Mentiras
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Disclaimer: ningún personaje me pertenece, las situaciones son completamente ficticias y ajenas a la serie. Luka, Kagami y el resto de los personajes mencionados en este fanfic son propiedad intelectual de Zagtoon y Thomas Astruc.
Nota de autora: Este capítulo tiene lugar después de Onii Chan, en el episodio de Desperada. Ikari Gozen salió antes, pero no tiene sentido cronológico así que voy a publicar algo sobre eso después. Gracias a los que han comentado y me alegra que hayan disfrutado la pequeña aparición de la madre de Kagami.
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Lila vio de reojo a las pocas personas que había en el aula y sonrió. Tan solo había llegado al laboratorio de informática para imprimir una tarea y ahora tenía la posibilidad de arreglar las cosas sin siquiera abrir la boca, todo gracias a un descuido de Lahiffe. Debía agradecerle por dejar su correo abierto, aunque él le era completamente indiferente, estaba segura de que tenía algo que le permitiría acercarse a Adrien. Y así fue cómo después de una pequeña búsqueda en su álbum principal y en sus fotos eliminadas, llegó a una foto muy comprometedora de la esgrimista con un chico de pelo azul. Era una foto aburrida con una historia aburrida, pero eso no lo sabía Adrien. Ella solo tenía que retorcer la verdad un poco y eso se le daba de maravilla.
Eliminó cualquier evidencia del correo de su compañero, agarró su deber y con la foto ya descargada, dejó el laboratorio. Faltaban quince minutos para que acabe el receso, pero eso era tiempo suficiente para ejecutar su plan. Una vez más, tendré lo que quiero.
Adrien se encontraba en una esquina hablando animadamente con Nino, pero tan pronto la vio, la conversación murió y el clavo la mirada en su compañero. Sonreír y ser amable era un acto reflejo para él así que seguramente no le diría a la cara que estaba molesto, sin embargo, no tenía que hacerlo, ese pequeño gesto evasivo ya decía mucho. Tenía que recuperar su confianza como sea.
—Hola chicos — saludó Lila poniendo su mejor sonrisa.
Los dos respondieron —Hola Lila — al mismo tiempo, pero había una diferencia evidente en el tono de Adrien, una frialdad que nunca había usado con nadie. Nino apretó los dientes y tenso el cuello, leyendo la tensión en el ambiente.
La italiana ladeo la cabeza —Nino, ¿te molesta si hablo un rato a solas con Adrien? — fingiendo completa inocencia.
El muchacho soltó un —Ahm — y volteo a ver a su amigo. El asintió —sí claro, igual iba a ver a Alya. Nos vemos. — y Nino se retiró, dejándolos para que arreglen sus diferencias.
Lila tomó asiento, agarró la mano de Adrien con ambas manos y afirmó —Adrien tenemos que hablar — consternada.
Funcionó, aunque el modelo la veía con recelo, no trato de alejarla —Dime Lila.
Es tan lindo, incluso enojado se preocupa por los demás.
Suspiró —Lo siento tanto — Adrien se acercó un poco más, su mano aún seguía estrechando la suya.
Dijo —Quería disculparme por cualquier problema que te pude ocasionar ayer. Es solo que — hizo una pequeña pausa para crear tensión —cuando estábamos en tu casa yo en serio quería hablarte de algo importante, solo no sabía cómo decírtelo. Adrien, yo nunca tuve malas intenciones.
Su mirada se ablandó —Lila, por favor dime ya lo que me querías decir.
La joven volvió a suspirar dramática, saco su celular, abrió la foto y se la entrego. El modelo vio la foto y su rostro paso de la confusión al enojo en cuestión de segundos. Primero alzo ambas cejas, luego frunció el ceño, separo los pies en el piso, se encorvo, apoyo los codo en sus rodillas y amplio la imagen en el celular.
—No sabía cómo decírtelo, había visto la foto que subiste con ella a tu instagram e imagine que estaban juntos, pero luego la vi tan empalagosa con ese chico y sospeche que algo estaba ocurriendo entre ellos.
Adrien volvió a enderezar la espalda y se rasco la barbilla. Preguntó molesto —¿Cuándo tomaste esa foto?
Su labio comenzó a temblar —Hace dos semanas — y su voz se quebró. Se había convencido tanto de su propia mentira que ya estaba al borde del llanto —Estaban caminando juntos y los seguí un rato. Él la acompaño a su casa, se despidió de ella con un beso y siguió caminando. No pude tomar más fotos porque mi celular murió, pero se los veía muy felices.
El modelo asintió, ella continuo con su historia —Fui a tu casa porque tenía que saber si estaban juntos. Necesitaba hablar contigo de lo que estaba pasando, tu no mereces ser engañado de esa forma, pero no tenía el corazón para decírtelo. — y cuando terminó hundió el rostro en sus manos mientras sollozaba y temblaba en pequeños espasmos.
Era una suerte que se tapará el rostro, así no podía ver al modelo virar los ojos. Aunque su actuación fue mediocre y sobreactuada, al menos había logrado convencerse a ella misma de lo que estaba diciendo. En verdad quería pensar que solo estaba sola y enamorada, pues alguien con ese poder de convencimiento y esa falta de empatía no podía estar encaminada a nada bueno. Ya había visto que no le importaba mentir y poner en peligro a otros con tal de obtener lo que quería, así que no podía creer en nada de lo que decía. Sin embargo, sabía reconocer un montaje cuando lo veía y eso era completamente real. Sí tenía esa foto, era porque en un momento si los vio caminando juntos. No había forma de demostrar lo del beso ni de saber si en verdad estaban juntos, pero si no era así y ellos solo eran conocidos…
¿Por qué fingen no conocerse frente a mí y Marinette?
Adrien puso una mano en el hombro de Lila y esta levanto la mirada, agarro sus manos y lo vio con sus ojos vidriosos y sus mejillas sonrojadas. Más que pena, le daba coraje porque se acordaba de todas esas veces que Marinette y Ladybug la habían acusado de mentirosa y él no les creyó, pero ya no más. No volvería a creer una sola mentira de ella.
Dijo —En serio gracias por abrirme los ojos — con esa sonrisa empalagosa que ponía en las publicidades de perfumes —eres una excelente persona y no debí dudar nunca de ti.
Lila aparto un mechón de pelo de su rostro, sonrió y respondió —Yo solo quiero lo mejor para ti — mientras sobaba el dorso de su mano con su pulgar — te mereces una chica que te quiera de verdad.
Ay, pero que noble.
Sin dejar de sonreír, dijo —Tienes razón — y apretó más sus manos para que deje de sobarlo — No merezco que me mientan, ya estoy harto de no saber en quien puedo confiar.
Funciono, dejo de sobar sus manos, pero había hecho muy evidente su enojo y eso no era bueno. Si quería lidiar con ella, necesitaba que creyera que estaba de su lado.
—Hablare con Kagami, pero necesito que me mandes esa foto.
Lila asintió, saco su celular y le envió la imagen. Lo último que le dijo fue —Gracias por creer en mí — y se despidió de él con un beso en la mejilla.
El kwami del gato asomo la cabeza del bolsillo de su maleta y preguntó —No vas a pelear con Kagami, ¿verdad?
El adolescente bajo la mirada a su compañero — Por supuesto que no — sin embargo —solo se me hace raro que finjan no conocerse. Kagami no me debe explicaciones, solo es mi amiga y tiene derecho de salir con quien quiera sin contarme nada, pero no sé si Marinette sepa esto y por como la trata, me da miedo que esté jugando con las dos.
Plagg se dio una sonora palmada en la frente y se halo los bigotes —Adrien, ya admite que te gusta esa niña para que todos estemos felices.
El modelo se sonrojo y contesto —Que no me gusta — mientras cerraba un poco más el cierre de su maleta.
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La punta suave y redondeada del florete presionó contra su traje y ella alzó ambas manos, dejando caer su propia espada al piso. El combate terminó, Adrien se quitó la máscara y se apartó unos mechones de la frente.
Preguntó sonriente —¿Pasa algo? — Mientras regresaba el arma a su dueña —Si no te conociera, creería que estas enamorada.
La esgrimista la tomó y se quitó la máscara —No, solo me sentía generosa. No hace daño dejar que ganes de vez en cuando. Tú sabes, es bueno para tu autoestima.
Él sonrió, agarró su mano e hizo una leve reverencia con alevosía —Me alegro, no me gusta tener competencia.
Su compañera alejo su mano —Tranquilo Agreste — y bromeó —a la próxima no seré tan buena contigo.
El rubio respondió —Confió en que sea así. — mientras tomaba su toalla.
Era de conocimiento general que ambos eran igual de talentosos cómo esgrimistas, pero era ella quien ganaba la mayoría de los encuentros. Adrien tenía la agilidad, la rapidez y los reflejos de un felino, pero la técnica que ella poseía era tan precisa que parecía orquestada. Siempre sabía a donde atacar y los puntos que dejaba expuestos cuando lo hacía, por eso eran oponentes. Se desafiaban a mejorar, él obligaba a ser más rápido y ella le demandaba pensar más al momento de atacar. Sin embargo, por primera vez desde que se conocieron, dejo que sus músculos tomarán el control. Estaba en automático y eso no era correcto.
El profesor chasqueo los dedos desde las gradas y dijo —Muy bien, damas y caballeros, despídanse de su oponente y retírense. Los quiero temprano aquí el próximo lunes.
Kagami agarro sus cosas, pero antes de que pudiera dirigirse a los vestidores de chicas, Adrien la detuvo.
—Oye los chicos van a tener una práctica en la casa de nuestro guitarrista. ¿Deseas venir?
La esgrimista sonrió —¿No tendrá problema con que yo vaya?
—Para nada — contestó el modelo —ya le pregunte, dijo que mientras no seas un policía o Jagged Stone, su mamá no hará problema.
La joven enarco una ceja— Eso es extrañamente específico—y Adrien asintió —pero iré. Déjame me cambio.
—Sí claro — contesto viendo a su compañera dirigirse a los vestidores.
Aun si no hubiera tenido esa conversación con Lila en el recreo, le hubiera dicho que lo acompañe porque era su amiga, pero ahora había una nueva motivación para hacerlo. Necesitaba ver cómo se portaba Luka con ella.
Después de cambiarse, Adrien la encontró en las gradas escribiendo en su celular y se acercó a ella.
Explicó sin apartar la mirada —Tenía que avisarle a Sato que llegaría algo tarde a la casa. Le dije que era para hacer un proyecto del colegio.
—¿Ichiro? — por supuesto que recordaba al sujeto raro, pero le tocaba hacerse el desentendido.
Ella contesto con una pequeña sonrisa —Digamos que es como la Nathalie de mi mamá, pero es hombre y es menos estricto — y dijo —Dijo que trate de llegar a casa antes de las 6, pero mi ama de llaves se va siempre a las 4:30 y Mamá llega a las 8:45, así que tenemos tiempo.
El modelo bromeó —¿Piensas llegar a las 6:01 de la tarde a tu casa? — mientras cargaba el bolso de su compañera —¿Qué sigue? ¿piensas hacerte un piercing e irte a mochilear a Tailandia?
Ella contesto con sorna —No, pensaba unirme a tu banda. He oído que el pianista no es muy bueno y quizás pueda intentar.
Los dos adolescentes rieron y salieron a la acera a esperar al chofer de Adrien. Cuando finalmente llegó, Adrien abrió la puerta del carro y dejo pasar primero a su acompañante.
El hombre gruño desde el asiento de adelante y observo por el espejo al muchacho, pidiendo una explicación.
Por supuesto que le toco mentir —Necesito que nos deje en casa de un amigo, es para trabajar en nuestro proyecto final de química. Nathalie ya está informada.
El guardaespaldas asintió y puso el vehículo en marcha. La mirada de "hice una travesura" de Adrien era demasiado obvia cómo para no reírse, Kagami estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano, pero pronto ella también estaba sonriendo. Hasta ese momento todo estaba bien, luego paso por su casa y una pregunta cruzo por su mente.
Saco su celular, abrió la aplicación de las notas, escribió —A dónde vamos? — y se la paso a su compañero.
El modelo tomó el celular y escribió —A donde mi guitarrista.
La joven resopló por la nariz y abrió más los ojos evidentemente molesta por tanto secretismo.
Adrien añadió —Luka Couffaine. — y preguntó a pesar de que ya la había escuchado tragar saliva —¿Recuerdas al chico de la cita doble? Pelo azul, piercings, no tiene pestañas…
Ella asintió y murmuró rápidamente—Sí sé de quién hablas, somos compañeros de clases.
Oh eso es algo nuevo —Ah, no sabía. Nunca me lo habías contado.
¿Marinette sabrá esto?
Dijo —No sabía que te llevabas tan bien con él. — cortante y apartó el rostro, pero Adrien ya había visto el rubor en sus mejillas.
Eso fue lo último que se dijeron hasta llegar a la casa de él. No hizo más preguntas, pero por cómo reaccionó al leer su nombre, sabía que algo estaba omitiendo.
¿Sera posible que Lila no haya mentido del todo?
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Boom, ese fue el capítulo. Yo les dije que el encuentro de la tienda sería importante para la trama y me alegra finalmente poder llegar a esto. Inicialmente, quería que Alya este con Nino en el momento que se tomó esa foto y que los dos interrogaran por separado a Kagami y a Luka, pero no quería crear enemistad entre ellas dos, así que fue Lila la que hizo la cagada. Igual ella se iba a llevar mal con Kagami.
Sobre lo que hice con Adrien, yo sé que él siempre es educado y amable con todo el mundo, pero al final de Onii Chan vemos que él ya no cree en Lila y desea distanciarse, así que por eso incluí lo de "estúpida". Sin embargo, recordemos que la mentira de Lila afecta a dos chicas que él parecía mucho, por eso elige creer una parte de lo que dijo y es a partir de aquí que veremos un lado más sobreprotector de parte de él.
Spoiler: Adrien está celoso, Marinette está ciega y Luka y Kagami vuelven a hablar.
Recomendación: si extrañan a Chloe como yo, lean mi otro fanfic. Se llama Desde mi balcón y es un oneshot entre Chat Noir y la heredera de París.
Eso es todo. Comenten, hagan sus sugerencias y díganme si les parece buena la caracterización de Adrien hasta ahora. Nos leemos luego.
