Capítulo 2:
Han pasado poco más de dos semanas desde que me convertí en una sailor y empecé a combatir monstruos aterradores. Hasta el momento he enfrentado 4 youmas, como los llama Luna, aunque todo ha ido bien gracias a la ayuda de Tuxedo Mask.
-"Serena, pruébate esto". Pidió Molly extendiéndome una falda celeste larga y una blusa rosada, me probé la ropa y volteé para ver a mi amiga. "Si, esto es definitivamente lo que debes usar para tu cita de hoy".
Si, hoy tengo una cita, mi primera cita y es con Darien.
Darien es un chico tan amable e inteligente, lo he visto casi diariamente en el Crown Center y ha sido bastante amable, aunque se divierte molestándome por mi cabello ocasionalmente. Sé que él es algo mayor, tiene como 18 o 19 años y está en la universidad, pero es muy agradable y me divierto pasando tiempo con él.
Le agradecí a Molly, me ayudó a terminar de arreglarme y corrí al Crown Center para reunirme con Darien. Lo vi en la puerta usando una camiseta verde de manga corta y un jean negro.
-"Aquí, cabeza de odango". Dijo Darien haciéndome sonrojar.
-"Tonto, solamente vine porque habíamos quedado". Dije sin pensar para luego arrepentirme inmediatamente. No sé por qué tengo que actuar de esta forma cuando estoy nerviosa. A este punto mi cita será un rotundo fracaso por mi torpeza.
-"Lo que digas, cabeza de chorlito". Se burló aliviándome un poco. "Ahora vamos". Dijo caminando hacia un carro rojo estacionado frente al Crown Center para abrir la puerta del copiloto. "¿Vas a venir?" Me hizo reacción y me senté con nerviosismo en el carro, mientras él cerraba la puerta.
No puedo creer que él tenga carro.
-"¿Es tuyo?" Pregunté y él asintió empezando a conducir.
-"Si, es mío. Lo compré cuando obtuve mi licencia, aunque no lo uso mucho, prefiero caminar". Comentó y yo inspeccioné el carro, notando una maleta en el asiento trasero.
-"Es muy lindo, ¿Vas a viajar?" Pregunté con curiosidad.
-"Saldré de la ciudad esta noche, debo ir a una oficina en Nagoya para organizar un problema con un propietario de un apartamento que tengo allá". Respondió con tranquilidad.
-"¿Vas a tardar mucho?" Pregunté con suavidad.
-"Estaré fuera menos de una semana, así que no te preocupes, Serena". Respondió con tranquilidad. El resto del camino fue silencioso y algo incómodo.
Una vez llegamos al parque de diversiones sin duda alguna nos relajamos, arrastré a Darien de atracción en atracción, él me compró comida y repetimos.
-"Ángel cabeza de chorlito, definitivamente te gusta comer mucho, ¿Cierto?" Se burló y yo no pude evitar sonrojarme al no ser capaz de defenderme al tener mi segundo perro caliente del día. "Aunque debo admitir que te ves bastante tierna". Murmuró en voz baja.
-"¿Realmente?" Pregunté después de tragar lo que tenía en la boca. Inmediatamente noté el sonrojo en el rostro de Darien, quien tras algunos segundos de silencio recuperó su sonrisa burlona.
-"Si, tienes el espíritu de una niña, como esa". Dijo señalando hacia la mesa de al lado, donde vi a una chica comiendo de la misma forma que yo, con la cara completamente cubierta de salsas y chocolate. No pude evitar sonrojarme.
-"¡Eres terrible!" Lloré y él se rio un poco.
-"Lo siento, es broma. Aunque debo decir que me gusta que no trates de aparentar como las demás, esa es una de las cosas que me gusta de ti". Comentó con calma haciéndome sonrojar enormemente. Mi corazón latía tan fuerte que por un minuto creí que mi pecho estallaría. "Tienes algo en el rostro". Murmuró algo sonrojado antes de tomar una servilleta y frotarla con suavidad sobre mi mentón.
-"Gracias". Murmuré con suavidad.
-"Si quieres aún alcanzamos a ir a un juego más, tal vez la rueda de la fortuna". Ofreció y me limité a asentir.
Lo tomé de la mano mientras caminábamos hacia la rueda de la fortuna y cuando nos sentamos en el interior, me esforcé por ver únicamente el exterior.
-"Esta es mi atracción favorita". Comentó él sentándose a mi lado.
-"Realmente, pensé que te gustaba la montaña rusa". Murmuré con timidez.
-"Si, pero me gusta mucho la calma y me encanta esta vista". Comentó señalando hacia la ventana, pasando su brazo peligrosamente cerca de mi cuerpo. "Mira, ese edificio de ahí es el edificio donde vivo". Dijo acercándose incluso más mientras señalaba uno de los tantos edificios que se podían ver al fondo, colocando casualmente su otra mano sobre mi hombro. "Este es el edificio del periódico y ese es…"
No sé cuánto tiempo pasé ahí, simplemente sé que mi corazón latió como un tambor todo el tiempo. Estaba tan cerca de él que podía oler un perfume que olía a madera, respiré profundamente notando un débil olor a rosas y café. Me recosté un poco y sentí su cuerpo contra mi espalda.
Nunca en mi vida me había sentido tan protegida, tan segura y tan viva.
¿Por qué Darien me hace sentir así?
Esto es diferente que aquellos romances tontos que solía tener antes de conocerlo, es algo más…
-"Mi ángel, es hora de salir". Habló haciéndome dar un pequeño grito, para notar la puerta abierta y a Darien dándome una sonrisa ligeramente burlona mientras me ofrecía su mano para ayudarme a levantar, como un caballero.
Murmuré un agradecimiento mientras tomaba su mano y no la solté incluso después de salir, caminamos en silencio hacia el carro, él me molestó un poco para hacerme reaccionar y me dejó en el Crown Center.
-"Muchas gracias por la cita, me divertí mucho". Dije saliendo del carro.
-"Es bueno saberlo, Serena. Y quiero que sepas que te agradezco mucho el haberme salvado la vida ese día".
-"No tienes que agradecerme por eso. Espero que tengas un bien en tu viaje". Nos despedimos y él se fue en su carro.
-"¿Cómo te fue en tu cita?" Preguntó Molly casi causándome un paro cardiaco al aparecer detrás de mí. Aún era temprano, eran las 6pm, así que nos fuimos a la casa de Molly para pasar el tiempo, nos sentamos en la cama y automáticamente Molly empezó a bombardearme con preguntas sobre la cita y todo iba bien hasta que ella decidió hacer aquella pregunta.
"¿Y lo besaste?"
-"¿Qué?" Grité con nerviosismo para luego negar fuertemente con la cabeza. "No. No. Absolutamente no. Es nuestra primera cita y no sé si él quiera salir conmigo de nuevo".
-"¡Qué lástima! Pensé que serías la primera en conseguirlo".
-"Sabes que quiero que sea especial". Miré el reloj y noté que había pasado una hora y era tiempo de volver a casa. "Nos vemos después, Molly". Me despedí y corrí hasta mi casa, cené con mi familia y me dormí tan pronto como toqué la cama.
El día de hoy fue fantástico.
-"¡Serena! ¡Despierta!" Pidió Luna, pero la ignoré. "No me dejas otra opción". En ese momento sentí como la caga enterraba una de sus filosas uñas en el dedo gordo de mi pie izquierdo y automáticamente desperté. Vi el reloj, eran las 2:06am.
-"¿Qué sucede ahora?" Pregunté con cansancio.
-"Hay un youma en el parque, está atacando a un unos universitarios en el parque".
¿A esta hora?
"Debes ir a salvarlos".
Parece que no tengo opción.
Corrí con cuidado hacia mi closet y me puse con rapidez un atuendo de gimnasia y un buzo negro con capucha. Guardé mi broche en un bolsillo y luego salí por mi balcón, me escondí en un callejón para transformarme y corrí hacia el parque.
Al llegar vi a muchos universitarios usando ropa de fiesta, cada uno estaba en el piso, visiblemente inconscientes y había un youma con aspecto grotesco frente a ellos. El youma tenía la piel gris, un aspecto humanoide, un par de cuernos en la cabeza y vestía un traje de mesero.
-"Cómo te atreves a maltratar a los universitarios en una noche de fiesta, ¿No ves que ellos necesitan descansar de sus estudios? Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la justicia, soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre de la luna". Me presenté y automáticamente empezó a atacar.
Sus brazos se transformaron en espadas y los universitarios se levantaron como zombis y empezaron a perseguirme. Muy pronto los universitarios me habían rodeado, impidiéndome escapar de los ataques y cuando intenté tomar mi tiara él aprovechó para atacar y enterrar atravesar mi estómago con su brazo.
-"¡Sailor Moon! ¡No!"
-"Tiara lunar" Escupí sangre moviendo mi brazo hacia atrás. "¡Acción!" Grité lanzándola con toda la fuerza que pude y escuché su grito de agonía.
El monstruo se desintegró con su mano aún en mi estómago y los universitarios cayeron al suelo al igual que yo.
-"¡Sailor Moon!" Gritó Luna corriendo hacia mí llorando mientras yo colocaba una mano en mi estómago para ver la sangre con la luz de la luna. "¡Tienes que resistir! Debemos cubrir esa herida y luego…"
Ella puede ver mi herida, puede ver que estoy muriendo. Parece que será ella quien me cuide esta vez.
-"No tiene caso, Luna". Hablé escupiendo más sangre por mi boca. "Moriré ahora, pero no es la primera vez". Dije con debilidad.
-"No hables, debes conservar la energía". Ella estaba llorando mientras intentaba presionar mi abdomen para detener el sangrado con sus pequeñas patitas.
-"Moriré, pero mi herida sanará y volveré a la vida. Debes cuidarme hasta que despierte. ¿Puedes hacerlo, Luna?" Pregunté sintiendo que las fuerzas se desvanecían.
-"¿Qué dices? ¿Serena? ¡Serena!" Lo último que escuché antes de que todo se volviera negro y desconectarme del mundo, fue su voz y llanto mientras me rogaba que no la dejara sola.
Mi corazón se detuvo.
Fui despojada de cualquier sensación y al igual que otras veces, sentí como si algo me separara de mi cuerpo y floté hasta que una fuerza invisible me trajo de vuelta a mi cuerpo. Mi corazón empezó a latir nuevamente, el aire entró a mis pulmones y las sensaciones me invadieron nuevamente. El frio de la noche golpeó mi piel, escuché sollozos y cuando abrí mis ojos lo primero que vi fue a Luna reposando en mi pecho.
-"Serena". Murmuró mi nombre y yo la abracé temblando levemente. "Es un milagro, un hermoso milagro". Gritó y yo me levanté con algo de mareo sin atreverme a soltarla, notando que aún traía puesto mi fuku de sailor.
-"Creo que es hora de irnos". Murmuré con cansancio llorando un poco por la experiencia que acababa de tener y solo por esta vez fui directamente a mi casa sin molestarme en salir de mi transformación hasta llegar a mi habitación. Me coloqué mi pijama con cansancio y me metí en la cama. "Luna".
-"¿Si? ¿Qué necesitas?" Respondió con rapidez.
-"Podrías acurrucarte conmigo. Aún siento frio, mucho frio". Murmuré temblando un poco mientras la gata se acostaba al lado mío y yo la abracé sintiendo el calor de su cuerpo. Me quedé dormida al instante.
Estaba tan cansada que no soñé con nada, no hubo ni pesadillas ni sueños, solamente la nada.
-"¡Serena! ¡Despierta o no desayunarás!" Gritó mi mamá haciéndome despertar, notando que Luna aún estaba en mis brazos.
-"Buenos días, Luna". Saludé y ella simplemente sollozó.
-"Me alegra verte despierta. ¿Estás bien? ¿Te duele algo?" Preguntó con preocupación.
-"Estoy bien, Luna. Si quieres hablamos después del desayuno, estoy muriendo de hambre". Escuché un sollozo ante la mención de la muerte e instantáneamente me arrepentí. "Lo lamento, no fue mi intención. Te traeré atún para compensarlo". Dije levantándome de la cama para bajar y ver a mi mamá sirviendo gofres en mi plato y saludé.
-"Hola Serena ¿Cómo dormiste?" Preguntó mi mamá.
-"Aunque sigo algo cansada". Dije empezando a comer mis gofres y mi mamá me sirvió un tazón con frutas. "Gracias por la comida". Engullí mi desayuno tan rápido como pude. "¿Y Sammy?"
-"Salió a jugar a la casa de un amigo, volverá para el almuerzo". Respondió quitándose el delantal. "Voy a salir para comprar algunas cosas a la tienda, ¿Necesitas algo?" Preguntó.
-"¿Puedes traer comida para gatos? He estado alimentando a una gata y quiero quedármela".
-"Imagino que hablas de la gata con calva de luna. Está bien, perece muy educada". Comentó y luego nos despedimos.
Subí hacia mi habitación con una lata de atún, un plato y una chuchara y cuando entré Luna me saludó con entusiasmo. Le serví algo de atún en silencio y luego saqué una caja de debajo de mi cama.
La caja tenía una buena dosis de barras energéticas, salchichas enlatadas, chile con carne enlatado, un par de barras de chocolate y una botella un suero rehidratación. Sin pensarlo tomé la botella de suero rehidratante, un par de barras energéticas y el chile con carne, para luego guardar la caja.
Abrí la lata con chile con carne y empecé a comer con la cuchara con la que había servido el atún de luna, luego comí el atún que le sobró a Luna y finalmente me desquité con mis barras energéticas, para tomarme la botella con suero de una sola sentada.
-"¡Mucho mejor!" Dije con mucha más energía. "¡Me siento como nueva!"
-"¿Serena? ¿No se supone que acabas de desayunar?" Preguntó Luna.
-"Si, pero cuando muero debo reponer sangre y energía. Es por eso que tengo la caja de emergencia, la cual ahora que lo pienso, debo reponer mis suministros". Respondí con facilidad.
-"¡¿CÓMO LO SABES?!" Gritó con horror la pobre gata y yo me limité a asentir.
-"Te lo dije ayer, esa no ha sido mi primera muerte".
-"¡¿QUÉ?!" Gritó nuevamente.
-"Déjame explicarlo todo. Cuando era joven morí un par de veces por accidente y descubrí que hay algo que siempre me devuelve a la vida. Y es algo extraño, porque solo aquellos que me quieren y no simples conocidos, pueden ver cuando eso sucede, de lo contrario hasta podrían hasta caminar sobre mí mientras revivo".
-"¿Estás hablando enserio?" Preguntó Luna con incredulidad y yo me limité a asentir.
-"Dice la gata mágica que me hace pelear contra el mal". Me burlé.
-"¿Y no te sucede nada malo? ¿Algún efecto secundario?"
-"Me siento algo aturdida al despertar y lloro. Después de volver a la vida por lo general me siento más cansada, desgastada física, mental y emocionalmente, soy más torpe de lo usual, me da mucha hambre, aunque eso solo dura un día, dos o tres si mi muerte fue muy mala". Compartí.
-"Si tu muerte fue muy mala". Repitió.
-"Me refiero a qué tan herida estaba, de eso también depende cualquier otro efecto secundario. Si es solo una herida como la de hoy es solo un día y los efectos de perdida de sangre, si es más de una herida y son graves, es peor y toma más tiempo". Expliqué.
-"¿Hay algo más que deba saber?" Preguntó casi sin voz y una mirada de terror y dolor.
-"Si, si en algún momento hay algún objeto causando mi muerte, mi cuerpo no sanará y yo no volveré a la vida hasta que alguien se encargue de removerlo de mi cuerpo, aunque solamente aquellos que me puedan ver serán capaces de ayudarme". Dije con más seriedad.
Una vez duré muerta dos días porque fui apuñalada y no podía volver a la vida porque tenía un cuchillo clavado en mi pecho. Fue mi padre quien me encontró, sacó el cuchillo de mi cuerpo y fue por él por quien pude volver.
-"¿Te ha pasado?". Chilló con horror.
-"Dos días, duré muerta dos días". Respondí con dolor. "Luna, si algo me llega a pasar algo y no eres capaz de ayudarme, debes pedir ayuda. Pídele ayuda a Molly, mis padres o mi hermano, ellos son los únicos que me pueden ver además de ti".
-"Lo haré". Contestó con decisión y yo la abracé llorando un poco. "También tendremos que encontrar a las demás para que te ayuden".
Eso no funciona así, pero no me molesté en corregir a la gata.
La verdad es que, incluso si encontramos a las demás Sailors, ellas no podrán ayudarme en absolutamente nada cuando muera. He muerto delante de amigos y Molly siempre es la única que me puede ver.
