28.- Sirius y el heredero de los Black
—Remus, ¿Por qué no nos dijiste que Sirius era un animago? —.
—Albus, era un juramento, no podía decir nada a menos que Harry estuviera en peligro—.
—¿Supongo que el convertirse en animagos fue idea del pulgoso de Sirius? —Dijo Severus.
—Pues... si. Así fue. Pero lo hicieron por mí, para que yo no me sintiera tan solo durante las transformaciones—Dijo un poco cansado Remus.
—¿Y ahora qué haremos? ¿Qué pasará Albus? —Pregunto Severus.
—Tendremos que esperar a que hagan el juicio, mientras podrías ir haciendo la poción para evitar las transformaciones de Pettigrew, debe haber alguna que lo impida de forma permanente, Severus—.
Severus sonrió malignamente, había una sola poción que podía obrar esa maravilla y era bastante desagradable en sabor y efectos.
—La hay Albus, claro que la hay—.
—Bien, entonces propongo que te pongas a hacerla inmediatamente, sobre registrar a Sirius como animago, propongo que esperemos hasta que Voldemort haya sido vencido, puede darnos una ventaja cuando Sirius salga libre—.
—¿Has pensado en cómo le vamos a explicar esto a Harry? —Pregunto Severus a Albus.
—La verdad es siempre la mejor política, aunque creo que Remus podría ser de gran ayuda para explicar esta situación, además de que su amigo Ronald Weasley sigue en shock por averiguar que su mascota era un hombre transformado. Quizás sería bueno que les dieran la explicación a ambos—.
Los dos hombres supieron que la conversación había terminado en ese momento y que Albus los estaba invitando "amablemente" a salir. Remus y Severus se dirigieron hacia la enfermería, donde Ron estaba tomando una poción tranquilizante mientras Harry le hacía compañía.
—Harry, Ron, queremos explicarles lo que paso esta noche—.
Les dijo Remus a ambos niños, una vez que la poción tranquilizante hizo efecto en Ron.
—Verán, primero debo contarles lo que yo soy... era un niño cuando paso... —.
Remus empezó su historia diciendo cuando fue mordido por un hombre lobo al que su padre había ofendido, y este se vengó mordiéndole a él. Luego conto como el director Dumbledore le había extendido la invitación para asistir a Hogwarts, bajo ciertas condiciones, y lo feliz que estaba de poder educarse. Hablo sobre como lo llevaban una vez al mes hasta el sauce boxeador y de ahí a la casa de los gritos, que plantaron ese árbol justamente para tapar la entrada al pasaje. Conto sobre sus temores de que alguien descubriera su secreto, y como sus compañeros de cuarto lograron averiguar su secreto un día y no se alejaron como él había temido. Les hablo a los chicos sobre cómo sus amigos decidieron convertirse en animagos para poder acompañarlo durante sus transformaciones. Y como luego Lily Evans también averiguo su secreto y al igual que sus amigos, no lo alejo y se hicieron cercanos. Luego fue el turno de Severus de continuar la historia, porque Remus estaba demasiado emocional en ese punto.
Severus les conto de como trataba de caerle a los merodeadores en alguna trapacería para que fueran castigados, de cómo Sirius Black aprovecho eso y lo incito a espiar en la casa de los gritos, y de cómo casi no la cuenta cuando se encontró con Remus ya transformado. Les contó de que el director tuvo que convencerlo de que no dijera nada, y de lo mucho que este hecho le afecto a futuro. Aumentando rencor a lo que ya había por las rencillas que había entre los merodeadores y él. Luego les conto cuando antes de acabar el séptimo año, se unió a los mortífagos, motivado en parte por el rencor hacia su padre, parte por el rencor hacia los merodeadores y parte por haber perdido la amistad de Lily Evans en un arranque de furia.
—¿Por eso no volviste a hablar con mi mamá? —.
—No fue solo eso Harry, yo ya estaba en malos pasos y tu mamá trato de hacérmelo ver, pero estaba tan enamorado de ella y celoso de tu padre que cuando le dije esa palabra, no medí las consecuencias. Trate de disculparme, pero ella no me perdono y eso me hirió mucho, estaba vulnerable y me deje absorber por las sombras, pensando que me sentiría mejor. Pero no fue así—.
—Me dijiste que traicionaste a Voldemort, ¿Por qué? —.
—Por tu madre. El señor tenebroso estaba tras tu familia, quería matarlos a todos, así que cuando me entere, fui con Albus y le pedí que protegiera a tu madre, sé que sonara egoísta, pero en ese momento solo me importaba ella, Albus me hizo ver que tu madre primero daría la vida por ustedes que ponerse a salvo y en cuanto lo entendí, pedí entonces que los protegiera a todos—.
—...Me hice espía para poder protegerlos, pero el señor tenebroso no confiaba en nadie, así que cuando el guardián del secreto hablo, no pude saberlo y avisar a la orden. Él los encontró y entonces sucedió lo que ya sabes. Sirius supo quién había hablado y lo fue a enfrentar, pero Pettigrew fue más listo y lo inculpo, además de matar a unos muggles para hacerlo aún más culpable, y se escondió en una familia de magos—.
—Entonces mi rata si era ese tal Pettigrew—Dijo Ron.
—Sí, desde antes del asesinato de los padres de Harry, sabíamos que había un espía, pero no lo habíamos localizado, muchos creyeron que era yo, y luego de lo que paso con Sirius, todos creyeron que había sido él, nadie aparte de los amigos de James Potter, sabía que Pettigrew era un animago y podía convertirse en una rata. Y el resto ya lo sabes Ron—.
—¿Qué pasará ahora con el señor Black? —Pregunto Ron.
—Al parecer le harán un juicio, la última vez fue directo a Azkaban sin uno, le darán veritaserum a Pettigrew y luego de su declaración, lo más probable es que liberen a Black—.
—Tío, entonces... Shadow... ¿Era Sirius Black? —Pregunto Harry.
—Sí, la forma animaga de Sirius es un perro negro. Y este cuando escapo termino siendo nuestra mascota, el maldito saco de pulgas me debe mucho tocino—.
Harry y Ron se sumieron un momento en sus pensamientos, Harry fue el primero en hablar.
—¿Podremos visitarlo tío? —.
—En un par de días, ¿Quieres verlo? —.
—Quiero que me diga porque fingió ser un perro, pudo haber huido, pero decidió quedarse con nosotros, quiero saber por qué—.
—Si tú quieres, lo visitaremos, ahora, creo que es prudente que regresen a su torre, han pasado una noche muy intensa y necesitan descansar al igual que nosotros—.
Remus y Severus escoltaron a los chicos hasta la sala común de Gryffindor y no se fueron hasta que el cuadro volvió a su lugar. Remus aún tenía algo que decirle a Severus.
—Lo siento Severus, yo quería decirles, pero no podía. Como habían dicho que perdió su magia, pensé que sería imposible para él convertirse en perro, y si hablaba, podían haber sacrificado a Shadow, cuando podía ser un perro inocente, no quise arriesgarme—.
—Mira, estoy enojado contigo por no decirnos sobre esto, pero no estoy tan molesto como para sacarte de la vida de Harry si eso es lo que te preocupa. Sin embargo, Lupin, tú y el perro van a tener que trabajar mucho para ganarse nuestra confianza, Harry puede ser muy desconfiado y entenderás que yo lo soy aún más—.
—Lo sé, y Sirius también lo sabe. Nos ganaremos su confianza, estoy seguro—.
—Por el bien de Harry, más les vale—.
Los Dementores fueron retirados de Hogwarts al día siguiente, lo cual causo mucha alegría entre los alumnos, los profesores y el director. El juicio de Sirius Black y la captura del, hasta ese momento, "fallecido" Peter Pettigrew era la noticia del momento, todos le preguntaban a Harry y Ron su versión de la historia, pero ninguno de los dos dijo nada, solo que al parecer había sido un plan de Sirius y que aún no sabían cómo había averiguado que Pettigrew era un animago sin registrar y que se ocultaba en la familia Weasley, eso era todo lo que habían dicho.
Unos días después, Harry y Draco iban camino a visitar a Sirius en el ministerio, Remus había ido el día anterior a preguntar si ya admitían visitas, pero el iría hasta el fin de semana. Dumbledore les había extendido un permiso a los chicos y dispensado a Severus de sus clases de ese día.
Al llegar, un guardia les retiro las varitas y los llevo hasta una sala donde solo había una mesa y varias sillas. Les dijo que debían esperar ahí en lo que traían al prisionero. Mientras esperaban, Severus saco otra varita que tenía oculta y lanzo varios hechizos de silencio, en cuanto a cabo, oculto la varita de nuevo. Luego de algunos minutos, entro Sirius Black con las manos encadenadas y un traje a rayas que lo señalaba como prisionero, pero se veía saludable a pesar de todo.
—Hola Quejicus, niños—.
—Si quiere empezar bien conmigo señor, le pido que se dirija a mi tío con respeto—Le dijo enojado Harry a Sirius.
Eso descoloco a Sirius inmediatamente, haciendo reír quedamente a Severus mientras Draco solo observaba todo impasible.
—Yo... lo siento, tienes razón Harry. Severus, niños, gracias por visitarme. Supongo que tienen muchas preguntas. Sobre lo que paso—.
—En realidad sí, pero no tantas. Remus y mi tío ya nos dijeron muchas cosas y lo entendimos. Se que eres mi padrino, y que Remus era amigo de mi padre al igual que Pettigrew, pero eso no explica un par de cosas—.
—¿Cómo cuales Harry? —.
—Primero, ¿Por qué se quedó en nuestra casa? ¿Por qué fingió ser un perro? —.
—Eso, bueno, fue porque quería verte pequeño, no te había visto desde que tenías un año, supuse que, si ninguna familia de magos te tenía adoptado, y ninguna presumía serlo, debiste quedar bajo la tutela de tu tía, así que llegue a Privet Drive convertido en perro y note el aroma de Severus, me pareció extraño y lo seguí, entonces te vi en el zoológico con tus amigos y luego vi que los molestaron, actuó mi instinto y por eso me puse enfrente de ustedes. Para defenderlos. Luego me fue fácil seguir en mi papel de perro, así podía verte todos los días y seguir oculto para la población mágica—.
—¡Me mordiste! —Le recrimino Severus.
—Bueno ¡Me dolía el costado! Yo como iba a saber que me habían roto una costilla, además de que aún no confiaba en ti. Podías haber secuestrado a Harry o haber obtenido su custodia con algún engaño—.
—¡Pero bien que te comiste mi tocino! —.
—¡Pues claro! ¡Era tocino! Hay que ser idiota para rechazar tocino—.
—¡Basta! Dejen de comportarse como niños—Les grito Harry a ambos adultos.
—Está bien Harry—Dijo Severus y Sirius volvió a hablar tranquilamente.
—¿Cómo supiste que Pettigrew estaba en Hogwarts? —Pregunto Harry.
—Por el profeta, publicaron una foto de la familia Weasley—.
—¡Sus vacaciones en Egipto! —.
—Así es, el articulo decía que varios de los niños estaban aún estudiando en Hogwarts, en la foto alcance a ver a la "rata" y supe que era Pettigrew, lo vi convertirse infinidad de veces, lo podría reconocer donde sea. Ya había decido ir a Hogwarts, pero paso lo que paso en el zoológico. Luego ya en Hogwarts, ese gato me impidió matar a la rata y ya más calmado, pude pensar con claridad. Si lo mataba, nada limpiaría mi nombre, era mejor mantener viva a la rata y llevarla ante los aurores—.
—Así que Pettigrew le debe la vida a un gato, eso es irónico—.
—Si lo es. En fin, me dijeron que la siguiente semana empezara mi juicio y sé que me dejaran libre, quiero que vengas conmigo a mi casa, quisiera conocerte mejor pequeño—.
—Señor Black, aunque sé que usted es mi padrino, yo no voy a dejar a mi tío Sev—.
—Nunca dije que lo ibas a dejar Harry. Ni por un momento he pensado separarte de él, solo quiero que pases algunas semanas conmigo, para ponerme al día con tu vida. Además, me enteré de que un miembro de mi familia ha caído en desgracia. ¿No es así joven Malfoy? —.
—Si se refiere a que mi propio padre me dio la espalda solo por no obedecer una orden absurda, si señor Black, he caído en desgracia—Le espero Draco.
—Todo un Malfoy y con el carácter de los Black, no te preocupes Draco, en cuanto tenga mis derechos plenos otra vez, podremos arreglar tu situación, puedes no ser más un Malfoy, pero gracias a que eres hijo de tu madre, tienes derechos sobre la fortuna de los Black y puedo reconocerte como parte de mi familia. Piénsalo—.
—Lo pensaré—.
—Bien, entonces Harry, Draco, ¿Podrían esperar afuera? Quisiera hablar a solas con Severus—.
Los chicos salieron y Severus se sentó frente a Sirius.
—Bien, cuéntame cómo paso—.
—¿A qué te refieres Black? —.
—¿Cómo terminaste siendo el tutor de Harry? Conseguí averiguar algunas cosas mientras estuve con ustedes, sé que no fuiste la primera opción, también sé que Petunia era el tutor original y que Albus no quería darte la custodia. Así que soy todo oídos tío Sev—.
—Mira perro pulgoso, no tengo por qué darte explicaciones y mucho menos a ti, valiente padrino, ir a tomar una absurda venganza en vez de preocuparte por tu ahijado que acababa de quedarse huérfano—.
—Eso no lo discuto, fue una estupidez de mi parte, si no hubiera hecho nada Harry hubiera crecido a mi lado, aunque debo admitir que no has hecho tan mal trabajo. ¿Entonces? Estoy esperando tu historia—.
—No tengo por qué decirte nada perro—.
—Vi el tatuaje, sé que lo ocultas cuando Harry puede llegar a verlo y que ya no tienes la marca ¿Qué es tan importante del tatuaje? ¿Cómo perdiste la marca? —.
—El tatuaje fue un efecto secundario de un hechizo vinculante, la desaparición de la marca también. Albus me pidió que hiciera el hechizo como condición para dejarme la custodia mágica de Harry, ya había convencido a Petunia de que me diera la custodia muggle de Harry—.
—Lo que no entiendo es por qué querías la custodia, eso no me queda claro, ¡Odiabas a James! Puedo imaginar que querías cuidar de él por ser hijo de Lily, pero es la viva imagen de James. ¿Por qué querías cuidarlo? —.
—Si te lo digo, no podrás repetirlo nunca perro, ¿Entiendes eso? No podrás decirle a nadie—.
—Entiendo—.
—Yo... estuve ahí, cuando los Potter murieron. Encontré a Harry al lado de Lily y por un momento, vi a James en él, quise... acabar con él... lo iba a hacer... pero Harry abrió los ojos y vi a Lily en ellos, lo cargué entre mis brazos, luego el pequeño agarro mi nariz y me hizo estornudar, se empezó a reír y simplemente no pude hacerlo, era tan inocente y tierno, no podía imaginar una criatura más digna de ser protegida que él—.
—...Fue cuando te oí llegar, escuche tu grito y luego llego Hagrid, me oculte y espere a que saliera de ahí y vi que se llevaba a Harry. Desaparecí de ahí en cuanto me sentí seguro. Pero conforme pasaban los días no podía dejar de pensar en él, en si estaría bien, si sería bien cuidado. Le pregunte a Albus y me dijo solamente que él estaba a salvo. Había un encantamiento en él para hacerlo irrastreable, pero pensé como tú, que lo más probable es que estuviera con la hermana de Lily, y en ella no había encantamientos anti-rastreo, la encontré y la convencí de darme la custodia muggle del pequeño—.
—...Con Albus fue más difícil, pero lo logre y me dieron la custodia mágica. Me convertí en su guardián gracias al hechizo vinculante y lo he criado desde entonces, he procurado que tuviera la infancia más feliz posible, pero no lo he mantenido ignorante de lo que paso con sus padres ni de que el Señor Oscuro quería verlo muerto y sigue queriendo verlo muerto. Pero, aun así, hay cosas que aún no debe saber. ¿Satisfecho? —.
—¿Querías matar a mi ahijado? Si que eres un malnacido Severus—.
—¿Qué no escuchaste lo demás pulgoso? —.
—Lo escuche, es por eso por lo que no te he matado aún. ¿Tanto odio sentías por James? —.
—No fue eso, al menos no solamente eso. Pensé estúpidamente que, si Lily no se hubiera casado con él, hubiera vivido, lo cual no es cierto, ella quizás aun así habría muerto. Lo entendí después. Conforme cuidaba de Harry y este crecía, fui dejando de odiar a tu amigo, aun le guardo rencor por muchas cosas, sobre todo aquellas que hizo contigo animándolo a meterse conmigo, pero puedo entender en parte el por qué lo hacía. Es el mismo motivo por el cual yo quería que los castigaran. Para alejarlo de Lily—.
—¿Lo amas? ¿Amas a Harry? —.
—Daría mi vida por él, mataría por él, lo amo demasiado. Es mi niño, mi hijo. No puedo verlo de otra forma—.
—Con eso me basta. No peleare su custodia, pero quiero que me pongas como tutor en caso de que algo te pase a ti—.
—De acuerdo. Solo tenemos un problema ahora—.
—¿Cuál? —.
—Necesitamos otro perro—.
Severus salió de la sala luego de algunos minutos más de charla y se reunió con ambos chicos, luego salieron juntos del ministerio y regresar por flu a Hogwarts.
La liberación de Sirius Black ocupo por semanas las portadas de todos los periódicos, así como la inminente adopción del apellido Black por parte de Draco, incluso Corazón de bruja había pedido una entrevista con Sirius y el futuro nuevo miembro de la familia Black. Draco, luego de pensarlo mucho y hablarlo largo y tendido con Severus y Harry, acepto convertirse en el heredero del apellido Black, así como la fortuna familiar. Claro, solo podría disponer de ella a la muerte de Sirius, el cual en cuanto acabara el proceso se convertiría en su tutor legal y guardián hasta su mayoría de edad, donde si Draco así lo decidía, podía decidir seguir siendo el heredero o renunciar a ese derecho. Ese detalle fue el que lo hizo aceptar, la libertad de poder dejarlo si el así lo quería.
Su liberación llego el primero de marzo, y el proceso para "adoptar" a Draco tardaría todavía algunos meses, así que Sirius, asistido por Remus y Severus empezaron la búsqueda de una casa. Sirius no quería vivir en la casa familiar, y aun no podía disponer de todas sus propiedades, así que buscaba una casa adecuada para él, Remus y Draco. Sirius había insistido en que Remus viviera con ellos, ahora que era un hombre libre, para ponerse al día. Había pasado un mes desde que iniciaron cuando un brillo en los ojos de Sirius indico que había tenido una idea bastante peligrosa.
—Severus, ¿Qué te parecería si somos vecinos? —.
—¿¡QUE!? ¡NI SE TE OCURRA SACO DE PULGAS! —.
—Vamos, vamos, piénsalo, Harry y Draco ya están acostumbrados a estar juntos, y Draco está muy feliz de convivir con muggles ahora, sería conveniente que siguiera viviendo como hasta ahora, ¿No lo crees? —.
—Aunque suene lógico, no pienso dejarme convencer perro—.
—Severus, se razonable, ya que Harry es mi ahijado, podría extender una protección de sangre hasta su casa, además de la que ya tiene, sería muy conveniente—.
—Maldigo el día en que aprendiste a pensar de forma lógica Black—.
—Lo sé, pero tendrás que acostumbrarte a mi presencia, algo que deberías saber de los Black es que somos muy tercos y no paramos hasta conseguir nuestros objetivos—.
Luego de varios meses, Sirius consiguió comprar el número 8 de Privet Drive, luego de ofrecer 5 veces el valor de la casa al dueño, quien con esa oferta no dudo en firmar el contrato y desalojar la vivienda en menos de una semana. Para desgracia de Severus, la noticia de que Sirius Black iba a ser su vecino, emociono a Harry y Draco por igual.
—Seremos vecinos Harry, podremos seguir jugando juntos y salir a pasear—.
—Sí Draco, podre seguir mostrándote más maravillas del mundo muggle y así podré convivir más con mi padrino—.
La plática entre ambos chicos siguió ad nauseam para desgracia de Severus, que tuvo que empezar a resignarse al hecho de que ahora iba a ser vecino de Sirius Black y el lobo de Lupin. Lo único positivo de ese día, en opinión de Severus, fue el hecho de que logro conseguir un perro idéntico a "Shadow", el cual fue bien recibido por ambos chicos, así que no habría problemas de que alguien echara en falta al can.
Severus tuvo que ayudar en la remodelación de la casa, ya que necesitarían protecciones muy poderosas, y Black al contrario de Albus, no tenía muchos problemas con "torcer un poco las reglas" en cuanto a usar magia oscura se refería. Así que hicieron algunos encantamientos "grises" a la casa y sus alrededores. Además, construyeron un calabozo por si un día Lupin olvidaba tomar la poción matalobos, pusieron cada protección que se les ocurrió y después se dedicaron a los cuartos. Lupin prefirió vivir en el ático con una librería bien surtida, Sirius quiso una recamara como suite presidencial y Draco que había adquirido gustos más sencillos, solo pido que su cuarto fuera idéntico al que tenía en casa de Harry.
Lo difícil, fue presentar a Black con Petunia, convenientemente, ninguno le dijo sobre la "peculiaridad" de Remus, solo le dijeron que ambos eran magos y que ahora vivirían al lado de Severus y Harry, y Draco viviría con ellos, ya que Sirius era su "tío". Petunia que había conocido a Draco el verano pasado, pensó que era bueno que al fin tuviera su propia casa luego de haber tenido esa "fuerte" discusión con su familia. Severus prefirió no decirle él porque Draco había abandonado su hogar en primer lugar. Luego de prometerle a Petunia de que ella "no vería magia" y que mantendrían un perfil bajo con los vecinos, ella acepto darles la bienvenida y presentarlos en la siguiente reunión del comité vecinal. Severus les prometió explicarles luego a los magos que se miraban extrañados.
En cuanto acabó el año escolar, Severus, Remus y Sirius, acompañados de los Weasley esperaban a los niños en el andén 9 y ¾ para darles la bienvenida, Arthur y Molly recibieron a Sirius poco antes en la casa de este, luego de que Severus les explico que él y Lupin vivirían ahí a partir de esa fecha. Los chicos llegaron en poco tiempo y partieron todos juntos a la nueva casa de Sirius, donde habían preparado una pequeña fiesta de bienvenida. Severus bufo ante lo inevitable, en cuanto pusieron un pie en la casa, supo que era oficial. Ahora él y Harry eran vecinos de Sirius Black.
