47.- Teorías
Harry despertó como todos los días, algo adormilado y con ganas de asesinar a alguien hasta que se bañaba, así que en modo zombi fue caminando hasta las regaderas y luego de un buen baño, procedió a vestirse, ya estaba completamente despierto y solo le faltaba "peinarse". El grito que soltó despertó a sus compañeros de cuarto.
—¿Mmm que paso? —La voz de Ron indicaba que todavía seguía en el mundo de los sueños.
—Mi cicatriz ¡Mi cicatriz! ¡Cambió! ¡CAMBIÓ! —Harry había empezado a gritar histérico.
Seamus y Dean saltaron de sus camas cuando oyeron "cicatriz" y "cambió", recordaban que a veces la cicatriz le daba problemas a Harry, aunque no sabían por qué.
—¿Quieres que te llevemos a la enfermería? —Ese fue Seamus.
—¿Podríamos llamar a tu padre? —Sugirió Neville.
—¿Sabes? Mejor hagamos eso Neville—Dijo Dean mientras Ron trataba de calmar a Harry.
Neville salió corriendo hacia las mazmorras y toco a la puerta de las habitaciones de Severus. Apenas abrió, Neville soltó todo sin detenerse.
—¡Profesor Prince! ¡Venga a la torre, por favor! ¡Harry lo necesita! —.
Severus ni siquiera cerró su puerta, corrió directo hacia la torre de Gryffindor, donde luego de subir las escaleras de los dormitorios, se encontró con un Harry histérico que solo balbuceaba algo sobre su cicatriz. Severus lo tomo de los hombros antes de hablarle.
—Harry, Harry. Soy yo. Tranquilo—La voz de su padre pareció sacar a Harry de su estado, y empezó a respirar un poco más tranquilo—Respira más profundo Harry, estoy aquí, no me voy a ir—Eso empezó a tranquilizar a Harry, luego de varias respiraciones, por fin logro calmarse. Severus por fin le preguntó—Bien, ahora, ¿Qué es todo eso de tu cicatriz? —.
—Mírala—.
Severus miró hacia la cicatriz, definitivamente era algo para que Harry se asustara a ese grado. Su siempre característica cicatriz en forma de rayo había perdido una línea. No. Más bien se había "reformado", ahora parecía una runa Kano, cuando antes parecía casi una Sigel.
—¿Recuerdas algo que hayas hecho diferente? ¿O algún hechizo o poción que pudiera estar cerca de ti? —Preguntó Severus.
Harry abrió los ojos como Hedwig, sí que había algo.
—Draco—.
—¿Draco hizo algún hechizo? —.
— No, es decir, paso algo con él, magia fuera de lo común—.
—Jóvenes, será mejor que partan hacia el comedor para desayunar, y les pediré de favor, que le digan a su jefa de casa, que Harry va a faltar a sus clases del día de hoy—.
Ninguno puso resistencia, se vistieron rápidamente y salieron al comedor, dejando a Harry y Severus a solas.
—Bien, vamos a mi despacho Harry—.
Harry siguió a su padre hasta su despacho y una vez dentro, Severus puso tantos hechizos defensivos como recordó.
—¿Qué pasó con Draco? —.
—Fui a escoltarlo ayer, por si acaso. No creía que estuviera completamente a salvo. Entonces Draco bebió esa poción, estoy seguro de que Poppy te dijo ayer—.
—Algo me comento, sí—.
—Bueno, ella estaba tratando de reanimarlo y nada funcionaba, entonces empecé a rezar por un milagro y algo como plata liquida salió del "amuleto" y entro en Draco y este se recuperó—.
Severus sopeso lo que Harry acababa de decirle, Nicolás le había contestado vía lechuza, que el amuleto en sí era un enigma tanto en lo que podía hacer, y como hacerlo funcionar, al parecer, tenía que ver con las emociones de Harry, ya que este deseaba que Draco se mejorara y eso pareció "activar" el amuleto.
—¿Por qué no viniste ayer mismo a contarme? —.
—Ya casi era el toque de queda, y pensaba venir a verte antes del desayuno, pero entonces vi mi frente y me asusté. Las cicatrices mágicas no cambian porque sí—.
—Quizás deberíamos consultar a tu abuelo—.
Por flu, ambos fueron hasta el despacho de Dumbledore, quien estaba con sus inseparables túnicas purpuras y caramelos de limón.
—Severus, Harry, ¿Qué puedo hacer por ustedes tan temprano? —.
—Abuelo, yo... —.
—Empieza por el principio Harry y solo dilo—.
Albus, al igual que Severus, poseían la capacidad de calmar a Harry, era raro ver a Harry tan alterado, pero no imposible. Harry respiro fuerte y entonces contó lo que había pasado en la enfermería y lo que había pasado con su cicatriz. También le contó a su abuelo sobre el amuleto y la leyenda alrededor de él.
Albus se quedó un momento pensando.
—Creo que la teoría de Draco es muy posible, tú quieres a Draco y querías que se recuperara, así que el amuleto debí interpretar tus deseos y ayudo a Draco.
—Eso dijo, más o menos, Draco. Que el amuleto solo debe servir para ayudar—.
—Harry, ¿Hay algo más que desees compartir con nosotros? —Harry pensó en su teoría sobre su peluche-pulsera.
—Si, tengo una teoría sobre Katari, creo que es mágica y está reuniendo gemas que representan a las casas de Hogwarts—.
—¿Por qué crees eso? —Severus estaba sorprendido por las deducciones de su hijo.
—Verán, el rubí lo obtuve enfrentándome a Quirrell, tratando de ser valiente por mis amigos y por ti papá. El basilisco lo derrotamos juntos, con un ataque certero y combinado, con bastante estrategia para lo rápido que debimos pensarlo. El rubí representa a Gryffindor y su valor, y la esmeralda representa a Slytherin y fue obtenida con astucia. Eso me deja pensando que las siguientes gemas deben ser obtenidas así, con la representación del valor o valores más representativos de las otras dos casas—.
Tanto Severus como Albus estaban impresionados de las deducciones de Harry, Albus había barajeado una posibilidad parecida, pero había obviado el "como" habían sido obtenidas las gemas, mientras Severus pensaba que lo que le había dicho Flamel, era cierto, la serpiente de peluche era más que un juguete y podía ser un artefacto de magia muy poderoso, la pregunta era la misma que con el amuleto, ¿Qué hacía y como lo hacía?
—Bien mis muchachos, creo que lo mejor que podemos hacer por el momento es no hacer nada, debemos investigar que hace cada objeto y como lo hace, pero debemos ser cautelosos, y buscar más información sobre ellos, mientras tanto Severus, haríamos bien en informar sobre este hecho a los Flamel, quizás tengan algo en su biblioteca que pueda despejarnos dudas. Por lo demás, deberían tomarse el día libre, yo me encargo de avisar a tus alumnos Severus.
Entre líneas, Albus le estaba pidiendo a Severus que les informara a los Flamel para integrar esto a su investigación especial. Severus y Harry salieron del despacho del director y en el camino, decidieron que, si tenían un día libre, bien podían matar dos pájaros de un tiró, Severus alisto un traslador en pocos minutos y se dirigieron a la casa de los Flamel.
Nicolás y Perenelle Flamel estaban en su laboratorio cuando Severus y Harry llegaron, la alarma-campanilla que habían puesto, les aviso de la llegada de sus visitantes. Ver a Nicolás Flamel con un mandil manchado de quien sabe qué cosas, guantes gruesos de piel de dragón y unos lentes parecidos a los que usaban los químicos muggles, le daba un aire a un científico loco.
—Harry, Severus ¿A qué debemos el honor de su visita? —.
—¡Buenos días Nicolás! —Saludo Harry alegremente.
—Buenos días, sucedió algo y Albus cree que deberíamos informárselos para su investigación—Contesto Severus.
—Ya veo, pasen, mis elfos les prepararan algo para comer—.
Ya en la cocina, frente a un plato con huevos revueltos, pan tostado, rosbif y café, Severus empezó a relatar lo que había logrado deducir sobre el amuleto en base a lo que Harry le había comentado. Nicolás escucho a Severus, y luego a Harry, luego de lo que pareció un eterno instante, Nicolás les dijo lo que él pensaba que estaba pasando.
—...Severus, ¿Alguna vez le dijiste a Harry que su peluche fue "conjurado"?—.
—No—.
—Bueno, Harry, el peluche que tienes, es producto de la magia, no fue "conjurado", quién lo conjuro para ti, básicamente lo creo de la nada, solo que había mucha magia sobrecargando el ambiente cuando hizo el encantamiento y el peluche es el resultado de magia muy antigua, de hecho, dos tipos de magia muy antigua y relacionada entre si—.
—Entonces ¿Katari es mágica? —Pregunto Harry viendo con otros ojos a su peluche-pulsera.
—Si y no Harry, cuando se creó, absorbió esas dos magias en su interior, es un amuleto, como el otro, excepto que este fue creado sin un objetivo más que la naturaleza propia de esas dos magias, sin una meta fija. En cambio, el otro amuleto fue creado con una intención específica y fue producto de la experimentación de varios años. Al menos es lo que hemos podido investigar mi esposa y yo—.
—Entonces ¿De dónde viene Katari? —.
—Harry, Katari fue creada en la casa de tus padres, justo después de que fueran asesinados por Lord Voldemort. Quien llegó a tu casa, trato de cuidarte y ya que no podía hacerlo en ese momento, al menos quiso darte algo que calmara tu pena, y conjuro a tu peluche. Katari es el resultado de un sacrificio por amor que efectuó tu madre y por un deseo de protección surgido desde el corazón, ambas magias eran tan compatibles, que se mezclaron y el hechizo fue el catalizador y surgió Katari. Si tuviera que describirla, diría que es un amuleto-guardián—.
—¿Y qué tiene que ver el amuleto en todo esto? Digo, el que me estuvieron enviando en partes—.
—Bueno, el amuleto que tienes, en teoría ni siquiera debería existir, Perenelle y yo rastreamos su origen hasta la Grecia antigua, como una forma de curar enfermedades, proteger pueblos, personas, etc. Todos deseos de protección hacia los seres queridos, así que creemos que fue construido por 4 magos, jefes de sus pueblos, seguramente amigos de toda la vida. No creemos que la leyenda tenga que ver con dioses, sino con cuatro amigos, cada uno distinto en su magia, y que encerró parte de ella en cada fragmento del amuleto—.
—Eso suena un poco a ciertos artefactos oscuros—Dijo Severus.
—Pensaría igual, pero no, cada fragmento contiene la "magia", estos magos cedieron voluntariamente, una parte de su núcleo mágico, para que residiera en el amuleto y este acepto ese sacrificio, así que hablamos de cuatro núcleos mágicos, trabajando para lograr un solo fin, proteger a los que amamos. Quien tenga el amuleto, puede proteger a sus seres queridos, incluso cuando el amuleto está separado—.
—Pero es imposible que un mago pueda dominar la magia de cuatro personas distintas, incluso la marca tenebrosa solo puede dominar la magia de un mago a la vez—.
—Piensa Severus, Harry no "maneja" la magia directamente, tiene algo más con él que sirve de intermediario—.
—Katari—Dijo Severus comprendiendo por fin.
—Así es, la magia del peluche protege a Harry y ayuda a que este canalice sus deseos hacia el amuleto. No importa si lo toca, eso no le haría daño, pero manejar cuatro núcleos mágicos podría borrar su propio núcleo, así que Katari ha estado "ayudándole" y sirviendo a la vez de catalizador—.
—Ok, ok, eso resuelve lo del amuleto, pero ¿Y mi cicatriz? —Dijo Harry.
—Harry, esa cicatriz está llena de "magia oscura", el amuleto también ha actuado como un guardián para ti, a través de Katari, cuyo trabajo es protegerte, así que ha empezado a borrar la magia oscura de la cicatriz, si mi teoría es correcta, esa cicatriz desaparecerá por completo en un tiempo—.
Severus estaba exultante de alegría, si la cicatriz se eliminaba, la conexión que tenía Voldemort con Harry también desaparecería.
—Vaya, que tarde es, ya casi es hora de la comida, ¿Se quedan a acompañarnos? —Dijo Nicolás.
—Supongo que sí, el abuelo nos dio el día libre—Contesto Harry.
Severus asintió y pasaron juntos el resto del día en la casa de los Flamel, al caer la noche, y antes de que se fueran, Nicolás le deslizo discretamente un pergamino a Severus, para que se lo entregara a Dumbledore.
Ya de vuelta en Hogwarts, Severus y Harry fueron al gran comedor para cenar, y ahí, Severus le dio discretamente el pergamino a Albus. Albus sonrió beatíficamente cuando leyó el mensaje de Nicolás.
"Elimina los pedazos de alma, tu nieto estará a salvo".
Dolores Umbridge parecía ser una estatua más en Hogwarts, su presencia apenas era notada, pero esa era la ventaja de los empleados "invisibles". Su labor era limitada a dar "reportes" sobre el funcionamiento de la escuela al ministerio. Su otra labor era "de horas extra", por decirlo de alguna manera.
Ya había dado con el paradero de la información que buscaba, pero como llegar a ella, ese era el verdadero problema, ya que estaba bajo un enorme candado irrompible con magia, al menos la de ella, requería más fuerza de la que poseía en esos momentos y eso fue lo que le reporto a su jefe.
Su jefe no se distinguía por ser un hombre paciente, pero en el caso de ella, normalmente le proveía de los medios para que consiguiera lo que él le pedía, las ventajas de ser particularmente creativa en sus tareas.
Le envió el mensaje a su jefe por el medio habitual y siguió su rutina hasta que él le enviara un medio para romper el candado que le impedía llegar a la información que buscaba.
Hadiya se preguntaba en donde pasaron todo el día sus dos personas favoritas, luego de su tío Moody. Pero en cuanto Harry se desocupo, tuvo la oportunidad de interrogarlo, ya que había oído el rumor entre sus compañeros de que algo horrible había pasado con él.
Lo cual era una mentira, ya que, aunque no era usual, el cambio de una cicatriz mágica no debería suponer un gran impacto en realidad ¿Cierto? Pero, aun así, se decidió a revisar a su pequeño amigo.
En cuanto puso la mano sobre la cicatriz, la golpeo una sucesión de imágenes, donde un hombre serpentino le lanzaba la maldición asesina a un Harry bebé, luego el hombre se desvaneció y llegó otro hombre, Severus. La cara de odio que le dirigía Severus a un pequeño bebé fue lo que más la impacto ¿Qué demonios había sido eso?
—Hadiya ¿Estas bien? —Harry la miraba expectante, al parecer se había quedado quieta un rato.
—Yo... sí Harry, es solo que, si era mucha magia oscura, pero tu padre y ese tal Nicolás tienen razón, la magia de la cicatriz parece que disminuyo en algo, así que es probable que desaparezca, solo mantén esos amuletos siempre contigo—.
—Bueno... entonces, que descanses, yo estoy muerto y mañana de seguro me dejaran un montón de tarea para reponer este día—.
—Hasta mañana Harry—.
Hadiya se preguntó qué era lo que había visto en la cicatriz de Harry. Su cicatriz casi parecía viva, sabía que el pobre chico había sufrido la maldición asesina y que era la única persona que sobrevivió a ella, así que debía tener secuelas muy fuertes de magia oscura, pero esto era diferente, era como ver las "memorias" de la cicatriz.
Decidió ir a ver a Severus una vez que los chicos se durmieran.
Una vez que la noche avanzo hasta la madrugada, Hadiya se escurrió de la torre hacia las mazmorras. Y lo bueno de ser quien era, es que los escudos de la escuela eran un juego de niños, bastaba unas pocas palabras y cedían ante su magia. Así que se coló en los aposentos de Severus Prince.
El hombre se había quedado dormido boca arriba, despatarrado, y cuando se acercó, la vio.
Una marca de lealtad. Un león junto a una serpiente, más concretamente, una serpiente adulta, acompañando a un joven león. Ambos animales dormitaban plácidamente en el pecho de Severus.
¡Era una marca viva!
De lo que había oído con Moody, ni siquiera la marca tenebrosa podía hacer eso, se requería un enorme sacrificio y una lealtad a prueba de todo para obtener esa marca, y hace siglos que nadie obtenía una, ya que se trataba de magia muy antigua, cercana al tiempo de los druidas.
¿Y si esta marca estaba relacionada a lo que Harry le había contado?
Hadiya no se quedó con las ganas y puso su mano con cuidado sobre la marca de Severus.
Al igual que con Harry, una rápida y esta vez, violenta, sucesión de imágenes corrió ante sus ojos, pudo ver a una mujer que tenía los mismos ojos de Harry, a un joven parecidísimo a Harry, pero de ojos avellana, que humillaba a Severus junto con otros tres pelafustanes, luego vio a Severus diciendo un insulto horrendo a la mujer de ojos verdes. Disculpas no aceptadas, un rubio que le ofrecía el "mundo" a Severus a cambio de su lealtad.
Pudo ver dolor, angustia, arrepentimiento, temor. A Severus contando sobre una profecía a un ser serpentino que daba verdadero asco de verlo. Luego una casa en ruinas, y el sonido de un bebé llorando.
Reconoció los cadáveres, la mujer de ojos verdes y el hombre parecido a Harry, sus padres, Lily y james Potter. Y luego vio a Severus llegando hasta la cuna del pequeño Harry. Sintió su odio irracional hacia el pequeño, hasta que vio sus ojos, los ojos de Lily. Sintió como la rabia remitía y entonces, pudo sentir la pequeña manita tocando la nariz de Severus y haciéndolo estornudar, lo cual despertó la risa del pequeño y derritió el corazón duro de Severus.
Pudo sentir el arrepentimiento y las ganas de proteger a ese pequeño. ¿Cómo podía cambiar del odio a las ganas de protegerlo? Pero viendo a Harry, a través de los ojos de Severus, pudo notar el porqué, Severus había amado a la madre de Harry y veía el espíritu de esa mujer en su hijo. La promesa de protegerlo nació esa noche en su corazón, y la magia antigua que aún estaba en el aire, acogió la promesa y la hizo valida.
Severus había enlazado su vida y lealtad, esa misma noche.
Luego, un hombretón que reconoció como Hagrid, hizo que Severus tuviera que esconderse y conjurar un objeto que distrajera al semigigante y al pequeño. Sin pensarlo, creo una serpiente de peluche. Producto de dos magias distintas, pero igual de antiguas y complementarias. La magia de la madre de Harry seguía en el aire, y acogió la magia invocada por la promesa de Severus y consolido en un guardián para Harry. Su peluche.
Mas imágenes, ahora de una mujer que estaba aterrada con la visita de Severus, un trato donde esta misma mujer le cedía la custodia a Severus. Severus tomando la marca de lealtad, que era más un mero trámite. Harry en su cuarto, Harry siendo bañado con un patito de hule, Harry en su primer día de escuela. Harry en cualquier situación, jugando con otros niños, conviviendo con su primo.
Harry siendo rescatado del lago negro, Albus haciéndole caballito mientras Severus tomaba fotos para su álbum. Harry en su cumpleaños junto a una horda de pelirrojos. Y muchas más memorias de Harry y Severus.
La última imagen que la marca le permitió ver fue cuando Harry le decía a Severus que él siempre lo vio como un padre.
Hadiya no solo vio las memorias de Severus, sino también la magia que circulaba en esos momentos. Cuando Severus dijo que consideraba a Harry su hijo, la magia lo tomo como válido y cuando Harry dijo que consideraba a Severus su padre, la magia lo termino de validar.
La marca de lealtad, ya no lo era, era una marca de familia. La magia le había concedido a Severus, ser el padre de Harry.
Hadiya cayó al suelo, estaba agotada de haber visto tanto.
—Espero que haya un buen motivo para que hayas irrumpido en mis aposentos—.
La voz de Severus Prince fue lo último que escucho Hadiya antes de caer en la inconsciencia.
