Conocidos con amigos mutuos
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Disclaimer: ningún personaje me pertenece, las situaciones son completamente ficticias y ajenas a la serie. Luka, Kagami y el resto de los personajes mencionados en este fanfic son propiedad intelectual de Zagtoon y Thomas Astruc.
Nota de la autora: Muchas cosas pasaron este mes amigos, me quedé sin internet, hubo un paro nacional y mi perro falleció, todo mal, pero igual me di el tiempo de editar este capítulo. Disfrútenlo.
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Luka estiró las mangas de su chaqueta y se cubrió la cabeza con la capucha. La brisa de la tarde golpeaba las copas de los árboles con fuerza mientras se lamentaba a alaridos la caída del sol. El cielo pasó de naranja a índigo, pero no podía contemplarlo ni aunque quisiera. El joven enderezó la espalda, aflojó los hombros y levantó la cabeza con dificultad, apretando los dientes hasta que el dolor agudo en su cuello pasó.
Día de mierda. A pesar de que todo tuvo una resolución y tanto él como Marinette recibieron el reconocimiento creativo que merecían, todo terminó de manera muy anticlimática. La persona responsable de todo seguía afuera, XY seguía siendo una celebridad y ella lo rechazó. O algo así. No lo rechazó de forma explícita, solo se marchó sin dar respuesta y sin despedirse, pero eso se sintió como un escupitajo al ojo y un "no me gustas".
La bocina de un carro lo detuvo justo cuando iba a cruzar la acera. Luka vio avergonzado al taxista que casi lo atropella, pero este solo movió la cabeza en reproche y lo dejo pasar. El sol ya se había ido y los carros pasaban con mayor frecuencia, así como también lo hacían los transeúntes en la acera. Siguió a lo largo de la avenida principal paralela al Río Sena y giro a la izquierda en la primera tienda esquinera que vio.
Para variar, la encontró fuera de su casa, viendo a la calle mientras sujetaba su codo detrás de su cabeza con la mano opuesta. Vestía zapatos deportivos negros, una licra en el mismo color y una blusa roja manga larga que llegaba un poco más abajo de sus costillas. Su pecho ascendía y descendía lentamente con cada respiración que daba. La esgrimista volteo a verlo, soltó su codo y repitió el estiramiento del otro lado.
Él saludo —Hey — tratando de no desviar la mirada al marcado abdomen de su compañera y vecina con amigos mutuos.
Ella respondió —Hola — estiró el cuello para el lado opuesto del codo que sujetaba y en su característico tono monótono preguntó —¿Estás bien?
Un sociópata aprovecho mi vulnerabilidad emocional para controlar mi cuerpo de manera remota y la chica que me gusta prácticamente me hizo "ghosting". He estado mejor.
—¿Por qué la pregunta?
—Estás desviando la pregunta — replicó casual mientras soltaba su codo y aflojaba sus brazos —Mandaron un video al grupo del salón en el que salías volviendo a la normalidad. Han pasado toda la tarde hablando de eso.
No lo había visto —Ah — Luka vio al piso apenado —Sí, estoy bien.
Kagami movió sus cosas y tomó asiento en el segundo escalón de la entrada de su casa.
—No suena así. —
Desde lo ocurrido en la pista de hielo no podía pasar una semana sin toparse con ella. Era tan frecuente que a esas alturas no podía culparla por pensar que era intencional, pues francamente el también llego a pensarlo antes de saber que vivían cerca. Lo bueno era que por esos encuentros casuales y por las pocas veces que les ha tocado trabajar en grupo, habían desarrollado una relación cordial de compañeros y vecinos con amigos mutuos. Era un título innecesariamente largo, pero adecuado considerando que casi no se conocían. Lo único que sabía de ella era que no le gustaban los fideos instantáneos, que era buena atleta, que cada que iba a la tienda pedía té helado y que siempre que hablaba alguien que le caía mal entrecerraba los ojos. Sabía lo suficiente cómo para decir que le caía bien, pero no lo suficiente para llamarla amiga.
El muchacho sonrió apacible —Solo ando algo adolorido — mientras ponía los codos en la parte plana del pasamanos de la escalera y apoyaba su peso en ellos.
La esgrimista murmuró —Ya veo — tomó su termo y lo levantó hacia él —¿deseas?
El gesto lo tomó por sorpresa. Vio su rostro tranquilo, había una suavidad distinta en sus profundos ojos rasgados, no era la cordialidad a la que estaba acostumbrado, tampoco era preocupación, pero reconocía que había una buena intención en todo eso.
Tomó el termo, dio un gran sorbo y soltó un "ah", más de cansancio que de alivio.
En el estudio todo fue tan acelerado. La desakumatización, el control de daños, la charla con el mánager de XY, la confesión y la presentación pasaron en un parpadeo sin que él estuviera realmente presente. Tan ocupado estaba tratando de reprimir su cansancio que cuando llegó el momento que tanto habían estado esperando, solo deseaba que se acabe todo rápido.
Luka devolvió la botella a su compañera —Gracias.
—No hay de qué — dijo regresando su mirada a la calle.
Y así pasaron unos pocos segundos en cómodo silencio, hasta que se cansó de seguir parado y tomó asiento al lado de Kagami. Ella volvió a verlo expectante. No decía mucho, pero como músico sabía interpretar esos silencios.
Confesó —La verdad me siento algo raro — y ella asintió atenta —al principio no recordaba nada, fue como despertar de un mal sueño.
—Ya veo.
— Luego poco a poco comenzaron a llegar recuerdos vagos de lo que hizo Silenciador. Ladybug dijo que no era mi culpa, pero todo lo que hizo Silenciador eran cosas que yo deseaba hacer cuando estaba enojado.
Su compañera objeto —Pero no eras el tú racional — y escondió un mechón de pelo detrás de su oreja.
—¿Eso importa?
—Pues sí — explicó calmada viéndolo a los ojos —todo el mundo ha deseado lastimar a otros cuando nos lastiman. Es algo normal, solo no lo hacemos porque somos capaces de reflexionar cuando se nos pasa, pero a ti no te permitieron hacer eso. Te usaron.
Me usaron. Le había dado tantas vueltas al asunto y siempre llegaba a la conclusión de que él era el único culpable de lo que le paso, pero las palabras de Kagami ponían las cosas en perspectiva. —No lo sé.
—Podríamos pasar toda la noche discutiendo de porque eres o no responsable de lo que paso e igual llegaríamos a nada. No puedes culparte de que te akumatizaran porque no pediste eso, tampoco puedes sentirte mal por lo que hizo Silenciador, porque lo que hizo él no es lo que tú harías conscientemente.
Luka suspiro —Entiendo — creo. —La verdad no lo había pensado así.
Quizás era cierto y estaba siendo muy crítico con él mismo. Se culpaba por dejarse akumatizar, pero cuando le hicieron eso a Juleka nunca pensó que ella tuviera la culpa de algo. A sus ojos, ella fue solo una víctima.
—Igual me siento cómo una mala persona.
Kagami suspiro, bebió un gran sorbo de agua y luego preguntó —¿Querías lastimar a XY?
La respuesta fue automática —No.
—¿Por qué no? — volvió a preguntar con frialdad —Seguramente se lo merecía.
Luka pestañeo tres veces. No estaba seguro de que XY se lo merecía, pero de ser así él no era nadie para decidir eso. —Tal vez — Además, quien permitió eso fue su mánager, que también resultó ser su papá. Viendo a ese sujeto podía entender porque XY era un idiota — pero no disfruto lastimando a desconocidos.
La joven concluyó —Entonces no eres mala persona.
Y aquella afirmación lo hizo sonreír. Era brutalmente honesta, por eso sabía que nunca hubiera dicho algo solo para hacerlo sentir mejor. —Gracias.
—Es la verdad — dijo regresando la mirada hacia él.
"Eres una buena persona" era quizás la cosa más amable que ella le había dicho en esos cuatro meses que llevaban de conocerse y aunque deseaba molestarla, no valía la pena arruinar el momento.
—¿Que hacías en ese estudio? — pregunto interesada
—Larga historia — respondió con desgano —en resumen, fuimos a quejarnos con XY por robar mi canción y el concepto creativo de Marinette, pero su Manager le grito y me enoje.
De eso se trataba —Querías defenderla — reconoció la joven —te gusta mucho.
—Pues sí — admitió resignado. Por mucho que sabía que no podía mendigar amor, no era una piedra, claro que quería ser correspondido —cuando regrese a la normalidad y todo se arregló… Le dije que me gustaba.
La confesión le tomó por sorpresa. Aunque tenía curiosidad, su tono decaído indicaba que la respuesta que recibió no fue positiva. Ella agachó la cabeza, acercó más su pecho a sus rodillas y dijo —Continúa.
El muchacho resoplo por la nariz —No me dijo nada. Después de que toqué solo desapareció del estudio.
—Entonces ya te dio una respuesta — los dos sabían muy bien cómo se sentía Marinette —le gustas, pero por ahora eres solo una opción.
Era una terrible ironía que ella dijera eso —Tal vez debería oír mis propios consejos.
La niponesa se encogió de hombros a su lado —O tal vez solo debas intentar ser su amigo y esperar — y explicó —hasta que te canses o te rechacen, claro. Ya cuando eso pase, cambia de objetivo.
¿Valia la pena esperar a una respuesta? En el caso de Kagami sí, porque Adrien parecía estar interesada en ella de forma romántica, pero en el suyo no tanto. Marinette solo estaba confundida desde el principio.
—Tienes razón — contesto —en todo, Kagami.
La muchacha lo vio con simpatía mientras apoyaba la cara en su mano. Murmuró —No sería la primera vez que eso pasa.
Y Luka sonrió. Aunque su primera impresión no fue la mejor, y hasta esa fecha no había vuelto a comprar fideos instantáneos, eventualmente logró pasar de su serio semblante y entenderla mejor. Kagami tenía esas canciones que tienes que oír varias veces para poder apreciarla. La suya tenía de base rítmica un piano melancólico en cuatro tiempos, luego la conoces y suena una guitarra que te distrae y te hace querer bailar con ella, pero persiste una clara distorsión hasta el final. Era una canción engañosa que no puedes encasillar, solo puedes disfrutarla.
La esgrimista volteó a verlo y él viró la cara. Eran las ocho en punto —ya es algo tarde — dijo mientras se levantaba del piso.
Le ofreció la mano como siempre y por primera vez ella la tomó y se impulsó sin saber que él la iba a halar. Y por supuesto que eso salió mal. La fuerza de ambas partes atrajo a ámbar y azul a escasos centímetros, en una distancia en la que besarse o retirarse eran las únicas opciones lógicas, y aun así era difícil elegir. ¿Como paso esto?
Estaban congelados, alrededor varios transeúntes cansados hacían camino a sus hogares, pasaban desenfocados y borrosos, como autos que dejaban su estela de luz al pasar. No estaban solos, pero en ese metro que compartían, parecía que así fuera. El silencio entre los dos era imperturbable, su pequeña mano helada seguía sujetando la suya y aunque cualquiera de los dos podía soltar al otro, ninguno lo hacía. Ámbar y azul se vieron a la expectativa del más mínimo movimiento de parte del otro, pero ninguno se alejó.
Por suerte, el portazo de un auto los sacó de ese comprometedor trance.
Kagami volteo a ver a su izquierda asustada y Luka soltó su mano con suavidad.
Un joven oficinista bajo de su taxi y camino hacía su casa a paso rápido agachando la cabeza. La muchacha suspiro aliviada —Pensé que era mi mamá — y con las mejillas del color de su blusa, explicó calmada —debería irme.
El peliazul tocio incomodo —Sí, yo igual — y la siguió con la mirada mientras subía las escaleras.
El nudo en su garganta le decía que se iba a arrepentir. En un mundo ideal, la hubiera llamado, le hubiera dicho que era libre de tomar su mano cuando le diera la gana y que si en algún momento volvían a estar así de cerca no dude en inclinarse más, pero cuando volteo a verlo una última vez, solo atinó a sonreír —Gracias por oírme.
Ella replicó —De nada — le regalo una pequeña sonrisa y se metió a su casa.
Vio a la puerta cerrada un segundo, se dio la vuelta y siguió caminando. Al llegar a casa Silenciador, XY y Marinette habían quedado rezagados a un segundo plano, dejándolo con el recuerdo de su sonrisa, las manos heladas y el sabor agridulce de un beso pendiente.
No era lo que esperaba, pero igual hubiera sido lindo.
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Lo de conocidos con amigos mutuos se me ocurrió como un chiste respecto al "solo es mi amiga" de Adrien, pero creo que define perfectamente su situación en estos momentos. Cuando lo escribí en borrador había momentos en que Kagami se sentía como un personaje distinto al original y me toco reescribir todo. Kagami es un personaje con una personalidad muy fuerte ya establecida, pero Luka se sigue sintiendo cómo alguien en quien proyectar cualquier cosa, así que eso hice con él. Díganme que opinan de su caracterización.
También metí lo de "día de mierda" porque quiero que esto se sienta más cómo una historia de adolescentes. Es probable que en los próximos capítulos quizás meta más lenguaje ofensivo y menciones a sexo, pero nada muy explícito.
Spoiler: Kagami se hace de una nueva rival y alguien descubre el secreto de Chat Noir.
