Un pedazo de ti – Cap07
Tres palabras bastaron para estremecerla.
"Yo… te quiero"
La joven tragó saliva pesadamente, el aliento del híbrido le acarició la mejilla recordándole que estaba justo frente a ella.
Un cuestionamiento se instaló en su mente. ¿Lo habrá dicho como un cariño fraternal? Luego sintió las manos del hombre tomándola por los brazos, acariciando su piel al contacto, inclinando su rostro para acercar sus labios ansiosos.
No, ese no era un cariño fraternal. Pero, ¿qué tipo de cariño entonces?
Cabía la posibilidad de que fuera solo un juego, de que él quisiera divertirse, engatusarla para su conveniencia al igual que lo hizo su ex novio. Pero luego recordó aquel día en que ella se desahogó con él, recordó sus palabras de aliento, sus consejos, su mirada cálida y comprensiva. Entonces reconoció que Trunks Briefs no la usaría, no después de saber lo mucho que ella sufrió.
Instintivamente se hizo hacia atrás, hasta donde el borde del jacuzzi se lo permitió. Indagó en las facciones del empresario alguna señal de broma, pero solo encontró un par de cielos rogando por algo que no supo como definir.
-Yo también te quiero Trunks- mordió sus mejillas internas antes de continuar hablando, -eres un buen amigo… y al igual que Bulma y Bra, eres como de la familia-. Respiró aliviada. En caso de ser una broma, ahí era el momento en donde él debería decirle que la quería como a una amiga.
-Sé que me quieres como a un amigo, lo puedo ver en tus ojos- se acercó más a ella colocando sus manos en el borde del jacuzzi, una a cada lado de la joven, aprisionándola como si temiera que se escapase de él. -Pero yo no te quiero como a una amiga- negó con la cabeza acercando sus labios peligrosamente hacia el rostro de la joven, luego de titubear unos segundos se desvió hacia el oído izquierdo de ella para susurrarle claramente. -Te quiero como mujer- depositó un dulce beso en el lóbulo de la oreja, bajó sus labios tentado por besar el cuello femenino pero decidió desviarse y depositarle otro fugaz beso en el hombro, entonces se alejó un poco, solo lo suficiente como para continuar aprisionándola.
Pan carraspeó incómoda, esa era una situación para la que no estaba preparada. Trunks percibió el nerviosismo en la joven, percibió duda en sus ojos.
"Duda… eso significa que tengo alguna esperanza" Sonrió levemente.
-Pan… dame la oportunidad de intentarlo- soltó con el ceño arrugado, casi como un ruego.
-Trunks… yo no soy libre… yo tengo una hija y… ella es mi prioridad- respondió con voz suave y calmada, aunque por dentro sus pensamientos eran un torrente de emociones que se agitaban indecisas.
-Haces bien en poner a Arya por delante. Pero eso no significa que te cierres al mundo exterior. ¿No tienes ganas de salir con un hombre?- levantó la mano derecha y tocó un hombro de Pan con sutileza, para luego deslizarlo hasta el codo en una gentil caricia. -¿No tienes ganas de volver a sentirte mujer? De sentirte deseada y amada por un hombre.
Pan tragó saliva pesadamente. Tenía mucho sin siquiera verlo como una posibilidad tangible. Le gustaba el empresario, y mucho, pero no se había puesto a fantasear en tener una relación con él ni con ningún otro hombre. Su vida se resumía a una sola persona en el mundo, Arya.
-No lo había pensado- dijo sintiéndose avergonzada de su respuesta.
-Inténtalo Pan- tomó las manos de ella y las acunó entre las suyas. -Te propongo que salgamos por un tiempo, y así sabremos si podemos continuar o dejarlo, sin afectar nuestra relación de amigos- depositó pequeños besos en los nudillos de la joven. -Dame la oportunidad de conquistarte.
La híbrida pestañeó con la mente en blanco, abrió los labios queriendo hablar pero no tenía palabras por decir. Su parte racional le gritaba que no, que podría ser muy peligroso, la otra parte, la emocional, le susurraba que sí, que podría funcionar y tal vez hacer que fuera más fácil para ella sincerarse con él, soltarle la verdad que él merecía saber.
Suspiró en silencio y al terminar de exhalar, un beso urgente se apoderó de sus labios. Briefs, siendo el hombre impulsivo de siempre, no pudo resistirse y la acercó por la cintura, sintiendo su piel desnuda gracias a la espalda baja del traje de baño. Ese toque de piel con piel los transportó a aquella ocasión, en que desnudos sobre la cama se dejaron llevar sin importarles nada más que no fuera el disfrutarse mutuamente.
La temperatura del agua subió ante esos recuerdos, pero el momento no era el adecuado para continuar. Muy a su pesar, Briefs rompió el beso que él mismo había incitado, alejando también sus manos de la piel de la mujer que deseaba con todas sus fuerzas.
-Si correspondiste a mi beso significa de no te soy indiferente- habló rogando a Kamisama no haberse escuchado como un pretencioso.
-Digamos que no tuve otra opción- respondió bromeando. Lo que el híbrido tomó como algo positivo, eso significaba que a ella no le molestaban sus avances.
-Trunks…- la suave voz de la joven interrumpió los pensamientos del empresario. -¿Qué es lo que quieres realmente?- se aclaró la garganta para continuar con timidez, -otro… ya sabes. ¿Otro revolcón?
-Si quisiera otro revolcón te hubiera seducido y ya te tendría debajo de mí- respondió con seguridad en sus palabras.
-¿Qué te hace pensar que hubiera aceptado?- preguntó levantando una ceja.
-Tal vez el hecho de que no me hayas vuelto a patear las bolas todas estas veces en que te he besado de nuevo- sonrió levemente de lado y entrecerró los ojos. -Además, recuerdo a la perfección tus gestos de placer mientras lo hacíamos en la habitación del tiempo. No veo por qué negarse sabiendo lo mucho que te gustará.
-Engreído- lo empujó por el pecho deseando tener un temple más duro, ya que no pudo evitar que se le escapara una pequeña risa baja.
Trunks también rio de buena gana ante el gesto infantil de su amiga. Una vez que la tensión por los nervios iniciales se había esfumado decidió insistir.
-Solo te pido que aceptes salir conmigo, quiero averiguar qué tanta química hay entre nosotros. La duda tiene carcomiéndome por dentro desde hace semanas y para ser sincero, el primer año de mi viaje pensé muy seguido en ti- suspiró aliviado por haberlo sacado. -Si no me hubiera ido… Pan, juro por mi orgullo que te hubiera invitado a salir.
-No sé qué decir. No me esperaba esa confesión- musitó sorprendida y alagada.
-¿Pensaste en mí?- preguntó sin habérselo propuesto, era más como un pensamiento en voz alta, un deseo interno de no haber sido el único en considerar repetirlo.
"Todos los días. Pero no como quisieras" Pensó la joven con una agría sensación de pesar en su pecho.
-Necesito meditarlo- dijo dubitativa mientras mordía sus labios. Su parte sentimental y la racional se enfrascaban en una batalla a muerte que rivalizaba con la que tuvieron su abuelo Goku y Vegeta el día en que se conocieron.
Los ojos cielo del híbrido se iluminaron con esperanza. -De acuerdo- le sonrió mostrando su blanca dentadura, tomó la copa que había permanecido olvidada al lado de ellos, la elevó haciendo un ademán de brindis antes de llevársela a los labios, -por tu irresistible sonrisa- dijo elevándola de nuevo y esta vez le ofreció el trago a ella. -Hermosa- le susurró ocasionando que el trago se le atorase en la garganta a Pan.
…
Besó la frente de su hija. La pequeña dormía plácidamente ajena a la demostración de afecto que su madre le brindaba.
Ya pasaba de la media noche y la híbrida no podía conciliar el sueño. La petición de Trunks retumbaba en su cabeza hasta el punto de marearla.
Después de ese brindis ya no hubo más tragos. Disfrutaron de su mutua compañía en silencio y nadaron por unos minutos, al salir del agua él la abrazó, descansó su barbilla en la cabeza de la joven limitándose a sentir su calor corporal. En ese momento Pan experimentó un cosquilleo en su estómago, muy parecido a los que sintió cuando comenzó aquel fallido noviazgo con el supuesto padre de su hija.
Se despidieron con un beso en la mejilla, deseando por ambas partes que fuera en los labios pero no sucedió, Briefs no quiso arruinar su buena suerte y ella se había acostumbrado solo a recibirlos.
Un hondo suspiro salió de su pecho. Si nunca hubiera mentido todo sería tan fácil, le diría que sí.
"Soy una estúpida" Se dio un par de palmaditas en la frente. "La he cagado monumentalmente y no tengo el valor para solucionarlo"
Se puso de pie y caminó de un lado a otro al lado de la cama.
-Oye Trunks… ¿Qué crees? Arya es tu hija- murmuró para no despertar a su hija, ni despertar a sus padres que dormían en otra habitación muy cerca.
-No, no, no. Me va a matar por estúpida. ¿Cómo le voy a decir que mentí por cobarde? Que no tuve el valor para confesar que mi embarazo era el resultado de un acostón con nada menos que Trunks Briefs, al que apenas le dirigía la palabra solo para lo indispensable. Que me pareció mejor idea decir que mi embarazo fue producto de una relación con un hombre estúpido al que amaba y enamorada me dejé envolver en sus redes. Un hombre malvado que rechazó a su hija, un hombre al que taché de despreciable cuando el ignora que yo le inventé una paternidad que no le corresponde.
Se dejó caer de rodillas. El regreso de Trunks lo había complicado todo, pero él no tenía la culpa de nada, no podía culparlo. Era ella la que desde un principio olvidó la maldita píldora, la que asustada mintió adjudicando la paternidad de su hija a un hombre que no tenía ni idea del embarazo de su ex novia. Y todo por cobardía, por vergüenza, no tuvo el valor de admitir que tuvo sexo por placer con un amigo, era una mujer joven de veintitrés años, embarazada sin planearlo, sin novio y sin valor.
Al principio creyó que pasaría y con el tiempo lo olvidaría, pero lo que no tomó en cuenta era que una mentira lleva a otra, y a otra y así consecutivamente. Hasta que de pronto se encontró sumergida en una mierda de mentiras que ella misma creó, de dónde cada vez era más difícil salir.
Estaba realmente arrepentida, pero eso no era suficiente como para hacer lo correcto. Le hacía falta valor, y de solo pensar que Trunks pudiese tomar represarías le erizaba la piel. Él tenía todo el poder y la razón para arrancarla de su hija, él podría con la mano en la cintura exigir la custodia y lo más probable era que todos lo apoyasen.
"¿Qué hago?" Se preguntó con dos lágrimas comenzando a caer por sus mejillas por primera vez desde que invento esa maldita historia. Era la primera vez que lloraba de arrepentimiento y miedo, no solo de perder a su hija, miedo también de perder el cariño de ese hombre que tan solo unas pocas horas atrás la abrazó y besó como si fuera la última mujer en el universo, como si ella lo mereciera.
Acarició sus labios recordando lo bien que se sentía cada vez que los de él se posaban sobre los suyos. Volvió a suspirar entre temblores provocados por el llanto que no dejaba de brotar, como si las lágrimas pudieran borrar su error.
-¿Podrá perdonarme si le confieso?- Se preguntó deseando escuchar un sí, te perdono Pan, con la voz de él en su mente.
Un sonido la alertó, giró la cabeza hacia la cama y vio a su hija cambiar de posición profundamente dormida.
-Me arrepiento de mentir, pero nunca me arrepentiré de haber entrado a esa habitación.
**FLASHBACK**
Con rabia lanzaba patadas al aire, desquitando todo el coraje que la embargaba contra un hombre imaginario.
-¡HOLA PAN!
Una voz masculina la distrajo de su "entrenamiento". De inmediato reconoció al dueño de dicha voz, limpió discretamente un par de lágrimas y volteó a verlo.
-¡HOLA TRUNKS!
El híbrido levitaba a unos prudentes metros de donde ella había estado lanzando patadas al aire.
-Qué milagro que entrenas- se acercó hasta quedar frente a ella.
-Ni lo digas Trunks, soy una vergüenza como saiyajin.
-Me da gusto que vengas a entrenar un poco-. Comentó con la típica cortesía que siempre utilizaba con ella. Pan le sonrió sutilmente y Briefs percibió la tristeza en sus facciones, inclusive le pareció que había estado llorando.
-¿Vienes con Dendé? Porque está meditando dentro del templo- le informó la joven agitada debido a la actividad física.
-En realidad no. Vengo a entrenar en la habitación del tiempo.
-¡Allá está Mister Popo!- señaló debajo de ellos, en el jardín del templo sagrado. -Él te puede ayudar con eso.
Ambos bajaron hasta quedar detrás del simpático hombre que regaba tranquilamente las plantas de su amado templo. Después de una breve charla accedió a prestarle la habitación del tiempo al guerrero, por unos minutos de la tierra, que corresponden a tres días y dos noches dentro de la habitación.
-Pensé que tendría un contrincante para pelear un rato- dijo Pan con un puchero dibujado en sus labios, más por cortesía que por desear entrenar, ya que en realidad simplemente se estaba desquitando con el aire. -Ni hablar. Me dio gusto verte- le estiró la mano con un gesto melancólico en su rostro, ese mismo gesto que Trunks observó al llegar.
Briefs le tomó la mano regresando el saludo. -Igualmente Pan- la soltó y se dirigió hacia el camino que llevaba a la habitación del tiempo, pero sintió una especie de necesidad fraternal por averiguar qué le pasaba a esa muchacha que siempre se mostraba risueña e inquieta, menos ese día en particular. Apenas había dado unos cuantos pasos cuando se regresó llamando a la joven, quien ya comenzaba a levitar para ir a destruir alguna montaña.
-¿Por qué no entrenas conmigo un rato? Te ayudaría a desempolvarte.
-No tengo tu nivel, perderías el tiempo.
Se encogió de hombros. -No creo que sea peor que entrenar solo.
-Haré mi mejor esfuerzo- levantó un brazo con el puño cerrado.
"Nada mejor que un contrincante fuerte para sacar mi furia" Pensó Pan.
"Nada mejor que un contrincante fuerte para desoxidar mis músculos" pensó Trunks.
-Las damas primero- hizo un caballeroso ademán invitándola a pasar primero.
La puerta se abrió dando paso a los dos híbridos.
-¿Así que aquí es la famosa habitación del tiempo?- se adentró hasta donde comenzaba la parte con la arena blanquecina. -Mi papá me contó que si te alejas de aquí te puedes perder para siempre- dijo maravillada por la inmensidad del lugar, lo recorrió como niña curiosa olvidando momentáneamente la rabia que estaba experimentando antes de la llegada del híbrido.
El combate amistoso comenzó una vez que Pan se encontró conforme con su breve recorrido.
La furia desatada por el coraje que la embargaba le brindó la fuerza necesaria para resistir los ataques del híbrido e inclusive lograr asestarle uno que otro golpe, pero sus movimientos eran erráticos la mayoría del tiempo debido a lo nublada que se encontraba su mente.
**FIN DEL FLASHBACK**
La joven torció los labios.
"Sí que hice el ridículo en ese combate al principio. Por fortuna mi cuerpo recordó lo aprendido y comencé a darle batalla a Trunks" Las imágenes de aquel día brotaron en su memoria con claridad.
-Y después vino el primer beso, y luego el segundo- susurró con una agria sonrisa. -y entonces decidí quedarme un par de días más… de no haberlo hecho, no existiría Arya- suspiró estremeciéndose.
-Y por Kami, no me arrepiento de eso.
**FLASHBACK**
-¡El desayuno está listo!
Pan se acercó vistiendo una playera del híbrido, la cual le llegaba hasta los muslos, apenas tapando la curva de su trasero. Por mucho que lo disimuló Trunks, no pudo evitar que la muchacha notara esa media sonrisa al verla envuelta en su playera, con el cabello despeinado y las piernas desnudas.
-¿Dormiste bien?- preguntó casualmente mientras vertía jugo de naranja en un vaso para ofrecerlo a la joven.
-Sí, tu playera sirvió como pijama- tomó gustosa el vaso e inmediatamente bebió con gusto.
-Te queda bien- dijo agregando una sonrisa de lado admirando como caía descuidadamente "su" prenda sobre el pecho desnudo de la joven, porque estaba seguro de que no traía sostén, eso era algo que se podía percibir, al menos para él.
Después del desayuno se vistieron con sus ropas para entrenar y se dispusieron a calentar los músculos por una media hora antes del combate. La presencia de la joven le restaba monotonía al lugar y, ¿por qué no?, siempre era agradable disfrutar de ver algo bello.
Era curioso, la conocía de toda la vida pero nunca la consideró bella, bonita sí, pero nunca despertó en él ninguna emoción o deseo. Pero en la soledad de la habitación del tiempo, después de conocerla más a fondo, de verla llorar, de verla con esa playera, ahora no podía negarse que la niña ruidosa se había hecho mujer, y una muy atractiva.
-¡PREPÁRATE TRUNKS! Porque ahora estoy dispuesta a darte guerra.
Brienf sonrió maliciosamente. -Ya lo veremos.
Sin avisar se lanzaron uno contra el otro en una batalla de golpes y ataques de ki. El entrenamiento del día anterior ayudó a la joven a recordar las técnicas aprendidas y despertar su lado guerrero. Se encontraba disfrutando del combate, su semblante ya no era el mismo del día anterior, la sombra de la tristeza había desaparecido y de nuevo aparecía ese brillo que Trunks recordaba en los orbes negros de su amiga, porque ya la consideraba su amiga.
-Me da gusto verte repuesta- dijo entre jadeos, limpiando el sudor de su frente.
Pan dejó su postura de combate y se acercó hacia el guerrero, sorprendiéndolo con un abrazo.
-Me ayudó mucho hablar contigo… tenía un nudo en la garganta que me estaba asfixiando- exhaló. -Ya sabes… no podía hablar con mis padres de lo sucedido y después de la traición de mi mejor amiga, ya no sé si pueda confiar en las demás que tengo. Gracias Trunks, gracias por darme un poco de tu valioso tiempo- dejó de abrazarlo para verlo a los ojos y dedicarle una cálida sonrisa.
El híbrido no pudo evitar fijar los ojos en esos labios rosas que entreabiertos lo invitaban a disfrutarlos, pero el recuerdo del rodillazo del día anterior le recordó que esa mujer podría dejarlo sin descendencia con otro golpe igual, así que decidió tragarse las ganas.
-Nada como un buen entrenamiento para combatir la depresión- le dijo a Pan.
-¿Has estado depresivo?- entrecerró los ojos burlesca. -El heredero de la corporación más poderosa, al que nada le falta, al que le llueven mujeres- le dio un pequeño golpe amistoso con el puño en el pecho. -¿Tú qué sabes de tener el corazón roto?
La mirada del híbrido se ensombreció, torció los labios con nostalgia mientras negaba con la cabeza. -¿Te acuerdas de Mai?
-¿Tu ex novia de hace años? La recuerdo de cuando era niña.
-Ella me rompió el corazón. Tal vez no con una infidelidad como lo hicieron contigo, pero créeme que también me pregunté lo mismo que te preguntaste tú… ¿de quién he estado enamorado?
El gesto juguetón de Pan cambió a uno serio, la mirada del guerrero le decía que no bromeaba, estaba hablando en serio.
-No entiendo Trunks, si ella no te fue infiel, ¿entonces porque lo dudaste?
Briefs tomó aire antes de hablar, ya habían pasado años, pero recordarlo le causaba un sentimiento agridulce que le incomodaba.
-Escuché una conversación entre Mai y su amigo enano Pilaf… por accidente- suspiró frunciendo los labios, -así fue como descubrí que ella se hizo niña de nuevo gracias a las esferas del dragón, cuando yo era tan solo un bebé. ¿Te das cuenta? Estaba enamorado de una mujer que es inclusive mayor que mi madre. En pocas palabras, todo lo que yo sabía de su vida era una mentira, una vil mentira construida para tapar su pasado criminal. Y yo como un imbécil le decía que la amaba y que me casaría con ella- finalizó con las venas a los lados de su frente hinchadas y la mandíbula tensa.
Pan no se atrevió a hablar, en silencio acarició la mejilla izquierda de su amigo logrando tranquilizarlo. Era algo que a pesar de los años le afectaba, lo más probable era que en su momento sufrió mucho.
-Yo también me tragué el dolor- agregó con la voz más calmada, -no le dije nada a mis padres, ni a Goten. Me avergonzaba el engaño del que había sido objeto. La persona a quien amaba resultó ser otra. De habérmelo dicho ella lo hubiera dejado pasar, pero me ocultó algo realmente importante y… ya no pude volver a confiar en ella.
-No me lo hubiera imaginado- masculló con otra visión del híbrido en su mente. -Creí que todo en tu vida era perfecto.
-Y lo es- palmeó los brazos de la joven. -Es parte de vivir. Aprender a levantarse es parte de vivir-. Bufó ruidosamente. -Vamos a continuar con el entrenamiento.
Por media hora más continuaron repartiéndose ataques, ambos híbridos en sincronía con su instinto básico saiyajin, la pelea. Las emociones personales y el éxtasis que les proporcionaba el combate formaron la mezcla perfecta para que surgiera la atracción sexual, de pronto los lanzamientos de ki a lo lejos fueron reemplazados por golpes con el puño, llaves en donde sus cuerpos quedaban completamente pegados, intentos de someter al otro en la pelea en donde el abrazo duraba más de lo común, donde sus caras se encontraban demasiado cerca, donde sus piernas se entrelazaban mientras forcejeaban y jadeaban. Hasta que un gemido salió de los labios de la joven, en el instante que Trunks la sujetó por ambas manos sobre su cabeza, lanzándola hacia piso con él arriba de ella, su intención principal era ponerse a horcajadas en su cintura y asustarla al hacerle creer que le lanzaría un ataque de ki directo en el rostro, pero al ver los ojos furiosos de la mujer y los labios entreabiertos no pudo resistirlo más y se lanzó sobre ellos.
En vez de un golpe en sus queridas partes, lo que recibió fue ser rodeado y atraído por los brazos de la híbrida. Correspondió al beso con igual urgencia, como si lo deseara por años, como si ambos se desearan por años. El guerrero se recostó completamente sobre ella y sintió las suaves curvas de la muchacha a través de su cuerpo, sus piernas se entrelazaron en un abrazo y sus manos también se entrelazaron en la misma postura en la que el híbrido las había colocado. El beso se volvió más audaz, a tal grado que les calentó la sangre, Trunks fue el primero en advertirlo al sentir su cuerpo reaccionar y una parte de él comenzaba a despertar, pero no le prestó mucha atención, después de todo era una función natural de su cuerpo. Sin embargo, ese detalle despertó a Pan del transe placentero en el que se encontraba sumergida. Lo empujó con suavidad rompiendo el beso.
-No Trunks- giró el rostro a pesar de que su cuerpo deseaba continuar.
Briefs soltó sus manos y se levantó, le ofreció una mano para ayudarla a ponerse de pie, gesto que Pan aceptó con una sutil sonrisa y tomó su mano, poniéndose ella también de pie.
Con vergüenza reflejada en su rostro lloró, se tapó la cara para como si con eso desapareciera del lugar.
-¿Lloras por él?
-Yo… lo amo Trunks, lo amo- sorbió su nariz ruidosamente. -¿Qué vas a pensar de mí? Apenas ayer te contaba de mi decepción amorosa, del coraje que tengo por amarlo a pesar de que me vio la cara de idiota… te dije con lágrimas en los ojos lo mucho que me duele y hoy-. Suspiró retirando las manos de su cara y limpiando las lágrimas con sus dedos. -A menos de veinticuatro horas de eso yo acepté un beso tuyo y… y lo disfruté- se tapó la cara de nuevo. -Soy un asco- agregó.
-No eres un asco Pan. Eres una mujer hermosa que necesita un abrazo- la acunó en sus brazos con ternura. -Supongo que exclusivamente lo habías besado a él, por lo menos en lo que duró su noviazgo. Es normal que disfrutes de besar otros labios, no debes sentirte mal por eso. Tal vez te haría bien salir con alguién más para darte cuenta que él no es el centro del universo.
Briefs limpió las lágrimas de la muchacha con sus pulgares, acunando el rostro femenino entre sus manos.
-Ya pasará Pan, eres muy joven, te aseguró que dentro de poco ya no pensarás más en él, será una sombra difusa que poco a poco se irá empequeñeciendo.
Pan sorbió su nariz, tomó una gran bocanada de aire para calmarse y se limpió el resto de humedad en su cara con el dorso de su mano derecha.
-Es solo que… me parece tan lejano que eso suceda- agitó las manos frente a ella abanicándose la cara, logrando evitar que brotaran más lágrimas que deseaban salir. -Siento que al respirar puedo sentir su olor en mi piel, puedo sentir su sabor, puedo sentir el calor de su cuerpo- agachó la cabeza avergonzada, abrazándose a sí misma.
Trunks se conmovió con las palabras de la hija de Gohan, la abrazó fuertemente, como si quisiera escapar y él no la dejaría huir.
-Llora Pan, llora todo lo que necesites ahora, pero sé fuerte mañana.
Después de sollozar unos pocos minutos sintió menos pesadez en su alma. Limpió sus lágrimas con determinación, sus ojos hinchados transmitían la furia que le consumía por dentro, necesitaba sacarla, necesitaba vaciar todos esos sentimientos que le carcomían las entrañas y llenarse de nuevas sensaciones, renovarse.
-Voy a borrar su estúpido olor de mi cuerpo- dijo con determinación.
Trunks esbozó una sonrisa de satisfacción, ahí estaba esa Pan que de niña solía darle la vuelta al mundo en pocas horas, la que decía que sería más fuerte de su abuelito Goku, de la que se alejó por considerarla demasiado ruidosa, pero ya no era una niña ruidosa, era una mujer joven que se había enamorado de la persona equivocada, estaba aprendiendo lo que era el desamor, estaba terminando esa etapa romántica por la que se pasa cuando se es joven y estaba entrando a la realidad de la vida.
-Sin duda lo harás- pegó su frente a la de ella, aspirando el aroma de sus lágrimas, como deseando aspirar esos dolorosos recuerdos que le quemaban a su amiga.
De manera espontánea Pan se lanzó hacia los labios de Trunks, quien confundido al principio se quedó como piedra. Luego se rindió abrazándola de nuevo, una vez que ella lo abrazó por el cuello. Por la cabeza del híbrido pasaron diversas dudas que se esfumaron una vez que su cuerpo volvió a reaccionar, lanzo dichas dudas por la borda y la atrajo más hacia él, la abrazó por la cintura logrando alzarla un poco, a lo que la muchacha respondió enredando sus piernas al rededor de las caderas del guerrero.
Trunks bajó sus manos y la sostuvo por los glúteos levantándola un poco más, para así tener mejor acceso a su tentadora boca, entonces el beso subió de nivel. Trunks se abrió paso con su lengua hasta acariciar la de Pan, la mezcla del sabor a saliva con lágrimas y sudor de ambos creó un exquisito elixir que los motivó a buscar más. Trunks pegó la pelvis de la muchacha a la de él y comenzó a menearse discretamente, entonces la mujer percibió la dureza entre sus piernas, creándole un cosquilleo que ella reconoció inmediatamente.
"Qué mejor manera para sacar su olor de mi piel que acostándome con otro, y no con cualquier otro hombre" Gimió ante el constante contacto entre sus intimidades, que a pesar de tener ropa de por medio, no dejaba de sentir con intensidad la erección del guerrero. "Sí… lo haré. No tengo nada que perder" Pensó despechada. De pronto se sintió sucia por seguir teniendo en su piel la esencia de su ex novio, necesitaba sustituirla, tener recuerdos nuevos con otro cuerpo masculino, aunque fuera una sola vez. Y nada mejor que con el hombre que su traicionera ex amiga siempre quiso conocer, el que siempre deseó.
Una sonrisa maliciosa apareció en los labios de la joven mientras Briefs se encontraba entretenido besando y mordisqueando su barbilla.
"Es verdad. A ella siempre le gustó Trunks. Recuerdo que las tres ocasiones que la llevé a la corporación iba sudando de emoción, y en las tres veces el hijo de Vegeta no se encontraba en casa, nunca se le hizo conocerlo en persona, pero ella siempre fantaseó con él. Entonces seré yo quien tenga una aventura con Briefs, ella que se quede con el idiota de Omaru hasta el día en que también la engañe"
Enterró las uñas en la espalda del híbrido, y no advirtió el momento en que la tumbó, hasta que de pronto sintió el suelo arenoso donde habían estado combatiendo minutos atrás. Pan se dejó llevar por sus instintos, arqueó la espalda para darle un mejor acceso a su cuello y a lo que deseara tomar. Enredó sus dedos en los finos cabellos lilas del hombre, que a pesar de encontrarse sudorosos no le desagradaron en absoluto.
Briefs recorrió con sus labios humedecidos desde la barbilla de la joven hasta el nacimiento de su cuello, no le desagradó el sabor salado del sudor, al contrario, la encontró deliciosa. El deseo por ella creció hasta un punto en donde no deseaba retroceder, se mordió el labio inferior preguntándose por cuál sería la reacción de la muchacha si avanzaba. Se cuestionó su moral por usar a su favor el estado de vulnerabilidad en que se encontraba ella y entonces se detuvo de golpe sin atreverse a hablar, no deseaba romper el momento.
Entonces ella habló.
-Estoy bien Trunks- le susurró al oído. -Lo necesito- dijo casi en un ruego.
No quiso preguntar, no quiso sugerirle que lo pensara mejor, que no era el momento, que tal vez lo hacía por despecho, que esa no era ella, no dijo nada de eso que su conciencia le gritaba. Él se marcharía en unos días y a partir de entonces le tocaba viajar solo en una nave por meses, para luego estar un par de años en otra galaxia, lejos de mujeres de su especie, en total celibato, dedicado en eliminar a un poderoso ejercito para ayudar a los desprotegidos y de paso poder liberar a la bestia interna que había logrado aplacar, pero que ya se encontraba agitando los barrotes de su prisión con insistencia. Su lado saiyajin le rogaba por sangre y batallas, y las tendría a cambio de sacrificar a su libido, pues desconocía si había mujeres compatibles con él en esa galaxia, ni siquiera se lo había pensado hasta ahora con Pan debajo de él. Definitivamente tenía que echarse un revolcón para viajar relajado y si ella también lo deseaba, ¿por qué no?
Reanudó su exploración por el cuello femenino hasta subir a sus labios y reclamarlos de nuevo con urgencia. Sus manos soltaron las de la joven, ansiosas por tocar ese cuerpo femenino cuyas curvas pudo admirar disimuladamente esa mañana, cuando vestía su playera. Sin ninguna reserva las bajó mientras iba acariciando los brazos en el camino, al llegar a la zona de los senos los palpó sin dudarlo, permaneció unos cuantos segundos apretándolos con suavidad, agradeciendo que no usara sostén con varillas, sino otro, al parecer deportivo. Bajó por las costillas hasta que se topó con el borde de su playera, con los pulgares acarició la piel debajo, al tiempo que exploraba la lengua femenina con la suya en una danza asfixiante que los dejó sin aliento. Se separó de ella para tomar aire y ahí mismo aprovechó para sacarle la playera, la muchacha cooperó ayudándole a sacarla por completo y en un osado movimiento repentino levantó también la de él, a lo que Trunks respondió levantando los brazos para hacerlo más fácil, al igual que ella, luego se apoyó sobre sus brazos, cada uno al lado de los hombros de la joven, admirándola en un top deportivo como lo había sospechado. No pudo evitar sonreír levemente al ver el nacimiento de los senos a través del escote, deseaba tener acceso a esos montes pero necesitaba saber si tenía la aprobación de la mujer debajo de él.
Indagó en ese par de perlas negras y descubrió que lo observaban de una manera diferente, casi felina, que al combinarla con las mejillas sonrosadas, los labios enrojecidos y el cabello desordenado, creaban una visión seductoramente hermosa.
-Hermosa, eres muy hermosa- dijo en un susurro bajo clavándole la mirada. Para su dicha, Pan asintió sutilmente con la cabeza, dándole pie a continuar, así, en silencio para no arruinarlo.
Trunks aprovechó la aprobación de la joven y se lanzó a morderle el labio inferior con fuerza, lo que le sacó un quejido a Pan, abandonó la dulce boca y se paseó con su lengua hasta el nacimiento de ese par de montes blancos que subían y bajaban agitadamente para morderlos por encima del top, de inmediato notó que dos botones se erguían debajo de la molesta tela, así que de un jalón la sacó hacia arriba y de nuevo Pan cooperó en sacarse el top, parecía que ella tenía la misma prisa que él. Los ojos azules del híbrido se regocijaron ante la revelación de esos botones rosáceos en el centro de su respectivo montículo, generosamente llenos. Los palpó con ambas manos mientras se fundía de nuevo en un apasionado beso con la joven, se mordieron los labios con ardor hasta el punto de provocarse ligeras heridas con sus colmillos.
Después de acariciar, apretar y masajear los suaves montes por un rato, decidió que ya era hora de probarlos. Dio una última lamida al labio inferior lastimado de la joven y se dirigió hacia el primer pezón que se topó al bajar la cabeza. Pan se arqueó de placer, a pesar de amar a su ex novio, su cuerpo estaba respondiendo como si tuviera vida propia, completamente desconectado de su parte sentimental.
"¿Así será cuando se tiene sexo casual?" Pensó sintiendo cada vez más intenso el cosquilleo entre sus piernas, acompañado por una sensación húmeda que reconoció al instante.
Su mente trataba de procesar toda esa información nueva. Ella solo había tenido sexo por amor, la primera vez con su primer novio en la adolescencia, a la edad de diecisiete años, con su primer inmaduro y efímero amor, que en realidad fue una relación romantizada por su joven e inexperta mente, ahora ya no lo definía como amor de verdad, fue una fantasía juvenil que le dejó lindos recuerdos, nada más. Después apareció Omaru, y con él sí tuvo una relación que se podría llamar madura, a él sí lo amó, lo amaba y se le entregó en cuerpo y alma.
Eso era todo lo que ella conocía del sexo, siempre conectado a los sentimientos. Pero ahora estaba por conocer la otra cara de la moneda, el sexo del que solo había escuchado por algunas amigas más audaces que ella, principalmente por aquella que la había traicionado. El sexo sin amor, el que es puramente placer carnal, donde no existen los corazones rotos ni se tiene que entregar el alma, donde solo dos cuerpos juegan el juego, excluyendo al corazón por completo.
Por estar perdida entre el placer y sus pensamientos no supo en qué momento Trunks se había despojado de la pantalonera ajustada que había estado vistiendo, también su calzado yacía a unos metros de ellos y ahora ella era despojada de la parte inferior de su conjunto deportivo. Le causó gracia la manera torpe en que Trunks intentó sacarle su calzado deportivo, así que se irguió para ayudarle a desatarlo con la misma urgencia, gesto que él agradeció tomándole la barbilla con extrema suavidad para luego rozar sus labios con los de ella en un fugaz beso, demasiado tierno para la ocasión.
En ese momento Trunks tuvo una cruda revelación.
"Mierda" Titubeó indeciso.
-Pan… No, no tengo un maldito condón- balbuceó, maldiciéndose por no estar preparado.
La joven suspiró en silencio, ya había decidido tomar a ese hombre que tanto codiciaba la falsa amiga a la que vio como hermana por años.
-No te preocupes Trunks- tragó saliva comenzando a sentir vergüenza por lo que estaba por decir. -En cuanto salga de aquí tomaré una píldora para evitar accidentes.
-No quiero que cargues con la responsabilidad- le besó un hombro y se acercó a su oído. -Puedo terminar afuera si gustas.
-No- le acarició el mentón, admirando su perfil cuadrado que lo hacía lucir tan varonil. -Esa píldora es infalible. No es ningún problema tomarla- carraspeó enfrentándole la mirada. -Es la primera vez que lo hago así… ya sabes, por diversión. Y quiero disfrutarlo plenamente-. Mordió su labio inferior antes de continuar, -Ya soy adulta y quiero tener esta experiencia… contigo- dijo sin pensar la última palabra, lo que para Trunks fue la luz verde que estaba esperando.
Sus rostros se acercaron hasta pegar sus frentes, disfrutando de un simple contacto de pieles, pactando en silencio lo que estaban por hacer. Pan no quiso quedarse como una principiante, por lo que se atrevió a tocarlo comenzando por los pectorales, completamente embobada por la perfección en cada músculo, Trunks decidió ser más audaz y apretó con suavidad el seno izquierdo de la joven para después llevar su traviesa mano hacia el sur de la anatomía de Pan. La recostó de nuevo pasando sus labios sobre los hombros y cuello de la joven mientras los dedos de su mano derecha creaban caricias circulares sobre las bragas femeninas, no pasó mucho para que la humedad provocada por el cuerpo de Pan fuera captada por los dedos masculinos. No podían esperar más, la urgencia se estaba volviendo dolorosa, especialmente para el guerrero. Con prisa bajó la estorbosa ropa interior de Pan hasta sacarla por completo, acarició la aterciopelada y humedecida zona que deseaba poseer en ese momento, provocando que un gemido largo saliera de la mujer, eso lo enloqueció por completo. Bajó sus calzoncillos solo lo necesario y la penetró de una sola estocada, como si en ese solo acto impidiera que se escabullera y lo dejara con las ganas.
Una vez que estuvo completamente dentro dejó salir una exhalación acompañada de un grave gemido, su miembro palpitaba con urgencia y la estrecha cavidad que lo recibió logró brindarle un placer más allá de lo inimaginable, que le recorrió por la espina dorsal hasta la nuca. Con movimientos certeros y contenidos comenzó a penetrar a la hija de Gohan, Pan no podía estar más complacida, o al menos eso creyó en ese momento. El generoso miembro del hijo de Vegeta se movía con destreza brindándole un delicioso cosquilleo que la estaba elevando a un lugar que desconocía
-T… Trunks- dejó escapar un gemido suave con su nombre mientras se aferraba a él con las uñas. Cerró los ojos y se dejó acariciar, besar, morder, lamer y fornicar.
El híbrido se balanceó subiendo la intensidad de sus embistes a un ritmo que ella desconocía, a un ritmo que no era propio de un humano normal, al ritmo de un saiyajin.
Sin pensar en nada más que no fuera sus cuerpos bailando de placer fue que se dejaron llevar por el instinto de la reproducción, aunque reproducirse era lo último que tenían en mente. Fiel a sus costumbres orgullosas, el guerrero se enfocó en brindarle el mayor placer posible a la mujer que lo estaba dejando gozar de ella, para él era hasta cierto punto una meta lograr que la mujer llegara al orgasmo, sentía orgullo cada vez que dejaba a una compañera de sexo exhausta de placer. Con Pan no fue diferente, encontró con suma facilidad el punto que la llevaba al cielo mismo con sus embestidas, por lo que en poco tiempo la tuvo temblando de placer debajo de él.
Un fuerte jadeo salió de la garganta femenina, acompañado de espasmos que estrangularon la virilidad del guerrero. Sin poder resistirlo más, él también sucumbió ante la creciente oleada de placer y terminó derramando su esencia en el fondo de la cavidad que aun vibraba por el reciente orgasmo.
-Eso fue…- jadeó Trunks entre leves temblores reponiéndose sin salir de la muchacha.
-Ahh... increíble- Pan agregó en un leve suspiro.
Briefs salió del interior de la joven Son y permaneció regulando su respiración sobre ella, apoyado en sus brazos para darle espacio a respirar libremente, por unos cuantos minutos. Antes de decir nada notó que su cuerpo no se había quedado conforme, deseaba más y su falo irguiéndose de nuevo le exigió más de esa cavidad en la que nunca había estado.
Se levantó mostrando sin tapujos su desnudez, admirando con una sonrisa de medio lado la anatomía igualmente desnuda de la joven que conocía desde que nació, a la que cargó en sus brazos cuando él ni siquiera sabía cómo se hacían los bebés.
Pan no pudo evitar pasear la vista por ese cuerpo esculpido por años de entrenamiento, beneficiado por sus genes saiyajines y dotado de toda perfección ante sus ojos. Se sonrojó pensando en lo divertido que sería explorar más de todo eso, y una sonrisa de orgullo surgió de manera espontánea. Se acababa de tirar al hombre que esa traicionera ex amiga había dicho que seduciría el día que se lo presentara, día que jamás llegó debido a los tantos compromisos que tenía él como director general de la corporación cápsula.
"Omaru ni en sueños tendría un cuerpo así" No pudo evitar abrir la boca, atónita ante la imagen del hombre frente a ella, no solo porque no poseía un gramo de grasa por donde lo viera, eso no le sorprendía en absoluto, ella estaba acostumbrada a vivir rodeada de hombres con ese físico al ser descendiente de saiyajines. Lo que le sorprendió fue ver el miembro del amigo de su tío en toda su majestuosidad, irguiéndose como si no hubiera obtenido aún su satisfacción, pero a ella le constaba que la tuvo, lo sintió vibrar dentro de ella, ya no era una chiquilla inexperta, sabía como funcionaba la anatomía masculina de primera mano.
Sus mejillas teñidas de color rojo le dieron un aspecto dulce, inclusive a Trunks le pareció casi virginal y no era para menos, él estaba seguro que era el primer hombre mayor con el que ella había estado, el anterior, o los anteriores debieron haber sido jóvenes que probablemente no llegaban a los veinticinco años, y estaba el gran detalle de que él era un amigo de la familia, ella lo conocía de toda la vida, era completamente lógico que se sonrojara ante dicha ocasión tan inesperada.
Se agachó para levantarla tomándole las manos.
-Esto aun no termina mujer- aseguró con voz ronca mientras la tomaba en sus brazos.
Dos camas para los visitantes habían sido preparadas para el descanso de quienes osaban entrenar en la habitación del tiempo. Dos camas de las cuales solo necesitaban una para el tipo de entrenamiento que estaban realizando.
Era la primera vez que macho y hembra con sangre saiyajin tenían intimidad, al menos desde que estalló el planeta Vejita. Eso le pasó por la cabeza al hijo del príncipe, pero guardó silencio y decidió continuar sin hacer ningún comentario al respecto.
Una vez que los híbridos cayeron a la cama, continuaron con el ritual de caricias y besos solo por placer, pues ambos cuerpos se encontraban más que listos para la penetración.
En un instante él quedó boca arriba con ella encima, Pan se levanto y le sonrió con picardía mientras Trunks se acomodaba sentándose para poder observarla completamente, tenía claro que eso no se llegaría a repetir, al menos en ese momento lo concibió como suerte del momento, de esos efímeros momentos que solo ocurren una vez en la vida. Recorrió cada recoveco de las cuevas femeninas con su vista y llegó a la conclusión de que la imagen que él concibió en su mente esa mañana cuando ella vestía su playera, se quedaba muy corta a la realidad, la grata realidad.
Pan gateo hacia él mirándolo con una actitud juguetona, casi felina, depositó un beso en el centro del pecho de Trunks, a la altura del corazón, luego siguió hacia su boca dejando una lluvia de besos a su paso, al recostarse sobre él sintió el duro miembro en su vientre, dejando un rastro pegajoso en su tersa piel.
Sus labios se unieron en una danza sincronizada que ya dominaban. El ambiente enrarecido del lugar no ayudó a la hora en que se separaron para tomar aire, sus cuerpos se encontraban pegajosos debido al sudor, pero eso no impidió que continuaran disfrutándose. Briefs la giró dejándola debajo de él y de nuevo entró en ella con el mismo frenesí anterior, pero esta vez se irguió y colocó las piernas de la joven sobre sus hombros, dándole a sus cuerpos una sensación de frescura ya que así no continuaban transpirando debido a la fricción de sus cuerpos calientes. También en esa posición se permitió tener acceso hasta el rincón más recóndito de la intimidad de Pan sin olvidar de la grata vista que se le ofrecía, la joven híbrida con los ojos cerrados y la boca entreabierta respirando con dificultad, gimiendo cada que la embestía hasta el fondo, la blancas y delgadas manos hacia los lados aferrándose a la colcha, apretándose con tanta fuerza que lo más probable sería que la tela no saldrá bien librada de eso. Los pechos moviéndose rítmicamente al compás que él lideraba con experiencia.
El tiempo transcurrió sin advertir la cantidad de minutos que dedicaron al placer, Briefs cambió de posición un par de veces hasta que finalmente se encontró de espaldas a ella, hincado presenciando la curvas redondas de los glúteos femeninos.
Pan no recordaba haber sido tomada así, con esa pasión desbordante, casi rallando en la desesperación, pero las sorpresas aún no terminaban. Lo que menos se imaginó ocurrió en ese instante, una oleada de calor invadió su intimidad acompañado de una sensación de presión en su interior. Se encontraba recargada sobre sus codos haciendo esfuerzo para no terminar lanzada, como si eso fuera posible con las manos del saijayin aferradas a sus caderas, el cabello que caía sobre su frente no la dejaba ver claramente, pero aun así pudo observar un destello que ella conocía a la perfección.
Conmocionada giró su rostro hacia atrás y lo vio, al hijo del príncipe de los saiyajines mirándola mientras continuaba entrando y saliendo con la intensidad de alguién propio de su condición física. Sus cabellos lilas ahora eran dorados, sus ojos tenían un brillo diferente y el color azul era más claro, sus músculos se habían extendido, incluyendo ese que exploraba su intimidad con insistencia.
Trunks no dijo ni hizo otra cosa que no fuera continuar con lo que estaba haciendo, tan concentrado que parecía que se encontraba en una especie de transe. Pan cerró los ojos dedicándose a disfrutarlo, entendió que esa experiencia no volvería a repetirse y no tenia caso arruinarlo, ya estaba ahí, entonces lo disfrutaría.
Después de apretar el ritmo en ese estado, liberó de nuevo su semilla dentro de la joven. Al recuperarse de los espasmos post orgasmo fue que Trunks recuperó su estado base y se dejó caer a un lado de ella, atrayéndola hacia sí en un abrazo extrañamente tierno.
**FIN DEL FLASHBACK**
Pan abrazó sus piernas por las rodillas, continuaba en el piso rememorando aquellos tres días.
Tres días en los que entrenó la mitad del tiempo, la otra mitad la dedicó a platicar con su amigo y a tener intimidad en dos ocasiones.
**FLASHBACK**
-Tengo tantos planes para el futuro… en dos días comienza una nueva etapa para mi vida. ¿Y tú Pan? ¿Qué planes tienes?- le preguntó a la joven mientras observaba sus manos entrelazadas. Él la tenía entre sus brazos después que despertaron de un largo y reparador sueño, a pesar de eso no deseaban salir de la cama, se dieron uno que otro fugaz beso mientras conversaban, mientras se conocían más.
Pan suspiró pensativa. -En realidad no tengo algún plan en particular… Me gustaría terminar la universidad y después, después no sé.
-Eres como una hoja al viento- opinó Trunks frotando su nariz en la curva del cuello de la joven, encontraba su olor jodidamente relajante, podría quedarse dormido de nuevo enredado a ella, y no le importaría haber roto su plan inicial de entrenar como desquiciado cada segundo en esa habitación.
Una risa traviesa se le escapó al guerrero. -¿Te imaginas si Mister Popo y Dende supieran lo que hemos hecho aquí?
-¡Cállate Trunks! Moriría de vergüenza- chilló sonrojándose. -Me iría a vivir en una cueva.
-No puedes privarnos de tu belleza- murmuró dando un mordisco en la curvatura de ese cuello que no volvería a besar, pues eso era solo la aventura fugaz de una ocasión y al salir de ahí ambos seguirían con sus vidas por separado como siempre, ya que él tenía planes a futuro y ella amaba a un hombre al que debía olvidar y sanar sus heridas.
-De ahora en adelante quiero ser tu amigo. Siempre que necesites algo no dudes en buscarme- llevó una mano de Pan a sus labios y depositó un casto beso en sus pequeños nudillos, -nunca dudes al respecto. Yo siempre tendré un lugar en mi agenda para ti- Se separó de ella y se levantó para ir al baño, antes de desaparecer tras la puerta giró su cabeza hacia ella y agregó cerrándole un ojo. -Hermosa.
**FIN DEL FLASHBACK**
Rascó su cabeza con ambas manos, de nuevo tenía una lucha a muerte entre su parte racional contra su parte sentimental. De nunca haberle mentido todo sería más fácil.
-Sí Trunks, sí, me encantaría ver si podría surgir algo pero… ¿me perdonarías primero si te confieso algo?- habló como si le estuviera confesando a él.
-Te acuerdas que me tomaría una píldora para evitar el embarazo- sonrió apretando los labios. -Pues resulta que…- comenzó a jugar con sus dedos como niña regañada mientras continuaba con su monólogo, -cuando salimos de la habitación del tiempo y llegué a casa recordé que tenía un examen en la universidad, que por estar tan abrumada con mi rompimiento con Omaru lo había olvidado, así que me dediqué a estudiar todo ese día con la firme convicción de recuperar mi vida y superar mi dolor- suspiró y tomó aire para continuar. -Por eso olvidé tomar la píldora, hasta el día siguiente lo recordé y corrí a comprarla creyendo que solo habían pasado veinticuatro horas, pero no tomé en cuenta que pasó más de un día en la habitación del tiempo, así que técnicamente pasaron más de cuarenta y ocho horas cuando la tomé y… al parecer ya era demasiado tarde, pues esas píldoras son para prevenir, no son abortivas, por lo que… ¿Cómo demonios se lo digo sin que quiera asesinarme?
Se levantó de golpe con un sentimiento de frustración embargándola, no podía pensar claro, su mente en ese momento era un nido revuelto de culpa, arrepentimiento, vergüenza y confusión. Lo mejor era dormir y meditarlo al día siguiente, esperando que el sueño pueda ordenar sus ideas y brindarle el coraje que necesitaba para hacer lo correcto, por ella y por su hija. Y por qué no, por Trunks también.
Al fin he logrado terminar éste capítulo, el más largo que he hecho hasta ahora. Pero no podía soltar toda esa información en pocas páginas, hay tanto que tengo en mi cabeza pero se irá soltando en flashbacks en los próximos capítulos.
Espero que el lemon haya sido de su agrado, no sé si me excedí con algunos detalles, pero escribirlos es un tanto difícil debido a que suelen repetirse muchos textos, como en las películas porno, es lo mismo y lo mismo. Y no quería que se leyera de esa manera, que a pesar de no ser un lemon con amor, si hay respeto y cariño entre los personajes, además en ese momento se queda la espina clavada en cada uno que evitará que se olviden en esos tres años y que inclusive añoren repetirlo. Es donde se siembra la semilla que ha germinado y terminará madurando en amor entre ese par.
