21.- Shadow
Después de lo que habían hablado Augusta y Severus, ambos decidieron que era mejor que ninguno de los niños supiera lo que le había dicho Lucius a Severus, ahora los tres niños estaban en peligro, Harry era el objetivo claro para Voldemort, pero Neville y Draco lo eran también. Estaban los dos tomando un té en la cocina cuando los niños regresaron del parque, Draco se veía más tranquilo.
—Abuela, el parque es muy divertido, no sabía que había tantos juegos que se podían hacer sin magia—.
—Me alegra que te divirtieras Neville, pero ya es hora de regresar, vamos. Podrás regresar aquí el fin de semana. Y además hay que ir planeando que quieres hacer en tu cumpleaños—.
—¿Cuándo es tu cumpleaños Neville? Nunca te lo he preguntado—Dijo Harry.
—El 30 de julio, justo un día antes que tú—.
—Vaya, el mío está casi a la vuelta de la esquina, 23 de junio—Dijo alegremente Dudley.
—Te gano Dudley, el mío es el 5 de junio, es en un par de días—Anuncio Draco felizmente.
—Vaya Severus, así que tenemos a 4 cumpleañeros de verano, quizás sea buena idea que hagamos una fiesta grande en la mansión, ¿Qué opinas Neville? —.
—¿Qué opino?, ¡Me encantaría abuela! —.
—Pues no se diga más, te veo en unos días para planear la fiesta Severus, despídete Dudley—.
—Adiós chicos, nos vemos el fin de semana—.
Neville y su abuela se fueron por flu, Dudley también se despidió y salió hacia su casa. Draco aún estaba algo alterado por lo de la tarde así que Severus le dijo que se fuera a dar un baño y que subiría en un rato a dejarle leche caliente. En cuanto Draco los dejo solos, Severus empezó a hablar con Harry.
—Harry, ¿No te importa que Draco se quede con nosotros este verano? —.
—La verdad que no tío, creo que estará feliz aquí. Aunque sigue molesto con su padre—.
—Bueno, los Malfoy son algo tercos. Te diría que es cuestión de tiempo, pero te mentiría. Lucius si está muy decidido a desheredar a Malfoy, si lo hace, pierde todo derecho en esa familia, así que necesitaría un tutor legal. Si eso pasará, pienso ofrecerme a ser su tutor, ¿Qué opinas? —.
—No me molestaría, pero tendrás que darle su propia habitación, tiene el hábito de leer hasta tarde y yo apenas toco almohada, me duermo y la luz me molesta—.
—Ja, ja, ja, ja, hecho, mañana veremos el construirle su propia habitación, quizás si le damos la de invitados y transformamos algunos muebles... bueno, ya lo veremos mañana, ahora vayamos a dormir, han sido dos días algo largos, y mañana Draco tiene que enviar su respuesta—.
Los dos subieron a dormir, Severus subió un poco de leche caliente para ambos niños y se durmieron casi enseguida, él se fue a su habitación también y mientras se preparaba para descansar, pensó en lo rápido que cambiaban las cosas, nunca pensó tener algo en común con Lucius, habían terminado mal su amistad después de que el Lord desapareció, y ahora sabía que ambos habían traicionado a dicho Lord, y ambos por la misma razón, amor. En ese momento solo pensó en lo que siempre decía Albus, que el amor era la magia más poderosa de todas. Y quizás fuera así si el amor había sido capaz de hacer que Lucius hubiera traicionado a quien apenas tiempo atrás idolatraba.
Draco recibió su cumpleaños número 13 con dos noticias, la primera es que a partir de ese día podía disponer de su dinero en Gringotts, y dos, que, a partir de ese día, había sido repudiado por su familia. Contrario a lo que todos pudieran pensar, Draco sintió una especie de liberación, amaba a sus padres, pero odiaba la carga de su apellido. Este era el primer cumpleaños que era solo Draco, a secas, sin bailes pomposos, ni modales perfectos, ni tener que vestir impecable hasta para el desayuno. Ese día recibió su cumpleaños en pijama, con el cabello rubio revuelto, en pantuflas y con un plato de cereal muggle con malvaviscos y el plan de ir al zoológico en esa cosa llamada coche con Harry, Dudley y Neville. Severus había pedido permiso a Dumbledore para faltar ese día a las juntas de planeación para el siguiente año escolar así que ayudaría a Vernon a cuidar a los niños. Ese mismo día, Draco se enteró que Severus y Harry eran ricos, casi tanto como su hasta entonces familia. Severus tenía un coche, pero no lo usaban mucho, Harry y él preferían viajar en el autobús cuando tenían que actuar como muggles.
Después de desayunar, todos se alistaron para ir al paseo, apenas habían bajado el último peldaño de la escalera y Neville estaba saliendo de la chimenea.
—Veo que ya están listos. ¿Nos vamos? —Decía Neville al tiempo que se sacudía la ceniza que le había caído.
En menos de 10 minutos, dos autos salían de Privet Drive, en uno iban Harry y Dudley con los padres de este último. En el otro iban Draco y Neville junto a Severus. Apenas llegaron al zoológico, los 4 niños salieron disparados a ver todos los animales que pudieron, Neville y Draco eran los más emocionados, jamás habían visto algo como lo que estaba ahí, tantos animales, en sus "hábitats", los leones, las jirafas, los camellos, Draco insistía en visitar el serpentario, fueron para haya, y vieron una boa constrictora, Draco sabia casi todo acerca de las serpientes, así que mientras les explicaba a los demás niños, gesticulaba y sus ojos brillaban con emoción. Lo siguiente paso muy rápido.
Un chico como de unos 16 años estaba viendo también a la serpiente, pero como Draco estaba ensimismado contando datos sobre la misma, el joven empujo a Draco para que se quitara del vidrio, Draco se negó a hacerlo y el joven empezó a empujarlo más, esto hizo que Draco actuara por instinto y le lanzo un golpe al muchacho. Esto enfureció al joven y empezó a perseguir a Draco, no iba solo, sus amigos (que eran 5) vieron que perseguía al rubio y salieron tras él, Harry y los demás de habían quedado estáticos por un momento, pero apenas vieron en peligro a Draco salieron disparados en diferentes direcciones, Neville iba a buscar a Severus y Vernon hasta el kiosco de comida, Dudley iba por los guardias de seguridad, habían visto que Draco corría hacia los baños cercanos al estacionamiento, y Harry iba hacia Draco.
Cuando llegaron a los baños, Neville iban corriendo junto con Severus y Vernon, Dudley llego con dos guardias de seguridad; encontraron a Harry y Draco abrazados siendo protegidos por un feroz perro negro que estaba manteniendo a raya a los jóvenes que pensaban atacarlos. Uno de ellos ya exhibía una mordida bastante fea en el brazo y los demás se mantenían expectantes, esperando el momento de atacar. Los guardias se llevaron a los jóvenes, mientras Neville se acercaba con Severus y Vernon, el perro al verlos gruño hasta que vio que Harry y Draco corrían a abrazarlos. El perro entonces se tumbó mientras gemía, Severus se acercó y recibió una mordida.
—Maldito pulgoso, trato de ayudarte—.
El perro al parecer, decidió que no tenía nada que perder y se dejó revisar por Severus. Uno de los jóvenes le había propinado una patada y al parecer le había roto una costilla. Severus lo cargo y lo llevo hasta el auto. Vernon les dijo a los niños que lo mejor era regresar a la casa y que podrían volver al zoológico otro día. Vernon llevo a los niños hasta la casa, mientras Severus llevaba al perro al veterinario.
Severus regreso con el perro en brazos hasta su casa de Privet Drive horas después. Harry había pedido comida china para cenar y Neville y Draco estaban entretenidos con la televisión, apenas Severus atravesó el umbral, Harry fue corriendo hasta él.
—¿Está bien el perro? —.
—Sí, tenía una costilla rota, pero el veterinario dijo que era fácil de reparar, en cuanto me mostró la radiografía, fui con la varita y la repare, aunque tuve que Obliviar al pobre veterinario. De todos modos, creo que esta algo bajo de peso, se quedara aquí unos días en lo que se recupera y luego buscaremos a su familia, no se ve muy maltratado en realidad, parece como si se hubiera perdido—.
—Entonces tendremos que comprarle una cama a Shadow—.
—¿Shadow? —.
—Bueno, Neville decía que se llamara Nox, Draco dijo que Tenebris, y yo digo que debe llamarse Shadow—El perro ladro hacia Harry cuando oyó su "nuevo" nombre—Además, creo que le gusta—.
En cuanto los niños oyeron el ladrido, llegaron corriendo a la puerta para ver a su peludo salvador. En cuanto dejaron al perro en una improvisada cama para perros cortesía de la varita de Severus, comieron la comida a domicilio y un par de horas después llego Augusta por su nieto. Después de unos breves saludos, Neville se despidió y acompaño a su abuela por flu. Ya le habían dicho a Draco que invitara a sus amigos a la mansión Longbottom para la fiesta de cumpleaños. Luego de eso, los dos niños y Severus subieron a dormir mientras Shadow dormía en la sala.
Habían pasado las semanas y Draco seguía feliz de su decisión, aunque su padre envió los papeles donde se le informaba que legalmente, ya no era parte de la familia Malfoy, luego Gringotts le envió la notificación de que su bóveda personal estaba ahora a su disposición gracias a lo estipulado por su tía Bellatrix, eso tranquilizo a Draco ya que podría acceder a su pequeña fortuna para pagar sus estudios. Aun así, Draco era feliz por primera vez y casi no quedaba nada del antes estirado rubio. Draco traía cada vez más seguido el pelo despeinado y la ropa algo sucia y arrugada, sobre todo por estar jugando con Shadow. El perro se quedó al final con Severus y Harry, nadie fue a reclamarlo a pesar de haber puesto varios anuncios por el centro y en el periódico, aunque el perro solía gruñirle a Severus los primeros días, se fue relajando al pasar las semanas, y ahora parecía tolerar más su presencia. Quizás se debía a que Severus le pasaba tocino de vez en cuando.
Severus obtuvo la custodia temporal de Draco en lo que el ministerio rastreaba un potencial tutor entre los familiares del chico, era un procedimiento estándar y si no encontraban ninguno adecuado, entonces Severus podría solicitar la custodia completa. Así que un día Severus y Harry le avisaron a Draco que tenían lista su habitación, habían adaptado la habitación de huéspedes para que fuera del rubio. Le pusieron una cama mullida, un escritorio, su closet y un mueble con televisión y algunas películas, además de un librero grande y espacio para sus cosas de Hogwarts en un rincón. Definitivamente Draco estaba muy feliz con su decisión.
El día de la fiesta llego, Draco había invitado a sus amigos en Slytherin, incluyendo a Theo y Marcus, Harry invito a todos los Weasley, a Hermione, Oliver y a sus compañeros de Gryffindor del mismo año, Seamus y Dean, Neville invito a un par de Hufflepuff que los demás conocían de vista, el único que no podía invitar a nadie era Dudley, pero no le importaba, estaba más emocionado que ninguno por la fiesta, solo había ido a las que les organizaba la señora Weasley a él y su primo. Esta era la primera fiesta con otra familia mágica fuera de los Weasley.
Esta vez Petunia y Vernon se excusaron de ir, podían con la familia Weasley porque Molly actuaba "más o menos" normal a sus ojos de Petunia, pero ni siquiera ella que estaba más "familiarizada" con la magia que su esposo se sintió capaz de soportar a tantos magos. Dudley no se inmuto, así que ese día era el único muggle entre varios, ahora; adolescentes de 13 años, y un par de adolescentes más grandes.
La señora Longbottom había contratado una especie de espectáculo de "duelo mágico", en donde los contendientes en vez de pelear uno contra otro, competían por ver quién era el que hacia el mejor hechizo. Los dos magos ya habían conjurado desde unicornios hechos con humo, hasta una parvada de pájaros dorados, al final uno de los magos conjuro una especie de tornado en miniatura con todo y su vaca dando vueltas (una vaca de juguete), a lo cual los chicos aplaudían divertidos y por los aplausos, ahí dio por terminado el espectáculo dando por vencedor a ese mago.
La señora Weasley había insistido en hacer el pastel para los niños, esta vez era de dos pisos enormes, el pastel ocupaba toda una mesa, el primer piso era un campo de quidditch donde volaban pequeños jugadores de galleta, y el siguiente piso era una cancha de fútbol donde había pequeñas figuras de chocolate pasándose un balón, y en ambos pisos estaban los escudos de las escuelas de los niños.
Dudley conoció a Theo y Marcus, los cuales lo interrogaron hasta el cansancio sobre qué deporte era el del piso del pastel, ambos se quedaron asombrados cuando este les dijo que era futbol y que él era un muggle. Y más se asombraron cuando supieron que era el primo de Harry. Los Hufflepuff se lo tomaron con más calma, pero igualmente le hacían preguntas sobre algo llamado "películas", ya que Neville parecía estar muy emocionado por eso, y le preguntaban si esa cosa en rebanadas llamada "pizza", era comida de verdad. El resto de los Gryffindor que aún no conocía, Oliver, Seamus y Dean estaban extrañados por Dudley, pero se les paso rápidamente en cuanto vieron como le explicaba a Draco a jugar con un balón de fútbol y se interesaron en la pelota.
Augusta estaba feliz de ver a su nieto rodeado de tantos amigos, incluso cuando sugirieron hacer un partido amistoso de quidditch, Neville fue el primero en ofrecerse como guardián. Eso era todo lo que podía pedir. Un nieto feliz, con amigos y con confianza en sí mismo. Incluso Dudley había influenciado positivamente en su nieto. Aun con todo, Augusta se alegró mucho cuando la fiesta acabo, y cada uno de los asistentes se retiró por flu y por desaparición. Los últimos en irse fueron Draco, Harry y Dudley, que llevaban cargando una caja con sus regalos para cada uno.
Severus llego y agradeció a Augusta por la fiesta y se llevó a su pequeño séquito de adolescentes a Privet Drive por flu, los tres chicos habían disfrutado una fiesta genial. Apenas pusieron un pie fuera de la chimenea, fueron recibido a lametazos por Shadow que los esperaba impaciente, luego de quitárselo de encima, Dudley se despidió y se fue a su casa, mientras Harry, Draco y Severus se fueron a dormir.
Remus Lupin no esperaba ver a estos dos magos en particular, pero luego de las noticias de la última semana, pensó que era lógico. Albus Dumbledore se paseaba por la pequeña cabaña en donde vivía, mientras Severus parecía querer estar en cualquier lugar, aun así, permaneció impasible.
—Remus, muchacho, solo di que aceptas—.
—Pero director... —.
—Dime Albus, Remus—.
—Albus... ¿No crees que los alumnos puedan sentirse "en peligro" si voy a la escuela? —.
—Nadie tiene por qué saber de tu condición—.
—Pero seguramente hay montones de profesores mejor calificados que yo... —.
—Eso es más que probable Lupin, pero para mí desgracia, eres el único que conoce a Black mejor que los aurores... así que es con pesar que concuerdo con el director, eres el ideal para proteger la escuela—Dijo Severus para sorpresa de Remus.
—Snape, no sé si... —.
—No quería recurrir a esto, pero no me dejas salida... podrás ver a Harry—.
—¿Harry? ¿El hijo de James y Lily? —.
—Por desgracia no puedo hacer nada por la genética de la cual es resultado mi sobrino, pero si, ese Harry—.
—¿Espera? ¿Qué? ¿Tu sobrino? ¿De qué estás hablando Severus? ¿Qué no vivía con sus tíos muggles? —Remus estaba tan asombrado que incluso utilizo el nombre de pila de Snape.
—Mira Remus, es una historia larga de contar y francamente no tengo el tiempo suficiente ahorita, acepta el puesto y podrás ver a Harry antes de que empiece el año escolar—.
—¡Pero él no me conoce! Podría asustarse—.
—Dudo mucho que se asuste, faltan semanas para la luna llena, ven mañana a cenar para que lo conozcas, pero solo te dejare verlo si aceptas el puesto—.
—Eso es un vil chantaje Slytherin, pero acepto el trato. Albus, ya tienes profesor de DCAO—.
Albus estaba complacido del resultado de la pequeña visita. Necesitaban toda la ayuda posible ahora que Sirius Black había logrado escapar de Azkaban.
Harry, Neville y Draco estaban especulando sobre la noticia del momento, Sirius Black, asesino y un conocido seguidor del Señor Oscuro, había logrado escapar de la prisión mágica. Lo impresionante era que no hubiera muerto al atravesar a los Dementores que custodiaban la prisión. Severus había puesto muchas barreras de seguridad, y la señora Longbottom estaba de nuevo cuidándolos esa tarde, incluso habían invitado a la señora Figg, una squib amante de los gatos que solía cuidar a veces de Harry cuando era un pequeño, a tomar el té.
Severus les había comentado a Draco y Harry que llevaría un invitado a cenar, Shadow dormitaba en la sala cuando las llamas de la chimenea indicaron la llegada de Severus y el misterioso invitado, en cuanto ambos salieron el perro salió despedido a esconderse. Harry pensó que quizás el perro no se sentía a gusto con extraños, después de todo cuando vio a Augusta por primera vez se escondió bajo la mesa de la cocina.
Severus saludo a Augusta, Augusta reconoció a Remus y lo saludo brevemente para luego irse por la chimenea. Severus se acercó a la cocina donde ya estaban los niños y Dobby poniendo la mesa, y cuando estuvieron los 5 sentados a la mesa, Severus presento a su invitado.
—Draco, Harry, él es Remus Lupin, un "excompañero" de mi generación de Hogwarts, él va a ser el nuevo profesor de DCAO—.
—Mucho gusto profesor—Dijo Harry.
—Si, bueno, igual—Dijo Draco, aún no se sacudía la educación de su padre.
Remus veía la escena extrañado, un Malfoy compartiendo mesa con el hijo de sus mejores amigos, Severus siendo el tutor de Harry, y todo eso aderezado con un elfo domestico que servía la sopa y luego se sentaba como un comensal más a la mesa, mientras Severus Snape servía el refresco.
—Supongo que debes estarte preguntado sobre él porque un miembro de la familia Malfoy está con nosotros, debes saber que Draco ha sido emancipado por su padre, por negarse a obedecer una orden de él, y el ministerio me otorgo su custodia temporal, así que, por el momento, él y su elfo personal, Dobby, viven con nosotros—.
Remus quería preguntar tantas cosas, pero prefirió callar, Harry aun no sabía que él había sido amigo de sus padres y no quería asustarlo o ser rechazado por el chico. Quería conocerlo, hacerse su amigo y que lo viera como un tío, justo el rol que tenía en esos momentos Severus. Remus aún tenía pendiente esa conversación con él, se seguía preguntando como es que Severus, enemigo jurado de James Potter, ahora cuidaba al hijo de esté y lo trataba como si nada, he incluso podía ver que lo quería. Definitivamente Remus sabía que había más en todo esto, y luego estaba ese aroma persistente en la casa, tan... familiar... Remus prefirió no decir nada y se limitó a cenar con esta extraña familia en que se habían convertido, Draco, Harry, Dobby y Severus.
Desde un rincón, bien oculto, Shadow observaba con recelo a Remus.
