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—Capitulo 10—

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"A veces en el mundo de los poderosos, no hay las adecuadas o suficientes personas para relacionarse, mucho menos para casarse. Un tiempo estuve enamorado de una compañera, se llamaba Ami Mizuno, ella tenía una beca, por eso asistía a la prestigiosa escuela de millonarios, cuando mi madre lo supo, me alejo de ella, no sé cómo, pero la engaño, invento que yo solo quería jugar con ella, y que jamás me casaría con una mujer sin clase, y ella le creyó, dejándome, estuve devastado, mucho tiempo, y en ese tiempo, la única mujer que al parecer comenzaba a cubrir mis expectativas era mi propia hermana, ¿y como no?, si nuestros padres siempre enmarcaban lo maravillosa que era Fighter, que pronto se fue convirtiendo en mujer frente a mis ojos, y cuando descubrí que ella estaba enamorada de una pocas cosa, llamada Lita Kino, enferme de locura, y esa noche que nuestros padres asistieron a un evento importante, la tome a la fuerza, quiso gritar, pero, ¿Qué opinarían mi padres si supieran que sus hijos luchaban desnudos en la cama? La llene de temores y amenazas. Y cedió ante mí, haciéndome el hombre más feliz del mundo, aunque ella no dejo de llorar ni un instante, pero no solo basto con una vez, fueron varias noches en las que me escabullí a su habitación, hasta que la embarace, me hizo muy feliz la noticia, pero tampoco eso podía ser, de haber sabido que nuestros padres morirían pronto, tal vez no hubiera intentado ocultar aquello, lo nuestro se terminó, y a Fighter ya no le importo que todo el mundo supiera lo que paso entre nosotros, se me escapo de las manos, y se independizo como toda una artista, y yo que iluso creí que la doblegaría de hambre, pero tal vez, tal vez ahora, si la pueda doblegar."

—Señor, todo está listo para su regreso a Japón.

—Perfecto— sonrió Taiki.

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El éxito del anime Sailor Moon, no impidió que la agenda de Fighter Star estuviera libre para tener tiempo para su novia. Desde la vez que hablaron sobre exponer su relación al mundo, no volvieron a tocar el tema, la cantante esperaba que Serena disfrutara de su vida universitaria de manera normal, no la quería presionar, justo ahora compartían un hermoso fin de semana en la playa, al que habían invitado a Lita y su esposo, le contarían finalmente de su relación, justo al final del viaje, ambas esperaban que ella se alegrara de su felicidad.

Andrew, Serena y el pequeño Soske se divertían en la playa, mientras que Fighter y Lita tomaban una deliciosa limonada.

—Que bien se ve Serena con un niño— comento Lita de repente— será una excelente madre.

Fighter la miro sorprendida.

—Oh, pero no me malinterpretes, quisiera que ella esperara un poco más, aún estoy esperando a que me presente un pretendiente, pero es tan tímida, aun así, espero que no se tarde demasiado.

Fighter oculto su preocupación.

Después de la playa todos se retiraron a sus habitaciones, Serena ya se estaba vistiendo para la cena, bastante nerviosa, pues Lita se enteraría de su relación con la pelinegra, Fighter salió de la ducha, imposiblemente hermosa, con su largo cabello oscuro como la noche, Serena trago saliva, de repente quiso quitarse la ropa, se puso roja y siguió peinándose, Fighter sonrió por seguir provocando ese tipo de reacciones en la rubia.

—¿No estas nerviosa? — pregunto Serena.

Fighter ya estaba vistiéndose también, con un hermoso pero sencillo vestido negro.

—Claro que lo estoy, y más al escuchar a Lita hablando sobre ti y un futuro esposo, hijos que tendrías, estoy aterrada.

Serena dejo el cepillo en el tocador, se levantó y abrazo a Fighter.

—Pero estaremos bien, porque estaremos juntas.

—Tienes razón, tú me haces más fuerte.

Un rato después, todos, menos el pequeño Soske que fue encargado con una niñera, estaban en un restaurante.

—Hubiéramos ido a un lugar…más sencillo— dijo Andrew al ver los precios de la carta— ya de por sí estoy apenado porque nos invitaras el viaje.

—No te preocupes, tómalo como un regalo de cumpleaños para Lita, le debo muchos cumpleaños por alejarme un tiempo de ella.

—Exageras— dijo la castaña.

Comenzaron a ordenar y pronto llegaron las bebidas, siguieron hablando de temas como el próximo disco de Fighter, y su nueva gira, eso entristeció notablemente a Serena, no podría acompañarla por la universidad.

—Si veo que son muy unidas— dijo Lita— pero si ya tuvieras novio, no andarías preocupando a Fighter, ¿verdad?

Ambas se miraron cómplices, era el momento indicado.

—Bueno, a decir verdad— dijo la pelinegra— Serena ya tiene una relación.

Lita y Andrew comenzaron a felicitar a la rubia.

—Pues ya no lo hubieras presentado.

—Bueno, es una persona que ya conoces— dijo Serena tímidamente.

—Vaya, ¿no me digas que es el guardaespaldas de Fighter? Es un chico muy guapo, pero siento que algo mayor para ti…

—¡Por supuesto que no es Darién!

—Entonces, ¿Quién?

Serena se quedó muda, así que Fighter tomo la palabra.

—Se refiere a mí.

Y fue como si el universo se hubiera quedado sin sonido.

Es como si Fighter hubiera soltado aquello en ruso, o algún idioma extraterrestre para Lita.

—No entiendo.

—Serena es mi novia.

—Es una mala broma.

Andrew apretó la mano de Lita al verla alterada.

—Hablo totalmente enserio, amo a tu hermana.

—¿Desde cuándo?

—Podría decirse que desde que la conocí.

—Pues, no lo acepto, cariño, vámonos.

Lita se levantó a pesar de las suplicas de Serena, Andrew simplemente fue tras ella.

—Ella entenderá, no llores, hablare con ella nuevamente.

Serena simplemente se dejó abrazar por Fighter, no esperaba una reacción así de Lita.

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Lita comenzó a empacar sus cosas, Andrew la seguía con la mirada, mientras abrazaba a su hijo.

—Es un poco tarde para regresar, deberíamos esperar hasta mañana.

—No puedo, a lo mejor pensó que con este viaje compraría a mi pequeña hermana, ¡quien se cree!

Siguió ahora con las cosas del niño, pero unos toquidos a la puerta la interrumpieron, rápidamente corrió a abrir, suponiendo quien era.

—Hablemos— dijo Fighter seriamente, no aceptaría un no por respuesta.

Al poco rato ambas caminaban cerca de la playa, la luz de luna las iluminaba.

—Me extraña tu actitud, tú no eres así— dijo Fighter dolida.

—No me lo esperaba.

—Quiero decirte que luche contra estos sentimientos, realmente no quería que Serena estuviera conmigo, soy una mujer con un mundo problemático, ¿eso es lo que te enoja? ¿Qué soy una artista? O simplemente es el hecho de soy una mujer, ¿soy repugnante para ti?

Lita se agarró la cabeza fuertemente, como si la quisiera arrancar de su cuello. Luego siguió caminando, muy deprisa, luego comenzó a correr, hacia un acantilado cercano, Fighter se asustó y corrió hacia ella, era como si quisiera aventarse al vacío de las filosas piedras del mar.

Fighter la tomo de la cintura, y cuando creyó que Lita la golpearía, vio sus lágrimas, y se aferró a ella en un abrazo.

—¡Por supuesto que no eres repugnante! ¡No te odio por ser lesbiana! ¡Solo que me da mucho coraje! ¡Es como si…como si estuviera engañada! ¡Tú me engañaste!

—¿De que estas hablando? — pregunto Fighter preocupada.

—¡Yo estuve enamorada de ti! ¡Desde que te escuche cantar! ¡Pero pensé que no tendría oportunidad contigo! ¡Luego te alejaste!

—¡Pero estas casadas!

—¡Estoy hablando del pasado! ¡Pero, todo ese sentir de pronto me golpeo! ¡Yo te quise y ahora tu amas a mi hermana pequeña!

Lita se quedó sin fuerzas, se arrodillo, y Fighter con ella, acaricio su castaño cabello.

—Es una broma del destino, yo también estuve enamorada de ti, pero siempre me trataste como una amiga, y hablabas de los novios que te dejaban, nunca pensé que te fijarías en mí, aun así, quise intentarlo, pero cuando por fin me decidí, tu ya te habías comprometido.

—Somos unas tontas.

—Fuimos— la corrigió Fighter— porque te ves realmente feliz con Andrew, tienes un hijo, algo que nunca podre tener con Serena, y ella lo sabe.

—Si, tienes razón, yo amo a mi marido, muchísimo, pero, ustedes aún pueden adoptar.

—¿Estás dando tu aprobación? Porque realmente voy enserio con tu hermana.

—Claro que lo apruebo, solo— dijo Lita limpiándose las lágrimas— fue una rabieta de niña.

—¿Segura?

—Completamente, como dije, fue como si el pasado me hubiera caído de golpe, me sentí tan mal en ese entonces, poca cosa, creo que por eso seleccionaba los chicos adecuados para romper conmigo.

El sonido del mar comenzó apaciguar el ambiente.

—Pero, ¿ya estás bien? ¿Estamos bien?

—Claro, simplemente no era nuestro destino, y creo que al final, aunque sufrimos, ambas ganamos, ¿no? Cuñada.

Fighter se sintió muy feliz, pero eso no le duraría mucho.

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No espero hasta la mañana, Lita insistió en hablar con su hermana, Fighter por supuesto cedió la habitación para ellas un rato.

—Perdóname hermanita.

Ambas estaban sentadas en la cama. Serena tenía los ojos rojos de tanto llorar, pero el abrazo fraternal de Lita pronto la compuso.

—Pensé que te había perdido— murmuro la rubia.

—Claro que no, siempre seremos familia, y estoy muy contenta de que por fin tengas alguien especial.

—¿De verdad?

—Lo digo con el corazón.

—Nuestros padres, lo hubieran, ¿aprobado? Yo no sé, casi no los recuerdo.

—Te aseguro que sí, ellos estarían felices de ver tu enorme sonrisa y lo mucho que has crecido, Fighter te ha ayudado mucho.

—Ambas nos hemos ayudado.

Lita de pronto se puso muy curiosa.

—¿Ustedes ya lo hicieron?

—¡Lita!

—Por lo colorada que te has puesto es un sí, vaya, mi hermanita no se casara de blanco.

—¡No digas más! — exclamo Serena escondiendo su cara en una almohada.

—Solo bromeaba, cuando se casen quiero ser la dama de honor.

—Pero aún no hablamos de eso— dijo Serena aun escondida.

—Te aseguro que Fighter ya piensa en eso.

Serena sonrió muy ilusionada bajo la almohada.

El resto del paseo fue risas y felicidad.

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Unos días después Fighter estaba en una reunión con Diamante, Darién esperaba fuera de la oficina, como siempre, era la rutina de la cantante después de unas largas vacaciones, agradecía que Serena siguiera formando parte de su vida.

—Los temas me agradan, serán bien recibidos por mis fans.

—Deberíamos elegir un tema principal para iniciar las promociones— comento Diamante— me gusta este.

Fighter miro lo que señalaba Diamante en la pantalla.

—¿Rose?, ni siquiera me agrada la letra, mi vida es demasiado feliz como para ponerme en ese sentimiento depresivo.

—No es depresiva, con muchos temas cantaras al mundo tu felicidad, pero este es muy bueno, les recordaras que sigues siendo inalcanzable.

—Lo pensare.

—Bueno, por hoy terminamos— finalizo Diamante.

Se despidieron finalizando la reunión.

Cuando Fighter ya se disponía a subir a su auto, fue interceptada en el estacionamiento por dos hombres, Darién iba a sacar su arma, pero un tercero ya le estaba apuntando en la cabeza.

—Señorita, su hermano la espera.

Fighter palideció, pero, aun así, no tuvo miedo.

—Darién, síguenos, supongo que no habrá problema para que suelten a mi guardaespaldas— más que una pregunta fue una orden.

—No señorita.

La escoltaron hacia otro coche, por supuesto cuando se subió Taiki ya la estaba esperando.

—Es un enorme placer verte Faiti.

—No me digas así— siseo la pelinegra sentándose lo más lejos posible.

El auto arranco.

—Como veras será una reunión breve, de aquí a tu departamento, donde te espera tu noviecita, muy tierna— dijo Taiki sacando unas fotos de Serena.

Fighter se las arrebato furiosa.

—¡No te metas con ella!

Miro preocupada las fotos, la mayoría eran de la universidad, pero la última, era de Serena en su cuarto, durmiendo.

—¡Te metiste a mi departamento! ¡Espiaste a mi novia!

—No te enojes, el enojado debería ser yo, mira que provocar que Haruka terminara en la cárcel. Sus padres eran unos potenciales socios.

—Solo te importa el poder.

—Y tu— dijo Taiki acariciándole la barbilla, Fighter rápidamente separo la cara.

—Estas enfermo, ¡Somos hermanos maldición!

—¿Y no te importa la seguridad de tu novia?

—¡La protegeré! ¡Soy capaz de…!

—¿Matarías a tu hermano?

—Sería capaz de todo.

—¿Tampoco te importa que se entere que abortaste un hijo mío?

—¡Fue tu culpa! ¡Todo fue tu culpa! ¡Si yo le explico me entenderá!

Taiki saco su celular, sin importarle los gritos de su hermana.

—No puede amenazarme con eso, no más— dijo Fighter escondiendo su miedo, no se acordaba el miedo que le provocaba Taiki.

—Faiti, Faiti— ella se tapo las orejas, odiaba que le llamara así— así te decía cuando te hacia mía, y sabes, tengo lindos recuerdos de eso— entonces Taiki le paso su teléfono, un video se reproducía, eran ellos teniendo sexo— como veras, en esos videos no luces molesta, ni te forzó, tu te entregabas, incluso gemías de placer ¿Qué pensaría Serena Kino al verlos?

Y Fighter dejo caer el teléfono.

Hubo momentos, en los que se cansaba de luchar, y dejaba hacerse, incluso cooperaba, pero era porque estaba tan lastimada y sola, que llego a sentir que eso realmente estaba bien. Ese recuerdo lo había enterrado tan profundamente, y ahora solo le provocaba asco.

—Veo que me has entendido, te he dado buenas razones para obedecerme, y no soy tan malo, ya no quiero forzarte, solo no deseo que estés en brazos de otra persona, no lo soporto, y ya sabes cómo me pongo.

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Serena había terminado la cena, muy entusiasmada, esperaba a Fighter, ese día había sido genial, le habían dado los resultados de sus últimos exámenes, resultados excelentes, pronto se graduaría como psicóloga.

Artemis había salido con Luna y prometió no volver para dejarlas celebrar,

Pero Fighter no llegaba.

Y pronto se quedo dormida en la mesa, donde unas hermosas velas decoraban flores, como una cena romántica, aparte ese día cumplían un año de novias.

Las velas se consumieron.

Las flores se marchitaron como presas de la tristeza.

La comida se enfrió.

Y la puerta fue abierta.

Era de madrugada.

Serena rápidamente se despertó, esperando un beso de Fighter que nunca llego, se le quedo mirando en la penumbra.

—¿Te encuentras bien? — pregunto temerosa.

—Estaré bien cuando salgas de mi vida— fue la respuesta fría de la pelinegra.

—¿Qué?

—Nada, solo quería jugar contigo, pero ya me aburrí, mañana— dijo Fighter sin mirarle y subiendo las escaleras— espero que te marches de mi departamento.

Y el mundo rosa de Serena se tornó negro.


Nada, bonito, pero es mi regalo para Fighter por su cumpleaños.

Pero no se preocupen, arreglare esto, aunque Serena sufrirá un poquito en el siguiente capítulo que será el penultimo de la historia.

Gracias por su apoyo: Emily Vargas L, Abel Gregov.

Besos de Tinta.