Líos amorosos
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Disclaimer: ningún personaje me pertenece, las situaciones son completamente ficticias y ajenas a la serie.
Nota de la autora: Bueno amigos, ando sin internet y no he podido actualizar antes por eso y porque he reescrito muchas veces esto. Perdón por eso, pero ya volví. Este capítulo sucede durante Ikari Gozen, seis días más tarde de lo ocurrido en Desperada y de la "charla" de Luka con Adrien. Sin más explicaciones que dar, este es el fruto de cinco días desvelada. Disfruten.
Y pls lean hasta la nota del autor final. Gracias.
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Un joven alto de bigote y barba tupida trajo sus jugos con sus platos y se retiró. La cafetería estaba solo a tres cuadras del puente, era pequeña, pero estaba llena de clientes. Había pocas mesas, una pequeña tarima en una esquina y frente a eso una mesa baja y un sofá grande y dos pequeños a los lados.
Kagami dio un pequeño sorbo a su bebida y comentó —Es un bonito lugar. — mientras apartaba el sorbete de su boca —El jugo está muy bueno.
—Mi abuela me trae mucho aquí. — Explicó Marinette —Mi papá decía que se había enamorado del dueño y creo que él también sentía algo por ella, porque siempre me invitaba los helados. – y una pequeña risa se le escapo.
Pronto volvió el silencio. No era raro, ni tenso, solo era muy obvio para su gusto y después de que se enteró del intento de sabotaje de la muchacha, Marinette hacía todo por evitar esos silencios. Hablar de lo que paso era difícil, pero tan necesario.
La esgrimista preguntó —Antes de este reto, ¿hubieras pensado tomar un jugo conmigo? — aunque ya sabía la respuesta.
—La verdad no — admitió Marinette en voz baja —me parecías un poco intimidante y con lo que paso en la pista del hielo, pensé que no te agradaba.
Kagami resopló por la nariz con humor. Recordaba muy bien ese día —Estaba molesta — explicó —yo no sabía que Adrien había invitado a más personas y con eso de que me dejo abandonada, yo pensé…
La panadera terminó la frase por ella —pensaste que te quería sabotear.
—Sí
La joven bajo la mirada a sus uñas. Escuchando la versión de Kagami, podía entender porque la había tratado así. Aunque ese día había ido a su cita para ayudar a su amigo, no podía justificar las múltiples veces que trato de sabotearla, desde que se conocieron en la clase de esgrima, hasta cuando les tocó trabajar juntas, no había hecho nada más que tratar de alejarla de Adrien.
—Me lo contó todo y aún me siento muy mal por cómo te trate. — Confesó Kagami mientras movía los hielos con su sorbete —Eres su amiga, él te aprecia demasiado y a decir verdad, yo también quería tratar de llevarme contigo.
— Oh — Un lo siento se atoro en su garganta como nudo y en su lugar salió un— Me siento horrible.
Había pasado tanto tiempo tratando de alejar a Kagami, que nunca se detuvo a pensar en lo mala amiga que estaba siendo con Adrien ni en la clase de persona que se estaba volviendo. Pasó días antagonizando a alguien que no conocía, le había apodado la Reina del Hielo sin que ella le haya hecho algo, incluso trato de ponerle chicle en su zapato, y a pesar de eso, Kagami quería ser su amiga.
Apartando la mirada, dijo— En serio lo siento. — en un hilo de voz.
Las lágrimas se acumularon en sus ojos, y en un gesto de apoyo que la sorprendió, la esgrimista puso su mano sobre la suya. Ahora que la tenía en frente, se daba cuenta porque le tenía tanto miedo. A diferencia de Chloe o Lila, Kagami era realmente perfecta. Ella nunca trató de ganar a Adrien con trucos sucios ni mentiras, se lo ganó siendo ella misma. En cuestión de meses, logró lo que ella no pudo hacer en todo un año, por no saber controlar sus nervios.
—Tranquila, no quería hacerte sentir mal. — e incluso en ese momento, pedía perdón.
Marinette limpió sus lágrimas —No digas eso — y explicó —Si me siento mal es porque fui una idiota contigo.
La muchacha comentó casualmente —Es verdad, pero al menos no trataste de matar a alguien por tomarse una foto con Adrien. — y dio una cucharada a su brownie. —Eso es peor.
Aunque como Ladybug no debía juzgar las acciones de otros —Lila se lo merecía —cómo Marinette, tenía todo el derecho a reírse de la desgracia de quienes le caen mal —es una pena que Alya no grabo eso.
Las dos compartieron una risa discreta. Hace una hora. Marinette no hubiera imaginado acabar su día tomando un jugo y charlando con Kagami, pero estaba muy agradecida de cómo se dieron las cosas. La persona que tenía al frente no era mala, solo le tomaba tiempo socializar, a pesar de que era muy buena haciéndolo. En ese sentido, no era muy distinta al joven modelo.
La pasaron bien. El nombre Adrien no se volvió a mencionar, hablaron de zodiaco chino y tipos de sangre, hablaron de chicas que les caían mal, de Japón, de la familia en China de Marinette, y muy a su pesar, hablaron de amistades.
Marinette preguntó — ¿Me das tu instagram? — Mientras le mostraba la foto que había tomado —Es para etiquetarte.
Y ella respondió —No tengo redes sociales. — Siempre las había visto como una distracción peligrosa. Solo tenía un correo por motivos de trabajo y porque necesitaba uno para servicios de streaming.
La menor asintió —Entiendo — y preguntó extrañada —¿pero cómo te mantienes en contacto con tus amigos de Japón?
La pregunta era inocente y aunque antes no le hubiera dado vergüenza admitirlo, ahora era algo difícil de responder —Nunca pude hacer amigos. — quizás porque odiaba que le tuvieran pena —Me mudaba cada cierto tiempo, así que mi mamá me hizo estudiar a distancia desde que tengo memoria.
Cómo se lo esperaba, Marinette frunció el ceño —Vaya. — pero pronto volvió a su expresión neutral —Ha de ser duro.
Lo era —No tanto. — demasiado —Solo se me hace difícil hacer amigos.
Aunque Marinette no podía imaginarse una vida sin sus amigos, tenía mucho sentido lo que ella decía. Antes no podía sentirse mal por no tener amigos, no tenía necesidad ni forma de hacerlo, pero si estas en una sala llena de personas de tu edad, te vas a sentir mal al no tener con quien hablar. No podía ni compararlo al sentirse nuevo en un salón de clases, pues era algo que solo Adrien podría comprender. En algún momento, también se sintió completamente aislado, pero no le fue difícil integrarse, ya que todos lo recibieron con mucho cariño.
No sabía si podía decir lo mismo de Kagami —Pero tus compañeros, de clases son buenos contigo ¿verdad? — y tuvo que preguntar.
Inevitablemente, el recuerdo de un peliazul sonriendo amablemente, cruzo por su mente.
La primera vez que hablaron fue porque su profesor tuvo la brillante idea de mandar un trabajo y asignar las parejas según el orden de la lista. Desde ese día a ella le tocó trabajar con la clase de chico lindo que su madre le advirtió nunca debía traer a casa y por suerte, el joven era bueno en matemáticas financiera y bastante amable, a pesar de lo tímido que parecía ser. Era una feliz coincidencia que la K y la L sean sucesivas. Trabajaban bien juntos y solo hablaban cuando era estrictamente necesario, hasta esa terrible doble cita, cuando Luka decidió transgredir los límites que había puesto entre los dos y comenzaron a encontrarse y hablar más.
Aunque le tomó tiempo, se había acostumbrado a la amistad implícita que tenían. Todo estaba bien hasta el viernes anterior. Desde entonces se habían distanciado mucho, ya no hablaban ni por casualidad, sin embargo intercambiaban miradas a diario y en dos ocasiones lo vio sonreírle cuando caminaba hasta su asiento. Eran formas mínimas de recordarle que no era indiferente a ella y por mucho que le daba vergüenza admitirlo, esos gestos tenían un efecto bastante evidente. Se sonrojaba, olvidaba lo que hacía, se le caían las cosas, conjugaba mal y en una ocasión hasta dejo de respirar. Tonta, el chico la tenía tonta y aunque cada que lo veía tenía ganas de exigirle una explicación, se le pasaba cuando pensaba en el posible desenlace de esa charla. No quería tener esa charla.
Menos ahora.
La panadera la llamó, agitando su mano para sacarla de sus pensamientos —Kagami.
Recordó con quien estaba y la pregunta que le había hecho —Ah sí, todos han sido amables conmigo — y aunque quería ser honesta con ella, no quería hacer incomodo ese momento ni darle problemas a Luka. Solo podía decirle una verdad a medias.
El resto, tiene que contárselo él.
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El cielo paso de dorado a azul sin que él se diera cuenta. Estaba haciendo arreglos en su guitarra para el intro de su próxima canción y no sintió la hora que había pasado, hasta que un golpe en la pequeña puerta del barco interrumpió su pequeña sesión. Dejo la silla de playa en la que estaba y caminó hasta la puerta, solo para toparse con la persona que menos deseaba ver en ese momento, sujetando una caja de pizza mediana. Luka abrió y se apartó de la puerta.
El rubio dijo apenado —Hola — y preguntó — ¿Puedo pasar?
—Pues sí, ya te abrí. — contesto el peliazul mientras regresaba a su asiento. Preguntó —¿Qué haces aquí? — en un tono plano y carente de cualquier emoción.
—Tuve una merienda con unos fans por un concurso y estaba cerca de aquí — respondió el modelo mientras tomaba asiento en otra silla cercana. Ya sentado, le entregó la caja, pero él ni se molestó en abrirla. —Quería hablar contigo.
Mientras regresaba a casa, no dejo de pensar en la conversación que tuvo con el mayor y aunque seguía confundido sobre la relación que tenía con sus dos amigas, siempre llegaba a la misma conclusión. Luka no era el malo.
El guitarrista dijo con indiferencia —Te oigo.
Y aunque su primer instinto le decía que lo mejor era retirarse, su conciencia gano —Te quería pedir perdón. — y se disculpó.
Luka no contesto, no parpadeó, ni hizo gesto alguno de empatía. Su semblante serio era casi más aterrador que el de Kagami, quizás por el azul de sus ojos y las facciones tan rectas de su rostro. Si quitas la sonrisa relajada de su rostro, parece una persona completamente diferente.
Adrien siguió con la disculpa —Tenías razón, yo debí hablar contigo primero antes de venir a exigir explicaciones que no me merecía. — y dicho esto, el artista suspiró, abrió la caja a su lado y sacó un pedazo de pizza.
—¿Y? — lo animó a elaborar más en sus errores antes de dar un mordisco. Aunque no sonreía, por su voz sabía que estaba disfrutando tener la razón —Continua.
—Fui muy injusto contigo y con ellas. — el mayor sonrió complacido con la conclusión de su amigo —Kagami no es mi novia y no tengo a derecho a meterme en las relaciones de Marinette, por mucho que sea mi amiga.
Luka preguntó divertido —¿Injusto?
El modelo rodo los ojos y admitió derrotado —Fui un imbécil.
El otro asintió —Eso está mejor. — y aunque lo había perdonado hace días, alzó el puño y le dijo —Estamos bien.
Adrien respondió al saludó aliviado. Le había quitado una gran carga de encima, sin embargo, aún tenía que arreglar algunas cosas con Marinette y con Kagami. Solo debo hallar la forma de hacerlo.
Luka le acercó la caja abierta —¿Quieres?
Tomó un pedazo con una servilleta y bromeando dijo —Si mi padre te pregunta, yo no hice esto. — Sorprendentemente, el peliazul lo vio más consternado que divertido por su chiste.
El rubio cambio el tema — Hice lo que me dijiste y hable con Kagami, ella me lo contó todo en el carro.
Y claro, él pobre guitarrista no esperaba eso. El pánico se apoderó de él y tragó sin siquiera haber masticado bien, enviando un champiñón por el camino equivocado. Su cuerpo convulsiono en tos y estornudos simultáneos, para tratar de sacar el pequeño hongo que se le había ido por la nariz. Así pasó algunos segundos, en los que Adrien torpemente le golpeó la espalda con más fuerza de la que era necesaria, hasta que el champiñón finalmente salió de un estornudo. Ya cuando finalmente había vuelto a su tono blanco tostado natural, preguntó — ¿Qué te contó?
—Que eran compañeros. — Por suerte, no era lo que él había pensado —Me dijo que no hablaban tanto, pero que en su salón tú eres la persona con la que se siente más cómoda.
Aunque no por eso estaba menos sorprendido —¿De verdad dijo eso? — Finalmente sabía que pensaba ella de él, aunque era un poco triste pensar que tuvo que enterarse por boca de Adrien. —Oh wow.
—Me contó también que tuvieron un malentendido y por eso se le hizo incomodo verte. — ahora estaba haciendo una pregunta implícita. Por la conversación del día anterior, no podía estar seguro de cuanto sabía él sobre lo que había pasado el viernes, pero sabía que Kagami no se lo había contado. ¿Qué la detenía de hacerlo? ¿Era vergüenza o simplemente sintió que no era algo que debía contarle?
Luka soltó su medio pedazo de pizza y contestó —Fue por algo tonto. — aunque sabía que sus palabras no convencían a nadie —He querido hablarle toda la semana pero sigue evadiéndome.
—Algo así me dijo — menciono Adrien rascándose la nuca. Lo que sea que haya dicho Kagami o quizás la forma en lo que lo dijo, debió preocuparlo mucho para insistir — ¿puedo preguntar exactamente que paso?
¿Debía contarle? Kagami no le había contado a nadie, a pesar de que ella no tenía nada que perder en esa situación, en cambio, él era amigo de los tres y muchas cosas podían salir mal si llegaba a decirlo. Ya había pasado la noche entera imaginando los peores escenarios posibles y en muchos de ellos, alguien terminaba por odiarlo. Sin embargo, el deseo de contarle a alguien era mayor a su miedo de ser odiado por él y al menos con esta disculpa, tenía la esperanza de que Adrien iba a comprender su situación.
Después de unos segundos en tenso silencio, confesó —Casi la beso. — y lo que sintió fue algo tan natural y tan correcto, que era casi anticlimático. No por eso era menos agradable. El alivio que sintió, solo podía compararse a la calma de finalizar una canción con la cadencia perfecta. Me siento bien.
No podía decir lo mismo de Adrien, pues su rostro pasó de la calma a la estupefacción en cosa de nada. Luka esperó paciente su reacción y después de procesar todo un rato, con los ojos desorbitados y la boca ligeramente abierta, Adrien tuvo un momento "oh" e hizo énfasis en la palabra —Casi.
—Casi. — repitió Luka volviendo a agarrar su pedazo de pizza y dándole otro a su amigo. —Es una historia larga.
Y así, después de una explicación en la que avanzaron la mitad de la pizza y una botella grande de refresco, Adrien comprendió todo.
—Entonces — recapitulo el modelo —Tú y Kagami no hablaban mucho, pero si te parecía linda. Después de la doble cita se hicieron amigos, pero ahora no se hablan porque un día ella quedo muy cerca de ti y casi se besan.
Básicamente. Luka murmuró avergonzado —O sea, ninguno se movió.
Y el otro le recordó —Pero tú sí querías besarla. — con una sonrisa burlona muy distinta a la característica sonrisa dulzona y ensoñada que ponía en sus fotos. No estaba molesto —Porque te gusta — no grito, no lo vio mal, solo soltó una leve risa y comentó —Oh wow. — negando con la cabeza.
Luka comenzó a preocuparse —¿Te estas riendo? — si no estaba en negación, entonces lo estaba tomando demasiado bien.
El rubio se encogió de hombros —No me rio de ti. — y explicó entretenido —Me rió de esta situación. Te gustan dos chicas, esas dos chicas están enamoradas de alguien que sufre por una persona que no le corresponde y todos son infelices. Es algo muy tonto.
Tenía razón —¿Verdad que sí? — sin querer había caído en un enredo amoroso, era una situación tan cliché que daba risa —suena a comedia romántica.
El adolescente bromeó —Suena a un fanfic de Marc. — y si Luka no hubiera estado tan ocupado sintiendo pena por sí mismo, hubiera hecho igual.
En lugar de eso, respondió sarcastico —Por favor, sigue riéndote de mi desgracia.
El modelo finalmente se calmó. Aunque el lunes hubiera reaccionado muy mal a la confesión de su amigo, ahora solo sentía empatía por él. Luka se enamoró de Marinette y al mismo tiempo, había alimentado sus sentimientos por Kagami al tratar de ser su amigo. El hecho de que ellas estaban enamoradas de él, solo hacía todo eso más incómodo, pues no se le ocurría forma de ayudarlo sin empeorar las cosas. No podía darle soluciones ni respuestas, solo podía escucharlo —¿Qué piensas hacer?
Llevaba días preguntándose lo mismo. Frustrado suspiró —No lo sé. — y explicó —Solo quería contárselo a alguien, pero si le decía a Juleka, ella le decía a Rose y si ella lo sabe, lo sabe todo París.
Adrien asintió sin darse cuenta y sugirió inocentemente —Yo creo que deberías decirle la verdad.
El adolescente bufo —Excelente idea. — y continuo —hola, sé que parecía que quería besarte y en realidad si quiero, pero no lo iba a hacer. ¿Puedes volver a hablarme por favor?
El rubio sonrió, aunque ya sabía lo que iba a responder, preguntó —¿Entonces no quieres que ella sepa cómo te sientes?
Luka dudo, si le decía o no, el resultado iba a ser el mismo. Dijo —Yo solo quiero que podamos a hablar como antes. — y se encogió de hombros.
Había dudado. Ese tipo de preguntas no tienen respuestas fáciles. Todos quieren decirle a su ser querido lo que sienten, pero todos temen al rechazo. La cosa era que, considerando todo lo que había visto y que ahora sabía que Kagami le permitió acercarse lo suficiente como para casi besarla, sentía que quizás si había esperanza para ellos dos. Solo necesitaban algo de ayuda.
—Luka — Adrien sonrió y preguntó —¿Has pensado, tal vez, que podrías gustarle a Kagami? — con ese tono paternalista que usan los psicólogos cuando quieren que te des cuenta de que estas saboteando tu propia felicidad.
No. No lo había pensado. No hay manera. ¿Verdad?
Funcionó. El mayor enderezo la espalda y alzo la mirada al cielo. Adrien sonrió satisfecho, había sembrado una duda en su cabeza.
Si alguien merece una segunda oportunidad, es él.
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Weno señores, ese fue todo el capítulo. Cuando comencé a escribir este episodio sabía que quería que Kagami y Marinette finalmente se hagan amigas y Luka y Adrien se reconcilien, pero no estaba segura si era correcto que Luka le cuente todo a Adrien ahora, más cuando Kagami no lo había hecho. Sin embargo, elegí meterlo porque esto podía servir a la amistad de ellos y también por el dialogo que se podía sacar de esa conversación. Siento que hasta ahora, ese ha sido uno de los diálogos que más he disfrutado al escribir.
Gracias a quienes comentan y a quienes siguen esta historia, me alegra mucho que la disfruten. Ahora, quiero saber si ustedes quisieran que haga una playlist de este fanfic en spotify, pues hay muchas canciones que digo "esto es tan Lukagami" y han inspirado algunos capítulos (el capítulo de la tienda originalmente iba a ser un songfic), pero no se me ha ocurrido como meterlas en la historia. Comenten que les pareció este capítulo y si debería hacer una playlist de eso.
Spoiler: Kagami y Luka son muy densos.
