53.- Maldito San Valentín
Hermione le contó su plan, le pedirían a Hadiya que los acompañara a Hogsmeade como parte de la guardia para el día de San Valentín, ya que la siguiente salida al pueblo había sido una indulgencia de parte del director que le chiflaban las fiestas. Sabían lo mucho que Hadiya odiaba el ambiente "rosado y festivo" del día, así que se negaría y entonces Harry convencería a Severus de que la intentara "convencer".
Y eso justamente paso, en cuanto le mencionaron a Hadiya lo del día de San Valentín, puso el grito en el cielo.
—¿Qué? No, claro que no. Podrían pedírselo a Moody, él siempre está feliz de salir del castillo—.
—Pero Moody no es tan paciente con nosotros Hadiya... —Harry intentaba convencerla.
—Mi respuesta sigue siendo no—.
Harry ya esperaba esto, así que apenas se separó de su amiga, fue directo con Severus.
—Papá, convéncela—.
—Harry, si ella no quiere ir no podemos forzarla—.
—Pero es que Moody es tan... poco paciente con nosotros, si queremos tardarnos en Honeydukes o en Las Tres Escobas, Moody va a estar apurándonos. Además, quiero invitar a una chica y no quisiera que me estuvieran apurando, ¿Sabes? —Harry pensó rápidamente a quien podía invitar, no podía ser Ginny o Hermione porque ellas eran como sus hermanas y sabrían que era una treta. Tendría que pensar entre sus amigas de otras casas, quien podría ser su cita.
Severus pareció estar sopesando sus opciones y Harry procuro verse algo "tímido" y "nervioso" por invitar a una chica. Severus suspiro derrotado y Harry sonrió internamente, no vives tanto tiempo con el jefe de Slytherin sin aprender sobre manipulación.
—Está bien, veré como convencerla—.
—Gracias papá—.
—No me agradezcas, primero debe aceptar hacer la guardia conmigo—.
—¿Contigo? —Harry de hecho, esperaba esto, su padre no se podría resistir a conocer a "la chica" que invitaría, así que se ofrecería a "ir como guardia" de la salida a Hogsmeade.
—Si, creo que debería ofrecerme a ser parte de la guardia de Hogsmeade, un poco de aire fresco me vendrá bien—.
Harry procuro verse "algo enojado y molesto", como cualquier adolescente al que le fueran a arruinar una cita y la sonrisa ladina de Severus le confirmo que eso era lo que quería hacer su padre.
—No es necesario... —.
—Insisto—.
Harry boqueo como pez, y salió "enojado" de las habitaciones de su padre, azotando la puerta para darle dramatismo. A veces era bueno no haber quedado en Slytherin, porque ¿Quién pensaría que un León podría manipular así a su padre y a su amiga?
Harry pensó largo y tendido a quien le pediría ser "su cita" de San Valentín, no podía ser de Gryffindor o sospecharían, ni Cho Chang porque, en teoría, habían terminado (aunque él ni siquiera supo que estaban en una relación). Así que tendría que ser Luna o Pansy, uhmm, Millicent había bajado de peso y ahora se veía bastante linda... pudiera ser.
Luego de horas, Harry por fin se decidió por Luna, Pansy y Millicent eran de esas chicas que devoraban libros románticos y escuchaban a Celestina Warbeck, así que si salían podían malinterpretar las cosas, pero Luna vivía en su propio mundo y era linda en su estilo particular... y debía ser pronto.
Al parecer, se había corrido el rumor de que Harry iba a invitar a una chica a salir, y de pronto muchas chicas se hacían las encontradizas, incluso chicas de sexto y séptimo. Tardó un poco en encontrar a Luna al día siguiente, pero al fin la halló en los invernaderos.
—Hola Luna ¿Qué haces? —.
—Dejo alimento para las hadas, les gusta buscarlo en las plantas de la profesora Sprout—.
—Ahh, oye, ¿Me preguntaba si querrías ser mi cita de San Valentín? Como amigos, ya sabes, salir a pasear a Hogsmeade, ir a Honeydukes... —.
Luna lo miro con esos ojos soñadores y luego de algunos segundos volvió a esconder "comida para hadas" (que eran terrones de azúcar pintados de rosa y azul). Pasaron angustiosos minutos en los que Harry temió que Luna le dijera que no.
—Me gustaría ir contigo a Hogsmeade Harry, ya casi se me termina la comida para hadas y seguro necesitare algo para los Nargles, no son malos, solo quieren atención y prefiero dejarles cosas seguras de que tomen, para que no desaparezcan las mías—.
—Bien, te veré en los carruajes ese día—Harry ya se iba cuando Luna volvió a hablar.
—¿Sabes Harry? Creo que Hadiya y Severus harían una linda pareja, ¿No te parece? —.
Sus ojos refulgían como lo hacían los de Dumbledore cuando estaba particularmente feliz por algo, se veía concentrada y como si pudiera saber hasta lo que estabas pensando. Luego volvió a sus actividades de esconder azúcar entre las plantas. "Luna era una caja llena de misterios", pensó Harry.
Harry les contó a todo su "equipo" la idea de Hermione y como la habían implementado, Hermione también le había rogado a Hadiya que aceptara estar en la guardia a Hogsmeade porque Viktor Krum iba a ir de visita y la había invitado a salir y que no quería que hubiera puros hombres en la guardia, o iban a estar vigilándolos demasiado como para hablar algo.
Harry les dijo que invitó a Luna como cita "de amigos", y que ya había hablado con Severus quien estaba ansioso por "arruinar la cita" de su hijo, y eso significaba que le lanzaría ese anzuelo a Hadiya para que aceptará formar parte de la guardia junto con él.
Moody aceptó "llenar su agenda" con actividades que le hicieran "imposible" tomar la guardia de esa salida, mientras Perenelle y Molly les daban consejos de última hora a Hermione y Harry para provocar que esos dos se quedarán "a solas" con frecuencia.
Así llego el día, y Harry se arregló para su cita, ya que la idea era que su padre viera "interés" de él hacía una chica, Luna parecía estar en sintonía con la idea de Harry, ya que se había arreglado... de forma espectacular.
Como aún era invierno, hacia bastante frío y llevaba un pantalón negro, pero el abrigo que llevaba era azul oscuro y tenía bordadas varias constelaciones, debajo del abrigo, llevaba una blusa azul que realzaba sus ojos y su cabello iba peinado lacio y amarrado en una coleta, incluso llevaba un sutil maquillaje que la hacía ver bellísima. Solo las espectografas que traía en la cabeza denotaban que esa chica tan linda era su amiga Luna.
—Hola Harry, ¿Nos vamos? —.
Harry salió de su sopor y le tendió el brazo a su amiga de forma galante. Muchas chicas de Ravenclaw apretaron los dientes cuando vieron que Harry llevaba como cita a Luna y los cuchicheos se hicieron más cuando la ayudo a subir al carruaje y luego le dio una rosa de cristal hechizado para hacerlo irrompible, de color azul. Consejo de Perenelle para hacer ver que estaban en una "cita de verdad".
No pasaron ni 10 segundos cuando en el mismo carruaje se sentaron Severus y Hadiya, separando a los dos adolescentes en el asiento. Harry se rió internamente, arruinar una cita era el anzuelo perfecto para esos dos.
Hadiya empezó a platicar con Luna y Severus no le decía nada a Harry, pero le dedicaba miradas de "aprobación" por la chica que escogió como cita.
Cuando llegaron a Hogsmeade, Harry diviso a Hermione quien ya estaba junto a Viktor, Ron estaba con Lavender, Padma, Dean y Seamus que prefirieron salir en grupo para no sentir la presión de "buscar una cita", Neville invito a Ginny como amigos y Pansy jalaba del brazo a Blaise mientras Theo, Vincent y Greg los miraban divertidos, casi al final, alcanzó a ver a Draco del brazo de Cedric, mientras muchas chicas los veían con "ternura". Eran tan dulces que daban nauseas en opinión de Harry.
Harry se separó de la guardia, que ese día consistía en la profesora McGonagall, Sprout, Remus, Severus y Hadiya, así como la auror de cabello Rosa Chicle, Hadiya le había dicho que se llamaba Tonks.
Los profesores y aurores de la guardia se separaron parejas para patrullar el pueblo y para fortuna de Harry y el plan, Hadiya había agarrado del brazo a Severus arrastrándolo con ella, sin darle oportunidad de emparejarse con nadie más, Remus se fue con Tonks y la profesora McGonagall con la profesora Sprout.
Harry y Luna fueron a Honeydukes y Harry le compro una caja grande de terrones de azúcar, y luego Luna lo arrastro a una tienda de "curiosidades" donde Luna compro varias baratijas para los Nargles y luego de un rato, fueron a Las Tres Escobas, ahí encontraron ya a sus demás amigos platicando en varias mesas, pero todas muy cerca. Y los vio, a Hadiya y Severus sentados en la misma mesa, y haciéndoles señas de que fueran a sentarse con ellos.
Definitivamente ese par se merecían el uno al otro.
Luna jalo a Harry hacia la mesa y una vez cerca, noto que Hadiya y su padre tenían las mejillas muy rojas para ser causa solo del frío. Se pregunto qué habría pasado, y esperaba que fuera lo que pensaba.
Mientras en la mente de Severus y Hadiya estaba lo que había pasado momentos antes de arribar a Las Tres Escobas.
Flashback
Severus estaba algo molesto por que Hadiya no lo dejo seguir a "la parejita".
—Recuerda que también debemos patrullar el pueblo y vigilar a los demás estudiantes—Le dijo Hadiya a Severus luego de que este gruñera por enésima vez.
—Ya sé, pero quería divertirme a costa de Harry—.
—Y yo también, no iba a venir, pero arruinarle la cita a un adolescente sonaba demasiado tentador—.
Ambos caminaban por el pueblo revisando que los estudiantes no se salieran de ciertas áreas del pueblo ni que estuvieran haciendo nada indebido. Tuvieron que parar algunos conatos de pelea por tonterías y otros donde la chica le aventaba algún regalo al desafortunado novio que regaló algún presente que no le gusto a la chica en cuestión.
Se estuvieron burlando de la cursi decoración de la Tienda de Té de Madame Tudipié, toda rosa y recargada de holanes y confeti rosado. Hadiya fingió escalofríos cuando pasaron frente a ella, lo que hizo reír a Severus. Se sentía cómodo junto a la auror, aunque a veces lo fastidiara.
Cuando pasaron frente a Honeydukes, Hadiya arrastro a Severus para comprar "algunos" dulces, si por algunos uno entendía una caja de cinco kilos repleta del mejor surtido de la tienda. Si no fuera porque eran magos, no hubieran podido cargar tantos dulces.
Severus y Hadiya, en general, estaban pasando un buen San Valentín, así que empezaron a platicar de otros temas. Hadiya ahí se enteró de que Severus era amante de los gatos, y que, aunque los perros no el desagradaban, el prefería la compañía felina. Y Severus se enteró de la razón de la afición desmedida de azúcar de Hadiya, por ser mitad Leónida, su metabolismo exigía muchas calorías, y lo único que tenía tantas calorías en poca cantidad de alimento, eran las golosinas, así que consumía alrededor de unas 3000 calorías por día. Muchas de ellas provenientes de dulces.
—No es como que me queje ¿Sabes? Debe ser el sueño de muchas mujeres, comer sin medida y no engordar—Se rió Hadiya.
Severus pensó que tenía una risa muy linda y que seguramente sus labios debían estar dulces con tanta azúcar. Miró a la joven con dulzura y no se dio cuenta. Pero Hadiya si se dio cuenta del cambio en la mirada de Severus y se ruborizo. Eso hizo que Severus la viera como "adorable".
Estaban al final del pueblo y no había personas cerca, Severus no supo que lo impulso a hacerlo, pero cuando menos se dio cuenta, ya estaba frente a Hadiya y puso su mano en la barbilla de la joven, quien no se inmuto y se dejó hacer. Severus levanto la cara de la joven y deposito un suave beso en sus labios.
Sus ojos se encontraron y entonces se besaron, profundizando el beso y abrazándose en el proceso. Severus sintió el cuerpo cálido presionado al suyo y pensó que efectivamente, los labios de Hadiya sabían a dulce. Se separaron y sin decir nada, se encaminaron a Las Tres Escobas, ninguno quería romper el silencio y Hadiya entonces tomo la mano de Severus sin dejar de mirar al frente. Haciendo que este se ruborizará.
Fin del Flashback
Luna observaba a ambos con curiosidad, Harry con descarada sospecha y Severus levanto una ceja como diciendo "atrévete a decirme algo", Hadiya ocupaba su tiempo tratando de llamar a Madame Rosmerta para que les tomara la orden.
Cuando llegaron las bebidas, Severus aprovecho para incordiar a su hijo.
—Y dígame jovencita ¿Qué intenciones tiene con mi hijo? —.
Harry estaba asombrado del descaro de su padre, mientras Hadiya reía por lo bajo, era evidente que le divertía la situación. Luna contesto sin inmutarse.
—Las mejores intenciones, estamos conociéndonos para ver si podemos ser algo más que amigos—.
—¿Entonces ustedes están buscando ser pareja? —.
—Más bien estamos viendo si podríamos serlo, aunque después de esta cita, estoy segura de que podríamos ser pareja y espero que Harry se sienta igual—.
Eso descoloco un poco a Harry, Luna sonaba tan sincera y había perdido ese aire soñador, y lo miraba con firmeza. Harry nunca había visto a Luna bajo otros ojos, pero ahora que la veía bien, era una persona muy particular e independiente, usaba lo que quería y no le importaba la opinión de otros, solo la de sus amigos y eso si ella la pedía. El resto del tiempo, ella parecía estar en un mundo aparte, pero luego se concentraba y soltaba verdades como puños.
Rompía esquemas en cualquier persona, y les reviraba sus argumentos de forma lógica y aplastante muchas veces. Aun recordaba cuando aplasto a Hermione en su diatriba sobre los derechos de los elfos domésticos. "¿Cómo esperas que se vean como algo más que esclavos si tú misma los tratas como eso? Al decirles que se liberen, les haces ver que ellos están atados, pero demeritas el hecho de que ellos lo han elegido, así que pones en duda su capacidad de decisión".
Hermione boqueo como pez por mucho rato cuando no pudo hallar un argumento en contra, y luego de eso, mejor decidió empezar a hablar con los elfos para preguntarles "por qué" de su decisión de atarse a una familia. Hermione ahí comprendió que todo se trataba de balance, los elfos domésticos tenían mucha magia, demasiada para sus pequeños cuerpos, así que la forma que idearon para liberarse de parte de su magia fue servir a los magos en tareas que ellos consideraban algo demandantes. Los hechizos de limpieza y hogar consumían bastante energía mágica.
Con el pasar de las generaciones, los elfos domésticos lograron que su magia se adecuara a su cuerpo, pero habían encontrado goce en servir a los magos. Aunque no todos los magos los trataban bien, pero su promesa había sido a la familia del mago y no a un particular, así que fue más bien un error de cálculo que una promesa de esclavitud. Ahora la plataforma de Hermione estaba buscando un trato digno a los elfos más que su liberación, y por fin hallo gente más dispuesta a oírla con esa propuesta más moderada.
Harry se preguntó que más había por conocer de Luna, si una sola frase de ella había hecho que Hermione se cuestionara sus más acérrimas creencias de lo bueno y lo malo en algo que ella creía conocer.
—Pienso igual Luna, pienso que podríamos llegar a ser pareja—.
Luna lo miro de forma tierna y le tomo de la mano. La escena hizo que Hadiya fingiera estar vomitando de lo "vomitivamente tiernos" que se veían y Luna le dijo que era culpa de los Torposoplo que seguramente se había metido por su nariz.
Ahora fue el turno de Harry de divertirse con las miradas confundidas de su padre y Hadiya.
Pasaron el resto de la visita comentando diversos temas, Luna de repente era brillante y otras soltaba frases que dejaban a Severus pensando que estaba algo "loquita", y Hadiya estaba encantada con ella, Harry empezaba a disfrutar la compañía de su amiga y a pensar que él había sido sincero, podía imaginarse junto a Luna en un futuro, cosa que no le había pasado con Cho cuando "salían" ni con Ginny que alguna vez en tercero, sintieron curiosidad el uno por el otro, y se habían escapado algunas veces al lago para besarse, para descubrir que no había química realmente entre ellos como pareja y continuaron siendo tan amigos como siempre.
De vuelta en los carruajes, Severus y Hadiya habían vuelto a sentarse junto a Harry y Luna, pero esta vez no se sentaron en medio de ellos, así que Harry seguía tomado de la mano de Luna y le dijo que le gustaría seguir saliendo con ella, a lo que ella contesto que también le gustaría y quedaron de cenar juntos en el gran comedor.
Estaban a medio camino del castillo cuando se empezó a sentir frío, pero no frío de invierno, sino un frío que Harry sintió en tercer año, y esa vez, también lo había sentido luego de una visita a Hogsmeade. Severus saco su varita y Harry lo imito, No fue necesario decírselos a Luna y Hadiya, quienes ya estaban listas y Luna coloco un collar de corchos de cerveza de mantequilla en el cuello de Harry.
—Para protegerte de los Dementores—Le dijo Luna dándole un beso en los labios, al que Harry respondió gustoso. Harry pensó que ese beso iba a crear un patronus del tamaño de un colacuerno húngaro de lo bien que se sintió.
Los Dementores atacaron a la caravana de carruajes y los patronus volaron por todos lados, las clases de los sábados habían rendido frutos y ahora casi todo Hogwarts sabia conjurar un patronus corpóreo.
Pero no había solo Dementores, varios mortífagos salieron detrás de ellos y empezaron a atacar los carruajes, forzando a los estudiantes a salir de ellos y combatir, Hadiya y Severus empezaron a rodear al grupo de estudiantes que se había reunido a su alrededor y Harry quedo en medio del grupo junto con Luna y Pansy que iba en el carruaje delante del de ellos.
Ron y Dean junto con Lavender y Seamus estaban lanzando patronus mientras otros estudiantes estaban lanzando hechizos de ataque.
Una bombarda estallo adelante y supieron que era Hermione, nadie podía convocar una bombarda con esa fuerza más que su amiga.
Varios hechizos volaban y muchos mortífagos aparecieron atados y amordazados, seguramente cortesía de Neville, Seamus había perfeccionado un incendio que estaba dirigiendo a un grupo de mortífagos que tenían un hombre lobo con ellos, y fue cuando Harry oyó un grito a su lado. Bellatrix Lestrange apareció cerca de ellos, y había lanzado un Crucio hacia Severus que le dio de llenó.
Hadiya se transformó en Leónida e iba a saltar sobre Bellatrix, pero esta le lanzo una daga y le dio en un costado.
—Vaya, vaya, de saber lo que eras, jamás hubiera enviado a esos ineptos a intentar matarte, pequeña bastarda—.
Severus que se había logrado levantar fue en auxilio de Hadiya y le lanzó un Sectumsempra a Bellatrix, que desafortunadamente le dio en el brazo.
—Severus, veo que has cambiado, sabía que eras un traidor, pero no que apoyabas a los Potter—.
—Harry es mi hijo. ¡Claro que lo apoyare en todo! —.
Bellatrix que estaba sosteniéndose el brazo dañado, le sonrió malignamente.
—Yo no estaba hablando del hijo de la sangresucia—.
Y desapareció de ahí, dejando la pregunta en el aire.
