15.- Elfos y duelos
Las razones detrás de esos "ataques" era el gran misterio a resolver para Harry, no tenían lógica. Las bromas parecían más enfocadas a humillarlo y hacerlo sentir miserable, el efecto adverso de las bromas fue que varios de sus compañeros se mantenían lejos de él y por unos días se sintió fuera de lugar y con ganas de irse a su casa y no regresar en un tiempo, pero ¡gracias Merlín!, Harry tenía amigos muy leales, y ninguno se alejó de él, así que eso lo mantuvo centrado. Pero esto último era algo mucho más grave que una broma con bombas fétidas, ¡podía haber muerto! ¿Y para que alguien lo querría muerto además de Voldemort? Pensaba Harry.
—¿Qué piensas Hermione? —.
—No lo sé Harry, lo de ese mes de bromas fue malo, pero no tan malo como la bludger. Es como si alguien quisiera deshacerse de ti, o mínimo sacarte de la escuela—.
—¿Ron? ¿Tú que piensas? —.
Esta vez Ron saco primero el pollo de su boca antes de hablar, toda una proeza para el joven Weasley.
—No lo sé amigo; coincido con Hermione, lo primero es "inofensivo" y recalco lo de "inofensivo", pero lo de ayer... si no te quiere matar, al menos si herir de gravedad—.
—Oigan ¿Y si le preguntamos a los elfos? —Dijo Ginny de repente.
—Claro Ginny, vamos a ir a buscar a los elfos y decirles ¿Alguno de ustedes intento matar a nuestro amigo? —Contesto Neville sarcásticamente.
—¿Tienes un mejor plan en mente Neville? —.
Neville se sonrojo furiosamente pero no replico. Así que Ginny siguió exponiendo su plan.
—Miren, los gemelos se la pasan en las cocinas ¿No?, según ellos, ahí es donde se concentran los elfos domésticos, y según lo que sé sobre elfos, ellos no pueden lastimar a sus amos, y según las leyes de Dumbledore para el castillo, cada alumno aquí es su amo por defecto. El elfo que ataco a Harry no es de aquí, así que cualquiera de los elfos pudo haberlo visto y si no, mínimo notar algo raro. ¿Quién mejor que ellos conoce el castillo? —.
—Eso... es... brillante Ginny, eres un genio—Dijo Hermione con los ojos como platos—¿Crees que tus hermanos nos quieran decir cómo llegar a las cocinas? —.
—No, pero lograre sacarles la información. Déjenmelo a mí—.
—Quizás deba decirle a mi tío sobre esto—Dijo Harry.
—Primero deberías indagar las posibilidades Potty—Draco había llegado cuando a sentarse a la mesa de Gryffindor, luego de ver como se reunían "inocentemente sus amigos alrededor de Harry y había oído el plan de Ginny—Te sorprenderá saber que Theo acaba de pensar en la misma posibilidad que Ginny, que fuera un elfo doméstico, lo que escapa a la lógica, pero dejando eso de lado, encaja perfecto con las cosas que te han sucedido—.
—Dile que venga, puede que entre todos pensemos en otras posibilidades por si resulta que no fue un elfo el autor intelectual—Dijo Hermione.
—¿"Autor intelectual"?—.
—Cosas de muggles Draco, luego te explico—Le dijo Harry al rubio.
Con una seña de Draco, Theo fue a unírseles.
—¿Les dijiste lo que pensé Draco? —.
—De hecho, ellos también lo pensaron—.
—Bien, entonces ya estamos en el mismo tema—.
—Ginny dice que le preguntemos a los elfos domésticos—Dijo Hermione a Theo.
—Buena idea Ginny. Si alguien puede saber algo son ellos—.
—Gracias Theo—.
—¿No debería decirle algo a mi tío? —Dijo Harry otra vez.
—Uhmm, ¿Pero qué le dirías exactamente Harry? No puedes decirle que crees que alguien trata de matarte o herirte al menos, luego de que fallo con las bromas para hacer que te fueras. Suena a mucho odio si me lo preguntas, y aparte del Señor Oscuro, no se me ocurre nadie aquí que te tenga tanto odio—.
—¿Entonces? —.
—Entonces estoy de acuerdo con Ginny, mejor preguntarle a los elfos y luego si ellos nos dan una pista sólida, vas y le cuentas a tu tío—.
Luego de que todos estuvieron de acuerdo y de que Ginny se comprometió a sacarles la información a los gemelos para llegar a las cocinas. Harry se sintió más tranquilo ya teniendo un plan de acción.
El cómo consiguió Ginny que sus hermanos le dijeran como llegar a las cocinas, era un misterio y los gemelos se negaron en redondo a decir como los convenció Ginny. Y a juzgar por sus caras, Harry decidió que iba a procurar no hacer enojar a la pelirroja en el futuro.
El viernes luego de sus clases, el grupo de Gryffindor y Slytherin se dirigió a las cocinas, la entrada estaba cerca de la sala común de los Hufflepuffs.
—Malditos afortunados—Dijo Ron con cierta envidia.
Se pararon frente al cuadro con el frutero y se vieron unos a otros.
—¿Y ahora qué hacemos? —Pregunto Theo a Ginny.
—Le hacemos cosquillas a la pera—.
—¿Cosquillas? —Dijo Harry.
—Cosquillas—.
Y dicho esto, la pelirroja le hizo cosquillas a la pera del frutero. El cuadro se quitó y revelo la entrada a las cocinas. Había cientos de elfos trabajando, haciendo la cena. A Harry se le hacía raro pensar que, a pesar de haber vivido en el castillo por años, jamás se le hubiera ocurrido buscar las cocinas, normalmente cuando quería algo solo lo pedía en voz alta y algún elfo aparecía para darle lo que pidió.
—¿Por qué llevan un trapo como toga? —Pregunto Hermione.
—Porque es una señal de obediencia Hermione—Contesto Harry.
—¿Qué quieres decir con obediencia? —.
—Bueno, un elfo jura obediencia y servidumbre a una familia, pero en este caso, es al castillo y a todos los que están bajo su techo. Su lealtad es para Hogwarts—Continuo Harry.
—¿Les pagan al menos? —.
—Ja, ja, ja, ja, ¿Pagar? Hermione, eres muy graciosa—Dijo Ron—Los elfos domésticos no reciben paga, son felices de servir—.
—P-pero eso... eso es ¡Esclavitud! —Exclamo ofendida Hermione.
—Mira Hermione, aunque me gustaría explicarte el por qué esto es muy diferente a la esclavitud en el mundo muggle, quiero averiguar si algún elfo trata de matarme primero. Así que ¿Vamos? —.
Hermione tuvo que morderse la lengua, pero ya no dijo nada. Apenas terminaron de cruzar el pequeño pasillo una horda de elfos domésticos los rodeo, haciendo reverencias y con sus voces chillonas diciendo "¿Qué desean los pequeños amos?"
—Pues mira que me vendría bien un pastel de chocolate—Dijo Theo.
Apenas dijo esto, ya venía un par de elfos trayendo un pastel de chocolate y un servicio de té para todos los niños. Los elfos los llevaron a sentarse en una mesa aledaña, más allá de donde estaban, se veían 5 mesas, 4 muy largas y una al frente de esas 4, en el orden en que estaban en el Gran Comedor.
—Así que ustedes hacen nuestra comida—Dijo Hermione.
—Así es joven ama, los elfos están muy orgullosos de servir a los amitos—Y la elfina que contesto regreso a sus labores.
Dos elfos se quedaron a atenderlos y les empezó a preparar las tazas de té mientras Draco empezó a interrogar al otro elfo que estaba sirviendo el pastel en los platos.
—Oye, te sonara raro, pero han visto a otro elfo además de ustedes—.
—Si amo, algunos amitos que extrañan su casa, suelen llamar a sus elfos familiares para que les traigan cosas de sus casas—.
—Y alguno de esos elfos podrían, no sé ¿Dañar a otro amito? —.
El elfo que estaba sirviendo el té, dejo caer la taza que estaba preparando de la sorpresa que la pregunta le causo.
—¡Eso jamás joven amo! Los elfos no pueden dañar a los magos, servimos, protegemos, guardamos los secretos de nuestros amos. Jamás les haríamos daño a ellos ni a otro mago. ¡Sería deshonroso! —.
—Tranquilo pequeño, es solo una pregunta hipotética. Mi amiga Hermione, no nació en nuestro mundo y estamos aquí para enseñarle la cultura de los elfos domésticos—Dijo Draco rápidamente.
Hermione parpadeo asombrada de la gran y útil mentira que Draco había dicho para validar su estancia en las cocinas. Y la perfecta excusa por si los cachaba algún profesor que no fuera Severus Snape. El elfo pareció conforme con esa explicación y continúo sirviendo las tazas de té. Cuando hubo acabado de servir el té y le dio a cada niño su taza, se acercó a Hermione.
—Si la joven ama desea saber algo más de nuestra cultura, solo llámeme en voz alta en su sala común, y le daré toda la información que usted quiera joven ama. Llame por Pickles—Haciendo una reverencia se retiró y fue a ayudar al resto de sus compañeros en los fogones.
El elfo que se quedó para atenderlos por si requerían algo más, estaba a la espera de su siguiente orden por parte de los niños.
—¿Tu cómo te llamas? —Dijo Ginny bebiendo un sorbo del té.
—Merci joven ama—.
—¿Merci? ¿Gracias en francés? —Dijo Theo.
—Merci tenía un amo antes joven amo. Merci vino de Francia cuando el amo murió y otro elfo me dijo sobre Hogwarts y el director Dumbledore me contrato. El amo Dumbledore tiene un sentido muy raro del humor, pero aun así me agrado—.
—¿Sentido del humor? —Pregunto Harry, su abuelo no solía ser de buenos chistes.
—Sí joven amo Harry, el amo Dumbledore quiso pagarme. Pensé que era una muy buena broma. Los jóvenes amos ¿Necesitan algo más? —.
—Sí, Merci, quisiera preguntarte algo más. Dicen ustedes que los elfos no pueden hacer daño a los magos. Pero ¿Y si fuera la única forma de protegerlos? Ya sabes, dañar a un mago que amenaza a tu amo, o que tu amo se esté poniendo en peligro y solo haciéndole daño deje de estar en peligro—Pregunto Neville.
—Entonces podríamos joven amo, pero sería el último recurso. Ningún elfo lo haría a menos que no tuviera otra alternativa—.
—Bien, gracias Merci. Si necesitamos algo más les llamaremos—.
El elfo les hizo una reverencia y salió a reunirse con sus compañeros en los fogones. Los niños estaban pensativos mientras comían el pastel.
—Bueno cararajada, ya sabemos que el elfo, si es que es un elfo, no quiere matarte, quiere "protegerte", moliendo tus huesos, pero quiere protegerte de algo peor que eso—.
—Pues es una forma muy rara de querer cuidarme—Dijo Harry.
—Pero no es improbable, piénsalo. Si este elfo es de algún alumno, es posible que se haya enterado de algún peligro. O que creo que estas en peligro y como no quiere que te pase nada y no puede cuidarte, envía a su elfo y a este se le va la mano—Agrego Neville.
—Pero no averiguamos al final si era un elfo—Dijo Harry consternado.
—No, pero con la foto y esta información, podrías ir por fin con tu tío y decirle tu teoría Harry—Le dijo Hermione.
—Supongo que tienes razón Hermione—.
—Y yo me pregunto si podría llevarme una bandeja de bocadillos a la sala común—Agrego Ron, haciendo reír al resto.
Luego de varias reverencias de los elfos y de que le dieron a Ron una enorme bandeja llena de bocadillos y otra con postres de varios tipos, los niños salieron de las cocinas y se encaminaron a sus salas comunes, excepto Harry que acompaño a Draco y Theo hasta su sala común, la cual estaba cerca de la habitación de Severus. Dejo a sus amigos en la entrada y se fue directo a tocar en la habitación de su tío.
—Adelante—Se oyó una voz grave desde adentro.
—Hola tío, ¿Tienes un minuto? —.
—Harry, ¿Qué sucede? ¿Está todo bien? —.
—Pues no exactamente, veras, el día después del partido, Colin Creevey me atajo en la puerta del comedor cuando iba a desayunar y me dio esto—.
—¿Una fotografía? —.
—Mira cerca de la grada—.
—Parece un murciélago, espera, es un elfo—.
—¿Recuerdas las bromas que me hicieron el primer mes de clases? Creo que eran obra de un elfo. Y la bludger había sido manipulada, pero no se encontró rastro de magia negra en ella, y solo hay otro tipo de magia capaz de hechizar una bludger—.
—Magia de alguna criatura mágica, y un elfo puede ser una opción muy viable ¿Entonces crees que hay un elfo involucrado en lo de la bludger? —.
—Hoy fuimos a las cocinas tío. No te enojes, quería tener más información antes de decírtelo. Según los elfos, ningún elfo usaría su magia contra un mago. Pero hay una excepción—.
—Si el mago está en peligro—.
—Exacto. Mis amigos creen que quizás este elfo, está tratando de protegerme de algo o alguien. De forma algo, "inadecuada"—.
—No lo descartaría Harry, Voldemort aún sigue por ahí, y si no es él, puede ser cualquiera de sus mortífagos. Por el momento, no pensemos en ello, vamos, te llevo a tu sala común—.
Severus llevo a Harry hasta la torre. Ambos iban en silencio, cada uno pensando en la información que acababan de encontrar.
Lo que siguió en los meses antes de navidad, nadie pudo preverlo. Harry se había ganado una detención con Lockhart por haberlo llamado "ricitos de oro", aunque desde hace tiempo Lockhart buscaba una excusa para estar a solas con Harry. Esa noche, luego de estar escuchando los idiotas consejos de Lockhart y "firmando" sus fotos del rubio para sus fans, Harry se retiró hacia su sala común y mientras caminaba escucho una voz que decía "matar, desgarrar, huelo sangre, deliciosa". Harry se pasmo, pero luego pensó que quizás había pasado mucho tiempo al lado de Lockhart.
Días después, Hagrid le comentaba a Severus durante una tarde de té en su cabaña, si este podía hacerle una poción para ahuyentar a los zorros y a otras criaturas de su gallinero, porque ya había encontrado 2 gallos muertos esa semana. Luego, ese fin de semana, paso lo peor. La señora Norris, la gata de Filch había sido petrificada y colgada en un pasillo, el cual estaba inundado. Filch empezó a repartir culpas entre los alumnos diciendo que alguno de ellos lo había hecho. Dumbledore lo calmo diciéndole que podrían despetrificarla luego de que las mandrágoras que habían replantado ese semestre estuvieran maduras y que ningún alumno podía haber hecho un hechizo tan potente como para petrificar así. Pero eso no fue lo más inquietante, sino el mensaje escrito con pintura roja en la pared "La cámara de los secretos ha sido abierta. Enemigos del heredero temed". Todo eso era extraño y terrorífico.
El rumor de la cámara se propago como pólvora entre todas las casas. La leyenda de la cámara de los secretos, un secreto a voces sobre el fundador de la casa de las serpientes, pero, aun así, nadie sabía la leyenda original de la cámara de los secretos, sabían una versión u otra, pero ninguna coincidía bien a bien. Así que Hermione pensó en preguntarle al único profesor que podría saber algo, el profesor Binns, el fantasma profesor de historia de la magia. El sopor de esa clase tenia a todos los alumnos sumidos en una duermevela que hacía que algunos estuvieran "cómodamente" recostados en sus pupitres, mientras otros cabeceaban y algunos pocos, mantenían a duras penas los ojos abiertos en un intento fútil de prestar atención a la clase. Y entonces a la mitad de la clase, Hermione tomo valor.
—Profesor Binns, ¿Podría hablarnos de la cámara de los secretos? —.
La mitad de la clase se desperezo rápidamente ante la mención de la cámara.
—Señorita Granger, la cámara de los secretos es solo una leyenda, aquí vemos hechos históricos, cosas que, si pasaron, LA VERDAD. No insulsos cuentos baratos. Ahora, regresando a la revuelta de duendes en 14... —.
—Profesor, ¿No es cierto que toda leyenda tiene una base verdadera? ¿Qué normalmente estas leyendas son versiones de un hecho que en realidad ocurrió y fue tergiversado? —.
Ahora toda la clase estaba despierta y por primera vez en décadas, todos estaban atentos a las palabras del profesor Binns. El fantasma observo a su "cautiva" clase y exasperado comenzó a hablar.
—Está bien, es evidente que ninguno de ustedes podrá concentrarse en los hechos hasta que esta "leyenda" les sea contada... bien, todos ustedes saben que los fundadores de Hogwarts eran 4, Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin. Los cuatro tenían ideas diferentes sobre a quién educar en la escuela, pero 3 de ellos coincidían en educar a todos sin importar su origen, uno de ellos no. Salazar pensaba que la educación mágica debía reservarse solo a aquellos que tuvieran ancestros mágicos, dejando fuera a los nacidos muggles—.
—...La pelea escalo a tanto, que Salazar prefirió irse y dejo a los demás fundadores. Antes de irse, según la leyenda, hizo una cámara oculta en el castillo que contenía un horror innombrable que limpiaría la escuela de aquellos que en su opinión no tenían el derecho a recibir la educación mágica. Una especie de monstruo creador expresamente por el propio Salazar. Se dice que solo su heredero legítimo, podrá abrir la cámara y liberar al monstruo para completar su tarea. Evidentemente, el castillo ha sido revisado infinidad de veces y nunca se encontró siquiera un indicio de que tal cámara exista—.
—Igual y necesita magia oscura para revelarse—Dijo tímidamente Dean Thomas.
—Eso es una tontería, estamos hablando de una leyenda, un cuento, ahora; si ya terminamos de hablar de invenciones antediluvianas, regresaremos a ver la revuelta de duendes de 14... —.
Y la clase volvió al sopor habitual más rápido que una snitch en vuelo.
Gracias a que hubo otro ataque, esta vez hacia el tierno, aunque molesto; Colin Creevey, el cual fue encontrado petrificado y aferrando su cámara fotográfica, Dumbledore autorizo un club de duelo. Este anuncio fue recibido con mucha expectación por parte del alumnado. Aunque el club iba a ser dirigido por Lockhart, los alumnos sonrieron cuando vieron el nombre del segundo profesor, Severus Snape; los gemelos empezaron la caja de apuestas en Gryffindor y sabían por Draco, que Theo manejaba la caja de apuestas en Slytherin. Los gemelos se prometieron buscar a los corredores de apuestas de Ravenclaw y Hufflepuff. Enterarse de esto, hizo que Hermione refunfuñara más que de costumbre, pero Ginny aposto 5 galeones a Severus.
El gran día llego, y todos los alumnos varones, y algunas chicas que habían escapado al influjo de la "belleza" de Lockhart, estaban a la expectativa del "duelo". Las apuestas ya habían sido anotadas por los corredores de cada casa y todos estaban cruzando los dedos para que su apuesta fuera la vencedora. Las apuestas iban desde que Lockhart salía con un ojo morado, hasta un brazo o pierna roto, pasando por volar por los aires y algún maleficio de granos. Solo algunas alumnas apostaron que Lockhart salía ileso del duelo de muestra.
Gilderoy Lockhart arribo a la sala, y se subió a la improvisada tarima de duelo, Severus Snape ya estaba ahí con un aire aburrido.
—Buenos días jóvenes, el profesor Dumbledore me ha dado permiso de organizar este pequeño club de duelo para enseñarles a defenderse. Y no se preocupen, su profesor de pociones saldrá ileso—.
Severus arqueo una ceja, incrédulo ante la estupidez que acaba de soltar el rubio cursi. Todos los amigos de Harry (excepto Hermione) tuvieron que contener la risa tapándose la boca. Y varios alumnos más también.
—Profesor Snape, creo que solo deberemos usar el hechizo de desarme para mostrar a los alumnos. Propongo las reglas clásicas, ¿De acuerdo? —.
Con un gesto, Severus asintió y los dos magos llegaron hasta el centro de la tarima, se saludaron de frente con una leve inclinación y las varitas en alto, se alejaron uno del otro 10 pasos y al girar, Severus Snape fue tan rápido que apenas se escuchó el hechizo.
—¡Expelliarmus! —Grito Severus Snape.
Un muy, pero muy sorprendido Lockhart voló un par de metros y cayó en su trasero sobre la tarima. Harry ya no pudo contener la risa, y todos sus amigos lo siguieron, además de muchos alumnos más.
—Bien profesor Snape, es obvio que sabía que iba a usar ese hechizo, podría haberlo parado fácilmente, pero quería que los alumnos vieran el efecto del mismo—.
—Evidentemente Lockhart—Dijo destilando sarcasmo Severus.
Los gemelos ya estaban contando sus ganancias. Ellos habían apostado a que volaba por los aires y caía sobre su trasero. Media torre de Gryffindor les debía 2 galeones a cada uno y Theo 20. Luego de esa "demostración", Lockhart puso a todos los alumnos a trabajar en parejas e intentar el hechizo de desarme, Harry empezó a practicar con Ron, pero el hechizo de desarme de Harry fue tan fuerte, que cuando Ron cayo, su varita se quebró al caer Ron encima de ella.
—Y-yo... lo siento Ron, te juro que te la repondré. No era mi intención—.
—Señor Weasley, creo que en el estado en que se encuentra su varita, puede darse por excusado de esta sesión. Espere en mi oficina para tratar sobre la reposición de su varita—Dijo Severus acercándose a los dos chicos.
-Si profesor—Ron se fue de la sala cabizbajo.
—Si profesor—Ron se fue de la sala cabizbajo.
—Señor Potter, continúe su práctica con el señor Malfoy—.
—Si profesor—.
Malfoy fue hasta donde Harry e imito la "demostración" de la tarima.
—Dame tu mejor golpe Potty—.
—Seguro princesa—Dijo Harry.
Al voltearse ambos soltaron un ¡Expelliarmus! Los hechizos se cancelaron mutuamente y ambos se pusieron creativos con los maleficios. Harry lanzo a Draco un hechizo de cosquillas (Rictumsempra), el cual Draco respondió con un maleficio de pies danzantes (Tarantallegra). Esto hizo que los demás alumnos se descontrolaran y empezaran a lanzar hechizos diferentes. Lockhart y Snape estaban pasando problemas para controlar a la clase y entonces sucedió, un alumno uso un Serpensortia, un hechizo para convocar una serpiente.
Todo paso en un suspiro, la serpiente convocada empezó a cercar a un alumno de Hufflepuff, Justin Finch-Fletchley, un alumno con el que Harry hablaba a veces en clase de Herbología. La serpiente siseaba hacia el aterrado Justin, Lockhart murmuro un hechizo que parecía inventado e hizo volar a la serpiente un par de metros. Esto enfureció aún más a la serpiente y esta se acercaba peligrosamente hacia Justin. Harry se acercó y empezó a murmurar "detente". Esto distrajo lo suficiente al ofidio y Severus se acercó a desvanecerla. Toda la clase estaba en shock y Harry no entendía por qué todos lo veían asustados.
—Señor Potter, venga conmigo por favor—Dijo Severus, guiando a Harry hacia la salida, mientras sus amigos lo miraban de forma extraña.
Caminaron hasta las mazmorras y Severus hizo pasar a Harry a su habitación. En cuanto este entro, Severus cerró la puerta y lanzo un hechizo para insonorizar.
—Harry, ¿Tienes idea de lo que acaba de pasar? —.
—Solo le dije a la serpiente que se detuviera tío—.
—Harry... no dijiste eso—.
—Tío, tú me oíste, le dije a la serpiente que se detuviera—.
—No oí eso Harry—.
La cara de su tío mostraba un poco de una emoción que Harry no había visto desde el año pasado, cuando enfrentaron a Quirrell. Miedo.
—¿Qué sucede tío? —.
—Harry, hablaste pársel. La lengua de las serpientes—.
—¿Pársel? —.
La cara de Harry estaba llena de desconcierto y algo de miedo. Sabía perfectamente que el pársel era un don muy raro. Su tío le había contado todo sobre la historia de Slytherin (excepto la leyenda de la cámara), así que sabía que su fundador había sido un hablante de pársel. Harry palideció. Ahora toda la escuela pensaría que él era el heredero de Slytherin.
