Capitulo 7: Una lucha al estilo Loud.
*Bien amigos antes de empezar, se me olvido mencionar que el traje de Lucha de Lana tiene una capa. Ahora si disfruten de la lectura.
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En la arena de lucha, ya se encontraban los dos titanes mirándose fijamente, preparados para pelear. Uno de ellos necesitaba ganar para; poder obtener el premio sorpresa y con ello regresar a casa, junto con su hermanita de seis años. En cambio el otro, solo tenía la avaricia por ser el mejor, junto con su hijo, sin mencionar que llegaban a ser unos malos e insoportables ganadores.
–Despídete patético.
–Es la hora de mi revancha… esto es por papá y Lana.
…
L. Tony –Esperemos que el chico no salga tan lastimado de esta.
L. Steve –Esperemos, pero aunque no me creas, le tengo fe en esos niños… incluso te apuesto diez dólares; a que ellos ganan la lucha. –Le extiende la mano a su colega. –¿Que dices?
L. Tony –Trato. –Le estrecha la mano de su colega.
…
–Vamos Lincoln… Tú puedes hacerlo. –Lana le hacía barras a su hermano, mientras que lo grababa.
El peliblanco le sonría a su hermanita. Aunque tenía un poco de miedo por el enfrentamiento, pero ya no tenía las intensiones de dar marcha atrás, este era su momento de brillar y demostrar si tenía algún talento.
*Tinc… Tinc… Tinc...* Sonó la campanilla.
–¡Que empiece la lucha y que gane el mejor! –Exclamo el réferi.
–Demuéstrame lo que tienes mocoso… –Exclamaba Stan, sin ninguna preocupación o temor; por su oponente.
El peliblanco le lanza una mirada amenazante a Stan. Luego este se alza hacia él para iniciar con unos golpes al estomago, haciéndolo con todas sus fuerzas, siendo muy efectivas para el mastodonte.
Como siguiente movimiento del chico; agarra el brazo izquierdo de Stan, para luego apretarlo con todas sus fuerzas, como si de un trapo o esponja se tratara. Dejándole el brazo rojo y ardido.
–No puede ser… creo que no fue buena idea, de subestimarte. –Exclamo un adolorido Stan.
El peliblanco agarra la pierna derecha de su oponente y lo levanta, haciendo que este cayera de espaldas y se golpeara la cabeza, quedando inconsciente. El chico sin perder el tiempo, se sube a las cuerdas de la arena, para luego saltar y caer encima de Stan; sobre su gran estomago.
Ahora lo único que se podía escuchar, era al réferi decir: –Diez, nueve… tres, dos, uno… Lincoln Loud gana!
El publico empieza a aplaudir, quien lo diría que el peliblanco ganaría fácilmente la lucha… o por al menos en su "Expectativa", ya que en realidad se trataba de su plan; que tenía en su mente para ganar.
–Así de fácil… lo derrotare en un abrir y cerrar de ojos. –Susurro así mismo.
Ahora si empieza la lucha de verdad. El peliblanco inicia, tal cual como había imaginado en su mente, iniciando; con los golpes en el estomago y en las piernas, pero había algo que no estaba bien para el chico… Su oponente estaba intacto, no sentía absolutamente, ni siquiera cosquillas.
–Esto de ser una broma. –Dijo Stan, al ver que el chico no sabía golpear de verdad, ni tenía fuerzas. Mientras que el peliblanco intenta de apretar de su abrazo como un trapo, sin hacer el más mínimo daño. –Ya me aburrí.
Stan ya se había aburrido de los golpes ridículos del chico, así que decide actuar. Le da un coscorrón en la cabeza, para luego tomarlo de las piernas y golpearlo en suelo, como si se tratara de un martillo, por siete veces, hasta dejarlo tirado en el suelo.
–No tienes; ni fuerzas… Esto será mucha más sencilla, de lo que había pensado. Jajaja. –Se burlaba Stan del chico, mientras que crujía sus dedos.
–Auch… –Se quejo el peliblanco, que intentaba de ponerse de pie. –Rayos… no será tan fácil, como lo había pensado.
Lincoln se pone de pie y va hacia Stan, específicamente a su pierna derecha. Así agarrarlo, para intentar de botarlo al suelo. Pero en vez de afectar al mastodonte, le afectaba al chico, ya que estaba quedando rojo, al no tener fuerzas para levantarlo.
El chico seguía intentando de derribar a su oponente, pero recibe un fuerte golpe suelto, que lo deja aturdido. Su oponente aprovecha de tomarlo para luego; apretarlo y estrujarlo como si fuera un estropajo, dejándolo nuevamente en suelo, un poco herido.
El peliblanco no pensaba darse por vencido, así que decide intentar una llave de lucha que aprendió de su hermana Lynn, cuando jugaban a las luchas. El muchacho se sube a la espalda de Stan, intentando de hacer la llave… pero resulto inútil, ya que seguí sin tener efecto, siendo peor cuando Stan; cae de espaldas a propósito, aplastando al pobre peliblanco.
Stan se vuelve a para, mientras que se apreciaba aun Lincoln hecho papilla.
–Hermano. ¿Estás bien? –Lana estaba preocupada, dejando de grabar.
–Tranquila Lana, estoy… auch… Bien. –Respondió el peliblanco, mientras que se ponía de pie.
L. Steve –Vaya este muchacho, si que tiene valor para seguir luchando.
El peliblanco se sube a las cuerdas; de la arena. Tenía que intentar su último truco, así que se lanza hacia el mastodonte, pero lastimosamente, su oponente lo agarra fácilmente, antes de que aterrizara.
Stan lo pone enfrente de él, apreciando de cómo el muchacho, se esforzaba por salir.
–Vaya… Vaya… En verdad eres un perdedor fracasado, incluso peor de lo que pensábamos. Me pregunto de cómo estaría tú familia, sin ti… pedazo de basura, fracasado, mala suerte, que no sirve para nada.
–Lincoln… no lo escuches. –Grito Lana.
En ese momento, el pobre chico queda en shock por las crueles palabras de su oponente. Al muchacho le empezaron a llegar muchos malos recuerdos; como el asunto de la mala suerte, cuando arruino el protocolo de hermanas, la vez chantajeo y manipulo a sus hermanas por un osito polar, la vez que casi queda tirado en el paseo familiar o la vez que miro la ventana por afuera del patio, para solo apreciar a su familia; de cómo era feliz sin él.
–Y si tiene razón este tipo, si para lo único que sirvo; es para echar a perder las cosas… Tengo la culpa de todo, no por nada yo con Lana, son perdimos… Soy el culpable de todo lo malo, que le pasa a mi familia, ellos están mejor sin mí. –Pensaba el peliblanco en su mente, mientras que lagrimeaba un poco.
–Mira eso papá… el bobo se puso a llorar como un niñita. –Se burlaba Steank.
–Jajaja… esto sí es de perdedores patéticos. Llego el momento de acabar con esto. –Stan con sus manos convierte al pobre chico; en un pretzel humano, para luego lanzar hacia las cuerdas.
Muchos se reían del pobre chico. A excepción de una pequeña de cabello rubio, que agachaba la cabeza y apretaba sus puños.
–Suficiente.
L. Steve –Pobre chico, no puedo seguir viendo esto.
L. Tony –Sera acaso el fin de los hermanos relámpagos y del sueldo de Steve.
–Snif… Snif… –El peliblanco se encontraba atrapado en las cuerdas, con una cara triste. –Solo soy… –No pudo continuar, ya que siente a alguien que le toca la espalda.
–Eres mi buen hermano. –Dijo Lana con una sonrisa. –Ahora es mi turno de luchar… y darle su merecido.
–Lana. ¿Acaso no viste lo que me hizo?... te puede hacerte algo, mucho peor… quizás si nos rendimos, te dejen afuera de la apuesta…
–No digas eso, somos un equipo… solo confía en mí.
El chico se queda pensando un poco, hasta que decide aceptar la ayuda de su hermana. Así que los hermanos relámpagos, chocan los cincos, haciendo el revelo.
L. Tony –Vaya los hermanos relámpagos, hacen revelo… ahora todo esto queda, en las manos de esa niña.
Después que Lana ayudara a su hermano de salir de las cuerdas. Ella su a la arena, mientras que el chico bajaba y tomaba la cámara.
Ahora todo dependía de Lana. Estando en frente al gran mastodonte.
Stan la miro seriamente, pensaba que podía dejar a la niña contra su hijo, pero sus instintos de brabucón y de patán le hicieron reaccionar de otra manera.
–Jajaja… como pueden creer que esta niña de tan solo seis años, me puede vencer. –Se burlaba de la niña. –Jajaja…
En unos segundos, se podían oír las risas del público, no solo de ellos, sino también de los locutores y del réferi. Pero en ese momento Stan, sintió algo raro, como una corriente helada, así que miro hacia abajo, quedando en shock.
Sus pantalones se habían caído, dejando al aire su ropa interior; de corazoncitos rojos. Luego ve a la niña, que tenía en sus manos; su cinturón.
–Maldita mocosa… ¿Pero cuando, me sacaste el cinturón? –Pregunto confundido.
–Te distrajiste y yo aproveche. –Respondió Lana burlándose.
–¡De vuélvemelo, ahora!... ¡Y mejor pelea pulga! –Grito están furioso.
–Pues alcánzame… Si puedes romeo. –Se vuelve a burlar, por sus bóxers. Para luego correr por toda la arena.
El mastodonte empieza a perseguir a Lana, mientras que se sujetaba el pantalón con sus manos, que le resultaba incomodo. Recorriendo en círculo la arena.
Hasta que Lana se detiene, diciendo: –Te lo de volveré, para que veas; que soy una buena persona como mi hermano. –Extiendo su mano con el cinturón.
–Presta para acá mocosa. –Le arrebata el cinturón, para luego ponérselo. –Ya veraz, que nadie se burla de Stan Stancko y se sale con la suya.
Una vez que se puso el cinturón agarra a Lana, para intentar de convertirla en pretzel humano. Pero Lana le muerde su mano, sin ninguna compasión, haciendo que Stan la soltara.
–Auch… Tramposa. –Exclamo Stan.
–Claro que no… en ningún momento, prohibieron morder. –Respondió Lana.
–La niña tiene razón. –Dijo el réferi.
Stan furioso, intenta nuevamente de agarrar a Lana. Pero ella se desliza por debajo de sus piernas, y a la vez agarraba un pequeño hilo, del pantalón de Stan. En ese momento Stancko perdió el equilibrio y empezó a abrirse de piernas, hasta el punto de… "Slash" rajarse su pantalón.
Su pantalón se había roto apreciando nuevamente su bóxer. Esto era una vergüenza para él, sin mencionar que estaba siendo humillado por una niña de seis años, y peor aun; en público.
–Rayos papá… esto es enserio?
L. Steve –No creerlo… Stan al fin; está recibiendo su merecido.
L. Tony –Si… que se le raje su pantalón en público; es mucho más humillante que estar sin ellos.
Mientras que Stan cubría con sus manos; sus calzoncillos, Lana va hacia a las cuerdas para hablar con su hermano, que se encontraba grabando todo.
–Vaya Lana… ¿Cómo? –Preguntaba Lincoln sorprendido.
–Eso después… necesito un hilo y una aguja, por favor. –Pedía Lana a su hermano.
–Okey… –Dijo un poco confundido. El peliblanco sabía que debajo de las arenas de lucha, se encontraban objetos para utilizarlo, en esa encuentra un pequeño botiquín; sacando el hilo y la aguja. –¿Pero que tienes pensado hacer?
–Algo al estilo de la familia Loud. –Respondió Lana, para luego recibir los dos objetos y una sonrisa de su hermano mayor.
Ahora tenía que continuar con la pelea.
–Papá déjame intentar de derrotar a esa mocosa. –Pedía molestamente Steank a su padre, debido que se estaba haciendo el ridículo y no había luchado aun.
–Oiga Señor Stancko… –Interrumpió Lana. –Quiero disculparme por lo que le hice, no era mi intención y para demostrárselo, le coseré su pantalón. –Ofreció su ayuda amablemente o quería aparentar.
–Deja que me arregle el pantalón primero, no aguanto estar así y luego la aplastas. –Susurro Stan a su hija, para luego dirigirse a Lana. –Oh… pero que niña tan amable. –Se voltea y se agacha un poco.
–Tranquilo y no se mueva. –Pidió Lana seriamente.
Ella odiaba mucho que molestaran o se burlaran de su familia, en especial a su único hermano, así que ahora le iba hacer; un lindo castigo que este sujeto nunca olvidara.
Con mucha furia, tomo impulso con su brazo y con todas sus fuerzas, le pincha el trasero al mastodonte con la aguja. Haciendo que este soltara un fuerte grito de dolor combinado con ira. Por otro lado algunos del publico se reían y otros abucheaban, pero las agujas no fueron prohíbas, en ningún momento.
–Maldita mocosa. ¿Quién te crees que eres, para burlarte de mí? –Gritaba Stan con su ira al máximo.
–Pues soy una Loud. –Respondió Lana con una sonrisa.
–Me importa un carajo que solo tengas; seis años… me las pagaras. –Volvía gritar, pero en esta vez le salía humo por su nariz.
–Entonces… –Se saca su pequeña capa. –Ven hacia a mí, enfréntame... –Mueve su capa, como si se tratara de un rodeo de toros. –o vas a llorar como una niñita.
Stan suelta un fuerte grito de furia. Este empieza correr hacia ella, como si fuera un furioso toro a; toda velocidad y fuerza. Lana estaba mirando seriamente a Stan, esperando el momento presiso.
Cuando Stan ya estaba bastante cerca, ella se mueve a un lado con su capa. Haciendo que el gran mastodonte chocara con el poste de acero, que se encontraba en la esquina de la arena, dejándolo muy aturdido y débil.
La pequeña luchadora se vuelve a poner su capa, y se gana enfrente del aturdido mastodonte. Ella da un gran salta hacia Stan y aprovechando de su estado, le da un fuerte golpe en la cara.
–Nadie se burla de mi hermano. –Exclamo al dar el golpe final.
Stan cae de espalda, inconscientemente.
–Esto no puede estar pasando. –Decía Steank al ver; a su padre derrotado por una niña.
–Lana… Tú lo hazlo logrado. –Exclamo Lincoln, que había grabado toda la pelea o mejor dicho el estilo de Lana.
L. Tony –IMPOSIBLE!
L. Steve –Creo que me debes diez dólares Tony.
Lana sin perder el tiempo; se gana encima del inconsciente Stan, para luego darle la señal al réferi que; empezara hacer la cuenta regresiva.
El Réferi se dio cuenta de la señal, se gana al lado de los luchadores y se arrodilla, para luego golpear el suelo con la palma de su mano. –Diez… nueve… ocho… siete… seis…
Pero en ese momento Steank, que se encontraba con mucha ira. Busca algo por debajo de la arena, no pensaba que Lana saliera con la suya. El encuentra una barra de fierro.
Al tomarlo, se sube a la arena y se dirige hacia Lana.
–No creas que esto aun termina. –Levanta el fierro para golpearla; en la cabeza. –Despídete mocosa.
–Cinco… cuatro…
L. Steve –¿Pero qué?... Steank está jugando sucio, va atacar a esa pobre niña, con un fierro.
L. Tony –Al parecer, no se lo tomaron muy bien.
Más de la mitad del público empezó a; abuchearles por esa actitud tan desagradable y otros a animarlos. Pero el peliblanco nota que su hermana; estaba en grave peligro, así que deja su cámara a un lado.
El chico se sube a la arena y se dirige hacia al mocoso. Levanta su puño, diciendo: –Con mi hermana, no te metes.
–Tres… Dos…
Steank se voltea tras de oír eso, para luego recibir un fuerte golpe en el rostro. La furia del chico al ver a su hermana el peligro, le hizo sacar su fuerza interior. Steank tras de recibir ese fuerte golpe, cae al lado de su padre.
Y esta vez no fue ninguna expectativa del chico.
–Loud! Loud! Loud! –El público gritaba y aplaudía.
–UNO! –Grito el réferi, mientras que se escuchaba la campanilla. El peliblanco toma a su hermana y la carga con su brazo. –Los hermanos Relámpagos ganan!
L. Steve –Eso sí fue sorprendente.
El público aplaude y gritaba; los nombres de los nuevos campeones de la lucha familiar.
–Lincoln Ganamos! –La pequeña abraza a su hermano.
–Estuviste genial… –Le devuelve el abrazo. –Pero ¿Cómo se te ocurrió, todo eso?
–Pues al otra vez, estaba viendo una de mis caricaturas favoritas… justo están pasando un capitulo de lucha y dijeron; si no puedes derrotarlos con fuerzas, tienes que buscar otra manera.
–Vaya nunca lo pensé así… Gracias por apoyarme.
–No Lincoln… Gracias a ti por protegerme de él.
–Espera. ¿Sabías que ese tarado, te iba atacar por atrás? –Pregunto confundido el chico. –¿Por qué no te moviste?
–Porque… Confiaba en mi compañero. –Respondió Lana, junto con una sonrisa.
Por otro lado los dos Stankcos estaban abriendo sus ojos, poco a poco, levantándose a penas.
Lana se da cuenta y los mira seriamente: –Boo!
–Ah! –Grito Stan, mientras que tomaba a su hijo para salir del lugar. Recibiendo insultos y objetos que el público que les lanzaba; por jugar sucio y por su mala actitud.
–Oigan… Esperen. ¡¿Dónde están nuestros cien dólares, que apostamos?! –Grito furiosa Lana. –Sin vergüenzas.
–Parece que no son de fiar. –Dijo Lincoln, con un poco de vergüenza. –Papá y yo no debimos cumplir esa apuesta.
En ese momento llega el director de lucha; a felicitar a los chicos.
–Felicitaciones hermanos relámpagos por su victoria… como una de sus recompensas; tengan. –Les entrega a cada uno; un cinturón de oro, con la palabra lucha familiar. –El trofeo por ganar la lucha familiar, de este año.
–Genial. –El peliblanco se lo pone. –Me queda perfecto.
En cambio a Lana, le quedaba un poco grande, pero lo podría tener como recuerdo.
–Ahora lo más importante de esto… –Le entrega al chico un sobre. –El premio sorpresa.
–Gracias, por los dólares. –Agradeció el chico, al recibir el sobre.
–Primero, no den las gracias, se lo ganaron… Segundo; no son dólares.
–¿Es un cheque?
–Tampoco…
–¿Muchos centavos?
–Tampoco… no está relacionado con el dinero.
–Pero entonces. ¿Qué es? –Pregunto el chico, que procedió abrir el sobre.
–Pues… un viaje gratis de ida y vuelta; a Acapulco de México, para un máximo de trece personas, con un hotel pagado por cuatro días.
–¿Qué? –El peliblanco al darse cuenta, que el premio no era lo que ellos esperaba, que en shock para luego desmayarse.
–¿Lincoln estas bien? –Pregunto Lana.
L. Tony –Creo que; no pudo aguantar la emoción.
L. Steve –Al parecer… Para los que se perdieron la lucha, no se preocupen. El domingo a las once de la noche, se tramitara en el canal oficial de luchas.
…
DOMINGO A LAS 11:00 PM… EN LA GRAN CIUDAD.
Ronnie se encontraba desanimada, viendo la televisión en su cuarto, mientras que los demás estaban durmiendo.
–Ash… no hay nada bueno en la tele. –Cambia de canal. –Espero que el canal de lucha, me levanta el ánimo… Oh, pero si es la lucha familiar de este año, contra los Stanckos. Me pregunto quienes serán los… –Queda en Shock. –¿Pero como ellos? ¿Cuándo? Debo informarle a Lori.
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Bien amigos, hasta aqui el capitulo disculpen si hay algun error. Tambien concuerdo con J0nas Nagera, sobre los Stanckos xD También, no sera la ultima vez que lo veamos en esta historia. Aparte que la pelea de Lana, esta inspirado en lucha de una caricatura antigua, veamos si la adivinan :3
Nos vemos. Saludos!
