25.- ¿Misterios resueltos?
Severus y Harry ese año habían decidido celebrar navidad en casa, la decisión se debió más que nada a una noticia acerca de Sirius Black, donde se decía que se le había visto en un poblado cercano a Hogsmeade. La noticia además decía que Sirius Black había cambiado su apariencia, pero fue "reconocido" porque uno de sus brazos tenía un tatuaje que solo podía pertenecerle a Sirius Black, al parecer el testigo informo por Flu al ministerio, pero cuando llegaron los aurores, el fugitivo ya había desaparecido de ahí.
Severus entonces pensó que lo mejor para Harry era estar en Privet Drive, lo que no conto fue con la determinación Weasley, Molly llego unos días antes de navidad y prácticamente acorralo a Severus hasta que acepto hacer una fiesta de nochebuena en su casa, ya que Molly pensaba que Harry debía pasar Navidad en familia, TODA su familia, y eso incluía al clan Weasley. Así que ese día estaba extendiendo la invitación a Augusta Longbottom y su nieto, el profesorado de Hogwarts, un par de amigos de Harry y Draco de Slytherin, a Hermione y sus padres y, por supuesto, a los Dursley, asegurándoles de que ninguno de los magos presentes los intentaría hechizar y que, de hecho, habría otro par de muggles, además de ellos.
Draco y Harry estaba decorando la casa y Severus horneaba algunas galletas, Molly estaría ahí al día siguiente para ayudarle en la cocina y vio la lista de víveres por comprar. Tendría que ir al centro para comprar toda la lista, y los niños insistieron en acompañarlo. Shadow no quiso separarse de ellos tampoco, así que iban los 4 en el auto de Severus. Llegando a la tienda, Severus les dijo a los niños que podían recorrer la tienda, pero que no salieran de ella, Shadow tuvo que quedarse afuera, aunque estaba inusualmente obediente ese día. Draco insistió en comprar unas ridículas "cornamentas" para Shadow, y Harry insistía en comprar un suéter para perro que traía figuras de muñecos de nieve
Al final compraron ambas y se reunieron con Severus para pagar las compras. De vuelta en la casa, Shadow ahora era un reno-perro-con-suéter-de-muñecos-de-nieve, y aun así se veía feliz. Severus sostenía que era porque seguía dándole tocino y de que Remus siempre que iba a la casa, le traía alguna golosina para perros y ese día Remus iba a llegar para quedarse hasta después de Navidad.
Shadow fue a recibirlo a la puerta y salto encima del licántropo, tirándolo al suelo, mientras el can estaba lamiéndole la cara con alegría.
—¡Ya Shadow! ¡Yo también me alegro de verte! —.
Remus por fin pudo levantarse luego de la "cálida y babeada" recepción y fue recibido ahora por Severus.
—Bienvenido Remus, Dobby te llevara a la habitación de huéspedes, puedes refrescarte en lo que esta lista la cena—.
—¿Y los chicos? —.
—En casa de Dudley, estarán aquí para cenar, no te preocupes por ellos—.
—Bien, entonces iré a acomodar mis cosas—.
Tal como dijo Severus, los chicos ya estaban ahí a la hora de cenar y fue una velada tranquila, sin mayores pretensiones que tener un momento de relajación. Todos sabían que al día siguiente las cosas iban a ser muy distintas.
Molly Weasley estaba dando órdenes a diestra y siniestra en la cocina a los gemelos y a Severus, los Weasley menores, Harry y Draco, fueron los encargados de poner el árbol de navidad y a Remus lo designo para hacer los postres, ya que Lupin tenía una cierta predilección por el chocolate y todo lo dulce. Severus seguía preguntándose como llego a esta situación mientras Molly lo tenía pelando papas, partiendo cebollas y revolviendo salsas.
Arthur Weasley mientras tanto, en compañía de sus hijos mayores, estaba agrandando la sala y el recibidor para que todos los invitados pudieran estar cómodos, además de agrandar también la chimenea para que pudiera entrar Hagrid, Molly los tenia a todos trabajando, decidida a que Severus tuviera una fiesta como ninguno.
A las 7 empezaron a llegar los primeros invitados, Augusta y su nieto, y Dobby empezó a servir los entrantes, Dobby estaba exultante de alegría, vestido con un suéter que Molly misma le tejió, repartiendo bebidas y bocadillos al clan Weasley que ya había terminado con los preparativos, luego llegaron los profesores, apenas minutos después Theo y Marcus de Slytherin, luego llego Hermione con sus padres y al final los Dursley. Sobra decir que era un grupo bastante discordante.
Shadow mientras, caminaba entre los invitados y de vez en cuando les ponía una cara lastimera, a la cual respondían dándole algún bocadillo. Y Severus se dio cuenta de eso.
—¡Harry! ¡Draco!, su perro es un manipulador. Está teniendo su "cena navideña" haciendo ojos "tiernos". ¡Mírenlo! —.
Y Shadow puso su mejor cara de inocencia, haciendo reír a más de uno de sus invitados, para luego rodarse y ponerse de "pancita arriba", con muy fingida inocencia.
—Saco de pulgas manipulador, no va a haber tocino mañana para ti—Le siseo Severus al perro.
La fiesta paso sin problemas, aun con los Dursley, ya que, gracias a la presencia de los Granger, no se sintieron los únicos "fuera de lugar" entre tanto mago. A la mañana siguiente, tanto Draco como Harry recibieron muchos obsequios de parte de todos sus amigos, la razón de que Severus aceptara hacer una fiesta en su casa, estaba ahí abriendo regalos en ese momento, Draco. Esta era la primera navidad que pasaría sin su familia, y quería que el niño al menos tuviera un buen recuerdo de su estadía en lo que se solucionaba su situación.
—Tío, este regalo no tiene tarjeta—.
La voz de Harry lo saco de sus pensamientos, tomo la cajita que le tendía Harry y la revisaba con cuanto hechizo conocía para averiguar si era peligroso, después de que todas sus pruebas salieron negativas, le entrego la caja a Harry y le pidió que la abriera, dentro de la caja estaba un dije similar al que Harry traía en su pulsera, pero esta decía Philia.
—¿Otro? —Murmuro Severus en voz baja para sí mismo, cuando sus pensamientos fueron interrumpidos por una lechuza que intentaba entrar por una de las ventanas de la sala.
Harry abrió rápidamente la ventana y dejo que la lechuza se calentara un poco antes de desatarle la cajita que llevaba en una pata. Draco le acerco un poco de agua y algo de comer mientras Harry abría la caja, había reconocido el sello de Flamel.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¡Feliz Navidad mi joven amigo! Espero que este presente llegue a tiempo a tus manos, quería darte un obsequio hecho por mí mismo, este escudo de metal puedes ponerlo en tu casa y protegerá toda tu propiedad de cualquier embrujo o fantasma además de impedir la entrada de nadie a quien tu o tu familia no permita pasar, lo construí hace unos años, pero nunca pude hacerlo funcionar hasta que me diste aquel consejo y empezó a funcionar, tal como lo había diseñado, así que quiero que tengas uno. El segundo obsequio es esta esmeralda, más que un obsequio te estoy regresando algo que creo te pertenece, no sé porque, pero tengo la corazonada de que eres su legítimo dueño.
Tu tío me mando la cabeza del basilisco para hacer experimentos con ella, uno de ellos requería fundir el cráneo con una poción de mi invención y cuando quise fundir el cráneo, al fondo del mismo se encontraba esta gema, nunca se ha sabido de que un basilisco contuviera una gema en su interior, así que es inusual por decir lo mínimo, sin embargo, la gema en sí, solo es una gema, la he verificado con todos los hechizos que he podido y solo revelan que es una esmeralda común y corriente, y aun así, creo que te corresponde tenerla.
Espero un día de estos, tú y tu tío, acepten por fin visitar mi casa, sé que vivo muy lejos, pero me harían muy feliz si vinieran a tomar el té un día de estos, de paso podría mostrarles mi laboratorio.
Hasta luego mi joven amigo, espero noticias tuyas pronto y espero que pases unas felices fiestas.
Nick.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
—¿Nick? Pregunto Severus que había estado leyendo por encima del hombro de Harry—.
—Tío, es de mala educación leer por encima del hombro la correspondencia de otra gente—.
—Si, pero yo soy tu tío, solo estoy asegurándome que no fuera nada peligroso. ¿Por qué Nick? —.
—Dijo que no lo llamara señor, y Nicolás me parece demasiado serio para alguien como él, así que quedamos en que le llamará Nick—.
—¿Eres amigo de Nicolás Flamel? ¿Ese Flamel? ¿El único capaz de fabricar la piedra filosofal y famoso alquimista? —Pregunto Draco con asombro.
—Sí, nos hemos carteado desde lo de primer año, ¿Por qué te sorprende? —.
—¡Demonios Harry! Es uno de los magos más antiguos que hay, se dice que es incluso más viejo que el director Dumbledore—.
—Sí, al parecer es amigo del abuelo—.
—Dile que iremos a visitarlo después de año nuevo Harry—Le dijo Severus a Harry.
—¿Por fin podemos visitarlo? —.
—Nunca dije que no pudiéramos, solo dije que su casa estaba demasiado lejos y eso es verdad, pero ahora eres más grande y quizás puedas soportar el viaje en traslador. Harry, solo hazme un favor, ponte el dije en la pulsera junto con el otro y acerca la esmeralda al dibujo de serpiente. ¿Quieres? —.
Harry coloco el dije al lado del primero y este se unió al otro formando un semicírculo, ahora ambos dijes parecían haber sido fundidos y forjados como una sola pieza, luego Harry acerco la esmeralda y esta salto, directo al grabado de serpiente y coloreo parte del mismo con un intenso verde, tanto como el de la misma esmeralda. Severus empezaba a conectar el porqué de los dijes, sabía que estaban relacionados también a esas piedras, no eran piedras normales, pero tampoco eran mágicas, ¿Qué significaba todo esto?
Un bostezo saco a los tres de sus pensamientos, Remus Lupin hacia su entrada bajando las escaleras y musitando un entrecortado ¡Feliz Navidad!, llego hasta el árbol y empezó a buscar sus regalos, luego de que Lupin hubo abierto todos y que se encontraba más despierto, los 4 almorzaron y decidieron salir a jugar en la nieve, los niños llamaron a Dudley y pronto hicieron una guerra de bolas de nieve, un todos-contra-todos mientras Shadow, que seguía usando su suéter y cuernos de reno, ladraba a uno y otro y a veces atrapaba alguna bola de nieve con su boca.
En año nuevo, Augusta ofreció una cena donde asistieron casi todos los invitados de Severus en navidad, todos aceptaron excepto los Dursley que dijeron que tenían un "compromiso previo", pero que Dudley podía asistir sin problemas. La cena transcurrió tal como la fiesta, comida agradable, mucha conversación y en general un rato agradable. Augusta veía a su nieto departir con sus amigos y no podía estar más feliz, su nieto estaba ganando fortaleza y confianza, había dejado de ser un chico asustadizo y ahora estaba riendo feliz de la vida con sus amigos, mientras tanto, Severus observaba a tres chicos platicar y hacer lo que hacen los chicos de su edad, es decir, reírse por tonterías y preocuparse solo por la escuela, Severus se sorprendía a menudo de que Harry, a pesar de haber enfrentado a Voldemort ya en dos ocasiones (sin contar cuando tenía un año de edad), siguiera siendo tan normal como cualquier otro chico de su edad. Por eso estaba decidido a obtener algunas respuestas sobre el misterioso dije y esas gemas, y sabía que Flamel tenía las respuestas.
Harry, Draco y Severus llegaron a la casa de Nicolás Flamel en alguno lugar entre Nepal y la India. La casa de Flamel estaba en algún lugar del Himalaya y estaba con tantas protecciones mágicas como Hogwarts. La casa tenía un enorme jardín y en general, toda ella parecía ser mas parte de algún cuento que algo real.
—Nick, tu casa es increíble, parece que estuviéramos en el paraíso—.
—Me alegra que te guste Harry, de hecho, para los muggles este es un paraíso que en teoría solo es una leyenda, bienvenidos a Shangri-La. O como yo le llamo, mi casa—.
—¿Shangri-La? ¿Ese Shangri-La? —Pregunto Draco una vez más sorprendido.
Draco estuvo tartamudeando alrededor de un cuarto de hora luego de que le presentaran a Nicolás Flamel, sucedía que el rubio era un ferviente admirador de Flamel, así que conocerlo supuso un buen shock para él y apenas había superado la sorpresa de conocer a uno de sus ídolos en persona cuando ya estaba teniendo que digerir otra sorpresa.
—Me alegra saber que a los jóvenes todavía les interesa la historia y las leyendas y no solo los usos no apropiados de la varita... amigos míos, vamos a tomar el té y luego les muestro el laboratorio si quieren—.
Tomaron el té en una terraza que tenía vista hacia Nepal, la propiedad podía colocar la vista hacia cualquiera de los países que colindaran con el Himalaya, pero Nepal era la vista favorita de Nicolás, platicaron de muchas cosas, y al fin, Nicolás dejo que los chicos conocieran su laboratorio.
—¿Les gustaría hacer algo con él? —Les dijo Nicolás.
—¿¡Podemos!? —Preguntaron los dos chicos al unísono.
—Claro, solo debo lanzar un par de hechizos para que no puedan tocar algunos elementos peligros y pueden usar todo lo que gusten después de eso—.
Nicolás lanzo los hechizos de protección y dejo solos a los chicos, llevándose a Severus con él. Caminaron hasta una pequeña sala en la habitación contigua al laboratorio y se sentaron ahí.
—Bien, suéltalo Severus, ¿Qué es lo que quieres preguntarme? —.
—¿Soy tan transparente? —.
—No, solo he vivido lo suficiente para saber algunas cosas de las personas. ¿Es por el dije verdad? —.
—Sí, pero no es solo eso—.
—¿Las gemas? —.
—Sí—.
—Entonces acabas de resolver una de mis dudas y darme otro misterio también—.
—No entiendo—.
—Severus, ¿Sabes que son las reliquias de la muerte? —.
—No—.
—¿Conoces el cuento de los tres hermanos? —.
—Sí—.
—Bueno, las reliquias de la muerte son estos tres objetos que la muerte le dio a los hermanos, casi todos creen que son leyenda, pero esto no es así, lo supe cuando conocí a Iolanthe Potter, ella era descendiente de Ignotus Peverell, a quien se refiere la historia como el hermano menor—.
—¿Entonces la capa de Harry es la de la historia? —.
—Así es, y eso también quiere decir que la varita y la piedra lo son. La piedra ignoro donde esta, pero la varita, esa si se dónde está y solo puedo decirte que está en buenas manos. Pero además de estas reliquias hay otras, la muerte es una fuerza destructiva en general, pero como todo, tiene un contrario que lo complementa y equilibra el mundo—.
—¿Y eso sería? —.
—Amor, puro y llano amor, el amor da vida y calor, equilibra el caos que deja la muerte, aunque esta sea necesaria para que la vida siga—.
—No entiendo que tiene que ver esto con el dije—.
—Todo, así como la muerte tiene sus reliquias, el amor tiene la suya, solo una reliquia, un amuleto forjado por los 4 hijos del dios de la guerra y la diosa del amor. Evidentemente no se trataba de algo literal, pero hablamos de un amuleto capaz de anular cualquier fuerza destructiva, no es un arma en sí, y no puede ser usada por cualquiera, necesita un alma capaz de comprender el amor, el dolor y el sacrificio, el amor en todas sus facetas y aceptarlo—.
—...Y creo que quien le está enviando el dije a Harry, cree que él es quien debe tener el amuleto, ¿Como lo encontró cuando tiene más de 10 siglos perdido?, es un misterio, pero es evidente que le enviara a Harry hasta el último fragmento del amuleto—.
—Eso resuelve parte de mis dudas respecto a los dijes, pero menciono algo más... —.
—¡Ahh sí!, el misterio que me intriga son las gemas, cuando le di el rubí a Harry solo era una gema común y corriente, y esta se fundió, a falta de una mejor palabra, con su pulsera-peluche y por lo que me dijo Harry en su respuesta a mi invitación, la esmeralda que saqué de la cabeza del basilisco hizo lo mismo a pesar de ser esta también, una esmeralda común y corriente—.
—...Lo único que comparten estas gemas es que ambas surgieron de lugares inusuales, pero fuera de eso, son o eran, simples gemas. Es como si la pulsera estuviera... viva y tomara algo de ellas. No se expresarlo de otra manera. Si tan solo supiera algo más de ese peluche podría investigar un poco más—.
—El peluche se lo di yo—.
—Bajo qué circunstancias, Severus—.
—Yo... no sé cómo decirlo, tiene que ver con mi papel en lo que sucedió en el valle de Godric—.
—Entiendo, si quieres solo limítate a los hechos más relevantes—.
—Gracias, en resumen, me oculte cuando oí un ruido, pensaba llevarme a Harry conmigo, pero este ruido me sobresalto y me oculte, resulto ser Hagrid, el guardabosques del castillo, pero entre en pánico cuando se dirigía hacia mi escondite, y conjure un peluche que sobresalió del armario, yo estaba atrás de él—.
—...No pensé en la forma del peluche, solo pensé en algo que fuera "bonito" para Harry, aun en mi situación, solo quería darle algo que le pudiera decir que estaba arrepentido de mi papel, que no quería que sufriera y que haría lo que pudiera para mantenerlo a salvo—.
—...Supe por la voz de Hagrid que lo que yo había conjurado era un peluche de serpiente, el símbolo de mi casa, y por un instante pensé que me había delatado, pero no, él pensó que se lo había enviado de regalo a Lily, para Harry y se fue con el niño. Luego lo busque, porque no dejaba de pensar en él, en si estaría bien, y lo busque—.
—...Albus puso una protección de sangre a Harry y su familia y un hechizo para hacer a Harry irrastreable, pero se olvidó de ponerlo en su tía, la localice y luego le pedí que me diera la custodia de Harry, no entrare en detalles de lo que hice para que me la otorgara y así fue como Harry termino viviendo conmigo, el niño aún conservaba ese peluche cuando lo encontré—.
—Así que ese peluche es un objeto creado a partir de un sincero arrepentimiento, una búsqueda de redención y el amor de un padre hacia su hijo. Es interesante y abre aún más el misterio, ya que no creo que lo conjuraras Severus, creo que la serpiente de peluche fue creada por la magia misma, tu deseo de proteger al niño fue tan fuerte y dado que el sacrifico de sus padres había sido tan reciente, había mucha magia antigua en ese momento, conjuraste magia tan antigua como esa, y creo sin temor a equivocarme que lo hiciste otra vez después de ese día—.
—¿Qué quieres decir con eso? —.
—Se que no llevas la marca, conozco tu pasado, ¿Lo olvidas?, pero hace tiempo sé que no llevas la marca, la magia de se ser siempre me dio dolor de cabeza, pero desde que te conocí, jamás sentí esa "magia" en ti, pero si la sentí en Lucius Malfoy una vez que me cruce con él en Gringotts, así que sé que tú no podías tener la marca—.
—Yo... tuve que hacer un hechizo vinculante como condición para que Albus me dejara tener la custodia mágica de Harry, Petunia ya había decidió darme la custodia muggle. Cuando hice el hechizo, algo paso, y la marca fue borrada, pero a cambio ahora tengo esta—.
Dijo Severus descubriéndose el pecho, mostrando a un león dormido al lado de una serpiente. Nicolás la vio y parecía estarla analizando, Severus se abotono de nuevo la camisa tapando de vuelta el tatuaje.
—Así que Harry si es un mago más poderoso que Voldemort, no me sorprende la verdad—Dijo Nicolás como quien habla del clima.
—El tatuaje ha ido cambiando a través de los años, antes era un cachorro de león—.
—Uhmm, eso no significa nada, dada la naturaleza de esa marca, creo que cuando hiciste el hechizo vinculante solo terminaste la promesa que habías hecho en el valle de Godric, y la magia decidió tomar tu promesa en serio. Es así de simple Severus. Yo no me preocuparía—.
—Gracias—.
—¿Por qué Severus? —.
—Además de Augusta Longbottom, nadie más sabia esto, no he querido decirle a Albus... —.
—Algún día deberás decirle, no te preocupes, Albus puede entender las cosas. Ahora, deberíamos ir a ver si esos chicos han logrado hacer algo en el laboratorio, no es bueno dejar tanto tiempo solas a las mentes inquietas—.
Los chicos habían logrado hacer una poción de dormir sin sueños, pero de un sabor agradable y que no tenía el efecto secundario del letargo en la mañana, al parecer, todo lo que necesitaba la poción era un par de hojas de menta y un poco de leche fresca. Nicolás les aseguro de que revisaría su nueva fórmula y les enviaría sus observaciones por si querían patentar la formula. Los chicos y Severus se despidieron de Nicolás y regresaron a su casa en Privet Drive. La visita dejo a Severus con un par de respuestas y un enorme misterio abriéndose ante sus ojos. ¿Qué era ese peluche? ¿Y quién era el misterioso mago que le enviaba esos dijes a Harry?
