Nota del autor: a estas alturas, solo escribo para retomar el gusto por la escritura. La nueva temporada está hundiendo mi ship, así que este será el último capítulo que haré siguiendo los eventos de la serie. En este capítulo no hay Lukagami, pero sí hay Adrigami así que si no les gusta, ya quedan advertidos.

Disclaimer: ningún personaje me pertenece.

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Solo amigos

Después del fiasco de la gala de los héroes, lo último que quería era ir a un evento, mucho menos a uno que celebraba el matrimonio de los padres de alguien tan insoportable como Chloe Bourgeois. Sin embargo, su madre tenía que estar presente y por desgracia y asociación, ella también. Lo bueno era que Adrien la acompañaría en su sufrimiento.

Sato abrió la puerta del carro y ella bajó. Describiría al hotel Grand París como Kitsch, por no decir cursi y de mal gusto. La decoraciónclásica y la paleta de colores rosas y borgoñas era un golpe azucarado a los ojos, pero tenía cierto encanto.

Sato señaló a su madre sentada en una de las butacas de terciopelo magenta del salón y comentó —si madame Tsurugi pudiera ver esto, estaría espantada.

—Seguramente — sonrió pensando en su cara de silenciosa desaprobación y camino para tomar asiento junto a ella.

Minutos más tarde llegó Adrien acompañado de Nathalie, pero ni siquiera su presencia podía hacer que el evento fuera más tolerable. Con las peleas de los padres de Bourgeois y Nathalie y su madre escuchando sus conversaciones, estaba comenzando a perder las esperanzas de poder distraerse con su amigo. O al menos así era hasta que llegó Marinette y los ayudó a escapar.

Jamas habia tenido la oportunidad de hacer algo así, escapar y esconderse de su madre no era algo que esperaba hacer ese día, pero lo estaba disfrutando. El hecho de estar con Adrien y Marinette solo lo hacía más divertido. Sin embargo, Marinette no parecía estar del todo a gusto. Aunque no era buena leyendo las emociones de otros, lo noto después de escapar de la terraza de Le Grand París. Iban a tomar un helado cuando de repente su amiga se excuso y se fue sin dar mayor explicación.

—¿Y Marinette? — preguntó Adrien cuando notó la repentina ausencia de Marinette.

—Se tuvo que ir. — contestó tomando asiento a su lado. —Dijo que aún tenía cosas que hacer.

Aún no comprendía porque las cosas tenían que ser así, justo cuando creía que Marinette estaba disfrutando la compañía de los dos —A veces no sé si le agrado.

Adrien sonrió —Me pasaba lo mismo. — y explicó — Marinette solo es algo tímida, pero es muy sincera. Si no le agradaras, lo hubieras notado, en ese aspecto es como tú.

Suspiro — Es verdad —y le dio una cucharada al helado. André Glacier tenía razón, aunque sonaba asqueroso, la menta y la naranja sí eran una buena combinación. El helado era dulce y refrescante y tan pronto tocó su boca, se sintió mejor.

Adrien sonrió — ¿Está bueno? — y algo en su pecho floreció.

Estaba feliz. Pocas veces se sentía así de contenta pero había algo respecto a ese momento que era perfecto. No tenía una palabra para eso, era nuevo y distinto y no quería que terminara. ¿Pero él sentirá lo mismo? De repente tuvo una idea.

Kagami le ofreció una cucharada y cuando la tomó, acercó su rostro a pocos centímetros de él. Aunque era osado y un poco desesperado, funcionó, Adrien cerró los ojos anticipando un beso que no ocurrió.

Ladybug necesitaba su ayuda.

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Kagami no era de dejar las cosas a medias, de manera que cuando la pelea con Love eater y Miracle Queen terminó, lo primero que hizo fue volver a buscar a Adrien.

Aunque en el primer intento fue rechazada, el segundo no fue mejor. El beso pasó en cuestión de cuatro segundos. Un segundo en agarrar su cara, uno besándolo, uno arrepintiéndose y otro alejándose. Quería decir que fue un buen beso, pero pasó tan rápido que ni recordaba cómo se sentía. No hubo la cándida y tierna emoción de un primer beso, solo la ansiedad premonitoria de un error. Y lo peor de todo era que al tener un antecedente con el cual compararlo, ahora solo estaba más confundida. ¿Por qué con Luka fue diferente?

Adrien fue el primero en hablar — ¿Estas molesta?

—No. — murmuró viendo fijamente a un faro detrás de él —Solo algo avergonzada.

—Kagami. — justo porque quería evitar eso —Lo lamento.

La esgrimista contestó cortante —Déjalo — y se mordió la lengua cuando se dio cuenta de lo agresiva que sonó. Monótona explicó —no hiciste nada malo, el error fue mío. — y aunque quiso sonar más gentil al respecto, no podía.

Esa voz de lastima le alteraba los nervios de una manera diferente. Hubiera preferido que la mandaran al otro lado de la calle de una patada a que la trate con lástima porque ahora ella se sentía mal por ponerlos en esta situación tan engorrosa.

Y ahora tendré que cambiar de compañero de entrenamiento. Esto no podría ser peor.

Adrien carraspeo nervioso y dio un paso adelante. Abrió ligeramente los brazos pero cuando se dio cuenta que lo estaba viendo, dio un paso atrás y dirigió la mirada al piso. Al parecer, ninguno de los dos tenía suficiente destreza social como para saber qué hacer en una situación así. Sin embargo, la experiencia le había enseñado que lo único peor que tener una conversación incómoda, era tratar de evitarla.

Kagami repitió —No hiciste nada malo — y cuando Adrien le devolvió la mirada, siguió —tú me habías dicho que te gustaba alguien más. Yo no debí ilusionarme tanto.

Adrien abrió la boca —yo — pero después de pensar lo siguiente que diría, solo dijo — sí quería que las cosas funcionaran.

Ella sabía. Aunque al principio le había quedado claro que Adrien trataba de superar a alguien más, seguía sin comprender hasta qué punto se parecía ella a esta otra persona. Y si esta persona era Marinette, no comprendía porque Adrien no había dado ya ese primer paso cuando claramente ella lo aprecia. Quizás le gusta otra persona.

— Lo sé. — contestó haciendo su mejor intento de una sonrisa natural —Al menos ya tengo claro cómo te sientes respecto a mi. — una sonrisa a boca cerrada fue suficiente.

Lo cierto era que a diferencia de su primera decepción amorosa, este sentimiento era tolerable. No sentía la terrible y abrumadora ira de ser engañada por quien dice ser tu amigo, ni siquiera la tristeza del rechazo, solo una tibia y silenciosa decepción por algo que era completamente predecible. Pero eso no era culpa de Adrien.

El modelo se disculpó nuevamente, pero parecía más tranquilo al respecto. Incluso después de haberle robado un beso, Adrien no estaba nada molesto con ella. Todo lo contrario. Dijo —Vendrá algún chico mejor — y sonrió —uno que no te dará flores un día y luego te dejará plantada en una pista de hielo. — a pesar de la broma, sabía que no había nada de sarcasmo en ella. Adrien en verdad quería lo mejor para ella.

Kagami contestó —Te falto más gracioso, más guapo y mejor esgrimista que tú. — y los dos rieron, conscientes de que habían muchísimas personas guapas que le ganaban como comediantes, pero no como esgrimistas. De repente, la tensión de ese beso ya no estaba ahí y se animó a preguntar —¿Podemos seguir siendo amigos?

—Por supuesto — dijo Adrien con una sonrisa aliviada —¿Si no quien me acompañara a esos eventos aburridos de mi padre?

La esgrimista respondió —Estoy segura que Bourgeois lo haría encantada. — sin disimular el asco en su voz. Adrien soltó la risa nasal más tosca que ella haya escuchado, y de repente ella estaba riendo también.

Una voz familiar interrumpió sus carcajadas —HEY CHICOS. — era Nino desde la otra calle con Alya —Vamos a tomar helado cerca. ¿Quieren venir?

Adrien volteo a verla y cuando ella asintió, le contestó — Seguro. — y fueron con la pareja.

Él día no había salido como ella esperaba, pero en ese momento, estaba feliz.

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Nota de la autora: No sé cómo va a progresar el Adrigami en estas temporadas, ni quien finalmente acabará con Luka, pero quiero romper ya con la línea de los eventos de la serie y solo escribir sobre la amistad de Luka y Kagami. Gracias a quienes han leído y siguen esta historia hasta ahora.

Review si les gusto y en qué creen que pueda mejorar.