Rumores (o porque jamás debes creerle algo a Lila)

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Disclaimer: ningún personaje me pertenece, las situaciones son completamente ficticias y ajenas a la serie.

Nota de la autora: feliz año nuevo amigos. Este es mi regalo atrasado de navidad y mi regalo adelantado de Reyes para ustedes. Este capítulo sucede en Desperada, justo el mismo día que Luka recibe su Miraculous.

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Si estaba con Luka, no lo sabía, pero definitivamente había una tensión rara entre ellos. Se dio cuenta cuando al llegar a la sala, Luka dijo —Que bien que Adrien encontró a alguien con quien salir — en un tono nada alegre.

Y ella respondió con un pasivo agresivo —se te ve bien con tu novio, Marinette. — que claramente no iba dirigido a ella.

Quizás estaba sicosiado por esa estúpida conversación con Lila. Quizás ni siquiera se estaban mandando indirectas y solo se estaba agarrando de cualquier cosa que confirme sus sospechas porque no sabía cómo explicar esa tonta foto. Lo único de lo que sí podía estar seguro era que no se imaginó el rubor de Kagami en el carro y lo confirmo cuando Luka se acercó para saludarla con el correspondiente beso en cada mejilla. Ver a su amiga sonrojarse por alguien aparte de él era una novedad, pero nadie más parecía notar el efecto del chico en ella. Quizás Kagami solo se sonrojo porque le da vergüenza estar aquí sin invitación. O quizás sí tuvieron o tienen algo.

No. Lila no puede tener la razón en esto. El ojo le palpitaba.

—Entonces — preguntó —¿ustedes se conocen?

Y los dos intercambiaron una mirada de pánico. Hubo un breve silencio entre los tres, de esos que suenan a una afirmación resonante y hacen el aire más pesado, hasta que Marinette interrumpió la incómoda situación.

Preguntó —¿Desean jugo? — y soltó una risa nerviosa mientras sujetaba la bandeja con las bebidas. Ignoraba completamente lo que estaba pasando, y aunque quería decir que era solo por lo despistada que era lo muchacha, su voz interior le decía otra cosa. El amor la tiene ciega.

Adrien acepto un vaso y le sonrió con sinceridad —Gracias Marinette, que gentil eres — pero pronto esa sonrisa se desvaneció cuando volvió a ver al guitarrista —¿no te parece linda, Luka?

La hostilidad era evidente y era completamente intencional. Marinette era demasiado dulce, bondadosa y considerada con las personas como para dudar de alguien de tal manera. Kagami igual, aunque ella podía parecer muy dura por fuera, quería amistades reales y eso la podía llevar a confundir sus emociones. Temía que la usaran, era una chica maravillosa, era atenta, valiente y siempre tenía intenciones sinceras. Las quería a las dos de formas muy diferentes. Una era su primera amistad del colegio, la chica en la que podía confiar siempre, y la otra era su compañera en todo, la persona que mejor lo comprendía. No quería pensar mal de Luka, era una buena persona y a lo mejor sus intenciones no eran malas, pero nada bueno sale de ilusionar dos chicas. Eventualmente, una saldría lastimada y eso era lo que él no quería.

El guitarrista trago en seco. No había forma de responder a eso sin quedar mal con alguna de ellas. ¿Qué diablos podía decir en esa situación? Sí, me parece linda Marinette, pero casi beso a Kagami el otro día solo porque se me acercó mucho. Era la verdad, pero no podía decir eso.

Para suerte suya, Juleka los llamó para mover sus instrumentos a la cubierta y las chicas se adelantaron, dejándolos a ellos solos.

Luka las siguió con la mirada hasta que las perdió de vista y fue a buscar sus cables. Adrien lo ayudó agarrando el pedal.

—No sabía que estaban en el mismo curso. — dijo el modelo mientras esperaba al peliazul.

Él contesto —Ah sí — contestó tratando de fingir desinterés. Sabía algo, si no se había enterado del casi beso por Kagami, entonces había notado algo que el resto no —Ella entro a mi salón a inicios del año lectivo, pero antes de lo de la pista de hielo casi que ni hablábamos.

El rubio resopló por la nariz incrédulo —Casi que parecían desconocidos — murmuro —pero veo que sí se hablan.

Luka siguió enrollando cables alrededor de su antebrazo con la mirada ausente. La respuesta era bastante obvia a esas alturas y aunque quisiera negarlo, ella seguramente acabaría diciéndoselo. Después de todo, él era su mejor amigo, mientras que él solo era un conocido bastante atrevido.

Terminó de enrollar el cable y admitió —A veces. — mientras caminaba hacia la salida.

Adrien lo siguió en silencio.

A veces.

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Después de pasar todo el día en clases evitando su mirada, no estaba preparado para tener que verla en su casa y por la forma en que se sonrojaba al verlo, sabía que ella tampoco deseaba estar ahí. No podía culparla, era normal estar incómodo en una situación así, él también se sentía raro, más considerando que era en parte culpa suya lo que estaba pasando. Aunque fue un accidente, no puedes tratar de besar a alguien y luego fingir que nada paso, pero era la mejor opción para ambos. Si admitían lo del casi beso, se armaba un tipo de hexágono amoroso y eso era lo que menos necesitaba en ese momento.

Solo necesitaba hablar con ella, pero no era posible porque estaba pegada a Adrien. No lo hacía a propósito, no era amiga de las demás chicas como para hablar con alguien más ahí. Sin embargo, Marinette no veía eso y quería atención. Fue así como llego a ofrecer su guitarra solo para que Adrien pueda tocar con Jagged Stone. Hubo un suspiro general, estaba seguro de que escucho a Alya murmurar "ay no" e incluso Jagged volteo a verlo con pena, pero no podía enojarse. Sin saberlo, Ma-Marinette le estaba consiguiendo tiempo para hablar con Kagami.

Pero esa charla tendría que esperar, porque una akuma con excelente sentido de la moda apareció para exigir que Jagged la acepte de nuevo como guitarrista y claro, cómo vio que Adrien tenía su guitarra, quiso atacarlo por robarle su puesto. De no haber sido porque Kagami los cubrió y se lanzó a tratar de defenderlos, él hubiera sido el segundo akumatizado, pero logró escapar.

—¿A dónde iras?— preguntó el verdadero guitarrista mientras se metía en un armario.

Adrien se justificó —Ese espacio es muy pequeño, voy a buscar otro lugar. Sales cuando no oigas nada afuera y nos vemos en cubierta. — y eso basto para el otro.

Con Luka encerrado y seguro en el armario, ya podía transformarse.

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Cuando la magia de Ladybug hizo su efecto, las cosas volvieron a su aparente normalidad. No sabía cuánto tiempo paso sellada en esa calcomanía, seguramente ni dos horas porque aún tenían mucha luz, pero sentía que hubiera dormido más de la mitad del día. Tenía esa picazón en los ojos y ese dolor palpitante que viene con dormir demasiado. El resto de chicos también se veían confundidos sobre lo que había pasado, sin embargo ninguno se quejaba de que le doliera algo. Quizás solo era ella y el universo la estaba castigando por haberle mentido a su mamá.

En esos momentos estaba más que arrepentida de no haber ido a su casa. Cuando bajaron para subir al barco quería gritarle a Adrien, exigirle que la lleve a su casa y no hablarle en cinco días, pero no podía hacerlo sin tener que confesar lo que había pasado con su amigo y ella no podía hablar con nadie de ello. Mejor dicho, no quería hablar con nadie de ello, porque sabía que la única persona con la que debía hacerlo, le iba a decir lo que ella ya sabía o peor. Le podía preguntar porque no se alejó, y ella no estaba lista para tener esa conversación.

Justo esa persona le extendió una mano y le preguntó —¿Cómo te sientes?

Pero ella no la acepto. Se levantó del piso sola y contestó cortante —Excelente. — antes de alejarse para buscar a Adrien.

La estaba viendo, pero no sentía la cálida empatía ni la silenciosa admiración a la que se había acostumbrado, era una mirada diferente. La reconocía de la primera semana que entro a clases y le toco resolver unas conversiones con él, luego la vio en la pista de hielo, en la vereda frente a su casa después de esa cita, en la tienda y desde su puerta cuando se despidieron el viernes. Era la misma sonrisa tranquila y los ojos tristes de siempre, pero esta vez se sentía tan diferente porque su relación había cambiado, se conocían quizás más de lo que querían admitir. Sin embargo, si ya no eran simples conocidos, ¿qué era Luka para ella? Y la pregunta más importante era ¿quería ser algo más que conocidos con él?

Quizás.

Adrien la encontró a ella primero y la envolvió en un gran abrazo. Kagami se quedó congelada un rato. Las muestras efusivas de afecto no eran lo suyo y menos cuando estaba siendo observada, pero pronto logro poner una mano en la espalda del chico. Pregunto en un susurro —¿Que paso? — mientras apoyaba su cabeza en el hombro del muchacho

El chico admitió —En serio lamento lo que paso hoy — antes de separarse —ya es la tercera vez que un Akuma te ataca por mi culpa.

Kagami tuvo que sonreír —La primera vez no fue tu culpa, fue por mi propio orgullo. La segunda tampoco y ahora fue porque yo quería defenderte. — sabía que Adrien no lo decía por egocentrismo sino por genuina preocupación, pero atribuirse la culpa de algo como sus akumatizaciones era tonto, él nunca hizo algo intencional para que eso pasará. —Tranquilo.

El modelo agacho la cabeza y sonrió. Aliviado dijo —igual te debo una — y añadió —tu sabes, por lo del sticker.

Ella viro los ojos —Ni me lo recuerdes. — y su compañero soltó sus brazos, le dio una pequeña sonrisa y se acercó a donde estaban sus demás compañeros.

Las cosas regresaron pronto a su curso natural. Anarka Couffaine y la guitarrista de Jagged Stone decidieron unirse y tocar juntas con el artista. La relación de la señora Couffaine con él y la extraña semejanza entre Luka y Juleka con el cantante seguía sin ser mencionada y tal vez era mejor así. Kitty Section y los demás prefirieron ignorar ese tema y comenzar la práctica que tenían planificada. En el escenario cualquier incomodidad entre Luka y Adrien desapareció mientras tocaban juntos. Debía admitir que lo hacían muy bien, comenzaron con una canción original cantada por Rose y pronto el ataque del akuma parecía un recuerdo lejano. Todos se divertían, incluso Marinette que había pasado estresada toda la tarde parecía estar disfrutando ese momento.

La muchacha seguía pareciéndole muy extraña. En un momento parecía disfrutar tanto la compañía del guitarrista y al siguiente lo alejaba como si fuera nada. Eran nervios, no la justificaba pero quizás si hablaban podía hacer que se sienta mejor o al menos que deje de verla como un tipo de amenaza por absolutamente nada.

Preguntó —Me equivoque sobre ti y Luka, ¿no es así? — y como se lo esperaba, Marinette se sobresaltó.

¿Por qué siempre reaccionaba así? Solo le dijo que no dude tanto una vez, y desde entonces se volvía un manojo de nervios cada que la veía. Si le decía lo que le dijo a esa niña rubia insoportable, seguramente abandonaba París.

Apenada, la muchacha negó con la cabeza y admitió en voz baja —no estamos juntos.

Ella contesto en voz suave —Pues tienes que decidir, Marinette — y añadió —el amor no da segundas oportunidades.

Por la mirada preocupada de Du Pain supo que había tocado un nervio. Ella tenía razón en eso y no se lo podía refutar. Alya también tenía razón cuando dijo que Adrien aún no había tomado una decisión, pero su conciencia estaba tranquila pues ella ya había hecho su parte.

—Si te hace sentir mejor — comentó Kagami —Adrien solo me ve como una buena amiga. —y sus palabras tuvieron el efecto que esperaba. Marinette le dio una pequeña sonrisa relajada y volvió a ver al escenario.

Aunque la veía como competencia, no era su enemiga. La muchacha quería sinceramente a Adrien y él también sentía demasiado aprecio por ella, así que no le caía mal. A diferencia de lo que muchos creerían, en realidad quería llegar a ser su amiga, pero hasta entonces el sentimiento parecía ser unilateral. Igual, no quería preguntar que pensaba de ella, ¿para qué arruinar el momento así?

La brisa del río alborotaba su pelo y el sol de la tarde lo pintaba todo de dorado, por primera vez en todo el día, se sentía tranquila. Su mirada volvió al escenario y él sonrió, azul y ámbar se volvieron a encontrar.

Creo que no quiero ser su amiga.

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La canción acabó, el pequeño público presente comenzó a aplaudir e Iván, Rose y Juleka se unieron con sus demás compañeros de curso, dejando atrás a Adrien y Luka. No era la primera vez que algo así pasaba, era normal que se quedaran solos y así fue como se hicieron amigos, pero ahora se sentía incluso más incómodo que la primera vez. Detrás del escenario los dos guardaban sus instrumentos en silencio, no había charla casual ni sugerencias sobre los arreglos, solo se oían los cables chocar al guardarlos y las voces de sus compañeros a varios metros. Desgraciadamente, el silencio no duro mucho tiempo.

Adrien preguntó —¿Paso algo entre ustedes? — sin aviso, preparación previa o contexto.

No era necesario. Luka sabía a qué se refería —¿Qué? — y aun así prefirió hacerse el desentendido.

El modelo viro los ojos, dejo el estuche de su piano en el piso y explicó —Entre tú y Kagami — mientras sacaba su celular de su bolsillo y lo desbloqueaba.

Tal como lo esperaba, el guitarrista lo negó —Nada. Casi que ni hablamos.

Y Adrien contesto sarcástico —Que raro — en una voz que era demasiado Chat Noir para su propio gusto —Porque me han dicho otras cosas.

¿Qué era eso que le habían dicho y quien fue? ¿A dónde quería llegar con eso? Tenía tantas preguntas que no podía hacer sin exponerse a revelar algo que no debía. Aunque no tengo nada que perder realmente.

Luka colgó su guitarra a su espalda y se acercó al tecladista, haciendo obvia la diferencia de tamaño —Ya ve al grano, Agreste.

Adrien ni pestañeo, su rostro mantenía una frialdad ajena a él. El chico amable y gentil, lo veía a los ojos como si estuviera esperando el primer golpe, pero era inútil. No iba a ceder a su juego, no en su casa y menos con su hermana y su madre ahí.

Sin apartar la mirada de él, el rubio finalmente le mostro la causa de todas sus sospechas —Me dijeron que te vieron con ella hace unos días.

Recordaba bien ese día, fue después de su primer encuentro en la tienda. La imagen fue tomada con zoom digital desde la esquina de la calle, no era muy nítida, pero se los podía reconocer incluso estando de espaldas. A pesar de que no estaban haciendo nada malo y no estaban ni cerca de violar el espacio personal del otro, Adrien parecía estar muy molesto —¿Por esto viniste hasta acá a verme feo? — y Luka también estaba empezando a irritarse —¿Por qué camine con ella una vez?

Era su amigo y en lugar de mandarle la estúpida foto y pedirle su versión como una persona normal, llegaba a su casa a exigir explicaciones que ni siquiera merecía.

Era una suerte que el resto de chicos ya había entrado a la casa.

El modelo contesto —No me importa eso. — y añadió —Lo que se me hizo raro, es que frente a nosotros fingieron no conocerse cuando claramente sí se llevan bien. ¿Por qué lo hacen?

Era una buena pregunta y la respuesta era estúpidamente simple —No fingíamos. Cuando fuimos a la doble cita ella y yo ni hablábamos y tú y yo ni siquiera éramos tan amigos, no pensé que sería algo tan importante. – no sabía que eras tan intenso —Solo somos compañeros.

Adrien replicó con malicia —¿Y besas a todas tus compañeras? — y Luka abrió inmediatamente la boca, pero tardo en dar una respuesta. La pregunta lo había tomado por sorpresa.

—¿Quién te dijo eso? — Tan molesto estaba con el rubio que ni trato de negarlo

El modelo lo notó —No lo niegas. — y apoyando un poco su peso en un parlante detrás de él, volvió a preguntar — ¿La besaste o no?

—No. —

—¿Entonces por qué se sonroja?

¿Qué clase de pregunta estúpida es esa? Por la foto podía entender sus sospechas, pero esa era una pregunta que debía hacerle a ella.

Luka gritó exasperado —¡¿Y a ti que te importa sí se sonroja por mí?! — su pecho subía y bajaba de forma pesada con cada respiración que daba. —¡Ya di cuál es tu problema!

Adrien contestó — Mi problema es que las tienes de bobas a las dos y no eres capaz de pensar en cómo pueden sentirse ellas. — y Luka no pudo contener una sonrisa burlona.

La ironía era hilarante —Eso es muy hipócrita de tu parte. — el modelo parecía desconcertado. Explicó — Vienes a acusarme de andar ilusionándolas, cuando fuiste tú el que le dio una rosa a Kagami, para luego dejarla plantada y decirle que te gusta alguien más.

Ante esto, Adrien abrió más los ojos, era la primera vez que alguien le señalaba la incoherencia de sus acciones. Luka continuó —¿Cómo crees que la hiciste sentir, imbécil? — cada palabra salía con más fuerza que la anterior —Te atreves a venir a reclamarme por un rumor, como si ella fuera algo para ti, cuando no quieres dejarle en claro tus emociones y con Marinette eres igual. De verdad, ya madura.

Cada palabra golpeaba más en su conciencia, porque todo lo que decía era verdad. Ilusionó a Kagami y sin querer ilusionó a Marinette. No se había dado cuenta hasta que casi lo besó en el museo de cera, pero después de ver su cara triste cuando mencionó su enamoramiento por Ladybug, todas las piezas encajaron. Marinette seguían enamorada de él, pero prefirió pensar que lo había superado y se había enamorado de Luka para no tener que rechazar sus sentimientos. Y sin querer, hizo lo mismo con Kagami. Tan enamorado estaba de Ladybug que nunca pensó en el daño que les hacía a las dos con su indiferencia.

El guitarrista dijo calmado —Que te quede claro ahora, no estoy saliendo con ninguna de ellas. — con una mirada que haría a Hawkmoth agachar la cabeza. Había tanta ira contenida en sus ojos, era como ver el mar retraerse después de un tsunami, crees que ya lo peor paso, pero temes que venga una nueva ola con más fuerza destructiva.

Y así fue, Luka dijo —decide cuando quieras. Solo espero que para entonces, ellas no te odien. — y se retiró sin hacer mayor escándalo, dejándolo solo y expuesto en la cubierta.

Quizás sí soy un imbécil.

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Perdón por tenerlos abandonados y gracias por seguir esta historia. Como ven, este capítulo ha sido muy largo y lo he escrito y reescrito tantas veces que hay partes que hasta me aprendí de memoria. Siento que valió la pena, pues puedo subir algo de lo que me siento realmente feliz.

El territorio en el que están Luka y Kagami es muy ambiguo todavía, pues como ya mencione, ya no son conocidos, hay una atracción mutua ahí, pero todavía existen sus sentimientos no correspondidos hacía otras personas y por eso no se han vuelto a hablar y no volverán a hablarse en unos capítulos. Sí me da pena, pero es para mostrar sus relaciones con otros personajes y más adelante, mostrare su relación como Ryuuko y Viperion, porque amo complicar las cosas.

Spoiler: Kagami es buena persona, Marinette llora y Luka y Adrien tienen una charla.