuajos oxidados. –Se rie un poco, al igual que Lincoln. –Cuando ganemos, tendremos unos doscientos dólares, eso será más que suficiente para regresar a casa y comprar algunas cosas, para nosotros. Ahora solo hay que esforzarse mucho y tener fe. –Dejaba de grabar.

–Oye Lana. ¿Estás segura que podamos derrotar a los Stankcos? Son muy fuertes, ya nos humillo a mí y a papá. –Decía el peliblanco preocupado.

–Veamos… Primero; si ganaremos. Dos; ustedes perdieron porque se comportaron como tontos, yo con las demás lo notamos en la tele. Y tres; como dice el dicho, si no puedes derrotarlos con fuerza, busca…

Antes que la mecánica terminara de hablar. Se escucha una voz de uno de los parlantes, llamando a los hermanos Relámpagos, debido que la lucha ya iba a empezar y obviamente le deseaban suerte. El peliblanco estaba nervioso, ya sentía como su funeral se aproximaba, pero no podía huir como gallina, necesitaba el dinero y tampoco quería que esos tontos humillaran a Lana.

Así que tenían que dar lo mejor.

–¿Estas lista?

–Mas que lista.

Ambos hermanos, hacen los cincos mientras que salían de la sala. Al salir se toparon con unos tipos que le ayudaron a dirigirlo hacia la arena, pasaron por un gran pasillo oscuro, pero al final de esta se apreciaba una luz.

El pobre chico estaba siendo controlado por los nervios, en cambio Lana grababa con su cámara. Al llegar hasta el fondo, quedaron sorprendidos; al ver una buena cantidad de público, en si no era como el de los regionales de futbol, pero era igual era gran cantidad a pesar que solo fuera una lucha.

–Vaya hay más gente de lo que esperaba, de solo tratarse una lucha, que mas encima solo durara unos minutos.

–Si hay mucha gente. –Lana grababa al público. –Pero muchísima.

…..

Desde un pequeño escenario:

–Buenas tardes ciudad de Neo Woods, les saluda Steve… como verán se pudieron encontrar participante a último momento, para enfrentarse a los Stankcos, que son más conocidos como los serpientes de plata.

–No se olviden de mi; su amigo Tony… Además quién lo diría que un chico de once años, que por alguna extraña razón tiene cabello de anciano y una niña de tan solo seis años, se hubiese interesado en la lucha.

–Si… solo espero que no salgan heridos, como los anteriores contrincantes de los Stankcos.

–Además no se olviden que el ganador, tendrá el premio sopresa.

…..

–Acaso ellos, creen que nos harán papilla. –Dijo Lana un poco molesta.

–Espera ese sujeto me llamo anciano?

En ese momento el Réferi los llama: –Bien niños, es la hora que suban a la arena.

Los dos hermanos suben a la arena, encontrándose a los Stankcos que utilizaban; unos trajes de color verde y morado.

…..

L. Tony –En el lado izquierda tenemos a los numero uno de este siglo, de las luchas familiares… con ustedes los imparables y invictos; Serpientes de plata… Stan y su hijo Steank.

Se escucha el público aplaudir, gritar sus nombres, hacerles porras y pocos solo le abucheaban, debido que eran muy duros.

L. Steve –Y al lado derecha se encuentran los hermanos relámpagos; Lincoln y su hermana Lana Loud… –Hubieron varios que empezaron a reírse de ellos, otros abuchearles. –Vamos no sean tan duros con ellos, a pesar de solo ser niños, demostraron valentía para enfrentarse a estos imparables oponentes.

–Hermanos relámpagos… Lana no pudiste escoger un mejor nombre.

–Fue lo único que se me vino en la mente… es un lindo nombre.

–Les llego la hora, será mejor que corran como gallinas… sino quieren tener un viaje al hospital. –Dijo con tono burlón Stan.

–Ya verán, quienes serán los que huyan del miedo. –Respondió Lana.

–Es la hora de las reglas. –Hablo el Réferi con el objetivo, de dictar las reglas. el objetivo, de dictar las reglas. –No está permitido armas de fuego o cuchillos, no se puede matar al oponente… –El peliblanco suelta un suspiro de alivio. –solo habrá un participante de cada equipo en la arena, solo se permitirá un revelo al chocar los cincos… y si el rival queda tirado en el suelo y por debajo del contrincante, hasta la cuenta de diez, la lucha se acaba… –Una vez aclarado las reglas decidan quien empezara primero y quien será el revelo, les deseo mucha suerte ambos equipos.

–Lana yo empezare… –Dijo Lincoln, no quería que Lana saliera lastimada. –es hora que les demos su merecido por todo que hicieron.

–Okey hermano, pero no dudes cuando me necesites, te relevare. –Obedeció Lana, confiando en su hermano.

–Hijo permíteme hacer papilla a este idiota, primero.

–Ash… está bien, pero por favor no lo lastimes mucho o sino no podre participar. –Dijo con un poco de fastidio.

–Tranquilo hijo, te dejare un poco para que te diviertas.

Una vez que se decidieron los primeros lucharos. Lana y Steank bajan de la arena, esperando ansiosos su turno, por otro lado Lincoln y Stan quedan en la arena, mirándose fijamente.

–Despídete patético.

–Es la hora de mi revancha… esto es por papá y Lana.

Ambos seguían mirándose fijamente, esperando que sonara la campana para iniciar con la lucha y ver quienes ganaran el duelo, para obtener el premio sorpresa.