58.- El despertar de Katari
El día anterior a la batalla, había traído consigo la información más impactante para Draco y Sirius, los Malfoy.
Llegaron durante el desayuno acompañados de Augusta y Severus. Sirius, Remus y Albus tenían las varitas en ristre, así como el resto de los habitantes de la mansión, hasta que Severus les hizo un gesto que indicaba que eran amigos. Con reticencia, los tres magos bajaron las varitas y Severus los llamó además de Harry, Neville y Draco para que hablaran todos juntos en la oficina principal.
Augusta y Severus insonorizaron la oficina y solo hasta colocar el ultimo encantamiento se voltearon a enfrentar a su audiencia.
—Se preguntarán que hacen aquí los Malfoy. Ellos, bueno... han sido mis espías desde hace años—La voz de Severus sonaba algo insegura, sabia lo absurdo que sonaba, pero era la verdad.
Draco bufó, el menos que nadie podía imaginarse a sus "padres" siendo espías de nadie, ¿Qué los impulsaría a traicionar al señor tenebroso?
—Es cierto, los Malfoy nos dieron motivos para creerles y nos han estado proporcionado información sobre los planes del Señor Oscuro y hemos evitado varios ataques, pero no comparte toda la información con ellos, con nadie en general, así que por eso no hemos podido adelantarnos a sus planes—Augusta fue de las primeras que tuvo que ser convencidas por Severus, y no hubiera confiado en los Malfoy si no fuera porque ellos podían perder tanto como ella y Severus.
Draco no podía... no quería creerles. Sus padres lo habían amenazado, lo habían puesto contra la pared, su padre lo había expulsado de la familia y decían que eran espías, debía ser un plan para evitar Azkaban.
—No puedo creerles—Dijo sin más Draco—No puedo simplemente creer que un buen día se despertaron con ganas de traicionar al Señor Oscuro. No puedo—.
—Teníamos que alejarte de nosotros y del país—La voz de Lucius se oía gastada, seguramente por haber sido víctima de varios Crucios. El Señor Oscuro solía desquitarse con sus seguidores cuando estaba frustrado.
—¿Por eso me pusiste el ultimátum? ¿Para protegerme? No me taches de idiota Lucius. Simplemente no querías un hijo desobediente—.
—Si, así es. No quería que me desobedecieras, pero porque estaba pensando en cómo protegerte. Cuando me enteré de que era el diario, supe que el lord había llegado demasiado lejos en sus planes. Estaba seguro de que volvería y entonces se enteraría de la verdad. Tu madre y yo ya habíamos hecho demasiado para salvarte y sí el lord se enteraba, nos hubiera pedido que te entregáramos y no hubiera descansado hasta matarte—.
—¿De qué estás hablando Lucius? —Draco no entendía que tenía que ver él para que el Señor Oscuro quisiera su cabeza, al menos antes de emanciparse, ahora sí que tenía motivos para odiarlo el Señor Oscuro.
—Draco, tú no naciste el día que te dijimos. Naciste el 29 de julio—.
—Eso no me dice nada... —.
—Draco, ¿Sabes sobre la profecía? —.
—Harry me hablo sobre ella, ¿Pero qué tiene que ver conmigo? Ustedes no lo traicionaron—.
—Lo hicimos, tres veces—.
—Yo no entiendo... —.
—Draco, cuando tu madre supo que venias en camino, nosotros estábamos felices. Pero cuando la profecía fue emitida, no relacionamos la fecha de tu nacimiento a la profecía. Verás, las profecías no son "literales", tu madre y yo notamos que había agitación entre los mortífagos hasta que el hijo de Rookwood fue requerido por el Lord—.
—Pero Rookwood no tuvo hijos... —.
—Tuvo uno, tenía una novia y esta tuvo un pequeño, nació el 31 de julio, la mujer era una nacida de muggles, así que no había manera de saber quién era, pero esa noche Rookwood tenía al pequeño y el Lord entro a la mente de Rookwood. Estaba tan paranoico que pensó que, para asegurarse de no ser derrotado, debía deshacerse de todos los niños nacidos en la última semana de julio, fueran de quien fueran hijos—.
—...Mató al hijo de Rookwood y le borró la memoria, no iba a perder un mortífago tan eficaz. Yo había estado presente ese día, pero a hurtadillas. Había visto a Rookwood cargando al bebé y me intrigo. Cuando oí la maldición asesina, pensé que quien había muerto era Rookwood, no su hijo. Ahí supe que el lord mataría a todo niño nacido cerca del fin de julio, fuera o no hijo de sus enemigos—.
—...Tu madre y yo modificamos la memoria de los sanadores que ayudaron en el parto y falsificamos papeles. Pero, aun así, el lord intento entrar en la mente de tu madre y la mía, pero no contaba con que ella es una oclumante formidable. Y yo le había pedido a tu madre que me modificara la memoria y no pudo sacarnos información sobre ti. Cuando nos dejó ir, buscamos a los mortífagos que sabíamos tenían hijos y les ofrecimos esconder a sus hijos hasta que el Lord recobrara la cordura o tuviéramos un plan para huir, escondimos a los niños y les modificamos la memoria con un sello al final del encantamiento—.
—...Por último, la noche que partió hacía la casa de los Potter, habíamos decidido matarlo, logramos colar un veneno indetectable a su copa y lo bebió. Suponemos que eso ayudo a que el joven Potter pudiera eliminarlo esa vez. No contábamos con que el lord había hecho algo para garantizar que regresaría y ya les habíamos devuelto la memoria a los mortífagos con hijos.
—...Como ves Draco, eres hijo de dos padres que han enfrentado al señor tenebroso tres veces, y naciste al morir el séptimo mes, podías haber sido el niño de la profecía. Cuando intente usar el diario en el segundo año de Hogwarts de ustedes, solo pensé en dañar las reputaciones de Arthur y Severus, no tenía idea de que era en realidad el diario, pensé que sería alguna especie de maldición Imperius, pero no... eso—.
—...El lord había creado horrocruxes, y el diario era uno. Ese día le rogué a Severus que te mantuviera en su casa, que te protegiera, ningún lugar sería más seguro para ti que al lado de Potter y Severus, le rogué por la amistad que alguna vez tuvimos. Sabía que con los horrocruxes, el lord volvería y entonces averiguaría sobre nuestra traición—.
—...Cuando regresó, nos convertimos en espías de Severus y Augusta, quien temía que el lord quisiera eliminar también a Neville, por haber nacido tan solo un día antes que Potter, esa es la razón por la que Severus los ha entrenado estos años, para que pudieran defenderse del lord cuando regresara. Los tres son objetivos para el lord—.
Cuando Lucius termino de hablar, Draco no sabía que pensar, recordó entonces el verano del mundial...
—¿Por qué me intentaste maldecir en el mundial? —.
—Debía guardar las apariencias, pero mi maldición iba hacia un mortífago que estaba cerca de ti, mi varita no apuntaba hacia ti, aunque lo parecía. Jamás te haría daño Draco y lamento haber tenido que hacerte creer que ya no te amaba, ha sido lo más difícil que he hecho—.
Draco aún estaba renuente, pero veía sinceridad en los ojos de su padre.
—¿Por qué están aquí ahora? —.
—Escapamos, justo después de que tu madre entro en la mente de Bellatrix. La agarró con la guardia baja, Bellatrix estaba muy feliz por algo y a tu madre le pareció sospechoso y decidió averiguar la razón. El lord ha averiguado la ubicación de la mansión y atacara mañana—.
Era evidente que Severus y Augusta ya sabían esa información, porque no se sorprendieron por el hecho. Albus iba a decir algo, pero lo pensó mejor, quizás era mejor concentrarse en lo urgente, ya habría tiempo para resolver sus dudas. Y parecía que Sirius y Remus estaban teniendo los mismos procesos mentales que Albus.
—Bien, ¿Qué haremos? El lord tiene armas capaces de romper las barreras de sangre. Lucius esperaba que Severus y la Orden pudieran pensar en algo—.
Harry fue quien contesto.
—Dejamos que lo haga—.
Albus, Sirius y todos lo vieron como si estuviera loco.
—Harry, a pesar de que la profecía diga que tú tienes el poder de acabar con él no quiere decir que debas hacerlo o de que lo debas matar tu solo—.
—No me refiero a eso papá. Tengo los dos amuletos más poderosos del mundo literalmente en mi mano, además de un guardián poderoso en Katari. Les iba a decir hoy, pero esto paso antes. Se cómo usar el amuleto—.
—¿Qué? —.
—He estado teniendo sueños desde las vacaciones de navidad, sueños que repiten la misma escena con diferentes personas, primero pensé que había algo mal en los sueños, pero entendí que el primer amuleto estaba contando su historia, ya ha sido usado antes, pero ninguno de los involucrados había sobrevivido, por que ignoraban que necesitaban algo más. No esta errado el señor Malfoy, hay tres "elegidos", Draco, Neville y yo. Pero se necesita el "poder" que el Señor Oscuro no conoce, y sé que es, o más bien dicho, quien es. Y el amuleto requiere una última persona para que funcione, y también la he identificado. Todos estamos aquí—.
—¿Quiénes son los otros dos? —.
—Dudley y Luna—.
—¿Dudley? ¿Luna? —.
—Dudley nos sacó en el mundial de quidditch, no es un mago, pero conoce de nuestro mundo y es casi un mestizo en cuanto a su educación. Y Luna es mi amor, ¿Entiendes papá? —.
Severus asintió. El amuleto funcionaba para proteger y podía ayudarlos, pero eso dejaba la tarea de matar a Voldemort en otra persona, entonces recordó lo que Luna le había dicho, dos armas. Y quedaban dos piezas de alma, Nagini y el propio Señor Oscuro.
—¿Los Malfoy? —.
Harry asintió. La noche anterior, se le había revelado como vencer al Señor Oscuro durante un sueño. Su serpiente le había "hablado" de esa forma. El problema con la primera guerra había sido que el Señor Oscuro había divido a las familias, sembrado la desconfianza entre hermanos, pero eso ya no era un problema ahora. Al menos no dentro de los habitantes de la mansión. Todos confiaban unos en los otros, y había sido un proceso de años, de vencer juntos muchos obstáculos y prejuicios. Harry estaba seguro de su plan, o más bien, del plan de Katari.
Severus había reunido a todos los habitantes del castillo, y por todos era todos, tanto elfos domésticos, como magos, los Dursley, los unicornios, Hagrid había enviado por su acromántula del bosque a quien hubo que prometerle darle de comer algunos corderos como pago para no comer estudiantes, los profesores, y los amigos de Harry del torneo de los tres magos, Fleur Delacour y Viktor Krum que habían llegado por traslador luego de que se les envió un mensaje con Fawkes, así como toda la Orden del Fénix en pleno y los estudiantes que se habían exiliado en la mansión.
Por decisión unánime de la Orden y los alumnos de los últimos grados de Hogwarts, los alumnos menores de 15 tendrían que irse de la mansión y serían enviados a Grimmauld Place, ya que además de las protecciones de sangre, los Black tenían otras protecciones bastante desagradables para los intrusos.
Los niños menores de 11 irían a distintos lugares de seguridad fuera del país, solo las personas que los recibirían sabrían cuando enviarlos de vuelta con los trasladores. Por el contrario, si el plan salía mal, los niños de Grimmauld Place se reunirían con los menores en esos lugares.
Si todo el plan fallaba, Harry tanto como los demás alumnos que no pudieron ser convencidos de irse, abandonarían la mansión con trasladores que traían al cuello y que los llevarían a una propiedad segura en Francia, cortesía de la familia Delacour, desde donde podrían rastrear a los demás niños y huir lo más lejos posible de Inglaterra.
Lucius y Narcissa fueron instruidos por Severus y Hadiya en el uso de espadas, Lucius había practicado esgrima en su juventud, pero jamás con espadas como estas, Narcissa jamás había tocado un arma en su vida, a excepción de su varita, pero demostró que podía usarla a la perfección.
Severus sabía usar armas, ya que mientras Harry iba a la escuela muggle cuando niño, él se dedicó a aprender otras técnicas de combate, pensando que le serían útiles, así que había aprendido esgrima y artes marciales, incluso a usar armas de fuego, pero entendió que, debido a la magia, ninguna pistola serviría en el mundo mágico, solo en el muggle. Por eso les dio la instrucción a los Malfoy.
Hadiya era harina de otro costal, su padre y madre, eran fanáticos de los samuráis y los ninjas. Así que habían aprendido a usar katanas, también la vigilancia sigilosa, y le habían pasado estos conocimientos a su hija. Cuando se graduó de la academia de aurores de Japón, Hadiya había estado pugnando por que al menos se les diera a los reclutas, cursos de uso de armas, y al final lo logro, siendo ella la primera en inscribirse a pesar de haberse graduado. Hadiya podía usar un arma tan bien como Severus.
Severus sonreía cuando veía a su novia explicarle a Lucius y Narcissa sobre el filo de un arma muggle japonesa, definitivamente era la mujer para él.
El día dio paso a la noche en una exhalación y todos se fueron a dormir, luego de haber puesto a resguardo a los estudiantes que no estarían en la batalla. Severus y Remus, querían confiar fuertemente en la educación que les habían dado todos esos años. Y confiarían en los magos que habían dispuesto en Grimmauld Place y las demás locaciones, ya que, aunque jamás se unieron a la Orden, aun así, habían ayudado en mayor o menor grado a sostener tanto la Orden como la mansión "Príncipe negro".
Fue una noche donde tuvieron que usar poción para dormir sin sueños, ya que nadie se veía capaz de dormir sin pesadillas. La hora había llegado.
El día se sintió diferente en muchos aspectos, no era solo el hecho de que sería la batalla final y que después de esto solo había dos resultados posibles, celebrar la victoria o huir lejos. Había un aura extraña en todo, Luna no se inmuto, sabía que estaba pasando, y se lo comunicó a Harry quien se calmó sabiendo que la magia estaba de acuerdo con lo que pensaba hacer.
Ya había terminado el desayuno cuando una alarma les indico a los habitantes de la mansión que las barreras habían sido destruidas. Una voz sibilante se oyó en toda la mansión.
—Harry Potter, entrégate y entrega a los Malfoy y les perdonare la vida a todos los demás. Tienes una hora para decidir, luego los mataremos a todos—.
La voz se calló y Severus y Harry se miraron, era hora de ejecutar el plan. El día anterior Harry les había contado su plan a todos y parecía tan simple que podía funcionar, Harry jalo a Dudley, Draco, Neville y Luna y les fue indicando sus posiciones en el patio.
Harry había visto esta situación varias veces en sueños, siempre eran 4 y una persona que servía de eje. Lo había visto con su visión de Pompeya, luego fue un enorme incendio en una región boscosa, luego fueron muchas más visiones en distintos escenarios, pero la constante eran los 4 amigos y una persona más. Habían sido mujeres, hombres, jóvenes, todos ellos, siempre amigos, siempre juntos. Harry tenia a Ron como mejor amigo, y a Hermione como mejor amiga en Hogwarts, pero su primer gran amigo, fue su primo, Draco y Neville se habían ganado a pulso su lugar en su corazón y Luna, era la chica que amaba. No había mejores personas para manejar el amuleto que ellos.
El nudo perenne ya había sido trazado en el piso, una de las visiones había mostrado que trazando el nudo en el suelo podía dirigirse la energía mejor. Si se soltaba la energía del amuleto de golpe, todos los que lo usaran morirían. Y Harry quería evitar eso.
Coloco a Dudley en donde decía Stórge, a Draco en Philia y a Neville en Ágape. Luna fue colocada en Eros. En cuanto estuvieron en su lugar, susurro al amuleto: "ve con quien debas" y el amuleto se dividió en las cuatro piezas que lo conformaban. Cada pieza fue hacia su "dueño" mientras Harry se colocó en el centro del nudo y dejo fluir su magia libremente hacia Katari, quien lentamente despertó y salió de la "pulsera".
Una serpiente tan grande como un basilisco surgió de la pulsera y tenía las escamas más hermosas que alguno de los jóvenes hubiera visto, parecían joyas, eran verdes, rojas, amarillas y azules, dándole una cualidad tornasolada a su piel. La serpiente los observo y luego dirigió sus ojos hacia Harry, Harry intento hablarle en pársel, casi esperando que no funcionara, pero las sibilantes palabras surgieron como siempre. No lo diría ni bajo tortura, pero Harry estaba gratamente sorprendido de conservar esa habilidad.
—Protégenos Katari—.
La serpiente entendió la orden y serpenteaba alrededor de los chicos. Si alguno de ellos tuvo miedo de la serpiente, no dijo nada. Harry una vez más libero su magia y esta vez les dio una orden a sus amigos.
—Piensen en proteger a los que aman, piensen en ellos todo el tiempo y no alejen su mente de eso. Yo seré el eje de energía, Katari me permite hacerlo sin herirme, así que pase lo que pase, no salgan del circulo hasta que yo les diga. ¿Me han entendido? —.
Los chicos asintieron y Harry libero la magia del segundo amuleto, el que la muerte le había "prestado". La magia "densa" lo rodeo y empezó a extenderse hacia toda la mansión mientras la magia del amuleto fragmentado empezaba a vibrar con los pensamientos de los jóvenes.
Una onda de energía atravesó la mansión y cubrió toda la propiedad.
Voldemort, evidentemente, no respeto la hora y empezó su ataque antes, pero no esperaba esa energía mágica, era poderosa. El Señor Oscuro tampoco contó con las criaturas mágicas que se habían convertido más en familiares que en mascotas de sus niños, incluso la acromántula de Hagrid se había convertido en su familiar, al igual que Fluffy.
Aragog, la acromántula estaba flanqueando un lado de Hagrid y Fluffy el otro, Shadow rodeando a Severus mientras Hedwig y el resto de las lechuzas se lanzaban en picada a picotear lo que pudieran de los mortífagos. Tampoco contó el Señor Oscuro con los gatos Dante, Crookshanks y otros que los niños se habían negado a dejar atrás al huir y que ahora se lanzaban a arañas y morder.
Subestimo a los elfos domésticos que ahora atacaban las piernas de todo mago oscuro que veían con sártenes y cuchillos, mientras Dobby gritaba con ferocidad (o toda la ferocidad que podía un elfo domestico): "protejan a nuestros amitos". Incluso subestimo la lealtad de los centauros, quienes habían trabado amistad con el pequeño Harry desde que había llegado a la escuela siendo un niño de 7 años. Desde que lo conocieron, habían jurado proteger al tierno niño y estaban dispuestos a cumplir su promesa.
Y también subestimo a Harry Potter y el vínculo que lo unía a Severus. Cuando la onda de energía mágica se expandió desde donde estaban Harry y sus amigos, el tatuaje que Severus portaba en su pecho, también cobró vida y se separó de su piel dejándole un león y una serpiente como guardianes, además de Shadow que no lo dejaba solo, entre los guardianes y el perro, los mortífagos no podían siquiera acercarse a Severus. Pero el Lord ni siquiera pudo ver esto, concentrado en sus propios planes.
Paso frente a Hadiya que ya se había transformado en una leónida. Voldemort quedó pasmado cuando la vio, ya que al igual que muchos, pensó que estaban extintas, aunque Bellatrix le había informado sobre ella. Bellatrix estaba buscándola precisamente y no perdió tiempo lanzándole una maldición cruciatus, pero esta nunca sucedió, Hadiya trago la magia oscura y la envió de vuelta hacia Bellatrix, haciendo que esta sintiera la potencia de su propio hechizo.
Ambas mujeres estaban enfrascadas en vencerse mutuamente.
Voldemort dejo atrás a Bellatrix y se fue abriendo camino hacia donde sentía la firma mágica de Harry. Lanzaba Avadas hacia todos lados, pero de alguna forma, ninguno daba en el blanco y se dirigían hacia rocas o árboles, pero estaba demasiado concentrado en encontrar a Harry y terminar la batalla a su favor.
Cuando finalmente llego hasta Harry, noto la onda de energía proviniendo de ahí, y vio a la serpiente que parecía estar hecha de gemas preciosas, protegiendo a 5 niños en completa concentración. Lanzo un Avada Kedavra con toda la potencia de su magia, pero la maldición le dio a la serpiente que simplemente sacudió su cabeza.
—Un guardián—Voldemort estaba atónito, los guardianes requerían muchísima magia antigua para ser creados.
Lanzo hechizo tras hechizo, pero la serpiente siempre detenía los ataques, entonces Voldemort uso un último recurso. Llamó a Nagini para que lo ayudara, quizás, la serpiente guardián no notaria a un animal.
Nagini se arrastró hasta donde estaba Voldemort y entonces intento pasar a la serpiente, pero esta le impidió el paso cada vez.
Voldemort no notó a los tres magos que estaban acercándose sigilosamente hacia él y la serpiente hasta que estaban ya sobre él y Nagini.
El sonido del filo de una espada cortando el aire, y dando en su blanco, fue lo primero que escucho el mago oscuro. La cabeza de Nagini había caído a su lado y el trozo de alma que había contenido su serpiente estaba siendo atraído hacia Harry Potter, y era devorado por aquella onda de energía mágica que lo rodeaba a él y sus amigos.
Un hechizo cortante que él conocía muy bien, le dio de lleno en el pecho y lo último que vio antes de sentir el frío del acero en su pecho fue el rostro de Lucius Malfoy cubierto con sangre, la sangre que había brotado de su cuerpo.
Narcissa admiraba el cuerpo inerte de la serpiente y el del Señor Oscuro mientras el alma del mago era arrastrada hacia donde estaban los chicos, incluyendo a su propio hijo.
En cuanto el alma de Voldemort desapareció, la conexión entre los chicos se rompió, excepto por Harry que se había desmayado. El amuleto fragmentado se reunió nuevamente mientras la serpiente que había sido su guardiana se acercó a él y lo rodeo con su cuerpo.
Los chicos estaban agotados y la lucha aún no había terminado, pero sin su líder, los mortífagos estaban empezando a rendirse, así que los tres magos corrieron a auxiliar a los jóvenes.
Cuando Severus se acercó para revisar a Harry, la serpiente se enrosco más alrededor del cuerpo del adolescente y antes de que Severus intentara acercarse nuevamente, una luz rodeo a Katari y desapareció, dejando en su lugar a una mujer que sostenía a Harry en su regazo.
