50.- Día difícil
"Cerca del volcán Vesubio, estaban las cuatro comarcas de los cuatro amigos más unidos de toda Pompeya, uno se llamaba Aetos y toda su existencia era plena gracias a su familia, entre sus padres, hermanos, esposa e hijos, su vida estaba colmada de dicha y gracias a su juicio benevolente, la gente de su comarca lo había elegido su gobernador".
"La siguiente comarca estaba regida por Cyril, cuyo amor a prueba de todo hacia sus amigos, a los que ayudo en innumerables ocasiones, fue lo que lo llevo a ser elegido el gobernador de su comarca, tantos favores que él nunca quiso cobrar, ya que amaba a sus amigos y odiaba verlos pasar por penurias, considerando a su comarca como su grupo de amigos, cuido de ella con su vida".
"Lander, el gobernador de la siguiente comarca, había hecho del amor por su amada, su modelo a seguir, un amor apasionado, y a la vez tranquilo, lleno de dicha, de problemas, de conflictos y de reconciliación. Viendo a esta pareja, muchas parejas de la comarca habían buscado emularlos y esa comarca en especial, estaba ahora llena de familias felices y contentas. Al contrario de sus amigos, Lander no fue elegido, sino que heredo el puesto, pero eso no fue impedimento para que fuera un regente justo".
"Demetrius, el último de los gobernadores era amante de la humanidad, amaba desde el más joven de los ciudadanos hasta el más anciano. Este amor casi universal por la humanidad lo hacia un regente que rayaba en la veneración que solo se les prodigaba a los dioses. Él veneraba a sus ciudadanos y buscaba la felicidad de cada uno de ellos. Fue elegido, luego de haber sido uno de los más dedicados sacerdotes de Júpiter".
"Los cuatro regentes de las comarcas, que eran vecinas, eran también los mejores amigos desde niños, cada uno amaba a los otros a su manera, y entre todos se cuidaban y cuidaban a las comarcas de los otros. Quien diría que los planes de los dioses terminarían en tragedia viendo la felicidad de los ciudadanos".
"La tragedia llego de la mano de una pequeña cabra, un niño y su padre. Ellos vieron venir la tragedia, el volcán retumbaba y el padre, que ya había vivido una erupción en otra tierra, había aprendido a reconocer las señales. Agarro a la pequeña cabra y a su hijo y corrió a ver al primer regente, Aetos, para advertirle y que salieran de ahí. Aetos no lo escucho".
"La familia entonces decidió probar suerte con el siguiente, Cyril, y sucedió lo mismo que con Aetos. Lander prometió meditarlo, pero el padre sabía que el tiempo se estaba acabando, así que corrió hasta donde se encontraba el último de ellos, la última oportunidad de salvar, al menos, a algunos ciudadanos romanos".
"Demetrius lo escucho, Demetrius creía en los dioses y en sus veleidosas decisiones, así que movilizo a su gente para que partieran inmediatamente y, para sorpresa del padre, Demetrius saco una joya en forma de medio arco con la palabra Ágape escrita en él. Además de esta joya, Demetrius saco una varita de olivo, e hizo florituras arcanas. Al terminar las florituras, una criatura plateada surgió y Demetrius le dijo que avisará a los demás".
"La plateada criatura partió y Demetrius y su gente empezaron a moverse. Pero el tiempo se había agotado. El volcán empezó a sacar cenizas como si fueran ríos, cenizas ardientes que los sepultarían a todos".
"Demetrius le pidió al padre e hijo que hicieran algo por él, que llevarán a su gente y la de las otras comarcas a un sitio seguro. Demetrius le tendió la joya al padre, que sostenía a la cabra bajo su brazo y su hijo que estaba agarrado firmemente a su túnica. En cuanto la joya toco las manos del pastor, este soltó hilos plateados que tocaron a cada ciudadano de su comarca y se extendieron hacia las otras. Los hilos empezaron a brillar y de repente, tanto el pastor y su hijo como los ciudadanos de las comarcas estaban a varios kilómetros del volcán y vieron sus hogares ser sepultados por las cenizas".
"Los ciudadanos estaban a salvo, pero sus regentes, sus amados gobernadores, no salieron de sus comarcas. El pastor y su hijo no sabían cómo lidiar ahora con la tarea que les encomendó Demetrius, pero la joya que les habían dado parecía saber qué hacer, en vez del medio arco había una especie de nudo, dentro de un circulo donde estaban otras tres palabras. De esa joya, surgió una luz que se extendió hacia un punto, instándolos a seguirla y eso hicieron".
"Detrás de ellos, ya no había nada a lo que regresar y todos los ciudadanos, decidieron honrar la memoria de sus regentes, buscando una nueva tierra donde establecerse y extenderlo que habían aprendido de ellos, la búsqueda de la felicidad universal".
Harry y Severus despertaron en la mañana del tercer día, ambos con la memoria fresca de uno de los sueños más vividos que habían tenido.
—¿Demetrius? ¿También lo sonaste? ¿Soñaste a Demetrius papá? —.
—Soñé con un pastor y el Vesubio. Y este hablaba con un gobernador—.
—Creo que soñamos lo mismo—.
—¿Qué querrá decir? Nunca había oído de sueños compartidos—.
—¿Cómo durmieron? Espero hayan descansado—.
La voz de Dumbledore los sacó de su conversación. Ambos se levantaron con trabajos de la mullida cama, pero al parecer estaban bien dentro de lo que cabe. Su magia se sentía completa.
—Mis muchachos, lo que ustedes hicieron fue muy valiente, los objetos ya están limpios de la magia de Voldemort y ahora solo son lo que son, objetos ordinarios—.
—Albus, es hora—.
—¿Estás seguro Severus? —.
—Muy seguro—.
—¿Entonces qué les parece si desayunamos mientras le digo todo a Harry? —.
Albus salió de la habitación sin esperar respuesta, mientras Harry se ponía nervioso al terminar de vestirse para desayunar ¿De qué demonios estaba hablando Dumbledore?
Harry y Severus entraron a la cocina y ya estaban ahí Dumbledore, Moody, Hadiya y los Flamel. Ambos se unieron a ellos en la mesa y luego de que comieron algo, Dumbledore empezó su explicación.
—Harry, como sabes, Voldemort quiso matarte en la noche de Halloween luego de tu primer cumpleaños. Supongo que te has preguntado alguna vez cual era el motivo por el cual intento matarte. Bien, todo es por una profecía que hizo la profesora Trelawney. La noche que la entreviste para el puesto. En esa profecía se hablaba de un niño que nacería al final el séptimo mes y que tendría el poder de terminar con Voldemort. Un niño nacido de aquellos que lo habían desafiado tres veces. Solo había dos niños que habían nacido de dos padres que hubieran enfrentado a Voldemort, Neville y tú—.
—¿Entonces, el hecho de que yo sea huérfano es debido a una estúpida profecía? —.
—Comparto tu visión sobre las profecías Harry, solo son líneas, no están grabadas en piedra ni son necesarias de cumplirse, pero Voldemort si la creyó, y fue tras de ti, pensando que la profecía te marcaba a ti. Pero fue algo extraño, Voldemort es mestizo Harry, al igual que tú, sin embargo, sus ideas proclaman por la supremacía de los sangrepura, ¿No era más lógico elegir al niño de padres sangrepura? Neville parecía un candidato más acorde a sus creencias, pero pensó que eras tú y eso selló el destino de ambos—.
—...Tu cicatriz Harry, fue el resultado de la maldición asesina rebotando hacia Voldemort, pero no fue lo único que hizo ¿Sabes? Él había estado "experimentando" con magia oscura muy peligrosa incluso para alguien como él. Creo algo llamado horrocruxes, objetos capaces de contener un fragmento de alma, de modo que, si tu cuerpo muere, una parte de ti queda anclada al mundo mortal, de forma que eres "inmortal". Pero el costo es terrible, debes matar con ese fin, únicamente ese fin—.
—...Crear uno es una abominación, pero Voldemort creo más de uno, pensé que eran seis al principio, sin contar al propio Voldemort, pero no Harry, eran siete "objetos", tú eras el séptimo horrocrux, y hablo en pasado porque, si te miras en un espejo, veras que tu cicatriz ha desaparecido—.
Harry no se atrevió a comprobar las palabras de Dumbledore, pero se tocó tímidamente la cicatriz y noto que lo que le decía su abuelo era cierto.
—Harry, los amuletos que cargas contigo, tú sabes que no son normales, uno es una reliquia de magia muy poderosa, Nicolás me ha explicado que cada parte del nudo contiene una parte del núcleo mágico del mago que forjo esa parte, así que tienes en ese amuleto, la potencia mágica de cuatro magos. Sobre Katari, resulta que es un guardián creado de dos magias. El sacrificio de tu madre y el deseo de protegerte de otra persona, Severus—.
—...Tu madre se sacrificó por ti, ofreció su vida por protegerte y cuando Voldemort la asesino, hizo que la magia de su sacrificio te protegiera. Luego, cuando Voldemort se había "desvanecido", llego Severus, no tengo que recordarte que tu padre ya era un espía de nosotros en ese momento, te encontró, pero él no sabía que yo ya había dispuesto órdenes para ti—.
—...Pocos sabían que él era un espía así que cuando oyó a Hagrid llegar por ti, se escondió y tu querías que él te cargara, así que, para distraerte, Severus conjuro "algo bonito, algo que te distrajera" sin pensar en un objeto especifico. Antes de que Hagrid llegara, él ya había prometido desde el fondo de su corazón, que te protegería con su vida—.
—...La magia de tu madre y el deseo de Severus de protegerte, conjuro dos tipos de magia muy antiguos y fuertes, y cuando Severus conjuro "ese algo", ambas magias se amalgamaron y surgió Katari, quien es tu guardián, creada expresamente para protegerte. Y es ella quien te ayuda a manejar el otro amuleto, porque toma tu "lugar" y evita que los núcleos toquen tu núcleo mágico, así puedes liberar el poder del amuleto sin dañarte en el proceso—.
—...Se que esto es mucha información para ti en este momento, pero sé que Severus aun quiere decirte algo, y creo que debemos darles algo de privacidad—.
Dicho esto, todos se fueron, dejándoles la cocina para ellos solos. Harry miraba a su padre, pidiendo la explicación a todo esto, ¿Era cierto? ¿Todo era culpa de una profecía dicha por una chiflada con cara de mantis? Severus tomo aire y comenzó.
—Harry, tú sabes que yo fui seguidor de Voldemort, bueno, la razón de que me cambiara de bando fue tu madre, yo... la amaba. Y después de la profecía, cuando él fue tras ustedes, yo... decidí pedir ayuda, le había rogado al lord porque no matará a tu madre, pero no estaba seguro de que el cumpliera así que acudí a Dumbledore y él me dijo que me daría ayuda, siempre y cuando "corrigiera" mi camino. Así me volví un espía—.
—...No me enorgullezco de lo que hice, yo fui quien oyó la profecía, una parte, y se la dije al lord, no pensé en las consecuencias y me arrepiento cada día de ello. Gracias a mi estupidez tus padres... y tu casi... cuando te vi, ahí en tu cuna, yo, no estaba pensando claramente, me sentí furioso, pensé en terminar el trabajo del Lord—.
—...Dejé que la ira que sentía hacia tu padre me cegara, y luego tu hiciste algo que me devolvió el alma al lugar correcto, me agarraste la nariz y me hiciste estornudar. Eso te hizo reír y vi en ti, en tu risa, en tus ojos, en todo tu, a tu madre, a mi más querida amiga, y mi primer amor, y prometí que cuidaría de ti con mi propia vida.
—...Entonces oí ruidos y vi que era Hagrid, conjuré un peluche, y surgió un peluche de serpiente, supe lo que era apenas hace un tiempo atrás. En fin. Dumbledore no quería revelar tu ubicación, pero yo tenía unas ideas y rastree a tu tía. Fui hasta ahí y tu tía, bueno, digamos que tuvimos una "seria" conversación y al final, ideamos un plan para que yo tuviera tu custodia y, aun así, tuvieras la protección de sangre que tu madre había imbuido en ti—.
—...Así terminaste viviendo conmigo y al lado de tu tía. Yo no podía vivir sin saber si estabas bien, si habías comido, si tenías miedo, si eras feliz o no. Por eso te busque. Y al final, me convertí en tu otro guardián—.
Severus se quitó la camisa de la pijama y Harry vio el tatuaje de su pecho, un león joven al lado de una serpiente. En cuanto pasó la sorpresa inicial, Severus se volvió a colocar la camisa y continuo.
—...Este tatuaje fue el que borro la marca tenebrosa de mi brazo, la misma que tenían Pettigrew y Barty Jr. Este tatuaje es el resultado de un hechizo de lealtad hacia ti. Jure ante Dumbledore, como requisito para que él, quien era tu guardián en ese momento, te cediera a mi custodia. Según Albus, esto quiere decir que un día serás un mago más poderoso que Voldemort, si no es que ya lo eres—.
—...Yo, me convertí entonces no solo en tu tutor, sino en tu guardián y he velado por ti desde ese día. Pero espere a contarte estas cosas hasta que tuvieras cierta edad, no es algo fácil de digerir para nadie, y menos para un joven, pero tú has demostrado que puedes con esto y más, Albus y yo, pensamos mucho sobre si era correcto o no decirte todo, pero llegamos a la conclusión de que solo teniendo toda la información que se pueda, podrías tomar decisiones acertadas—.
—Yo... tengo que pensar—.
Harry se fue del comedor, dejando a un preocupado Severus, que una vez más se cuestionaba si había hecho lo correcto. Y rezando a todos los magos porque su hijo no dejara de quererlo por haberle ocultado tantas cosas. Sobre todo, una.
Harry mientras tanto, caminaba hacia un jardín que Nicolás le mostró una vez, un jardín con un estanque donde el silencio era casi absoluto, el lugar ideal para pensar.
Pensó largo y tendido, su padre, Severus, la persona que más lo había cuidado y querido en el mundo, había "intentado" terminar el trabajo de Voldemort por que odiaba a su padre, ¿Qué pudo haberle hecho su padre James para que lo odiara?
Caminaba en círculos intentando ver algo que se le hubiera escapado, pero de los recuerdos que Sirius le había mostrado, no había indicios de que podría haber sido lo que impulso a Severus a odiar a James.
A Harry no le preocupaban los horrocruxes, ni Voldemort, ni si el mundo se acababa o no, nada. Le importaba saber por qué Severus había sido tan irracional por un instante. Pensó y pensó y de pronto, tuvo una epifanía, su guardián mágico, Katari, debía tener algún mecanismo de memoria. Quizás si pedía ver algo, Katari sabría.
Así, Harry se concentró en Katari, moviendo su magia hacia la serpiente de peluche convertida en pulsera. Lentamente, hilos de color azul se deslizaron de la pulsera hacia el estanque, como si fuera un enorme pensadero y pudo ver los recuerdos de Severus. Lo que vio ahí... rompió un poco el corazón de Harry.
Ya era la hora de la cena cuando Harry entro a la casa, había pensado todo el día, largo y tendido, sobre toda la información que le habían comunicado, ahora que sabía la naturaleza de los horrocruxes, podía ver que había una posibilidad de que Voldemort fuera vencido. Así que busco primero a Dumbledore.
Cuando lo encontró, no perdió el tiempo.
—¿Cuántos quedan? —.
Dumbledore no se sorprendió en lo más mínimo.
—Dos. El primer horrocrux era el diario que destruyo Ginny, el segundo en destruirse fue la copa de Helga Hufflepuff, los dos objetos que "limpiaste", el guardapelo de Salazar Slytherin y el anillo de los Gaunt, la familia materna de Voldemort, y finalmente, tú. Cuando limpiaste los objetos, esa magia también te libero de ese fragmento de alma. Así solo quedan dos fragmentos—.
—¿Cuáles serían abuelo? —.
—Creo que sería la diadema de Rowena Ravenclaw y Nagini, esa serpiente tiene un comportamiento no muy "natural"—.
—Entonces debemos concentrarnos en encontrar la diadema y luego ver como capturar a Nagini—.
—Así es. ¿Severus hablo contigo? —.
—Sí, de hecho, tengo que ir a hablar con él—.
Los ojos de Dumbledore brillaron como siempre lo hacían cuando está feliz por algo. Todo el miedo que tuvo Severus, se borraría en un instante en cuanto Harry hablara con él. Finalmente, Harry lo encontró en un balcón de la casa, mirando al atardecer, poco antes de que la noche cayera, había algunas estrellas asomando tímidamente en la escasa penumbra que nacía.
—¿Dia difícil? —.
—Mmhm—.
—Pensé en todo lo que me dijeron, tú y el abuelo... —.
Ese era el momento que más había temido Severus en años.
—...Yo... pensé mucho, solo había una cosa que no entendía, ¿Qué te hizo mi padre? James Potter no parecía ser alguien "malo", no como lo pintan Sirius y Remus, entonces pedí a Katari que me mostrara tus recuerdos, al tener algo de tu magia en ella, de la que conjuraste, quizás podía tener recuerdos tuyos—.
Severus se atrevió a hablar.
—¿Y los tenía? —.
—Sí. ¿Por qué nunca me lo dijiste? —.
—No era fácil, son recuerdos muy dolorosos para mí—.
—Hiciste, o más bien, intentaste hacer algo horrible, pero... me duele ¿Sabes? —.
—Yo... —.
—No, no digas nada, me duele el que no me dijeras todo, estoy enojado contigo, me ocultaste cosas y eso es lo que me duele—.
—Perdón—.
—Ahórrate las disculpas... padre—.
Decir que Severus se sorprendió fue poco.
—¿Q-qué? ¿Q-que has dicho? —.
—Que no te disculpes, aún estoy enojado contigo, bastante. Lo que intentaste hacer no tiene perdón, pero no puedo dejar de quererte tampoco. Has sido mi padre desde que tengo memoria, no te diré que no me dan ganas de lanzarte un hechizo urticante en "cierta parte", pero sigues siendo Severus Prince, la persona que me enseñó a volar en escoba, quien me cuido cuando me dio Gripe de Dragón, que me leía cuentos y me arropaba en las noches, sigues siendo ese Severus, por más que haya otro Severus, más oscuro, así como está el James que dio su vida por protegerme, el mismo James que también te hizo la vida miserable. No puedo dejar de quererlos a ambos. ¿Lo entiendes? —.
—Si, creo que sí—.
—Bien, vamos a cenar—.
Harry le tendió la mano a su padre.
—...¿Confías en mí? —.
Severus tomo la mano que le ofrecían y supo que estarían bien, a pesar de todo.
—Sí, confió en ti... hijo mío—.
Nota al margen: Este capítulo, marca el fin de los hilos que se refieren a los secretos que tiene Severus con Harry, pero aún faltan los secretos de Lucius Malfoy y los que rodean a Neville, Augusta sabe.
Sev decidió omitir la parte donde sus tíos lo "maltrataban", ya que esa información no la tiene que confesar él. Eso le corresponde a Petunia y Vernon.
Katari aún guarda un secreto al igual que Hadiya, aunque estoy segura de que muchos de ustedes, ya se imaginan por dónde van los tiros respecto al secreto de Hadiya, y Moody lo sabe, pero prometió guardar silencio.
Sobre los gobernadores, bueno, esa historia está relacionada con el amuleto y la leyenda de su origen, muchos, seguro ya están viendo el patrón y pronto conectaran los puntos. Si no, pues no se preocupen que pronto todo se sabrá.
Significado de los nombres de los gobernadores.
Aetos: Águila.
Cyril: Orgulloso.
Lander: Hombre del león.
Demetrius: Amante de la tierra.
