18. - Diffindo


La frase lapidaria brillaba en la pared, y por un instante el aire del corredor pareció convertirse en hielo. Todos se encontraban callados y nerviosos. Lockhart rompió el silencio.

—Ya llegué, ¿Qué ha sucedido? ¿La encontraron? —.

Por toda respuesta, McGonagall le señalo la pared, haciendo que Lockhart soltara un nada masculino gritito.

—Bien, esta es tu gran oportunidad Lockhart—Dijo Severus con una tranquilidad pasmosa.

—¿Perdón? —Contesto Lockhart visiblemente alterado.

—¿No dijiste anoche en el Gran Comedor que tú ya conocías la entrada a la cámara y que sabias que monstruo era el que vivía ahí? ¿Qué podrías vencerlo con los ojos cerrados? —Continuo Severus con su voz más sedosa, la cual era la más peligrosa de refutar.

—Y-y-yo—Lockhart no podía controlar el tartamudeo de su voz.

—Es hora de ver al gran Gilderoy Lockhart en acción. Después de todo, ¿No eres el gran aventurero de tus libros? —Dijo McGonagall, mientras sus compañeros asentían.

—Pues no se diga más, Gilderoy, dejaremos todo esto en tus capaces manos—Le dijo Severus dándole una pequeña palmada en los hombros.

—B-bien, estaré en mi despacho... preparándome—Apenas dijo esto, Lockhart se esfumo en menos de lo que se dice "impostor".

—Bien hecho Severus, eso nos lo quitara de encima varias horas—Albus Dumbledore iba llegando cuando vio la "pequeña conversación" de su profesor favorito con Lockhart.

—¿Qué hacemos director? —Pregunto Flitwick.

—Mientras, debemos alistar a los niños para que partan mañana, el colegio ya no es seguro para ellos. Severus, Minerva, necesito que investiguemos sobre el paradero de la cámara, necesitamos esa ubicación y ver si podemos llegar hasta Ginny Weasley. Siendo la única estudiante de la que no conocemos su paradero, supongo que es ella quien fue secuestrada por el monstruo. Los demás, alisten a los alumnos para su posible partida—.

Albus dejo el corredor seguido por Minerva y Severus que apenas estuvieron lejos empezaron a interrogarlo sobre el plan de acción a seguir.

—Sí les soy sincero, no hay plan. No tengo idea de que puede ser el monstruo, aunque tengo una sospecha, y la cámara, bueno, en la época en que fue abierta, había un solo sospechoso en mi mente, pero ahorita es apenas un espectro—.

—¿Voldemort? —Pregunto Severus intrigado.

—En esa época llevaba otro nombre Severus. Era un alumno brillante, pero un alma muy oscura. Incluso gano un premio por servicios especiales—.

—¿Tom Ryddle? ¿El maldito que entrego a Hagrid? —Pregunto Minerva con sorpresa y enojo.

—El mismo Minerva. Pero no lo veo capaz de abrir la cámara con las escasas fuerzas que le quedan. Alguien más abrió la cámara y me he quedado sin opciones—.

—Tal vez no Albus, vengan conmigo—Dijo Severus mientras les iba explicando su plan.

En cuanto llegaron a la biblioteca fueron recibidos por todos los niños amigos de Harry y la pregunta muda en sus ojos.

—No Harry, no la hemos encontrado. Y espero que tengan fuerza para soportar lo que les diré. Ginny... fue raptada por el monstruo de la cámara—.

Los niños se quedaron estáticos, pero Harry fue el primero en hablar.

—¿Qué debemos hacer tío? ¿Cómo podemos ayudar? —.

—Necesito que piensen en algo que nosotros no podemos pensar, el lugar más inusual para ocultar algo. Piensen niños, ustedes Fred, George, son los más grandes bromistas de Hogwarts y escapan a Filch como si estuvieran hechos de humo, piensen en un lugar perfecto para esconder algo. Tu Harry, has visto más de este castillo que cualquiera de nosotros, piensa en un lugar, tú también Ron, ambos son expertos en encontrar problemas juntos—.

—...Neville, sé que puedes pensar en muchos lugares en los que los demás no podríamos pensar. Draco, Theo, Marcus, usen todos los recursos de su noble casa, piensen en lugares que nadie se atrevería a buscar o usar, pero que ninguno de nosotros dudaría en visitar. Y Oliver. Acompañe a su jefa de casa a alistar a los alumnos para su partida, es una medida preventiva, por si fallamos en esta misión. ¿Todos han comprendido? —.

Todos se pusieron a trabajar inmediatamente, Harry tomo pergaminos, tinta y plumas y las repartió a todos, empezaron a listar lugares. Wood esperaba la orden de Minerva.

—...Minerva, en cuanto acabes con los Gryffindor, regresa aquí, espero tener una lista de lugares para revisar antes de que regreses. Albus, habla con los fantasmas del castillo, ellos pueden atravesar muros, seguro alguno vio algo inusual en algún salón, u otro lugar—.

Minerva y Wood se marcharon al igual que Albus. Severus pensó en checar otros libros de la biblioteca, un par que no había contemplado. Los libros que contenían los planos de Hogwarts. Había un par de libros que contenían estos planos, el primero era de apenas unos siglos después de fundado el colegio, el otro era de apenas un siglo atrás. Regreso con los niños y vio que había un par de lugares que se repetían, la sala de los menesteres y un pasaje por debajo del sauce boxeador. El primero no era una sorpresa para Severus, sabía que Harry había descubierto esa sala buscando un lugar para jugar, el otro si le sorprendió, además de él y Albus, pensó que nadie más conocía ese pasaje. Sin embargo, ninguno se acercaba a la posible entrada de la cámara de los secretos.

La cámara debía estar en el castillo, de otra forma no podría esconderse tan rápido el monstruo, y luego estaba el asunto de la voz en las paredes, la única manera de que se pudiera mover en las paredes tan rápido eran las...

—...Tuberías. El monstruo se mueve por las tuberías—Severus pensó en voz alta.

Todos los niños voltearon a verle y Theo cayo en la cuenta.

—El monstruo se mueve por las tuberías, eso quiere decir que el lugar de la cámara, está conectado a tuberías. Baños. La entrada está en un baño—.

—¿Pero en cual baño? —Contesto Draco.

—Los ataques no han sucedido ni siquiera en el mismo piso o lugar, así que podría ser en cualquier baño—Agrego Ron.

—La cámara ya había sido abierta—Contesto Severus—Hace décadas fue abierta y una estudiante murió, en un baño por lo que sé, pero jamás revelaron en cual. Sin embargo, su fantasma aún vive aquí, quizás jamás se movió de baño—.

—¿Myrtle tío? —Contesto Harry.

—¿Quién es Myrtle? —Pregunto Ron.

—Es una chica fantasma que vive en el baño de niñas del segundo piso. Nunca me había preguntado cómo había muerto—Dijo Harry.

—Debemos avisar a Dumbledore. Ustedes deben ir a su sala común y esperemos llegar a tiempo—Dijo rápidamente Severus.

—Yo no me voy tío—.

—Si te vas Harry, esto será más peligroso que lo de Quirrell, esta criatura solo debe mirarte y estarás muerto—.

—Pero... —.

—Sin peros Harry—.

Severus llevo a los niños hasta sus salas comunes, pero sabía que pronto sería alcanzado por Harry. Ese niño era un imán para los problemas y era mejor que Albus y Minerva ya estuvieran en el baño del segundo piso, había enviado a su patronus por ellos. Cuando llego al baño, noto que Albus y Minerva ya estaban ahí.

—¿Myrtle? ¿Podrías aparecer para nosotros? —Llamo Severus.

—¿Qué quieren profesor? —.

—Buenas noches Myrtle, quería preguntarte sobre tu muerte. Sé que tu asesino fue un basilisco, pero hay detalles que no entiendo. ¿Por qué te mato a ti? —.

—Yo solo estaba escondiéndome profesor, y oí una voz de un niño, salí a gritarle que se fuera porque era un baño de niñas, volteé hacia donde estaba su voz y vi dos grandes ojos amarillos y me morí. Así de simple y rápido—.

—¿Recuerdas hacia donde viste los ojos? —.

—Si, estaban por ese lavabo—Dijo Myrtle señalando un conjunto de lavabos.

Severus reviso el lavabo que señalaba Myrtle y vio que en una de las manijas había una serpiente tallada. Y este detalle no estaba en ningún otro lavabo.

—¿Ves esta serpiente Albus? Creo que aquí es la entrada a la cámara—.

—¿Y cómo la abrimos? —Pregunto Minerva.

—No te preocupes Minerva, si no me equivoco pronto tendremos aquí a quien nos puede ayudar a abrir la cámara—.

Un ruido sordo de alguien cayendo se oyó cerca de los 3 magos.

—Y aquí están ¿Qué los demoro? —.

—Siempre sabes que soy yo tío—Dijo Harry quitando la capa de invisibilidad y revelando a el mismo, a ron y a Lockhart amordazado y atado.

—¿Por qué traes a Lockhart? Sabes que es una falta grave el atacar a un profesor—.

—Yo no lo ataque, me defendí. Ron y yo veníamos a intentar ayudarlos y vimos cuando Lockhart llevaba a rastras su baúl, estaba escapando. Le dijimos que tenía que quedarse en el castillo a ayudar al menos a los estudiantes y dijo "no voy a arriesgar mi hermoso cuello por unos mocosos", Ron intento hacerlo entrar en razón y Lockhart lo empujo y lo tiro, luego lo apunto con su varita y dijo "si no me dejan por las buenas, tendré que desmemorizarlos, así nadie sabrá qué quería huir", y no lo pensé, solo lo amordace y luego lo ate con mi varita. Decidí traerlo conmigo por si necesitamos un escudo, ya sabes tío, para el basilisco—.

A Severus siempre lo sorprendía cuando Harry hacia uso de sus recursos Slytherin. Ese niño tenía la expresión más dulce y tierna que podía haber, casi como un Hufflepuff, era inteligente e inventivo además de creativo, como cualquier Ravenclaw, cuando se enojaba y protegía a sus amigos exhibía un rostro y ferocidad digno de un Gryffindor, pero cuando deseaba algo, de verdad deseaba algo, usaba la astucia y empeño de la casa de las serpientes. Una sensación de orgullo llenaba el pecho de Severus cuando veía esa determinación en Harry.

—Bien, ya estamos completos Albus, incluso nos trajeron un regalo para el basilisco—.

—Severus, ¿No estarás pensando en dejar a Harry ir a la cámara o sí? —.

—Eso es lo que pretendo Albus, y creo que el joven Weasley no estaría muy tranquilo sin saber sobre su hermana. Ustedes podrán poner todos los hechizos que quieran sobre la torre o sobre ellos, pero terminarán siguiéndonos y poniéndose en peligro de forma estúpida. Mejor que se pongan en peligro de forma estúpida, pero con nuestra supervisión—.

Minerva iba a protestar, pero tuvo que aceptar la lógica de Severus; ni Ron ni Harry se quedarían tranquilamente en la torre de Gryffindor, y terminarían haciendo algo aún más peligroso que si los acompañaran, Albus parecía evaluar silenciosamente si era conveniente para los chicos, al final ninguno de los dos dijo nada.

—¿Y Gilderoy? —Pregunto Albus.

—¿Él? Bueno, no quiero que al basilisco le dé indigestión, así que nos lo llevamos, pero antes de que entremos a la cámara lo escondemos, si lo dejamos aquí, se liberara e intentara huir. Continuemos, ¿Quieren? Harry, ven; ¿Ves esa llave? Tiene un grabado de serpiente, creo que la entrada a la cámara se abrirá si usas pársel—.

Harry no sabía bien que hacer, así que solo pensó en la palabra ábrete; imagino que la pequeña serpiente se movía y le siseaba, pensó que quizás no había servido el pársel, pero el lavabo empezó a vibrar y luego se fue separando de la pared y se hizo a un lado, revelando un túnel que parecía ir muy profundo, quizás hasta debajo de Hogwarts.

—Uhm, ¿Eso estará muy profundo? —Pregunto Minerva viendo hacia el recién abierto agujero.

—Sé cómo averiguarlo profesora—Dijo Ron, mientras empujaba a Lockhart al agujero.

Luego de unos cuantos segundos; se oyó un crujido de algo como cartón, pero nada más. Si estaba profundo, pero parecía haber algo amortiguando un poco la caída.

—Señor Weasley, eso estuvo muy mal... —Ron estaba empezando a agachar la cabeza—Enviarle semejante individuo al pobre basilisco, ¿No pensó en el pobre bicho? —.

Harry y Ron pensaron que eso era lo más divertido que su jefa de casa, jamás hubiera dicho.

—Bien, ¿Vamos? —Dijo Albus, mientras saltaba con la varita en alto y pronunciaba un hechizo que no alcanzaron a oír. Lo siguió Minerva, luego Ron, Harry y al final Severus. Cayeron por un largo túnel, una tubería en desuso al parecer, bastante grande para que alguien se deslizara por ella, al final, todos cayeron en algo que al tacto parecía un cartón rugoso y grueso, Albus lanzo un Lumos Maxima y al iluminarse el lugar, vieron dos cosas, que estaban en una enorme cueva y la piel de una enorme serpiente.

—Este basilisco es enorme, si esta es su muda, nos enfrentamos a un bicho verdaderamente peligroso—Dijo Minerva bastante impresionada.

Al final de la piel del basilisco, se veía una puerta adornada con serpientes.

—Supongo que es el mismo mecanismo que con el lavabo, bien, antes de entrar, todos deben cerrar los ojos, intentare encontrar al bicho primero y le lanzare un hechizo para dañar sus ojos, así solo nos deberemos preocupar por su enorme tamaño y más mortífero veneno, pero al menos tendremos una oportunidad. Harry, ábrela, pero yo tengo que entrar primero. ¿Lo entiendes verdad? —.

—Sí, tío. Ten cuidado—.

—Harry—.

—¿Sí? —.

—Solo recuerda tu entrenamiento. Estarás bien. Pero si algo sale mal, corre con Ron y Ginny, no nos trates de rescatar. Cierra la entrada y pidan a los profesores que evacuen inmediatamente la escuela. ¿Me has entendido? —.

—Pero... —.

—Sin peros Harry. Confió en ti—.

—E-está bien tío—.

Harry estaba a punto de abrir la puerta cuando Lockhart que había estado sin hacer ruido (mientras se liberaba de la mordaza), agarro de un salto la varita que Ron traía en la túnica y antes de que nadie pudiera decir nada o reaccionar, pronuncio un fuerte Obliviate. Desafortunadamente para Lockhart, la varita que había tomado, era la que se le había roto a Ron, y el conservaba a manera de amuleto. Lockhart cayó al suelo, pero la fuerza del hechizo hizo que empezara a colapsar la cueva en donde se encontraban. Severus solo alcanzo a empujar a Ron y este jalo a Albus y Minerva en su caída, dejando a Harry y Severus pegados a la puerta. Apenas termino el derrumbe, Severus vio que estaban atrapados, solo podían entrar a la cámara. Grito por entre las rocas esperando que todos estuvieran bien.

—Estamos bien Severus—Esa era la voz de Minerva.

—Intentaremos quitar estas piedras, pero ustedes continúen, la señorita Weasley ya ha estado demasiado tiempo aquí abajo, deben rescatarla—Esa era la voz de Albus.

—Bien, apurémonos Harry. Severus se volvió a gritar entre las piedras. Ron, si no volvemos pronto. Váyanse, sigue las mismas instrucciones que le di a Harry, evacuen la escuela—.

Harry se acercó a la puerta y volvió a pronunciar un ábrete en pársel. Las serpientes se deslizaron hacia los costados y la puerta se abrió. Severus entro primero y lanzo un Lumos Maxima, en cuanto el lugar se ilumino vio al fondo de la cámara, un rostro de apariencia un poco simiesca, tallado en piedra y cerca de ese rostro un bulto con cabello rojo que respiraba lentamente.

—¡Ginny! —Harry iba a correr hacia ella, pero Severus lo detuvo.

—Silencio Harry. Espera a ver si hay alguien más primero—Le dijo Severus susurrando.

Una figura oscura de apariencia humana se acercó a la chica, mientras parecía inspeccionarla. Luego hablo siseando, pero Harry se puso lívido al oírlo.

—¡Ataca! Fueron las palabras del desconocido.

—¡Cierra los ojos Harry! —Harry cerro los ojos y oyó un grito claro con la voz de su tío, pero este hechizo jamás se lo había oído—¡Sectumsempra! —.

Severus lanzo el hechizo esperando darle directo a los ojos del basilisco, rogando a todos los magos oscuros que diera en el blanco. Sus ruegos si fueron escuchados, el basilisco jadeaba adolorido mientras Harry y Severus abrían los ojos y veían por primera vez al enorme basilisco.

—¡Huélelos! ¡Muérdelos! ¡Aun tienes el veneno! —Oyó Harry que le decía al basilisco la figura oscura.

—Harry, corre, recuerda lo que te dije—Le dijo Severus antes de correr hacia la izquierda mientras empujaba a Harry hacia la derecha.

Ambos corrían tratando de esquivar al basilisco, Severus seguía enviando tantos Sectumsempra como podía, mientras Harry intentaba llegar hasta Ginny y llevársela de ahí. Cuando llego, vio que la chica sostenía en su mano un pequeño diario de tapas negras, no le dio importancia y se lo quito de las manos mientras trataba de hacerla reaccionar.

—No despertara ¿Sabes? —Le dijo la figura oscura que a cada segundo se iba clarificando.

—¿Cómo sabes? ¿Y tú quién eres? —.

—Me llamo Tom Ryddle, aunque supongo que tú debes conocerme por mi otro nombre—.

La figura de, ahora; un joven de 16 años de pelo negro y ojos castaños veía a Harry con interés. En sus manos llevaba la varita de Ginny. Con la varita escribió en el aire, "Tom Sorvolo Ryddle", y a un movimiento de varita, las letras se reacomodaron revelando el nombre que Harry más odiaba desde que tuvo memoria.

"Soy Lord Voldemort"

—Voldemort—Dijo Harry con la ira creciendo en él.

—No despertara la pelirroja, y tú tampoco lo harás cuando mi monstruo te muerda—.

En pársel, Voldemort llamo al basilisco que aún se encontraba tratando de alcanzar a Severus. ¡Ven y mata a este niño! Harry empezó a correr intentando alejarse lo suficiente del basilisco que ya había dejado de perseguir a Severus. Severus al ver que la serpiente iba tras Harry empezó a lanzarle distintos maleficios esperando llamar su atención, la bestia perseguía a Harry y este corría zigzagueando y cambiando de dirección constantemente. Al final, un Diffindo corto un colmillo del basilisco y este se enojó, volteando hacia Severus y lanzándole un mordisco que, por fortuna, fallo.

Harry estaba escalando en ese momento el rostro en piedra y alcanzo a ver cuándo la serpiente atinaba un mordisco en la pierna de su tío, mientras este lanzo un Sectumsempra al cuello del basilisco; corto el cuello, pero no lo suficiente. Harry tomo impulso y salto mientras apuntaba su varita hacia el basilisco, y con un movimiento simple y sin titubeos, grito ¡Diffindo!

Para sorpresa de Tom alias Voldemort, la cabeza del basilisco fue cercenada por completo y cayo rodando hacia el mientras Harry caía sobre el cuerpo de la serpiente amortiguando así su caída. Harry corrió hacia su tío mientras Voldemort empezaba a reírse.

—Tío, resiste, te llevare con Dumbledore. Él te curara—.

—Iluso Harry Potter, aunque el basilisco haya muerto, eso no significa que tu saldrás vivo, ni la pelirroja, ni ese traidor que tienes por tutor. Sé que eres un traidor Severus Snape, esta pequeña, ha escrito mucho sobre ustedes, sobre el gran Harry Potter y su "Lindo cabello negro y ojos como el pasto fresco" y su "tío" Severus, "valiente y misterioso" y ¿Quién demonios es un tal Dudley?, la chica piensa que es un "tierno rollito de canela" lo que sea que eso signifique—.

—...¿Sabes lo tedioso y ridículo de su charla? ¿Tienes idea de lo que tuve que soportar? La ilusa escribía en las páginas de mi diario como si fuera su confidente, me prestaba a sus amigas y todas ellas pusieron sus insulsas ilusiones en mis páginas. Todas ellas me dieron un poco de su alma cada que escribían. Pero ella era la que tenía la información más interesante—.

—...La historia de mi caída y la nueva "lealtad" del que antaño fuera uno de mis más fieles seguidores, al menos de mi anterior yo. Lo que ves aquí, es mi memoria a los 16 años. En cuanto esa niña de su ultimo respiro, yo viviré nuevamente y gracias a la información que me dio, se exactamente a quien debo matar para que no se repita mi caída—.

Severus rebuscaba en su túnica y al final encontró un pequeño frasco el cual derramo sobre el mordisco del basilisco y se bebió el líquido restante. Tom miraba todo riendo.

—Severus, deberías saber que no hay antídoto para el veneno de basilisco... —.

—Tom, si existe uno, ¿Eres tan idiota que pensaste que alguien que estuvo en tus filas no sabría que cargar consigo? —.

Tom abrió los ojos y se dio cuenta de que era el contenido del frasco.

—Lágrimas de fénix... —.

Sucedió en un latido, Harry que estaba viendo hacia Tom, se dio cuenta que la figura de Ginny, se arrastró hacia el colmillo de basilisco que había seccionado su tío en la pelea y rodó muy cerca de ella, lo tomo temblando entre sus manos y lo clavo en el diario. Tom volteo apenas sintió el veneno penetrar en las hojas del diario. Ginny lo saco y lo volvió a clavar con lo que le quedaba de fuerzas, mientras Tom desaparecía. Ginny cayo inconsciente y no supo más.