26.- La verdad sobre los Black


La vuelta a clases fue como todos los años, relativamente tranquila, Draco y Harry estaban intercambiando opiniones sobre Flamel y las "observaciones" sobre su mejorada poción para dormir. Draco sostenía que la menta tenía mejor efecto en el sabor de las pociones y Harry que el azúcar ayudaba más a soportarlas. Habían estado debatiendo eso durante días en cada momento que tenían juntos, aun en clases. Luego del ataque de los Dementores, siempre que había alguna actividad grupal al aire libre, iba algún profesor con los grupos, las salidas a Hogsmeade estaban supervisadas y el quidditch también. Aun en esta, un poco, opresiva medida, Draco, Harry y Severus, consiguieron un permiso para faltar el día 9 de enero, Severus cancelo sus clases y Harry y Draco fueron dispensados de sus otras clases.

Iban camino a la heladería de Fortescue, como cada año, para celebrar el cumpleaños de Severus, pidieron sus helados de costumbre y un café para Severus, los chicos seguían debatiendo sobre qué otras pociones podían ser mejoradas en cuanto a sabor y si eso les restaría potencia o la acrecentaría. Severus empezó a participar en el debate y pronto los tres estaban platicando muy a gusto sobre un tema en que los tres estaban genuinamente interesados. Estuvieron ahí por el resto de la tarde y Severus decidió que lo mejor era regresar al castillo. Como cada año, Florean no les cobro el consumo y le deseo a Severus un feliz cumpleaños antes de cerrar su local.

De vuelta en el castillo, Draco y Severus fueron hacia las mazmorras, dispuestos a alistarse para la cena, mientras Harry iba hacia la torre de Gryffindor para lo mismo. Harry encontró un alargado paquete en su cama y lo miro con recelo, traía una tarjeta que decía "Para Harry, pero solo puede leerla Severus". Con cuidado, levito el paquete y fue directo donde su tío. Severus iba saliendo de su cuarto con un paquete y una tarjeta en la mano, al igual que Draco que llego corriendo mientras una caja levitaba tras de él.

Los tres entraron al cuarto de Severus y dejaron los paquetes en la cama de este. Al tiempo que se miraban mutuamente. Los tres habían recibido presentes y una tarjeta que indicaba que los regalos eran para ellos, pero la tarjeta solo podía ser leída por Severus. Este tomo las tarjetas y las leyó. La primera iba dirigida a él.

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¡Feliz cumpleaños Quejicus!, no te enojes, lo estoy diciendo de cariño. Seguramente en tu negro corazón deseas verme siendo besado por los Dementores y no te culpo, yo mismo lo desearía sino fuera porque he encontrado a quien me inculpo de la muerte de mis queridos amigos. Una vez que lo atrape, mi nombre quedara limpio y podré volver a ver a los ojos a mi niño. Soy inocente de ese horrible delito, y estoy trabajando para demostrarlo, así que tranquilízate, no verás mi rostro hasta que sea el momento y aún falta un poco para eso. Para enterarte de más cosas, lee la tarjeta de Harry.

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Severus tomo la tarjeta de Harry y continuo la extraña "carta".

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Lo vi el otro día, ¿Sabes?, cuando subía al expreso de Hogwarts, ha crecido tanto. Aun puedo recordarlo riendo entre mis brazos cuando lo cargaba y le hacía caras. James y Lily me hicieron su padrino ¿Sabes? No, no te preocupes Quejicus, no pienso quitártelo, los he visto a la distancia y has hecho un gran trabajo. Está creciendo maravillosamente, es un niño feliz, sano, tiene amigos y una familia extendida en los profesores, incluso lograste "dulcificar" a la hermana de Lily, ¡Enhorabuena! Y ahora tengo que hacer algo muy difícil para mí, tengo que pedirte disculpas por cómo te trate cuando éramos jóvenes. No sabes cómo lamento todo lo que te hice pasar, soy la razón de que no dejes de recelar de Remus, dale una oportunidad, es un amigo leal y no encontraras un guardián más feroz para Harry que él. Lee la tarjeta de Draco para continuar.

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Severus tomo ahora la tarjeta de Draco para terminar esa extraña carta.

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También vi que estas cuidando de Draco, me extrañaba que él estuviera contigo, hasta que leí algunos periódicos viejos. No puedo creer que su padre lo desterrara de la familia, pero me alegra que al menos este en tus manos. También los he visto juntos, a Draco y Harry, y me asombra lo positivamente que ha influido mi niño en Draco. Ahora se ve tan "normal", tan sencillo y tranquilo. Así que además de agradecerte por cuidar de Harry, debo agradecerte por cuidar de Draco. No estas obligado con ninguno de los dos y estás haciendo un excelente rol como guardián de ambos. En poco tiempo tendrán noticias mías, por el momento estoy oculto, no puedo decirte si cerca o lejos de Hogwarts por obvias razones, pero les dejos estos presentes, recibí ayuda de una inesperada criatura, así que puedes revisarlos con cuanto hechizo quieras, no están envenenados ni malditos ni hechizados, solo son obsequios para demostrarles mi afecto.

Hasta que volvamos a vernos, Sirius Black.

P.D. Dile a Remus que puede comer los chocolates sin peligro, estoy seguro de que entrara en cualquier momento en tus aposentos como si hubiera visto al diablo. Dile que sé que aún le gustan las ranas de chocolate.

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Y como si hubiera sido convocado, Remus Lupin tocaba furiosamente la puerta de los aposentos de Severus en ese momento.

—¡Severus! ¡Abre! ¡Por favor! ¡Es una emergencia! —.

Severus abrió y Remus entro como si lo persiguiera el mismo demonio, con una caja de ranas de chocolate en sus manos. Al entrar vio que estaban los chicos y trato de calmarse.

—Severus, quizás deberíamos hablar esto en privado—Comenzó Remus.

—De hecho, Remus, creo que Harry debería saber ya la verdad—Dijo con aplomo Severus.

—¿Estás seguro? —.

—Totalmente seguro. Lo entenderá—.

Remus suspiro rindiéndose y se sentó en el sillón que estaba en la pequeña sala del cuarto de Severus. Los niños lo imitaron y buscaron donde sentarse, mientras Severus se sentaba en su sillón favorito. Severus convoco un servicio de té y le dio una taza de té de menta a cada uno.

—Harry, ¿Sabes que Remus era amigo de tu padre? —.

—Sí tío, ¿Qué tiene que ver eso con las tarjetas y los regalos? —.

—Bueno, fueron enviados por otro amigo de tu padre. Su nombre es Sirius Black—.

—Espera ¿Sirius Black? ¿Ese Sirius Black? —.

—Sí, ese Sirius Black, verás, cuando paso lo de tus padres, había un detalle que nunca se te dijo. No lo considere relevante en ese momento y nadie que te conozca pensó que alguna vez él escaparía de Azkaban. Sirius Black está en Azkaban por haber matado a 12 muggles y un mago, que también era amigo de tus padres. Eran un grupo de 4, tu padre, Remus, Sirius Black y Peter Pettigrew—.

—...Cuando tus padres se ocultaron de quien-tu-sabes, tenían que elegir un guardián del secreto de su ubicación, el hechizo que uso Dumbledore para ocultarlos lo requería, así su ubicación residiría en una sola persona, a menos que esta lo revelara, todos pensamos y nadie lo desmintió, de que Sirius, quien era el mejor amigo de tu padre, era el guardián secreto—.

—...Era imposible que pudiera ser alguien más, después de todo era el mejor amigo de tu padre y tu padrino, ya que en cuanto naciste le nombraron tu padrino. Jamás pensamos que pudieran elegir a alguien más—.

—Pero quien-tu-sabes los encontró, eso quiere decir ¿Qué Sirius los traiciono? —.

—Eso parecía. En fin. Sirius fue visto vagando por el Londres muggle cuando Peter Pettigrew lo acorralo en un callejón y lo enfrento, según algunos testigos muggles, Peter le grito que era un traidor y luego se vio una luz cegadora y cuando se disipo, había 12 cadáveres alrededor de Sirius, un dedo cercenado cerca de sus pies que era todo lo que quedo de Peter y Sirius estaba riendo como loco. Luego de eso fue directo a Azkaban sin juicio. Dijeron que era un seguidor de quien-tu-sabes y que había enloquecido luego de que este desapareciera—.

—Entonces, ¿Él lo hizo? —.

—No lo sé Harry, particularmente, nunca lo he creído, pero no te mentiré diciéndote que no me alegro cuando fue a prisión, nunca tuvimos una relación "cordial", teníamos muchas rencillas sin resolver, pero siempre me pareció que él no era el tipo de persona capaz de seguir a quien-tu-sabes, jamás lo vi en ninguna "reunión" con los mortífagos, no te preocupes Harry, Draco sabe lo que fui, porque su padre también lo fue—.

—...En fin, el asunto es que Sirius Black podría ser una persona no muy grata para mí, pero nunca he podido imaginarlo traicionando a su mejor amigo. Remus ha pasado los últimos 12 años tratando de sacarlo de Azkaban y hasta ahora jamás encontró una pista que desmintiera la versión oficial, lo único que ambos compartimos respecto a Sirius es que ninguno cree que él traicionara a tus padres—.

—Sí están tan seguros, ¿Por qué están los Dementores apostados en el castillo? Es evidente que él no me va a hacer daño—.

—Nosotros lo sabemos, incluso Albus está seguro de que Sirius jamás te haría daño, pero el resto del mundo sigue pensando que es un asesino y que está loco, sin embargo, estas tarjetas, son de Sirius, los regalos también, lo que escribe ahí... no, él no está loco, está enojado, pero no contigo ni con Remus, vamos, ni siquiera conmigo, al parecer encontró una pista o algo que le indique quien traiciono a tus padres y está haciendo un plan o algo. Solo nos dice que pronto tendremos noticias suyas—.

—¿Ósea que el primo de mi madre no está loco? ¿Y la tía Bella? —Pregunto Draco que había estado escuchando toda la conversación.

—Ella, me temo Draco, que ya estaba loca mucho antes de entrar a Azkaban. No me gusta decirte esto, pero es la verdad, tu tía estaba mal de la cabeza, era sádica y disfrutaba con el sufrimiento ajeno, además de que sus ideas de pureza de sangre eran aún más radicales que las de tu padre y madre, era incluso tan sanguinaria como el señor tenebroso—.

—...Pero Black, bueno, él nunca estuvo loco, bueno, más de lo normal para un Black, tu tío fue el único Black que ha estado en Gryffindor, haciendo que su madre se retorciera de decepción, ahí empezó la separación de Sirius con su familia, hasta que se fue de su casa y termino siendo acogido por los Potter. Tu tía en cambio se casó con Rodolphus Lestrange, un sangrepura que también era conocido por su crueldad—.

—Mi madre jamás me ha dicho por que la tía Bella está en Azkaban... dice que fue algo indigno lo que hizo—Insistió Draco en conocer también parte de su historia familiar que le habían ocultado. Esta vez Remus fue quien contesto.

—¿Alguno se ha preguntado por qué Neville vive con su abuela chicos? —.

Los chicos se voltearon a ver y negaron con la cabeza, Remus continuo.

—Los padres de Neville fueron torturados hasta enloquecerlos por un grupo de mortífagos, luego de que se supiera de la caída de su señor. Bellatrix y su esposo, su cuñado y otro mortífago, los cuatro fueron a Azkaban, pero ya no podía hacerse nada por Alice y Frank Longbottom. Ahora están en San Mungo en un ala especial para gente que no se recuperará nunca de un maleficio. Neville quedo bajo la tutela de su abuela. Hasta la fecha, nadie sabe por qué hicieron eso. Hay especulaciones, pero nada más—.

—Mi madre tenía razón, eso es bastante indigno—Dijo Draco con los nudillos blancos de lo apretados que tenía los puños. Severus continuo la conversación.

—Harry, Draco, sé que esto es difícil, pero creo que es justo que conozcan los hechos, después de todo, les concierne a ambos, Harry, no podías seguir pensando que Sirius trata de hacerte daño porque no es así y Draco, tenías que conocer la verdadera historia de tu familia, aunque duela, siempre es mejor saber la verdad. Y antes de que se me olvide, Remus, Sirius me dice en sus tarjetas que te diga que sabe que aun te gustan las ranas de chocolate—.

Remus se sonrojo al escuchar eso.

—Bueno niños, ya es algo tarde, pero aun alcanzamos a cenar algo si nos apuramos, tendremos tiempo de ver los obsequios después. Vamos al comedor—.

Dicho esto, los chicos salieron seguidos de los dos adultos que iban sumidos en sus pensamientos.

—¿Dijo en serio lo de las ranas de chocolate? —.

—Está en las tarjetas Remus, aunque supongo que solo tu entiendes el mensaje—.

—Sí, no pensé que aún recordara eso. Yo... tengo mucho en que pensar—.

—Sí, bueno, pensemos mejor con el estómago lleno—.

Los cuatro estaban entrando al gran comedor, mientras eran observados por un gato de color canela.


En la casa de los gritos, Sirius Black esperaba noticias de su ayudante, en cuanto lo vio, este le dejo a Sirius leerle la mente para ver sus recuerdos.

—Gracias, ahora necesito que vigiles a Peter, estoy seguro de que está confiado, pero pronto le daré motivos para ponerse nervioso, creo que es hora de que me deje ver en Hogsmeade, ¿No crees? —.

El espía de Sirius le hizo un mudo asentimiento con la cabeza y salió de ahí sigilosamente, Sirius empujo la puerta de la casa y camino directo hacia las Tres Escobas, fingiendo esconderse, pero dejándose ver lo más posible. Pronto, un cliente del pub, lo vio y dio la voz de alarma. Sirius corrió a esconderse, y se desapareció de ahí directo a la casa de los gritos otra vez.

Comió un poco de sus víveres que había hechizado para mantenerlos frescos, mientras veía como lo buscaban en medio de la noche, le divertía un poco que creyeran que él podía ser un asesino. Aunque no los culpaba, después de todo, su apellido era Black, ¿Quién pensaría que alguien como Peter Pettigrew podía ser un desalmado asesino cuando había un Black al lado?

Ese pensamiento lo hizo sentirse furioso, pero se obligó a calmarse, las prisas y la rabia ya le habían jugado en contra la última vez y lo mando a prisión, esta vez necesitaba ser más inteligente y atraparlo antes de que volviera a huir. Pero antes lo haría sudar, en eso si se parecía a su prima Bella, a ambos les gustaba jugar con su comida como a los gatos.

Con ese "feliz" pensamiento, fue con la varita que había conseguido de contrabando y empezó a hechizar el lugar donde atraparía a Peter, todos lo creían muerto, pero él les demostraría que Peter seguía tan vivo como él y que el verdadero asesino había estado todo este tiempo bajo sus narices.


—Entiendo caballeros que entonces Sirius, al parecer, tiene un plan para atrapar al verdadero culpable—.

—Así es Albus, lo que no entendemos es como pudo burlar las protecciones del castillo—Dijo Severus.

—Albus, ¿Los Dementores drenaron la magia de Sirius? —Pregunto Remus.

—Según los guardias de la prisión, si Remus, ¿Por qué? —.

—Bueno, Sirius podía hacer algo para ocultarse, pero sin magia es imposible, así que su plan debe ser algo diferente—.

—Sin embargo, Remus, creo recordar que ustedes 4 solían hacer exploraciones en el castillo, ¿Hay algún pasaje que pudiera ocupar? —Pregunto Severus, recordando algo.

—Hay solo 4, dos ya están bloqueados, otro esta debajo de Honeydukes y no imagino a Sirius entrando ahí por la noche sin ser visto, y el otro es el de la casa de los gritos, pero el sauce ha crecido tanto que impediría que cualquier adulto pueda salir o entrar ahí. Necesitaría encontrar un pergamino que perdimos, lo busque con Filch, pero él dijo que hace años le robaron sus cajas con cosas confiscadas, así que podría estar en cualquier sitio, ese pergamino hubiera sido de gran ayuda—.

—¿Qué hace ese pergamino? —Pregunto intrigado Severus.

—Es un mapa Severus, un mapa de todo Hogwarts incluyendo los pasajes secretos, y muestra a todos los que están en el castillo, incluso bajo capas invisibles y formas animagas—.

—Pues sí, si lo lográramos encontrar sería muy útil, podríamos saber cómo entro Black al castillo, porque solo así me explico lo de los obsequios—.

—Por cierto, sé que a Draco le regaló un equipo de quidditch, y a Harry le compró una saeta de fuego, a mí me dio una caja de ranas de chocolate, pero ¿Que te dio a ti? —.

—Una foto, de Lily con Harry—.