Segundas oportunidades

Disclaimer: Ningún personaje me pertenece.

Nota de autora: gracias a 1r, AbbyLockhart1, Buiko15, Heavenly1108, MajoPatashify, Myriamj, SonyeSan, belladona honey, , Tempace, Pupleaqua, Cristina, Hikaru Sanae Wakabayashi, Cerezo de la Luna-Haruno, LadyConverse, Lady Aria Lumina Claire por seguir la historia y perdón por la tardanza. Este capítulo fue el más difícil de escribir para mi, porque no soy buena escribiendo acciones, así que pasé escribiendo y reescribiendo esto, pero aquí está. Disfrutenlo.

Patrulla (pt 2)

—¿Tienes un plan? — preguntó Ryuuko impaciente.

Y él murmuró —Casi. — en respuesta. Aunque ya se había enfrentado a akumas anteriormente y sabía que en algún momento tendría que enfrentarse a Hawkmoth, no tenía un plan. Su poder sólo servía a futuro, él dejaba que los demás actuaran y él corregía sus errores, pero esta vez solo eran los dos y si uno cometía un error, el otro estaría a su suerte. Viperion ajusto el tiempo en su reloj y dijo—Tenemos poco tiempo. Debemos saber que piensa hacer primero y hasta que no estemos seguros de eso, es mejor no dejarse ver.

—Sugieres un ataque sorpresa entonces — concluyó Ryuuko agarrando su espada —puedo hacerlo.

Viperion vio el peligroso brillo de la hoja de metal y carraspeó incómodo —No atacaremos a nadie a menos que sea necesario — y explicó —Tú misma lo dijiste, espera a un héroe, no a dos. El factor sorpresa es la mayor ventaja que tenemos ahora.

Después de un minuto cronometrado, bajaron. El extraño humo morado había cubierto todo el pasillo, los guardias seguían tirados en el suelo, dormidos, pero sin heridas externas aparentes. Que raro. Viperion volvió a verla buscando alguna señal de duda en ella, en lugar de esto, Ryuuko asintió decidida y se desvaneció en una columna de aire. El perímetro estaba despejado, no había peatones cerca, ni cámaras visibles en el pasillo. Es seguro. Creyó hasta que escuchó un quejido ahogado y subió corriendo las escaleras, para encontrarse a Hawkmoth con el brazo extendido agarrando algo apenas visible a sus ojos.

Tan pronto su mano buscó su muñeca, Ryuuko se materializó. Hawkmoth la tenía agarrada del cuello a casi quince centímetros del suelo, sus mejillas estaban rojas y sus nudillos blancos por la fuerza con la que trataban de soltarse, pero no parecía dispuesta a comprometer la misión. En un doloroso esfuerzo gritó —NO — y esas fueron las últimas palabras que dijo antes de que el villano le torciera el cuello y la lanzara a los pies de su compañero.

Segunda oportunidad.

Todo seguía igual, los guardias en la entrada seguían dormidos, el humo morado no se había disipado y su compañera estaba ahí a su lado. Sabía que no tenía recuerdos del nudo temporal que acababa de hacer, sin embargo su mirada nerviosa debió delatarlo —¿Qué pasó?

La imagen de Ryuuko tirada en el piso con la mirada ausente y el cuello en un ángulo en que no debía estar seguía fresca en su memoria, pero no se lo iba a mencionar, más por un deseo profundo de negar lo ocurrido que por consideración a ella. Contestó un seco —Nada — y volvió a su reloj. Tenemos cuatro minutos. antes de que pueda hacer otra pregunta aviso —Voy yo primero —

Ryuuko preguntó —¿Sabes pelear?

—No — admitió casualmente. Lo más cercano que había estado de pelear con alguien fue aquella vez con XY y cuando casi saca a Adrien de su casa a patadas, pero XY no era realmente fuerte y Adrien era demasiado buena persona como para pelear con él. O sea que frente a Hawkmoth estaba perdido.

—Entonces tu plan es ponerte de carnada — más que una pregunta, era una conclusión por desgracia acertada.

—Alguien tiene que sacarle la información — explicó con una sonrisa sosa y advirtió — No te materialices ni ataques a menos que sea necesario.

Ryuuko resoplo molesta, aunque no intentó detenerlo. La heroína respondió —Te sigo — y se volvió aire.

Volvió a hacer el mismo recorrido de antes y al llegar al final de la escalera vio un bastón de acero acercarse peligrosamente rápido a su rostro. Sin pensar, levantó los brazos para cubrir su cara y bloqueo el primer golpe, o al menos eso creía. Se dio cuenta de su error cuando vio al villano sonreír y el dolor agudo de un rodillazo certero en el hígado lo sorprendió. Todo estaba oscuro, el aire se escapó de una sola bocanada y en una reacción involuntaria colapsó sobre sus rodillas. Aquella fue la primera vez en dieciséis años que sintió su alma abandonando su cuerpo.

Desgraciadamente, sabía que no estaba muerto porque escucho como un elongado y borroso bulto púrpura reía. La visión amorfa comentó irónico —Y te haces llamar héroe — su voz sonaba como un eco lejano, pero tenía la cualidad fría y cortante de Hawkmoth —solo eres otro chico con traje, peleando una lucha que no le compete.

Aunque le dolió hacerlo, Viperion tuvo que rodar los ojos. Por eso nadie lo toma en serio. Toda esa perorata y monologos eran parte de ese delirio de grandeza que lo hacía incompetente como villano. Hawkmoth estaba haciendo exactamente lo que ellos esperaban, solo era cuestión de durar dos minutos más.

—¿Y tú? — su voz era firme, pero su respiración era errática y sus piernas temblaban como si hubiera recorrido todo París en bici —Eres el villano más incompetente que existe. Llevas un año tratando de robarle joyería a un par de adolescentes en spandex y aún no tienes nada.

Lepidóptero atacó de nuevo —Debiste quedarte de rodillas. — pero Viperion logró esquivar el puñetazo a tiempo y contestó con un gancho a la mandíbula, seguido de un golpe rápido a la nariz, que quedó en el aire. Oh no. En menos de cinco segundos Hawkmoth lo cargó sobre su hombro y lanzó su cuerpo al suelo como un saco de papas.

Sintió su cabeza rebotar contra el piso y nuevamente todo se puso negro. Escucho un timbre agudo y una corriente hizo su camino desde la base de su nuca hasta su frente. Luka respiró hondo y pronto se arrepintió de hacerlo. En ese momento, más que una persona, era un saco de huesos rotos y miseria.

—¿Quieres saber lo peor de todo esto? — preguntó Hawkmoth mientras sacaba algo de su bolsillo. —yo solo quería los Miraculous, pero tu quisiste ser héroe y ahora tú y toda esta gente volaran en mil pedazos. — era un detonador plateado, del tamaño de las llaves de un auto.

De eso se trata. Vio el temporizador en su brazalete, pero antes de que pudiera mover su brazo, el villano piso su muñeca con todo su peso y fue entonces, cuando Viperion se permitió gritar de dolor, que Ryuuko se materializó detrás de Hawkmoth y le atravesó el abdomen con su espada.

Se dio cuenta que Viperion tenía razón tan pronto el arma se retrajo, dejando una herida abierta de la cual no salió sangre, sino un vapor negro y espeso que consumió el cuerpo del villano por completo y luego desapareció. El pequeño detonador cayó a un lado. Ryuuko vio el filo de su espada limpia y dejó salir un suspiro aliviado. Él siempre envía a otras personas a que hagan el trabajo.

Desparramado en el piso, su compañero murmuró —Era un sentimonstruo. — y mostró el detonador en su mano —debe haber una segunda bomba.

Ryuuko ignoró el aparato y examinó con cuidado al abatido héroe. Había recibido demasiados golpes, seguramente tenía alguna contusión, pero por el antifaz solo podía ver su labio partido. Obviamente, no estaba bien, así que preguntó ¿Puedes caminar?

Y él contestó algo que sonó como queja —sí — y sosteniéndose de la pared, se incorporó.

De pronto, se escuchó el sonido ensordecedor de una detonación afuera del palacio municipal sobre la música, seguido de las alarmas de los autos en el estacionamiento. Ladybug y Chat Noir salieron del salón listos para atacar a un Akuma que no existía, hasta que vieron el rostro maltratado de Viperion y como apenas podía mantenerse en pie.

Ladybug fue la primera en preguntar —¿Qué pasó?

Viperion entregó el detonador y trató de explicarles, pero tan pronto abrió la boca, perdió el balance. Rápidamente, Ryuuko lo agarró del brazo y al ver la mirada preocupada de los otros dos héroes, resumió lo ocurrido en batalla y explicó —Creemos que hay una segunda bomba.

Ladybug y Chat Noir se miraron preocupados. El aire pesaba a calamidad. Detrás de su antifaz y el duro semblante de batalla de su líder, se veía la ansiedad de enfrentarse por primera vez a un peligro que no podría revertir con la magia de su miraculous. Ladybug se quitó un auricular del oído y se lo entregó —Deja el edificio y da la alerta.

—¿Y luego qué? — preguntó tratando de distribuir mejor el peso de Viperion sobre ella.

Ladybug puso una mano en su hombro —Los evacuaremos a todos, pero necesitamos que Viperion se mantenga consciente — y sin rastro de duda le dijo —eres fuerte, confío en ti.

Cuando regresó al salón la fiesta seguía, nadie parecía consciente de lo que pasaba y por un lado era mejor así.

—Vamos — ordenó señalando a la tarima en mitad del salón — Debemos decirles.

Chat fue tras de ella. Cuando subieron y el dj detuvo la música. Todos los presentes callaron, algunos confundidos y otros en solemne silencio creyendo que se trataba de un discurso. Ladybug tomó el micrófono, dijo calmada —Hay que evacuar el salón ahora — y cuando todo el salón erupcionó en un murmullo, las pantallas que mostraban su imagen en la tarima comenzaron a fallar. Hubo estática y de repente, Hawkmoth estaba en la pantalla.

—Ladybug y Chat Noir — la grave voz de Hawkmoth sorprendió a todos los presentes —en este momento hay una bomba activa en el edificio que detonará en quince minutos. Tienen cinco minutos para revelar su identidad y entregar sus Miraculous, o iré yo a buscarlos entre los escombros.

Los invitados se espantaron y corrieron hacia las puertas del salón, pero estas no abrieron.

Chat Noir volteo a ver a su compañera y preguntó —¿Qué hacemos?

Había cerca de 250 invitados y un equipo de 30 personas atendiendolos, de esas 30 personas, 10 eran de seguridad. Solo hay dos rutas de evacuación, tres escaleras y dos puertas en el edificio.

—Podemos evacuarlos — dijo confiada sacando algo de su bolso —pero no creo que podamos detener la bomba.

.o.

Su tarea era relativamente fácil, pero a pesar de lo delgado que era su compañero, Viperion era alto y pesado, y estando casi inconsciente sobre su hombro, escapar del edificio les tomó más de lo que debía considerando la amenaza inminente.

Tan pronto llegaron a la calle de enfrente, Ryuuko dejó a Viperion sentado en la acera y se colocó su auricular.

Desesperada llamó —AMENAZA DE BOMBA EN EL EDIFICIO MUNICIPAL. VIPERION ESTÁ HERIDO.

Pegase contestó —Entendido, alertare al 911. — Quiso preguntar en cuanto llegarían, pero la llamada se cortó.

—Ryuu — la voz cansada de su compañero la sacó del carro desenfrenado en llamas que era su cabeza —Me duele todo.

El pánico se apoderó nuevamente de ella, pero él no podía saber eso. Monótona mintió —Ok esto es normal — y se arrodillo junto a su compañero — Te voy a ayudar a parar.

Un quejido se le salió ni bien se puso en pie —Lo siento — e imágenes de toda la pelea con Hawkmoth pasaron rápidamente por su cabeza. Caminaron unos pocos metros a la parada de bus y cuando ya pudo sentarse, le pidió que sonría. Él apenas logró mostrar los dientes. Oh no.

Recordaba cuatro síntomas de derrame cerebral. Dolor de cabeza fuerte, entumecimiento en la cara, problemas de visión y problemas para hablar. Viperion cumplía con dos de ellos. Tranquilizate. —¿Cuales son tus poderes?

—No sé — frunció el ceño y las alarmas en su cabeza sonaron más fuerte —son como — y después de un angustiante silencio contestó no muy convencido —nudos temporales.

—Dime más.

Lentamente Viperion le explicó cómo funcionaban sus poderes. Se trababa y tartamudeaba con ciertas palabras, pero sus oraciones tenían coherencia y ahora ya entendía porque su compañero era tan importante.

Mierda. Kagami había lidiado con situaciones de estrés anteriormente, pero nunca con algo así. A pocos metros de ella estaba ocurriendo un secuestro de rehenes y no podía hacer nada porque debía mantener despierto a la única persona que podía hacer algo si Ladybug y Chat Noir fracasaban. ¿Qué van a hacer?

Y como el Deus Ex Machina de esa aclamada película de héroes que no le intereso ver, un enorme portal se abrió en mitad de la calle, solo que al otro lado en lugar de un batallón de enmascarados listos para salvar el día, estaba Chat Noir y Ladybug Fusionada con el miraculous del caballo.

Ladybug sonrió aliviada al verla —Espero no te haya causado problemas — y ordenó a la multitud detrás de ella —Salgan de manera ordenada.

.o.

El escuadrón antibombas y los bomberos llegaron con patrullas y ambulancia al lugar de la escena pocos minutos después de que todos los invitados habían evacuado. La bomba había estado oculta en una bodega en el salón y para cuando la encontraron, no tuvieron tiempo suficiente para detener la explosión. La bomba destruyó la bodega y parte del salón, pero por la acción de los héroes solo hubo pérdidas materiales. La calle era un caos, los invitados se retiraban con rostros lánguidos, pero nadie podía acercarse al edificio municipal. Detrás de la cinta de peligro, la prensa se agolpaba para hacerles preguntas a Ladybug y Chat Noir, muchas de ellas, relacionadas al estado del héroe que presuntamente se había enfrentado a Hawkmoth.

—Los paramédicos lo atendieron y se está recuperando. — respondió Ladybug a un reportero tratando de imitar la sonrisa de relacionista pública de Chat Noir—Viperion estará bien. Él y Ryuuko hicieron un excelente trabajo hoy y estamos seguros que veremos grandes cosas de ellos.

Mientras tanto en la parada de buses, los proclamados héroes seguían lamentándose lo ocurrido.

—Vaya noche. — murmuró Viperion presionando una compresa helada de gel sobre su frente —Debemos repetirla.

—Ni me lo digas — aunque el comentario era en son de broma, no tenía fuerzas ni ánimo suficiente como para sonreir —Aún no supero que se haya escapado.

Su compañero contestó —No se escapó — y volteó la mirada a ella —Hawkmoth, nunca estuvo ahí en primer lugar.

—Es verdad.

Estaba más despierto. Uno de los paramédicos había dicho que se trataba de una contusión y que necesitaría reposo, le explicaron también que por el traje no podían saber bien su estado, sin embargo él aseguró sentirse mejor.

Igual reguntó —¿Cómo estás?

Y él contestó sonriendo ahora con mayor naturalidad —Estoy bien. Solo estoy cansado y me duele la cabeza. Gracias por no dejar que muera.

La manera tan tranquila en la que lo decía era perturbadoramente familiar. ¿Cómo alguien puede estar tan calmado después de eso?

Ryuuko pregunto —¿Cuántos intentos nos tomó? — y cuando vio que su sonrisa se desvaneció, explicó — No lo note, solo te veías muy cansado y supuse que usaste tus poderes.

—Dos intentos. — Silencio. Viperion fijó su mirada en la calle detrás de ella y agregó —Prefiero no hablar de eso.

¿Tan mal? Vio su labio partido y un escalofrío trepó por su espalda. Hawkmoth lo lastimo mucho, si yo no hubiera intervenido seguramente moría ahí. Aunque, si Viperion pudo retroceder el tiempo, entonces a él no le pasó nada en la pelea anterior. La conclusión le cayó como balde de agua helada —Me lastimaron, ¿verdad?

Viperion no lo negó.

.o.

Nota de la autora: no sé si fue mi mejor trabajo, pero me esforcé. Creo que hice un trabajo decente con las escenas de acción y eso me alegra. Cuando pensé en la relación entre Viperion y Ryuuko quise hacer algo tipo "ella salta a la acción y él limpia los daños colaterales" pero luego pensé en lo estresante que debía ser ver a alguien correr a su propia muerte y sentí que Luka hubiera preferido sacrificarse, en parte por no ver morir a Ryuuko y en parte porque necesitaban la información y Ryuuko era la única que podía atacar al villano por sorpresa. Entonces, así acabó este capítulo.

Espero lo hayan disfrutado, comenten qué les pareció y sigan la historia. Hice un playlist en spotify de Segundas Oportunidades para que lo oigan y suspiren pensando en cuando vuelvo a subir otro capítulo.

Ps. El próximo capítulo ocurre después de Miracle Queen y ese será el último capítulo siguiendo los eventos de la serie.