45.- Dolores Umbridge


Hadiya apenas tuvo tiempo de acostumbrarse al cuarto de huéspedes como suyo, cuando tuvieron que moverse hacia Hogwarts, Dumbledore había sido informado de su llegada al día siguiente que fue efectuada "la prueba" en la mansión "El príncipe negro". Por disposición de Dumbledore y secundada por Severus, Ella y él estarían patrullando el tren junto con Flitwick y McGonagall.

Las conversaciones de los alumnos en el tren se centraban en dos temas, uno, la creación de la mansión "El príncipe negro", que, si bien había proveído de refugio a los Slytherin renegados, también había puesto una espada de Damocles en la cabeza de Sirius y Severus, muchos padres habían intentado interponer demandas hacia ambos, pero se toparon con pared gracias a algunos recursos legales producto de las demandas de emancipación de sus hijos.

Ninguno de los padres quiso decir el verdadero motivo de querer de vuelta a sus hijos, ya que en vista de que tenían un tutor que podía protegerlos, no había un motivo "real" por el que debieran permanecer con sus padres, excepto que los padres si los necesitaban, el Lord había vuelto y estaba clamando por sangre nueva para sus mortífagos y no podía disponer ya de los hijos de sus subalternos.

El segundo tema de conversación era precisamente el Lord, Lord Voldemort, el Señor Oscuro, el-que-no-debe-ser-nombrado, quien-tu-sabes, y demás apodos que tuviera en ese momento. Desde que El Profeta había publicado su regreso, no había habido nada más de noticias, ni una desaparición, ni una tortura, ninguna noticia que pudiera parecer ni remotamente relacionada con sus actividades ni las de sus mortífagos, y eso era quizás más preocupante que el tener una muerte diaria.

Mientras tanto, muchos de sus compañeros de Harry, volteaban a ver a su nueva "guardaespaldas" con mal disimulado interés. Varios de sus compañeros incluso habían intentado entablar una conversación con ella, pero tenía una lengua tan afilada como la de su padre, así que se llevaron un palmo de narices.

A Harry le agrado Hadiya en cuanto la conoció, era extraña en una forma agradable, no se parecía a ninguna chica que hubiera conocido antes, pero eso le agrado aún más, no es que sus amigas no fueran agradables, es solo que Hadiya le parecía interesante. Además de Fleur, él nunca había conocido a ninguna persona que fuera "mitad criatura", Remus era un hombre lobo, pero eso no era lo mismo que ser mitad criatura, ya que lo de él era una maldición. Y Sirius era un animago como McGonagall, pero eso no les daba los "poderes" que tenían las criaturas, como era el caso de Fleur con el "encanto veela" y Hadiya con su transformación en esa "leona" que podía devorar magia negra como si fuera una botana.

Harry estaba tan ensimismado en sus pensamientos, que no oyó cuando Hermione le estaba hablando.

—Harry, ¡Harry! —.

—Perdón Herms, ¿Qué decías? —

—Harry, termine con Dudley—.

Una luz se ilumino en su mente, sobre porque su primo había estado algo decaído semanas antes.

—¿Por qué Herms? —.

—La distancia Harry, de verdad que me agrada Dudley, pero estamos mucho tiempo separados y no quiero que por estar esperando a que nos veamos, pierda la oportunidad de conocer a alguien—.

—Eso no tiene sentido y lo sabes Hermione, ¿Es por Krum? —.

—¿Qué? Esto no tiene que ver con Viktor, cuando vino a visitarme, insistió en que al menos nos escribiéramos, y acepte. Pero en ningún momento le di la idea de que "tenga una oportunidad conmigo". Viktor sabe que en estos momentos no quiero saber de relaciones. Me conformo con tener amigos, ya habrá tiempo para tener un novio—.

Harry volteo a ver a Ron, que solo se encogió de hombros y a Draco que en ese momento estaba ocupado en suspirar por no ver a su novio Cedric, aunque este último se encargó de enviarle a Draco una caja llena de sus dulces favoritos y una hoja llena de muchos "te amo" en todo tipo de caligrafía posible que además se movían y lanzaban pequeñas chispas en forma de corazones. Muy Hufflepuff en opinión de Draco, pero el rubor de sus mejillas era la mejor señal de que a Draco le había gustado el obsequio.

Hermione y Ron, quienes habían sido elegidos prefectos ese año, tuvieron que estar dando rondas cada cierto tiempo en el tren, dejado a Harry a solas con un suspirante Draco, afortunadamente, luego de un rato, también llegaron sus demás amigos, Neville, Ginny, Theo, Pansy, Vincent, Greg, Blaise, Dean, los gemelos, incluso Seamus, quienes entraban y luego se iban y volvían a regresar luego de un rato. Horas después, una chica rubia que tenía apariencia de estar "perdida en su propio mundo" de Ravenclaw entro a su cubículo y se sentó junto a Neville saludando a todos como si ya los conociera.

Neville fue quien hizo la presentación.

—Chicos, ella es Luna Lovegood, va en Ravenclaw y es mi amiga, me ha ayudado todo el verano con unas plantas que he estado "cruzando"—.

—Yo te conozco, te he visto dejando papeles por todo el castillo, ¡Eres la chica de las notas de chismes! —Ginny estaba feliz de haber dado con la misteriosa fuente de chismes de Ravenclaw.

—No son chismes, la gente habla mucho cuando cree que nadie la escucha—Dijo Luna tomando una rana de chocolate del montón que tenían Vincent y Greg.

Neville le dijo a Harry en voz baja que a Luna la conocían también como "Lunática Lovegood" porque tenía algunas ideas "un tanto extrañas" así como su tendencia a hablar sobre criaturas que nadie había visto y que su padre tenía un periódico llamado "El Quisquilloso" que publicaba artículos muy descabellados. A Harry la chica le cayó muy bien. Le recordaba un poco a su "guardaespaldas".

El tren empezó a aminorar la marcha y Harry y sus amigos supieron que ya estaban llegado a la estación de Hogsmeade, se pusieron sus uniformes y empezaron a bajar sus baúles para estar listos. Hadiya llego apenas se paró el tren y guió a Harry y sus amigos, mientras Severus iba al frente para organizar a los demás estudiantes. Hagrid empezó a llamar a los de primero además de saludar a Harry y compañía con la mano.

Ron se le quedaba viendo a la "protectora" de Harry con la boca abierta haciendo que Hermione rodara los ojos y Draco seguía en su mundo particular. Pronto llegaron al castillo y en cuanto entraron al comedor, notaron la presencia de unos cuantos aurores, Moody estaba platicando con una chica con el pelo color rosa-chicle. Luego de que Harry se sentara en su mesa, Hadiya fue directo hacia Moody y la chica del pelo rosa.

En la mesa de profesores había alguien nuevo, Harry no recordaba que hubiera alguna asignatura sin profesor, y todos los profesores estaban ahí, así que no sabía que hacia esa "señora" con cara de sapo y su horrible trajecito rosa.

Dumbledore pidió silencio antes de dar su habitual discurso de inicio de curso.

—¡Bienvenidos todos a un nuevo año! Es mi deber decirles a los de primero, que el bosque prohibido esta, como lo dice su nombre, prohibido, así como el señor Filch me pide, que les recuerde que está prohibido hacer magia en los corredores y fuera de clase, así como están prohibidos varios artículos, cuya lista puede ser checada en la puerta de su oficina. Antes de empezar la selección y luego el banquete, debo presentarles a la señorita Dolores Umbridge, quien está aquí como parte de un programa de protección del ministerio, y sin más que comience la selecc... —.

Un carraspeo provenía de la bruja cara-de-sapo e hizo que Dumbledore interrumpiera su discurso.

—¿Sí? ¿Madame Umbridge? —.

—Solo quería hacerle notar que se olvidó de mencionar mi puesto actual en el ministerio director Dumbledore—La voz de Dolores Umbridge era demasiado aguda, aniñada.

—Mil perdones Dolores, su puesto en el ministerio es el de subsecretaria del ministro de magia. Ahora sí, ¡Que comience la selección! —.

La casa Gryffindor gano otros 10 miembros mientras Slytherin esta vez tenía al menos 15 (lo cual era raro, ya que en las pasadas selecciones apenas habían tenid miembros), Ravenclaw gano otros 8 mientras Hufflepuff gano 10 igual que Gryffindor. El resto del banquete transcurrió en relativa calma, al final de los postres, Dumbledore volvió a pedir silencio.

—...Ahora que hemos comido y bebido, quisiera aclararles algunos puntos antes de que vayan a dormir. Como habrán leído en los diarios, Lord Voldemort ha vuelto y a pesar de que este verano, en apariencia, ha estado inactivo, no debemos confiarnos. Es por eso por lo que el ministerio ha dispuesto a varios aurores para que nos ayuden a proteger el castillo. Sin embargo, es nuestro deber como profesores y ustedes como alumnos, poner todo de nuestra parte para que estemos seguros—.

—...No salgan de sus salas comunes luego del toque de queda, obedezcan las instrucciones de sus prefectos los aurores y profesores, eviten las confrontaciones entre ustedes, ayúdense entre ustedes, procuren ir en grupos o al menos en parejas y procuren estar alertas a cualquier situación extraña. Si ustedes sienten que algo no está bien, hagan caso a sus instintos. Hogwarts es más que una escuela, somos una familia, y debemos cuidarnos entre todos. Eso es todo lo que quería decirles. Ahora a dormir ¡Hop, hop! —.

La bruja de pelo rosa se acercó a la mesa de Hufflepuff mientras Moody iba hacia la de Slytherin, un auror de color fue hasta la mesa de Ravenclaw y Hadiya fue "asignada" a la mesa de Gryffindor. Los prefectos (incluyendo a Ron y Hermione, hasta ese momento, Harry se dio cuenta de que Theo y una chica de Slytherin que él no conocía eran los nuevos prefectos) se colocaron al frente de las mesas y les pidieron a los alumnos que los siguieran ordenadamente hasta las salas comunes.

Pronto, cada grupo iba encabezado por un prefecto y un auror, los demás prefectos se encontraban repartidos cada cierto número de alumnos, en cuanto entraron a la sala común de Gryffindor, Harry noto una puerta que no estaba ahí.

—El profesor Dumbledore dispuso que los aurores tuvieran su propia habitación en las casas, para que los alumnos tuvieran cerca ayuda—Dijo Hermione en voz baja a Harry mientras Ron estaba explicando lo mismo al resto de sus compañeros.

Los compañeros varones de Harry estaban alisando sus ropas mientras veían a Hadiya, era evidente que la encontraban muy atractiva, Harry se preguntaba qué es lo que harían si se enteraban de la "otra Hadiya" que habitaba dentro de ella, seguro que muchos aun así la intentarían invitar a tomar algo. Pero muchos le huirían, de eso estaba seguro. Por eso es por lo que Hadiya le pidió que no revelase nada sobre sus "habilidades especiales", o como dijo ella "lo que no conoce el enemigo de ti es tu ventaja".

—Gracias por el cálido recibimiento, respondiendo a algunas de sus preguntas, no, no estudie en Hogwarts sino en Mahoutokoro, ahí empezamos la instrucción antes de los 11, y no sé si mi casa es similar a Gryffindor, Suzaku está representada por un ave fénix. Sobre mi profesión, soy auror y he venido aquí a Inglaterra por un favor a mi mentor y amigo Alastor Moody y seré su protectora durante este curso. Cualquier pregunta o si necesitan algo, podrán localizarme en esa puerta que está detrás de ustedes, al parecer esa será mi habitación—.

Luego de algunos minutos, por fin todos se desbandaron y Harry pudo subir a los dormitorios donde se quedó dormido sin más, apenas toco su cama. Mientras, en su cuarto, Hadiya se preguntaba que estaba haciendo en Hogwarts la subsecretaria del ministro. Moody le había advertido que esa mujer siempre metía sus narices donde no la llamaban y que era raro que el ministro la haya enviado a Hogwarts, ya que había otras personas que estaban más capacitadas, entre ellas varios aurores.

Hadiya se prometió a sí misma, no bajar la guardia con esa mujer, podía oler la maldad que tenía dentro, aunque por fuera estuviera vestida de rosa.


Harry despertó vestido y antes que todos, así que se bañó y cambio la ropa, alistándose para el desayuno. Cuando bajo a la sala común, Hadiya ya estaba sentada ahí, esperándolo.

—Buenos días Harry—.

—Buenos días Hadiya, ¿Desayunamos? —.

—Aún no, debemos esperar al resto de tus compañeros para bajar al desayuno, te juro que solo será así para el desayuno, para la comida y la cena, las ordenes son dejar que ustedes lleguen solos al comedor, y solo debo volver a escoltarlos al final de la cena—.

—Uhmm, de acuerdo. ¿Qué hacemos mientras despiertan? —.

—¿Qué te parece si nos dividimos esta rana de chocolate que le robe a tu padre ayer en el tren y jugamos una partida de ajedrez? —.

—De acuerdo—.

Cuando los demás despertaron y bajaron a la sala común, Hadiya ya había acorralado al rey de Harry y estaba a un movimiento de darle Jaque Mate.

—¡Jaque Mate Harry! —Grito Hadiya con júbilo frente a un contrariado Harry.

—¡3 de 5! —.

—Pero si ya te gané 3 veces—.

—¡Demonios! —.

—¡Jajaja! No te enojes Harry, eres un fiero contrincante, pero nadie me gana en ajedrez, incluso Alastor solo me ha casi ganado un par de ocasiones—.

Ron se hinco ante Hadiya.

—Por favor mi lady ¡Permítame una partida con usted! —.

—Luego de la cena, con gusto, ¿Ron? ¿Verdad? —.

—Sí, así es—.

—Bueno, Harry, es suficiente por ahora, ¿Qué te parece si desayunamos? Ya bajo el resto de tu casa—.

Salieron todos hacia el comedor y en la entrada estaba esperándolos Severus.

—Hadiya, Harry, buenos días—.

—Buenos días profesor—Harry procuraba llamar a Severus, profesor; cuando estaban los demás alumnos.

—Buenos días Severus. ¿Desayunamos? —.

—Supongo que ha eso venimos todos—Hadiya, a pesar del sarcasmo, no se ofendió.

—Supongo—Y tomando a Severus del brazo lo arrastro hacia la mesa de Gryffindor.

La sorpresa fue mayúscula cuando la aurora sentó a Severus a su lado y empezó a sugerirle platos que podía comer, sin darle tiempo a Severus de hablar. Luego, mientras todos los Gryffindor se sentaban a desayunar, Hadiya ya había puesto comida en el plato de Severus y seguía hablándole sin permitir que él la interrumpiera.

Moody estaba riéndose bajito viendo la situación de Snape, mientras Dumbledore estaba asombrado de que su profesor favorito, no hubiera reducido a cenizas a la chica. Harry apenas podía contener la risa por lo ridículo de la situación.

Por fin, Severus pudo hablar.

—Señorita, aunque usted no esté familiarizada con nuestras costumbres, no es común que un profesor se siente en la mesa de los estudiantes, su caso es solo una particularidad para protección de los mismos—.

—¿En serio? ¿No me había dado cuenta? —Dijo Hadiya con un muy marcado sarcasmo.

Severus enarco una ceja ante la insolencia de la muchacha.

—Asumo que, por el tono empleado, usted ha hecho todo esto solo con el fin de molestarme ¿Cierto? —.

—¡Usted debe ser adivino! —Dijo Hadiya al tiempo que mordía un poco de fruta.

—Bien, si ese era todo el fin de esto, me retiro—Severus hizo el amago de levantarse y Hadiya le jalo la túnica, sentándolo bruscamente. Los Gryffindor jadearon del asombro, y Severus gruño peligrosamente—¿Cómo osas hacer eso? ¿Estas loca? —.

—No, solo no veo él porque debas irte a sentar allá, si ya estabas sentado aquí—.

—Tú me arrastraste aquí—.

—Pudiste negarte—.

—No si estrangulas mi brazo—.

—Yo solo sugerí que te sentarás aquí—.

—No es cierto, me sentaste a la fuerza—.

—¡Oh sí! Porque una frágil doncella puede sentar a un hombre como tú solo con su fuerza física—.

Severus no pudo pensar una respuesta y solo alcanzo a gruñir antes de retirarse a la mesa de profesores, ante la atónita mirada de los Gryffindor y Harry noto que Hadiya le guiñaba un ojo. ¡Merlín! Eso había sido divertido, su padre jamás perdía la compostura y esta chica ya lo había puesto en aprietos el primer día de clases.

Lo que no fue divertido, fue que Cho Chang, atravesó el comedor para sentarse brevemente junto a Harry y decirle que habían terminado, que apreciaba el tiempo juntos y esperaba pudieran seguir siendo amigos, y sin más se fue. Eso no le preocupo a Harry, sino el hecho de que el ignoraba que estuvieran saliendo y que Cho considerara que esas pocas salidas, que, dicho sea de paso, no habían tenido a solas, pudieran ser consideradas como una relación.

Es resto del día no fue tan movido como el desayuno, y Harry pasó sus clases con tranquilidad. Después de la cena, Ron acaparo la atención de Hadiya y jugaron varias rondas de ajedrez donde el pelirrojo siempre perdía, para su disgusto de Ron y el asombro de los demás. Nadie además de Severus le había ganado a Ron, nunca.


Dolores Umbridge estaba dando una ronda por el castillo al caer la noche. Parte de sus funciones era vigilar que los aurores designados para cada casa, permanecieran en las salas comunes, mientras otros haciendo rondas por el castillo al igual que los profesores y los prefectos.

Una vez cumplidas sus funciones, Dolores entro a la biblioteca y se dirigió a la sección prohibida, buscaba un libro en particular que le permitiría obtener cierta información que su jefe quería, pero no podía pedírsela directamente a Albus Dumbledore, y el anciano mago era experto en reconocer el veritaserum y tenía una fuerte barrera oclumántica.

En algún momento pensó que quizás el profesor de pociones podría serle útil, si lo sabía manejar, pero después del despliegue de la aurora extranjera, supo que eso era imposible. Sus lealtades estaban hacia el chiquillo y la escuela.

Ni pensar en usar al hombre lobo, este estaba ligado al chiquillo y a sus amigos Slytherin. Así que tendría que buscar otra forma de obtener la información que quería. Solo esperaba no tardar mucho, así podría decir que el trabajo era "demasiado agobiante" para ella y pondrían a otro en su lugar, y si no fuera por la información que su jefe necesitaba casi desesperadamente, ella ni siquiera habría considerado tomar el trabajo.


Nota al margen: la información sobre la casa de Suzaku, la tome de la página de Harry Potter en Amino, ya que no hay información oficial sobre si Mahoutokoro está o no dividido en casas y cuales son estas.