35.- Torciendo las reglas


—Bien, la reunión del equipo, Ayudemos A Que Harry No Muera De Forma Estúpida empieza. La primera orden del día es averiguar formas de vencer un dragón. ¿Alguna duda? —Dijo Hermione viendo a su grupo de amigos, que se había reunido cerca del lago al día siguiente.

—Sí, ¿Quién te puso a cargo y porque nos llamamos de una forma tan larga? —Pregunto Pansy.

—Nadie me puso a cargo, pero si tienes algún problema con eso podemos someterlo a votación, los que estén a favor de ponerme como jefa levanten la mano—Dijo Hermione.

—¿Podrían dejar de discutir y centrarse en, no sé, evitar que me cocine como malvavisco en una fogata? —Dijo Harry ya con ganas de tirar a sus dos amigas de un risco.

—¡Oye! ¡Tranquilo cararajada! Te ayudaremos—Dijo Draco.

Luego de que Harry se enterara por la nota anónima de que la primera prueba serían dragones, junto rápidamente a su grupo de amigos, las reglas del torneo decían que no podía pedir ayuda a los profesores, pero no decían nada sobre otros estudiantes. Luego de un rato, donde ninguno llegaba a nada, todos pasaron a la "segunda" orden del día, como avisarle a Cedric sobre los dragones.

—Pero no veo por qué debamos decirle, digo, eso le daría una ventaja a Harry si muere uno de los campeones—Dijo Ron.

—¡Ron! Recuerda que ese "campeón" nos salvó la vida en el mundial de quidditch—Le dijo Ginny muy molesta.

—La verdadera pregunta no es si avisarle o no, sino como. Siempre está rodeado de sus fans de Hufflepuff, como si fuera una guardia pretoriana—Dijo Harry señalando lo obvio.

—¡Lo tengo! Un ataque por dos frentes—Dijo Blaise.

—Ilumínanos Blaise—Le dijo Neville.

—Bueno, necesitamos dos grupos, uno que distraiga a la "guardia" y otro que separe a Cedric de su "guardia". Una vez lejos de su grupo, podremos advertirle sobre la prueba—Señalo Blaise.

—De hecho, es brillante, gracias Blaise—Le dijo Hermione.

—Ahora, ¿Cómo distraemos a su "guardia"? —Pregunto Draco.

—Nosotros podemos ayudar con eso—Dijeron al unísono los gemelos.

—Creo que yo puedo ayudar a separarlo de su grupo de fans—Dijo Ginny.

—Yo iré contigo Ginny, si vas sola no te creerá—Le dijo Harry.

—Bien, el resto podemos investigar mientras cómo evitar que Harry se convierta en pollo asado—Dijo Neville.

—Gracias por la adorable perspectiva Nev—Le espeto Harry rodando los ojos.

El plan "Digámosle a Cedric", se ejecutó unas horas después antes de la clase de transformaciones de los Hufflepuff, los gemelos habían rodado hacia el grupo de fans algo parecido a una esfera que en cuanto toco un zapato de una de ellas, estallo y el humo resultante olía a algo entre huevo podrido y zorrillo muerto, Harry y Ginny que estaban debajo de la capa invisible, alcanzaron a jalar a tiempo a Cedric y se lo llevaron a un aula vacía, caminando con él bajo la capa.

En cuanto entraron, Harry quito la capa de encima de los tres y se aseguraron de cerrar la puerta, mientras Ginny ponía un hechizo para insonorizar el aula. Hasta ese momento fue cuando se dirigieron a Cedric.

—Bien, ¿De qué se trata todo esto Harry? —.

—Quiero decirte sobre la primera prueba, son dragones ¡Dragones! —.

—¿¡Dragones!? ¿Están locos? ¿Pretenden que nos enfrentemos a poderosas bestias casi inmunes a la magia, armadas con garras, dientes y, por si fuera poco, vuelan y arrojan fuego solo con la varita? —.

—Sí, pensamos lo mismo Cedric—Dijo Ginny que había estado en silencio todo ese tiempo.

—¿Qué haces aquí Ginny? Se supone que no debemos recibir ayuda—.

—Corrección, las reglas dicen "profesores", nunca dijeron nada sobre estudiantes—Le corrigió Harry.

Cedric digirió un momento la información antes de sonreír.

—Todo un Slytherin, aunque estés en Gryffindor—.

—Gracias. Ahora, también debemos decirte que Fleur y Viktor seguramente ya lo saben, cuando averigüe lo de los dragones también vi a Madame Maxime y al profesor Karkarov cerca de ellos. Seguramente ya les avisaron a sus campeones—Le dijo Harry.

—Seguramente—.

—Mira, estamos tratando de idear formas para que Harry salga lo más entero que se pueda de la prueba, si quieres unírtenos y pensamos una forma de que tú también salgas medianamente ileso, nos reuniremos mañana en el árbol que está cerca del lago, el que tiene las ramas bajas, luego de la comida—Le dijo Ginny.

—Pueden contar conmigo, pero tendré que escabullirme, esas chicas no me dejan por nada del mundo—.

—Diles que vas al baño de prefectos, ¿Eres prefecto no? Cerca del vitral de la sirena hay un ladrillo que se ve más "nuevo" que los otros, tócalo con la varita y se abrirá un pasillo secreto que da hacia el primer piso, cerca de los invernaderos, ya de ahí debe ser más fácil escabullirte—Le dijo Harry.

Así quedaron de acuerdo los tres y se dispusieron a marcharse, Cedric se giró antes de irse para decirle algo más a Harry y Ginny.

—Las reglas tampoco dicen nada sobre pedir "consejo" a familiares fuera del castillo chicos—Les dijo Cedric guiñándoles un ojo.

Harry y Ginny sonrieron pensando que Cedric tenía toda la razón y seguramente Sirius tendría algunas ideas "interesantes".


Esa misma noche Harry habló con Sirius por la chimenea y le contó lo que había averiguado sobre los dragones. Contó toda la historia desde que encontró la nota hasta cuando le dijo a Cedric sobre los dragones, Sirius no lo interrumpió, hasta que acabo le comento que lo mejor que podía hacer era hablarlo con Severus. Harry estaba algo reticente a decirle, ya que no quería ponerlo en una posición difícil.

—Es mejor que lo sepa por ti, seguramente él sabe de la prueba, y debe estar muriéndose de la preocupación pensando en que debe protegerte y no puede, así que si le dices que ya sabes en que consiste no se sentirá tan mal de "torcer un poco las reglas"—.

—Está bien Sirius, le diré antes de dormir—.

—Hasta luego cachorro—.

—¿Cachorro? —

—Bueno, yo soy un perro, Remus es un lobo, me pareció adecuado—.

—Está bien, me agrada. Buenas noches Sirius—.

Harry saco la cabeza de la chimenea y subió rápido a su cama por la capa invisible y salió de la torre con rumbo a las mazmorras. En cuanto llego a las habitaciones de Severus, toco a la puerta. En cuanto Severus abrió la puerta, Harry se quitó la capa invisible.

—Se lo que es la siguiente prueba—.

—Pasa entonces—.

—¿Sin regaño? —.

—¿Alguna vez ha servido contigo? —.

—Touché—.

Harry entro y le explico a Severus todo lo que había pasado, la nota desconocida y los dragones, que Madame Maxime y el profesor Karkarov ya sabían y que él y sus amigos habían advertido a Cedric y ahora estaba buscando una forma de que ambos salieran ilesos.

—¿Y no pensaste que esa nota podía ser una trampa? —.

—Por supuesto que lo pensé, pero tengo la capa, pensaba acercarme siendo invisible y tenía la varita lista para maldecir a quien quiera que se presentase. Pero fue cuando vi a Hagrid, ahora pienso que alguien de los jueces intentaba advertirme—.

—¿Por qué piensas eso? —.

—Bueno, ningún profesor puede dar información sobre las pruebas a los campeones (en teoría), tampoco los demás jueces, pero a diferencia de los profesores, los jueces no tienen preferencia por una escuela en particular, sin embargo; soy el campeón más joven y, por tanto, quizás más débil, así que alguno de los otros jueces debía considerar que si "sabia" en qué consistía la prueba podría prepararme mejor—.

—Es una buena teoría, pero también incluiría a Moody en tus posibles remitentes—.

—¿Moody? —.

—Es el encargado de la seguridad, fue un excelente auror en su época y lo que dijo cuando fuiste "seleccionado" me ha dado mucho en que pensar, es posible que alguien si este procurando matarte en las pruebas, el torneo era famoso por llevarse varias vidas al realizarse, ¿Qué mejor oportunidad de matarte que durante una prueba de la cual es probable que no salgas con vida? Nadie se extrañaría ni investigaría nada. Suena bastante retorcido—.

—De acuerdo, supongo que Moody es tan buen candidato como el señor Crouch o el señor Bagman. La otra pregunta es si Voldemort está involucrado en esto—.

—No lo dudaría, aunque no es su estilo habitual, es más probable que sea un trabajo de algún mortífago—.

—Quizás el Señor Oscuro ya se cansó de intentarlo en persona y mandó a uno de sus secuaces—.

—La pregunta es si es por orden expresa de Voldemort o es un trabajo por iniciativa propia. Como sea, no lo vamos a resolver en estos momentos, lo mejor es primero ver que salgas ileso de la primera prueba y luego investigaremos la identidad de quien puso tu nombre en el cáliz y del posible remitente de las notas—.

—Está bien, mañana tengo reunión con los chicos—.

—Lo que me parece impresionante es que nadie notara esas "pequeñas" lagunas en el reglamento. No sé si enojarme contigo o sentirme orgulloso de tu parte Slytherin—.

—Quizás ambos, buenas noches papá—.

—Buenas noches... hijo—.


Al día siguiente durante la reunión con sus amigos, Harry empezó a sentirse nervioso y tranquilo a partes iguales, estaba más tranquilo porque habían encontrado una forma de sobrevivir a los dragones, y nervioso porque la solución vino de otra nota misteriosa, esta vez la traía Cedric.

—Esta nota estaba en mi mochila—Dijo Cedric entregándosela a Harry.

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Para Harry Potter: me asombra tu necesidad de ser justo, para bien y para mal. Así que no me queda más remedio que aceptar tu alianza con el otro campeón de Hogwarts. Y en vista de que me interesa que sigas vivo, es mi deber ayudarte a sobrevivir a este torneo, mi recomendación es que uses las habilidades en que eres mejor, todos tenemos un punto fuerte, algo en lo que somos casi imbatibles. También has un plan para convertirte en ladrón, a los dragones no les gusta que les roben su tesoro

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Harry les leyó la nota a sus amigos y para sorpresa suya, Hermione y Theo apoyaron la idea del desconocido.

—No esta tan desencaminado Harry. Sirius ya te respondió que una posibilidad es usar un hechizo de conjuntivitis, pero eso podría ponerte más en peligro si no sabes cómo distraerlo. Y ahora, además, parece que debes "robar" algo que custodia el dragón—Contesto Hermione.

—¿En qué son buenos? —Pregunto Theo llevándose un sándwich a la boca de la canasta de viandas que había traído Draco como previsión por si la reunión se alargaba demasiado

—Pues soy bueno en pociones, transformaciones, encantamientos, DCAO... —Empezó Harry.

—Sí, ya entendimos eres un as en casi todo, pero pregunto en que tienes un talento natural, casi como si estuviera unido a tu alma—Insistió Theo.

—Volar, dice mi papá que desde niño siempre tuve un talento para volar—Contesto Harry.

—Bueno, ahí lo tienes, solo tienes que convocar tu escoba y luego distraer al dragón, puedes transformar algo en algún animal que vuele para que lo persiga y te lanzas por el "tesoro"—Dijo Neville.

—Ahora tú Cedric, ¿En que eres bueno? —Pregunto Theo.

—Transformaciones, mi magia accidental de niño siempre consistió en cambiar cosas por otras cosas—Contesto Cedric.

—Podrías transformar algo en una cabra o vaca para que se la coma, en lo que come tú le puedes lanzar un Desmaius o algo así—Dijo Pansy.

—También podría convocar un lote entero de poción para dormir sin sueños y ponérselo en un monto de carne—Dijo Ginny.

—De hecho, no es mala idea, que convoque mucha poción para dormir sin sueños y luego transforme algo en mucha carne, en cuanto tenga ambas, que se hecho un hechizo desilusionador y se quede quieto hasta que el dragón duerma y use un incarcerous—Contesto Hermione.

—Usa nuestro lote de poción, hemos estado experimentando con ella para un par de bromas, y tenemos un par de cajas debajo de nuestras camas, dejaremos la ventana abierta el día de la prueba—Dijo Fred mientras George asentía y apoyaba el ofrecimiento de su hermano.

—¿Y por qué no hacen el mismo plan? El de Cedric parece más seguro—Pregunto Blaise.

—Porque Harry es tres años menor que Cedric, en teoría, Harry no debe conocer tantos hechizos como Cedric, y si alguien se entera de que Harry ha tenido "otro tipo de educación", ¿Cuánto crees que tardaría el ministerio en tratar de interferir en la vida de Harry y quizás quitárselo al profesor Snape? No, lo mejor es que ambos tengan su propio plan de ataque y el de Harry sea bastante diferente del de Cedric. Además, la idea es que ambos sobrevivan, no de que ganen exactamente—Contesto Hermione.

—Espera, espera, ¿Estás diciendo que Harry sabe tanto como Cedric de magia? —Insistió Blaise.

—El profesor Snape me ha entrenado desde niño en magia de todo tipo, primero fue teórica y luego aquí en Hogwarts me dio otro tipo de entrenamiento, tanto en combate mágico como en combate físico, Ron y Hermione fueron de los primeros en sumarse a él, luego Neville, Draco y Theo, Oliver y Marcus alcanzaron a tomar el entrenamiento un par de años, los gemelos y Percy también lo tomaron luego de que Ron empezará, Ginny también—.

—...La clase de defensa que pueden tomar los sábados es solo un boceto comparado al entrenamiento que nosotros llevábamos. Mis hechizos defensivos y de ataque son al nivel de los aurores y es mejor que no hagas enojar ni a Hermione o Ron, pueden imprimirles mucha fuerza a encantamientos sencillos y el incarcerous de Neville, estoy seguro de que ni Voldemort mismo podría romperlo—Contesto Harry algo sonrojado.

Ron, Hermione, Ginny, los gemelos y Neville no manifestaron ninguna emoción, Draco y Theo sabían que Harry era fuerte, pero hasta ese momento entendieron que desde pequeño había sido entrenado con un propósito, Blaise y Pansy que apenas se estaban integrando al grupo de amigos, estaban asombrados de todo lo que en teoría sabía hacer Harry, Cedric se quedó estático, su nuevo amigo al parecer podría haber presentado sus éxtasis y salir de Hogwarts si él quisiera.

—¿Entonces porque te preocupa un dragón? —Le dijo Blaise.

—Porque eso no venía en mi entrenamiento. ¡Duh! —Contestó Harry con una sonrisa.

Eso relajo un poco el ambiente y el grupo de amigos siguió refinando el plan de ambos campeones hasta que hubo que regresar al castillo.


El día de la prueba llego, Harry y Cedric habían repasado sus planes desde todos los ángulos posibles, ya solo quedaba ponerlos en marcha. A la hora del desayuno, la profesora Sprout y McGonagall fueron por ellos y les dijeron que tenían que ir a los terrenos del colegio hasta donde se llevaría la prueba, las profesoras los dirigieron hacia una tienda, Harry supuso que era para evitar que vieran el "corral" donde estaban los dragones.

—Señor Potter, Señor Diggory, tienen que entras con el resto de los campeones y esperar aquí a que les den instrucciones, mucha suerte a ambos—Les dijo McGonagall, mientras un tímido "Suerte Cedric" salía de los labios de la profesora Sprout.

Los otros dos campeones ya estaban en la tienda, Fleur estaba visiblemente nerviosa mientras Viktor tenía el ceño más fruncido que de costumbre, lo que seguramente era su forma de manifestar el estrés. Ludo Bagman entro instantes después con una sonrisa.

—Bueno, ahora ya estamos todos... ¡Es hora de decirles sobre la prueba! Cuando hayan llegado los espectadores, les ofreceré esta bolsa a cada uno de ustedes para que saquen la miniatura de aquello con lo que les va a tocar enfrentarse. Hay diferentes... variedades. Su objetivo es coger el huevo de oro, que custodian. Ahora si me disculpan, debo ver si ya llego el público—.

Bagman salió sonriendo mientras dejaba a cuatro jóvenes muy nerviosos en esa tienda. Harry y Cedric, a pesar de traer sus planes armados, se pusieron algo verdes de la preocupación. Fleur y Viktor no reaccionaron en absoluto. Tal vez pensaban que se pondrían a vomitar si abrían la boca; en todo caso, así se sentía Harry. Una vez más, Harry maldijo mentalmente a quien hubiera puesto su nombre en el cáliz.

Momentos después se oyeron alrededor de la tienda los pasos de cientos y cientos de personas que hablaban emocionadas, reían, bromeaban. Y, a continuación, Bagman entro de nuevo a la tienda y mostró la bolsa con las "miniaturas".

—Las damas primero—Dijo tendiéndosela a Fleur Delacour.

Fleur saco una miniatura perfecta de un galés verde que tenía al cuello el número dos. Viktor saco el bola de fuego chino con el número tres, Cedric sacó el hocicorto sueco de color azul plateado con el número uno. Harry supo que solo quedaba uno y extrajo el colacuerno húngaro con el número cuatro.

—Bueno, los turnos ya están repartidos, señor Diggory, prepárese—Dijo Bagman y salió de la tienda.

La voz mágicamente aumentada de Bagman se oía por toda la tienda, estaba anunciando en qué consistía la prueba y dijo el nombre de Cedric.

—Deséame suerte amigo—.

—Suerte Cedric—Le dijo Harry.

Cedric salió y el público aplaudió, se oía la voz de Bagman dando comentarios sobre la actuación de Cedric. Mientras en la tienda, Harry se concentraba en el plan que había trazado con sus amigos, Viktor miraba al suelo con algo de abatimiento y Fleur se paseaba de un lado a otro por la tienda.

—¡Ah, pero que ingenioso! ¡Si señor! ¡Es un chico muy listo! ¡Eso ha sido muy astuto, sí señor! —Gritaba Bagman.

Harry suponía que Cedric ya había logrado dormir al dragón y cuando la multitud aplaudió, supo que ya había obtenido el huevo.

—¡Muy pero que muy bien! ¡Y ahora la puntuación de los jueces! —Gritaba Bagman

Por desgracia, Bagman no dijo las puntuaciones. Harry supuso que los jueces las levantaban en el aire para mostrárselas a la multitud.

—Uno menos, faltan tres. ¡Señorita Delacour, si tiene usted la bondad! —La llamó Bagman.

Fleur temblaba de arriba abajo. Cuando salió de la tienda con la cabeza erguida y agarrando la varita con firmeza, Harry sintió por ella una especie de afecto que no había sentido antes. Aunque hubiera sido por su propia decisión el estar ahí, estaba tan perdida en las pruebas como ellos.

Paso lo mismo que con Cedric, uno que otro comentario y el aplauso cuando Fleur consiguió el huevo. Se repitió el mismo proceso. Fue entonces el turno de Krum, esta vez Harry sí que pudo oír el rugido del bola de fuego, un bramido espantoso mientras se hacia el silencio en la multitud para luego oír que Viktor había logrado agarrar el huevo.

Harry se acercó a la entrada y respiro lento y profundo un par de veces, la hora había llegado y rogaba a todos los magos que el plan que habían hecho él y sus amigos funcionara, había funcionado con Cedric al parecer. Salió y por un instante lo cegó la luz del sol. Desde las gradas lo miraban cientos y cientos de rostros. Y allí, al otro lado del cerco, estaba el colacuerno agachado sobre una nidada, con las alas medio desplegadas y mirándolo con sus ojos amarillos, sacudiendo la cola llena de pinchos y abriendo surcos de casi un metro en el duro suelo. La multitud gritaba muchísimo, pero Harry ni sabía ni le preocupaba si eran gritos de apoyo o no. Era el momento de hacer lo que tenía que hacer: concentrarse, entera y absolutamente, y aferrarse a su plan.

Rápidamente transformo varias piedras que rodeaban al dragón en pájaros de distintas clases, desde canarios hasta lechuzas y halcones, la bestia se vio rodeada pronto de decenas de ellas y Harry aprovecho la distracción para hacer un Accio a su saeta de fuego, apenas tuvo su escoba en su poder, las aves lo siguieron y el dragón enfurecido siguió a Harry y la parvada hacia arriba. Dejando desprotegido su nido, Harry encanto a las aves transformadas para que siguieran volando hacia arriba y rápidamente voló hacia abajo, haciendo un perfecto amago de Wronski, y tomo el huevo de oro, salto de su escoba que ya estaba a centímetros del suelo y rápidamente se puso sobre si un hechizo desilusionador, las aves transformadas ya habían sido o bien comidas o bien chamuscadas por el dragón, que apenas se había deshecho de ellas, regreso a su nidada mientras un tembloroso pero intacto Harry era llevado hacia la tienda nuevamente.

Harry vio con alegría que Cedric estaba casi ileso, solo por un ligero chamuscón en su ropa y una mejilla golpeada. Madame Pomfrey iba checando a cada uno de sus compañeros y por fin llego a él. Como no vio heridas visibles y los hechizos de diagnóstico solo arrojaron "cansancio y un poco de deshidratación", le dio un poco de chocolate y un vaso de jugo frío.

Un par de minutos después, llamaron a Harry para ver la puntuación. Cada juez daba una calificación sobre diez, Madame Maxime le dio un ocho levantando la varita y haciendo aparecer el numero en el aire, Crouch un nueve, Dumbledore le dio un nueve también, Bagman le dio un diez y el profesor Karkarov un cuatro. Harry tuvo que entrar nuevamente a la tienda para recibir instrucciones para la segunda prueba.

—Muy bien todos! Ahora, sólo unas palabras. Tienen un buen período de descanso antes de la segunda prueba, que tendrá lugar a las nueve y media de la mañana del veinticuatro de febrero. ¡Pero mientras tanto les vamos a dar algo en que pensar! Si se fijan en los huevos que están sujetando, verán que se pueden abrir... ¿Ven las bisagras? Tienen que resolver el enigma que contiene el huevo porque les indicará en qué consiste la segunda prueba, y de esa forma podrán prepararse para ella. ¿Está claro?, ¿Seguro? ¡Bien, entonces puede irse! —Dijo Ludo Bagman, de forma muy alegre.

Sus amigos por fin pudieron acercarse a Harry y se fueron juntos hacia el castillo, Cedric fue atrapado por su "guardia", Charlie Weasley alcanzo a Harry antes de que entrara al comedor para felicitarlo (y decirle que había empatado con Krum) y decirle que le enviaría una lechuza a su mama, ya que la pobre señora Weasley se comía las uñas de la preocupación. Rita Skeeter salió a su encuentro apenas se había ido Charlie, afortunadamente sus amigos imitaron a las fans de Cedric y actuaron como su propia guardia pretoriana y evitaron que la bruja se acercara a Harry. El grupo de amigos se escabulló a un aula vacía para contarle de lo que hicieron los demás campeones.

—Fleur intentó un tipo de encantamiento... Creo que quería poner al dragón en trance, o algo así. El caso es que funcionó, se quedó como dormido, pero de repente roncó y echó un buen chorro de fuego. Se le prendió la falda. La apagó echando agua por la varita—Dijo Ron.

—Krum utilizó un hechizo de conjuntivitis. El problema fue que el dragón empezó a tambalearse y aplastó la mitad de los huevos de verdad. Le han quitado puntos por eso, porque se suponía que no tenía que causar ningún daño. Además de que el dragón empezó a moverse furioso y tuvieron que entrar Charlie y como otros 15 magos a aturdirlo—Continuó Hermione.

—Cedric siguió el plan tal cual dijimos, se hechizó a si mismo con un hechizo desilusionador, luego convocó la caja de poción para dormir, pero la caja llego con mucha fuerza y le pego en la mejilla, luego transformó varias piedras en carne cruda y les vacío la poción, la levito hasta el alcance del dragón y este se la zampo de un bocado, si se quedó dormido rodeando sus huevos, así que Cedric se acercó a tomar el huevo de oro y entonces el dragón se despertó, al parecer se necesita más de 10 botellas de poción para que duerma más tiempo, aunque no veía bien a Cedric, parece que podía olerlo y lanzó fuego hacia donde estaba, Cedric corrió y el chorro de fuego alcanzó a chamuscarle la ropa, pero Cedric ya tenía el huevo, así que lo sacaron rápido de ahí y entraron a controlar al dragón—Terminó Draco de relatar.

—Una prueba menos y faltan 2, al menos estamos todos "enteros"—Dijo Harry un poco más aliviado.

—Si, pero ahora hay que investigar ese huevo—Dijo Theo mirando con aprehensión al dorado objeto.